Noticias del 2000 sobre el barrio.

(P) EL PAIS. Madrid. Miércoles 5 de enero de 2000

Lavapiés festeja a sus críos

LA ASOCIACIÓN VECINAL REPARTE 500 JUGUETES ENTRE NIÑOS INMIGRANTES

J.FRANCÉS., Madrid

Fiesta de Reyes en la Asociacion de Vecinos LA CORRALA

Sus majestades los Reyes Magos vienen de Oriente, pero son una ilusión universal que traspasa fronteras como el que corta mantequilla. Así lo demostraron ayer los 300 niños, vecinos del barrio de Lavapiés, algunos bebés (21 días), otros mayores (12 años), originarios de piases tan diversos como lejanos: Filipinas, Santo Domingo o China y otros más próximos, como Marruecos y otros países del Magreb. La muchedumbre infantil se apretó en la escueta sede de la Asociación de Vecinos de Lavapiés para recibir, con un poderoso grito, a los reyes Magos. Los pequeños recibieron cientos de regalos y una gran merienda.

   Algunos como Monser, de nueve años y cuya familia procede de Tetuán, se mostraba escéptico con respecto a los Reyes Magos. «¡No existen!», le gritó al pequeño Francisco Terrado, de seis años. Detrás de sus gafas, le lanzó una mirada escéptica y contestó: «Si no existen los Reyes Magos, tú tampoco existes». A Monser se le cambió la cara.

   Roxana, una ecuatoriana de 30 años que apenas lleva un año en Madrid, era la madre del niño más pequeño de toda la fiesta: su pequeño Cristian, de 21 días, apenas abría los ojos. «He venido aquí porque me ha invitado mi vecina. Vivimos en la calle de Cabestreros», aclaró. Su vecina se llama Sara, una marroquí que lleva 15 años en España y que trabaja en una empresa de limpieza. Llegó a la fiesta con sus dos hijos, de nueve y diez años.

   Fátima, nacida en Casablanca hace 47 años, sigue llevando chilaba a pesar de que vive desde 1987 en Madrid. Trabaja en el servicio doméstico y ayer no perdía de vista a sus pequeños entre el barullo que se formó cuando los Reyes Magos comenzaron a repartir los juguetes. «En este barrio no hay racismo. Aquí hay gente de todo el mundo. Nos sentimos integrados. Nunca habíamos visto [ella y sus hijos] a los Reyes Magos hasta que llegamos aquí, pero ahora les hace mucha ilusión, más que nada por los regalos», reconoció.

   La pequeña Abigaíl, de cinco años y origen filipino, mostraba una sonrisa tan estirada como sus rasgados y bellos ojos. Era la primera vez que veía a los Reyes Magos en persona y se aferraba a los regalos que le habían entregado como si del mayor tesoro del mundo se tratara. Quizá temerosa de perderlos, aseguró que no los quería abrir hasta llegar a casa. «Gracias a la Cruz Roja, la Asociación de Mozas de Cercedilla y los vecinos de Lavapiés por haber cedido todos estos regalos para los niños del barrio y de todo el mundo», concluyo Manuel Osuna, portavoz de la asociación vecinal de Lavapiés, que organizó la fiesta a sus críos.

(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 16 de enero de 2000

Vuelta por Argumosa

CARTAS AL DIRECTOR

J. M. García Bermejo, Madrid

Señor alcalde, dése una vuelta por la calle de Argumosa y luego vaya diciendo por ahí que Madrid es la ciudad más limpia de Europa.

(P) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 19 de enero de 2000

El rey de los cochinos

MONCHO ALPUENTE, TRIBUNA
La primera fiesta del nutrido calendario madrileño, tras la de los Reyes Magos, que no deja de ser cola y colofón de las navidades del año anterior, es una festividad menor porque no se escribe con números rojos y festivos, y porque no celebra humanas gestas ni glorias divinas, sino anónimas y sacrificadas vidas animales. La fiesta se encomienda al extemporáneo patronazgo de san Antón, nombre familiar de san Antonio Abad, eremita en los desiertos egipcios de la Tebaida que, para paliar su propia soledad y la de sus numerosos colegas de oficio instalados en los alrededores, fundó los primeros monasterios de la cristiandad. A san Antón, vaya usted a saber por qué, se le representa acompañado por un cerdo, sambenito iconográfico y heráldico donde los haya, un animal muy poco espiritual y escasamente fotogénico.

   El puerco humilde que le tocó como penitencia convirtió al barbado padre de la vida monástica en un santo popular y simpático, despojándole de sus severos atributos para ponerle al frente de una impenitente y bullidora cofradía.

   La moderna fiesta de san Antón es el resultado de la cristianización y domesticación de una antiquísima festividad pagana, las saturnales que celebraban los porqueros madrileños, la mojiganga del «Rey de los Cochinos», una fiesta medieval como la del «Rey de los Locos» de París. Una excepción compensatoria que permitía 24 horas de desafuero a los villanos de la corte de los milagros, sometidos los 364 días restantes, 365 en los años bisiestos, al desaforado y despótico poder de los señores.

   El concejo medieval madrileño, cuenta el cronista Pedro de Répide, criaba y engordaba por su cuenta una piara de cerdos campeones que el día de san Antón competían en singular carrera para alzarse con el título de cerdo-rey y ceñirse una corona de ajos y cebollas. Tras la competición cerdil se procedía a la elección del porquero digno de igualarle en esa fecha tan señalada y de suplir en sus funciones al alcalde de la villa. Con barbas y báculo, vestido de san Antón y a lomos de burro, el «rey de los cochinos» desfilaba con su par, el cochino rey, en una procesión amenizada por el sonar de los cencerros y los cuernos, entre gritos y coplas obscenas y blasfemas.

   Cuando Madrid se hizo capital y el poder real, en la doble acepción del término, se metió en su casa se terminó el desmadre; primero se prohibió que la bulliciosa e impía turba se acercara al centro de la villa y que perturbara con sus soeces bufonadas el interior de los templos; más tarde llegaría la prohibición absoluta y su sustitución por la piadosa procesión y bendición de los animales, «las vueltas de san Antón», que se celebra, cada vez menos, como un fantasma de lo que fue, en la calle de Hortaleza y sus alrededores, junto a los arrumbados muros del colegio y de la iglesia de los escolapios, otro espectro semicalcinado y pendiente de recalificación para uso especulativo.

   Pese a la desamortización y clericalización del festejo, los madrileños siguieron fieles a la tradición, hasta el punto de que el mismo Répide cuenta que los eternos rivales, majos de Maravillas y chisperos de Lavapiés, en cuya frontera se celebraba el evento, firmaban una tregua para unirse a la fiesta sin exagerar el tumulto, invitando también a sus enemigos los «manolos» de Lavapiés. En estos tiempos tan propicios a la recuperación de señas de identidad, romerías tradicionales y demás zarandajas, tal vez no estaría de más recuperar el sentido de aquella fiesta insumisa y reponerla en el calendario para sembrar algún aliciente en la espinosa cuesta de enero, como punto de partida de unos carnavales anticipados.

   Pero me temo que la iniciativa de ceder su bastón de mando por un día a un garrido ejemplar de la raza porcina no debe ser muy del agrado de nuestro piadoso alcalde, que se expondría a que nadie se diera cuenta de la sustitución porque todo siguiera funcionando igual. Sin embargo, estoy seguro de que entre los porqueros, raza veraz desde los tiempos de Agamenón, abundan excelentes candidatos a suplirle en sus funciones edilicias, construyendo, por ejemplo, higiénicas cochiqueras para las insaciables bestias de cuatro ruedas y poniendo algo más de orden en el tráfico de la piara automovilística.

(P) EL PAIS. Madrid. Jueves, 20 de enero de 2000

Una juez no ve delito en una ‘okupación’ porque el edificio lleva 22 años abandonado.

EL AUTO OBLIGA A LOS DUEÑOS DEL BLOQUE A INICIAR UN PROCEDIMIENTO CIVIL SI QUIEREN EL DESALOJO

BEGOñA AGUIRRE, Madrid

Los okupas que viven en un edificio de Amparo,24, en Lavapiés, no han cometido ningún delito, porque el inmueble lleva 22 años abandonado. Así lo ha decidido la titular del juzgado de Instrucción 43, que ha archivado la denuncia presentada por el dueño del inmueble por considerar que a estos jóvenes no debe aplicárseles el Código Penal, sino el Civil, que prevé su desalojo, pero sin castigos de cárcel. «El principio de intervención mínima del derecho penal excluye, de acuerdo con la conciencia social, la protección de fincas abandonadas o en mal estado», arguye la juez.

   Los propietarios de este edificio, okupado desde el 6 de enero de 1999, pueden ahora recurrir el auto ante la misma juez que lo ha dictado y ante la Audiencia Provincial. Pero si su recurso no prospera en ninguna de estas instancias para conseguir el desalojo de los okupas tendrán que iniciar de nuevo todo el procedimiento en la vía civil, más lenta, y no en la penal como han hecho ahora.

   El Código Penal, en su artículo 245.2, castiga la okupación, tipificada como usurpación, con multas reemplazables en caso de impago por arresto de fin de semana. Pero la titular del Juzgado 43 considera que «no toda perturbación» en la posesión de un edificio (es decir, en su uso, no en su propiedad) constituye un delito de usurpación, sino sólo aquellas que atenten en mayor medida contra él.

   La juez destaca que el edificio llevaba abandonado al menos 22 años, por lo que «mal se puede hablar de que la acción presuntamente delictiva (la okupación) impidiera el ejercicio del derecho de uso del inmueble de forma relevante»»

   El auto también resalta que, aunque los actuales dueños de la finca de Amparo, 24, la adquirieron en 1975, no la inscribieron en el Registro de la Propiedad hasta el 11 de enero de 1999, cuando desde el juzgado les reclamaron que demostrasen su titularidad. Indica, además, que, desde 1977, el inmueble tenía un cartel en el que se leía «edificio en construcción».

   El grupo de okupas que utiliza como vivienda y centro social el edificio de la calle del Amparo desde enero de 1999 es el mismo que permaneció, durante casi dos años, en un antiguo laboratorio de la calle de Embajadores propiedad del Ministerio de Economía y Hacienda. Ambas casas okupadas han sido bautizadas con el mismo nombre: El Laboratorio.

   La juez, en su decisión, tiene en cuenta que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid archivó la causa abierta contra las 604 personas, entre ellas cuatro diputados regionales de IU, que se autoinculparon como okupas en el edificio de Embajadores. Dicho tribunal concluyó que aquella acción no constituía un delito de usurpación, porque su finalidad era «de carácter político» para denunciar la existencia de numerosos inmuebles vacíos en la ciudad y porque los okupas no actuaron «con vocación de permanencia» ni como «dueños».

Protesta cívica
En el caso del edificio de Amparo, el auto destaca «que también existe una intención de realizar una protesta cívica ante la existencia de edificios abandonados». Esa motivación reivindicativa «choca», según la juez, con el ánimo de lucro y la intención de actuar como dueños que debe existir para considerar delictiva una okupación.

   Endika Zulueta, abogado de los okupas de El Laboratorio, considera «relevante» la decisión de la juez de archivar el caso. «Desde la entrada en vigor del actual código, que penaliza la okupación, es la primera vez que un juzgado archiva una causa de este tipo antes de proceder al desalojo», explica. «En el caso del edificio de Embajadores, el archivo del Tribunal Superior de Justicia se produjo una vez que los okupas habían sido expulsados», matiza.

   Zulueta resalta también que es la primera vez que un juez español cita a declarar a centenares de personas que se autoinculpan de haber cometido un delito para reivindicar que deje de serlo y, en el caso de la okupación, vuelva a pasar a la vía civil, que prevé un posible desalojo, pero no sanciones penales.

   Por el Juzgado de Instrucción 43 han pasado a lo largo de un año 296 ciudadanos que se han declarado okupas para evitar que las consecuencias penales de haber entrado en el edificio de la calle del Amparo recaigan sobre el grupo que ejecutó la iniciativa. Consideran también que la propiedad ya está suficientemente protegida en el Código Civil y piden que se despenalice la okupación.

   Entre ellos se encuentran los diputados nacionales y regionales de IU Angeles Maestro y Juan Ramón Sanz, y el cantautor Quintín Cabrera. El edificio de Amparo es un bloque de tres plantas con 12 viviendas, azotea, garaje y planta baja.

(I) EL MUNDO. Madrid. Miércoles, 26 de enero de 2000

Hallan en Lavapiés restos de 60 personas muertas en el siglo XVII

Las excavaciones arqueológicas en la plaza de Agustín Lara, en Lavapiés, con motivo de la construcción de un aparcamiento, han sacado a la luz restos de 60 personas que murieron en el siglo XVII en el Hospital de los Aragoneses.

   El hospital, también llamado de Montserrat, ocupó este lugar entre los años 1616 y 1668.

   Esta plaza, denominada antes de Sombrerete, está dentro de la cerca de Felipe IV, que este rey mandó levantar en el siglo XVII para poder controlar la fiscalidad de mercancías y personas de la Villa, informó ayer a la agencia Efe la arqueóloga de la Comunidad de Madrid Pilar Mena.

   El citado hospital, que acabó por ser trasladado a la plaza de Antón Martín por no reunir las condiciones necesarias, dio paso en este espacio urbano a las Escuelas Pías de San Fernando, levantadas en 1729 y desaparecidas en 1936 tras su saqueo y posterior derribo.

   Los materiales cerámicos y metálicos aportados durante las excavaciones arqueológicas abarcan un periodo cronológico que va desde el siglo XVII hasta la actualidad.

   Pilar Mena destacó ayer el interés de estos yacimientos populares, de los que se suelen conseguir muchos datos interesantes para conocer la vida y las costumbres de la época, «a veces menos conocida que la de los reyes».

   Las excavaciones se realizan en cumplimiento de la normativa legal vigente en la materia, al encontrarse la plaza dentro de la zona arqueológica del Recinto Histórico de la Villa de Madrid, declarado Bien de Interés Cultural desde 1993.

(P) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 26 de enero de 2000

Hallados huesos de 60 personas del siglo XVII en una plaza de Lavapiés

Las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en la plaza de Agustín Lara, en Lavapiés, antes de la construcción de un aparcamiento para residentes, han hecho aflorar restos óseos de 60 personas que murieron en el siglo XVII en el hospital de los Aragoneses, o de Montserrat, que ocupó este lugar entre 1616 y 1668. Esta plaza, llamada antes del Sombrerete, está dentro de la cerca de Felipe IV, que este rey mandó levantar para poder controlar la fiscalidad de mercancías y personas de la Villa, según informó ayer la Comunidad.

   El hospital para pobres, que fue trasladado en 1668 a la plaza de Antón Martín por no reunir condiciones, dio paso en este espacio a las Escuelas Pías de San Fernando, levantadas en 1729 y desaparecidas en 1936 tras su saqueo y posterior derribo.

   Los materiales cerámicos y metálicos aportados por las excavaciones arqueológicas abarcan un periodo cronológico desde el siglo XVII hasta la actualidad.

   Las excavaciones se realizan en cumplimiento de la normativa legal vigente al estar la plaza dentro de la zona arqueológica del Recinto Histórico de la Villa de Madrid, declarado Bien de Interés Cultural desde 1993. El Ayuntamiento entregó, en abril de 1998, el proyecto de actuación arqueológica previo a las obras del aparcamiento.

(P) EL PAIS. Madrid. Sábado 29 de enero de 2000

El mestizo distrito Centro

B.A., Madrid
El 58% de los inmigrantes empadronados en la Comunidad de Madrid vive en la capital. Centro es el distrito más mestizo. En él residen 10.186 vecinos de origen extranjero, que suponen el 8% de su población, un porcentaje que no se da en ninguna otra barriada de la ciudad.

   Lavapiés, Rastro, Malasaña, Noviciado o los aledaños de la Gran Vía son las zonas de Centro con mayor número de inmigrantes. Se trata de vecindarios con alquileres más baratos por la precariedad de muchas de sus viviendas. Así, en los inmuebles de Rastro y Lavapiés el 18% de las casas carecen de calefacción y el 36% tienen menos de 40 metros cuadrados.

   Otros distritos con mayor presencia de población extrajera son los de Tetuán (6.684 inmigrantes empadronados), Ciudad Lineal (6.584), Carabanchel (6.081) y Latina (5.978).

   La autora del estudio destaca que como todavía la presencia de inmigrantes en la ciudad es bastante incipiente no se han creado aún barrios étnicos como existen en otras ciudades europeas y americanas.

   Los inmigrantes de países ricos, es decir, comunitarios, americanos o latinoamericanos (argentinos, chilenos), que se exiliaron durante las dictaduras de sus países viven sobre todo en distritos acomodados como Retiro, Salamanca, Chamberí o Chamartín.

(P) EL PAIS. Madrid. Domingo. 30 de enero de 2000

Lavapiés descubre su osario del XVIII

UNAS EXCAVACIONES SACAN A LA LUZ RESTOS DE 60 ALUMNOS Y PROFESORES DE LAS ANTIGUAS ESCUELAS PÍAS.

ANTONIO JIMENEZ BARCA, Madrid

Excavaciones en la plaza de Agustin Lara, junto a las Escuelas Pias, para la construccion de un aparcamiento subterraneo

Ocurrió en el siglo XVIII. Algún responsable de la por entonces boyante institución de las Escuelas Pías de San Fernando, hoy un esqueleto ruinoso de ladrillo situado en el corazón de Lavapiés, ordenó limpiar el cementerio y arrojar a un osario los restos que sobraban. La semana pasada, un arqueólogo experto en la topografía, geografía e historia del barrio, Juan Gómez Hernanz, descubrió la galería y en ella los huesos de 60 individuos, la mayoría niños y ancianos. Si pudieran hablar, contarían algo parecido a lo que sigue:

   En el siglo XVII, en la zona, peligrosa como pocas y poblada de maleantes, según cuentan los cronistas, sólo existía un hospital insalubre y una ermita que se caracterizaba, sobre todo, según un religioso escolapio, por ser «guarida de pícaros». Cien años después, un padre escolapio es nombrado capellán de la ermita con el encargo de levantar una escuela para los niños pobres del barrio. El primer día se apuntaron 102 chavales; los días siguientes acudieron muchos más, con lo que la iglesia se quedó pequeña. En 1733, la escuela había crecido lo suficiente como para albergar a 700 niños. Los del barrio que andaban sin blanca tenían prioridad para entrar: «En concurrencia de un niño pobre y otro de padres pudientes, deberá ser preferido el pobre», rezaban las normas, que mandaban guardar las formas: «Los padres (de hijos pobres) podrán pedir limosna por el pueblo para su manutención hasta que tengan renta propia para mantenerse». Los padres también tenían que cumplir unas ordenanzas un tanto extravagantes: «Que cuando tengan noticia del fallecimiento del corregidor, tenientes, regidores y demás de la comunidad que al presente son y en adelante fuesen, han de cantar una misa con vigilia y responso por cada uno».

   La institución siguió creciendo, hasta que en 1763 se construyó la iglesia cuyas ruinas adornan hoy la plaza de Agustín Lara. Por entonces ya había cerca de 1300 estudiantes que se repartían de la siguiente manera: «16 en la escuela de mayores, imbuidos en Poesía y Retórica; 50 en sintaxis latina; 103 en rudimentos menores, 300 en la escuela de escribir; 300 en la escuela de leer; 186 en la escuela de deletrear y 373 en la escuela de Cristus». Las Escuelas Pías agrandaron rápido su planta y su fama. Su biblioteca se encontraba entre las mejores de su tiempo. Navegó viento en popa a lo largo del siglo XIX pero en los primeros días de la Guerra Civil fue asaltada por los milicianos. «Los viejos del barrio aún lo cuentan», dice Gómez Hernanz. Los frailes escaparon por las galerías subterráneas como pudieron. Luego llegó la ruina. Cuentan que el archivero escondió los mejores libros en un sótano al que ningún arqueólogo ha podido llegar.

(P) EL PAIS. Madrid. Contestador Automático. Jueves, 3 de febrero de 2000

Lavapiés, otra vez degradada.

«Denuncio que la plaza de Lavapiés vuelve a estar degradada, los coches campan a sus anchas y en el Ayuntamiento parecen estar a la espera de recibir nuevos fondos europeos para ponerse manos a la obra», critica un vecino.

(P) EL PAIS. Madrid. Sábado, 5 de febrero de 2000

«Lavapiés y Tirso de Molina parecen arrabales argentinos»

ENTREVISTA: GRACIELA GIORDANOTANGUISTA

TATIANA ESCÁRRAGA, Madrid
Cuando llegó a Madrid, de eso hace ya casi veinticinco años, Graciela Giordano (Buenos Aires, 1952) tuvo la mala suerte de que le robaran la guitarra. Además, olvidó en un taxi la agenda con los teléfonos de las personas que supuestamente iban a ayudarla en el nuevo camino que se abría a sus pies. Tan sólo tenía 20 años y unas ganas inmensas de vivir, así que tuvo que empezar de cero, de la nada. Convencida de que lo suyo era el tango, fue de bar en bar y de restaurante en restaurante para darse a conocer, hasta convertirse en «la voz del tango en España», como la llama la crítica. Actualmente es la directora artística del Festival de Tangos de Alcantarilla, en Murcia, el más antiguo de España. Ahora ha vuelto a los escenarios con su Homenaje al tango.

Pregunta. ¿Para usted, qué es el tango?
Respuesta. Para mí encierra muchas cosas. Es una forma de expresar sentimientos universales. La tristeza, la nostalgia, la alegría, el desamor; todo se puede expresar a través del tango. Para mí es oxígeno puro.

P. ¿Se siente reconocida en España?
R. Sí, pero ha sido difícil. Aunque el tango se ha puesto de moda, sigue siendo complicado, porque lo que más se está dando a conocer es la danza, y yo defiendo la poesía, las canciones.

P. ¿Cree que esta música, tan llena de nostalgia logra calar en los españoles?
R. Por supuesto. Pero ha costado mucho, porque mucha gente se ha quedado con las letras de unas cuantas canciones, las más conocidas, y se han olvidado de otras. Cuando cantas Caminito, Gyra, Gyra o A media luz es fácil arrancar los aplausos del público, pero yo intento que se conozcan los nuevos tangos, las nuevas letras.

P. ¿Hay algunas zonas de Madrid que le recuerden los arrabales, esos barrios populares de Buenos Aires donde nació el tango?
R. En esos barrios era a donde llegaban los inmigrantes, era donde más se bailaba. A mí se me ocurre como zonas parecidas Lavapiés, Tirso de Molina y Malasaña, pero sobre todo Lavapiés.

P. En sus comienzos el tango era interpretado y bailado en los prostíbulos, ¿fue muy difícil para las mujeres adentrarse en ese ambiente?
R. Todavía sigue siendo difícil. El tango nació en los prostíbulos y ha tenido siempre ese cliché machista. Ha costado mucho superarlo. Incluso sé de muchísimas mujeres que tuvieron que masculinizarse para cantar tangos. A veces a mí me preguntan si canta conmigo un hombre.

P. Cada vez hay más auge de escuelas de tango, ¿no?
R. Pero todo está enfocado por la danza; yo quiero dejar claro que el tango no es sólo danza, también música y poesía.

Graciela Giordano actúa hoy en el Café Concierto La Fídula. Huertas, 57. Teléfono 914292947. Pases a las 23.30 y 1.00.

(P) EL PAIS. Madrid. Opinión del Lector. Domingo, 6 de febrero de 2000

¿Cómo lo hacen?

Leo en su diario, con fecha 26 de enero de 2000, la noticia relacionada con los restos humanos de 60 personas hallados en unas excavaciones realizadas en la plaza de Agustín Lara del barrio de Lavapiés.

   Aunque no soy experto en temas madrileños, sí me interesa la historia de mi barrio, y debo decirle citando a don Pedro de Répide (este señor sí era un experto) en su libro Las calles de Madrid, que el hospital de Aragoneses o de Monserrat no se encontraba en la plaza de Agustín Lara, sino en la calle Espino. Pero no se preocupe, la misma noticia con los mismos datos erróneos apareció el mismo día en otros dos grandes diarios de tirada nacional.

   Me encantaría saber cómo se documentan ustedes que tienen acceso a todas las fuentes de documentación, las que al ciudadano de a pie se nos niega porque nuestro interés es solamente por el placer de aprender. Pero esto es otra historia.Aurelio Antona. Madrid

(P) EL PAIS. Madrid. Lunes 7 de febrero de 2000

De la Cabeza a Lavapiés

Calle de La CABEZA. Aspecto de las obras

Las obras que realiza el Ayuntamiento de Madrid para adecentar el barrio de Lavapiés han llegado a la calle de la Cabeza. La calzada está levantada desde hace ya tres semanas, lo que dificulta el tránsito a los viandantes que cruzan de acera (en la foto). Algunos vecinos se quejan por lo que consideran una excesiva duración de las obras. Otros, por el contrario, se lo toman con mucha más resignación y confían en que todas estas incomodidades sirvan para dejar las calles impolutas.

(P) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 9 de febrero de 2000

Un hombre, en la UVI tras recibir cuatro puñaladas durante un robo en Lavapiés.

L.F.D., Madrid
Carlos H.T., funcionario de 33 años, se encontraba anoche ingresado en la UVI del hospital Clínico, después de recibir en la madrugada del martes cuatro puñaladas en la calle del Ave María, en el barrio de Lavapiés. La víctima fue agredida cuando trató de recuperar la cazadora y el teléfono móvil que le acababan de robar dos magrebíes, según la Jefatura Superior de Policía. Uno de los supuestos ladrones fue detenido por la policía, mientras que el autor de las puñaladas huyó.

   Los hechos ocurrieron a las tres de la madrugada. Carlos se encontraba en un bar junto a varios amigos. En el establecimiento entraron dos hombres y una mujer, que salieron rápidamente. Carlos se dio cuenta de que le había desaparecido la cazadora de piel y enseguida sospechó de los hombres que acababan de abandonar el bar. El y varios amigos salieron a la calle y consiguieron retener a la mujer que supuestamente participó en el robo. Cuando le pedían explicaciones regresaron a la puerta del local los dos magrebíes que supuestamente le robaron. Uno de ellos empuñaba una navaja, y el otro, un palo. Carlos recibió cuatro puñaladas: tres en el tórax y una en la espalda. Una de las heridas le rozó el pulmón. La vida de la víctima no corre peligro, aunque su estado es grave, según señaló ayer Javier, un pariente de Carlos. Vecinos de Lavapiés denunciaron ayer que hay una oleada de hurtos y robos. «La mayoría son cometidos por inmigrantes ilegales, a los que la gente les tiene mucho miedo», dijo un vecino. «No somos racistas, pero queremos vivir en paz», añadió otro residente del barrio.

(P) EL PAIS. Madrid. Contestador Automático. Jueves 10 de febrero de 2000

Asfixia en Lavapiés

«Le telefoneo verdaderamente indignada por la falta de espacio para estacionar que ha quedado en Lavapiés», dice una vecina que dice llamarse Eloísa. «Me parece que podrían haber previsto un estacionamiento alternativo en alguna parte cercana, aprovechado las obras de adecentamiento del barrio y no ahora, que han puesto todas las calles otra vez patas arriba. Además, en las obras de mejora se han pasado al dejar enormes espacios peatonales en la plaza, que luego casi nadie usa o están ocupados por gentes con cara de pocos amigos, que no invitan a cruzar por esas zonas».

(I) EL MUNDO. Madrid. Viernes, 11 de febrero de 2000

El Ayuntamiento sorteará 290 puestos del Rastro que se han quedado vacantes

DESPUES DE QUINCE AñOS

PEDRO BLASCO, Madrid
El Rastro de Madrid tendrá una nueva ordenanza en los próximos meses. El Ayuntamiento de la capital, y en concreto su concejala de Centro, María Antonia Suárez, ha elaborado un proyecto que la Corporación ha enviado a la Comunidad de Madrid para que analice el texto y haga sus aportaciones si así lo desea.

   La ley de comercio ambulante de la Comunidad otorga al Gobierno regional la capacidad para regular esta actividad, aunque también incluye la calificación de excepcionalidad para el Rastro. Esa calificación permitirá al Pleno municipal aprobar unas ordenanzas de las que se han elaborado hasta tres borradores.

   Paralelamente, saldrán al mercado los puestos que se han quedado vacíos por diferentes motivos y que son actualmente 290. Lo primero que se quiere hacer, antes de proceder a la adjudicación de estos puestos, es trasladar los nueve que están en el distrito de Arganzuela al distrito Centro para unificar la administración y controlar el crecimiento de este mercadillo tradicional.

   La nueva ordenanza municipal pretendía ser más ambiciosa, pero algunos de los aspectos más novedosos, como son la unificación de sectores (confección, antigüedades, música…) por calles y plazas no han recibido la aprobación de los comerciantes ambulantes.

   La concejala de Centro ha trabajado con esta asociación de vendedores y con las distintas fuerzas políticas para consensuar la ordenanza.

   El sistema de adjudicación de los nuevos puestos será el de sorteo, pero siempre que el candidato presente una memoria que justifique su situación económica. Desde hace 15 años no se hace una adjudicación de puestos de este mercadillo.

   Una de las cuestiones que también regulará la ordenanza es la figura del ayudante. Hasta la fecha, si el concesionario de uno de los puestos estaba tres meses sin aparecer por el mercado podía suspenderse su permiso.

   María Antonia Suárez, concejala del distrito, cree que esta situación es injusta, pues el vendedor puede ponerse enfermo y no por ello perder su condición de comerciante. Pero sin embargo, no está dispuesta a que continúen dándose traspasos de puestos, ya que son ilegales. Se han detectado alquileres de los puestos por 400 o 500.000 pesetas al año, cuando el alquiler más caro en la zona más codiciada es de 83.000 pesetas al año.

   Para ello se crea la figura del ayudante, que podrá permanecer sin que esté presente el concesionario.

   También quedará regulado que delante de la puerta de los comercios no debe haber ningún puesto. Los propietarios de la tienda sí tendrán derecho a sacar su mercancía, como hasta ahora, pero deberán dejar un espacio libre delante de la salida del comercio.

   María Luisa Muñoz, presidente de los comercios de la zona, dice que María Antonia Suárez ha sido la persona que más se ha ocupado del Rastro. Sin embargo, cree que la nueva ordenanza no recoge sus peticiones y sí las de los comerciantes que sólo acuden un día a la semana.

   Ha resumido sus reivindicaciones en cinco puntos: respetar la puerta de entrada y que los puestos no impidan el paso; no conceder ni un puesto más de objetos nuevos; que se vendan mercancías antiguas y no nuevas; respetar la almendra central del Rastro; y poner junto todo lo nuevo.

   Asimismo, solicitan a la junta de distrito que ponga una oficina en el barrio para gestionar los asuntos del mercado.

   María Luisa Muñoz afirma que ésta es una promesa del alcalde, José María Alvarez del Manzano, que le fue confirmada por la propia concejala, «pero aún no han hecho nada, a pesar de que tienen un local para ello».

   La representante de este grupo de comerciantes afirma: «Tenemos muchas obligaciones, pero también algunos derechos. El tener las puertas libres es el más importante de todos y lo vamos a defender porque en ello va nuestra supervivencia».

   Por su parte, Mario Agueda, un peruano que lleva ya muchos años en Madrid, está orgulloso de ser uno de los redactores del proyecto. Preside la asociación de comerciantes y afirma que el Gobierno de la Comunidad va a poner algunas objeciones, pero está seguro de que Gallardón no desaprovechará la oportunidad para modernizar el mercado.

(I) EL MUNDO. Madrid. LA VARA. Viernes, 11 de febrero de 2000

Mayor control

ANGEL DEL RIO, Madrid
El Rastro de hoy nada tiene que ver con aquel mercado de la carne al aire libre donde se sacrificaban las reses y, al ser arrastradas por la Ribera de Curtidores, dejaban el rastro de sangre que dio origen al nombre de este popular mercado. Y el Rastro de hoy nada tiene que ver con el escenario del trapicheo, la compraventa de antiguallas, objetos insólitos y curiosos. Llevo 20 años haciendo de mis mañanas domingueras un paseo minucioso por el Rastro y las cosas ya no son como fueron. Muchos de los ambulantes chamarileros, trapisondistas y quincalleros han conseguido local para establecer su almoneda o tienda de antigüedades y ahora son los más enconados opositores a que delante de sus comercios se establezcan los ambulantes. En el Rastro se han creado auténticas familias o clanes que monopolizan parte de las tiendas y tenderetes y marcan las normas. Ahora que el Ayuntamiento va a dispensar licencias para cubrir las vacantes, tiene la oportunidad de controlar el sistema de adjudicaciones y lo que se vende.

(I) EL MUNDO. Madrid. Sábado, 12 de febrero de 2000

Un joven que fue apuñalado por magrebíes, contra la xenofobia

LORENZO MARINA, Madrid
«No es un problema de inmigración, sino de delincuencia». Carlos hizo ayer esta distinción al referirse a la agresión que sufrió.

   «No son inmigrantes, son hijos de puta y asesinos». Con estas contundentes palabras diferenciaba ayer Carlos a los delincuentes que le asestaron cuatro puñaladas, la madrugada del pasado martes, en un bar de la calle de Ave María, en pleno barrio de Lavapiés, del resto de la inmigración.

   «No es un problema de inmigración, es un problema de delincuencia y ésta la sufrimos por igual tanto inmigrantes como no inmigrantes», señalaba Carlos, todavía convaleciente de sus heridas, al tiempo que animaba al multiétnico vecindario de Lavapiés a no tomarse la justicia por su mano.

   Carlos narró cómo fue la secuencia del robo de su cazadora y del teléfono móvil, y su fortuna al poder contarlo. «Al decir que iba a llamar a la policía, noté un empujón por la espalda. Luego me di cuenta de que eran cuatro puñaladas. Vi la hoja del cuchillo dentro de mí», señaló. Calificó la agresión de «puñaladas de profesional buscando matar».

   Carlos realizó estas declaraciones en la sede del Movimiento Contra la Intolerancia e instó a los vecinos de Lavapiés a ser «inflexibles» con la delincuencia, «se trate de un español, un negro, un moro o un sueco». Además, la víctima pidió más presencia policial en el barrio y exigió a los jueces «que no los suelten a las dos horas».

   El presidente del Movimiento Contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, arremetió contra la xenofobia en El Ejido y temió que esta situación pudiera reproducirse en Lavapiés «si las administraciones no toman las medidas para atajar la delincuencia».

   Ibarra criticó la negativa de la Fiscalía a poner inmediatamente a disposición judicial al portador de armas prohibidas y señaló que las deficiencias legales «no las puede pagar la ciudadanía con sangre».

(P) EL PAIS. Madrid. Sábado, 12 de febrero de 2000

La policía detiene al supuesto agresor de un voluntario del Movimiento contra la Intolerancia en Lavapiés

T.E., Madrid

La policía ha detenido a Amin Ch., de 21 años, el hombre que supuestamente asestó cuatro puñaladas a un vecino de Lavapiés en la madrugada del pasado martes. Cuando fue detenido, Amín se encontraba en la zona de Tribunal, no llevaba armas e iba indocumentado, por lo que se desconoce su identidad y nacionalidad. Sólo se sabe que es de origen africano.

   Los hechos se desencadenaron a las tres de la madrugada del pasado martes en un bar de la calle de Ave María, en Lavapiés. Hasta allí había llegado Carlos H., de 33 años, con dos amigos suyos. Cuando se disponía a salir, notó que le faltaba su cazadora, así que se dirigió a las dos únicas personas, un hombre y una mujer, que estaban en ese momento en el bar además de él y sus amigos. Les pidió que le devolvieran la prenda y éstos le respondieron que la había llevado otra persona, supuestamente Amin Ch. Cuando intentaban llamar a la policía, éste regresó y asestó cuatro puñaladas a Carlos H. En el lugar del suceso la policía detuvo a los acompañantes del supuesto agresor. Carlos H. fue trasladado al Hospital Clínico, donde permaneció tres días.

   Los agentes encargados del caso averiguaron que la mujer detenida era la novia de Amin Ch., y en la madrugada de ayer la vieron en su compañía en la calle de Fuencarral. La agresión que sufrió Carlos H., voluntario del Movimiento contra la Intolerancia, desató una ola de rumores en el barrio relacionados con posibles venganzas contra la numerosa colonia de inmigrantes que viven en Lavapiés. Carlos pidió ayer «calma a los vecinos» y que «no se tomen la justicia por su mano». El presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, pidió a las instituciones que aumenten las medidas de seguridad en el barrio.

(I) EL MUNDO. Madrid. Sábado, 12 de febrero de 2000

Madrid tendrá un circo estable en la calle de Atocha

PEDRO BLASCO, Madrid
El Ayuntamiento de Madrid invertirá en los próximos años 2.593 millones de pesetas para instalar un circo permanente en la calle de Atocha, 35, en un edificio que será rehabilitado por el arquitecto Miguel Bayón, según informó el alcalde de Madrid, Alvarez del Manzano.

   Ignacio del Río, responsable de Urbanismo, señaló que mantienen contactos con la familia Aragón para que gestione el nuevo circo, ya que la corporación carece de personas preparadas para gobernar este espectáculo.

   El alcalde tuvo palabras de recuerdo para José Mario Armero y Arturo Castilla, dos aficionados que siempre reivindicaron un circo estable para Madrid.

(I) EL PAIS. Madrid. Sábado, 12 de febrero de 2000

Madrid contará con un circo estable en Atocha en la Navidad de 2003

EL PAIS, Madrid

Tras varios años de planes fracasados e intentos abandonados, la comisión de gobierno del Ayuntamiento aprobó ayer el proyecto «definitivo» para que Madrid tenga un circo estable, heredero del mítico Price. Se levantará en el número 35 de la ronda de Atocha, en un edificio que fue, en su tiempo, fábrica de galletas. Costará 2.500 millones y estará terminado, según el concejal de Urbanismo, Ignacio del Río, en la Navidad de 2003.

   La antigua sede de la fábrica de galletas Pacisa se extiende por 7.900 metros cuadrados situados entre la glorieta de Atocha y la de Embajadores. Sólo la fachada se tiene en pie; el resto es un solar que albergó durante algunos meses de 1987 y 1994 a un grupo de okupas. El edificio, según el proyecto municipal, conservará la fachada neomudéjar, tendrá cinco plantas por donde se repartirán, además de la pista central, cafeterías, oficinas y camerinos. El proyecto prevé también dos niveles subterráneos (6.000 metros cuadrados) destinados a aparcamiento.

   El arquitecto que se encargará de la obra, según explicó ayer el concejal de Urbanismo, Ignacio del Río, será Miguel Bayón, el mismo que se hizo cargo de la reforma del centro comercial ABC Serrano.

   Del Río comentó que el circo estable servirá también para otras manifestaciones artísticas «porque la sala será multifuncional». En un principio, el Ayuntamiento pensó en la familia Aragón para que gestionara esta instalación, pero ese detalle todavía está sin definir, según Del Río. «Seguimos en contacto con Emilio Aragón Miliki, pero aún no hay un acuerdo definitivo», añadió el edil de Urbanismo.

   El público tendrá que pagar menos que ahora por el espectáculo: «Las entradas para niños y personas de la tercera edad serán más baratas que en los actuales circos porque así se establecerá en los pliegos de condiciones», explica Del Río.

   La idea de un circo estable para Madrid empezó a barajarse en el Ayuntamiento en 1989. Ha tenido varios emplazamientos posibles desde entonces: junto a la plaza de toros de Las Ventas, detrás de la ermita de San Antonio de la Florida o en en una parcela vacía en Méndez Álvaro. Esta última ubicación llegó a estar aprobada, pero la empresa privada que iba a encargarse de edificarlo y de gestionarlo quebró. El Gobierno municipal aseguró ayer que a la cuarta va la vencida.

(I) EL MUNDO. Madrid. Los secretos del buho. Domingo, 13 de febrero de 2000

Nuestros magrebíes

LUIS ANTONIO DE VILLENA
He dicho a menudo que los españoles somos racistas por falta de costumbre. Venimos de siglos de cerrazón política, cultural y religiosa, y ello pese a ocasionales aperturas, nos aisló hasta hace todavía pocos lustros. Nuestra xenofobia se dirigía contra los gitanos; a las caritas de los negros en las huchas del Domund les poníamos pías sonrisas de lejanía e ignorancia. Madrid no tiene todavía ni la mitad de emigrantes que París o Londres. Y es una pena, porque las megalópolis -incluida Nueva York, por supuesto- se caracterizan, entre otras cosas, por su pluralidad. Suramericanos, asiáticos y magrebíes se van notando en nuestra ciudad y yo sinceramente me alegro. Lo que no quiere decir que la inmigración no tenga problemas. Pues ha de ser medida con generosidad para evitar el desarraigo y la miseria, que son cuna de delincuencia violenta. Un magrebí ha herido a un joven de Lavapiés. Pues ese magrebí debe ser buscado y castigado, pero jamás recurrir a la simplificadora fórmula racista: ¡Los moros son todos gentuza! Y no olvidar que ladrón, con arma blanca, puede serlo cualquiera -por blanquito que fuere- hostigado por la miseria y la marginalidad.

   Conozco a muchos magrebíes de Madrid que han acabado poniendo teterías o restaurantes de comida oriental, no muy cara, en calles de Lavapiés o Chueca. Sé las dificultades que muchos pasan, incluso su búsqueda -algo desesperada, en ocasiones- de una mujer española, con la que casarse. Los magrebíes tienen un sentido muy fuerte de la familia, pero también una amplia pansexualidad que ha permitido a algunos sobrevivir en el voluntario ejercicio del sexo, con damas o caballeros, y sincera aunque discreta naturalidad. Otros trabajan como albañiles, muchos son camareros, y los menos visibles están en profesiones liberales. Frecuentemente vienen para hacer lo que muchos conciudadanos nuestros no quieren hacer, pero a ellos no les importa. La mayoría se alegra enormemente si hace amigos españoles. Y ellos mismos -como todos los marginados- se autoembroman diciendo ¿pero te vas a fiar de un moro? Tengo amigos marroquíes tranquilos y buenos chicos que -a veces- rehuyen a otro de su propio país, diciéndote que ése no es de fiar, porque no ha llegado con buenas intenciones. Deseo y quiero un Madrid plural, y creo que la prioridad de emigración (por Historia) la tienen, aquí, los latinoamericanos -que es casi absurdo tener por extranjeros- y los magrebíes. La emigración debe ser controlada (generosamente) y cuidada para evitar sacos de miseria, delincuencia y consecuente explosión xenófoba. Porque una ciudad mestiza, en su diversidad, es siempre una ciudad hermosa.

(I) EL MUNDO. Madrid. Lunes, 14 de febrero de 2000

El Teatro Pavón será reformado con donativos igual que The Globe

LA COMPAÑIA ZAMPANO BUSCA MECENAS A 10.000 PESETAS

RAFAEL ESTEBAN
¿Quiere convertirse en patrocinador de las artes por 10.000 pesetas? La compañía Zampanó busca mecenas con los que reunir el dinero suficiente para reformar el Teatro Pavón. Para ello, celebra esta tarde una fiesta teatral en el local donde expondrá sus proyectos para el viejo recinto de la calle de los Embajadores, 9, y explicará su idea de solicitar aportaciones de todas las personas interesadas en ayudar a la reapertura del local prevista para mayo.

   Zampanó, una veterana compañía de teatro clásico, compró a finales del año pasado el Pavón con el fin de devolverlo a la vida escénica. Los integrantes del grupo pretenden convertir el local en un teatro donde se representen «obras clásicas y todo tipo de actividades», según una de sus integrantes, Amaya Curieses.

   Pero para que esto sea realidad necesitan invertir unos 200 millones de pesetas de los que una parte, han pensado, puede salir de mecenas individuales que aporten pequeñas cantidades económicas.

Gratis
«Queremos personas interesadas en la recuperación del Pavón y que puedan aportar una ayuda», indica Curieses.

   Para ello solicitan dinero y ofrecen a cambio integrar a los patrocinadores en el proyecto, con derecho a ver gratis futuros espectáculos, y bautizar alguna pieza del local con su nombre.

   Los interesados pueden aportar cantidades que van «desde las 10.000 pesetas del precio de un ladrillo hasta las 200.000 de un palco. Entremedias se encuentran las 30.000 que puede aportar todo aquél que quiera ver su nombre sobre una placa en una butaca del teatro.

   La idea emula la recuperación del teatro The Globe, un espacio en Londres donde el propio William Shakespeare actuó y que la capital británica ha levantado tras siglos de olvido con la ayuda de personas de todo el mundo.

   Unos de los mecenas del teatro londinense fueron precisamente los miembros de Zampanó. «Dimos unas 5.000 pesetas por un clavo y ahora tenemos una tarjeta en la que dice donde está clavado», continúa Curieses, a quien lo que más satisface de este hecho no es su clavo, sino «la recuperación de un teatro entre montones de personas».

   Por eso, y para conseguir el dinero suficiente con el que reformar el Pavón, la compañía titular de la Escuela de Teatro Clásico de Getafe ha pensado transplantar la idea londinense a la capital de España. La compra del teatro, su reforma y equipación están presupuestadas en «unos «200 millones de pesetas», de los que «35 de la primera fase de la obra los aporta el Consorcio de Rehabilitación de Teatros».

   Además, el Ayuntamiento de Madrid se ha comprometido a reformar «la bonitísima fachada», que incluye una torre y un reloj, de un edificio inaugurado en 1925.

Cinematógrafo
El local de 690 localidades repartidas en dos pisos construido por el arquitecto Teodoro Anasagasti ha albergado todo tipo de espectáculos artísticos. Empezó como cinematógrafo, se convirtió en teatro de texto y también lo fue de revista.

   En su escenario estrenó Celia Gámez Las Leandras para acabar, ya a finales de los 80 y cuando estaba cerrado, como plató de la película de Pilar Miró Beltenebros.

   Toda esa historia la contará esta tarde Francisco Valladares, que leerá un texto sobre el teatro escrito por Angel Fernández Montesinos. A continuación, el teatro clásico llenará el local con las voces del propio Valladares, Pedro Mari Sánchez, Ana Marzoa y Concha Cuetos, que dirán escritos de Lope de Vega, Calderón, etcétera. También subirán al escenario los miembros de Zampanó, que mostrarán escenas de Calderón enamorado, el espectáculo con el que en mayo se inaugurará el Pavón.

(P) EL PAIS. Madrid. Opinión del Lector. Martes, 15 de febrero de 2000

De Lavapiés

Vivo en el barrio de Lavapiés, el cual están arreglando desde hace tres años, y cuando hace tres días llegaron las máquinas a nuestra calle, todos nos pusimos muy contentos, pues nos habían informado de la obra; es decir, que íbamos a tener unas aceras muy anchas y se terminaban todos los problemas de aceras pequeñas.

   Pero cuando preguntamos a los trabajadores sobre la realización, nos dijeron que las aceras ya no eran anchas, que se reducían sobre su tamaño original para ampliar plazas de aparcamiento.

   En resumen, nos reducen las aceras de 1,5 metros a un metro, espacio que es insuficiente para que pueda moverse por la calle una persona que necesite ayuda para moverse, y además, cuando alguien saca un cubo de basura (que tienen una medida de 0,6 metros por su lado más pequeño), nos queda un espacio para caminar de 0,40 metros, lo cual es insuficiente para que pase una persona, una madre con un cochecito, un carro de la compra y cualquier persona que no sea alguien joven y con una constitución atlética.

   Eso sí, Gerencia Municipal de Urbanismo dice que como se saca el cubo a las ocho de la tarde y se guarda a las nueve de la mañana, que no es mucho tiempo y que nos aguantemos.

   Desde aquí pido ayuda a cualquier persona, pues en Gerencia de Urbanismo nos han dicho que no lo modifican y que la única solución es política.

   Políticos que veláis por los ciudadanos, en este caso necesitamos que intercedáis por nosotros y comuniquéis al Ayuntamiento que revise esa acera; pensar en los jubilados y gente mayor (que es mucha en este barrio) y son los que más necesitan una acera amplia para poderse mover.Emilio J.Díaz. Madrid

(P) EL PAIS. Madrid. Opinión del Lector. Lunes, 21 de febrero de 2000

Buen momento

Ahora que el Gobierno regional ha bajado los impuestos en la adquisición de viviendas en la zona centro, tratando de evitar que se vacíe paulatinamente, es buen momento para plantearse qué sucede con gran parte del centro de Madrid, porque lo cierto es que adolece de tal deterioro que ni siquiera planes millonarios y bienintencionados pueden paliar sus incomodidades.

   Basta darse un paseo (suponiendo que tal proeza fuera posible) por toda la zona comprendida entre la Latina, Antón Martín y Lavapiés-Embajadores, justo la que se encuentra en avanzado plan de rehabilitación, para darse cuenta de lo inútiles que son a veces los esfuerzos presupuestarios de las instituciones.

   Lo que alerta al desprevenido paseante es la proliferación, en calles tortuosas y sin espacio para vehículos, de almacenes y tiendas mayoristas que están convirtiendo el centro de Madrid en la imagen de una ciudad subdesarrollada, llena de neones (muchos ilegales), de montañas de cajas arrumbadas en las aceras impidiendo el paso, de furgones desproporcionados que impunemente cargan y descargan en medio de la calle (bocinazos infinitos y nervios destrozados); de los coches de los compradores (con matrículas de todas partes de España) que vienen al centro de Madrid a realizar sus compras, dejando el coche, claro está, en medio de la calle; con los maniquíes como reclamo ocupando una acera de escasos 50 centímetros…

   El resultado es que pasar por aquí es difícil, incluso para un joven atleta, qué decir de una señora con carrito o de una madre con cochecito de bebé. Literalmente, no se puede. Si las tiendas mayoristas quieren ocupar el centro histórico de la ciudad, al menos háganseles cumplir las ordenanzas municipales (porque se supone que haberlas, haylas), a lo mejor entienden que es incompatible su actividad (o el modo en que la realizan) con la vida cotidiana de un barrio que corre el riesgo de quedar convertido en una Calcuta intransitable e invivible.

   No abandonemos el Centro a su suerte.María del Carmen González Gutiérrez. Madrid

(P) EL PAIS. Madrid. Lunes, 28 de febrero de 2000

Un parque no es una escuela

Urbanismo proyecta hacer una zona verde en un terreno en el que se asienta un colegio

ANA L. ESCUDERO, Madrid

El colegio Santa Maria, al fondo. En primer plano, las obras para hacer un parque.
MANUEL ESCALERA

Cuando descubrieron hace siete años que el Ayuntamiento iba a construir un parque en su barrio no se alegraron tanto como debían. Los padres del colegio público Santa María, en Embajadores, se habrían quitado el sombrero ante los planes de Urbanismo si no llega a ser porque la zona verde estaba diseñada encima de su centro. Las obras del parque han comenzado a principios de este curso y, aunque el Ayuntamiento habla de un «preacuerdo» con la asociación de padres (APA) para trasladar a los 250 alumnos al instituto Cervantes, todavía no hay nada cerrado.

   A finales de 1993, los padres del colegio Santa María presentaron de forma individual las primeras alegaciones contra la revisión del Plan General de Ordenación Urbana. «Eran 105», recuerda Andrés Hervás, vicepresidente del APA del centro. No era ninguna pataleta: la construcción del parque suponía la desaparición de este colegio público del que los padres dicen sentirse «orgullosos». Pero fueron rechazadas una a una. Dos años más tarde, a finales de 1995, repitieron la operación; esta vez, de forma conjunta. La respuesta del Consistorio fue la misma.

   La Comunidad –que es la que debe dar el visto bueno al plan general- les remitió una carta en la que garantizaba que «en ningún caso se podía proceder al derribo del colegio en tanto no se construyera uno nuevo». Lo mismo hizo el Ayuntamiento, que ese mismo año pensó que había encontrado una alternativa en una zona de Madrid donde apenas hay suelo público: un solar en la calle del Doctor Fourquet catalogado en el plan general como equipamiento público.
   «Hicieron un concurso para construir el colegio, se le dio a un arquitecto y éste llegó a exponer tres maquetas del proyecto en una oficina municipal en el curso 97-98», comenta Hervás. Pero Urbanismo obvió un trámite obligatorio: el informe del Ministerio de Educación, que entonces tenía las competencias educativas y que creyó que el lugar no reunía las condiciones para ser un centro escolar.
   «El Ayuntamiento no reaccionó a tiempo y desde entonces han dejado dormir el proyecto, sin encontrarnos un espacio alternativo», comenta Hervás. Este curso, «cuando llegaron las máquinas para tirar los edificios anexos, es cuando se dieron cuenta de que el colegio estaba aquí y de que estaba lleno», añade.

   Amador Sánchez, director de Centros Docentes de la Consejería de Educación, coincide con los padres en que «es urgente» hallar una solución. Pero tiene claro que «es el Ayuntamiento el que tiene que dar una respuesta alternativa a los edificios que se demuelen».
   Urbanismo niega que haya incurrido en falta de planificación: «Los chavales siguen en el colegio y no se les ha interrumpido su vida normal». No es del todo cierto. Los alumnos usaban las instalaciones de la escuela de Magisterio, pero, como han sido derruidas, el patio de 150 metros cuadrados que antes sólo utilizaban los escolares de infantil es el que ahora tienen que usar todos los demás. Eso y «las molestias de las obras, como el polvo y el ruido».

   Hace tres semanas, la asociación de padres se reunió con la Gerencia de Urbanismo para debatir desde rehabilitar del centro –de principios de siglo y muy deteriorado- hasta integrarse en el cercano instituto Cervantes. Todo apunta hacia esta última solución.

(P) EL PAIS. Madrid. Martes, 29 de febrero de 2000

Las ONG exigen que los colegios concertados acojan a inmigrantes.

B.A., Madrid
Las asociaciones de inmigrantes reclaman a la Comunidad de Madrid que exija a los colegios privados concertados la escolarización de niños inmigrantes en sus aulas, ya que ahora el 80% de estos chicos están matriculados en centros públicos con el consiguiente riesgo de que se creen guetos. Así se lo manifestaron ayer medio centenar de asociaciones a la consejera de Servicios Sociales, Pilar Martínez, durante un encuentro en el que le hicieron llegar sus sugerencias sobre el Plan Regional de Inmigración que elabora su departamento, según informa Europa Press.

   Las asociaciones destacan que hay colegios públicos de barrios como Lavapiés donde un 70% del alumnado es inmigrante mientras en colegios concertados de los alrededores, que reciben dinero público, apenas hay niños extranjeros matriculados.

   Las asociaciones solicitan más iniciativas como Provivienda, una entidad creada por el anterior Gobierno regional del PSOE, que busca y avala pisos de alquiler para los inmigrantes evitando así las reticencias de algunos caseros hacia los extranjeros. También reclaman más albergues y comedores de primera acogida para los recién llegados y campañas para evitar que los madrileños vean la llegada de extranjeros como un problema.

(P) EL PAIS. Madrid. Martes, 7 de marzo de 2000

El desplome de un muro en Lavapiés obliga a evacuar a 23 vecinos

EL AYUNTAMIENTO DE MADRID REHABILITABA EL EDIFICIO SINIESTRADO

V.G., Madrid

Los 23 inquilinos de los números 33, 35 y 37 de la calle del Amparo (Lavapiés) permanecen alojados en varios hostales de la capital desde el pasado sábado, cuando uno de los muros de su edificio, que está siendo rehabilitado por el Ayuntamiento, se desplomó de repente afectando directamente a tres viviendas e indirectamente a otras 14. Una comisión de técnicos municipales y de la empresa encargada de las obras intenta averiguar las causas del accidente, que no provocó heridos.

   «Parece que ese edificio estaba en muy malas condiciones, no tiene por qué haber sido culpa de las obras», afirmaba ayer un portavoz del Ayuntamiento. Un vecino del barrio no lo tenía tan claro: «Obviamente, si rehabilitan una casa es porque está en malas condiciones. Pero lo lógico es que antes de iniciar los trabajos tomen las medidas necesarias para que no pase algo así, ¿no?», se preguntaba.

   El desplome del muro, que da al patio interior del bloque, no provocó heridos. Las 17 familias afectadas fueron realojadas en varios hostales por los servicios de emergencia municipales. Allí deberán vivir hasta dentro de «unos días, quizá un par de semanas», apuntan fuentes de la concejalía de Obras, mientras se repara la pared derrumbada y se acondicionan de nuevo sus viviendas. Una dotación de Policía Municipal custodiaba ayer la entrada del inmueble.

   El edificio siniestrado contenía pisos en estado de infravivienda (con menos de 25 metros cuadrados de superficie, sin retrete o con problemas de ventilación), según Eduardo Gutiérrez, portavoz de la asociación de vecinos La Corrala. «Esto no significa necesariamente que el bloque estuviese en estado ruinoso, pero sí parece indicar que sus habitantes cuentan con pocos recursos económicos», afirmó Gutiérrez. Las obras de rehabilitación de Lavapiés comenzaron el año pasado, tras firmarse en julio de 1997 el convenio entre Ayuntamiento, Comunidad y Ministerio de Fomento para reformar casas y calles de este popular barrio madrileño.

(P) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 8 de marzo de 2000

La policía desaloja una biblioteca ‘okupa’ en Lavapiés

LOS 4.000 LIBROS RECOPILADOS EN LA VIEJA FÁBRICA DE TOLDOS FUERON LLEVADOS AL DEPÓSITO MUNICIPAL

B.A., Madrid

Cinco okupas y 4.000 libros se quedaron ayer en la calle. A primeras horas de la mañana la policía desalojó, por orden del Juzgado de Instrucción número 5, La Biblio, una antigua fábrica de toldos en la calle de Fray Ceferino González, 4 (Lavapiés), que un grupo de jóvenes utilizaba desde hace año y medio como vivienda y biblioteca popular. La expulsión, que se realizó sin incidentes, fue solicitada en los juzgados por los dueños de este inmueble, que llevaba años vacío.

   Hacia las 8.30, agentes de la unidad antidisturbios entraron al edificio y obligaron a salir a los cinco jóvenes que dormían en él. Poco a poco la noticia corrió por el barrio y grupos de simpatizantes del movimiento okupa llegaron a esta antigua fábrica.

   «En un principio sólo dejaban acceder al inmueble a los cinco chicos que encontraron durmiendo en él y eso suponía que no íbamos a poder recuperar los 4.000 libros de la biblioteca. Pero negociamos y conseguimos que dejasen entrar a más gente para sacar los principales enseres, entre ellos los libros», explica María, uno de los encargados del local.

   Las pertenencias fueron cargadas en un camión de mudanzas y quedaron depositadas en el almacén municipal de Legazpi. Según los jóvenes, estos libros han recorrido ya varios edificios okupados y desalojados de Tetuán, Pacífico y Lavapiés. «Los hemos ido recopilando a lo largo de varios años». En el edificio se organizaban también talleres de danza y fotografía. Hace una semana en él se celebró una rueda de prensa para denunciar que el fiscal ha pedido 300 años de cárcel para 61 okupas por «desórdenes públicos, daños, lesiones y atentado a la autoridad» durante un conflictivo desalojo ejecutado en 1997 en el barrio.

(P) EL PAIS. Madrid. Sábado, 18 de marzo de 2000

Educación mantiene la normativa que permite a los centros seleccionar al alumnado

LOS SINDICATOS, IU Y PSOE EXIGEN QUE SE RESERVEN PLAZAS PARA LOS ESCOLARES MÁS DIFÍCILES

B.AGUIRRE, Madrid
Algunos centros de la región, sobre todo los situados en el centro de la capital, en barrios como Lavapiés y Embajadores, tienen hasta un 70% de alumnado inmigrante. La presencia de niños de diferentes países hace necesario adaptar el currículo escolar a esta realidad social para que todos ellos sientan la escuela como algo cercano, aunque estas iniciativas dependen mucho del equipo docente de cada centro.

   Además de programas de apoyo al aprendizaje del español, en estos centros hay, a menudo, menús de comedor para chiquillos islámicos y clases de árabe. Ese es el caso del colegio Luis de Góngora, en el barrio del Pilar, en Fuencarral, en el que el 20% de sus 450 alumnos son extranjeros, la mayoría marroquíes.

(P) EL PAIS. Madrid. Jueves, 23 de marzo de 2000

EL TEATRO PAVÓN LUCIRÁ DE NUEVO SU EMBLEMÁTICO TORREÓN DE 1924

ANTONIO JIMÉNEZ BARCA, Madrid

Aspecto del teatro Pavón en los años 20, con el torreón
El mismo edificio tras la reforma de 1978

El teatro Pavón, construido en 1924, perdió a finales de los años setenta uno de sus elementos más emblemáticos: el torreón de tres metros de alto coronado por un reloj. En aquella reforma también perdió los adornos de la fachada y los frisos. Este cambio transformó a uno de los edificios con más personalidad de Madrid en un inmueble normal y gris. La Empresa Municipal de la Vivienda (EMV), con 35 millones de Caja Madrid, le devolverá el aspecto que tenía hace 76 años. Incluido el torreón.

   En 1924, Alfonso XIII inauguró en la calle de Embajadores (distrito Centro) y a un paso de El Rastro, el teatro Pavón, construido por Teodoro Anasagastí, un arquitecto modernista que además de una fachada alegre y colorista, dotó al edificio de un torreón de casi tres metros de alto coronado por un reloj. Al poco, el torreón se convirtió en el emblema del recinto.

   A finales de los setenta, una reforma que a juicio del Ayuntamiento sólo «entristeció» la factura del teatro, echó abajo el torreón además de ocultar muchos de los dibujos del revoco original. Desaparecieron las flores, las formas alambicadas y los colores de la fachada. También se destruyeron las tejas del techo y los antiguos frisos, siendo sustituidos por un remate plano.

   El teatro Pavón va a recuperar ahora su viejo esplendor. Aprovechando que los recientes propietarios del edificio, Zampanó Teatro, se encuentran rehabilitando el interior de la sala para abrir en otoño (el local está cerrado desde hace 12 años) el Ayuntamiento va a reformar el exterior.

   Y lo hará devolviendo a la fachada el aspecto exacto que lucía cuando el rey Alfonso XIII lo inauguró hace 76 años. «Pondremos otra vez los revocos como estaban al principio, con la cerámica azul, y se levantará de nuevo el torreón con el reloj», explicó el concejal de Vivienda y Rehabilitación Urbana, Sigfrido Herráez (PP). Las obras las llevará a cabo la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV) tras recibir el dinero de Caja Madrid. «Normalmente, siempre que les pedimos dinero para estos proyectos, nos lo dan, así que tampoco habrá problemas para éste», adelantó el edil.

Quiosco de la ONCE
También se modificará el zócalo, y se renovarán, de paso, las aceras. La EMV también tiene pensado trasladar el quiosco de la ONCE que actualmente se encuentra al lado de la entrada del teatro. El edil espera la respuesta de Caja Madrid para empezar las obras «dentro de unas semanas».

   Manuel Praena, director de Zampanó Teatro, aseguró ayer que el plan del Ayuntamiento le parece «fantástico». «Edificios como éste hay cuatro en Madrid, es justo que se recupere», añadió.

(P) EL PAIS. Propiedades. Viernes, 24 de marzo de 2000

Lavapiés recupera el esplendor perdido

DESARROLLOS URBANOS

La CORRALA  c/ Meson de ParedesPlaza de Lavapiés

El entorno de Lavapiés, en pleno barrio de Embajadores, está cambiando su aspecto a marchas forzadas para recuperar el lustre perdido tiempo atrás. El plan de rehabilitación emprendido de forma conjunta por las administraciones pretende reformar las 34,5 hectáreas de esta emblemática zona de Madrid con una inversión superior a 17.000 millones de pesetas. La actuación servirá para lavar algo más que la cara de casi 12.000 viviendas -muchas de ellas, sin patios de luces o aseos- y más de 1.200 locales, comerciales.

   A través del plan se crearán además varias zonas verdes, espacios deportivos, así como instalaciones culturales, dotaciones hasta ahora muy poco habituales en este antiguo barrio que empieza a despertar desde su plaza principal.

Lavapiés recupera su casta
Las administraciones invertirán más de 17.000 millones de pesetas para rehabilitar 12.000 viviendas de este castizo barrio

c/ Ave Maria

ALMUDENA DIEZ
Las alcantarillas tragarán. Los tejados no tendrán goteras. Los niños dispondrán de parques para jugar. Y los mayores, de espacios para charlar. Los peatones pasearán cómodamente. Los coches aparcarán. Y todas las viviendas serán dignas. Así será el barrio de Lavapiés cuando finalicen todas las obras de rehabilitación integral previstas en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana de Madrid. La inversión total programada se aproxima a los 17.600 millones de pesetas, de los que casi 2.000 provienen de los Fondos Europeos para Infraestructuras; el Ministerio de Fomento aportará 3.300; otros 1.826, la Comunidad de Madrid; los vecinos del barrio, 2.560 millones, y el Ayuntamiento, el resto.

   La superficie afectada abarca 34,5 hectáreas, que incluyen 756 edificios, con un total de 11.878 viviendas, y 1.226 locales comerciales. El ámbito de actuación, emplazado sobre una ladera de acusada pendiente, está delimitado, en el norte, por la calle del Duque de Alba, la plaza de Tirso de Molina y la calle de la Magdalena; en el este, por la calle del Ave María, la plaza de Lavapiés y la calle de Valencia; por el sur llega hasta las rondas de Valencia y de Toledo y la glorieta de Embajadores. El borde oeste queda definido por las calles de América, del Casino, de Embajadores y plaza de Cascorro.

   Toda la oferta de venta de viviendas es de segunda mano. Y se pueden encontrar pisos rehabilitados desde 100.000 pesetas el metro cuadrado construido. Algunos expertos opinan que podría ser una buena oportunidad para comprar una casa en el centro de Madrid a un precio muy asequible (menos de nueve millones de pesetas), en una zona que, una vez terminadas todas las actuaciones previstas, desde luego que cotizará al alza. Lavapiés tendrá parques, zonas culturales y espacios dotacionales dignos de un gran barrio. Aunque quien busque lujo deberá hacerlo por otro lado.

   «Se están modificando las condiciones de vida del barrio, no sólo las físicas, sino las relativas a la seguridad», afirma el arquitecto y tasador de Tinsa, Pedro Barrio. No obstante, a su juicio, «todavía no es el sitio adecuado para parejas jóvenes, sobre todo con niños. El nivel de renta de sus habitantes sigue siendo bajo, y la edad media, elevada», añade.

   Aparcar será menos problemático en cuanto terminen las obras de construcción de un nuevo párking bajo la plaza de Agustín Lara. Tendrá 386 plazas en cuatro plantas, una rotacional pública, otra para uso del futuro edificio cultural de la UNED, y las otras dos, para residentes.

   Esta misma plaza y las de la Corrala, Lavapiés, Campillo de Manuela, Ministriles y Cabestreros serán renovadas y convertidas en lugares aptos para el solaz de los vecinos. Algunas calles ya tienen un aspecto casi impecable, como los ejes de Ave Maria-Lavapiés y plaza de Lavapiés-calle de Valencia. Y se han iniciado los trabajos correspondientes a Mesón de Paredes, Amparo, la Espada, Juanelo, Encomienda, Las Dos Hermanas, Las Abades, Oso y Cabestreros. En conjunto, las actuaciones suman 47.500 metros cuadrados de viales.

   Lavapiés arrastra desde hace ya años un grave deterioro, tanto urbanístico como económico. Sirva como ejemplo decir que el 24% de los locales comerciales se encuentra cerrado, y muchos de ellos, absolutamente abandonados. O que el 72% de los edificios está en regular o mal estado. Su población también sufre el problema del envejecimiento: el 24% es mayor de 65 años y sólo un 11,8% es menor de 14.

   Las viviendas, o, mejor dicho, las infraviviendas, merecen capítulo aparte en este barrio, donde todavía quedan edificios sin patio de luces o pisos sin cuarto de baño propio, amén de fachadas que se caen a pedazos o portales en los que casi da miedo entrar por temor a un derrumbe. En este sentido, el plan contempla dos formas de actuación: programas de adecuación arquitectónica o rehabilitación privada. En el primer caso, los edificios tendrán una subvención pública directa sobre la fachada, que cubrirá hasta el 100% del gasto. En la rehabilitación privada, las comunidades de propietarios podrán obtener subvenciones a fondo perdido de hasta el 60% del presupuesto protegible, en función del coste de las obras y de los ingresos del solicitante.

Menos viviendas
Además, recientemente, la Entidad Gestora de Lavapiés ha aprobado una serie de ayudas complementarias destinadas a dos casos concretos: uno, si, tras las obras de rehabilitación, un edificio tiene menos viviendas que antes, y dos, si es necesario disminuir la superficie habitable de un edificio por que haya que dejar espacio libre para construir un patio de luces.

   Cuando los edificios cuenten con varios propietarios, las comunidades de vecinos deberán establecer un acuerdo entre ellos para que unos vendan sus viviendas (enteras o en parte) a otros, de forma que estos últimos puedan ampliar sus pisos o dejar espacio libre para un patio.

   La recuperación pretende acabar con el mal estado del 72% de las viviendas y el 24% de los locales vacíos

   Tanto los que compran como los que venden obtendrán ayudas. Los que venden optarán entre dos tipos: pueden cobrar de la Entidad Gestora una indemnización, que alcanzará hasta un máximo de 225.000 pesetas por metro cuadrado, según las características de su vivienda, o bien cambiar su piso por otro protegido y sólo pagar la diferencia de superficie que haya entre los dos. Por su parte, los que compran tendrán ayudas para reestructurar la vivienda, que van de un 40% a un 100% de lo que cuesten las obras, según sean parciales o generales y acordes con su situación económica.

   Podría suceder que, tras la reestructuración, resulte una vivienda más pequeña para alguno de los propietarios. En este caso cobrará de la gestora una indemnización de hasta 225.000 pesetas por metro cuadrado perdido.

   Si se trata de edificios con un único dueño, éste podrá conseguir una indemnización entre 160.000 y 180.000 pesetas por metro cuadrado perdido de edificabilidad (si fuera el caso) y hasta el 50% del coste de las obras de reestructuración.

   Los derechos de los inquilinos también están garantizados, según puedan retornar o no a los pisos que ocupaban antes de las obras. Para ello hay una serie de ayudas que, en el caso de que no sea posible su retorno, llegan al realojo en otra vivienda o a una indemnización de hasta 18 mensualidades de la renta que pagaban.

Llega la cultura
El plan de rehabilitación de Lavapiés incluye varias actuaciones destinadas a reactivar la vida social y cultural del barrio:

   >El Museo de Artes Populares. Fruto de un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y la Universidad Autónoma de Madrid, este museo se instalará en la corrala de la calle de Carlos Arniches, 3-5. El Consistorio se encargará de las reformas y, cuando terminen, la Autónoma trasladará al nuevo edificio, de 3.500 metro cuadrados, su Museo de Artes y Tradiciones Populares.

   >Parque Casino de la Reina. Situado en la ronda de Toledo, las obras afectan a 16.000 metros cuadrados de los 22.500 totales del parque, en los que se reformarán los jardines tradicionales y se crearán otros nuevos con la demolición de varias edificaciones. La remodelación se completa con dos pabellones que acogerán una guardería y un pequeño café. El antiguo palacete, concebido como pabellón de recreo de la reina Isabel de Braganza, será un centro integrado de atención al vecindario.

   >Mercado de San Fernando. Objeto de una profunda transformación, albergará un gran complejo dotacional, en la manzana del mercado y las plazas adyacentes de Agustín Lara y La Corrala. El programa contempla la instalación de zonas deportivas y culturales, además de un área comercial. La Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) implantará una biblioteca pública y un aulario en las Escuelas Pías y el Teatro antiguos.

   >Nuevo Teatro Olimpia. Situado en la plaza de Lavapiés, su recuperación costará 1.440 millones de pesetas, los necesarios par la nueva sede del Centro Dramático Nacional.

(I) EL MUNDO. Magazine 26. Domingo, 26 de marzo de 2000

Chinos a veinte duros

CARGAN CON FLORES Y BARATIJAS QUE VENDEN POR CALLES Y BARES.

Andoni Etxeberría. Fotografías de Pablo Añeli

Son pluriempleados, mujeres en su mayoría, obligados a hacer horas extras después de su jornada laboral para poder pagar la deuda, de hasta tres millones de pesetas, contraída con las mafias que les trajeron a España. Son el extremo visible de las redes clandestinas que se están adueñando del centro de varias ciudades españolas.

Sábado, 12 de la mañana en la plaza de Antón Martín, zona centro de Madrid.
   Comienza la andadura por lo que ya se considera como la entrada de un nuevo China Town en la capital de España. El eje principal lo conforman las calles Magdalena, Mesón de Paredes y todas las perpendiculares que las atraviesan. La discreción de este colectivo es tal, que hay que prestar especial atención al tipo de negocio o a la fisonomía de los empleados para saber quién domina la zona. En una superficie que se extiende en un rectángulo de alrededor de ocho por seis manzanas, se concentran más de 100 locales de distribución de productos de fabricación china. Lo increíble no es sólo el número en sí, sino que éste va en continuo aumento.

   Alrededor de las 23.00 horas del jueves varios agresores chinos arremetieron contra un grupo en la plaza de Cabestreros a los que achacaron la rotura de los cristales de sus establecimientos. Craso error. Las víctimas de la paliza no eran magrebíes, sino paquistaníes y no se les conoce participación alguna en el ataque a los establecimientos orientales.

   Aquí recogen el género la mayor parte de los cientos de chinas -los hombres son minoría- que recorren las calles de la ciudad con su peculiar venta ambulante. Un fenómeno que se repite en otras tantas ciudades españolas. Es hora de provisión y varias furgonetas procedentes del polígono industrial Cobo Calleja de Fuenlabrada (en las afueras de Madrid y uno de los principales centros de distribución de estos productos chinos para España), descargan decenas de cajas con distintivos de Made in China. El hermetismo, el código de silencio, es característico de este colectivo por lo que mantener un diálogo con los empleados de los establecimientos es casi imposible. Cualquier pregunta relacionada con el origen de la mercancía o la procedencia de sus trabajadores provoca el inmediato recelo al que se suma la dificultad idiomática. Se niegan a ser fotografiados, les aterra. Entramos en un local de importación-exportación chino que vende sólo al por mayor adoptando la identidad de compradores de regalos de empresa. Desde el momento en que se percibe la predisposición a la compra sale, de no se sabe dónde, una empleada española que dice ser la dueña. Sin embargo, un hombre de nacionalidad china, sentado estratégicamente detrás de un céntrico mostrador, observa en segunda línea.

   La conversación gira en torno al precio y originalidad de los productos. Ante el interés por saber de dónde los traen, la respuesta es que su proveedor se encuentra en una nave de Fuenlabrada pero se resisten a confirmar el origen concreto de la fabricación. Es entonces cuando entra en escena el hombre sentado detrás del mostrador. «Pregúntale a él». «¿Hablas español?». El hombre responde que «muy poco», y apunta con un dedo detrás de nuestras espaldas: «Pregúntale a ése».

   Misteriosamente han aparecido dos chinos bien vestidos que escanean al cliente curioso de arriba abajo, mientras parecen preguntar en su lengua al empleado qué sucede. Ante la pregunta de cuál es el origen de los divertidos artículos, el que parece el jefe responde secamente: «¡China es muy grande!».

   En realidad, es difícil precisar la zona de procedencia de estos artículos. La mayor parte provienen de fábricas ubicadas en las zonas costeras (Hong Kong, Shanghai y la zona de la isla de Formosa), para darles una rápida salida a la exportación. La posibilidad de crear sociedades de capital mixto, con tecnología avanzada, y la disponibilidad de mano de obra increíblemente barata, ha propiciado la aparición de múltiples productos de muy bajo coste y fácil venta. Según el Jefe del Grupo III de la Brigada de Extranjería y Documentación de Madrid, «la entrada de productos es legal, pero el fraude se da en que en un contenedor donde se declaran cinco unidades de un producto meten 500, y se aprovecha el espacio para camuflar otros productos no declarados». Los barcos chinos realizan las rutas mercantes habituales hasta llegar a los puertos de Barcelona y Valencia.

   Otra pequeña parte de la producción procede de la afamada maña de los chinos para fabricar cosas. Prueba de la capacidad del colectivo se encuentra en que son ellos mismos, con su mano de obra barata, quienes construyen y diseñan sus propios restaurantes. Un agente que estuvo varios años investigando las tramas fraudulentas de la mafia china en España afirma que es sorprendente «con qué poco dinero montan un restaurante. El material lo fabrican ellos y la mano de obra se nutre muchas veces de los inmigrantes ilegales que devuelven así parte de su deuda. ¿La cifra de apertura? El coste de un local, más unas ciento y pico mil pesetas».

   Desde finales de la década de los 80, se ha constatado un aumento considerable del flujo migratorio de ciudadanos de la República Popular de China con dirección a España. Oficialmente en España se cifra la población china en algo más de 20.000 individuos. Sin embargo, el número de miembros de este colectivo supera con creces esta cifra si nos atenemos a que la posibilidad de conceder visados a estos ciudadanos es muy restringida, limitándose casi a aquellos casos de reagrupación familiar. El hecho de necesitar visado para entrar en territorio español implica que casi la totalidad de ellos estén en situación ilegal. Ante las dificultades para entrar en el país los ciudadanos chinos recurren a los servicios de las organizaciones clandestinas y sus asentadas redes de inmigración en toda Europa que les cobran entre uno y tres millones de pesetas.

   Ciertamente, no todo ciudadano chino es un delincuente, pertenece a la mafia o está integrado en una red de inmigración. Lo que sí se da por seguro es que la inmensa mayoría conoce las actividades mafiosas y, en casi todos los casos, las ha utilizado para venir a España, traer a familiares, contratar trabajadores, obtener préstamos o conseguir cualquier otro servicio. La venta de flores y otros artilugios no sería más que la punta de un enorme iceberg de intereses creados y controlados por la mafia.

   Según el Jefe del Grupo III de la Brigada de Extranjería y Documentación de Madrid, «el ciudadano chino de a pie es gente honrada, pero no pueden mover un dedo sin autorización de la mafia». A los grupos organizados les interesa que las zonas que los chinos están comprando para abrir locales de distribución de estos productos estén a la baja. Ello facilita su concentración y organización».

   Según los comerciantes y hosteleros españoles de esta zona céntrica de Madrid, los chinos están prácticamente comprando el barrio y creando una miniciudad. Una empleada de un bar comenta que la zona pasó por ser una conocida zona de zapateros y zapaterías, a otra invadida por los vendedores de mecheros, para ser ahora un dominio de este colectivo asiático y sus clandestinas redes. Según parece, este procedimiento se repite en lugares como Barcelona y Valencia, ciudades pertenecientes al triángulo de distribución (Valencia y Barcelona por ser puertos de entrada y Madrid por estar geográficamente centrada).

   Los vecinos aseguran que «compran todo lo que se cierra y realizan suculentas ofertas de compra o traspaso con atractivos fajos que sacan de sus bolsillos y maletines». Y todo, para cerrar los antiguos negocios y abrir nuevos dedicados a la comercialización de productos de muy bajo coste. Muchos comerciantes y hosteleros revelan que los intentos por comprarles el negocio o de hacerse con el traspaso son práctica diaria. El encargado de un bar de la zona confiesa que le ofrecieron «lo que él pidiese por comprarle el local», pero se negó. Lo mismo le ocurrió a Antonio Sánchez, propietario de una tradicional taberna madrileña de la calle Mesón de Paredes. Este hostelero muestra su indignación por los problemas que tiene cualquier ciudadano español para dotarse de la oportuna licencia para abrir un local, cuando los chinos abren uno nuevo casi a diario. «Ése de al lado de la tienda de ultramarinos todavía se vendía el viernes pasado. El lunes ya tenía licencia, la reforma hecha y el género puesto a disposición del público. Todos sospechamos que debe haber intereses creados de por medio», comenta enfadado.

   Una joven española que regenta una tienda en este castizo China Town revela cómo es testigo habitual de misteriosas operaciones comerciales. «Ese local era una bodega y de la noche a la mañana apareció un negocio de importación-exportación chino totalmente montado. Se presentaron un día y, en menos de 48 horas, tras pagar en efectivo, tenían ya las instalaciones y el género montado». La muchacha, que trabajó cinco años con ellos, comenta que jamás vio a un chino acercarse a un banco y, sin embargo, manejaban altas sumas de dinero en metálico.

   Según la información recogida por los pocos contactos que se suceden entre la comunidad española y la asiática, las chinas que venden por la calle rosas y originales artilugios lo hacen como horas extras después de cerrar sus restaurantes chinos, sus comercios de Todo a 100 o sus centros de distribución de mercancías. La otra posibilidad es que sean recién llegadas al país que reciben de esta manera el apoyo de su comunidad.

   El viaje suele iniciarse del mismo modo para todos los inmigrantes. Son reclutados en China, se les concede un crédito previo para viajar a España y, al llegar aquí, les hospedan y les ponen un local con el que tendrán que devolver el préstamo. Como la deuda les asfixia, recurren a la venta ambulante para satisfacerla. De acuerdo con fuentes policiales, con un solo pasaporte pasan varios y la organización procurará dejar algún familiar en China para tenerlos controlados. Si existe un elemento común a todos los residentes chinos, es su sometimiento y dependencia de las famosas tríadas, nombre con el que se conoce a la mafia china por el símbolo cabalístico utilizado por los fundadores de la mafia china moderna: el triángulo que une el cielo, la tierra y el hombre.

   La entrada de los trabajadores tiene rutas diversas. Una sería a través de los propios barcos mercantes, donde se les contrata para trabajar durante el trayecto que dura cuatro o cinco meses, y así pagarse el pasaje o parte del mismo. Al llegar a puerto desembarcan como polizones y se ponen a disposición de las redes. Otra ruta sería vía aérea a Moscú y el posterior traslado por carretera a España, haciendo escalas en distintas ciudades europeas donde la red posee pisos clandestinos, y que costaría aproximadamente un millón de pesetas. Otra posibilidad aún más cara implica la utilización de pasaportes falsos de Singapur, Japón, Bolivia u otras nacionalidades que no precisan visado para entrar en España, y de permisos de trabajo y residencia. ¿Coste del trayecto? Tres millones de pesetas. Casi siempre el billete irá a crédito dentro de la red, a un elevado interés y exigiendo como garantía las propiedades y posesiones familiares que tengan en China.

   Los falsificadores aprovechan el gran parecido físico que para los occidentales tienen los chinos entre sí para cambiar tan sólo la fotografía. La escasa mortalidad de los inmigrantes chinos llevó a las Fuerzas de Seguridad españolas a pensar que los pasaportes de los desaparecidos son empleados de nuevo por sus conciudadanos para adquirir la condición de legal. Ya en el país se les engancha con nuevos créditos para conseguir parcelas de negocio u hospedaje que les esclavizarán de manera permanente. Al descartar el sistema de créditos oficial español, los chinos recurren a una banca paralela dentro de la comunidad que se lleva a cabo en una especie de subasta donde lo importante es aceptar las particulares condiciones de la organización. Según fuentes policiales el sistema es conocido con la expresión Avala Chipi-Chipi.

   En un principio la organización aloja a los inmigrantes en pisos de su propiedad, a la espera de encontrarles un trabajo. Estas casas suelen estar ubicadas en el centro de la ciudad y poseen reducidas dimensiones. En ellas, los inmigrantes viven hacinados. De hecho, en algún registro policial se ha comprobado que en viviendas de no más de 40 metros cuadrados llegan a residir más de 30 personas. Pasados unos días, los inmigrantes son trasladados a su nuevo trabajo donde, habitualmente, también duermen.

   Rafa, uno de los pocos españoles que ha sido contratado por esta comunidad, insiste en dos de los rasgos que la caracterizan: la capacidad de trabajo y la solidaridad. «Trabajé en un almacén proveedor de las vendedoras ambulantes y de los Todo a 100, y vi cómo eran explotados de manera inhumana. Entre ellos se ayudan mucho, pero la red que les ha traído los tiene esclavizados por míseros sueldos, viviendo hacinados en pisos e incluso en las trastiendas, mientras los que controlan el cotarro mueven millones en metálico de bolsillo a bolsillo», denuncia.

   Este español vio cómo los chinos viven en un ambiente de continuo favor por favor, donde las viudas tienen una especie de pensión y donde cualquier urgencia tiene siempre una respuesta económica, aunque sólo sirva para perpetuar el estado de esclavitud. ¿Razones para no recurrir a otros canales de ayuda? Carecen de papeles, permisos de trabajo o contratos y, sobre todo, deben satisfacer antes la deuda contraída con la organización.

   En la madrileña calle Mesón de Paredes, una de las vías principales de esta peculiar China Town, uno puede encontrarse con más de un negocio en rápida remodelación. Una antigua fábrica de patatas con un cartel polvoriento en la fachada está en obras pero nadie quiere hablar del tipo de local que se va a inaugurar en ¡un par de días! La nacionalidad de los obreros que llevan a cabo la reforma delata el futuro negocio: son chinos.

   Pero ¿dónde está la verdadera rentabilidad de todo este entramado comercial de productos de bajísimo coste? ¿No es más rentable económicamente y turísticamente un tradicional mesón castizo que un Todo a 100? Un antiguo agente experto en mafia china desvela las claves. «Todos los negocios chinos como restaurantes, Todo a 100 o locales de importación-exportación conformarían una red mundial de una especie de franquicias en negro, donde se lavaría el dinero de todas las tramas ilegales de la mafia china, especialmente las ingentes cantidades producidas por el tráfico de heroína».

   La visión del polígono industrial de Cobo Calleja de Fuenlabrada (en las afueras de Madrid) es un calco del centro de la ciudad. Las naves con logotipos e iconos de productos orientales inundan las calles. Aquí la venta es exclusivamente al por mayor. Diversos testimonios de trabajadores de la zona confirman que aquí también se produce una compra masiva de naves que se paga con suculentos maletines. Se comenta que habitualmente los ciudadanos chinos duermen dentro de algunas de ellas y que por la noche trabajan descargando camiones estacionados con las luces apagadas, mientras coches de lujo conducidos por ciudadanos chinos vigilan la operación. Aquí también los españoles les describen como amables e incansables trabajadores que no crean el más mínimo problema. A pesar de ello, en una pared se lee una pintada que reza «Amarillos fuera. El Ejido nos da ejemplo».

(P) EL PAIS. Madrid. Martes, 4 de abril de 2000

Un fotógrafo muestra su obra en bares de Lavapiés

L.P.G.

Músicos ambulantes en la calle de Mesón de Paredes, en Lavapiés

«En Lavapiés no hay galerías, así que pensé que los mejores lugares para que mis vecinos conocieran mi obra serían los propios bares, restaurantes y locales en donde pasan sus ratos libres». Con esa premisa, el fotógrafo Cristóbal Manuel, colaborador habitual del EL PAIS, decidió sacar «por el barrio» las fotos que guardaba «para que las vean quienes fueron una vez sus protagonistas». Son una veintena de imágenes «de gente que ha sobrevivido a la noticia y pertenece a la historia universal». Por el momento están en el café Belmar (Lavapiés, 6) y pasarán al café El Paso (calle del Calvario), en mayo. Ya estuvieron el pasado año en La Huerta, dentro de la Noche Alternativa de Photoespaña, y en el centro okupado El Laboratorio. Las imágenes, de 24×30 centímetros, están copiadas en papel baritado.

(P) EL PAIS. Madrid. Sábado, 8 de abril de 2000

Casi dos de cada diez escolares del distrito Centro son inmigrantes

Los colegios de Vallecas Villa son los diez que tiene menos extranjeros

BEGOÑA AGUIRRE, Madrid

Fuente: Consejería de Educación y Cultura, datos del curso

Centro es el distrito madrileño con más inmigrantes, un 8% de su población, y ese mestizaje se refleja en los patios escolare. El 17,79% de los 8.849 niños matriculados en colegios de la zona (casi dos de cada 10) en los tramos de educación obligatoria (de seis a 16 años) es de origen extranjerp. En segundo lugar figura Tetuán, donde un 8,7% del alumnado es inmigrante; le siguen Chamberí (6,9%) y Arganzuela (6,4%), Vallecas Villa y Moratalaz son, con un 2%, los que tienen menos niños de otros países.

   Los colegios de Lavapiés y Embajadores son los que tienen mas niños inmigrantes escolarizados del distrito Centro. Uno de ellos es el Emilia Pardo Bazán, un centro construido en los años treinta y situado muy cerca del Rastro, en una zona donde viven numerosos extranjeros.

   Nada más entrar al colegio, un cartel ofrece la bienvenida al visitante en 12 idiomas diferentes. Un detalle normal en una escuela en la que el 65% de los 160 alumnos procede de otros países (Marruecos, Ecuador, Bangladesh …)

   Su director, Paco Cabañas, está contento con el centro, pero reconoce que corre el riesgo de convertirse en «el cole de los moros», como ya se le conoce en el barrio. Lo que no sabe es cómo solucionarlo. «Muchos inmigrantes nos traen a sus hijos porque sus compatriotas les han hablado bien de nuestro centro, y cuantos más niños extranjeros llegan, más se retraen los madrileños de matricular aquí a sus hijos, porque dicen que al final son ellos los que se tienen que adaptar a los recién llegados», añade.

Trabajadores sociales
El colegio dispone de una profesora de compensatoria y de una trabajadora social que acude al centro cada 15 días. Tarea no les falta ni a una ni a otra, dada la precaridedad emuchas familias. «A menudo, las becas de comedor se redondean en la sala de profesores para que ningún chico se quede sin comer», dice Cabañas.

   El mapa de la escolarización de los niños de minorías étnicas (inmigrantes, gitanos,..) en la capital, elaborado por la Consejería de Educación y Cultura a partir de datos del curso 1998-1999, ofrece aspectos curiosos. Así, Vallecas Villa y Moratalaz, con pocos escolares de otros países, tienen, sin embargo, un alto porcentaje de alumnado gitano: el 8,5% Vallecas Villa y el 3,5% Moratalaz.

   Asimismo, vecindarios con numerosos niños inmigrantes, como Chamberí y Arganzuela, apenas tienen escolares gitanos. En distritos acomodados, como Chamartín, es baja la matrícula de niños inmigrantes (un 2,94%) y de gitanos (un 0,01%). Sin embargo, la realidad de los distritos no es homogénea, y en zonas con pocos chavales extranjeros, como Chamartín o Salamanca, hay barrios más humildes (Prosperidad, La Guindalera), con colegios multiétnicos.

   El 63% de los 17.229 inmigrantes escolarizados en la región asiste a colegios de la capital. Algo normal, ya que la mitad de los 151.064 extranjeros no comunitarios empadronados en la Comunidad viven en el municipio de Madrid.

   El 80% de estos chicos está matriculado en centros públicos, y sólo un 20% en privados concertados, algo que ha sido denunciado en reiteradas ocasiones por la oposición, los sindicatos y los enseñantes.

   El Gobierno regional del PP ha decidido que en el próximo curso obligará a todos los centros sostenidos con fondos públicos a reservar plazas para los chavales con necesidades de refuerzo escolar, entre los que se encuentra una buena parte de los niños inmigrantes, gitanos y de entornos marginados.

(I) EL MUNDO. Madrid. Domingo, 9 de abril de 2000

El Rastro, entre Franco y el cambio

IGNACIO AMESTOY, VILLA Y CORTE.COM
Si hay una cita tradicional en Madrid en la mañana de los domingos, esa cita es con el Rastro. Allí acuden madrileños y no madrileños, nacionales y extranjeros. El cronista Ignacio Amestoy y el dibujante Alfredo se han ido en la mañana dominguera por los feudos de Cascorro.

   Es de los Gayo del Rastro. Un apellido con raigambre. De la aristocracia de la Ribera de Curtidores. Se llama Antonio. Un pura sangre. No ha cumplido los 30 y ya tiene negocio propio. Su familia llegó aquí antes de la Guerra. Tiempos de traperos. «¡¡¡Trapero botellero!!! ¡Compro botellas, ropas, libros y papel!», gritaban. Tiempos de ir con los carros tirando por mulos, sobre los adoquines, echando chispas. Tiempos en que había que andar muy atento para que no te atropellaran los tranvías.
   La abuela de Antonio cogía la ropa usada, la remendaba, la limpiaba, la planchaba y la vendía. Llegaron ocho hijos. Se luchó de lo lindo, que nadie regala nada. Y de la ropa se pasó a los discos y a lo que fuera. Hasta que el abuelo Gayo pudo abrir tienda en Cascorro, en el meollo. Muebles.
   Con el tiempo, cada mochuelo a su olivo. Unos tíos siguieron con los muebles y a otros les dio por la joyería. Y, ahora, es el momento de los nietos, y de los biznietos, que de todo hay. La vida es muy dura. Eso sí, se batalla con elegancia. Los Gayo tienen estilo. Como los Colomé. Como el resto de las familias pioneras.

   Pero al comenzar el siglo XXI, el Rastro no es lo que fue. Aunque quien tuvo, retuvo. Y ahora, además, no es el caos de los 80, en que más de un cliente cuando iba a pagar y echaba mano de la cartera se encontraba con que se la habían soplado. Ahora hay mucho poli de paisano. Algunos patricios del Rastro, encantados con el PP, cualquier día de estos quitan a Cascorro del pedestal y ponen allí un bronce a María Antonia Suárez, la concejala de Centro, que ha impulsado una nueva ordenanza. Gayo me dice que a quien habría que colocar allí es a Mercedes de la Merced. Gayo sabrá por qué. El cronista recuerda que la popular fierecilla indomable le dijo un día que González le parecía «un vendedor de hojas de afeitar».

   Los 1.700 vendedores -no, precisamente, de cuchillas- esperan la ordenanza. Pero malo será que del Rastro vaya desapareciendo el tenderete, que es lo que le dio carácter. ¡Ah, los cambios! En Cascorro, allí donde había unos magníficos billares -el cronista es testigo-, se aposentó el Santander. Y a su alrededor, muchos más: el Popular -que tiene muy buena clientela-, el BBV, el Central… Porque en el Rastro se ahorra. Y se invierte. Sobre todo en casas. Hay mucho casero. Con dos o tres edificios. Rentando, que es gerundio.

   Con la posguerra y la pertinaz sequía, el Rastro se fue extendiendo hasta la Ronda de Toledo. Hoy, con el Pasillo Verde como límite, el Rastro se transforma. Pero no sirven fórmulas postizas, como el Mercado Puerta de Toledo. Un fracaso, si dejamos a un lado La Oca. Hay anticuarios, sí. Tomás Pérez te ofrece un buen grupo escultórico, de un satírico con tres putis, atribuido a Benlliure, en piedra y bronce, por siete millones. No basta. El Puerta de Toledo aguarda su remodelación.

   El Rastro es el Rastro. Y Curtidores sigue siendo lo que fue. Ya no está el inventor de Don Nicanor, el muñeco con el que los niños podían, al tiempo, soplar una trompetilla y tocar el tambor. Pero sí está el vendedor oportuno de triángulos para automóviles. «¡No me lo puedo creer!», grita el charlatán, «Dos triángulos, 1.699 pesetas. Y cuatro, por 3.000. ¡¡De repente, la Guardia Civil!! ¡Qué cagalera nos va a entrar! Cuatro triángulos, 3.000. Porque me da la gana. Sin trampa ni cartón». ¡Eso es el Rastro!
   Los niños siguen cambiando cromos -ahora, son de Pokémon-, en la Plaza del Campillo, donde se pueden encontrar revistas de todo tipo. «¿Las de motor?» «Allí, a la derecha». Pero no hay tanto fascículo y apenas libros. Sí, vídeos porno, lo que no gusta a los clásicos. Las tiendas de ropa militar desaparecieron, pero está Ranger, donde te compras un paracaídas por 9.500 pesetas. Hay negocios en punta, como Marihuana. «Vicio Total. Smoking. Todo para fumar». Con imágenes del Ché y de Dover. Con tibias cruzadas, calaveras y el «No tocar, peligro de muerte». Chupas, a tope. Y pantalones de cuero. Todo, en negro.
   San Cayetano es la calle de los pintores. Al aire libre, un bodegón, 3.700 pesetas. Una copia de una Inmaculada de Murillo, 27.000, con marco. En Pintores 6, te hacen un retrato al pastel, por 25, y al óleo, por 45. Más abajo, Fray Ceferino. Canarios, a 5.000, «garantizados». Periquitos, 1.500. Ratones chinos, 1.000. Allá, una pareja de loros enanos, 10.000. Y una pareja de loros normales, 20.000. Perros no se venden. Está prohibido.
   Luego, las Galerías Piquer, que no fueron propiedad de la Piquer -¡qué cruz para Doña Concha!-, sino de un valenciano. En la torre de Piquer vivió Patxi Andión, cuando se casó con Amparo Muñoz y compuso su canción del Rastro. En Piquer hay 70 anticuarios. Otro mundo. Monasterio vende dos leones de bronce por dos millones. «¿Como los de las Cortes?». «Ya quisiera». Pombo tiene una chimenea fascinante, que fue de los marqueses de Cáceres, de 3,20 por 2,60 metros, de bronce y caoba, por tres millones y medio. El Pombo mayor lleva 60 años en el Rastro, y llegó a los quince: «Los mercadillos de antigüedades de los pueblos nos van a matar». Enfrente de Piquer están las Nuevas Galerías. Victoria, Alfonso y Rosales, tres tiendas, se traspasan. ¡Demasiadas antigüedades!

   Son las 13 horas del domingo. Un cliente compra a Gayo los muebles de una cocina y un baño. Paga a tocateja. Buena mañana. Y le invita a comer. Antonio todavía quiere apurar. «Bueno, ¿dónde puedo almorzar?». Primero, unas buenas sardinas, en Santurce, a 365 la docena. Después, en Casa Amadeo, unos caracoles de chuparse los dedos. O en Malacatín, el mejor cocido de Madrid. «Pero Malacatín, fundado en 1833, tiene sus cosas: hay que reservar, es taurino y gusta el Franco». «¿Son afrancesados?». «No, no. Que en cuanto te descuidas, tienes al lado al general…». ¡Este Rastro!

(I) EL MUNDO. Madrid. Lunes, 10 de abril de 2000

Calle de obstáculos

Madrid

La calle de Rodas, al igual que otras zonas del centro, está en obras y los vecinos tienen que sortear decenas de vallas para poder acceder a sus casas. Las autoridades municipales y regionales han pedido paciencia ya que dicen que los beneficios de las obras son muy superiores a las molestias que producen. Sin embargo, las mismas calles son levantadas muchas veces para hacer calas y cuando se reducen las calzadas con motivo de las obras apenas aumenta el apoyo policial a la zona. Ayer, la calle de Rodas estaba totalmente tomada por las vallas, y los ciudadanos que querían acudir al Rastro tenían que extremar sus precauciones para no caer en la trampa de un tablón mal colocado o una piedra fuera de su sitio.

(I) EL MUNDO. Madrid. Domingo, 16 de abril de 2000

Numerosos puestos de El Rastro venden ilegalmente animales cada domingo

ROSA DE LAS NIEVES, Madrid
«Los animales no pueden hablar como nosotros, pero necesitan una voz que les defienda. No quiero ir en contra de mis compañeros, pero es vergonzoso que se vendan seres vivos en las calles. Sufren, están a la intemperie y en condiciones antinaturales», comenta a EL MUNDO el presidente de la Asociación de Vendedores de El Rastro, Mario Agreda.

   «Se prohíbe la venta de animales en las calles y lugares no autorizados», artículo 13.6, capítulo III; «Se prohíbe ejercer su venta ambulante», artículo 2.2.i, capítulo I de la Ley 1/1990, de 1 de febrero, de Protección de los Animales. Las infracciones graves se sancionan con multas de entre 50.001 y 250.000 pesetas.

   En El Rastro es conocida como la calle de los pajaritos, aunque su nombre es Fray Ceferino González. Allí, como cada domingo, los puestos de venta de animales ofrecen periquitos, ratones chinos, tortugas, palomas, gallos, jerbos, loros, canarios, agapornis, cacatúas ninfa, codornices, etcétera. Su venta está prohibida.
   Cinco ratones chinos se agolpan entre sí, en una caja de plástico, para intentar combatir el frío. A su lado, otro recipiente con unas tortugas, cuya venta está prohibida en España: las de Florida. Han echado varios puñados en la caja como si de objetos se tratara y una de ellas ya está muerta.
   Y las palomas, ateridas por el viento gélido que hace. Otras, metidas en cajas de cartón de cinco por 10 centímetros. Su colocación recuerda a la de los libros en una estantería. No se pueden poner en pie y sus alas han quedado aprisionadas. «Las metemos con calzador para que ocupen el mínimo sitio. Pero no les pasa nada», dice uno de los vendedores.

   Todos los animales están a la intemperie y estresados, varios enfermos y alguno muerto. «Aquí no se venden perros; es ilegal», comenta otro comerciante. Sin embargo, un vendedor asegura que cada domingo están vendiendo cachorros de perro, de todas las razas, al final de la calle. «Los ponen en una cestita y, como a la gente le da pena, los compran». También dice que muchas de estas aves han sido cogidas de su medio natural. «Utilizan redes y gomas. Mire cómo están».

   Una pareja de la Policía Local comienza a poner multas a los vendedores. «Aquí no se puede vender, pero pesa más la tradición que la ley. Además, el Ayuntamiento no tiene almacén para decomisar a los animales. Hoy hemos puesto 18 denuncias, pero tienen el cartón de permiso del Ayuntamiento para poner el puesto», comenta a EL MUNDO uno de los agentes.
   «Es decir, el Ayuntamiento prohíbe vender animales y el Ayuntamiento da los permisos para vender animales. Esto es increíble. Estamos hartos de denunciar la venta y que la Consejería de Medio Ambiente archive las denuncias», comenta Alfonso Chillerón, presidente de la Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales (ANPBA).

(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 16 de abril de 2000

Vecinos en pie de guerra

CRUZADAS CIUDADANAS
Los principales impulsores de los movimientos ciudadanos cuentan una historia cargada de movilizaciones.

Iniciaron su andadura en las postrimerías de la dictadura. De reunirse en la clandestinidad, las asociaciones vecinales pasaron a convertirse en la piedra en el zapato de las administraciones públicas. Hoy hay más de 200 en toda la Comunidad de Madrid y cada una de ellas lucha por lo que considera injusto. Las reivindicaciones van desde un parque en el solar contiguo a la iglesia San Francisco el Grande, el metro y un hospital para Carabanchel hasta estrategias que disminuyan los niveles de ruido en el distrito de Centro y junto al aeropuerto de Barajas. Con su lucha, el movimiento vecinal ha conseguido que se desmantelen dos poblados marginales, que se reforme una plaza o se rehabilite un barrio.

TATIANA ESCÁRRAGA, Madrid

Muchas de ellas nacieron durante los últimos años de la transición española. Al principio, las asociaciones vecinales eran sólo un puñado de personas que se reunían de forma clandestina, que buscaban cualquier oportunidad para juntarse y hablar del barrio, de las calles sin asfaltar o del alumbrado público del que carecían. «Teníamos que crear peñas futbolísticas para poder juntarnos más de cuatro», recuerda José Luis Fernández, el presidente de la asociación de vecinos Las Águilas. «Tratábamos», dice, «de buscar una libertad que entonces no existía». «A algunas las obligaban a ponerse nombres de santos para que la gente no pudiera identificarlas y no las relacionara con el barrio», cuenta Pedro Casas, el presidente de la asociación de vecinos de Carabanchel Alto. Esta organización, cuenta, fue de las pocas a las que pudieron bautizar con el nombre de su zona: «Creo que nos dejaron porque éramos un barrio relativamente pequeño», relata divertido Pedro Casas.

   «Es que Franco entendía que los movimientos vecinales eran malos», señala Prisciliano Castro, actual presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos. Este organismo agrupa a unas 200 asociaciones de todo Madrid, pero calcula que en la Comunidad existen muchas más que no se han integrado.

   «Nosotros, como Federación, nos presentamos públicamente en 1975, pero sólo nos legalizaron dos años después», cuenta Castro.

   Con el final de la dictadura y la llegada de la democracia, las asociaciones se convirtieron en claves para el desarrollo de Madrid. El gran reto, dice Castro, era conseguir que barrios como Vallecas, Orcasitas, San Blas y Carabanchel, entre otros, tuvieran vivienda pública.

   «En aquel entonces todo estaba por hacer. Hubo que pelear hasta por los teléfonos; no había ni supermercados ni colegios, nada», relata Castro, que lo vivió en carne propia.

   Prisciliano Castro nació en Extremadura, pero llegó a Madrid a los 18 años. Su destino fue Orcasitas, una zona que en aquel momento permanecía abandonada ante los ojos de la Administración pública. El ahora presidente de la federación recuerda que unos tanques llevaban el agua al barrio. Y que a veces, durante la lluvia, era imposible caminar. «Tenías que salir con botas, no podían entrar ni los coches, y en días de niebla, hasta te perdías por el camino porque no teníamos luz». «Con una situación así, o te hundes en la mierda o haces algo para remediarlo», asegura, convencido, Prisciliano Castro.

   A muchos otros presidentes de asociaciones vecinales les pasó algo similar. En vez de padecer los problemas con los brazos cruzados y una buena dosis de resignación, decidieron rebelarse y buscar soluciones. «Mi casa, en la calle de cava Baja, fue declarada en ruina», cuenta Eduardo Gutiérrez, de la asociación de vecinos La Corrala. Por eso llegó a la asociación, para interesarse por el asunto y buscar ayuda. «Llegué como afectado, pero después me fui involucrando y también comencé a movilizarme». Hoy, Eduardo Gutiérrez, después de casi doce años dentro de La Corrala, es el vicepresidente de la asociación y el portavoz en los temas de urbanismo.

   Andrés Martínez, el presidente de la asociación de vecinos de la Alameda de Osuna, en el distrito de Barajas, también padeció las situaciones a las cuales intenta ahora buscar una salida. «Cuando yo llegué a la zona, hace más de 27 años, el aeropuerto de Barajas tenía un promedio de 400 operaciones al día; hoy tiene 1.200 y quieren ampliarlas a 4.000». Martínez es uno de los aproximadamente 500.000 vecinos afectados por los niveles de ruido que genera el aeródromo madrileño.

   El auge de los movimientos vecinales se dio en los años setenta, gracias a la insistencia, a las movilizaciones, y a tener, como afirman varios presidentes de asociaciones, «mucha paciencia y ganas de trabajar».

   Aunque hoy las luchas son distintas, pues en su momento se consiguió cubrir las necesidades básicas de los barrios, la pelea continúa. «Es que la democracia participativa no se puede entender sólo como el voto cada cuatro años. Nosotros estamos aquí para algo más», afirma Eduardo Gutiérrez.
«Hay que dar la lata»

Insistir, presionar, nunca claudicar, y, sobre todo, «dar el coñazo». Con esa particular filosofía funcionan las asociaciones vecinales que luchan contra las administraciones públicas por lo que consideran injusto. «Si no machacas, si no insistes, no llegas a ninguna parte», comenta Felipe Domingo, líder de los vecinos que reivindican la reforma de la plaza de Olavide, en el distrito de Chamberí. «Hay que ser coñazo y dar la lata. Contra el político coñazo, vecinos coñazo», señala Eduardo Gutiérrez, vicepresidente de la asociación de vecinos La Corrala. Tan convencidos están de su papel que no dudan ni un segundo en definirse como «la piedra en el zapato de los políticos». José Luis Fernández, de la asociación Las Águilas, es un ejemplo claro: «Esta tarde tengo que irme a la Asamblea a darles el coñazo con lo de la línea 10», cuenta entre risas. «En el fondo esto es lo que nos toca ser, coñazos, pero más que todo somos buenas personas», añade.

   Ignacio García, de la asociación Ahora de Vallecas, va más allá en su definición: «Nosotros somos como ayuntamientos paralelos».
«Algunas veces te preguntas si vale la pena tanto esfuerzo»

Prisciliano Castro espera poder regresar dentro de unos cuantos años a la tierra que lo vio nacer, Extremadura. Por ello, el año 2000 será su último periodo como presidente de la asociación de vecinos de Moratalaz, cargo que ocupa desde 1976. Castro también preside la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos desde 1988. «A veces me pongo a pensar que esto es como una dictadura. Llevas tantos años al frente… Pero, como es un cargo altruista, nadie se pelea mucho por él», dice Castro. A él, como a muchos de los líderes vecinales, también le ha atacado por momentos un cierto desgaste que le hace reflexionar: «Esto se tiene que llevar con resignación cristiana, te tragas muchos marrones, y en ocasiones va siendo cada vez más difícil convocar a la gente». Ignacio García, de la asociación Ahora, sintió ese desgaste después de presidir durante diez años la asociación La Defensa, de la que derivó Ahora: «Normalmente la familia es la más perjudicada porque no puedes dedicarles mucho tiempo. El desgaste humano es grande y entonces empiezan a surgir los conflictos con tu pareja. Yo tuve un bajón muy duro por motivos personales y tuve que reorganizarme. Ahora, por ejemplo, ya he decidido que tengo que tener dos días para mí».

Crisis de ideas

Durante 12 años, Pedro Casas, presidente de la asociación de Carabanchel Alto, se alejó de la lucha vecinal. «Es que cuando comenzaron, las asociaciones tenían mucho por lo que pelear, pero hubo un momento, una vez se consiguieron las principales cosas, que muchos nos planteamos el ¿qué hacemos aquí? Creo que hubo una crisis de ideas. Yo perdí energía y tuve que dedicarme a otras cosas, pero luego volví». Hoy, lo que mueve a Casas, dice, es la lucha por participar en las decisiones que inciden en su vida. «No podemos ser borregos. Nos pueden dar en la cabeza, pero al final siempre nos rebelamos».

   Como Pedro Casas, Andrés Martínez, de la asociación de vecinos Alameda de Osuna, de Barajas, también ha pasado por momentos difíciles: «Algunas veces te preguntas si merece la pena tanto esfuerzo. Luego llegas a la conclusión de que son causas justas».

   Eduardo Gutiérrez, de La Corrala, en cambio, no ha sentido aún el desgaste de sus diez años de luchas vecinales: «Esto cansa, pero también te engancha. Nosotros ya estamos pensando en nuestro próximo cine de verano en el solar de la iglesia de San Francisco el Grande. Te cansa lo que tú quieres, porque al final te diviertes mucho con las cosas que haces, con las fiestas y con las movilizaciones».

(I) EL MUNDO. Madrid. Domingo, 23 de abril de 2000

Grupos de magrebíes y chinos se pelean por el «control» del distrito centro

DESTROZADO UN COMERCIO

LORENZO MARINA
La guerra entre las comunidades magrebí y china estalló el Jueves Santo. Las peleas se produjeron en varios puntos del distrito centro, punto en el que conviven estos colectivos desde hace algunos años. En otros incidentes, sin relación a esta guerra entre comunidades, que se produjeron desde el jueves por la noche hubo hasta cuatro apuñalamientos.

   La comunidad china y la magrebí del barrio de Lavapiés se enzarzaron el jueves en una guerra sin cuartel. Restaurantes chinos, casas y comercios orientales aparecieron apedreados presuntamente a manos de delincuentes magrebíes. La vendetta oriental no tardó en llegar con un blanco equivocado.

   Alrededor de las 23.00 horas del jueves varios agresores chinos arremetieron contra un grupo en la plaza de Cabestreros a los que achacaron la rotura de los cristales de sus establecimientos. Craso error. Las víctimas de la paliza no eran magrebíes, sino paquistaníes y no se les conoce participación alguna en el ataque a los establecimientos orientales.

   El jueves fue el día más caliente. Ayer se mantenía una calma tensa entre ambas comunidades.

   Las disputas étnicas se han trasladado también al barrio de Malasaña. Varios comerciantes denunciaron a este periódico la creciente inseguridad ciudadana y los contínuos robos atribuidos a delincuentes de origen magrebí. El epicentro de esta delincuencia se ha situado en los aledaños de la plaza de Dos de Mayo. «Si alguien no toma medidas, las vamos a tomar nosotros», decían el jueves por la noche al unísono dos dueños de establecimientos de la zona.

   Las declaraciones de estos comerciantes de Malasaña fueron realizadas a pie de calle, instantes después de que un vecino de la calle de Velarde fuera apuñalado en el portal de su casa a manos, supuestamente, de delincuentes de origen magrebí. No obstante, estos comerciantes niegan que su inquietud tenga carácter xenófobo.

(P) EL PAIS. Madrid. Domingo, 23 de abril de 2000

LAS OBRAS DE NUNCA ACABAR

PESADILLAS URBANAS. LOS VECINOS SE QUEJAN DE REHABILITACIONES QUE DURAN DEMASIADO TIEMPO Y ROMPEN LA VIDA DEL BARRIO

RODOLFO SERRANO, Madrid

La señora anda apoyada en un bastón. La señora tiene el pelo blanco, casi azul. La señora tiene una sonrisa serena y un punto -¿pícara?- más bien divertida, casi pícara. Como quien está ya de vuelta de muchas cosas. La señora tiene ochenta y tantos años, dice. Y en ese tantos encubre un resto de coquetería. La señora se llama Clara. Está con una chica joven, que debe de ser su nieta. Una chica que sonríe igual que ella. La señora va y pregunta:
   -A ver: ¿de qué hay que quejarse?
Pero está de broma porque la verdad es que sabe que ahora, en la panadería-pastelería de la calle de Tribulete, esquina a Mesón de Paredes, la gente habla de lo mismo: las obras. El barrio de Lavapiés lleva más de año y medio de obras. Y lo que queda. Se ha acometido un plan que ha movilizado a la Administración central, a la autonómica y a la local. Todos juntos con el patrocinio de la Unión Europea. Antes que Lavapiés, también el entorno de la plaza Mayor y el de la plaza de la Paja sufrieron los efectos de los martillos neumáticos, de las excavadoras y las hormigoneras.
   – Llevamos más de año y medio de obras. Más de año y medio, que se dice pronto.
Y es verdad. En muchos sitios del barrio hay carteles en los que pone, por ejemplo, «Obras de construcción de aparcamiento subterráneo y tratamiento de superficie en la plaza de Agustín Lara. Rehabilitación del área de Lavapiés». Y debajo, el anagrama de la Unión Europea, del Ministerio de Fomento, de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento de Madrid. Un poco más allá hay otro cartel, con leyenda parecida. Que si jardines, que si rehabilitación de edificios, que si arreglo de calles. Unos 17.000 millones de pesetas -una pasta- que se destinarán a uno de los barrios más castizos de Madrid.
Nadie se queja de unas obras que todos consideran necesarias. Pero todos se quejan de su duración.
   -Mire usted. Yo me caí estas navidades y se me puso la cara negra del golpe. Y ¿a quién reclamo? Ya ve. No tienen en cuenta que en este barrio estamos todo el frente de juventudes.
Y sonríe Clara, con sus ochenta y tantos años, mientras mira con cuidado el suelo lleno de peligros para sus pies cansados.
Se ha caído Clara y han caído más ancianos. Blanca -«qué casualidad, hija, yo Clara y tú, Blanca, mira»-, dice que ha tenido que recoger a más de uno que ha tropezado en las vallas, en las pilas de ladrillos, en los desniveles del terreno, en los pegotes de cemento.
Natividad Rivas lleva 16 años en la panadería. Ella quiere que se arregle el barrio.
   – Pero así no. Así es una locura. ¿Por qué no abren una calle, la arreglan del todo y continúan con otra? Eso sería lo más lógico. Pero no. Abren una y otra y otra. Todo empantanado. Si llueve, nos llenamos de barro. Si no llueve, el polvo entra en la tienda. Mire usted el suelo.
El suelo no está sucio. Está como si se hubiera tratado con un abrasivo. El terrazo no tiene brillo, se le notan los arañazos de las chinas. Aspero y opaco.
   – Puede usted lavarlo y lavarlo, que no conseguirá nada.
En Gas Madrid aseguran que, en ocasiones, se han intentado y se ha conseguido coordinar los trabajos de los distintos servicios. En Lavapiés se ha hecho. Al rehabilitar las calles se han hecho las conducciones de gas para evitar así abrir nuevamente la calle. Actualmente hay una red de 5.100 kilómetros de servicio de gas que utilizan más de un millón de clientes. En 1999, la compañía solicitó 3.200 licencias para realizar 125 kilómetros de cañería. Al final se hicieron 164 kilómetros, utilizando nuevas tecnologías y antiguas conducciones. En este año llevan ya 33 kilómetros.
Pero hay muchas calles del barrio ya terminadas. Con sus árboles, sus alcorques, sus bolardos, sus nuevos pavimentos de falso adoquín, las aceras de granito. Da gusto. Aunque haya siempre alguien que, doctoral, advierta:
   – No trabajan mucho, no.
Y no. No parece que la actividad llene las calles. Hay obreros de mono azul y casco de plástico. Sí. Pequeñas excavadoras que, torpes, se mueven entre el tráfico. Cierto. Pilas de pesadas baldosas que entorpecen el paso. Verdad. Y grandes zanjas abiertas como simas con el peligro en el fondo. Sin duda. Pero hay calles medio terminadas. Calles que enseñan, indecentes, sus tripas de cables y tuberías. Calles con el hormigón sucio, cubierto de un barro casi líquido. Calles en las que no hay obreros. Sólo montones de material sucio, grandes piedras de granito marcando caminos imposibles entre el ocre de la arena de miga.
Hay días y días, cuentan, en los que los obreros no pasan por ellas. Días y días sin que los trabajos se reanuden. Alguien ha quitado la piel al barrio. Y se ha olvidado de ponérsela.
A veces es peor. La calle de Mira el Río se había terminado hacía nada. Había quedado como de cuento. Con sus árboles y sus adoquines. Pero un día los martillos neumáticos volvieron a sobresaltar al vecindario. Otra vez se levantaron los mismos adoquines, se arrancaron los árboles, los montones de tierra llenaron las aceras. Las vallas taparon los portales, el barro resbaló calle abajo. Mira el Río había entrado a formar parte de esos 1.300 kilómetros de zanja que Madritel ha abierto hasta hoy en las calles.

El Ayuntamiento concedió durante 1999 cerca de 9.000 licencias para abrir Madrid. Más de 1.800 son licencias de lo que se conocen como canalizaciones, es decir, zanjas con más de 25 metros. El resto se concedieron para abrir calas, obras que no superan los 25 metros. El pasado año se dieron 8.500 licencias para reparar distintas averías -luz, agua, gas, telefonía-. De ellas, el Canal de Isabel II se llevó la palma: 7.650.
Ricardo cree que en el barrio hay obra para rato. Y que las hay porque se trata precisamente de este barrio. Y no de otro. Que, por ejemplo, en la calle de Velázquez donde han empezado también obras, acabarán enseguida.
   – Se lo digo yo. Allí se van a dar toda la prisa del mundo. No es como aquí. Verá usted cómo en Velázquez los comerciantes hacen que las cosas acaben rápidamente.
Los comerciantes son, dicen todos, los que más pierden. Los camiones lo tienen muy mal para llegar hasta el viejo mercado de Embajadores.
   – A mí, ayer, los de Leche Pascual me dijeron que no podían traerme las cosas, que no podían pasar por las obras. Los viejos no se atreven a salir y hay que subirles el pan.
Y añade Natividad como si hablara de un asedio, de una guerra:
   – No sé hasta cuando vamos a resistir. No sé.
Está cortada la calle de Embajadores. Se va a construir un aparcamiento que sumará nuevas plazas a las 100.000 que ya existen en los dos centenares de estacionamientos que hay en la ciudad.
   -¿Y qué obras dice usted que están haciendo aquí?
   – No crea, no hemos hecho más que empezar. Estamos haciendo un aparcamiento para que la gente pueda dejar el coche.
   – Ya hace falta, ya.
El obrero, importante como un general, abre y cierra una valla para dejar entrar a alguna furgoneta, algún camión de reparto.
Pasa a su lado Mari Angeles. Tiene dos niños. Viene de comprar y arrastra a una rubia que no levanta dos palmos del suelo.
   – A mí me parece bien que arreglen el barrio. Pero es verdad que esto está durando demasiado. Aunque si todo queda bien… Es que este barrio no lo han tocado nunca. Y ya era hora.
La niña, rubia y guapa, ajena a todo, tira de la madre. El implacable ruido de un martillo neumático cubre el adiós de la mujer.

Panorama desde la valla del futuro aparcamiento.
Una obra, para ser una obra de verdad, tiene que tener mirones. Alguien que se acode en la valla y mire, experto y sabio, cómo se realizan los trabajos. Es gente que contempla cómo se afanan o descansan los obreros y hasta aconseja. Otras veces callan y observan con ojos burlones, con esa mirada del que calla porque si él hablara…
Román tiene 62 años y un espeso y lucido bigote, poblado y canoso. Tiene 62 años vividos en el barrio. Fue ebanista. Es ebanista, mejor dicho, porque uno no deja nunca de ser lo que fue.
   – Ya no hay ebanistas en el barrio. Los negocios de maderas se marcharon. Ahora, como mucho, los corchos para tapones. Eso es lo que hay.
Román cree que el barrio necesita las obras. Necesita mejorar. Que las obras son molestas pero necesarias. Habla pausado y tranquilo, con esa especie de sabiduría que dan los años vividos, el conocimiento de las cosas de uno. Dice lo justo, que no por hablar demasiado tiene uno más razón.
   – Y ¿qué? ¿Ha cambiado mucho el barrio?
   – Vaya…
   – ¿Hacia mejor?
   – Estaría cojonudo que hubiera sido hacia peor…Aquí, en esta misma calle, estaba una Escuela de Artes y Oficios. Con la de la calle de la Palma, era la más antigua.
   – Están dejando muy bien la calle con las aceras tan anchas, ¿no?
   – Esta calle siempre ha tenido aceras anchas.
   – ¿Ah, sí?
   – Sí, señor. Siempre. Incluso aquel lado era más ancho. Donde están esos edificios nuevos había un puesto de melones. Y la gente, en las noches de verano, sacaba las sillas y el botijo. Y había quien venía porque se cantaba flamenco.
Calla y mira con ojo crítico la calle levantada.
   – Lo del aparcamiento está muy bien. Porque no hay parcamientos en el barrio. Son casas viejas. Esa de enfrente, por ejemplo. Malo será que no se venga abajo.
   – Pues parece firme.
Román mira con miseración al periodista.
   – No hay cimientos. ése es el problema: que no hay cimientos. Estas casas no tienen cimientos y cuando tocas una…
A Román le parecen necesarias las obras. Y eso que generan incomodidad.Y atascos.
   – Hay más coches que casas.
Pero no entiende por qué hay que levantar una calle cuando se acaba de terminar. ¿Por qué no se hace todo de una vez? Y vienen, a la vez, los del agua, los de la luz, los del gas. No lo entiende.
   – Ya sabe usted lo que pasa. Siempre hay alguien… Ya me entiende.
   – Qué quiere que le diga…
   – Pero, oiga, que conste que eso siempre ha pasado, pasa y pasará

(I) EL MUNDO. Madrid. Miércoles, 26 de abril de 2000

Chinos armados patrullan Lavapiés para evitar ser atracados por magrebíes

CHANO MONTELONGO, Madrid
Decía Mao Tse Tung que cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución. Sin embargo, parece que en el madrileño barrio de Lavapiés la situación de los compatriotas del político chino aún debe empeorar mucho más antes de que se solucione. El último fin de semana, patrullas de residentes chinos armados con hachas, según fuentes vecinales y policiales, salieron a la calle para defenderse de las constantes agresiones y atracos de los inmigrantes magrebíes que están instalados en este popular barrio de la capital.

   Lavapiés se ha convertido en un polvorín que puede estallar en cualquier momento. Ayer mismo, un redactor de este periódico fue herido con un arma blanca en el cuello cuando recababa información para elaborar este reportaje. Horas después, un fotógrafo de EL MUNDO fue rodeado en la plaza de Cabestreros por un grupo de magrebíes, a muy pocos metros de la agresión de su compañero, y, mediante amenazas y coacciones, le arrebataron el carrete de la cámara fotográfica. Lavapiés está en guerra.

   El enfrentamiento entre las comunidades chinas y magrebíes de esta zona se repiten desde hace más de un año y medio. La chispa que ha encendido la mecha de este polvorín urbano se produjo el pasado Jueves Santo cuando chinos y magrebíes se enfrentaron en una reyerta callejera que tuvo el resultado de seis heridos leves. Desde entonces, algunos grupos de orientales, para defenderse de posibles represalias, han salido algunas noches a la calle armados con hachas, un arma blanca muy utilizada por los miembros de esta comunidad.

   «Cada vez que hay alguna pelea en la calle entre gentes de estas dos razas salen de los comercios y locales un montón de chinos armados con pequeñas hachas», explicó ayer un vecino de la calle de Mesón de Paredes.

   No es la primera vez que se ven patrullas de chinos armados con hachas en este barrio. En julio pasado, los residentes orientales, hartos ya del acoso magrebíe, se echaron a la calle con las hachas bajo sus ropas. En aquella ocasión, las autoridades policiales tuvieron que tomar medidas de urgencia y reunir a los comerciantes chinos y apretarles para que depusieran su actitud, según indicaron fuentes policiales.

   En aquel momento, Songhua Xu, presidente de la Asociación Chino-Española que agrupa a los comerciantes del barrio, dijo a este periódico que «las leyes españolas no sirven. Los detienen un día y a las pocas horas están en la calle. Si esto sigue así, nos tendremos que marchar y no vamos a hablar bien de Madrid. No descartamos tomarnos la justicia por nuestra cuenta».

   Ayer, sin embargo, el vicepresidente de esta misma asociación, Xiang, negó que estuvieran organizando patrullas armadas para defenderse. «Estamos preocupados. Tenemos negocios y queremos vivir tranquilos. Salir a la calle a pelearnos no arreglaría nada».

Error
El problema entre estos dos colectivos surgió hace casi dos años «casi por error», según explica un mando policial. Los magrebíes que se dedicaban a las sirlas (robos con navajas) comenzaron a confundir a los ricos turistas japoneses que visitaban Madrid con los residentes chinos. Sin embargo, enseguida se dieron cuenta de que atracar a los chinos también tenía sus beneficios y, sobre todo, sus ventajas. Estos ciudadanos, aunque no mantenían el estatus social de los turistas japoneses, siempre tenían mucho dinero en sus bolsillos, probablemente fruto de algunos negocios clandestinos.

   «Como ese dinero era negro y no se podía justificar su procedencia, los magrebíes comenzaron a percatarse de que sus víctimas no lo denunciaban a la policía, por lo que los delitos quedaban impunes», explicó la fuente.

   Desde entonces, los enfrentamientos se reproducen cada vez con más virulencia. Cuando un chino es atracado, sus compatriotas intentan vengar la ofensa. Hachas contra navajas.

   En julio pasado, una ola de atracos de un grupo incontrolado de menores magrebíes provocó la respuesta violenta de la comunidad china de Lavapiés. Conflicto que fue atajado por la policía semanas después.

   Sin embargo, estos enfrentamientos son cíclicos y con el tiempo vuelven a producirse. El pasado jueves, un repartidor de comida del restaurante chino Nuevo City, situado en Mesón de Paredes, fue asaltado por un grupo de magrebíes que, además de robarle el pedido y la cartera, le asestaron una puñalada en el glúteo.

   Minutos después, 10 compañeros de la víctima salieron a la calle con palos y piedras en busca de los agresores. Ambos grupos se enzarzaron en una pelea.

   Poco después, cuando la situación parecía que se había suavizado, los magrebíes volvieron al restaurante y atacaron el local con piedras. También los cristales de otros comercios regentados por orientales y viviendas sufrieron las represalias. Por supuesto, no acabó aquí cosa; en el ajedrez, hasta que no hay jaque mate, los peones pueden mover pieza y, poco después, los chinos se echaban a la calle en busca de los magrebíes. No los encontraron, pero en su lugar se cebaron con un grupo de paquistaníes que estaba cerca de la Plaza de Cabestreros, lugar habitual de reunión de los marroquíes y argelinos.

   La policía lleva cuatro o cinco años haciendo un esfuerzo titánico por mantener el equilibrio en toda la zona, pero las medidas policiales parecen no ser la solución. Los grandes despliegues de las fuerzas de orden no han dado resultados. Además, las reiteradas detenciones de los delincuentes son ineficaces.

   Según la Delegación de Gobierno, el 70% de los robos con intimidación que se producen en Lavapiés son cometidos por menores. Cada uno de los menores delincuentes que habitualmente se reúnen en la Plaza de Cabestreros o sus alrededores ha sido arrestado entre 10 y 40 veces, según los datos oficiales.

   La policía y los vecinos saben quiénes son los delincuentes que tienen atemorizados al barrio. Sin embargo, el procedimiento legal que se sigue cuando se detiene a uno de estos menores es llevarlo al Juzgado, donde se le hace una radiografía de la muñeca para determinar su edad. De ahí pasan al centro de acogida de la Comunidad de Madrid donde, tras ducharse y cambiarse ropa, son dejados en libertad, listos para volver a delinquir.

   «Esta cierta impunidad con la que cuentan estos pequeños delincuentes les hace estar engrandecidos y no tener miedo a volver a atracar y asaltar a los ciudadanos», explican fuentes policiales.

   Esto fue, precisamente, lo que ayer por la mañana provocó que un grupo de estos magrebíes que estaban bebiendo vino y colocándose con pegamento en la Plaza de Cabestreros agrediera con un arma blanca a un redactor de este periódico que intentó hablar de este conflicto racial con ellos.

   Lavapiés está en armas y los delincuentes campan por sus calles sin ningún disimulo.

   El delegado del Gobierno, Pedro Núñez Morgades, tras conocer ayer las últimas agresiones ocurridas en el barrio, ha convocado para mañana por la mañana una reunión urgente de todas las instituciones para estudiar soluciones a la grave situación de Lavapiés.

   En dicha reunión estarán presentes la concejala del distrito, la edil de Asuntos Sociales, un representante del Area de Menores, otro de la Policía Nacional, otro de la Policía Municipal, asociaciones de vecinos de la zona, de comerciantes chinos y miembros de la embajadas Marroquí y Argelina.

   Hace cinco años llegaron los primero chinos al barrio y, en la actualidad, en los alrededores de la calle de Mesón de Paredes se pueden contar hasta 100 tiendas pertenecientes a inmigrantes de esta nacionalidad. Son las más grandes y las mejor dotadas del barrio. También son las más baratas. Hasta ellas se acercan compradores de toda España con mucho dinero en metálico y esto es, precisamente, lo que atrae a los atracadores de poca monta.

(P) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 26 de abril de 2000

La policía atribuye a menores de edad el 70% de los robos en Centro

LOS VECINOS DE LAVAPIÉS LLEVAN SEIS MESES DENUNCIANDO EL PROBLEMA

L.F.D., Madrid

Unos policias detienen a un supuesto delincuente en una calle de Lavapies hace unos meses

Una espiral de robos con violencia sacude desde hace medio año el barrio de Lavapiés. Las fechorías son supuestamente cometidas por un grupo de 30 menores magrebíes que desvalijan a punta de navaja a turistas japoneses y a comerciantes chinos. La última víctima de esta oleada de delincuencia fue ayer el periodista del diario El Mundo Chano Montelongo cuando trataba de conseguir información sobre el problema en el barrio. Un chico magrebí le clavó una navaja en el cuello mientras otro le advertía de que así recibirán a «todos los periodistas» que acudan al barrio. El redactor sufrió un corte de seis centímetros en el cuello.

   Los vecinos de Lavapiés y el Movimiento contra la Intolerancia llevan más de seis meses denunciando la falta de programas alternativos para dar salida a los jóvenes magrebíes.

   Según la policía, las bandas de menores marroquíes cometen el 70% de los robos en el distrito Centro. Los agentes les atribuyen seis asaltos con intimidación al día. La Delegación de Gobierno ha convocado una reunión urgente para abordar el conflicto.

Nuñez Morgades convoca una reunión para combatir estos delitos
El 70% de los robos con violencia que se conocen el distrito Centro son cometidos por un grupo de menores magrebíes que vive en Lavapiés, según la Jefatura Superior de Policía. Los agentes atribuyen a estas bandas juveniles organizadas hasta seis asaltos callejeros diarios a punta de navaja durante este año. Sus víctimas preferidas son turistas y comerciantes chinos. Para frenar esta espiral de violencia, la Delegación del Gobierno ha convocado una reunión con asociaciones y administraciones.

   El delegado del Gobierno en Madrid, Pedro Nuñez Morgades, reconoció ayer que «existe un problema a causa de los robos que se cometen en la zona de Lavapiés», aunque matiza que se buscan soluciones policiales y sociales desde hace más de un año. «Entonces reunimos a todas las partes implicadas para abordar la raíz del conflicto. Ahora seguimos preocupados, por lo que vamos a reunir urgentemente a todas las asociaciones y entidades de la zona Centro, a la policía y a las administraciones».

   Según la Jefatura Superior de Policía, siete de cada diez robos ocurridos en el distrito Centro son cometidos presuntamente por un grupo de 30 menores que reside en Lavapiés. La estadística policial mantiene que estas bandas han asaltado cada mes a unas 180 personas, unas seis al día.

   En la última semana estos delitos callejeros han sido también sangrientos. Un repartidor de comida china resultó herido de arma blanca, al filo de la madrugada del pasado viernes, en Lavapiés. Con anterioridad, un grupo de marroquíes le había robado la comida que iba a entregar en un domicilio de la calle del Oso y 20.000 pesetas. Regresó al restaurante, en la calle de Mesón de Paredes número 20, contó lo sucedido y, junto a otros trabajadores del local, salió a buscar a los asaltantes. Entonces, un grupo de unos 20 marroquíes, entre los que estaban los que le habían robado, le dio un navajazo en el glúteo y lanzó botellas y ladrillos contra el local. Esta refriega ha desencadenado la ira de los comerciantes chinos, que aseguran que viajan también armados para defenderse de estas agresiones.

   El máximo responsable de toda la seguridad en el distrito Centro, el comisario José Manuel Sánchez, se enfrenta a estos menores desde hace más de medio año con 50 policías en la calle: «Sabemos que los jóvenes cometen gran parte de los atracos del distrito, lo que ocurre es que se trata de menores a los que no se les puede enviar a la cárcel y se les manda a centros tutelados de los que salen a diario y vuelven a delinquir».

   Los atracadores siempre eligen como víctimas de sus fechorías a los turistas, ya que estos nunca suelen acudir a los juicios porque regresan a sus países tras unos días de estancia en España. Otro de sus objetivos preferidos son los ciudadanos chinos. «Suelen manejar a veces dinero negro y tampoco se atreven a denunciarlos», cuenta la policía.

Integración
Antonio Lozano, presidente de la Asociación Paideia, que trabaja en la integración de menores, mantiene que los incidentes que han ocurrido en la zona de Lavapiés y la plaza de Cabestreros no han sido cometidos por menores inmigrantes marroquíes. «Ellos dicen que son menores para librarse de la justicia, pero realmente son mayores», dice Lozano. La asociación que dirige tiene varios programas encaminados a detectar el problema de menores inmigrantes de vida independiente. Esteban Ibarra, presidente del Movimiento contra la Intolerancia, reduce el problema a un grupo de delincuentes: «Están fracasando las instituciones porque no hay talleres de integración para jóvenes magrebíes, y aquellos que no quieren salir de ese escenario delictivo hay que enviarlos a Marruecos».

El último apuñalado
El periodista del diario El Mundo Chano Montelongo fue apuñalado ayer en el cuello por un joven magrebí que forma parte de un grupo que atemoriza a vecinos y turistas en Lavapiés con sus asaltos callejeros. El redactor, que preparaba un reportaje sobre este conflicto, preguntó a varios chicos en la plaza de Cabestreros sobre su posible implicación en delitos callejeros contra los integrantes de la comunidad china. Estos respondieron con agresividad y le conminaron a marcharse. Tres de ellos le siguieron hasta rodearle en una calle cercana. «Uno me cogió por detrás y me puso una navaja en el cuello y fue cortando lentamente, mientras los otros me amenazaban diciendo que esto es lo que le pasa a los periodistas que vienen por aquí». Montelongo fue atendido de una herida de seis centímetros de largo en la parte delantera del cuello. Al mediodía recibió el alta.

(I) EL MUNDO. Madrid. Miércoles, 26 de abril de 2000

Las ONG critican la falta de medidas sociales con los jóvenes inmigrantes

ROSA M. TRISTAN, Madrid
La tensión en las calles de Lavapiés no ha surgido de la noche a la mañana. «Se veía venir…», dicen los vecinos, con el soniquete que tantas veces anuncia las catástrofes.

   Nadie que hace una década se paseara por Lavapiés reconocería hoy el céntrico barrio. Aunque ninguna institución ha hecho allí un censo de extranjeros, no hay más que darse un paseo para cruzarse con gentes de medio mundo. Chinos, marroquíes, guineanos, latinoamericanos, senegaleses, bengalíes, paquistaníes, argelinos… comparten espacio con los vecinos de hace 50 años y jóvenes que se resisten a emigrar al extrarradio.

   Los inmigrantes fueron instalándose poco a poco y sus negocios dieron un vuelco a la foto de Lavapiés, que pasó del blanco y negro de las viejas fachadas al color de sus gentes. Pero nadie se paró a explicar el proceso y las nuevas familias fueron llegando sin que se integraran en su multiétnico entorno, cada comunidad con los suyos y sus hijos abocados, en muchos casos, al fracaso escolar o a un centro de acogida.

   A ellos se han ido uniendo, después, otros menores -casi todos marroquíes- que viajaron solos hasta la capital en los bajos de camiones y autobuses y que, tras pasar por los centros de acogida, acabaron en la calle. «Estos chavales vinieron a trabajar, pero en estos centros les pusieron a estudiar. Otros muchos han dejado sus casas, donde vivían hacinados con sus familiares, tras fracasar en la escuela. Así que se rebelan contra la sociedad. Son fruto de la marginación. Se quedan en la calle y se dedican al robo. Si, además, atracan a un extranjero, luego pueden vender el pasaporte a una mafia de las que funcionan en el barrio», explica Mohamed Aidor, de la Asociación de Emigrantes Marroquíes (AEME).

   La Red de Lavapiés, que agrupa a numerosos colectivos sociales, ya avisó hace tiempo de que los jóvenes adolescentes del barrio necesitaban salidas. Incluso plantearon la necesidad de abrir un centro social para ellos. Pero no se hizo nada y esnifar pegamento se convirtió en una evasión.

   El dinero fácil lo tienen cerca. Ahí están los chinos que, gracias a sus florecientes negocios, casi siempre son víctimas suculentas, pero también los bengalíes, los españoles y sus propios compatriotas, trabajadores que luego sufren las iras de los vecinos.

   «Hasta que no reviente, las autoridades no harán nada. Creen que es un tema entre inmigrantes, no social», denuncia Aidor.

   Otros hacen hincapié en que el problema está muy localizado. «Aquí no se han integrado las distintas comunidades, sólo conviven al lado. Lo malo es que una veintena de jóvenes magrebíes están enturbiando el ambiente. Y son, sobre todo, delincuentes, no inmigrantes. Lo que pasa es que roban a los chinos y éstos van contra todos los marroquíes. El Jueves Santo, encima, les confundieron con unos paquistaníes, provocando una pelea y extendiendo más la tensión», afirma Esteban Ibarra, cuya asociación, el Movimiento contra la Intolerancia, tiene su sede en la plaza de Cabestreros.

   Ibarra considera a este grupo el catalizador de la tensión. «La única solución es buscarles talleres de integración laboral y aumentar la policía de proximidad. Los municipales, por contra, crean más conflictos con cacheos generalizados. Y aquí todos sabemos quiénes son los chavales conflictivos. Lo que pasa es que se denuncian y al día siguiente están en la calle», dice.

   En la misma línea, Antonio Lozano, de Paideia, critica que, los últimos años, «ni el Ayuntamiento, ni la Comunidad, ni nadie ha hecho nada por los jóvenes de Lavapiés». «Las instituciones a los 18 años les dejan en la calle, sin papeles ni trabajo. Otros escapan para no ser devueltos a su país. Y vienen a Lavapiés. Si hubieran tenido otras opciones, estarían trabajando», afirma Lozano.

(I) EL MUNDO. Madrid. Miércoles, 26 de abril de 2000

Entre el miedo y la impotencia

CHANO MONTELONGO, Madrid
Sentir una pequeña navaja abriéndote la piel del cuello no duele. Lo que duele es notar la impunidad en la que tus agresores se escudan para darte un corte cerca de la yugular en pleno centro de Madrid, a plena luz del día y ante la mirada atónita de los transeúntes.

   No es miedo lo que se te queda en el cuerpo, ni siquiera cuando notas un chorro de sangre resbalar por tu piel, sino impotencia. Impotencia de ver como tres niñatos que no tienen ni media hostia son capaces de hacerte doblar las rodillas.

   Ayer por la mañana salí de la Redacción con una buena historia, como decimos los periodistas, en el bolsillo. Sólo quería comprobarla con mis propios ojos. Ver que Lavapiés es una ciudad sin ley y que la gente mira de reojo antes de doblar una esquina.

   En la plaza de Cabestreros encontré a los personajes del artículo que estaba buscando. Un grupo de adolescentes magrebíes, de entre 15 y 17 años, aspiraba pegamento entre trago y trago de vino.

   Desde que me presenté como periodista, su actitud fue muy hostil. Agresividad que fue creciendo en cuanto mis preguntas sobre los constantes ataques que sufren los inmigrantes chinos del barrio se fueron clavando en sus conciencias. Por supuesto, no hubo respuestas que anotar en mi cuaderno, sólo insultos y acusaciones relativas a «las mentiras de la prensa».

   La prudencia es el mejor bien de un superviviente y eso me hizo salir de allí en silencio, sin pausa y sin prisas. Sin embargo, embriagados, adivino, por los efectos de ese penetrante olor a caucho que aspiraban, tres de ellos me siguieron hasta una de las bocacalles cercanas y allí, por sorpresa y con la traición que caracteriza a los cobardes, se echaron sobre mí como hienas sedientas de sangre.

   Uno (no lo vi) me cogió por detrás y me colocó una pequeña navaja sobre el cuello. Otro (ni lo miré) me arrebató el casco de la moto que llevaba en una mano. Y, el último (aunque lo miré, sigo sin verlo), me sujetó por la pechera. Mientras el primero cortaba leve y lentamente mi cuello con su arma, el último recitaba: «Esto es lo que les pasa a los periodistas que vienen aquí». Ni los vi huir, sólo estaba pendiente de ralentizar el bombeo de sangre de mi corazón. Por fortuna, al final, no fue más que un arañazo.

(I) EL MUNDO. Pradillo 42. Miércoles, 26 de abril de 2000

Un barrio a la deriva

La torre de Babel de Lavapiés está a punto de derrumbarse. Después de muchos años de advertencias, de informaciones sobre las peleas por el control del pequeño comercio, de denuncias contra la actividad delictiva de menores procedentes del Norte de Africa, la delicada estabilidad del barrio se tambalea. Incidentes como el de ayer en el que la víctima, afortunadamente sin consecuencias graves, fue un periodista de EL MUNDO, tienen que servir de llamada de atención definitiva. Se debe poner en marcha un plan específico que atienda las particulares necesidades de este barrio. Y no son las medidas policiales las que van a resolver la situación. Los problemas sociales derivados de la convivencia de ciudadanos procedentes de países y culturas muy diversas no se resuelven con cacheos indiscriminados o con presión policial generalizada.

   La Comunidad, el Ayuntamiento y la Delegación del Gobierno han de poner en marcha un plan de apoyo social a unas personas que han venido a España a ganarse la vida trabajando y que lo último que desean es verse involucradas en tensiones raciales o guerras entre mafias. Ayudar a su integración y a la de sus hijos en nuestra sociedad tendrá una rentabilidad indudable a corto y a largo plazo.

   Debe evitarse que Lavapiés se convierta en un gueto. Para lograrlo es imprescindible que las asociaciones de inmigrantes y las ONG que trabajan en el barrio sean escuchadas y participen activamente en los planes que se pongan en marcha. Y todo esto, por supuesto, debe complementarse con un control por parte de la policía de las bandas de delincuentes que en estos momentos actúan con gran impunidad. Todos los vecinos de Lavapiés están obligados a cumplir las leyes, como el resto de los ciudadanos, pero por ser extranjeros y no ser ricos no podemos despojarles de ninguno de sus derechos.

(I) EL MUNDO. Madrid. Jueves, 27 de abril de 2000

Núñez Morgades sólo decide aumentar los policías para atajar la violencia

CHANO MONTELONGO, Madrid
La Delegación del Gobierno de Madrid sólo tomará por ahora medidas policiales para atajar el brote de violencia surgido en el madrileño barrio de Lavapiés. Cincuenta nuevos agentes de la Policía Nacional y Municipal patrullarán desde hoy mismo las calles de esta zona conflictiva de la ciudad.

   El delegado del Gobierno, Pedro Núñez Morgades, explicó ayer que estas medidas están supeditadas a la reunión que el viernes celebrará con representantes de otras instituciones y colectivos para abordar el problema.

   La Delegación celebró ayer por la tarde una reunión de urgencia tras los graves sucesos ocurridos en la última semana, que comenzaron el Jueves Santo con el enfrentamiento de miembros de la comunidad china con magrebíes y continuaron con la agresión con arma blanca que sufrió un redactor de este periódico el martes.

   En total, 30 agentes nacionales y 20 municipales reforzarán desde hoy el operativo policial en la zona de Lavapiés. Lo que se pretende es aumentar la presencia de las fuerzas del orden en todas las calles del barrio para evitar que los atracos y agresiones se cometan con tanta impunidad como se estaban realizando hasta ahora.

   En la reunión también se reconoció que el problema no pasa sólo por las medidas policiales, sino que también es necesario adoptar otras fórmulas desde el punto de vista social. Sin embargo, sólo fueron buenas palabras y nada en concreto.

   Por ahora, Lavapiés seguirá teniendo los mismos delincuentes, pero controlados.

   La Delegación de Gobierno centró el problema de la violencia en Lavapiés en la banda del pegamento, un grupo de 30 ó 40 jóvenes magrebíes que tienen atemorizado al barrio entero.

   Todos ellos son archiconocidos por la policía porque, el que más o el que menos, tiene entre 10 y 40 detenciones a sus espaldas. Son los responsables de los numerosos atracos violentos que diariamente se producen en la zona.

   A pesar de que son constantemente detenidos, todos estos delincuentes vuelven enseguida a la calle porque aseguran ser menores de edad. «No podemos llamarles menores, sino delincuentes. Además, la mayoría de ellos son mayores, lo que pasa es que es imposible determinar su edad exacta», explicó ayer Javier Urra, defensor del Menor.

   La única forma que existe para saber su edad es hacerles una radiografía de la muñeca. Sin embargo, la edad es sólo aproximada y los forenses sólo determinan que tienen entre 17 y 21 años. Como hay una posibilidad de que efectivamente sean menores, se les trata como tal y se les interna en un centro de acogida, que no tiene medidas de seguridad para retenerlos allí. A las pocas horas, los detenidos vuelven a la calle.

   Morgades reconoció que es necesario perfeccionar los métodos forenses de identificación de estos delincuentes.

   El delegado también reconoció que estos jóvenes están envalentonados porque sus atracos con fuerza quedan impunes, a lo que se suman otros factores como el consumo de alcohol y la aspiración de pegamentos y colas.

   Como solución al problema específico de los menores, la Administración apunta a que pueden ser repatriados y devueltos a sus familias, ya que en muchos casos se trata de jóvenes que se niegan a integrarse en la sociedad y reinciden en la comisión de delitos.

   La gerente del Instituto Madrileño del Menor y la Familia, Esperanza García, apuntó que en el último mes y medio han sido repatriados o reagrupados con sus familias seis o siete menores procedentes del Magreb, aunque reconoce que el proceso para lograr este agrupamiento familiar es muy largo y se puede prolongar hasta casi un año.

   Tanto Morgades como Urra reconocieron también que «la legislación es muy protectora con los menores y que, en muchos casos, se nos está volviendo en contra. Esta impunidad que tienen a veces los menores que delinquen no beneficia a la víctima».

   Por su parte, la portavoz del grupo PSOE-Progresistas en el distrito de Centro, Silvia Escobar, ha pedido en la Junta Municipal que el Ayuntamiento, en coordinación con otras Administraciones, «adopte las medidas necesarias para atajar la oleada de delitos que se están produciendo en esta zona de Madrid».

   «O se ponen en marcha pronto actuaciones urgentes para solucionar estos problemas o puede darse un estallido social grave en un barrio con una presencia de inmigrantes superior a la de El Ejido», indicó Escobar, informa Europa Press.

(P) EL PAIS. Madrid. Jueves 27 de abril de 2000

El Gobierno responde con 100 policías a la ola de atracos en Lavapiés

LA DELEGACIÓN PRETENDE AGILIZAR LA REPATRIACIÓN DE LOS MENORES QUE DELINQUEN REITERADAMENTE

LUIS F.DURAN, Madrid

Agentes de policia, de paisano, identifican a unos jovenes en Cabestreros en noviembre de 1999

Contra los menores inmigrantes que delinquen mucho, más policía y rápidas expulsiones de España. Son las recetas principales acordadas ayer por la Delegación del Gobierno para combatir el incremento de la delincuencia en Lavapiés (Centro). Un despliegue diario de cien policías patrullando las calles y la agilización de los trámites para repatriar a los menores magrebíes que atracan a turistas extranjeros y comerciantes chinos fueron las medidas de urgencia anunciadas anoche por la Delegación de Gobierno para responder al aumento de robos con violencia en Lavapiés. La creciente delincuencia en el barrio ha desatado un clima de inseguridad y crispación entre los vecinos.

   Las fechorías, según la policía, son cometidas por un peligroso grupo de 30 magrebíes, armados con navajas, muchos de ellos menores y adictos a los estupefacientes. En el barrio son conocidos como «la banda del pegamento» porque sus integrantes esnifan cocaína y otras sustancias análogas.

   Este grupo, que comete el 70% de los robos del distrito Centro, era vigilado hasta el pasado martes por 40 policías de proximidad del Cuerpo Nacional de Policía y 20 agentes municipales. Desde anoche se suman a las patrullas de seguridad otros 30 agentes de proximidad y una decena de policías municipales, por lo que en la calle hay ya cien policías encargados de perseguir el delito en Lavapiés. En junio llegarán refuerzos: otros 80 agentes de prácticas del Cuerpo Nacional de Policía recién graduados en Avila.

   Cada uno de los jóvenes delincuentes magrebíes, cuyo centro de operaciones es Lavapiés, ha cometido al menos diez robos, según la policía. Al ser detenidos ofrecen identidades falsas y declaran que tienen menos de 16 años. Así consiguen ser internados en centros tutelados, de los que escapan con facilidad. Por eso, pese a sus reiterados delitos, regresan a Lavapiés y vuelven a atracar. Ante esta impunidad, el delegado del Gobierno, Pedro Nuñez Morgades, busca mecanismos para agilizar la repatriación de estos delincuentes: «Queremos conseguir que sean devueltos a sus familias, ya que se niegan a integrarse en la sociedad. Pero nos encontramos con el problema de no encontrar a sus parientes».

La policía detuvo ayer a tres magrebíes que robaron a varios inmigrantes en Centro.
La Delegación del Gobierno pide la colaboración de las embajadas de Marruecos y Argelia
El Delegado del Gobierno en Madrid, Pedro Núñez Morgades, convocará una reunión la semana próxima con los embajadores de Marruecos y Argelia para acordar otras medidas de choque de carácter social. Morgades recordó ayer que hace año y medio se repitió la situación actual de inseguridad en el barrio de Lavapiés. «También entonces irrumpió un grupo de 40 delincuentes con violencia que practicaba tirones y robos y se tomaron medidas policiales disuasorias y medidas sociales que dieron fruto», dijo Núñez Morgades, que espera que la presencia policial también consiga resultados.

   Morgades, que calificó el barrio de Lavapiés como una zona multirracial donde conviven muchas culturas, aseguró que en las calles hay «una lógica intolerancia frente al delito».

   El delegado del Gobierno reconoció que la «banda del pegamento» está «muy envalentonada por la impunidad de sus actos», por lo que Núñez Morgades ha decidido solicitar un encuentro con el decano de los jueces madrileños y con el presidente de la Audiencia Provincial para tratar de perfeccionar los métodos de identificación de los delincuentes, que en su mayoría no portan documentación y se declaran menores de edad, por lo que ni siquiera se les puede tomar las huellas de identidad ni fotografías.

Convivencia
Esteban Ibarra, presidente del Movimiento contra la Intolerancia, cuya sede está situada en la plaza de Cabestreros, en Lavapiés, aseguró que no hay problemas de convivencia ni de racismo en el barrio, pero sí «un enorme malestar por la incapacidad de neutralizar la sistemática violencia de este grupo, no todos menores».

   A su juicio, la banda «ha encontrado como hábitat natural» esa zona, y sus actuaciones se ven favorecidas por la degradación urbana y las obras que se llevan a cabo en el barrio, que incluso dificultan el acceso de los policías motorizados. Ibarra resaltó la labor de la policía de proximidad en el barrio, pero mostró su preocupación por la «ineficacia» de la actuación judicial. «Algunos de los miembros de la banda han estado detenidos en 40 ocasiones y siguen en la calle intimidando», dijo Ibarra.

   Ayer mismo la policía detuvo a tres magrebíes, uno de ellos menor, acusados de varios robos con intimidación contra viandantes en el distrito Centro a los que ocasionaron lesiones, según la Jefatura Superior de Policía.

   La primera intervención policial se desarrolló frente al número 18 de la calle de Alcalá, donde fue arrestado Annuar D., de 18 años, por varios robos con intimidación. Los agentes le decomisaron una navaja manchada de sangre, una cámara fotográfica y un bolso con tarjetas y documentos a nombre de un ciudadano ucranio. Este último, que iba acompañado de su esposa, fue asaltado por Annuar con un arma blanca con la que le provocó heridas en una mano, de las que fue asistido en la clínica de la Concepción.

   Durante la madrugada también fue detenido Aziz E.H., de 16 años, que, acompañado de otros individuos, arrebató el bolso y golpeó en la cara a una mujer alemana de 29 años en la calle de la Cruz, cerca de la plaza del Angel.

   Funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía lograron detener a Aziz y le intervinieron un bolso que llevaba escondido entre sus ropas y que contenía dinero en moneda alemana, tarjetas de crédito y otros efectos personales.

   La víctima, que fue asistida en la casa de socorro de lesiones leves, iba acompañada en el momento del robo por una hermana suya de 27 años. El ladrón ya ha estado detenido en dos ocasiones por robo y hurto en vehículo, según datos facilitados por la policía.

   La tercera detención en el centro de Madrid se produjo a las 5.18 del miércoles en la confluencia de Gran Vía con la calle de Fuencarral.

   El detenido, Rabie E.O., de 21 años, asaltó a un ciudadano ecuatoriano de su misma edad, a quien produjo una contusión leve en el cuello, según la policía. El presunto delincuente, según consta en la denuncia, arrebató a su víctima un teléfono móvil y el pasaporte.

Hoy Mustafá, mañana Mohamed
B.AGUIRRE, Madrid
Algunos de los jóvenes magrebíes que han sembrado la alarma vecinal en Lavapiés por sus repetidos hurtos y tirones son tan desconocidos como los extraterrestres. Como carecen de documentación, no se sabe su nombre verdadero, ni su edad, y tampoco su origen, ya que su familia vive a miles de kilómetros y ellos asumen la nacionalidad que más les conviene.

   Sin embargo, muchos son bien conocidos por el Grupo de Menores de la policía y por los educadores del centro de acogida de menores de Hortaleza. Eso sí, cada vez con un nombre diferente. Hoy Mustafá y mañana Mohamed. Incluso hubo uno que, rizando el rizo del cachondeo, se identificó como Salman Rushdie, el escritor británico de origen indio autor de los Versos satánicos.

   Si uno de estos chavales es detenido por la policía tras cometer algún robo, la primera duda que se plantea es si tiene la mayoría de edad penal, establecida ahora en los 16 años, aunque a partir del 13 de enero de 2001 subirá a los 18.

   Ellos dicen siempre que son menores porque saben que, en ese caso, la legislación es menos represiva, y la única forma de certificarlo es el análisis forense a través de una radiografía de la muñeca. La actual Ley de Extranjería establece que, cuando se desconozca la identidad o edad de un menor interceptado por la policía, éste debe ser puesto a disposición del juez de menores para obtener esos datos a través de las pruebas médicas. El inconveniente es que no siempre el forense establece la edad exacta. A veces indica que el chaval puede tener «entre 15 y 17 años», en cuyo caso se le aplicará la legislación más favorable, es decir, la de menores.

   Esto supone que, a partir de las pruebas que presente la policía sobre la supuesta comisión del delito, el fiscal pedirá al juez una sanción que puede ir desde la privación de libertad en un centro de menores, nunca en una cárcel, hasta medidas educativas como resarcir a la víctima del daño causado.

   Si el juez valora que el delito cometido es suficientemente grave para privar al chaval de libertad, éste es trasladado al centro de acogida de reforma EL Madroño.

   Si considera que el daño ocasionado no justifica una medida tan severa, el chico queda en libertad pendiente de juicio. Pero, al tratarse de un menor extranjero sin familia en Madrid, el mismo juez establece que sea el Instituto Madrileño del Menor y la Familia de la Comunidad el que se encargue de su tutela. Eso lleva consigo que el chaval ingrese en el centro de primera acogida de Hortaleza. Y, como se trata de un recinto abierto, no de un reformatorio o una cárcel, es frecuente que el muchacho cene, se duche y se largue. Después, vuelta a empezar con otro nombre.

   Si el joven tiene entre 16 y 18 años, ocurre lo mismo. Se le aplica la Ley de Enjuiciamiento Criminal, es decir, la de adultos, pasa a disposición judicial y, si el delito cometido es un hurto o un robo, queda en libertad con cargos.

   Al ser menores de edad civil, las instituciones tienen la obligación de tutelarlos y los llevan también al centro de Hortaleza. Después, portazo, carretera y manta.

(I) EL MUNDO. Madrid. Viernes, 28 de abril de 2000

‘Pastilleros’ magrebíes de Barcelona se unen a la ‘banda del pegamento’

CHANO MONTELONGO. LUIS A. SANZ. PEDRO BLASCO, Madrid
Un nuevo grupo de jóvenes delincuentes magrebíes y pastilleros de Barcelona se ha unido en las últimas semanas a la banda del pegamento, el grupo que desde hace dos años tiene atemorizado al barrio de Lavapiés. Estos jóvenes han introducido el consumo de pastillas en la banda de atracadores que, hasta ahora, sólo esnifaban pegamento.

   La policía conoce ya la llegada de estos jóvenes delincuentes, que han venido huyendo de Barcelona, e intenta recabar la mayor información posible para tenerlos controlados.

   Estos jóvenes inmigrantes, que también se dedican a atracar a turistas y comerciantes del barrio, son consumidores habituales de pastillas y han extendido sus hábitos a los magrebíes que componen la tan temida banda del pegamento. La llegada de éstos ha desbordado la situación y los jóvenes ahora están más experimentados a la hora de perpetrar sus violentos asaltos.

   Ayer, el barrio de Lavapiés mostraba una tranquilidad inusual. El aumento de los efectivos policiales dio resultados y los atracos cotidianos se evitaron en gran medida. Sin embargo, fuentes vecinales y de otros colectivos sociales coincidieron en que en cuanto baje esta presión policial, las cosas volverán a desmadrarse.

   Esteban Ibarra, presidente del Movimiento contra la Intolerancia, cuya sede social está en la misma plaza de Cabestreros, el punto negro de la delincuencia en Lavapiés, advirtió de que el barrio se están convirtiendo en un polvorín y recordó que, hasta ahora, ni la Comunidad de Madrid ni el Ayuntamiento han hecho programas específicos para la prevención de la delincuencia ni para la integración social de estos jóvenes delincuentes.

   Además, Ibarra insistió en que «hay que acabar con el discurso de que estos delincuentes son menores, ya que hoy es sólo el 5% de este grupo el que tiene menos de la edad penal» y animó a los jueces a que tomen actuaciones decididas sobre este problema tan acuciante.

   Por su parte, el presidente autonómico, Alberto Ruiz-Gallardón, dijo ayer que Lavapiés se ha convertido «en un gueto» y apuntó los dos problemas superpuestos que existen en el barrio madrileño: «uno de orden público y otro de aspecto social».

   Gallardón salió en defensa de la Delegación del Gobierno ante las críticas que ha recibido por apostar por la opción policial como única medida de urgencia. «Ante el conflicto de orden público, que es el primero que nos encontramos, la Delegación hace lo que cree más conveniente al aumentar la presencia policial», aseguró. El otro problema, el de orden social, compete a todas las administraciones, «responsables de conseguir la integración».

Por su parte, María Antonia Suárez, concejala de Centro, dijo a este periódico que han iniciado conversaciones con el Reino de Marruecos para que les ceda un terreno en alguna de las ciudades y construir, con cargo a los presupuestos municipales, un centro para que estos jóvenes aprendan un oficio y se puedan integrar en la sociedad de su país o española con una profesión aprendida.

(P) EL PAIS. Madrid. Viernes, 28 de abril de 2000

Ruiz-Gallardón reclama medidas sociales para el problema de Lavapiés

Cien policías ‘toman’ el barrio de Centro

L.F.D., Madrid
El presidente regional, Alberto Ruiz-Gallardón, reclamó ayer acciones sociales para combatir la oleada de robos callejeros cometidos por jóvenes magrebíes en el barrio de Lavapiés. Ruiz-Gallardón no precisó a qué medidas se refería, aunque pidió para ello la cooperación de todas las administraciones. Mientras tanto, ayer tomaron Lavapiés cien policías como respuesta inmediata al aumento de la delincuencia que sufre la zona.

Dos menores caminan por el distrito Centro, en noviembre del año pasado

   Ruiz-Gallardón cree que en la situación de tensión que vive Lavapiés por la oleada de robos con violencia, cometidos supuestamente por un grupo de entre 30 y 40 jóvenes magrebíes, hay dos aspectos a tener en cuenta: «Por una parte hay un conflicto de orden público, pero también un problema social y de integración. Como conflicto de orden público, la Delegación del Gobierno hace lo que entiende más conveniente al aumentar la presencia policial en la zona, y como problema social y de integración, considero que debemos cooperar todas las administraciones», agregó Ruiz-Gallardón.
   A juicio del presidente regional, la concentración de determinadas actividades, como ocurre en esta zona del centro de Madrid con los negocios regentados por inmigrantes, acaba por constituir un gueto. «La existencia de este gueto no facilita la integración, que es lo que puede estar ocurriendo en el barrio madrileño de Lavapiés».

   La concejala del PSOE-Progresistas en el Ayuntamiento de Madrid Silvia Escobar pidió también que el gobierno municipal, junto con los de otras administraciones públicas, adopte las «medidas necesarias para atajar la oleada de delitos que se están produciendo en la zona Centro, en especial en el barrio de Lavapiés». Escobar dijo que si no se ponen en marcha enseguida actuaciones urgentes para solucionar estos problemas, puede darse un estallido social grave en un barrio con una presencia de inmigrantes «superior a la de El Ejido». La edil socialista advirtió de que su grupo lleva varios meses denunciando la tensa situación del distrito, «pero el PP ha preferido minimizar el problema de la seguridad en el Centro durante este tiempo».
   Escobar reconoció que la policía de proximidad ha hecho un esfuerzo, «pero las medidas policiales no bastan, es imprescindible una política seria de integración de inmigrantes, que no puede limitarse a despreciar la nueva Ley de Inmigración», manifestó.

   Ayer mismo, la seguridad de las calles de Lavapiés se reforzó con la presencia de cien policías, 30 de ellos municipales. A lo largo de todo el día, la vigilancia fue constante en todo el barrio, sobre todo en la plaza de Cabestreros, donde se concentran los jóvenes delincuentes conocidos como la banda del pegamento por esnifar ese tipo de sustancias. Los agentes cachearon al menos a medio centenar de sospechosos y se incautaron de dos navajas.
   Los vecinos reconocieron que jamás habían visto tanta policía en las calles del barrio: «Todo parece que está más tranquilo con tantos patrullas», comentó un residente.

Tranquilidad en las calles
El despliegue policial también transmitió más tranquilidad a los comerciantes chinos, víctimas preferidas de los delincuentes magrebíes. Shanhu Xu, presidente de la asociación de comerciantes chinos, pidió ayer que se endurezca la ley contra los jóvenes delincuentes que les acosan.
   La policía también investiga si los menores que atracan a turistas extranjeros y comerciantes actúan por encarto de otras bandas a las que venden pasaportes. Estos documentos luego se falsifican para introducir inmigrantes ilegales en España. Las sospechas de la supuesta colaboración entre las bandas de magrebíes se remonta al pasado año, cuando se advirtió que algunos marroquíes contactaban con tironeros en la zona Centro

(P) EL PAIS. MADRID. Sábado, 29 de abril de 2000

Las ruinas de las Escuelas Pías albergarán aulas y una biblioteca

Las obras en la plaza de Agustin Lara, el pasado mes de enero

El Ayuntamiento ha sacado a concurso las obras para construir un aulario y una biblioteca universitaria sobre las ruinas de las antiguas Escuelas Pías de San Fernando, en el corazón de Lavapiés. La Gerencia Municipal de Urbanismo invertirá 726 millones de pesetas para levantar un edificio de tres plantas en el que se impartirán clases de la Universidad Española de Educación a Distancia (UNED), según un convenio firmado entre ambas instituciones en 1998.

   La biblioteca tendrá capacidad para 150 plazas y se alzará sobre el solar ocupado, hasta hace unos años, por el cine Lavapiés. Sobre la cubierta, y en línea con la plaza de Agustín Lara, se ubicará la cafetería. En total, 4.190 metros cuadrados de dependencias universitarias.

(P) EL PAIS. Madrid. Sábado, 29 de abril de 2000

El alcalde desea un endurecimiento de la legislación contra delincuentes

La oposición pide medidas urgentes de integración en Lavapiés

EL PAIS, Madrid
José María Álvarez del Manzano, alcalde de Madrid, se pronunció ayer a favor de un endurecimiento de las leyes sobre las personas que amenazan la vida y las pertenencias de los demás y señaló que la ley presenta zonas de incertidumbre, a propósito de la situación de violencia creada en Lavapiés. El alcalde anunció que el Ayuntamiento trabajará de acuerdo con la Delegación del Gobierno en estos asuntos.

   El alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, mostró ayer su preocupación por los sucesos acaecidos recientemente en Lavapiés, en los que se han producido enfrentamientos con arma blanca entre algunos miembros de distintas comunidades que pueblan la zona, así como otros actos de violencia. A la salida de la reunión de la Comisión de Gobierno y a propósito de los sucesos de Lavapiés, el alcalde dijo: «Nos preocupa enormemente, como es lógico, la situación en Lavapiés». Tras señalar que comparte las explicaciones dadas el jueves en el pleno municipal por la concejal de Seguridad y cuarta Teniente de Alcalde, María Tardón, el primer edil añadió: «Entendemos que se trata de un problema, a mi juicio, muy importante, que es de carácter más legislativo que de carácter pura y exclusivamente policial. Pero también es policial», agregó el alcalde. «Debemos evitar que allí (en Lavapiés) existan personas que actúen de modo indebido, sean nacionales o extranjeros. Es decir, que nadie puede poner en peligro la vida o las pertenencias de los demás y quien lo haga debe sufrir el peso de la ley». Y añadió: «Lo que pasa es que la ley es muchas veces suficientemente amplia y permite el que existan unas zonas de cierta incertidumbre sobre si (los delincuentes) son menores de edad….Las personas que están allí actuando están alterando o vulnerando la legislación vigente y eso debemos evitarlo». «Creo», agregó el alcalde, «que ahí tiene que actuar de modo decidido la propia Delegación del Gobierno, nosotros siempre en coordinación con ella y», el alcalde subrayó también, «desde luego, en el deseo de que se afronte un cambio legislativo que endurezca las acciones que alteren la vida de los demás».

   Por su parte Silvia Escobar, concejal del PSOE en el distrito Centro, en pregunta dirigida al pleno municipal pidió «medidas urgentes que favorezcan la integración de los diversos colectivos de inmigrantes que habitan Lavapiés, como asunto básico para poner fin a la inseguridad en la zona». Escobar señaló el esfuerzo realizado con la policía de proximidad, «pero las medidas policiales no bastan», dijo. «Es imprescindible realizar una política seria de integración de inmigrantes». En su moción, la concejal socialista destacaba la «ejemplar capacidad de la población autóctona del barrio de Lavapiés para convivir con otras etnias».

(I) EL MUNDO. Los secretos del buho. Domingo, 30 de abril de 2000

Benedettien Lavapiés

LUIS ANTONIO DE VILLENA
La Casa de América se ha dedicado esta semana -y dedicará también la próxima- a celebrar o reconocer (como a él le gusta que digan) a Mario Benedetti. Nada de homenajes: amistad, reconocimiento. Mario, con su aire callado, tranquilo y manso, a punto de cumplir 80 años, ha estado siempre con los humillados y ofendidos. Exiliado a veces, desposeído unos años -por razones políticas- de su nacionalidad uruguaya, Mario tuvo entonces (lo recuerdo) pasaporte italiano, porque -me dijo- me lo dan más fácil que en España.

   ¿Cómo no iba a entender Benedetti lo que ocurre en Lavapiés, barrio pobre y limpio, lleno de emigrantes, cosmopolita, plural, hermoso? Yo he ido mucho por Lavapiés y siempre me he admirado, con gusto, de su mezcla de magrebíes y radicales, su aire de marginalidad y de paz. La plaza de Lavapiés, en verano, alrededor de la boca del metro, parece un zoco en las primeras horas de la noche. Una de esas plazas marroquíes donde, cuando empieza a ceder el calor, la gente se reúne a charlar y merodear en natural cotilleo. Yo nunca he visto peleas en Lavapiés. Pero las ha habido y malas.

   Se cruzan ahora -en un barrio ejemplar- tres problemas que se pueden resumir en dos: el enfrentamiento entre chinos y magrebíes, no es sino un problema de crecimiento. Ambas comunidades necesitan un mediador social español -alguien de la Comunidad de Madrid, por ejemplo- que hable con ellos, los atienda y los reconcilie. Siempre han vivido en paz y deben seguir haciéndolo. Se trata de comunidades muy distintas, pero que quieren vivir en un territorio español, madrileño, que contribuyen a enriquecer. Pero debiera haber técnicos en inmigración, que supieran acercarse a estos problemas de plural adaptación al medio. Cada cual ha de ceder algo de lo suyo para poder vivir entre todos bien y sin perder nada esencial.

   Lo de la banda del pegamento es otra cosa: delincuencia por inadaptación, al amparo de una ley del menor muy mal hecha, que empieza por no saber -más allá de unas reglas fijas y absolutamente convencionales- qué es un menor. Problema que, por cierto, no está resuelto. Se trata de una frontera, puramente cultural, alrededor de los 15 años, que cada comunidad elige. Pero, desde luego, un muchacho de 17 años que anda por la calle robando a punta de cuchillo, no es un menor. Su inadaptación, su dura experiencia de la vida, incluso su salvajismo aprendido, le hacen más mayor (en experiencia, en vida) que muchos estudiantes burgueses de 21 o 22 años. A los 10 años siempre se es menor. A los 16 o 17, no. Que Lavapiés vuelva a su normalidad, diría Benedetti. Que todos nos enriquezcan. El amor es una palabra/ un pedacito de utopía.

(P) EL PAIS. Madrid. Opinión del Lector. Domingo 30 de abril de 2000

Declive de Lavapiés

Es vergonzoso el declive del madrileño barrio de Lavapiés. Las calles, levantadas; los moros, robando a los pocos turistas que se dejan caer por aquí; los restaurantes, cerrando poco a poco porque no tienen clientes, y qué clientes van a tener; los moros que entran a robar. Algún turista despistado que no ha comprendido que en la agencia de turismo le han prohibido venir a esta zona por los posibles robos, el caso es que llega y ¡robado! Los pocos que quedamos en el barrio, de toda la vida, salimos a veces, pues el robo se ha hecho común, en auxilio; llamamos a la policía nacional y cuando llegan 50 minutos después y dos reclamaciones dicen que es normal. Se les comenta que están repartiéndose el botín en el parque de Cabestreros y la mujer policía, en su moto, guapísima, con sus modernas gafas de espejo azul, nos dice: «Nosotros no podemos ir ahí». ¡Qué vergüenza! Será porque les roban las motos; no se sabe.

   El caso es que cada día hay más moritos, porque son unos niños entre 12 y 17 años los que roban a las ancianas que quedan en el barrio, y si algún día, de casualidad, la policía engancha a uno alegan que como son menores no se les puede echar y automáticamente se van. ¿Qué hacemos nosotros entonces? Parece ser que la Administración quiere que se formen policías de barrio entre los pocos vecinos auténticos que quedan. Ahora me río yo de los derechos humanos. Y nosotros, ¿qué derechos tenemos? Hay que esperar a que proliferen las pintadas de Pelayo, resucita…. Si ya lo decía Cervantes en el Quijote: «¡Moros! Naturales enemigos nuestros».Sergio Alonso Sánchez. Madrid

(P) EL PAIS. Madrid. Domingo, 30 de abril de 2000

La banda de atracadores que operaba en Lavapiés deja el barrio

LA POLICÍA ASEGURA QUE LOS MENORES MAGREBÍES HAN HUIDO

LUIS FERNANDO DURAN, Madrid
Los delincuentes más peligrosos, a los que la policía atribuye la mayoría de los atracos a turistas extranjeros y a comerciantes chinos, han huido del barrio de Lavapiés, donde han operado en los últimos meses, ante el despliegue de 100 policías ordenado esta semana por la Delegación del Gobierno para combatir la oleada de delitos violentos en la zona, según informó la Jefatura Superior de Policía.

   Desde el pasado miércoles, el grupo más duro y conflictivo del grupo de atracadores conocido como la banda del pegamento no aparece por la zona y se ha refugiado en barrios de Madrid como Moratalaz o Aluche, según mantienen los agentes policiales encargados de su vigilancia. Y así lo reconoció ayer el principal responsable de la seguridad en el distrito Centro de Madrid, el comisario José Manuel Sánchez.

   Además, la policía ha emprendido varias medidas especiales que han contribuido a mejorar la seguridad en un barrio cuyo deterioro se ha incrementado en los últimos meses debido a las numerosas obras de reforma emprendidas por las instituciones para mejorar las calles.

   El comisario de Centro sabía que los delincuentes aprovechaban las horas del cambio de turno de los policías de proximidad, a las tres de la tarde y a las diez de la noche, para perpetrar los atracos y robos a punta de navaja, por lo que se ha reforzado la presencia policial en el relevo de los agentes.

   Asimismo, desde esta semana hay en la calle 28 agentes de paisano repartidos en cuatro turnos para acorralar aún más a los delincuentes e impedir que actúen con impunidad en el barrio.

Volverán
Esteban Ibarra, presidente del Movimiento contra la Intolerancia, cuya sede está en la plaza de Cabestreros, punto donde se reunían habitualmente los supuestos delincuentes magrebíes, también ha dejado de verlos por el barrio: «Es normal que se hayan marchado con tanta policía por las calles. Pero estoy convencido de que volverán, y para enfrentarse a ellos tiene que haber medidas policiales acompañadas de acciones sociales desde la Administración municipal y desde la regional», señaló Esteban Ibarra, quien cree que el problema de fondo es la impunidad con la que actúan estos jóvenes ladrones.

   Cada uno de los delincuentes magrebíes ha cometido al menos una media de 10 robos, según la policía. Alguno de ellos incluso ha llegado a tener 68 detenciones en menos de seis meses, según confirmó ayer mismo José Manuel Sánchez, el comisario de Centro. Muchos de estos detenidos ofrecen identidades falsas y algunos declaran que tienen menos de 16 años. Así consiguen ser internados en centros tutelados por la Comunidad, de los que se escapan con tremenda facilidad. Por eso, pese a sus reiterados delitos, regresan a Lavapiés y vuelven a atracar. Ante esta situación, Esteban Ibarra sugirió ayer que los fiscales apliquen las leyes que les permitirían recurrir a la expulsión de los extranjeros cuando cometan delitos de forma continuada.

(P) EL PAIS. Madrid. Domingo, 30 de abril de 2000

LAVAPIES, EL BARRIO SE ENCIENDE

VIOLENCIA EN EL CORAZON DE MADRID

TATIANA ESCARRAGA, Madrid

Un magrebi sospechoso de dar un 'tiron' es detenido por la policia en Lavapies, el año pasado.

Actúan como una familia, se les conoce como ‘la banda del pegamento’ y tienen aterrorizado a Lavapiés. Son los protagonistas de una ola de violencia y atracos que puede hacer estallar el barrio más multicultural del corazón de Madrid.

   La mejor definición de lo que ocurre en el corazón de Lavapiés la tiene Tinito, un cubano que ya olvidó hace cuántos años llegó al barrio. Recuerda, eso sí, que dos de ellos estuvo en la cárcel, aunque no dice por qué. A ritmo de rap, Tinito describe la situación de la zona con el más alto porcentaje de mestizaje de Madrid: «No estamos en el campo de batalla, estamos en la lucha cotidiana. Yo soy amigo de policías y ladrones; guerrilleros, bandoleros, esto es Lavapiés. Lavapiés me atrapa. Sus chicas guapas, sus chicos malos, el chocolate, la cocaína».

   Mientras Tinito canta y mueve las manos al estilo de los raperos neoyorquinos, una joven se acerca y cuenta que, en caso de un atraco, conviene decir que se es amigo de Tinito, el poeta de la plaza de Cabestreros, respetado por todos.

   Es la una de la tarde y por la calle de Mesón de Paredes, vértebra principal del barrio, circula más de una docena de policías entre agentes de proximidad, municipales y del Cuerpo Nacional. Es la respuesta del Gobierno para combatir la delincuencia callejera que azota la zona y que tiene atemorizados a sus habitantes.

   Los problemas surgieron con fuerza hace dos años, pero la situación parece haber llegado ahora a su límite. «Se nos está saliendo de las manos. Aquí puede pasar algo gordo», dice una agente de proximidad que patrulla desde hace algo más de un año por las calles del sector.

   La policía atribuye los atracos a un grupo de unos 30 o 40 chavales marroquíes que se concentran en la plaza de Cabestreros y que el pasado martes hirieron en el cuello con una navaja a un periodista del diario El Mundo que investigaba la historia.

   Dos días después, una mujer entraba en una de las más de 100 tiendas chinas que hay en el barrio para comprar un bolso. Un par de jóvenes según ella magrebíes se lo habían arrancado de un tirón.

   Y en Semana Santa, un repartidor de comida china resultó herido de arma blanca supuestamente por un grupo de chicos procedentes de Marruecos. Para defenderse, el joven juntó a varios compatriotas y salió a buscar a los agresores. En la reyerta, recibió una puñalada en el glúteo y las ventanas de un local de comida china fueron destrozadas.

   Contrario a lo que señala la policía, los jóvenes que han tomado Lavapiés no son menores de edad. De echo, la mayoría pasa de los 18 años, aunque hay algunos -pocos- que no llegan a los 15. El más viejo de los atracadores del barrio tan sólo tiene 25 años.

   Una vecina asegura que es un chaval de 14 años el que se ha convertido en la pesadilla del barrio. Dice que, recientemente, el chico, que un día se hace llamar Mohamed y el otro Anuar (nadie conoce su identidad verdadera porque carece de documentación), le propinó una patada en la ingle a una agente que intentó detenerlo. Después, sin el menor recato, la escupió a la cara. A los dos días el chaval estaba en la calle. «Aquí estoy otra vez. ¿Y ahora qué vas a hacerme?», le dijo a la policía.

   Algunos de los chicos que campean a sus anchas por Lavapiés acumulan hasta 68 causas abiertas. Es una historia de nunca acabar. Como no tienen documentación, dicen que son menores de edad, y al no haber una forma exacta de comprobarlo, son tratados como tales. Si el juez valora que el delito no es lo suficientemente grave para enviar al chaval a un centro de acogida de reforma, puede ir a parar a otro centro de acogida donde las puertas están abiertas para que vuelva a las andadas.

   Una agente que conoce bien la zona asegura que los chavales actúan como una familia. Se les conoce como la banda del pegamento, pero no están organizados ni tienen líder. Están solos, llegaron a España buscando alternativas y se unieron en la desgracia. Y en las drogas. El pegamento es su pan de cada día, a lo que se suma también el hachís y la cocaína.

   Mohamed, un mediador marroquí que lleva más de 11 años en Madrid, conoce la situación: «Están haciendo mucho daño a la población de Marruecos que vive en Lavapiés. Si sigue así va a pasar algo. Las autoridades tienen que moverse, porque no son niños, son grandes y saben lo que hacen».

   El temor de Ibrahim, el líder de los comerciantes senegaleses, es que Lavapiés estalle. «De momento roban más que todo a los chinos y a los turistas, pero tarde o temprano podrían meterse con los españoles», asegura Ibrahim, casado con una joven gallega y residente desde hace ocho años en el barrio. El verano, dice Ibrahim, será peor: «En esa época viene mucha gente a cobrar, y ellos saben entonces que pueden robar el triple».

   Eso le preocupa: «Como se disparen los robos, los bangladesíes la van a armar. Ya han anunciado que están dispuestos a enfrentarse a ellos», dice. Y agrega: «El problema es que la gente de fuera no va a saber distinguir y nos va a meter a todos en el mismo saco».

   El miedo en Lavapiés se extiende no sólo entre los propios marroquíes, los bangladesíes o los senegaleses, sino también entre los chinos, quizás los más castigados. Hace poco, una joven observó cómo varios chavales rodearon a una ciudadana de ese país que vendía flores. Volvía de su trabajo, y le quitaron el dinero que había recogido.

   Esteban Ibarra, presidente del Movimiento contra la Intolerancia, cuya sede está en el barrio, cree que se requieren acciones concretas e individuales: «Hay que rescatar a los rescatables, y los que no, deben sentir el peso de la ley». Ibarra quiere dejar claro que no es un problema de racismo: «Es un caso puntual de delincuencia que tiene que ser resuelto».

   El mismo día que se ha incrementado la presencia policial en Lavapiés, Mohamed, de 19 años, se pasea por Cabestreros a la espera de que lleguen los clientes a los que vende hachís. Jura que no pertenece a la banda, pero confiesa que conoce a todos. «Yo prefiero dedicarme a esto (vender hachís) y paso de esas movidas», dice.

   Mientras fuma un porro tranquilamente con música marroquí de fondo, Mohamed cuenta que pasó varias veces por centros de acogida, pero que después fue devuelto a su país. «A los pocos días ya estaba aquí otra vez. El problema es para ellos, porque aunque nos echen, volvemos», dice.

   Mohamed llegó a España a los 10 años. No habla mucho de su historia, sólo cuenta que vino en un barco y se quedó para siempre. «Aquí me he hecho hombre, aquí vivo y aquí me quedo». Mientras habla clava los ojos en una de las pintadas que hay en la plaza y que dice: «Me cago en el amor». Esa plaza, la calle y los otros chicos, solos como él, son la única familia de Mohamed en estas tierras.

(I) EL MUNDO. El callejón del gato. Lunes, 1 de Mayo de 2000

Peligroso Lavapiés

ANGEL DEL RIO
El Avapiés fue la antigua judería. Cuentan las crónicas más añejas de la historia de Madrid que jamás hubo problemas de convivencia entre cristianos y judíos; es más, cuando se produjo la expulsión de estos últimos, se quedaron los conversos, que adquirieron el compromiso de poner el nombre de Manuel a todos sus primogénitos; de ahí que naciera la casta de los manolos y la manolería, como señas de identidad de una forma de ser y comportarse en el barrio más profundo del viejo Madrid.

   Después Lavapiés ha sido tradicionalmente la zona más castiza, allí donde Arniches encontró un auténtico filón para incorporar a su lenguaje sainetero el argot del casticismo madrileño más auténtico.

   De Lavapiés eran las modistillas que cada año acudían a rendir culto y a pedir novio a San Antonio, llegado el 13 de junio. De este barrio eran las castañeras más arraigadas al costumbrismo, como la tía Jeroma; los organilleros más chulapones, como el Majuelo, el Murcia o el Pollo Gris; los guindillas más altivos; los cajistas de imprenta más retrecheros, que peleaban hembras en las verbenas, y los julianes más conquistadores que acudían a pegar la hebra con las cigarreras de Embajadores.

   En Lavapiés escribió su mejor literatura costumbrista Pío Baroja e inspiró parte de sus obras don Ramón de la Cruz.

   Tras un acertado proceso de rehabilitación urbanística, Lavapiés ha recuperado en los últimos años ese humilde esplendor de la arquitectura matritense, de la estructura urbana de los barrios bajos, y hacía guiños a la recuperación de su convivencia multirracial con el asentamiento de inmigrantes procedentes del Magreb y de otras latitudes. Pero la convivencia social se ha deteriorado hasta convertir el histórico barrio en un polvorín donde actúan las mafias tabernarias y los grupos de delincuentes.

   Los vecinos de siempre sufren el estado de sitio impuesto por algunos de los nuevos vecinos llegados de otros puntos. La inseguridad se ha instalado en la antigua judería y nuestro compañero Chano Montelongo sufrió la pasada semana en sus propias carnes esa violencia que se palpa en las calles de Lavapiés y lleva en el cuello una gargantilla labrada sobre su piel a punta de navaja.

   Campan a sus anchas, a pesar del esfuerzo policial, pandillas de bravucones mozalbetes que imponen su ley, que se amparan en su minoría de edad para perpetrar actos delictivos que quedan impunes. Los chinos han instalado sus negocios en lo más profundo del viejo Madrid, algunos de dudosa legalidad; los magrebíes les acosan y tratan de obtener por la fuerza parte de las ganancias de éstos; en medio, los vecinos de siempre y los paseantes del Madrid castizo que cada vez son menos, porque Lavapiés es hoy un barrio de alta inseguridad.

(P) EL PAIS. Madrid. Martes, 2 de mayo de 2000

La policía detiene a 368 inmigrantes en Lavapiés por asaltos en los últimos tres meses

MOVIMIENTO CONTRA LA INTOLERANCIA PIDE QUE «LOS JUECES NO SUELTEN TAN DEPRISA A LOS DETENIDOS»

L.F.DURAN/J.FRANCÉS, Madrid
La policía ha practicado 368 detenciones en Lavapiés durante los tres primeros meses de este año, según la Jefatura Superior de Policía de Madrid. De los arrestados, 171 eran de nacionalidad argelina, 80 marroquíes, 30 palestinos y el resto corresponde a personas procedentes de países suramericanos y asiáticos. Los agentes desconocen cuántos son reincidentes, ya que los detenidos suelen ofrecer identidades falsas y diferentes en la comisaría. El Movimiento contra la Intolerancia solicita que «los jueces no suelten tan deprisa a los detenidos, porque eso desespera a los policías que les detienen».

Calle de Mesón de Paredes

   Las estadísticas policiales de las detenciones no incluyen los casos de menores de edad a los que se ha retenido tras un supuesto atraco o robo, ya que éstos pasan a disposición del juez de menores.

   La policía asegura que cuenta con una detallada información de la delincuencia que existe en Lavapiés. Los agentes tienen fichados a 86 ladrones de nacionalidad extranjera que trabajan en el barrio. Son jóvenes que viven hacinados en pensiones o en pequeños pisos del barrio. Hacen vida de noctámbulos. Los más madrugadores amanecen a mediodía. Se acuestan a altas horas de la madrugada y se parapetan en la oscuridad para cometer sus asaltos. Son delincuentes violentos que no dudan en apuñalar a sus víctimas o pegarles puñetazos y patadas si ofrecen resistencia durante el asalto.

   Sus víctimas preferidas son los turistas, ya que éstos casi nunca tienen la oportunidad de acudir a los juicios, porque regresan a sus países tras su estancia vacacional en España. Otro de los objetivos preferidos son los comerciantes chinos que acuden al gran zoco de tiendas mayoristas que alberga Lavapiés. «Suelen manejar dinero negro y tampoco se atreven a denunciar a los delincuentes», afirma un policía, que asegura que también desvalijan a última hora de la noche a las mujeres chinas que se dedican a la venta de rosas por la zona centro.

   Uno de los misterios que rodean a este peligroso grupo de delincuentes de Lavapiés son los excelentes abogados que les asesoran y que cobran más de medio millón para empezar a trabajar, según fuentes policiales. El comisario José Manuel Sánchez, responsable de la seguridad en el centro de Madrid, dice que la situación de inseguridad en Lavapiés la genera «un grupo pequeño de argelinos y marroquíes que son muy dañinos, que no sólo asaltan en ese barrio, sino en toda la zona centro, ya que también recorren la ruta de los museos, el paseo del Prado y Gran Vía», explica el comisario.

Acoso junto a los hoteles
El radio de acción de los violentos también pasa por los hoteles de lujo de los alrededores de la plaza de Neptuno. Se apostan en las inmediaciones de esos hoteles y seleccionan a los turistas que salen, les siguen y cuando se descuidan les pegan un tirón del bolso o les asaltan navaja en mano. Para cometer el delito los delincuentes eligen calles menos transitadas para evitar que la gente les identifique.

   «Estos grupos están envalentonados por la impunidad con la que actúan, porque, pese a que atracan constantemente, siempre vuelven a la calle. A algunos se les ha detenido hasta 68 veces y a las pocas horas retornan a Lavapiés», añade Sánchez.

   Para combatir esta falta de castigo, el delegado del Gobierno pretende simplificar las trabas burocráticas con el fin de expulsar a aquellas personas que sean delincuentes reincidentes. Estas peticiones serán analizadas el próximo miércoles y jueves con representantes de la fiscalía y la Audiencia Provincial.

   El comisario de Centro, José Manuel Sánchez, se lamenta: «Desgraciadamente, hasta ahora los únicos que hemos trabajado allí hemos sido la policía, alguna asociación vecinal y el Movimiento Contra la Intolerancia».

   El presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, denunció ayer que los delincuentes detenidos «vuelven a la plaza de Cabestreros una hora después de su detención y encima se ríen de los policías que acaban de detenerles». Para Ibarra, esto produce un efecto de «desánimo» en los agentes. «Sienten que su trabajo es en vano, porque persiguen una y otra vez a los mismos supuestos delincuentes», añade. Los jueces y los fiscales deben actuar de una manera «mucho más contundente» contra estos delincuentes. «Es necesario que los jueces y fiscales apliquen condenas mayores para evitar que queden libres tan deprisa», afirma. El hecho de que los detenidos queden en libertad tan rápido les produce «un sentimiento de impunidad que les motiva a seguir delinquiendo», añade. Los propios inmigrantes de Lavapiés comunican a sus familiares y conocidos de Marruecos que aquí se pueden hacer ricos a base de tirones«, aseguró.

   Para Ibarra, el problema de los delincuentes de Lavapiés «se viene denunciando desde hace mucho, y el Ayuntamiento y la Comunidad no han reaccionado y su desidia ha provocado que la situación se les haya escapado de las manos», afirmó. «Ambas instituciones están demostrando una total incapacidad para acabar de neutralizar un problema de apenas 90 delincuentes en el centro de Madrid. Lavapiés, barrio en el que viven cientos de inmigrantes, se ha convertido en el lugar más popular de Marruecos». Los vecinos mantienen que el principal cáncer de Lavapiés son los delincuentes. «Todo el problema lo generan 30 o 40 jóvenes, muy pocos de ellos menores de edad», explica un empleado de una finca del barrio.

   «Somos un barrio multirracial en el que hay un problema concreto de delincuencia que, si no se ataja, puede generar problemas de racismo y xenofobia», vaticina Eugenio Alarcón, propietario de un bar de la zona.

La noche de las ‘pastillas’
J.F.,Madrid
La plaza de Cabestreros es uno de los puntos de reunión tanto de los inmigrantes como de delincuentes de Lavapiés. Por la mañana está tranquila; por la tarde, la actividad se dispara. Decenas de extranjeros se reúnen para fumar droga e inhalar pegamento, consumo casi exclusivo de los más jóvenes. Sus hermanos mayores toman drogas más duras, sobre todo cocaína y pastillas de éxtasis, según fuentes policiales.

   Una quincena de inmigrantes estaban reunidos ayer en la plaza. Los asaltadores más madrugadores se juntan ahí hacia la una de la tarde. Se sientan en los bancos de la plaza en pequeños grupos y se lían unos porros mañaneros.

   Un magrebí quemaba una china -un trozo- de hachís en la plaza a mediodía de ayer. Se lió un porro y comenzó a fumar. De su boca salía un humo denso. Le hizo un gesto a un amigo para pasarle el porro. El compañero lo cogió con naturalidad y le dio una calada. Hablaban poco entre ellos. Tenían el pelo mojado, como si acabaran de llegar a la plaza después de ducharse. Vestían con zapatillas de deportes de marca conocida y muy cara, con pantalones vaqueros y chaqueta de chándal. Cuando acabaron de fumarse el porro, se levantaron y comenzaron a caminar. «Mira, estos dos ya van a trabajar, a robar, que es lo único que hacen, y lo digo porque yo les conozco», explicó ayer un vecino de la zona que se negó a facilitar su identidad.

   Un inmigrante que se dedica al menudeo de droga en la plaza explicó que la noche del sábado fue la noche de las pastillas. «Llegaron unos nuevos que vienen de Barcelona y se dedican al tráfico de pastillas; comenzaron a vender a todos los inmigrantes», explicó un vecino. «Estaban como locos, desatados, se pusieron como motos, incluso algunos llegaron a pegarse entre ellos», añadió.

   El presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, afirma: «Lavapiés es un polvorín, los vecinos se están cansando de los asaltos y ya se rumorea que se van a agrupar para organizar patrullas vecinales para enfrentarse a los inmigrantes que delinquen». «Saben quiénes son y sólo falta que se produzca una muerte», concluyó, para agravar la situación.

(P) EL PAIS. Madrid. Martes, 2 de mayo de 2000

El PSOE acusa al PP de que el barrio sea «el Bronx madrileño»

JUAN FRANCÉS, Madrid
El PSOE acusó ayer a los equipos de gobierno municipal y regional, ambos del PP, de permitir que «el barrio de Lavapiés se haya convertido en el Bronx madrileño». El portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, Pedro Sabando, calificó con ese término al barrio por la ola de delincuencia que padece. Fue la conclusión a la que llegó tras realizar una visita a la zona, acompañado de una veintena de socialistas de la agrupación del distrito de Centro y de la Asamblea regional. La asociación de vecinos La Corrala acompaño a la comitiva.

   Sabando expuso que «el PP se ha equivocado en el diagnóstico porque atribuye a una banda de menores la ola de delincuencia en Lavapiés para minimizar el problema… Y la realidad no es así», afirmó. «El PP tiene una gran responsabilidad en el incremento de la delincuencia violenta en el barrio por su nula actuación para integrar a los cientos de inmigrantes que han llegado al barrio en los últimos años», añadió Sabando.

Frenar la delincuencia
El socialista propone una solución a tres bandas para frenar la delincuencia. «Es necesaria una actuación conjunta entre jueces, policías y Administración», asegura. «Los jueces deben ser más rigurosos en la aplicación de la ley no permitir que un delincuente que acaba de pegar un tirón este una hora después de nuevo en la plaza de Cabestreros», criticó. «La policía debe poner más medios para identificar y controlar a los delincuentes habituales de la plaza», añade. «Pero no vale con que los agentes de la Unidad de Intervención Policial -los denominados antidisturbios – hagan una batida de vez en cuando, hay que fomentar la presencia de la policía de barrio de doce de la mañana a doce de la noche, que son los de mayor efectividad y discreción en estas situaciones», añadió Elena Almazán, portavoz adjunta del PSOE en la Asamblea.

   La integración de los inmigrantes en el tejido social se perfila como la resolución definitiva al conflicto. Sabando destacó «la necesidad de crear un plan de integración específico para Lavapiés y que haga hincapié en los jóvenes que se reúnen en la plaza de Cabestreros». Esta plaza es el epicentro del barrio, donde se apostan los supuestos delincuentes en pequeños grupos para detectar a sus víctimas y atracarlas. «Lavapiés es el barrio madrileño más conocido en Marruecos, tanto que incluso figuraba como el lugar de contacto entre inmigrantes en unos papeles encontrados en una patera», agregó la concejal socialista del distrito de Centro, Silvia Escobar. «Algunos magrebíes instalados en el barrio llegan aquí», concluyó Escobar, «y ya saben que pueden sobrevivir sin trabajar: de la delincuencia».

(I) EL MUNDO. Madrid. Jueves, 4 de mayo de 2000

Detenidos dos ladrones tras una persecución en la que hubo tiroteo

Madrid
La Policía detuvo ayer a dos jóvenes, un hombre y una mujer, como presuntos autores de un atraco cometido por la tarde en un supermercado de la calle de Bravo Murillo, según informaron a Europa Press fuentes de la Jefatura Superior.

   La pareja cometió, presuntamente, el atraco en un establecimiento y logró huir, pero fue localizada por una patrulla, que efectuó la detención cerca de la plaza de Antón Martín, tras realizar cuatro disparos contra las ruedas del vehículo.

   Uno de los agentes resultó herido debido a la resistencia de los atracadores al ser detenidos. Los policías les incautaron el botín de 150.000 pesetas y un coche de la marca Ford.

(P) EL PAIS. Madrid. Jueves, 4 de mayo de 2000

Dos atracadores, detenidos en Lavapiés tras ser tiroteado su coche por la policía

LOS AGENTES DISPARARON CUATRO VECES A LAS RUEDAS DEL VEHÍCULO FUGITIVO

LUIS F.DURAN, Madrid
Una pareja de atracadores fue capturada en la tarde de ayer en Lavapiés, tras estrellarse con su coche contra un bolardo y después de que la policía efectuara cuatro disparos a las ruedas del vehículo. Eduardo R.P., de 28 años, había atracado una hora antes un supermercado de la calle de Bravo Murillo, de donde se llevó 150.000 pesetas a punta de revólver simulado. Salió después a la calle y subió a un Ford Escort, donde le esperaba Gema C.G., de 27 años. El coche fue localizado en Lavapiés, un barrio convulsionado por episodios de violencia.

Calle de Magdalena

   El atraco tuvo lugar a las seis de la tarde en un supermercado de la cadena Sabeco en la calle de Bravo Murillo. Eduardo R.P. entró en la tienda con la intención de comprar. Según los empleados, tras pasar no más de dos minutos dentro del local, sacó un arma y amenazó a una de las empleadas mientras otra le daba todo el dinero que había en dos cajas registradoras (unas 150.000 pesetas). El asaltante salió a la calle y se subió a un Ford Escort que conducía Gema C.G., en el que huyeron.

   A través de la emisora policial se difundió una orden de busca y captura de la pareja de atracadores, así como la matrícula del coche de los fugitivos. La alerta dio fruto cuando un patrullero localizó el vehículo buscado a la altura del número 32 de la calle de la Magdalena, en el céntrico barrio de Lavapiés. Los agentes dieron el alto a los ocupantes, que prosiguieron la marcha, embistiendo a un coche de la policía en la calle de Santa Isabel. Otro vehículo patrulla trató de cercar al Ford Escort en la misma calle. Según la policía, dos agentes dispararon dos veces cada uno contra los neumáticos del automóvil al ver que se echaba contra ellos. «Escuchamos al menos ocho detonaciones», declaró un vecino de la calle de la Magdalena, esquina a la de Ave María.

   El coche de los modernos Bonie & Clyde se estrelló finalmente contra un bolardo de la estrecha calle. El joven y su compañera salieron huyendo a la carrera, pero fueron detenidos: uno en la calle de Santa Isabel y otro en la de Ave María. Según fuentes policiales, en el vehículo se encontró un revólver de pastel (simulado) con el que supuestamente Eduardo R.P. cometió el atraco. Uno de los agentes del Cuerpo Nacional de Policía que intervinieron en la captura de los fugitivos sufrió la fractura de una muñeca.

(I) EL MUNDO. Madrid. Viernes, 5 de mayo de 2000

Denuncian la venta callejera ambulante de animales

ROSA DE LAS NIEVES, Madrid
A pesar de estar prohibida la venta callejera y ambulante de animales, en El Rastro se infringe la ley cada domingo. Por ello, el Servicio de Régimen Jurídico y Normativa de la Consejería de Medio Ambiente ha admitido un recurso de alzada contra el Servicio de Protección Animal de la Dirección General de Agricultura, interpuesto por la Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales (ANPBA).

   «Según el artículo 29.a de la Ley 1/1990 de Protección de los Animales Domésticos, la imposición de sanciones graves, como es esta a la que nos referimos, es competencia de la Consejería correspondiente, en este caso, la de Medio Ambiente», comentó a EL MUNDO Alfonso Chillerón, presidente de la ANPBA.

   Varios artículos de la citada Ley prohíben explícitamente la venta ambulante y callejera de animales. «Sin embargo, se siguen vendiendo cada domingo a la vista de todos. El pasado julio denunciamos al Ayuntamiento de Madrid por la venta de animales en El Rastro, ya que, por una parte, prohíbe esta actividad y, por otra, da los permisos a los vendedores», precisó Alfonso Chillerón.

(P) EL PAIS. Madrid. Viernes, 5 de mayo de 2000

Cumbre en la Delegación sobre la delincuencia en Lavapiés

B.AGUIRRE, Madrid
El delegado del Gobierno en Madrid, Pedro Núñez Morgades, ha convocado para hoy una reunión con responsables policiales y representantes de varios colectivos para analizar el problema de la delincuencia que padece el barrio de Lavapiés. éste es causado, en parte, por un grupo de 30 jóvenes marroquíes, autores de numerosos robos y tirones.
   Entre los asistentes estarán responsables de la Embajada marroquí, de la Comunidad y del Ayuntamiento, así como del Movimiento contra la Intolerancia y de asociaciones de inmigrantes, como ATIME. Pero Paideia, la principal asociación que trabaja en Lavapiés con menores magrebíes, no ha sido invitada.
   La cumbre sobre Lavapiés excluye a la principal entidad de apoyo a menores marroquíes solos.

   La asociación Paideia, la principal entidad que trabaja en Lavapiés con menores magrebíes sin familia en Madrid, no ha sido invitada a la cumbre que se celebrará hoy en la Delegación del Gobierno para abordar los problemas de delincuencia que sufre dicho barrio, motivados en parte por un grupo de 30 jóvenes marroquíes autores de numerosos robos y tirones. A la reunión asistirán responsables vecinales, policiales, de la Embajada marroquí, de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid, así como del Movimiento contra la Intolerancia y de asociaciones de inmigrantes, como ATIME.

   Antonio Lozano, presidente de Paideia, se pregunta por qué no les han convocado ni a esta reunión ni a la que se celebró hace una semana. «Si de lo que se trata es de buscar soluciones, lo lógico es que cuente con todos los que estamos cada día en Lavapiés intentando apoyar a los adolescentes magrebíes sin familia en España», explica.

   Esta entidad, dedicada al trabajo social con menores desamparados, tiene en marcha desde septiembre un programa dirigido de forma especial a los adolescentes magrebíes que emigran solos a Madrid. Sus educadores de calle conocen bien la plaza de Cabestreros, donde se juntan numerosos jóvenes marroquíes -entre ellos, los de mayor edad, que han puesto en jaque al barrio- y también numerosos menores, a los que intentan sacar de la calle derivándolos a programas formativos y a los pisos tutelados de la Comunidad.

   Otro de sus cometidos es documentar a estos muchachos, que carecen de toda filiación, por lo que no se sabe si han alcanzado o no la mayoría de edad.

   En Lavapiés existen otras asociaciones, como Madrid Puerta Abierta o Rosalía Rendú, que también atienden a numerosos niños y adolescentes inmigrantes. Pero se trata, sobre todo, de chicos que viven con su familia en el barrio. La única dedicada a los menores inmigrantes solos en la ciudad es Paideia. Su trabajo lo desempeña a través de subvenciones del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid.

(P) EL PAIS. Madrid. Viernes, 5 de mayo de 2000

Evacuadas cuatro familias de Lavapiés por peligro de derrumbe

L.F.D., Madrid
La Policía Municipal y los bomberos desalojaron ayer por peligro de derrumbe un bloque situado en el número 17 de la calle de Jesús y María, en el barrio de Lavapiés. Según los bomberos, en el edificio residían cuatro familias en la planta primera y segunda, y en la tercera trabajaban unos albañiles en la reforma de una casa. Seis vecinos del inmueble, entre ellos un niño de cinco años, fueron realojados por los servicios sociales del Ayuntamiento.

   El edificio del número 17 presentaba una gran grieta en toda su altura, así como numerosas deficiencias que hacían peligrar su estabilidad, según los bomberos. El bloque contiguo sufre un avanzado deterioro y está abandonado desde hace al menos tres años, y todo su perímetro está rodeado de un tabique de ladrillos, según los vecinos.

(P) EL PAIS. Madrid. Viernes, 5 de mayo de 2000

El alcalde deja sin gastar la mitad del presupuesto de 1999 para inversiones

4.000 MILLONES PARA LAVAPIÉS SIGUEN EN EL CAJÓN

ANTONIO JIMENEZ BARCA, Madrid
El gobierno del Ayuntamiento de Madrid, del PP, dejó sin gastar el 49% del dinero previsto para inversiones de 1999. Un año antes, lo había hecho peor, al dejar sin ejecutar el 61%, y en 1997, el 63%. El año pasado se quedaron en el cajón 35.932 millones de pesetas, de los 73.902 millones reservados para obras nuevas. Lavapiés sufrió esta falta de gestión: no llegaron los 4.000 millones para un parque, una biblioteca y un teatro.

   Las inversiones, desglosadas, demuestran la escasa gestión de las mismas. En 1999 se presupuestaron 39.483 millones de pesetas para construir centros culturales, arreglar aceras o hacer túneles. Sólo se gastaron 25.566 millones. A ese dinero se sumaron otros 34.419 millones de pesetas no gastados en 1998 y en años anteriores. De la suma total, 73.902 millones, quedó sin ejecutar el 49%. Son tan sólo algunos de los datos de la liquidación del presupuesto municipal de 1999, que se aprobará, hoy en la comisión de gobierno.

   Entre las actuaciones principales que tenían presupuesto y se quedaron sin iniciar en 1999 figuran las destinadas a mejorar Lavapiés, un barrio conflictivo para el que la oposición reclama inversiones que favorezcan la integración de la numerosa colonia de inmigrantes que reside en él. No se han gastado los 4.000 millones que tenían por objeto convertir el Casino de la Reina en un parque (actualmente en obras), transformar las ruinas de las Escuelas Pías en una gran biblioteca acristalada (todavía sin poner ni una piedra) y rehabilitar el teatro Olimpia (obra también sin empezar).

Plan de Saneamiento
También van con mucho retraso los proyectos del Plan de Saneamiento Integral (PSIM), que, financiado en parte por la Unión Europea, prevé renovar buena parte del alcantarillado de la ciudad y construir depuradoras. De los 30.600 millones presupuestados para este plan, el Ayuntamiento se ha gastado 16.000, el 54%. El municipio tampoco ha tocado los 700 millones para construir un túnel en la calle de Añastro, en Hortaleza.

   Sin embargo, la cantidad destinada a horas extra que hace la Policía Municipal se ha ejecutado al completo, y más: se presupuestaron 748 millones; se gastaron 1.858 millones. El gobierno municipal ha gestionado especialmente bien la partida de «atenciones protocolarias»: los 44 millones presupuestados se han convertido en 67 millones gastados. Para el Plan de Igualdad de Oportunidades había 128 millones. Sólo se han gastado 19. Eso sí, el alcalde puede presumir de cerrar el presupuesto con un superávit de 29.000 millones.

(I) EL MUNDO. Madrid. Sábado, 6 de Mayo de 2000

Las Administraciones no consiguen aprobar medidas sociales concretas en Lavapiés

CHANO MONTELONGO, Madrid
La reunión de ayer de las Administraciones para solucionar el problema de delincuencia en Lavapiés puso, una vez más, en evidencia las políticas sociales del PP en el Ayuntamiento y en la Comunidad de Madrid. Al final, lo de siempre, más policía en la calle y pocas medidas concretas sobre la integración social de los jóvenes delincuentes que tienen amedrentado al barrio desde hace más de dos años.

   Sólo el delegado del Gobierno, Pedro Núñez Morgades, dio medidas concretas de tipo policial para paliar la inseguridad en Lavapiés: la incorporación de más de un centenar de policías nacionales y municipales para el distrito Centro y un plan especial de seguridad para el barrio de Lavapiés.

   Sin embargo, ni la consejera de Servicios Sociales, Pilar Martínez, ni la concejala en la misma materia, Beatriz Elorriaga, pudieron presentar nuevas medidas de tipo social encaminadas a la integración social de esos jóvenes magrebíes que cometen los atracos en el barrio.

   Todos dieron por bueno el trabajo que estas dos administraciones llevan a cabo desde hace un año, pero nadie supo proponer medidas de choque urgentes para atajar el problema social latente en Lavapiés.

   Dos comisiones, una de seguridad y otra en materia social, se reunirán a partir de ahora para estudiar el problema. Al Ayuntamiento se le ha ocurrido subvencionar a las asociaciones de vecinos para que organicen programas para la lucha contra la exclusión y el racismo. Para la Comunidad, «se trata únicamente de un brote de violencia que se ha magnificado. No hay que exagerar, sólo atajarlo», dijo Martínez.

   Por su parte, Elorriaga habló de crear dos centros comunitarios sociales, pero no dijo qué presupuesto se le va a dedicar ni a quiénes irá dirigido.

   Asimismo, el delegado indicó que se pedirá al Ministerio de Interior que estudie la fórmula para diseñar un documento de identificación para que estos jóvenes magrebíes no puedan engañar a la policía sobre su condición de menores.

(P) EL PAIS. Madrid. Sábado, 6 de mayo de 2000

El Gobierno quiere crear un carné para menores inmigrantes delincuentes.

EL DOCUMENTO DE IDENTIFICACIÓN PRETENDE CONTROLAR A LOS QUE GENERAN VIOLENCIA EN LAVAPIÉS

Beatriz Elorriaga, Pilar Martinez, Pedro Nuñez Morgades, Maria Tardon y Maria Antonia Suarez, ayer

El incremento de la delincuencia en Lavapiés debido a los numerosos atracos perpetrados en los últimos meses por inmigrantes marroquíes, supuestamente menores de edad, ha llevado a la Delegación del Gobierno a idear medidas para tener controlados a los atracadores. Pedro Núñez Morgades, delegado del Gobierno en Madrid, ha propuesto al Ministerio del Interior crear un carné de identificación exclusivo para inmigrantes que, al ser detenidos, aseguran a la policía que son menores de edad.

   El documento de identificación propuesto llevaría una huella dactilar del menor y los datos personales de éste, que se intentarían contrastar con sus familiares y con la embajada del país de origen del joven, según explicó ayer tarde Núñez Morgades, tras mantener una reunión con representantes de otras instituciones.

   El delegado gubernativo anunció también el incremento de policías en el distrito Centro a partir del próximo mes de junio tras el reciente incremento de hechos delictivos en la zona. Así, tras la finalización de la formación de nuevos agentes, 90 policías del Cuerpo Nacional se incorporarán a las dotaciones de dicha zona, con prioridad en el barrio de Lavapiés. De esta forma, la plantilla de Centro pasará de 320 agentes a 410, «cuya presencia será permanente mientras se mantengan los problemas», explicó Núñez Morgades.

   La concejala de Policía Municipal, María Tardón, también ha decidido incrementar en este barrio la presencia de sus agentes con la incorporación de 40 más.

   Al margen de las medidas policiales, la concejal de Servicios Sociales, Beatriz Elorriaga, anunció la creación de dos centros comunitarios en las calles de Casino de la Reina y Ave María, «que servirán», dijo, «como punto de referencia, donde se reúnan las asociaciones y donde llevar a cabo distintas actividades». Elorriaga también anunció el «incremento de trabajadores sociales y educadores en la zona, que ha pasado de 3 a 10 profesionales, y el aumento de los recursos en proyectos de cooperación».

   La consejera de Servicios Sociales, Pilar Martínez, anunció subvenciones a las asociaciones de vecinos que luchen contra la exclusión y el racismo. La consejera declaró: «En Lavapiés ha habido un brote de violencia que no hay que magnificar y exagerar, pero que hay que cortar. Las medidas policiales y judiciales tienen que ser enérgicas».

El documento será un instrumento para luchar contra la oleada de robos en Lavapiés

La Delegación del Gobierno propone crear un carné para delincuentes inmigrantes menores

L.F.D., Madrid
La Delegación del Gobierno de Madrid ha propuesto al Ministerio de Interior la creación de un carné de identificación para controlar a los menores inmigrantes que cometan delitos en Madrid. Este documento, similar al DNI, recogería datos personales del menor y su huella dactilar, aunque no llevaría fotografía. La medida se adoptó ayer en una cumbre celebrada en la Delegación del Gobierno sobre la delincuencia que azota a Lavapiés, escenario de una oleada de delitos cometidos, en parte, por personas que se hacen pasar por menores para no ser encarcelados.

   Muchos de los jóvenes delincuentes detenidos en Lavapiés facilitan identidades falsas y declaran ser menores para eludir la acción de la justicia. Así consiguen sortear la cárcel y ser internados en centros tutelados de la Comunidad de Madrid, de los que escapan con gran facilidad. Por eso, pese a sus reiterados delitos, regresan a Lavapiés y vuelven a atracar.

   El documento de identificación para menores permitirá que se compruebe si los datos que ofrecen son falsos, según explicó ayer el delegado del Gobierno, Pedro Núñez Morgades. «Además, les valdrá para acogerse a asistencia social y sanitaria y evitará que en caso de detenciones se pueda alegar falsamente tal minoría de edad», matizó Núñez Morgades. Este asegura que esta idea cuenta con el beneplácito de la Fiscalía del Menor, del Defensor del Menor, del fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Mariano Fernández Bermejo, y del fiscal de Extranjería.

   Núñez Morgades indicó que el documento llevaría impresa una huella dactilar del menor y datos personales que se contrastarán con sus familiares y con la embajada correspondiente. «No es un carné pensado sólo en perseguir el delito», prosiguió Núñez Morgades. «También permitirá conocer la situación del menor y les posibilitará que puedan beneficiarse de todos los planteamientos de la Ley de Extranjería. Este documento podría aprobarse mediante un real decreto».

   La idea del carné para los menores fue refrendada en la cumbre que se mantuvo ayer en la Delegación del Gobierno para analizar la oleada de delitos que cometen en el barrio un grupo de 40 o 50 delincuentes, muchos de ellos menores de edad.

Preconstituidas
La Delegación del Gobierno también pretende combatir la impunidad con la que actúan los delincuentes que atracan a turistas, ya que éstos luego no regresan a España para asistir a los juicios. Para ello, Núñez Morgades espera que se acepte como válida para los juicios la denominada prueba preconstituida. De esta forma, la declaración de la víctima ante el juez servirá en el futuro proceso judicial, al ser el denunciante extranjero y no poder asistir a la posterior vista oral. Esta prueba ya se practicó en cuatro ocasiones el pasado fin de semana a turistas que sufrieron delitos en la zona de Lavapiés.

   El delegado anunció el incremento de policías en el distrito Centro desde el próximo mes de junio tras el reciente incremento de hechos delictivos. Así, tras la finalización de la formación de nuevos agentes, 90 policías del Cuerpo Nacional se incorporarán a las dotaciones de dicha zona, con prioridad en el barrio de Lavapiés. De esta forma, la plantilla de Centro pasará de 320 agentes a 410, «cuya presencia será permanente mientras se mantengan los problemas en este distrito, siempre siguiendo los criterios de la policía de proximidad, que es aquella que conoce los problemas del barrio y posee un carácter integrador y tranquilizante», explicó Núñez Morgades.

   La concejala de Policía Municipal, María Tardón, también ha decidido incrementar la presencia de sus agentes en el barrio con 40 nuevos policías. La mitad de éstos se encargarán de inspeccionar el ejercicio de actividades ilegales en los comercios de Lavapiés, ya que una de las principales quejas de los comerciantes de la zona, como reconoció la propia edil, son los comercios fraudulentos que se esconden tras licencias administrativas de carácter inocuo y que están destruyendo la economía del barrio.

Comercios ilegales
Los vecinos están contentos con el dispositivo policial, ya que les otorga un mayor grado de confianza y tranquilidad, pero se quejan de que las actividades ilegales del comercio están desestabilizando la vida tradicional del distrito y creando una competencia desleal», afirmó Tardón. Para estudiar todas estas medidas policiales y judiciales, se celebrará el próximo día 22 el Consejo de Seguridad del distrito Centro. El presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, volvió a recordar que la legislación actual permite tomar medidas contra los delincuentes inmigrantes que reincidan en sus fechorías, tales como la expulsión del territorio nacional. «También se debe intentar», añadió Ibarra, un programa de choque de integración social para los que opten por abandonar la delincuencia».

Local de acogida en Marruecos
B.AGUIRRE
, Madrid
Una de las medidas sociales que se barajan para evitar que chavales marroquíes sin recursos sólo vean futuro en emigrar a España a la aventura es la creación en Tánger de un centro de acogida y formación para niños de la calle.

   Las asociación Paideia, que desarrolla programas de apoyo social a menores desamparados, entre ellos los magrebíes que han llegado solos a Lavapiés, ha presentado este proyecto a las subvenciones que el Ayuntamiento de Madrid concede a ONG para la cooperación al desarrollo. Ayer, las concejalas de Centro, María Antonia Suárez, y de Servicios Sociales, Beatriz Elorriaga, mencionaron este plan, durante la cumbre de Lavapiés, como una forma de atajar de raíz el problema de los menores que emigran solos.

   Antonio Lozano, presidente de Paideia, explica que la construcción del edificio de unos 5.000 metros cuadrados, costaría unos 100 millones de pesetas. «Las autoridades marroquíes ya han cedido el terreno necesario», añade.

   El centro está pensado para 300 chicos y chicas. En él vivirían y recibirían formación en electricidad, carpintería de aluminio y peluquería. «El objetivo es que estos chavales mejoren su formación, bien para encontrar trabajo en su tierra o para que, si deciden emigrar, lo puedan hacer en condiciones, contactando con empresas de aquí que necesiten personal, y no a las bravas», añade Lozano.

   La Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDHE) considera que los jóvenes magrebíes que con sus robos han puesto en jaque al barrio de Lavapiés pueden considerarse los «niños de la calle de Madrid». Según Nieves Botella, responsable del área de inmigración de APDHE, «como ocurre en Brasil o Colombia, estos jóvenes que se encuentran aquí sin familia y sin medios mantienen conductas violentas». «Pero su problema es social y requiere medidas sociales, no sólo policiales o judiciales», concluye.

(I) EL MUNDO. Cultura. Sábado, 6 de mayo de 2000

El Reina Sofía da cuenta en un libro de su trayectoria y su colección

RAFAEL SIERRA, Madrid
De las obras que marcaron el final del siglo XIX en España a las últimas propuestas nacionales e internacionales. El Museo Reina Sofía, que reestructurará su colección permanente coincidiendo con su ampliación, ha publicado un libro que recoge las principales obras que posee en la actualidad y avanza la apertura de alguna sala que, de momento, el público no puede visitar. Este es el caso, por ejemplo, de la dedicada al cineasta aragonés Luis Buñuel, un espacio en el que, además de mostrar manuscritos, cartas, fotografías y objetos, se exhibirán películas como Un perro andaluz (1929).

   Tras una introducción, en la que se desgaja la historia del edificio, de la creación del museo y de sus fondos, el libro, coordinado por Paloma Esteban, conservadora jefe del museo, analiza la obra de artistas que tienen una sala monográfica en el museo (Picasso, Solana, Gris, Miró, Julio González, Dalí, Chillida, Tàpies) y de aquellos que ayudaron a configurar corrientes como la abstracción, el pop, la figuración o el mínimal.

   Además, el estudio recoge las biografías de todos los artistas representados en la institución y un diccionario de movimientos, escuelas, agrupaciones y tendencias. Paloma Esteban reconoce que esta guía no deja de ser temporal y que habrá que revisarla en cuanto la ampliación del Reina Sofía esté lista y posibilite la exhibición de obras -ahora almacenadas por falta de espacio- en las nuevas salas. La actualización, sin embargo, no se realizará hasta dentro de cuatro años, cuando finalicen las obras de reestructuración del proyecto que ha diseñado el arquitecto francés Jean Nouvel. Mientras, el museo despliega su colección en este libro y en la página web que tiene en Internet.

(P) EL PAIS. Madrid. Sábado 6 de mayo de 2000

Dos nuevos centros para extranjeros y otros siete educadores sociales.

L.F.D., Madrid
En la cumbre celebrada ayer en la Delegación de Gobierno para analizar la delincuencia que padece el barrio de Lavapiés destacó la voluntad de separar las medidas de seguridad de los proyectos sociales de integración desarrollados en el distrito céntrico de la capital. Entre las iniciativas promovidas desde el Ayuntamiento de Madrid, la concejala de Servicios Sociales, Beatriz Elorriaga, adelantó la creación de dos centros comunitarios en las calles de Casino de la Reina y Ave María, «que servirán como punto de referencia, donde se reúnan las asociaciones y donde llevar a cabo distintas actividades».

   Elorriaga también anunció el «incremento de trabajadores sociales y educadores en la zona, que ha pasado de 3 a 10 profesionales, y el aumento de los recursos en proyectos de cooperación». Sin embargo, según la edil, la incidencia no debe limitarse a programas sociales, sino también a la adaptación de dotaciones para tratar los problemas emergentes en el barrio.

   Asimismo, recalcó la necesidad de la coordinación de todas las administraciones que tienen competencias en este ámbito, como en el caso de la rehabilitación urbanística de la zona, en la que la Comunidad, Ayuntamiento y Fomento tienen previsto invertir 9.500 millones para acondicionar 4.000 viviendas y mejorar el barrio en los próximos años.

Subvenciones
La consejera de Servicios Sociales, Pilar Martínez, anunció subvenciones a las asociaciones de vecinos que fomenten la participación de los inmigrantes en la vida del distrito Centro y luchen contra la exclusión y racismo.

   Martínez, señaló la necesidad de fortalecer la red administrativa para garantizar los procesos de regulación de este colectivo y recordó que existen ayudas de los fondos europeos destinados a aquellos inmigrantes en situación de desempleo con problemas familiares y personales.

   Según la consejera, en Lavapiés ha habido «un brote de violencia que no hay que magnificar y exagerar pero que hay que cortar. Por ello las medidas policiales y judiciales tienen que ser enérgicas. Otra cuestión es la integración de la inmigración de las personas que llegan a la región. Este proceso requiere tiempo».

   La consejera afirmó que la Comunidad ha puesto en marcha nueve proyectos de integración con nueve asociaciones. También funcionan dos programas a través del Instituto del Menor y la Familia que gestionan la asociación Tomillo y Paideia, la principal entidad que trabaja en Lavapiés con menores magrebíes y que fue invitada a la cumbre a última hora de la tarde.

   Anoche, por último, se decidió crear una comisión social para analizar el problema de Lavapiés en la que estarán integrados Ayuntamiento, Comunidad y asociaciones. Todos estos organismos y entidades se volverán a reunir el próximo martes en la Delegación de Gobierno.

(I) EL MUNDO. Madrid. Domingo, 7 de Mayo de 2000

Embajadores hace 17 millones de años

PALEONTÓLOGOS Y COMUNIDAD RECONSTRUYEN EN UN LIBRO LA VIDA PREHISTÓRICA DE MADRID

RAFAEL JOSE ALVAREZ, Madrid
Un rinoceronte en la Puerta de Toledo, jirafas de tres cuernos en el paseo de las Acacias, antílopes en la calle de Moratines, algún mastodonte suelto en el Puente de Vallecas, tortugas gigantes en Somosaguas y tigres de dientes de sable en Torrejón de Velasco. Bajo las calles que hoy soportan atascos de coches están las huellas de la prehistoria. El dibujo que acompaña este texto es una recreación de cómo eran la Estación Imperial y el paseo de las Acacias hace 17 millones de años. La rápida y extensa acción urbanística en el pasillo verde desde mediados de los años 90 ha ayudado a los paleontólogos del Museo Nacional de Ciencias Naturales a descubrir restos de animales y plantas que han permanecido enterrados millones de años. En la Estación Imperial sobrevivió el oso panda enano más antiguo que se conoce: 17 millones de años.

Reconstrucción del paisaje de la zona de Embajadores hace 17 millones de años.(M. Antón)

   «Hasta ahora, se habían encontrado restos del oso panda enano en Inglaterra y Estados Unidos, pero sólo tenían cuatro millones de años. El de Madrid es el más antiguo del mundo», afirma Jorge Morales, coordinador del sexto volumen de la colección Patrimonio Paleontológico de la Comunidad de Madrid. El libro recoge los hallazgos logrados tras los trabajos de los últimos 15 años, unos descubrimientos que no terminan en el pasillo verde.

   Puente de Vallecas. Aquí hubo mastodontes hace 14 millones de años, como prueban los restos encontrados en esta parte de Madrid, en el Henares y en Paracuellos del Jarama. Los paleontólogos han hallado en esta zona fósiles de jabalíes, antílopes y ciervos primitivos. También hay pistas sobre la existencia de tortugas gigantes, ejemplares de metro y medio de longitud.

   Pozuelo y Somosaguas. Los técnicos saben que cerca de las urbanizaciones de chalés millonarios habitaron hace 15 millones de años mastodontes, antílopes, ardillas y pequeños saurios, entre otras especies. Las últimas hipótesis de la paleontología indican la presencia de rinocerontes en esta zona de Madrid.

   Torrejón de Velasco. Los paleontólogos están entusiasmados con la información que ha revelado un yacimiento en un lugar llamado Cerro de Batallones. Cuentan que allí hubo, hace 11 millones de años, una trampa natural, un hoyo profundo al que bajaban los animales para comer carroña y de donde no salían jamás. Esa acumulación de muerte ha regalado a la ciencia 10.000 fósiles. Se han encontrado los restos de 12 tigres de dientes de sable, unos animales más grandes que el león, y de otros 17 más pequeños. En la trampa también murieron mastodontes, rinocerontes sin cuernos, paleobuitres, paleoáguilas, hienas y tortugas terrestres. Morales aún se frota los ojos por lo que ha visto allí: «Hemos hallado pistas sobre carnívoros muy raros».


El futuro del pasado está en Móstoles
   Según los paleontólogos del Museo Nacional de Ciencias Naturales, que han trabajado en este libro junto a los técnicos de la Comunidad de Madrid, en Móstoles hay siete yacimientos que pueden dar información sobre el Mioceno Medio, un periodo de entre 17 y 15 millones de años.

   La investigación está comenzando, pero los expertos creen que pueden encontrar restos de mastodontes, antílopes y tortugas gigantes, entre otras especies. Incluso citan el Parque del Sotillo como una zona especialmente rica en este tipo de fósiles.

   Móstoles, como el resto de la Comunidad, vivió sumergido en el mar en el Mesozoico (hace de 100 a 80 millones de años). Madrid estaba anegado por el agua del mar y en la sierra había litoral, según contaba el pasado viernes el paleontólogo Jorge Morales.

   Al comienzo del Mioceno (de 20 a 10 millones de años atrás), Madrid era un gran y profundo lago salino.

   El clima era muy árido, casi desértico. «Esto se parecía a los lagos del Chad», según Morales. Con el tiempo, el lago fue perdiendo profundidad, aunque mantuvo una gran extensión.

   En el Cuaternario (desde hace 10 millones de años), el cambio climático hizo de Madrid un lugar más frío, pero más habitable para el último animal… por el momento: el ser humano.

(P) EL PAIS. Madrid. Opinión del Lector. Domingo, 7 de mayo de 2000

Lavapiés: historia del Madrid castigado

Señores turistas, ahí a la izquierda queda el barrio de Lavapiés, parte del Madrid castizo, de manolos y majos. A la izquierda de qué. A la izquierda del Madrid relajado que empieza en los extramuros de la ronda de Valencia, más conocida como ronda de Atocha. Según la historia, fue la antigua Judería, que incluso llegó a contar con su sinagoga en el mismo lugar donde se edificó la iglesia de San Lorenzo. Hubo armonía entre moros, judíos y cristianos hasta que en el 1492 se vieron expulsados de sus viviendas. Algunos sefardíes aún conservan las llaves de sus casas en Lavapiés, llaves que van pasando al primogénito, según marca la tradición.

   Pero me van a permitir que les cuente una historia más reciente, historia del siglo XXI. Hay un señor que vive desde que nació en el barrio de Lavapiés, el señor Manolo; sus padres vivieron ahí, los padres de sus padres, es decir sus abuelos, e incluso los padres de sus abuelos. El señor Manolo ha perdido la cuenta de los años que su familia se encuentra afincada en el Madrid castizo. Pero recuerda historias transmitidas en forma de cantares de juglar que le enseñaron a amar el rincón donde vive.

   Incluso cuenta la leyenda que la duquesa de Alba, la de antaño, la musa de Goya, se disfrazaba de maja para disfrutar del ambiente del Madrid llano y juerguista, de coplas y noches de guitarras y bailes. Tal vez hasta el pintor Francisco de Goya y Lucientes se inspiró en el barrio para pintar su serie de cartones.

   Pero el señor Manolo ya no sale de su casa, a sus 85 años, tiene miedo del vecindario. No sabe dónde se fueron esos vecinos que conocía por su nombre y que se saludaban en la calle, no de pasada, sino parándose a contar los acontecimientos del barrio. Unos se fueron hace años, otros murieron. El ya no sale de casa, no desde que un día, cuando volvía del banco con su pensión en el bolsillo, le salieron al paso un grupo de jóvenes de piel oscura y con ojos desorbitados amenazándole con una navaja y pidiéndole todo lo que llevaba; se negó, lo tiraron por el suelo, lo patalearon y le robaron las 48.000 pesetas que llevaba para sobrevivir ese mes; se llevaron su pensión íntegra, su tesoro, su pan.

   Pero, a pesar del pánico, conservó la cara de cada uno en su memoria, hizo denuncia y reconoció uno por uno en los ficheros de la policía. Pero cuál fue su sorpresa que aun encontrándolos no los podrían detener porque robar 48.000 pesetas no era delito mayor; todavía le habrían podido robar 2.000 pesetas más y no irían a la cárcel, ya que en este país está permitido robar 50.000 pesetas y no es delito mayor. Con ojos perplejos miró al policía y le comentó: «Yo tengo que vivir con 48.000 pesetas al mes y robar 50.000 no es delito; yo he trabajado toda una vida para que me den eso en mis últimos días, me lo quitan y no es delito».

   El señor Manolo volvía de la comisaría como en un sueño, pasando por las calles de su barrio como si no las conociera, llenas de cajas de cartón de las tiendas al por mayor que no respetaban el horario de recogida de basura; tuvo que esquivar a una persona que se asomó a la puerta de la tienda a escupir sus mucosidades mientras que sacaba más cajas de cartón y alguna que otra bolsa de plástico. Y cuando ya estaba llegando a casa se le acercan dos chavales de la misma edad que sus nietos, navaja en mano, pidiéndole lo que llevaba, y el señor Manolo, con resignación, les dio su cartilla de la Seguridad Social, su alianza y la de su mujer, que había fallecido dos años atrás.

   Al día siguiente los periódicos publicaban que habían encontrado el cadáver de un señor colgado de las vigas de su casa. El señor Manolo no quería vivir del sueldo de sus hijos, y sin embargo, le habían quitado su pensión y no tenía ni para comer, mientras que los que habían causado sus males seguían en libertad y sin cargos.

   Antes de colgarse, el señor Manolo se asomó a su balcón, echó un vistazo a su barrio e intentó marcharse con el recuerdo de los vecinos charlando en la puerta, de los saludos en las calles y de aquel Madrid de manolos y majos, de historias y leyendas, y el orgullo de ser de Lavapiés. Cervantes y Lope de Vega hablaron del barrio, ahora sólo lo hacen los periódicos.

   Todo lo anterior es ficción y lo escribe una granadina que sólo lleva siete años en el barrio, todos los vecinos me conocen por mi nombre, pero cuando llego tarde por el trabajo tengo que venir en taxi, y muchos de ellos, dependiendo de la hora, les cuesta trabajo traerte. Soy guía local de Madrid, y sin ser de aquí, me siento orgullosa de la historia de la ciudad. Pero a veces resulta difícil contarla, ya que no se puede recomendar que visiten la judería y la morería sin peligro de terminar desplumados. Porque, señores, en Madrid hay judería y morería, aunque sea en la imaginación y en la historia escrita.
Carmen Alvarez. Madrid

(I) EL MUNDO. Madrid. Domingo, 7 de Mayo de 2000

Cinco menores magrebíes, detenidos por robos violentos

MADRID.- Agentes de la comisaría de Centro detuvieron ayer sábado, sobre las 2.00 horas, a cinco menores magrebíes reconocidos y denunciados por tres ciudadanos que acababan de ser asaltados en Lavapiés y sus inmediaciones. Ninguno de ellos tenía documentación en el momento de la detención. Los robos se produjeron en Cabestreros y en Santa Ana. Los jóvenes dijeron llamarse A. A., de 15 años, Jamid J., Jamir S., Admed J. y Mohamed D., los cuatro de 17.

   Un taxista alertó al 091 cuando vio una agresión a dos turistas daneses por un grupo de individuos junto a la iglesia de Cabestreros -el mismo lugar donde fue agredido un redactor de EL MUNDO la pasada semana-.

   Acudió la patrulla más cercana y los jóvenes ya habían huido. Consigo, se llevaron un teléfono móvil, tarjetas y ocho coronas danesas del joven de 28 años; a su acompañante, de 31, le sustrajeron 17.000 pesetas, el reloj, la documentación y 500 coronas.

   Los turistas facilitaron a los agentes la descripción de los asaltantes y se ofrecieron a acompañarles. La iniciativa dio resultado. En Tirso de Molina, identificaron a los tres presuntos delincuentes.

   Los otros dos fueron detenidos en Santa Ana. Cuando los policías les cacheaban, se acercó un joven de 23 años que dijo que le acababan de robar la cartera sujetándole por detrás.

   Ni en el caso anterior ni en éste se halló nada de lo robado, sólo la cartera vacía y rota. Como es habitual, estos presuntos delincuentes entregan inmediatamente lo robado a otros compinches.

(I) EL MUNDO. Madrid. Martes, 9 de Mayo de 2000

Ocho detenidos y tres heridos en una reyerta entre chinos y magrebíes

«GUERRA» RACIAL EN LAVAPIES

CHANO MONTELONGO, Madrid
El polvorín de Lavapiés volvió a estallar. Las calles de este céntrico barrio madrileño volvieron ayer a ser escenario de una nueva y violenta batalla de la guerra que mantienen los inmigrantes chinos y los magrebíes.

Una comerciante china muestra el enorme mechón de pelos que arrancó a una mujer magrebí durante la reyerta callejera. (Chema Tejeda)

   Hachas, palos, nunchacos, bates, navajas y botellas. Los contendientes se sacaron de todo durante la contienda. La policía, que intervino numerosas de las armas que se utilizaron, detuvo a ocho personas, seis chinos y dos magrebíes. Además, otras tres personas resultaron heridas y una de ellas fue hospitalizada con numerosos cortes de hacha.

   «Ha pasado lo de siempre… que los chinos y los moros se han vuelto a dar», decía un policía de proximidad que cortaba el acceso en la parte alta de la calle de Mesón de Paredes.

   La situación en el barrio es ya insostenible. Tras la reyerta callejera, vecinos, comerciantes, policías e inmigrantes discutieron durante horas en la misma plaza de Cabestreros, el corazón del campo de batalla en el que se ha convertido el barrio de Lavapiés en el último mes.

   Los ánimos están muy caldeados y cualquier excusa es buena para iniciar una disputa. Ayer, el conflicto se inició sobre las 16.30 horas en el interior de un comercio de propietarios chinos, Yuanfan S.L., de venta de ropa al por mayor, situado en la madrileña calle de Mesón de Paredes, 27.

   Una madre y su hija, Sohara M.S., de 45 años, y Jazmín M.M., nacidas en Ceuta y ataviadas con la típica chilaba y el pañuelo musulmán, entraron en la tienda. Según los datos policiales, los propietarios, Ping Gau, de 37, y Wanp Lian Zhen, de 28, al ver que se trataba de personas de origen magrebí se negaron a atenderles.

   Las versiones sobre el origen del conflicto de ambas partes difieren de la oficial. Por un lado, los magrebíes dicen que Sohara intentó comprar una sola prenda y que los chinos se negaron a vendérsela porque sólo suministran al por mayor. Por su parte, una de las chinas que trabajan en el local explicaron a EL MUNDO que la cliente intentó robarles: «Quería robar la cartera de la jefa y la ropa. Eran ladronas».

   Sea cual fuere el motivo, lo cierto es que madre e hija y chinos comenzaron a discutir. El propietario, Ping Gau, lanzó un bote de coca cola que impactó en la cabeza de Sohara y que le causó lesiones. Wanp, la jefa, forcejeó con la magrebí hasta que se quedó un enorme mechón de pelos en la mano.

Gritos de socorro
Madre e hija lograron huir hacia la calle pidiendo a gritos socorro. En su auxilio acudieron varios jóvenes marroquíes que estaban en la cercana plaza de Cabestreros. La respuesta fue contundente: más de una docena de chinos salieron de los comercios armados con hachas, palos, nunchacos y bates. Los magrebíes tenían piedras y navajas.

   La respuesta policial fue muy rápida, debido a la constante presencia policial en el barrio tras el estallido de los primeros conflictos. Más de 40 agentes disolvieron como pudieron la reyerta callejera. Entre carreras, empujones y gritos los funcionarios arrestaron a ocho personas: Los chinos Ping y Wanp, los que regentan el comercio, Yang Zhisheng, de 30 años, al que se le encontró un hacha escondida entre sus ropas, Iang Wye, de 37, y Jianguang P., de 38, al que se le intervino una barra de madera rota, y Jianhua L., de 24, y a los marroquíes Azdinm T., de 20, y Abdel R.T., de 16. Este último sufrió numerosas heridas de hacha en la cabeza, manos y brazos y fue trasladado al Hospital de la Concepción, según informaron fuentes de la Jefatura de Policía.

   Además de Abdel, otras dos personas, entre las que se encuentra la ceutí Sohara, fueron atendidas por una ambulancia del Samur en el lugar de los hechos.

   Tras la rápida y efectiva actuación policial que atajó en pocos minutos la revuelta, lejos de acabarse el problema, unas 200 personas entre vecinos, comerciantes, policías e inmigrantes, ocuparon las calles cercanas a la reyerta. El ambiente estaba muy caliente y los enfrentamientos dialécticos se sucedían entre magrebíes y policías, entre vecinos y chinos, entre inmigrantes y comerciantes, etcétera.

   La tensión de las últimas semanas salió a flote y, en medio del mare mágnum de gritos y reivindicaciones, dos agentes se echaron sobre un joven chino que fue identificado in situ por unos magrebíes como uno de los participantes en la reyerta. El joven tenía el rostro y la camisa manchados de sangre y fue esposado por los dos agentes. Sus familiares intentaron impedir el arresto y una mujer china insultó y golpeó en la cara con un jersey a uno de los policías. Sin embargo, la sangre no llegó al río y el detenido fue sacado de allí en un coche patrulla.

Tranquilizar los ánimos
El presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, cuya sede se encuentra en la misma plaza de Cabestreros, a pocos metros de donde ocurrieron los hechos, medió en todas las conversaciones e intentó tranquilizar los ánimos de los vecinos.

   «Estamos hartos de la delincuencia que hay en el barrio. A mí me han atracado ya tres veces. Es que no podemos ni salir a la calle», decía un comerciante.

   Los problemas en el barrio se producen desde hace, al menos dos años. Vecinos y comerciantes se quejan de un grupo de unos 40 jóvenes de origen magrebí que suelen estar en la plaza de Cabestreros. Todos acusan a este grupo de ser los responsables de los numerosos atracos con navaja que se producen en la zona.

   «La policía no puede con el problema» -apunta un comerciante chino- «cuando vemos que un moro entra en nuestra tienda, ya estamos alerta porque lo normal es que te robe».

   La policía mantuvo anoche un despliegue de fuerzas por encima de lo habitual, ya que, tras los sucesos de la tarde, corrió el rumor de que los jóvenes magrebíes preparaban una venganza contra el colectivo chino, concretamente que iban a incendiar uno de sus comercios.

   Hasta el cierre de esta edición, la situación era tranquila en el barrio. La presencia policial era evidente y no se preveían problemas importantes, informa Lorenzo Marina.

   Los heridos que ayer fueron atendidos, han sido dados de alta y se encuentran ya en la calle. Mientras, los ocho detenidos, seis súbditos chinos y dos marroquíes, entre ellos un menor de 16 años, han sido ya interrogados por agentes de la comisaría de Centro y puestos a disposición del juez de guardia.

   La batalla de ayer ya ha acabado, sin embargo, la tensión continúa en el barrio de Lavapiés y la presencia policial se mantendrá en las próximas semanas.


Un barrio en pie de guerra
El delegado del Gobierno en Madrid, Pedro Núñez Morgades, declaró ayer, poco antes de producirse la reyerta en Lavapiés, que el plan integral de acciones policiales, judiciales y sociales puesto en marcha en Lavapiés permitirán que este barrio del distrito de Centro siga siendo un ejemplo de tolerancia y convivencia.

   En declaraciones a los periodistas en la Delegación del Gobierno, Núñez Morgades indicó que, al margen de las medidas sociales que el Ayuntamiento de la capital y la Comunidad de Madrid han intensificado en el barrio, las actuaciones de la Policía de Proximidad son fundamentales.

   Recordó que la policía ha incrementado con 50 agentes su presencia en el barrio para prevenir los actos delictivos protagonizados, en su mayoría, por la denominada banda del pegamento, integrada por magrebíes, y dijo que a partir de junio en el distrito de Centro trabajarán 410 funcionarios de Policía frente a los 320 actuales. Esta intensificación de la presencia policial ya ha obtenido resultados, según Núñez Morgades, tal y como expresaron el pasado viernes las asociaciones de vecinos y de inmigrantes en la reunión que mantuvieron en la Delegación del Gobierno para abordar soluciones a los problemas del barrio.

   Recordó que el pasado año otro grupo de jóvenes protagonizó actos delictivos similares a los que recientemente han alarmado a los vecinos y que llevan a cabo «personas nuevas», a las que «a lo mejor hay que aplicar las mismas medidas que el año pasado ya dieron resultado, pero, sobre todo, con una permanencia y continuidad para que la tranquilidad de los vecinos sea a todas horas».

   Núñez Morgades dijo también que ha mantenido reuniones con fiscales y jueces y que ya se han logrado tres pruebas preconstituidas (efectuadas antes del juicio) de delitos cometidos el último fin de semana de abril en el barrio.

   Los problemas en este barrio, aunque duran ya dos años, han surgido hace unos dos semanas. Concretamente, el Jueves Santo cuando un grupo de chinos se enfrentaron a magrebíes por el robo con navaja que sufrió un joven repartidor de comida china.

   Días después, un redactor de este periódico fue cortado en el cuello cuando recababa información en el barrio sobre el conflicto que existe entre estos dos colectivos de inmigrantes.

(P) EL PAIS. Madrid. Martes, 9 de mayo de 2000

UNA PELEA ENTRE CHINOS Y MAGREBÍES EN LAVAPIÉS ACABA CON TRES HERIDOS

La policía detuvo a siete inmigrantes

L.F.D./ A.J.B., Madrid
Una discusión en una tienda de ropa de Lavapiés desembocó ayer en el último estallido de violencia entre inmigrantes. Chinos y magrebíes, dos comunidades enfrentadas en el barrio, se pelearon armados con botellas y palos. Los vecinos comentaron que hasta 30 personas participaron en la refriega, que acabó con tres heridos leves por contusiones y siete detenidos, según la policía. Ocurrió a las 15.30. Los antidisturbios tomaron después el barrio para evitar más agresiones.

   El enfrentamiento que se produjo ayer entre la comunidad china y la magrebí en Lavapiés es el segundo que mantienen ambos colectivos de inmigrantes en los últimos 15 días. La pelea se originó a las 16.30 en una tienda de ropa al por mayor situada en el número 27 de la calle de Mesón de Paredes, regentada por Xiao Zheng Wan, de 28 años.

   El marido de Zheng, Li Xhenwei, aseguró que su esposa comenzó a discutir con la mujer magrebí porque pensó que quería robarla. La discusión se calentó hasta el punto que las dos mujeres se enzarzaron en una pelea. Xhenwei mostraba ayer un mechón de pelo pelirrojo perteneciente a su esposa que, según él, le había arrancado la mujer magrebí en un momento de la riña.

   Mientras la hija de la mujer marroquí avisaba a sus compatriotas, que se encontraban en dos bares situados a menos de 50 metros de la tienda de ropa, algunos chinos que vendían en los comercios cercanos acudían en ayuda de la dueña.

   Cuando el grupo de marroquíes llegó a la tienda donde se había desatado la disputa, vieron cómo la mujer norteafricana era zarandeada por chinos y cómo algunos de éstos enarbolaban palos. Los magrebíes cogieron entonces varias botellas vacías de cerveza de dos bares próximos al comercio y las arrojaron contra los chinos. éstos salieron en persecución de los magrebíes, a los que se enfrentaron en el cruce de la calle del Oso con la de Mesón de Paredes.

   Un vecino del barrio, propietario de un bar, echó el cierre ante la violencia inusitada de la pelea. «Nunca había visto algo así. Se han pegado durante más de media hora. Mientras los chinos daban golpes con los palos, los marroquíes se liaban a botellazos y les arrojaban los cristales». La policía, que culpa de la pelea a los chinos, acordonó las calles y detuvo a siete personas, tres orientales y cuatro magrebíes. Entre los marroquíes detenidos se encuentra un camarero del bar Al-Aman. «Mi compañero se ha enterado de que pegaban a su hermano y ha ido a ver qué pasaba. Y en medio de la pelea le han detenido sin darle ninguna explicación», contaba otro camarero de Al-Aman.

   Sólo uno de los tres heridos, un joven magrebí de 16 años, tuvo que ser hospitalizado por el Samur con una herida en la cabeza y una fractura de muñeca.

   En la reyerta, según la policía, no se emplearon ni hachas ni armas blancas. Sólo palos y barras de hierro.

   La Delegación del Gobierno de Madrid envío después de la refriega 50 antidisturbios para evitar nuevos incidentes. La plaza de Cabestreros aparecía a las siete de la tarde tomada por policías de paisano, agentes de proximidad, antidisturbios.

Tensión
La tensión existente entre el colectivo chino y el magrebí en Lavapiés se acrecentó tras el atraco que el pasado 21 de abril, Viernes Santo, sufrió un repartidor de comida china. El joven fue asaltado por un grupo de marroquíes, que le robaron el pedido y 20.000 pesetas y le hirieron con un arma blanca. Cuando la víctima relató lo sucedido en el restaurante donde trabajaba, otros empleados chinos abandonaron el local en busca de los agresores y se enfrentaron a un grupo de veinte marroquíes, que posteriormente lanzaron piedras y botellas contra el establecimiento.

   Una semana después, la Delegación del Gobierno envió cien policías al barrio de Lavapiés para combatir la oleada de delitos que cometen, supuestamente unos jóvenes magrebíes conocidos como La Banda del pegamento, por esnifar este producto tóxico, y que operan en los alrededores de la calle de Mesón de Paredes. En el barrio, la animadversión entre un grupo y otro es palpable: los chinos hablan de los marroquíes como de atracadores. Se quejan de que les asaltan constantemente aprovechándose de que ellos trabajan con dinero negro y no acuden a la comisaría a denunciar la agresión. Y los marroquíes insultan a los chinos a la primera ocasión. «Ellos, los chinos, lo hacen todo ocultamente», dijo ayer una chica de 17 años de padres marroquíes, «no es normal que ganen tanto dinero limpiamente».

   El delegado del Gobierno en Madrid, Pedro Núñez Morgades, aseguró que el plan integral de acciones policiales, judiciales y sociales puesto en marcha en Lavapiés permitirá que el barrio vuelva a ser «un ejemplo de tolerancia y convivencia».

   Núñez Morgades señaló que, al margen de las medidas sociales que el Ayuntamiento de la capital y la Comunidad de Madrid han puesto en marcha en Lavapiés, «las actuaciones de la Policía de Proximidad son fundamentales».

   La policía ha incrementado su presencia en el barrio para prevenir los actos delictivos protagonizados, en su mayoría, por la denominada Banda del Pegamento. El delegado del Gobierno asegura que, a partir de junio, en el distrito de Centro trabajarán 410 agentes de policía frente a los 320 encargados de patrullarlo en la actualidad.

   Además, el Ayuntamiento de Madrid y el Gobierno regional, en colaboración con las asociaciones de vecinos y de inmigrantes, han decidido poner en marcha medidas preventivas de tipo social para lograr la integración de los inmigrantes: entre otras, se cuenta con la apertura de nuevos centros de atención a inmigrantes.

(P) EL PAIS. Madrid. Martes, 9 de mayo de 2000

La fiscalía aclara que tendrán carné todos los menores extranjeros solos

B. AGUIRRE, Madrid
El Fiscal de Menores, Félix Pantoja, aclaró ayer que todos los menores extranjeros indocumentados sin familia en Madrid tendrán un carné de residencia y no sólo los que cometan delitos, tal y como propuso el pasado viernes el delegado del Gobierno en Madrid, Pedro Núñez Morgades. «La actual Ley de Extranjería, en su artículo 32, reconoce el derecho a la residencia a los menores tutelados por la Comunidad de Madrid por su situación de desamparo», explica el fiscal.

   Lo que se pretende es poner en marcha un procedimiento extraordinario para dotar de un carné de residentes a estos chavales, la mayoría muchachos magrebíes que emigran solos a España, de los que a menudo se desconoce la identidad y nacionalidad reales. El procedimiento ordinario, que requiere contactar con la familia para que envíe documentación del chico, y con las autoridades consulares de su país es lento y a menudo imposible si los datos no son correctos o no se consigue hallar a los parientes.

   El nuevo sistema consistirá en conceder al joven el carné de residente a partir de los datos que él da sobre sí mismo. En el citado carné figurarán también su huella dactilar y su fotografía, igual que en cualquier documento de identidad de un menor español.

   «El carné no busca perseguir los delitos que pueda cometer un grupo reducido de estos muchachos, sino sacar de la irregularidad y dotar de derechos a todos ellos», añade Pantoja. Pero al figurar la fotografía y las huellas de un chico éste podrá se identificado si comete un delito, lo que acabará con la impunidad de los que, dando cada vez una filiación, evitan que se les acumulen antecedentes delictivos y, siendo mayores de edad, pasan por menores cuando les conviene.

   Según Pantoja, si en Lavapiés hay 30 jóvenes que, con sus reiterados robos, han puesto en jaque al barrio, hay otros 200 que no crean problemas, pero que, al estar indocumentados, aunque tengan 16 años, no pueden acceder a un trabajo. «Dando la residencia y los derechos que ella conlleva a los 200 evitaremos que todos acaben como los 30 conflictivos», concluye el fiscal.

(I) EL MUNDO. Madrid. Miércoles, 10 de Mayo de 2000

El delegado comprueba «in situ» el «polvorín» que es Lavapiés

CHANO MONTELONGO, Madrid
Y Núñez Morgades bajó a los infiernos… Tras más de cuatro años al frente de la Delegación de Gobierno de Madrid y de cientos de visitas a las zonas más conflictivas de la Comunidad, Pedro Núñez Morgades vio ayer lo que es un barrio conflictivo de verdad. Lavapiés es un «polvorín» y el tenso ambiente que se respira en sus calles puede encender en cualquier momento la mecha.

Pedro Núñez Morgades, delegado del Gobierno, charlando ayer con miembros de la comunidad china de Lavapiés. (Chema Tejada)

   El delegado del Gobierno visitó ayer esta zona conflictiva de la ciudad acompañado del jefe superior de Policía, Julio Corrochano, de varios mandos policiales, del defensor del Menor, Javier Urra, y del presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra.

   Lavapiés se echó a la calle, no para recibir con aplausos a las personalidades sino para cantarles las cuarenta y explicarles que la situación en el barrio es insostenible.

   Y para muestra un botón: durante la visita, un magrebí golpeó en la barbilla al comisario zonal de Centro, José Manuel Sánchez, tras ponerse nervioso en medio de una discusión sobre la actuación policial en el barrio. El comisario quitó hierro al asunto, asegurando que fue un roce sin importancia fruto de los nervios del momento.

   Situaciones y discusiones como éstas se sucedieron durante toda la vista en cada una de las esquinas del barrio.

   Núñez Morgades tiene claro que la delincuencia está provocando roces entre los diferentes colectivos que residen en Lavapiés. «El entendimiento que desde hace tiempo existe entre los diferentes grupos de inmigrantes y los españoles se está viendo afectado por unas circunstancias concretas que ocasionan 40 delincuentes», explicó.

   Junto al refuerzo de las medidas policiales en la zona, Núñez Morgades resaltó la necesidad de comprometer a todos los colectivos en la solución de este problema. Durante su recorrido por la calle Mesón de Paredes de la capital, solicitó a inmigrantes de las diferentes nacionalidades que eligieran un representante para trasladar su necesidades a la Administración.

   El defensor del Menor, Javier Urra, explicó a Efe que este problema «no es de menores, sino de gente que está llegando del norte de Marruecos y está cometiendo un delito tras otro». La situación de Lavapiés «es un tema policial y judicial que hay que castigar con severidad», señaló Urra, quien advirtió que «se está generando una terrible alarma social que no ha lugar» y para la que «el show mediático es muy peligroso».

   Muchos de los presentes en la visita se quejaron del tratamiento que los medios de comunicación han dado a los últimos problemas surgidos en Lavapiés entre el colectivo chino y el magrebí y los numerosos y violentos atracos que diariamente se cometen en sus calles. Como siempre, la culpa es del mensajero.

   El presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, aseguró, por su parte, que la situación «hay que resolverla en la cercanía del lugar y no en despachos muy alejados», porque «lo que ha pasado durante año y medio es que esto se ha visto desde una urna bastante alejada del problema».

   El problema surgido en Lavapiés ha provocado un sinfín de reacciones de todos los colectivos sociales y políticos de la ciudad. El PSOE dijo ayer que la Comunidad y el Ayuntamiento «miran hacia otro lado».

   La portavoz adjunta del grupo parlamentario regional PSOE-Progresistas, Helena Almazán, explicó, al término de la Junta de Portavoces de la Asamblea de Madrid, que su grupo considera que en Lavapiés confluyen varios problemas, relacionados no sólo con la inmigración, sino también con la existencia de infraviviendas y con la falta de educación y de otros servicios.

   Por su parte, el portavoz adjunto del grupo parlamentario regional de IU, Juan Ramón Sanz, acusó al PP de realizar una política «farisaica y maniquea» en los problemas registrados en Lavapiés y en otros lugares de Madrid, informa Europa Press.

   El alcalde de Madrid, José María Alvarez del Manzano, reconoció que en el Ayuntamiento están «enormemente preocupados» por el conflicto que se ha producido en Lavapiés entre las comunidades magrebí y china.

   El Ayuntamiento ha puesto a disposición de la delegación de Gobierno a la Policía Municipal para que colabore en el mantenimiento de la convivencia, informa Pedro Blasco.

   El alcalde reclamó a las personas que viven en la ciudad que se comporten debidamente, tanto si han nacido en España como si provienen de otros países.

(P) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 10 de mayo de 2000

La Comunidad estudia un plan para menores que roban en Lavapiés

B. AGUIRRE, Madrid
La consejera de Servicios Sociales, Pilar Martínez, aseguró ayer estar dispuesta a subvencionar un programa de capacitación y mediación dirigido al grupo de menores y jóvenes magrebíes que tienen en jaque al barrio de Lavapiés por sus reiterados robos.

   «Se trataría de hablar con estos chicos para ver si es posible ofrecerles alternativas sociales, formativas y de alojamiento para que dejen de delinquir. Eso sí, si deciden seguir como hasta ahora será la policía y la justicia quienes actuarán», aseguró Martínez al término de una cumbre que mantuvo en Lavapiés con numerosos representantes de los servicios sociales municipales y de asociaciones para buscar soluciones. La próxima semana, una comisión técnica, más reducida, estudiará este problema y otras medidas concretas.

   Martínez no aclaró qué tipo de alternativas tienen previsto ofrecer para intentar que ese grupo de jóvenes, a los que se ha dado en llamar la banda del pegamento, muchos con problemas mentales derivados de su costumbre de inhalar tolueno (cola de zapatero) combinado con otras drogas, cambien de actitud. Especificó que dispone de 30 millones para apoyar las propuestas que le presenten las asociaciones.

   La consejera reconoce que la tarea no es fácil, ya que algunos de estos jóvenes han optado por robar como una forma de vida que, aunque les genere el odio de muchos vecinos, les da dinero, a veces mucho, para vivir a todo tren mientras les dura y para ayudar a su familia en Marruecos.

   Como corroborando estas dificultades, momentos después de finalizar la reunión se acercó por las proximidades del local donde ésta se celebró, el centro de día para menores de la asociación Paideia en la plaza de Agustín Lara, uno de los jóvenes que han provocado la alarma vecinal. Un chico no mayor de 15 años que lleva varios deambulando por Lavapiés completamente ciego de pegamento, metiéndose en peleas y pegando tirones. Hasta ahora ningún educador ha conseguido que acepte vivir en un piso o residencia tutelado de la Comunidad y día tras día ven impotentes cómo aumenta su deterioro.

(I) EL MUNDO. Madrid. Miércoles, 10 de Mayo de 2000

Integrar a los delincuentes

ROSA M. TRISTAN, Madrid
Un programa para reinsertar al grupo de delincuentes conocido como la banda del pegamento. Un programa, propuesto por el Movimiento contra la Intolerancia, muy similar al que ya realiza la ONG Paideia con menores inmigrantes, también en Lavapiés, que contaría con una subvención de 30 millones de pesetas.

   Esta fue la iniciativa que ayer consideró la consejera de Servicios Sociales, Pilar Martínez, tras la reunión que se celebró en la sede de Paideia, entre asociaciones que trabajan en el barrio y responsables de la Comunidad y el Ayuntamiento.

   Pilar Martínez señaló que para atajar el problema de la delincuencia hay que tomar medidas policiales y judiciales, y también intentar darles opciones de integración. «Si no las aprovechan, deberán volver a su país», señaló.

   Fue lo único concreto de un encuentro con los agentes sociales que decidieron, asimismo, crear una Comisión Técnica de Integración Social, más reducida, para «hacer un diagnóstico de la situación social de Lavapiés y tomar medidas a medio y largo plazo».

   A la salida, entre las asociaciones reinaba el desconcierto. «Del programa para los delincuentes no hemos hablado. Ha sido todo muy poco concreto», señalaban.

(I) EL MUNDO. Madrid. Jueves, 11 de Mayo de 2000

Un Observatorio de Convivencia y Seguridad estudiará el conflicto surgido en Lavapiés

PASCUAL GARCIA. CHANO MONTELONGO, Madrid
El problema social y delictivo del barrio de Lavapiés será seguido de cerca por la Delegación de Gobierno de Madrid. Ayer, el delegado, Pedro Núñez Morgades, anunció la creación del Observatorio para la Convivencia y Seguridad Ciudadana.

   El comisario zonal de Centro, José Manuel Sánchez, será el presidente de este instrumento de seguimiento sobre la grave crisis que azota las calles de este tradicional barrio de la capital. En este observatorio estarán presentes todos los colectivos sociales y vecinales de Lavapiés. «Todas estas organizaciones nos hemos comprometido a trabajar juntos y eliminar la tensión existente actualmente, convirtiéndonos en interlocutores válidos y dirigiéndonos a cada uno de los colectivos para fomentar la convivencia», dijo Morgades en rueda de prensa.

   La Delegación también ha encargado al rector de la Universidad Carlos III, Gregorio Peces-Barba, la elaboración de un estudio sobre la realidad socio-jurídica de la población madrileña y la delincuencia que se registra en la región. Su objetivo es hacer una descripción del problema desde el punto de vista del derecho penal, procesal y administrativo.

   Por otro lado, el Grupo PSOE-Progresistas presentó ayer un plan para afrontar la conflictiva situación que se vive en el barrio de Lavapiés. El plan incluye medidas policiales y jurídicas, entre ellas, la deportación, si fuera necesario, de los inmigrantes delincuentes, incluida la banda del pegamento. La proposición no de ley de los socialistas, que los populares están dispuestos a estudiar, será debatida próximamente en la Asamblea.

   En opinión del socialista Francisco Contreras, que estuvo acompañado por el portavoz, Pedro Sabando, las administraciones, hasta ahora, sólo se han dedicado a poner «parches».

   El Plan propuesto por el PSOE incluye la realización de un diagnóstico de la situación real del barrio en el que intervengan las asociaciones de vecinos, de inmigrantes, comerciantes y padres y madres de la zona.

   Los socialistas consideran necesaria la presencia continua de la policía y una rigurosa actuación de la Fiscalía, que haga cumplir la Ley de Extranjería, incluyendo la expulsión de los delincuentes, si es el caso. Entre ellos, la conocida como banda del pegamento. También se apuesta por los juicios rápidos, además de por una presencia continuada de la policía de proximidad, coordinada con la municipal.

   En vivienda, recordó que en este barrio persiste casi un 7% de viviendas sin retrete, un 17,8% sin calefacción, otro 18,4% sin baño o ducha, el 0,9% no tiene agua corriente y el 36% del total no supera los 40 metros cuadrados.

   Contreras resaltó además que es necesario actuar en la atención a los menores dentro de sus familias.

(P) EL PAIS. Madrid. Jueves, 11 de mayo de 2000

La Delegación de Gobierno abrirá una oficina de atención a los inmigrantes en Lavapiés

El PSOE PROPONE CONVERTIR LA PLAZA DE CABESTREROS EN UN CENTRO MULTICULTURAL

Pedro Nuñez Morgades

L.F.D./B.A., Madrid
La Delegación de Gobierno acordó ayer abrir en Lavapiés una oficina de atención al ciudadano, sobre todo para los inmigrantes, para combatir los problemas de inseguridad y crispación que sufre la zona. ésa fue la principal medida adoptada ayer por la comisión de seguridad creada para solucionar la oleada de robos que sufre la zona. En el nuevo centro de información habrá representantes municipales y regionales y miembros de las asociaciones que trabajan en el barrio. Además, habrá un departamento de denuncias atendido por policías municipales y nacionales.

   El centro de atención al ciudadano formará parte de un Observatorio para la Convivencia y Seguridad Ciudadana, que estudiará toda la problemática del barrio. El responsable de este organismo será el comisario jefe del distrito Centro, José Manuel Sánchez. En el local estarán presentes todas las asociaciones de inmigrantes, comerciantes y vecinales. «Nos hemos comprometido a trabajar juntos y eliminar la tensión existente actualmente, convirtiéndonos en interlocutores válidos y dirigiéndonos a cada uno de los colectivos para fomentar la convivencia», explicó Nuñez Morgades.

   La oficina no tiene aún ubicación, aunque se aseguró ayer que incluirá unas dependencias conjuntas del Cuerpo Nacional de Policía y Policía Municipal en las que los ciudadanos puedan presentar sus denuncias. «No obstante, esta presencia policial siempre seguirá los criterios de la policía de proximidad, para no crear situaciones aparatosas, de estado policial, y que se pueda llegar a los sectores más reacios a los agentes», explicó el delegado gubernativo.

   Una vez reducida la tensión en el barrio y como símbolo de esta vuelta a la tranquilidad, Nuñez Morgades anunció que se convocará una fiesta de la Convivencia en el barrio de Lavapiés.

   Los representantes de la embajada marroquí anunciaron ayer en la Delegación del Gobierno que van a mantener reuniones con cada una de las asociaciones de ciudadanos de dicho país.

   Asimismo, el grupo parlamentario del PSOE en la Asamblea de Madrid reclama un plan integral de actuación para Lavapiés, un barrio multicultural con problemas de pobreza, donde los reiterados robos cometidos por un grupo de jóvenes y de menores magrebíes ha provocado una fuerte tensión vecinal. Entre sus propuestas está convertir la plaza de Cabestreros, donde, entre otros muchos vecinos, se reúne este grupo de jóvenes conflictivos, en un centro social al aire libre en el que cada una de las comunidades de inmigrantes que pueblan el barrio pueda dar a conocer su cultura.

   Respecto a los actos de delincuencia, el PSOE pide que aplique la ley a quienes los cometan, incluida la normativa de extranjería que prevé la expulsión del país, y reclaman también una presencia continuada de la policía de proximidad. Solicitan, además, juicios rápidos y que la fiscalía haga un seguimiento de la actual conflictividad de la zona. Desde el punto de vista social, exigen una mayor atención a los numerosos vecinos ancianos, incrementando los servicios de atención domiciliaria, así como programas para familias monoparentales y mujeres maltratadas y una ampliación de la red de educadores de familia y de calle.

   Los socialista solicitan, además, un plan especial de apoyo a los colegios públicos del barrio, algunos de los cuales tienen hasta un 70% de alumnado inmigrante, y que se obligue a los centros concertados a abrir sus aulas a los niños extranjeros.

(I) EL MUNDO. Madrid. Viernes, 12 de Mayo de 2000

Malestar vecinal por una intervención de agentes de la Policía Municipal

CHANO MONTELONGO, Madrid
La intervención de varias dotaciones de la Policía Municipal de Madrid en Lavapiés ha levantado malestar entre los vecinos y varios colectivos del barrio.

   El pasado martes por la noche, varios agentes de este Cuerpo que acompañaban a un equipo de una cadena de televisión realizaron varias intervenciones en Lavapiés que han sido criticadas por los afectados.

   Los agentes cachearon e identificaron a varias personas en presencia de las cámaras e intervinieron un machete y un destornillador. Sin embargo, estas intervenciones que se realizaron en la Plaza de Cabestreros y en un bar cercano han molestado a muchos de los vecinos que se encontraban en la calle y en este local viendo el partido de fútbol que enfrentaba al Bayern de Munich y al Real Madrid.

   También ha despertado el malestar de mandos de la Policía Nacional, porque se ha realizado sin ningún tipo de coordinación ni aviso previo. Lavapiés, que atraviesa una época muy delicada debido a los últimos brotes de violencia, está sujeta a un plan de seguridad ciudadana muy especial que realiza la Policía Nacional y que coordina la Delegación de Gobierno, por lo que cualquier actuación policial al margen de estas instituciones puede provocar un incidente de graves consecuencias, según indicaron fuentes de la Policía Nacional.

   Un portavoz de la Policía Municipal explicó ayer a este periódico que el dispositivo que se montó en torno al equipo de una televisión sólo tenía como objetivo mostrar la actividad de una patrulla de este Cuerpo durante un día normal. «No habíamos previsto que esto se hiciera en Lavapiés concretamente. No hubo ninguna intencionalidad en los cacheos ni en las identificaciones. Simplemente surgió cuando los agentes sospecharon de varias personas», añadió el portavoz.

(P) EL PAIS. Madrid. Viernes, 12 de mayo de 2000

Un duro y eficaz defensor de la ley y el orden, nuevo delegado del Gobierno

ANSUÁTEGUI TENÍA EL MISMO CARGO EN NAVARRA

MIKEL MUEZ, Pamplona

Francisco Javier Ansuategi, nuevo delegado del Gobierno en Madrid

Eficacia y autoridad son dos de las características más destacables del quehacer profesional de Francisco Javier Ansuátegui Gárate, que hoy será nombrado por el Consejo de Ministros nuevo delegado del Gobierno en Madrid. Ansuátegui es un viejo conocido de la sociedad navarra, a la que ha servido en dos ocasiones como delegado del Gobierno: la primera, entre los años 1980 y 1982 y, nuevamente, desde mayo de 1996 hasta ahora. Uno de sus primeros retos en Madrid será afrontar el problema de la violencia en Lavapiés.

   Sus amigos destacan la enorme dedicación personal al trabajo policial y la lucha antiterrorista de este abogado de Elgoibar (Guipúzcoa) de 61 años, forjado en política en el seno de la UCD, que ha prestado especial atención al desmantelamiento de la infraestructura del terrorismo callejero que azotaba Navarra cuando ocupó por segunda vez la máxima responsabilidad policial.

   Apenas unos meses después de su llegada a Pamplona, las fuerzas policiales a su mando lograron detener y encarcelar al cabecilla de los grupos Y de apoyo a ETA en Navarra, Joseba Miren Sainz de la Higuera, El Abuelo, una acción policial que sólo fue un escalón en el progresivo acorralamiento y desarticulación de diversos grupos que ejercitaban la kale borroka (violencia callejera) en Pamplona y su comarca y en el valle de Sakana, principalmente.

   Ansuátegui pasa por ser un hombre que trabaja con suma discreción, de modales extremadamente educados, amigo de sus amigos, pero implacable con quienes vulneran la legalidad. Incluso hasta la exageración, si se hace caso a las frecuentes y furibundas críticas vertidas contra él por los partidos y organismos de la órbita abertzale.

   El presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, señaló ayer que los problemas de seguridad que vive el barrio de Lavapiés serán uno de los primeros retos que tendrá que abordar el nuevo delegado. «Inmediatamente después de que tome posesión y asuma sus funciones abriremos, igual que lo hemos hecho en estos cuatro años con el anterior delegado, un diálogo permanente para analizar las causas de los problemas», añadió.

EL problema de Lavapiés
Según Ruiz-Gallardón, el nuevo delegado tendrá en su agenda los asuntos más importantes para la Comunidad y, entre ellos, Lavapiés tiene que ser uno de los primeros. «Hay una conjunción de problemas muy importantes, y el más urgente es el problema de orden público, y estoy convencido de que la Delegación del Gobierno estará con la preocupación suficiente para abordarlo», afirmó.

(I) EL MUNDO. Madrid. Viernes, 12 de mayo de 2000

Interior nombra a Ansuátegui para acabar con el «Comando Madrid»

NUEVO DELEGADO DEL GOBIERNO

CHANO MONTELONGO, Madrid
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Un momento delicado para el relevo
El relevo al frente de la Delegación de Gobierno de Madrid se produce en un momento delicado. Francisco Javier Ansuátegui apenas va a tener tiempo para adaptarse a su nuevo cargo, ya que llega en un momento en el que se está produciendo un inexplicable brote de violencia en diferentes puntos de la Comunidad.

   Por supuesto, la atención prioritaria está en el polvorín de Lavapiés, situación que actualmente preocupa bastante a todos los responsables de la seguridad madrileña. Desde hace dos años, un grupo de 20 jóvenes, conocido como la Banda del Pegamento, atemoriza con sus constantes y violentos atracos a comerciantes y a miembros de la comunidad china asentada en ese barrio madrileño.

   El presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, señaló ayer que la problemática de seguridad del barrio de Lavapiés será uno de los primeros temas que tendrá que abordar el nuevo delegado.
   Ruiz-Gallardón expresó su voluntad de mantener los mismos cauces de comunicación con la Delegación del Gobierno que ha tenido durante esta legislatura con Pedro Núñez Morgades. «Inmediatamente que el nuevo delegado tome posesión y asuma sus funciones abriremos, exactamente igual que lo hemos hecho en estos cuatro años con el delegado del Gobierno anterior, un diálogo permanente para analizar las causas de los problemas», comentó.
   Agregó que el nuevo delegado tendrá en su agenda de trabajo los asuntos más importantes para la Comunidad y entre ellos Lavapiés tiene que ser uno de los primeros.

   Ansuátegui tendrá que estudiar, además, el problema de la inmigración en la Comunidad de Madrid, así como abordar otras cuestiones, la mayoría nuevas para él, como las celebraciones de importantes partidos de fútbol, las macromanifestaciones llegadas de toda España, la delincuencia organizada y el problema del gremio de joyeros, de especial atención.

(I) EL MUNDO. Madrid. Domingo, 14 de Mayo de 2000

Las etnias de Lavapiés quieren expulsar a la «banda del pegamento»

MIEDO A DENUNCIAR LOS ROBOS

LORENZO MARINA, Madrid
Las etnias de Lavapiés han dirigido sus iras contra la banda del pegamento. Todas quieren expulsar a este colectivo, compuesto por jóvenes de origen magrebí, al que atribuyen la mayor parte de los problemas de seguridad del barrio. Este grupo, compuesto por jóvenes delincuentes sin papeles y sin oficio, ha fijado su punto de reunión en la plaza de Cabestreros. En un principio se sospechó que los miembros de la banda del pegamento eran menores. Pero este extremo nunca se ha podido confirmar.

   La mayoría de los comercios de la calle de Mesón de Paredes se dedican a la venta al por mayor y los golpes, por tanto, son sustanciosos. Los orientales han sufrido la mayoría de los atracos en el barrio y su paciencia se ha desbordado. Han decidido tomarse la justicia por su propia mano. Los magrebíes, por su parte, se quejan de la persecución que sufre su comunidad. Niegan que exista relación alguna entre su colectivo y este grupo de jóvenes delincuentes.

   Pero el temor y la inseguridad se ha extendido como un reguero de pólvora. Chinos, magrebíes, senegaleses, hindúes y paquistaníes, entre otros, han visto alterada su convivencia y no saben cuándo podrá retornar la paz al barrio.

   Sin embargo, muchos comerciantes se niegan a denunciar los atracos por temor a represalias. La mayoría de los jóvenes delincuentes magrebíes de la plaza de Cabestreros tienen en su haber numerosos antecedentes policiales y poco después de cometer el delito vuelven a estar en la calle. Algunos policías atribuyen este problema a la «falta de interés» de la Fiscalía por presentar acusación.

   El entorno de la plaza de Cabestreros se ha convertido en el punto neurálgico de la delincuencia. Aunque ésta se extiende por numerosas calles adyacentes: desde Tirso de Molina a la plaza de Lavapiés.

   Las principales víctimas de estos robos eran antaño los turistas, japoneses fundamentalmente. Todos ellos suelen portar dinero, tarjetas, un equipo fotográfico de última generación y un pasaporte muy cotizado en el mercado negro. Poco después, por mera confusión con la similitud de sus rasgos, los atracos tuvieron como destinatarios a los miembros de la comunidad china.

   Los asaltantes comprobaron gratamente que los chinos también solían llevar gran cantidad de dinero en metálico encima para comprar al por mayor los objetos de las tiendas Todo a 100.

   Li Tie, de 23 años, dueño de la tienda de bolsos La Muralla Long, es plenamente consciente de la inseguridad que se ha apoderado del barrio, pero sólo culpa de ella a la banda del pegamento. «El conflicto entre razas no existe», subraya.

   Lleva más de siete años en el barrio, pero nunca ha vivido una situación de inseguridad como la de ahora. «Aquí siempre ha habido convivencia entre las distintas etnias, quitando a estas 40 personas. Saben lo que quieren: son atracadores y quieren dinero», comenta Li Tie.

   No obstante, los problemas con la comunidad magrebí, excepción hecha de este grupo de delincuentes, no existen. Un 40% de los clientes de La Muralla son magrebíes, un 30% senegaleses y el 30% restante son españoles.

   Li Tie reconoce el miedo que existe entre la comunidad china a denunciar los atracos. «El chino no denuncia, porque se da cuenta de que no sirve para nada. Hace unos días robaron de una tienda y un policía detuvo al ladrón. Poco después, inexplicablemente, lo dejó ir delante de varios testigos. Esto no puede ser», se lamenta Li Tie. «Sé que si alguno denuncia al que le ha atracado al día siguiente viene por él. Prefieren aguantar y pasar el mal rato», puntualiza.

   Tal es el caso de una vendedora de flores china del barrio. Asegura haber sido atracada en seis ocasiones, pero le persiste el miedo a denunciar.

   Layachi, 38 años, es el dueño de la tetería Al Baraca, situada en la calle de Mesón de Paredes. Llegó a Lavapiés de niño y lleva ya 30 años en el barrio. Coincide en señalar que el problema que existe en Lavapiés es fundamentalmente de delincuencia.

   «Hay chavales que están creando malestar, pero sólo porque esta gente son delincuentes. No hay más que eso», indica Layachi. El dueño de la tetería trata de rescatar la convivencia perdida en el barrio multicultural por excelencia de la capital. Para ello tiene en mente realizar una fiesta que sirva de punto de encuentro de todas las comunidades.

   El dueño de la tetería Al Baraca afirma que al barrio le quedan otros muchos problemas por solucionarle, pero el prioritario es la seguridad ciudadana.

   Ibrahim, de 38 años, es el presidente de la Asociación de Comerciantes Senegaleses de Lavapiés. Insiste en que la delincuencia, in crescendo desde hace un año, perjudica la convivencia en el barrio.

   «La mayor parte de los robos y los atracos los han sufrido los chinos», explica, «pero han cogido la justicia por su mano». Ibrahim está decidido a que la paz vuelva a reinar en el barrio. Para ello este senegalés de casi dos metros formará parte de la nueva comisión por la integración. «Aquí hay mucho inmigrante, pero nadie ha hecho nada por ellos. Habría que crear un centro de información en el barrio para asesorar a todos los inmigrantes», apunta.

   El temor es compartido por otros comerciantes venidos de Bangla Desh y Pakistán. También coinciden en que se debe atajar la delincuencia cuanto antes.

   Otros problemas tienen su origen en los 9.000 millones de pesetas aprobados en 1997 para el Plan de Rehabilitación de Lavapiés no han sido invertidos aún.

   Las obras inacabadas perjudican notoriamente la seguridad del barrio y contribuye sobremanera a la escapatoria de los delincuentes. La calle del Amparo, especialmente, y otras tantas tienen el pavimento levantado. Los atracadores encuentran en las obras la perfecta vía de escape a pie. La policía, por contra, tiene gran dificultad en la persecución y la detención de los atracadores poco después de cometer el delito.

Pies de fotos tituladas
LI TIE.- Este comerciante oriental de Lavapiés afirma que los chinos del barrio tienen miedo a denunciar los robos por temor a las represalias de los delincuentes de origen magrebí.

LAYACHI.- El dueño de la tetería Al Baraca afirma que no existe un conflicto entre las distintas etnias del barrio, sino un problema de delincuencia. Cree que es posible rescatar la buena convivencia.

IBRAHIM.- El presidente de la asociación de comerciantes senegaleses piensa participar en la nueva comisión por la integración. Cree que la falta de dotaciones del barrio contribuye a la delincuencia.

(I) EL MUNDO. Madrid. Domingo, 14 de mayo de 2000

Vecinos de San Francisco El Grande reivindican un solar con una fiesta

VERBENA-PROTESTA

Madrid
Los vecinos de San Francisco El Grande celebrarán mañana, día de San Isidro, una fiesta verbenera en el solar situado junto a la basílica, bautizado como Parque de la muy disputada Cornisa. Desde las 13.00 horas y durante todo el día, se realizarán juegos para niños y mayores, vuelos de cometas con colaboración de varios clubes, etcétera.

   Con esta fiesta, los vecinos continúan okupando y reivindicando el solar como zona verde, con un proyecto de reapropiación y construcción vecinal de un espacio público, cerrado y abandonado desde hace 50 años, y que Arzobispado y Ayuntamiento quieren utilizar para construir oficinas, según informó la Asociación de Vecinos La Corrala. PSOE e IU apoyan las reivindicaciones de los vecinos.

(I) EL MUNDO. Madrid. Lunes, 15 de Mayo de 2000

El PSOE critica al PP por no adoptar en Lavapiés medidas de integración

MADRID.- El grupo municipal PSOE-Progresistas de Madrid denunció ayer que el Gobierno del PP en el Ayuntamiento «puede hacer mucho más» en Lavapiés, ya que «tiene competencias suficientes para poner en marcha medidas de integración, pues le problema no es sólo la seguridad».

   La concejala socialista y portavoz en la Junta Municipal de Centro, Silvia Escobar, valoró positivamente la propuesta presentada por su partido en la Asamblea de Madrid, «que contempla el problema de Lavapiés más allá del mero conflicto de seguridad», y considera que se trata de un barrio de Madrid «y por tanto, es también responsabilidad el Ayuntamiento». Según Escobar, el PP se limita a actuar en Lavapiés contra la inseguridad y olvida otros problemas tradicionales del barrio como el paro, la infravivienda o la educación.

(P) EL PAIS. Madrid. Lunes, 15 de mayo de 2000

PSOE: «En Lavapiés se puede hacer más»

EL PAIS, Madrid.
La concejal socialista Silvia Escobar considera que el equipo de gobierno del alcalde, José María Alvarez del Manzano (PP), «puede hacer más» en el barrio de Lavapiés. A juicio de Escobar, para atajar la reciente escalada de violencia y de disputas entre las comunidades china y marroquí, «el Ayuntamiento, que tiene competencias, debe impulsar medidas de integración, pues el problema no es sólo la seguridad».

   «El PP no quiere ver que los problemas de barrios deprimidos como Lavapiés son muy antiguos y siguen siendo los mismos: paro, infravivienda, insuficiente educación pública, falta de horizonte. No es, pues, un problema de seguridad, ni siquiera de inmigración; es un problema social, y hay que afrontarlo, sobre todo, desde esa perspectiva», añadió Escobar.

   Para la edil socialista, el municipio «puede tomar medidas en los ámbitos de las infraestructuras, sanidad, educación o servicios sociales». «De este modo», prosigue Escobar, «se podría mejorar mucho la calidad de vida de los vecinos de este barrio».

   La concejal denunció, que existe en Lavapiés «un aumento desmedido de negocios que no cumplen las ordenanzas». Para frenar eso reclama un mayor «control administrativo de las licencias». La concejal criticó también «que las instalaciones y los materiales de los colegios de Lavapiés distan mucho en calidad de centros de otras zonas».

(I) EL MUNDO. Madrid. Martes, 16 de Mayo de 2000

Ocho detenidos por varios atracos a turistas, uno de ellos en Lavapiés

CHANO MONTELONGO, Madrid
Lavapiés volvió a ser territorio vedado para los turistas y el domingo una norteamericana fue de nuevo ajusticiada por la particular ley que se impone en sus calles. Un joven de origen magrebí atracó a la mujer en la Plaza de Tirso de Molina. En esta ocasión, la Policía Municipal consiguió arrestar al delincuente. Pero este no fue el único detenido el fin de semana en Centro, ni el único turista asaltado. La policía arrestó a cinco personas más en otros atracos.

   El primero de esta ola de atracos que se produjo en las calles del Centro de Madrid fue el de la plaza de Callao. Los hechos ocurrieron sobre las 10.30 horas del domingo cuando un matrimonio de turistas alemanes paseaba por esta zona, según indicaron fuentes de la Policía Municipal.

   Tres jóvenes de 17, 18 y 28 años de edad asaltaron a la pareja y les robaron la cartera. Sin embargo, el atraco fue visto por una patrulla de agentes de la Policía Muncipal y, poco después, los delincuentes pudieron ser arrestados.

   Unas horas después, a mediodía, una turista norteamericana sufrió la peligrosidad de las calles de Lavapiés. Un joven de 28 años de origen magrebí atracó, en la Plaza de Tirso de Molina, a la mujer. El delincuente robó a la mujer el bolso, en el que llevaba 240 dólares, 20 pesos mejicanos y varios cheques de viajes. Agentes de la Policía Municipal consiguieron también en esta ocasión detener al agresor.

   Tanto éste como los otros tres arrestados fueron trasladados a la comisaría del distrito Centro y puestos, poco después, a disposición judicial.

(I) EL MUNDO. Madrid. Miércoles, 17 de Mayo de 2000

Se crea la Comisión de Integración Social de Lavapiés

LORENZO MARINA, Madrid
La Comisión por la Integración Social del barrio de Lavapiés dio ayer sus primeros pasos con una reunión en el Centro de Servicios Sociales del distrito Centro, situado en el número 39 de la calle de la Paloma. La iniciativa partió de la Consejería de Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento, en colaboración con distintos colectivos y asociaciones que trabajan en el barrio.

   Las funciones que tendrá esta comisión serán efectuar un diagnóstico de las situaciones de conflicto y riesgo social en el barrio. También servirá de punto de encuentro para intercambiar información periódicamente sobre la evolución de los problemas de Lavapiés.

   En la comisión participan la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos, la Asociación de Vecinos La Corrala, la Asociación de Vecinos de Tirso de Molina y Lavapiés (Atila), Atime, Cruz Roja, el Movimiento Contra la Intolerancia, Xenofilia y Paideia. También acudió a la cita un representante del Consulado de Marruecos.

   Todos los acuerdos que se alcancen en la reunión se trasladarán a otras instancias para que las medidas se hagan efectivas. Esta comisión, que entrará en funcionamiento en un plazo de tres semanas, tendrá un carácter participativo, consultivo y asesor de los problemas de Lavapiés.

   La finalidad de la Comisión de Integración Social de Lavapiés es encontrar soluciones a los conflictos interétnicos surgidos en las últimas semanas.

   Todas las etnias que conviven en el barrio coinciden en señalar que el principal problema que azota Lavapiés es la delincuencia. A un grupo de jóvenes magrebíes, conocido como la banda del pegamento, se le atribuyen la mayoría de los robos.

   El punto de reunión de la banda del pegamento es la plaza de Cabestreros. Tirones y sirlas (robo a punta de navaja) son los principales delitos atribuidos a jóvenes delincuentes magrebíes.

   La principal víctima de estos atracos ha sido la comunidad china del barrio. La mayoría son comerciantes orientales que acuden a la calle de Mesón de Paredes, zona de venta de mercancías al por mayor, para abastecer las tiendas de Todo a 100. Los comerciantes chinos suelen llevar una gran cantidad de dinero en metálico encima y constituyen, por tanto, un exquisito bocado para estos delincuentes.

(P) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 17 de mayo de 2000

Los teatros de Lavapiés critican la mala imagen del barrio en los medios

B.AGUIRRE, Madrid
Los dueños de las cinco salas de teatro de Lavapiés y grupos de artesanos de la zona se quejan de «la mala imagen» que los medios de comunicación han dado de este esta barrio a partir de los conflictos surgidos desde hace un mes en la zona de Cabestreros y Mesón de Paredes tras los reiterados robos cometidos por un grupo de jóvenes magrebíes.

  Los responsables de las salas Mirador, Triángulo, Teatro de Cámara, Nuevo Apolo y Espada de Madera aseguran que «el catastrofismo» con el que los medios tratan el problema «retrae al público». Todos se quejan de que su taquilla ha disminuido hasta en un 40%, «pero no por un problema de delincuencia sino por la imagen que se ofrece del barrio, al que se ha llegado a calificar falsamente de Bronx».

   Alfonso Pindado, director de la sala Triángulo, critica que algunas noticias hablen de «bandas» y «batallas campales», en referencia a los enfrentamientos surgidos entre grupos de comerciantes chinos y de jóvenes magrebíes, después de que los primeros acusen a los segundos de robarles. «No negamos los problemas, pero no están generalizados en todo Lavapiés sino en zonas concretas y creemos, además, que éste no es un barrio peligroso sino una zona tranquila en la que se puede vivir y trabajar, hace años las cosas estuvieron peor con la venta de droga», añade.

   «Los conflictos acaecidos son importantes pero la denuncia de los mismos nunca tiene que perjudicar al global del barrio, en el que existe una buena convivencia multicultural», aseguran estos promotores artísticos. «Hay que contar los problemas y buscar soluciones pero también compensar las informaciones resaltando a su vez otros aspectos positivos del barrio», añaden.

   Entre esos aspectos positivos destacan la cada vez mayor presencia de salas de teatro en las calles de Lavapiés y la apertura de nuevos cafés, bares, teterías …

Comisión sin medidas
Precisamente ayer tarde se reunió la comisión técnica de servicios sociales, integrada por representantes de la Comunidad, el Ayuntamiento y de asociaciones del barrio, que pretende atajar y prevenir los problemas de marginación social y de delincuencia juvenil que están en la base del conflicto creado.

   Según representantes de las entidades, la reunión fue corta y en ella no se tomó ninguna decisión. Servicios Sociales presentó una radiografía de este barrio donde hay colegios públicos con un 70% de alumnado extranjero.

   La Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes en España (ATIME), que estuvo presente en la comisión, anunció horas después que no volvería a la misma para mostrar su rechazo «al ninguneo sistemático de las asociaciones de inmigrantes, críticas con la nefasta gestión de la Comunidad en materia de inmigración». Esta entidad asegura que pondrá en marcha un piso de acogida para menores inmigrantes solos en Madrid.

(I) EL MUNDO. Madrid. Jueves, 18 de Mayo de 2000

Otro chino herido

El nuevo delegado del Gobierno tendrá que prestar atención prioritaria a los graves acontecimientos que están ocurriendo en el barrio de Lavapiés. En el último mes se han producido varios enfrentamientos entre miembros de la comunidad china asentada en este barrio y grupos de jóvenes magrebíes.

   Ayer mismo, poco después de que Ansuátegui jurara el cargo, un ciudadano chino resultó herido por arma blanca por unos magrebíes que intentaron arrebatarle la cartera en la confluencia de la plaza de la Cebada con la calle de Toledo, en el distrito de Centro, informaron a Efe fuentes de la Policía Municipal.

   El suceso ocurrió a las 15.00 horas, cuando un grupo de magrebíes trató de quitarle la cartera al chino. La víctima opuso resistencia, por lo que uno de los atracadores le asestó un navajazo en la pierna, según relató el propio herido.

   Sanitarios del Samur atendieron al hombre, en tanto que la Policía Municipal puso los hechos en conocimiento de la comisaría de Centro, donde se instruyen diligencias.

   Desde hace más de un año, los atracos de este tipo están a la orden del día. Los responsables de los delitos es la llamada Banda del Pegamento, compuesta por unos 40 jóvenes magrebíes.

(P) EL PAIS. Madrid. Opinión del Lector. Sábado, 20 de mayo de 2000

Lavapiés, cuesta abajo

Calle de Mesón de Paredes: otra riña entre mayoristas de origen chino y jóvenes marroquíes. Uno de éstos tenía la cabeza cubierta de sangre. La ambulancia del Samur no podía entrar en la calle de Cabestreros: una fila de coches estacionados encima de la minúscula acera reducía el espacio de la calzada.

   Dos calles más arriba, los coches de policía, que acudieron en gran número a la zona, quedaron atrapados entre las obras y el caos circulatorio de todos los días.

   Patético: «Por ahí tampoco se puede, también ésa está cortada ..», oí decir a un agente, nervioso y encogiéndose de hombros. Las numerosas furgonetas que cada día y a todas horas atascan la estrecha calle de Mesón de Paredes completaban el cuadro. La irresponsabilidad municipal y la inexistencia de ordenación urbana han permitido que desaparecieran casi todos los comercios del barrio para dar paso a la mayor concentración de mayoristas de toda España.

   Los vecinos del barrio ya no cuenta; las tiendas de mayoristas no son para ellos; el caos generado, sí. El Ayuntamiento deja hacer y recauda sus licencias. La posibilidad de una convivencia entre culturas diferentes, que pudo ser ejemplar, salta en añicos. Yo entiendo que la misión del Ayuntamiento, además de recaudar, es planificar, administrar, intervenir, hacer aplicar las normas y los planes; mientras, nuestro alcalde sigue pronunciando una de sus frases favoritas: «No me gusta prohibir …». Así está el barrio, abandonado a los coches, furgonetas y camiones que invaden (y aparcan en) calzadas, aceras, entradas de garaje, y todo ello con la guinda de unas obras que, aunque necesarias, se llevan a cabo sin coordinación y sin piedad ni respeto para los vecinos.

   Los madrileños siguen votando en masa a este señor. Yo no entiendo nada.

Mercedes Rodríguez Pérez. Madrid.

(I) EL MUNDO. Madrid. Domingo, 21 de Mayo de 2000

Multiplicación de asociaciones en Lavapiés

UNOS 30 GRUPOS DE VECINOS TRABAJAN POR LA CONVIVENCIA CON Y ENTRE INMIGRANTES

ROSA M. TRISTAN, Madrid
La solidaridad se mueve en Lavapiés. A medida que el barrio ha cambiado su imagen, con la llegada de inmigrantes de diferentes partes del mundo, han comenzado a aflorar numerosas organizaciones no gubernamentales que intentan facilitar su integración en un país tan diferente al suyo.

   Casi una treintena de entidades sociales, que funcionan con voluntarios, unas subvencionadas y otras muchas no, se encargan de enseñarles castellano, organizar el ocio de sus niños, facilitarles los trámites de los documentos, formar a las mujeres para la búsqueda de empleo y cuidar de los bebés.

   «En Lavapiés se constituyó hace ya tres años una Red de Colectivos, que agrupa a asociaciones de inmigrantes y de oriundos del país, para que hubiera una coordinación entre el trabajo que todas ellas desempeñan y funciona con regularidad. Ahora estamos preparando un diagnóstico de los recursos y equipamientos de los que carece la zona para hacérselo llegar a las autoridades», explica Gavioto, un voluntario de la ONG Xenofilia.

Un problema
Esta organización, que como tantas otras carece de local propio y no recibe ayudas públicas, imparte clases de castellano en una sala de la asociación de vecinos La Corrala. Unos 100 inmigrantes acuden diariamente a las clases de sus voluntarios, las únicas para adultos en Lavapiés junto con las que la ONG ASTI da en la Parroquia de San Lorenzo.

   Es uno de los muchos déficits que la Red detecta en estas céntricas calles, donde no hay zonas deportivas, ni bibliotecas (la única existente es la itinerante de los okupas de Cabestreros), ni más guardería gratuita que la que tiene la Fundación Rosalía Rendú, siempre saturada. Además, en este balance incluyen que no hay lugares de ocio juvenil, salvo los bares, ni programas de formación laboral o garantía social para adolescentes y, encima, el centro cultural del Ayuntamiento tiene un horario limitado y son pocos los vecinos que acuden.

   Una de las primeras asociaciones de inmigrantes en constituirse en Lavapiés, hace nueve años, fue la Asociación de Inmigrantes Senegaleses de España (AIESE), que organiza charlas y fiestas interculturales, además de dar cursos sobre cooperativas y contar con una bolsa de trabajo.

   También viven en Lavapiés la Asociación de Emigrantes Marroquíes en España (AEME), que trabaja en la tramitación de permisos de residencia y trabajo, los de la Asociación de Inmigrantes Bangladeshíes, los de la Asociación de Musulmanes Alhuda, que han levantado la mezquita del barrio, y los del Frente de Organizaciones de las Juventudes Africanas (FOJA), sin olvidar a las asociaciones de Inmigrantes Chinos y de Paquistaníes.

   «Nosotros queremos que las autoridades cuenten con nosotros a la hora de mejorar la convivencia en el barrio, pero nos cuesta mucho hacernos oír. La mayoría de las asociaciones de inmigrantes no tienen ni sede, muchas vienen a nuestro local y casi no tienen medios para realizar actividades», asegura Mamadu, presidente de los senegaleses de AIESE.

   Entre los que se ocupan de los menores están Paideia, Madrid Puerta Abierta y Cosas de la Luna, que también tiene talleres de castellano y para la reinserción de presos. Entre las tres, se encargan de sacar a los niños y los chavales de la calle y engancharles en actividades escolares y lúdicas que, muchos, no pueden realizar en sus casas por falta de espacio físico para ello.

Nuevas organizaciones
Recientemente han surgido dos nuevas organizaciones. Una de ellas, Derechos para todos/as, pretende dar a conocer la realidad política y social de los países de los que han salido muchos de los inmigrantes asentados en Lavapiés, una visión global que ayude a comprender mejor a los nuevos vecinos. La otra, Pueblo y Tierra se ha volcado más en el trabajo de mediación social con los inmigrantes, mientras que el Movimiento contra la Intolerancia se centra en campañas solidarias que salen de las fronteras del barrio.


Las iniciativas no paran
«En la zona hay mucho trabajo social. Hace un año se creó la plataforma Paso de Cebra, con algunas organizaciones y personas particulares, para fomentar actitudes anti racistas», explica Txema Abaigar, de Derechos para Todos/as. Las iniciativas no paran. No en vano, muchos jóvenes vecinos llegaron al barrio atraídos por sus pisos baratos y la multiculturalidad que se respira en el aire, pero esa imagen se completó con el retrato del infrahumano chabolismo vertical que soportan muchas familias… y se pusieron manos a la obra.

   Así, la Red de Colectivos ya propuso hace un año la necesidad de contar con un centro social que sirviera de referencia en Lavapiés y que fuera autogestionado por las asociaciones que conforman el tejido social de la zona. «Sabemos que se va a construir en el antiguo Asilo de Cigarreras, pero no hemos vuelto a tener noticias desde que hablamos de la autogestión», aseguran en Xenofilia, donde se preguntan «qué se ha hecho con los 900 millones de pesetas para programas sociales, que se aprobaron como complemento a la rehabilitación urbanística de Lavapiés».

   Esta pelea social ha llegado a locales de ocio privados. El Juglar, La Grándola o el Café Barbieri son utilizados para conferencias y conciertos, un escaparate de la riqueza cultural de medio mundo.

(P) ABC. MADRID | Lunes, 22 de Mayo de 2000

Lavapiés recupera la fiesta de los Mayos y elige a su reina de primavera

ABC. Madrid

El barrio de Lavapiés festejó ayer, pese a la lluvia, la fiesta de los Mayos, recuperada en 1988 gracias al impulso de varias asociaciones de vecinos y que ha contado con el apoyo de la Junta Municipal de Centro. Durante la fiesta, en los alrededores de la Iglesia de San Lorenzo, fue elegida la reina de primavera.

   La fiesta para festejar la primavera fue animada por los grupos de Danza Francisco de Goya y Arrabel, mientras los vecinos ofrecían a los asistentes rosquillas y vino. Para la ocasión, las calles del barrio se viste de fiesta y en un altarcillo, adornado con flores, se expone a la niña elegida como Maya. Los vecinos decoran las fachadas de las calles de Lavapiés, Fe, Salitre, Doctor Piga y Argumosa con flores y un altar donde se sienta la niña que aspira a ser elegida Maya de las fiestas.

   Las Mayas, según la tradición, son las niñas que el mes de mayo se visten como novias y son rondadas por los mozos del lugar. Estos actos festivos se complementan con bailes populares, rondallas de dulzaineros y ofrendas florales, todo ello acompañado por rosquillas, vino, torraos y cantos populares.

   Lavapiés es uno de los barrios más castizos de Madrid y se encuentra habitado por un elevado número de inmigrantes, lo que constituye un reto para la integración.

(I) EL MUNDO. Madrid. Lunes, 22 de mayo de 2000

Los vendedores de mercancías falsas podrán ser expulsados del Rastro

SE APRUEBA LA NUEVA ORDENANZA

PEDRO BLASCO, Madrid
Los comerciantes que vendan mercancías falsificadas o que puedan entrañar riesgo para el consumidor podrán ser expulsados del Rastro madrileño hasta seis meses, tras la aprobación de la nueva ordenanza que será refrendada en las próximas semanas por el Pleno del Ayuntamiento de Madrid. Esta práctica será considerada como falta muy grave y los vendedores, además de ver confiscada la mercancía, podrán ser multados con cantidades que varían entre las 200.001 pesetas hasta el millón de pesetas. También podrán ser suspendidos del ejercicio de la actividad de dos a cuatro días, pudiendo prolongarse dicha prohibición hasta un máximo de seis meses.

   La nueva norma establece que las vacantes que actualmente existen en el típico mercado madrileño serán sorteadas entre las personas que las soliciten.
   El reglamento ha sido elaborado por la concejala de Centro, María Antonia Suárez, con la colaboración de los comerciantes de la zona y coordinado por la ya primera teniente de alcalde, Mercedes de la Merced. Ya se ha logrado el apoyo de la Comunidad para que se considere el carácter singular de este mercado popular, algo fundamental para poder tener una regulación especial.

   Mercedes de la Merced enviará a una próxima Comisión Informativa de Economía el texto de la ordenanza para su aprobación posterior por el Pleno municipal.
   El pasado día 16, la Junta de Centro acordó la exposición de dicha ordenanza durante un plazo de 30 días para la posible presentación de reclamaciones y sugerencias por parte de los ciudadanos que lo deseen.
   El Ayuntamiento no asumirá ninguna responsabilidad por aquellos daños que puedan derivarse del ejercicio de la actividad comercial, por lo que aconseja a los vendedores que contraten un seguro de responsabilidad civil que cubra los riesgos que conlleve la actividad. El concejal de la Junta de distrito, por delegación del alcalde, será la persona competente para autorizar la venta.

– Documentación. Además de la documentación habitual, el vendedor deberá informar de los productos que tiene en su puesto, así como del número de metros que ocupa.
– Autorizaciones. Serán individuales e intransferibles y tendrán una duración de un año natural prorrogable por idénticos periodos. En caso de enfermedad grave, jubilación, maternidad o fallecimiento del titular, la autorización podrá ser concedida al cónyuge o pareja de hecho descendiente o ascendientes directos del titular.
– Auxiliar. Una persona podrá actuar de auxiliar del puesto, pero no tendrá derecho sobre la titularidad del puesto y no podrá ser titular de otro punto de venta. Esta persona, si es extranjera, deberá acreditar que está en posesión de los permisos correspondientes de residencia y trabajo.
– Productos. La Junta expedirá la autorización en la que se hará constar los productos que se pueden vender.
– Revocación. El concejal podrá revocar la autorización cuando desaparezcan las circunstancias que motiven el otorgamiento de la autorización. Procederá a la revocación cuando haya recaído sobre el vendedor una sentencia condenatoria firme.
– Día y hora. El Rastro se celebrará sólo los domingos (de 9.00 a 15.00 horas). El montaje se hará de 8.00 a 9.00 horas y la retirada de 15.00 a 16.00 horas.
– Puestos. Los puestos serán de carácter desmontable. Tendrán una longitud mínima de un metro y máxima de tres metros. La altura no podrá exceder los 2,5 metros. La mercancía deberá estar dentro del puesto. Al final de la jornada habrá que recoger los residuos y desperdicios.
– Delimitación. Tendrá un máximo de 3.500 módulos (equivalente a unos 1.700 puestos).
– Infracciones. Podrán ser leves (no limpiar, incumplir horarios, utilizar megáfonos, colocar la mercancía fuera del puesto, aparcar el vehículo en la zona del puesto y no exhibir la autorización municipal). Las graves serán acumular cuatro leves, incumplir las condiciones impuestas en la autorización, instalar puestos sin autorización, el ejercicio de la venta por personas no autorizados o el desacato, resistencia o amenazas a la autoridad municipal. Las muy graves serán la reincidencia de infracciones graves y la venta de mercancía falsificada o que pueda entrañar peligro para el consumidor.
– Reincidencia. Se entenderá que existe cuando se realice una infracción de la misma naturaleza en menos de un año desde la resolución firme.
– Cultura. El Ayuntamiento se compromete a potenciar el Rastro para las actividades artísticas y culturales en sus diferentes manifestaciones.
   También se prevé instalar puestos de primeros auxilios y adopción de medidas de seguridad. Cada domingo trabajan, muchos de ellos de paisano, cerca de 100 agentes municipales que se ocupan de vigilar la actuación de los vendedores y la de los descuideros que se aprovechan de los visitantes.
   Fuentes del Ayuntamiento indicaron que, aunque la ordenanza ya está redactada, se pueden incorporar algunas de las sugerencias que se hagan en el periodo de alegaciones. En concreto, citaron algunos aspectos solicitados por los empresarios que tienen sus establecimientos en las calles del Rastro y que también colocan puestos en la calle.

   Mario Agueda, representante de los vendedores y que ha colaborado en la redacción, dijo a este periódico que espera que se solucionen los problemas en los que no están aún de acuerdo. La primera teniente de alcalde, Mercedes de la Merced, junto con la concejala de Centro han elaborado una memoria de las peculiaridades del Rastro, han mantenido reuniones con grupos políticos, comerciantes y sindicatos y han elaborado un texto que se ajusta a la ley de la Comunidad de Madrid.

(I) EL PAIS. Sociedad. Lunes, 22 de mayo de 2000

Morena y Mohamed van a la pública

LA ESCOLARIZACIÓN DE LAS MINORÍAS

BEGOÑA AGUIRRE, Sociedad
María, Morena y Juanjo van ahora más contentos a clase. Hasta hace un año, estos chavales gitanos estudiaban en un centro de Carabanchel donde el 90% de los niños son calés. Pero ahora, en su nuevo colegio, al que llegaron tras ser realojadas sus familias en otra zona del barrio, tienen compañeros payos, marroquíes y chinos. «Así es mucho mejor y se aprende más», reconocen estos chicos, el mayor de 10 años. Lo mismo opina Miguel Jerónimo, director de la escuela pública a la que acuden estos chavales, un centro con 500 alumnos, el 25% de los cuales pertenece a minorías culturales, sobre todo a familias inmigrantes. «Nuestra sociedad es cada vez más multiétnica; por eso, los niños que acuden a centros como éste aprenden a vivir en la diversidad, una asignatura muy valiosa», asegura.

   Jerónimo considera que su colegio está bien valorado en el vecindario, lo cual evita que se convierta en un reducto para niños desfavorecidos. «Pero deben dotarnos de medios para abordar la multiculturalidad y los problemas sociales de muchas familias. Necesitamos más profesores de compensatoria, mediadores y trabajadores sociales», concluye.

Un gueto
En eso se ha convertido el colegio público Lope de Vega de Carabanchel. El 90% de sus 185 escolares son niños gitanos que viven en los numerosos pisos sociales levantados en la zona para chabolistas. Esa desproporción perjudica el aprendizaje.

   Carmen Fernández, presidenta de la asociación de padres del centro y madre de uno de los pocos niños payos que acuden a él, asegura que todas sus quejas han sido desoídas durante años por las instituciones. «A este colegio siempre han venido niños gitanos, lo que pedimos es que se cumplan las normas que dicen que en una escuela no debe de haber más de un 25% de chicos de una minoría. En la zona hay otros centros públicos y concertados que no tienen apenas críos gitanos o inmigrantes», añade.

   Fernández reconoce que está planteándose matricular a su hijo en otro centro. Lola Luque, educadora del Secretariado General Gitano, que desarrolla un taller de bulerías en el colegio, apostilla que también la mayoría de las familias calés prefieren que sus chicos se eduquen con payos.

   La escuela pública madrileña es cada vez más multicultural. A ella asiste el 80% de los 24.506 niños inmigrantes y el 88% de los 7.932 chavales gitanos matriculados en la región en etapas de escolarización obligatoria (de seis a 16 años), aunque esto no impida que se registre un alto absentismo. Los centros privados concertados -es decir, sostenidos con dinero público- sólo escolarizan al 20% de los chicos extranjeros y al 12% de los romaníes.

   María Antonia Casanova, directora de Promoción Educativa del Gobierno autónomo madrileño, del PP, admite el desequilibrio entre los centros públicos y los concertados en la escolarización de minorías que suelen precisar refuerzo educativo por sus dificultades con el idioma o por problemas sociales. Pero puntualiza que la situación «está cambiando». «Hace dos años, sólo el 10% de los niños inmigrantes asistía a centros concertados», añade.

   «Tenemos que evitar que se creen guetos, pero hay barrios, como Embajadores o Lavapiés, donde se concentran numerosos inmigrantes y es lógico que en sus escuelas haya también más niños extranjeros», apostilla. Casanova considera que la integración de los chavales inmigrantes en la escuela es buena cuando se inician en ella desde pequeñitos.

   Mohamed, de 10 años, recuerda todavía su primer día de clase, hace tres. «Me trajo mi padre, que es jardinero, y estaba un poco asustado porque no sabía nada de castellano», explica este chaval morenito y simpático, que disfruta ayudándole al maestro a recoger los platos del comedor. En su Tánger natal, sólo había asistido a la escuela coránica. Le gusta la escuela y ha decidido que le gustaría ser maestro. «Pero también quiero hacerme famoso como Ricky Martin», aclara este alumno del Luis de Góngora, un centro público del barrio del Pilar.

   Olga Díaz es la directora de este colegio, en el que casi el 20% de sus 450 alumnos es extranjero. «Las familias inmigrantes que viven en el barrio están muy integradas, y eso se nota en la escuela: aquí no he visto nunca a un niño rechazado», explica la responsable de este colegio, que cuenta con profesor de árabe y menú especial para los chicos musulmanes.

   Los distritos obreros como Vallecas o Vicálvaro son los que tienen más niños gitanos en sus escuelas. Sin embargo, los escolares inmigrantes se concentran en los barrios del casco antiguo. Hay colegios de estas zonas en los que el 70% de los alumnos son niños de otros países. Uno de ellos es el Emilia Pardo Bazán, en el corazón de Embajadores, un barrio cercano al Rastro, donde viven numerosos inmigrantes.

   Esta escuela pública es un fiel reflejo de la realidad social que le rodea: el 65% de sus 160 alumnos es extranjero. Hay niños de 17 nacionalidades: marroquíes, ecuatorianos, vietnamitas o de Bangladesh. Un mural saluda al visitante en 12 idiomas y todos los carteles están traducidos al árabe y al chino.

   Paco Cabañas, director de esta babel infantil, se muestra satisfecho con la convivencia en sus aulas. «Los chicos se relacionan bien entre sí sea cual sea su origen. Tienen sus rencillas, como todos los niños, pero hay muchos chavales con amigos de otros países», comenta.

   «El problema está en el entorno. Hay padres que no quieren traer a sus hijos porque dicen que éste es el colegio de los gitanos y los moros, y que, al final, son sus hijos los que se tienen que adaptarse. Prefieren llevarlos a centros concertados con peores instalaciones y sistemas educativos», asegura. «Más que racismo existe clasismo. Si tuviésemos a hijos de jeques árabes, nadie pondría pegas», añade Cabañas.

   Este director admite que su colegio tiene todas las papeletas para convertirse en un reducto, pero no sabe cómo evitarlo. «Los inmigrantes vienen porque sus compatriotas les hablan bien del centro. Además, éste es un barrio envejecido en el que la mayoría de las nuevas familias que llegan son extranjeras», admite.

   Expertos, padres y profesores insisten en que el futuro será intercultural. Los chicos también lo saben y lo aplican a su modo; por ejemplo, aprendiendo palabrotas en varios idiomas.

(I) EL MUNDO. Madrid. Martes, 23 de Mayo de 2000

Dos colegios públicos de Lavapiés tienen el 70% de sus alumnos de integración

EDUCACION / UN CENTRO CONCERTADO DE LA ZONA TIENE EL 8% DE INMIGRANTES

ROSA M. TRISTAN, Madrid
Conocer para comprender. Este principio básico no se cumple en Lavapiés desde la más tierna infancia. La inmensa mayoría de los hijos de inmigrantes de este barrio acuden a dos colegios públicos, el Antonio Moreno Rosales y el Emilia Pardo Bazán, dos ejemplos de integración entre los no integrados. A muy poca distancia, otros centros, unos privados concertados y otro también público, son casi ajenos a la realidad de las calles.

   Los datos de la Consejería de Educación para este curso reflejaban que en el colegio público Emilia Pardo Bazán un 71% de sus alumnos pertenece al grupo de inmigrantes, gitanos o niños con necesidades educativas especiales, casi todos de clases desfavorecidas y con graves problemas económicos.

   A escasos metros, en el colegio, también público, Santa María este porcentaje baja hasta el 20%. La única diferencia aparente es que en este último el Consejo Escolar decidió imponer el uniforme a los escolares, «un gasto que muchas familias, que llegan con lo puesto a España, no pueden asumir», según aseguran los mediadores sociales.

   Las diferencias existen, asimismo, entre los centros privados. En el Centro de Estudios Castilla hay un 69% de alumnado extranjero o con dificultades, mientras que en el colegio San Alfonso son un 23% y en el de Santa Isabel y la Asunción la cifra baja hasta un 8%.

Huida de niños
La directora del colegio público Antonio Moreno Rosales, un viejo palacete en el que ahora aprenden a leer y escribir infantes de medio mundo, recuerda muy bien la huida que hubo de los niños de clase media cuando comenzaron a matricular a escolares extranjeros, una situación que este curso se repite con la Educación Infantil. «Hasta ahora, en esa etapa todos los traían aquí porque no había otro en la que fuera gratuita, aunque luego se iban en Primaria, pero para el próximo curso han concertado Infantil en los colegios privados y las solicitudes han bajado en el nuestro», explica.

   Para ella, la primera medida que habría que tomar, para evitar luego problemas de marginalidad con los jóvenes, ya sean extranjeros o españoles, sería «hacer un buen colegio público y dotarlo de instalaciones deportivas», aunque apostilla que «es una utopía».

   «Ahora lo que prima es potenciar la enseñanza concertada. En mi colegio, en cuanto bajan los alumnos en un aula, nos la eliminan y los juntan a los de otra, cuando ya es un trabajo tremendo enseñar a más de 15 niños de este tipo, chavales que van y vienen a mitad de curso, que casi no hablan castellano, que no tienen apoyo de sus familias», explica.

   Al parecer, sólo unos cuantos padres de clase media mantienen allí a sus vástagos con el deseo de que aprendan de la multiculturalidad.

   Por contra, este mismo mes de mayo la directora aún tuvo que escolarizar a seis niños recién llegados. «Aquí hay aulas en las que solo hay un español. La integración al revés: son los inmigrantes quienes acogen a los de aquí sin problemas», argumenta. «Y las comisiones de escolarización no pueden hacer nada porque, según los padres, en los concertados no les dejan ni presentar la solicitud diciendo que no hay plazas».

   En el Emilia Pardo Bazán la situación es muy similar, y lejos de mejorar con el tiempo, va a más, como ocurre en su entorno. También allí su equipo directivo se desgañita para que no decaiga la calidad de la enseñanza.

   Comisiones Obreras ya presentó el pasado verano un Plan Educativo para Lavapiés, en el que se recogían medidas como la apertura de todos los colegios por las tardes para actividades de inserción y apoyo a las familias del barrio y mencionaba la necesidad de crear talleres de inserción laboral para adolescentes. «Pero no se ha hecho nada y ahora se llega a la represión, sin dar pasos en la prevención», aseguran en CCOO.

(I) EL MUNDO. Madrid. Jueves, 25 de Mayo de 2000

El Plan Regional de Inmigración estará vigente, como pronto, en otoño

ROSA M. TRISTAN, Madrid
El Plan Regional de Inmigración no estará en vigor antes del otoño, y siempre y cuando los plazos previstos por la Consejería de Servicios Sociales se cumplan. La responsable de este departamento, Pilar Martínez, señaló ayer en una comisión en la Asamblea regional que este plan estará terminado en junio y entonces tendrá que ser enviado a la Consejería de Hacienda, al Foro Regional de la Inmigración, al Consejo Económico y Social (CES) y al Consejo de Gobierno. «Si no hay demoras en el camino, en septiembre podrá ser debatido en la Asamblea», explicó.

   La consejera indicó que, siguiendo esos plazos, en otoño podría entrar en vigor y aseguró que la Consejería sí tiene dinero para su puesta en marcha. «Si ha habido un retraso es porque quería fortalecer el diálogo con las asociaciones», señaló.

   El diputado socialista Francisco Contreras, por su parte, expresó sus dudas de que el Plan se apruebe este año. «En noviembre pasado ya dijo que estaría en la Asamblea en seis meses y ahora lo aplaza a septiembre. Además, antes del 2001 no habrá Plan para los inmigrantes porque tampoco tiene presupuesto», auguró Contreras.

   En marzo del pasado año, el Consejo de Gobierno ya aprobó un Plan Regional para los inmigrantes que fue desestimado por el CES por inadecuado. Posteriormente quedó paralizado, pendiente de la nueva Ley de Extranjería. Un futuro cambio en esta normativa, que aún no se sabe cuando será, podría también afectarle.

   Pilar Martínez también se refirió ayer en la Asamblea a los problemas de Lavapiés, ocasionados por la llamada banda del pegamento. «Si estos delincuentes, que se sacan hasta 500.000 pesetas al mes, no se quieren integrar habrá que devolverlos a su país, pero no hay que confundir la delincuencia con la inmigración», dijo.

   En otro orden de cosas, se refirió a los despidos de mujeres embarazadas. Para evitarlo, abogó por la inclusión en los convenios colectivos de comisiones anti-discriminación en las empresas, que eviten estos casos.

(P) EL PAIS. Madrid. Martes, 30 de mayo de 2000

Un magrebí recibe cinco puñaladas en el barrio de Lavapiés

L.F.D., Madrid
La violencia regresó anoche al barrio de Lavapiés. Un hombre de origen magrebí resultó ayer tarde herido de gravedad durante una reyerta ocurrida en la plaza de Cabestreros (Centro), según fuentes del Samur y de la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

   El herido recibió cinco puñaladas durante la riña callejera en la que estaban involucradas al menos otras dos personas del mismo origen. Anoche no había detenidos. La policía sospecha que el móvil de la agresión fue un ajuste de cuentas entre delincuentes de la zona. Una de las heridas, la más grave, le rozó el corazón, según los médicos. Hasta el lugar del suceso se trasladó un equipo del Samur que le trasladó a la Fundación Jiménez Díaz.

   Según las asociaciones del barrio, tras unos días de calma, en el día de ayer se han producido diversos robos y ajuste de cuentas entre magrebíes.

(P) ABC. MADRID | Viernes, 2 de junio de 2000

Tensión callejera

La tensión callejera en Madrid es un hecho lamentable pero real. En algunos barrios, y principalmente en el antiguo y castizo de Lavapiés, se acentúa el malestar por el violento enfrentamiento existente entre emigrantes magrebíes, orientales y otras bandas.

   Los chinos tienen ya organizados sus establecimientos de venta al público, y quieren protegerlos de la barbarie de cierta clase de emigrantes, y de pandillas de gamberros, que tan mala imagen dan a la capital con los actos de violencia que van sembrando.

   Abogamos a las autoridades para que se esfuercen aún más en poner remedio y solución a este grave problema que padecemos y que amedranta a muchos vecinos de los barrios que sufren las consecuencias de las reyertas, enfrentamientos, robos y algaradas que se suceden sin cesar. Antonio Sánchez-Fortún.

(I) EL MUNDO. Madrid. Viernes, 2 de Junio de 2000

El PP no quiere comprometer dinero para el plan de Lavapiés

PLENO EN LA ASAMBLEA

PASCUAL GARCIA, Madrid
El Grupo Popular y los partidos de la oposición en la Asamblea de Madrid no consiguieron ponerse ayer de acuerdo respecto a las iniciativa que debería tomar el Ejecutivo regional para afrontar los problemas que vive el barrio de Lavapiés.

   Durante el pleno de ayer, se presentaron sendas proposiciones no de ley sobre este asunto para instar al Gobierno regional a tomar medidas en este asunto. Pese a que PSOE-Progresistas y PP estuvieron negociando buena parte de la tarde para consensuar una propuesta, finalmente, no hubo acuerdo.

   Según los populares, los socialistas introducían en su iniciativa propuestas que afectaban no sólo a la Comunidad de Madrid, sino a otras administraciones, y querían que se comprometieran presupuestos de las mismas, lo que el PP consideró «imposible».

   Distintas fueron las explicaciones de PSOE e Izquierda Unida, que subrayaron que el PP no ha querido comprometerse presupuestariamente con la solución de los problemas de Lavapiés. En este sentido, los portavoces de la oposición subrayaron que las mayores reticencias del Grupo Popular fueron las relativas a la educación, donde el Gobierno regional sí tiene competencias, y concretamente en la necesidad de contratar a profesores de apoyo en los colegios de la zona y a obligar a los centros concertados a asumir una cuota de alumnos de integración.

   Finalmente, sólo con los votos del PP, se aprobó la proposición del PP, en la que no se ponen cifras a las propuestas y que se centra en la creación de una Comisión Técnica de Integración compuesta por representantes de las áreas de servicios sociales y educación de la Administración autonómica y el Ayuntamiento de Madrid junto a representantes del tejido asociativo y de las ONG que trabajan en el barrio.

   Esta Comisión deberá realizar un análisis de la situación a partir del cual se desarrollará un programa de actuaciones en materia de educación, de atención social, de inmigración y de mujer, entre otros.

   También ayer, el PP rechazó la propuesta de IU para la creación de un Centro Coreográfico que ofrezca formación, producción y exhibición de espectáculos y que promocione la danza en la región.

(P) EL PAIS. Madrid. Viernes, 2 de junio de 2000

La Asamblea aprueba que el Gobierno intervenga en Lavapiés para atajar sus problemas sociales

LA IZQUIERDA DEFIENDE UN PLAN GLOBAL PARA EL BARRIO CON VIGILANCIA POLICIAL «LAS 24 HORAS DEL DÍA»

V.G. OLAYA, Madrid
El Gobierno regional recibió ayer un encargo de la Asamblea: debe «adoptar las medidas necesarias» para «fortalecer la cohesión y la convivencia en Lavapiés», ya que sus vecinos sienten como una «amenaza» la «afluencia de un grupo de inmigrantes que se sitúa en ámbitos de marginalidad y que presenta conductas delictivas». Por ello, la Asamblea, con los únicos votos del PP, aprobó una proposición que exige la creación de una comisión que haga un «diagnóstico social» del «deterioro» del barrio, un programa de intervención social y un proyecto de captación de los «jóvenes que vienen protagonizando actos delictivos».

   PSOE e IU tacharon la propuesta del PP de «plan vacío de contenidos» y abogaron por un Plan Global de Integración de Lavapiés que incluyese vigilancia policial «las 24 horas del día», juicios rápidos, rehabilitación de viviendas y programas sociales y educativos especiales para el distrito. «Los vecinos no quieren más palabras», explicó el socialista Francisco Contreras, «quieren realidades, medidas reales que integren a los inmigrantes que han venido a vivir en nuestra ciudad y a perseguir con la ley a los que no están dispuestos a ello.».

   El PSOE defendió, además, que se expulsase de España a los inmigrantes que delinquiesen mediante la aplicación de la nueva Ley de Extranjería. Pero IU se opuso a esta idea, y en la proposición conjunta que ambos grupos consensuaron como respuesta al plan del PP para Lavapiés, este punto fue finalmente eliminado.

   La diputada del PP, Silvia Enseñat, rechazo la proposición de la izquierda porque planteaba una serie de medidas en materia de Justicia y Seguridad que «no son competencia de la Comunidad». Enseñat recordó que existe ya un plan plurianual de rehabilitación de viviendas, con 9.500 millones de presupuesto y en el que participan las tres administraciones (central, autonómica y municipal) y un plan social, «aunque es necesario completarlo con otras medidas». Para la diputada de IU, Caridad García, el PP defendió ayer «un plan que es pura imagen y que no cuenta con dotación presupuestaria específica».

(P) EL PAIS. Madrid. Martes, 6 de junio de 2000

Vecinos de Centro denuncian que se especula con las casas en ruina

EFE, Madrid
La Asociación de Vecinos La Corrala ha denunciado, ante los próximos desalojos de dos inmuebles del distrito Centro declarados en ruina, que no hay voluntad de impedir que se produzcan estas situaciones de deterioro de los inmuebles, ya que con ello se obtienen plusvalías. «Una vez más vemos cómo intereses puramente especulativos, que buscan la liberación de los edificios dejándolos arruinarse para conseguir enormes plusvalías, son consentidos por el Ayuntamiento, dejando a familias de bajos ingresos en la calle», indicó esta asociación de vecinos. Los dos edificios a los que hizo referencia la asociación corresponden al 21 de la calle Olmo, en el que residen dos matrimonios de jubilados que serán desalojados el próximo 12 de junio, y el 27 de la calle Rosario, donde las 10 familias residentes han recibido la sentencia de la Audiencia de Madrid en la que se rescinden los alquileres por estar el edificio en ruina.

   «En ambos casos existen expedientes abiertos en la Gerencia Municipal de Urbanismo, por denuncias de los vecinos, desde hace más de veinte años, sin que se hayan hecho cumplir las leyes y ordenanzas que obligan a los propietarios a la conservación de los inmuebles», mantiene la asociación La Corrala.
   Las dos familias de Olmo 21 están negociando su realojo temporal con los Servicios Sociales de la Junta de Centro, indicó la asociación vecinal, para añadir que, si bien la Empresa Municipal de la Vivienda está negociando con los propietarios la compra del inmueble, hasta el momento no se ha llegado a ningún acuerdo. Los vecinos critican que Olmo 21 «se encuentra dentro del Área de Rehabilitación Preferente de Lavapiés», cuyo objetivo es «mantener a los residentes tradicionales en su barrio».

   «Desde la Asociación de Vecinos La Corrala hemos solicitado al concejal y al gerente de Urbanismo que en ambos casos se inicien los expedientes de expropiación de los inmuebles por incumplimiento del deber de conservación de sus propietarios, si no se llega a un acuerdo de compra o realojo, sin que hasta el momento haya contestado».

(I) EL MUNDO. Madrid. Domingo, 11 de junio de 2000

Joaquín Cortés, el calesero de Lavapiés

VILLA Y CORTE.COM

IGNACIO AMESTOY, Madrid
La plaza de Lavapiés se ha remodelado y parece que con acierto. Pero en el barrio hay problemas sociales de más difícil solución. Tanto el Ayuntamiento de la ciudad como la Comunidad de Madrid han adoptado medidas que para algunos vecinos parecen exageradas. Para otros, no. El barrio de Lavapiés es sin duda la prueba de fuego de un proceso de cohesión y de convivencia de culturas que sólo está comenzando. El cronista Ignacio Amestoy y el dibujante Alfredo nos dan sus impresiones tras un recorrido por la zona.

Lavapiés y sus aledaños eran los barrios bajos de Madrid. Allí malvivían los jornaleros menestrales. Los barrios altos eran los otros, donde residían aristócratas y burgueses. A más del Rey, nuestro señor. Al personal que poblaba Lavapiés se le apellidaba la Manolería. Eso dejó escrito Mesonero Romanos, notario mayor de esta Babel. En aquellas calendas, hace menos de centuria y media, no había quién se llegara con sosiego a Lavapiés, pues habiendo pasado el fielato en vestido, lo propio era en cueros salir del territorio. Los Manolos, con sangre de la Triana sevillana, la Huerta murciana, el Potro cordobés o las Ventillas de Toledo no apreciaban al turista en lo debido.

Doctores hay que han querido hacer morir a mi padrino Max Estrella en San Lorenzo, a espaldas de la plaza de Lavapiés, allí donde se vienen a caer las calles del Salitre y de San Cosme. Pero los más avisados certifican que nunca pisó Valle-Inclán el lugar, por lo cual mal pudo habitarlo su pupilo. Resulta cierto que el gallego, más prudente que aguerrido, de haber pasado la frontera de la plaza del Progreso -donde acabó viviendo acongojado-, de colitis habría muerto antes de tiempo.

En este 2000, Lavapiés es otra cosa. Siguiendo las leyes de la ciencia, que nos dice que nada se destruye ni se crea, sino que únicamente se transforma, Lavapiés sa trasformao. Así, el sainete aquí ya no lo escribe Ramón de la Cruz, sino Santiago Segura. Y el calesero Bernardo, coreógrafo del motín de Esquilache, defensor de capas y chambergos, ahora se llama Joaquín Cortés, que, sin mucho madrugar, tras sus nocturnos motines, en los que no hace excepción de razas ni colores, se restaura en el Barbieri, café modernista desde 1901.

En el Barbieri, como en Lavapiés, no se excluye. El barrio siempre ha sido mestizo. Pero hoy el mestizaje es el de la globalización. Chinitas de seda. Negros de ébano venidos de la Africa profunda. Moritas de espuma. Magrebíes de acero en el bolsillo y móvil en la cartuchera. Y pelirrojas de postín y entendederas, como mi paisana Itziar Bollaín.

Alvarez del Manzano, castizo alcalde de esta villa, se ha propuesto urbanizar Lavapiés y, con el tiempo, parece que lo va a conseguir. Para empezar ha ordenado la plaza, que no es moco de pavo. Adoquinado de lujo, variedad de bolardos de granito y de metal, y muy abundantes bancos. Todo, alrededor de la boca del metro. Sigfrido Herráez tiene en esta plaza un modelo para su difícil gestión de mesías del Madrid histórico, como concejal que es de Movilidad Urbana, Vivienda y Rehabilitación. Los problemas sociales están tras las fachadas. Y en la calle, las peleas de magrebíes y chinos… La izquierda ya ha advertido a Gallardón en la Asamblea sobre el caso.

Con la remodelación de la plaza, sin embargo, el vecindario parece retozar feliz. Los autóctonos y los foráneos. Autóctono es el filófoso Miguel Cereceda. Que, mediada la tarde, después de dar sus clases de Estética en la universidad, y portando a su hija Melina sobre los hombros y a horcajadas, se pasea entre la concurrencia: unos sénecas que hablan de Aznar, un par de senegaleses que compran helados, un ciclista con su mountain bike o una pareja del 091 que patrulla sobre sus Honda.
Cereceda enfila Argumosa, donde, en el 28, recalará en Cruce, una asociación de arte y pensamiento, promovida por él y Manolo Quejido, Alfonso Albacete, Luis Gordillo, Antón Patiño, Angel Gabilondo, Isidro Herrera, Ignacio Castro, Wolfgang Fush… Plásticos, filósofos y músicos,juntos y revueltos, en una cruzada de vanguardia. Ahora expone Marysol sus instalaciones, de espaldas a lo correpto. Además, el seminario de teoría feminista, sobre Hélène Cixous. O la poesía de Isabel Pérez Montalbán, que presenta su último libro: Cartas de amor de un comunista.
Después de Cruce, las terrazas de Argumosa son un paraíso por la noche. En la tal ágora se le da cuerda a cualquier teoría. Y lo bueno es que, luego, la teoría se lleva a la práctica… De otras teorías, o de las mismas, se trata en el arranque de la calle, casi en la plaza. Allí está un centro de la UNED. Con la biblioteca abierta, hasta los sábados y los domingos, de 9.00 a 21.00 horas.
Los que están abiertos las 24 horas, y toda la semana, son los cajeros de los seis bancos que hay en la plaza: Por lo visto, hay dinero en Lavapiés y, además, gusta jugar: tres quioscos -tres- de la ONCE, un lotero y un mini-casino. ¡Que ruede la bola! Perros y palomas, y una bandera de Galicia en un balcón. En la farmacia, muy socorrida, donde hacen análisis inmediatos de todo, destaca una máquina de «Control». Póntelo-pónselo.
De la churrería -«hay churros calientes»- sale un negro-negro con dos autóctonas. Se besan. ¡Y cómo! Los tres. No sabría explicar de qué manera lo hacen los tres al tiempo. Pero lo hacen… Al fondo, la Sala Olimpia, callado testigo de este multicultural Lavapiés, aguarda su renacimiento. ¡A ver, Amorós!

(P) ABC. MADRID | Lunes 12 de junio de 2000

El programa de intervención en Lavapiés será presentado a finales de junio

ABC.MADRID
La Delegación del Gobierno, la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid presentarán, a finales de este mes, un programa de intervención en Lavapiés en materia social y de seguridad, según informó a Efe el concejal del distrito Centro, Carlos Martínez Serrano.

   El edil popular señaló que para llevar a cabo este programa se han constituido dos comisiones de trabajo, una social y otra de seguridad, la primera de la cuales ha elaborado un borrador donde se analizan los trabajos que desarrolla en el barrio Lavapiés el Ayuntamiento, la Comunidad, así como otras administraciones e instituciones.

   Según explicó Martínez Serrano, las especiales características sociales de Lavapiés hacen que en este lugar estén trabajando simultáneamente muchos colectivos «y se trata -dijo- de coordinarlos para evitar duplicidades y actuar con rigor» con el fin de «mejorar la calidad» del trabajo que se realiza.

   Para Martínez Serrano, en Lavapiés «hay montones de instituciones trabajando, que además son muy elogiables, como ONG, voluntarios y entidades religiosas», por lo que «intentamos primero saber lo que hace cada uno para evitar duplicidades».

   Esta actuación ha dado lugar a la elaboración de un borrador que, según el concejal de Centro, se someterá a estudio de la comisión técnica y, después habrá unos 20 días de plazo para informar a las asociaciones y entidades implicadas.

   A esta actuación en materia social le seguirá otra en materia de seguridad, y el resultado de ambas será un programa de intervención en Lavapiés que será aprobado a final de mes por la comisión constituida por las partes implicadas en el mismo, explicó el edil.


(I) EL PAIS. Madrid. Jueves, 22 de junio de 2000

«Lavapiés es un ejemplo de cómo será Europa en unos años»

ENTREVISTA: ELISEO PARRA. MÚSICO

FERNANDO ÍÑIGUEZ, Madrid
Gracias a su disco Tribus Hispanas que publicó en 1998, el vallisoletano Eliseo Parra es el último premio Villa de Madrid de Música Popular, galardón que le entregó el alcalde a finales de pasado año. Se premiaba un trabajo de investigación y puesta al día en la música de raíz castellana y española con incidencia en la región. Pero Parra no se considera un folclorista, ni un apóstol del mestizaje, a pesar de que la suya sea una apuesta moderna basada en la música tradicional española. Desde sus años adolescentes en Mi Generación, un grupo de rock hippy, a los que pasó en Barcelona como baterista de jazz y percusionista en formaciones salseras, Eliseo Parra ha ido descubriendo que en el acerbo cultural del pueblo encontraba la verdadera música que le gustaba. Recorre aldeas y villas para que los más viejos del lugar le canten las viejas tonadas de las que apenas queda constancia escrita. Así sigue componiendo partituras a la vez que mantienen vivo un legado que puede perderse. Vecino de Lavapiés desde hace 18 años, Parra canta hoy en Suristán las canciones del disco premiado y otras de su rico repertorio.

Pregunta. ¿Lo de Tribus Hispanas es un enfrentamiento con lo de Tribus urbanas?.
Respuesta. Un poco sí. Es una reivindicación de lo nuestro frente a eso de las tribus urbanas que vienen más de fuera.

P. ¿Qué le trajo a Madrid?
R. Vine hace 18 años, después de otros tantos en Barcelona, junto a otros músicos que vivían allí, para un proyecto de animación sociocultural con una subvención de ayuntamiento socialista. Duró solo tres meses, pero decidí quedarme para tocar con músicos de aquí.

P. En Madrid entonces, solo había músicos de pop…
R. Sí. Para la música que yo hago, era entonces mucho más duro que ahora. Creo que pude seguir porque mi visión de la música popular y tradicional era entonces, y ahora, abordarla desde la modernidad.

P. Afirma, entonces, que Madrid ha cambiado mucho.
R. Es ahora más multirracial y multimodal. Los punkies conviven con los hippies y los rockers y lo que sea, y eso enriquece mucho. En Lavapiés, donde yo vivo, sigue la señora mayor sentada en el portal a la calle, pero tolera que ahora pasen caribeños, africanos o asiáticos por delante de ella sin preguntar de dónde vienen.

P. ¿Y eso influye en la música de Madrid?
R. Otras capitales europeas como París llegaron antes a la mezcla de razas. Lo de Lavapiés es un ejemplo de cómo será Europa en unos años. Sí se está notando en la música que se hace en la ciudad: mestizaje, que está muy de moda en todo el mundo. Al tiempo, en el resto de la región, se siguen haciendo jotas, seguiriyas, los mayos, rondas o romances con características distintas al resto de España.

22.30 Eliseo Parra actúa hoy en Suristán. Cruz, 7. 1.000 pts.

(P) ABC. MADRID | Domingo, 2 de julio de 2000

El Plan de Intervención Social de Lavapiés se aplicará este verano

M. J. Álvarez, Madrid
El plan de integración e intervención social en Lavapiés parece estar muy cerca de aplicarse. Así lo ha confirmado a ABC el director general de Servicios Sociales, Tomás Vera. Dividido en tres parte, analiza la situación actual del distrito; los recursos que hay en funcionamiento y las nuevas acciones que se pondrán en marcha para solventar necesidades y deficiencias.

   El borrador, que ya está ultimado, se remitirá a los integrantes de la comisión técnica de integración, compuesta por representantes de la Comunidad, Ayuntamiento, ONG y Asociaciones de Vecinos.

IRÁ DOTADO DE PRESUPUESTO
«Una vez que todos sus miembros realicen sus aportaciones, entre el 10 y el 15 de julio, se reunirá la comisión para sacar adelante el plan de acción que comenzará a funcionar de inmediato dotado de presupuesto», explicó Tomás Vera.

   Como ya informó este periódico, ante el deterioro de la situación social y de la convivencia en este barrio madrileño con el aumento de actos delictivos, las Administraciones decidieron actuar en dos frentes. Para ello, crearon dos comisiones, de Seguridad y de Integración. A través de la primera, su efecto inmediato fue el incremento de la presencia policial, que ha hecho que disminuyan los delitos, de los que han sido objeto tanto los vecinos como los inmigrantes que tienen gran número de comercios en la zona. A este respecto, Esteban Ibarra, del Movimiento Contra la Intolerancia, afirma que la delincuencia se ha reducido: «Si antes se producían entre cinco y seis tirones al día, ahora hay uno cada dos días». Sin embargo, recordó el apuñalamiento que se produjo esta misma semana. A su juicio, este descenso de delitos obedece también a la marcha a la costa de los delincuentes. Y criticó que desde mayo no se ha reunido ninguna de las dos comisiones.

   Por su parte, la concejal de Servicios Sociales, Beatriz Elorriaga, recordó que el Ayuntamiento ha destinado 900 millones al distrito dentro del programa de rehabilitación integral del barrio con el fin de reactivar el tejido social. «Ahora hay que ver si los recursos son suficientes y en caso contrario, crear nuevos». Destacó que los vecinos no quieren que se criminalice Lavapiés y que es esencial el aumento de dotaciones para ancianos e inmigrantes y hacer la zona atractiva para los jóvenes.

(I) EL PAIS. Madrid. Viernes, 7 de julio de 2000

Un joven magrebí, acusado de robar siete millones a dos comerciantes chinos

J. F.
La policía ha detenido a I. A., de 17 años, quien supuestamente agredió y robó, en compañía de otros seis individuos, a dos comerciantes chinos que llegaron a Madrid, procedentes de Vigo, para comprar ropa al por mayor y a los que arrebató siete millones de pesetas y 50.000 francos belgas (algo más de 200.000 pesetas). Los hechos ocurrieron sobre las 23.45 del jueves 29 de junio en la plaza de Tirso de Molina, cuando los dos comerciantes de origen asiático, que habían llegado a Madrid una hora antes en una furgoneta, salían de un bar de comer algo después del viaje y se iban a dirigir a las tiendas que sus compatriotas regentan en el barrio de Lavapiés para efectuar sus compras. En ese momento fueron asaltados por siete individuos. Los delincuentes, algunos de los cuales esgrimieron armas blancas, lograron arrebatar a los dos chinos el dinero que llevaban en una riñonera y en una mochila.

   El pasado lunes, I. A., de origen magrebí, fue detenido por la Policía Municipal en la calle del Desengaño (distrito de Centro) cuando a las nueve de la noche intentaba apuñalar con un cuchillo jamonero a F. A., de 18 años.

   Los agentes locales lograron separarles y le arrebataron el cuchillo, de 28 centímetros de hoja, a la vez que intervinieron a F. A. doce alhajas de procedencia supuestamente ilegal. Ambos fueron trasladados a la comisaría del distrito, cuyos agentes ya estaban buscando a I. A. por su presunta implicación en el atraco a los comerciantes chinos, según explicó ayer un portavoz de la Jefatura Superior de Policía.

   Las víctimas del atraco identificaron a I. A. con unas fotografías que les mostraron los agentes. El detenido ya cuenta con numerosos antecedentes policiales y está fichado bajo cuatro identidades distintas por lesiones y delitos contra el patrimonio. El detenido, que ya ha pasado a disposición judicial, se ha negado a prestar declaración ante la policía sobre los delitos que se le imputan.

   La policía montó el pasado abril un dispositivo especial de un centenar de agentes para frenar la ola de atracos en Lavapiés.

(P) ABC. MADRID | Viernes, 14 de Julio de 2000

El borrador del Plan de Intervención Social en Lavapiés se retrasa hasta octubre y se aplicará en el año 2001

M.J.Á.MADRID.
El borrador del Plan de Intervención Social en Lavapiés que realizan la Consejería de Servicios Sociales y el Ayuntamiento de Madrid, se retrasará hasta el mes de octubre para incorporar las aportaciones de las asociaciones que forman parte de la Comisión de Integración de Lavapiés, que se reunió ayer presidida por Pilar Martínez. También estuvieron presentes la concejal de Servicios Sociales, Beatriz Elorriaga y el presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos (FRAVM), Prisciliano Castro.

   El Plan comenzará a aplicarse el próximo año. Entre el 1 y 15 de septiembre se estudiarán las propuestas realizadas por los colectivos sociales y en octubre se ultimará el texto definitivo, explicó el director de Servicios Sociales Tomás Vera.

   Los técnicos de las dos administraciones regionales presentaron ayer un diagnóstico de la situación del barrio; las actuaciones que se llevan a cabo y las que son necesarias. Las conclusiones no son muy halagüeñas: es el distrito con más carencias de instalaciones y servicios de Madrid; uno de los que más viviendas vacías y en alquiler tiene; el principal receptor de inmigrantes -el 13 por ciento de ellos vive aquí-; sufre la ocupación de espacios públicos por grupos marginales y padece problemas derivados del tráfico de drogas, prostitución y delincuencia. Por ello, es necesario actuar en varios frentes: educativo y social. No obstante, Vera apuntó que al margen de este programa, el Ayuntamiento abrirá este mes un Centro de Atención a Menores y para la Promoción de la Mujer y antes de final de año la Comunidad pondrá en marcha 90 plazas para adolescentes en situación de riesgo social.

   Esteban Ibarra, del Movimiento contra la Intolerancia, subrayó la necesidad de crear un centro intercultural para integrar a jóvenes y pidió que se acelere la puesta en marcha del plan, puesto que «ahora la situación es tranquila pero puede agravarse tras el verano».

(I) EL MUNDO. Madrid. Viernes, 14 de Julio de 2000

La Comunidad buscará familias de acogida para los menores que están solos

LOS MEDIADORES IRAN A HOSTALES DONDE VIVEN MENORES MAGREBIES

ROSA M. TRISTAN, Madrid
La Comunidad de Madrid propondrá a familias españolas la acogida de menores inmigrantes que no tienen en España a nadie cercano. Asimismo se abrirá un centro de ocio y formación destinado a este colectivo en Lavapiés, una propuesta del Movimiento contra la Intolerancia que la Consejería de Servicios Sociales sacará a concurso próximamente y que podría ponerse en marcha a partir de septiembre.

   Estas son algunas de las medidas que se plantearon ayer en la reunión de seguimiento sobre la rehabilitación de esta zona del centro, en la que hace dos meses estallaron los conflictos por la actuación de un grupo de delincuentes magrebíes, algunos menores de edad, conocidos como la banda del pegamento. La reunión tenía como objetivo valorar el documento en el que Servicios Sociales plantea una serie de actuaciones encaminadas a la integración social de los inmigrantes en Lavapiés, concretamente como respuesta a los problemas surgidos en el barrio con algunos menores de origen magrebí.

   Entre las iniciativas de la Comunidad para trabajar con este colectivo está la posibilidad de que familias españolas puedan acoger a estos adolescentes. «Aún estamos estudiando como se llevaría a cabo pero se trataría de que, de forma voluntaria, se integraran en un núcleo familiar de aquí, como vía para convivir de forma normalizada en nuestra sociedad», según señaló el director general de Servicios Sociales, Tomás Vera.

   Otro de los proyectos en elaboración es la apertura de un centro de formación social y laboral en Lavapiés. La iniciativa del Movimiento Contra la Intolerancia, que tiene su sede en este barrio, se dirigiría a todo tipo de jóvenes en situación de riesgo social desde los 16 a los 20 años. En este lugar se les ofrecerían algunas clases de formación profesional y de español, pero también tendrían alternativas de ocio, como deportes o viajes, para sacarles de la calle.

   Vera precisó que, aunque la propuesta es del Movimiento, habrá un concurso público al que podrán concurrir otras organizaciones no gubernamentales.

   Otra de las actuaciones previstas, según el director general de Servicios Sociales, es crear una red de mediadores sociales que acudan a las casas, pensiones y hostales en los que se alojan los menores inmigrantes no acompañados, de forma que pueda ir facilitándose su integración.

   «Al final, se trata de que se formen, encuentren un trabajo y vean que no hace falta robar para tener dinero en el bolsillo», señaló ayer el director general de Servicios Sociales.


Tranquilidad en el barrio
La tranquilidad ha vuelto al barrio de Lavapiés. Así lo aseguraron ayer las asociaciones presentes en una reunión celebrada en la Consejería de Servicios Sociales y así se comprueba al pasear por sus calles y ver las terrazas llenas hasta la bandera con gentes de medio mundo.

   Las mismas que este año podrán enterarse del programa de las fiestas del barrio, que comienzan a principios de agosto, en su propia lengua.

   La concejala de Servicios Sociales, Beatriz Elorriaga, anunció ayer que los folletos con los acontecimientos festivos se redactarán en tres idiomas (español, árabe y chino), a petición de las asociaciones de la zona.

   Elorriaga comentó que «es un avance que demuestra que se está llegando a una sociedad de integración en la zona».

   Las ONG, sin embargo, dicen que hay mucho trabajo por hacer. «Sería importante contar con las asociaciones de inmigrantes y darles más protagonismo», apunta ATIME.

(P) EL PAIS. Madrid. Viernes, 14 de julio de 2000

EL CASINO DE LA REINA COGE RITMO

B.A.

Las obras del Casino de la Reina, en Lavapiés, iniciadas la pasada primavera después de meses de retraso, han cogido ya vuelo. El objetivo del Ayuntamiento de Madrid es convertir este antiguo jardín, cerrado al barrio y rodeado de edificios abandonados, en una zona verde, con pistas deportivas, un centro sociocultural y un aparcamiento. Las propias instituciones reconocen que el barrio de Embajadores carece de equipamientos deportivos y de espacios de encuentro para sus vecinos, un 12% de los cuales son inmigrantes.

(I) EL PAIS. Madrid. Viernes, 21 de julio de 2000

Urbanismo saca por fin a concurso el circo estable en ronda de Valencia

J. F.

La Concejalía de Urbanismo propondrá el lunes a la comisión municipal sacar a concurso la construcción de un circo estable en Madrid, cuya obra tendrá un presupuesto máximo de 1.956 millones de pesetas. Las carpas circenses se levantarán en la ronda de Valencia. La obra estará concluida, si se cumplen los plazos, en diciembre de 2003. Tras varios años de planes fracasados, la comisión de gobierno del Ayuntamiento de Madrid aprobó el proyecto definitivo para la construcción del circo, heredero del mítico Price, el pasado 11 de febrero. El futuro circo estable de Madrid se construirá en la parcela de 7.900 metros cuadrados que ocupaba la antigua fábrica de galletas Pacisa, situada entre la glorieta de Atocha y la de Embajadores. Sólo la fachada de la fábrica se tiene en pie. El resto es un solar que albergó durante algunos meses, en 1994, a un grupo de okupas.

   El edificio, según el proyecto municipal, conservará la fachada neomudéjar, protegida por su valor histórico. Tendrá cinco plantas, en las que se levantará la pista central del circo, cafeterías, oficinas y camerinos. El plan prevé también la construcción de dos plantas subterráneas, de 6.000 metros cuadrados, destinadas a aparcamiento. El edil de Urbanismo, Ignacio del Río, aseguró al presentar el proyecto que era «un edificio multifuncional».

(P) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 26 de julio de 2000

El interventor municipal desvela que Urbanismo no declara sus inversiones

IU califica la actuación del gobierno local de «escandalosa»

AZUCENA CRIADO, Madrid
La Gerencia Municipal de Urbanismo compra suelo e inmuebles sin que su valor repercuta automáticamente en las cuentas municipales, según un informe del interventor general del Ayuntamiento, Vicente Arnau, sobre el ejercicio pasado, presentado ayer en la Comisión de Cuentas. En 1999 esas inversiones ascendieron a 6.862 millones, pero el interventor desconoce qué inmuebles se han comprado «ni el destino de los mismos», señala Vicente Arnau. Para IU, Gerencia de Urbanismo es como «un agujero negro incontrolable».

Lavapiés
El Informe sobre la cuenta general del ejercicio de 1999, realizado por el interventor, se muestra contundente al señalar las supuestas irregularidades descubiertas en la Gerencia Municipal de Urbanismo. Este organismo tiene un tratamiento contable similar al Ayuntamiento, pero, a pesar de ello, «el inventario del Patrimonio Municipal del Suelo en ningún momento a lo largo del tiempo ha sido remitido como tal a esta dependencia para su obligado control y verificación», señala el interventor. «Se envía anualmente, sin embargo», continúa el informe, «un expediente relativo a Modificaciones del Inventario del Patrimonio del Suelo, que tiene carácter parcial y no permite conocer, al contrario de lo que ocurre en el Ayuntamiento, el detalle de las diferentes parcelas». Tras estas consideraciones, Vicente Arnau especifica que Gerencia de Urbanismo adquirió en 1998 el edificio de la calle de Paraguay donde se encuentran actualmente sus oficinas a la Empresa Municipal de Transportes (EMT) por medio de una permuta. Gerencia se comprometía a entregar a cambio del edificio dos parcelas por valor de 1.926 millones, pero este hecho aún no se ha producido, por lo que se ha procedido a contabilizar como acreedora esa cantidad en las cuentas municipales. Además, no se conoce -a fecha de 31 de diciembre de 1999- el desglose del valor del suelo ni del edificio de la calle Paraguay, «por lo que no ha podido ser amortizado en el ejercicio».

   Tampoco se han incorporado al Patrimonio Municipal del Suelo «las inversiones en construcciones, ni han sido traspasadas al inventario del Ayuntamiento, en el caso de que sea éste el que utilice las instalaciones», señala el informe del interventor. El importe de esas inversiones al cierre del ejercicio ascendía a 6.862 millones, «sin que se puedan aplicar a las respectivas cuentas del inmovilizado material por no conocer de qué inmuebles se trata, ni el destino de los mismos y, por tanto, tampoco se amortizan».

   A la vista de esos datos, Gerardo del Val, portavoz de IU en la Comisión de Hacienda, calificó la situación de la Gerencia de Urbanismo, que depende directamente del segundo teniente de alcalde, Ignacio del Río, de «escandalosa». «Está totalmente incontrolada; es un agujero negro. La situación llega al punto de que el interventor se ha visto obligado a poner la situación negro sobre blanco», afirma Del Val.

   «Queremos saber en qué se ha gastado la Gerencia Municipal de Urbanismo 7.000 millones de pesetas, en qué inmuebles y con qué destino. Es lamentable que la Comisión de Cuentas no sepa lo que se está haciendo en inversión inmobiliaria por parte de la Gerencia de Urbanismo», criticó el portavoz de IU. «El informe del interventor es un dato más sobre los defectos de gestión contable y financiera que hay en el Ayuntamiento. El descontrol que existe es el motivo de que desconozcamos el patrimonio real del suelo», señaló por su parte la portavoz socialista, Ruth Porta.

   Desde la Gerencia de Urbanismo señalaron que esos 7.000 millones se han destinado fundamentalmente a la adquisición de inmuebles en el barrio de Lavapies. «Se han destinado más de 1.000 millones a la compra de la casa de Iván de Vargas y casi otros 1.000 para las Escuelas Pías. A estos inmuebles hay que añadir el suelo para la construcción del circo estable y el palacio de la Duquesa de Sueca, entre otros inmuebles», afirmó una portavoz de Urbanismo. Los edificios no figuran en el catálogo del patrimonio porque se trata de «compromisos de compra ya contraídos, pero aún no se han formalizado ni, por tanto, registrado», concluyó.

   Ruth Porta denunció también la existencia de algunos gastos personales de los concejales tramitados como «protocolarios». En concreto, una donación de Mercedes de la Merced, primera teniente de alcalde, y un telegrama de Del Río y su esposa a unos amigos. De la Merced explicó que se trata de un donativo de 5.000 pesetas a Cruz Roja realizado en un acto al que fue invitada representando al Ayuntamiento.

(I) LA RAZON. Madrid. Domingo, 30 de julio de 2000

Las Vistillas se visten de gala para recibir a los santos más castizos

LA ELECCIÓN DE DON HILARIÓN, LA CASTA Y LA SUSANA ABREN LAS FIESTAS DE LA PALOMA

C. Pérez, Madrid
El jardín de las Vistillas se vistió anoche de gala. Y es que, una vez más fue el escenario perfecto para dar el pistoletazo de salida a las fiestas más castizas de Madrid: San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma, que un año más llenarán de diversión las vacaciones de todos los madrileños que han decidido pasar el mes de agosto en la capital.

Calle de SAN CAYETANO engalanada por los vecinos

   A las once de la noche de ayer daba comienzo en los jardines el concurso más importante de estas tradicionales fiestas: la elección de La Casta, La Susana, La Maja de Lavapiés, El Julián y Don Hilarión, los personajes castizos de la zarzuela «La Verbena de la Paloma» para este año 2000. Un enorme gentío se reunió en Las Vistillas con un único objetivo: ganar el concurso, proclamarse vencedor y de paso llenarse el bolsillo con las 50.000 pesetas del premio. Pero esto no fue todo, la Casta, la Susana y la Maja de Lavapiés tuvieron más suerte y fueron galardonadas, cada una de ellas, con un ramo de flores, una banda y una placa. Mientras que Don Hilarión y El Julián, fueron distinguidos sólo con una placa y una escarapela.

   Pero el broche de oro de la velada corrió a cargo de la Orquesta Cercanías que comenzó su actuación a las diez de la noche, reanudándola después de la elección hasta altas horas de la madrugada.

   Ahora bien, la castiza fiesta de Madrid no hizo ayer nada más que empezar, ya que hoy se celebra la tradicional carrera popular XVIII Trofeo de San Lorenzo, organizada por la Agrupación Recreativa Argumosa.

   El recorrido de la etapa se divide en cuatro pruebas diferentes destinadas a las categorías infantil, alevín y cadete. Las tres primeras comenzarán en la plaza de Lavapiés, lugar en el que también está fijada la meta. Mientras que la cuarta y última prueba, que consta de nada más y nada menos que doce kilómetros, estará repartida por lugares tan emblemáticos como la ronda de Atocha, ronda de Valencia, glorieta de Embajadores, ronda de Toledo, Puerta de Toledo, Cuesta de la Vega, Bailén, Gran Vía de San Francisco o la Puerta de Moros.

   Pero ahí no queda todo, por que a partir de hoy, y como todos los años, también se retomará la costumbre de adornar los balcones, alegrar puertas o construir fachadas con motivos religiosos o festivos para participar en el concurso de engalanamiento de las calles organizado por la Junta Municipal de Centro y su Comisión de Fiestas. Así que, todo aquel vecino que pertenezca a los barrios de Lavapiés, Cascorro, Latina y La Paloma podrán participar en este certamen, que durará desde el día 5 hasta el 15 de agosto.

   Pero no será hasta los primeros días de agosto cuando el Centro se llene del verdadero espíritu festivo durante la procesión de San Cayetano, que como reza la tradición, todo aquel que al término del recorrido coja una flor de las que adornan el paso y reza al santo, tendrá pan y trabajo todo el año.

(P) ABC. MADRID | Lunes, 31 de Julio de 2000

Carrera popular en Lavapiés

Yolanda Cardo. MADRID.

Varios cientos de personas participaron en esta carrera popular

Varios cientos de personas participaron ayer en la XVIII edición de la carrera popular trofeo de San Lorenzo, incluida dentro de las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma. El recorrido consistió de cuatro pruebas. Las tres primeras empezaron en la plaza de Lavapiés, lugar en el que estaba también situada la meta, y en ellas participaron los corredores de las categorías intantil, alevín y cadete. La cuarta prueba, para atletas senior, empezó en la Ronda de Atocha y concluyó en la plaza de Lavapiés, con un recorrido de doce kilómetros que atravesó buena parte del centro de la capital. El calor fue protagonista en todas las pruebas, que se desarrollaron sin incidentes ni problemas.

(I) EL MUNDO. Madrid. Lunes, 31 de Julio de 2000

El último bar de la «movida»

VIDA URBANA / MADRID DORADO. El local Travelling abrió sus puertas el 31 de julio de 1983 y por él desfilaron músicos, actores, pintores y otros jóvenes artistas del Madrid más inquieto y dinámico de la época

JAVIER MEMBA, Madrid
Lo que más le llamó la atención a Paco Garrido, cuando entró por primera vez en el que habría de ser su bar, fueron los dos disparos que lucía el techo, recuerdo de la anterior etapa del establecimiento. Así que decidió poner unas planchas de escayola y cambiar radicalmente la línea de la casa: de lugar de reunión de gentes de dudosa catadura, pasó a ser un templo de la posmodernidad.

   Siendo Paco técnico de cine, fue a llamar al nuevo bar Travelling, en una clara alusión a la plataforma que desplaza la cámara, todo un proceso ético, según el gran Godard.

   Corría a la sazón el alegre año 83 y en un 31 de julio, como hoy, el Travelling (calle del Olivar, 26) abrió sus puertas por primera vez.

Banderas y Sabina
Entre los clientes de entonces se encontraba Antonio Banderas, que solía acudir acompañado de Joaquín Sabina. El actor malagueño interpretaba a Shakespeare en un teatro de la zona y el cantautor aún se inspiraba en ese Madrid de los viejos cuchitriles que le diera sus primeros éxitos.

   Lejana aún la integración multirracial que, más o menos, conoce hoy Lavapiés, lo más raro que se veía entonces en el barrio era a los jóvenes pertenecientes a cierta efervescencia cultural que, algunos años después, la prensa denominaría la movida madrileña. Sí señor, era la época dorada del Rock-Ola, El Sol y el resto de los bares más concurridos en el Madrid moderno. Al igual que ellos, el Travelling también quiso ser desde el primer momento un pequeño centro de animación cultural.

   Carlos Tena lo utilizó durante mucho tiempo como local de ensayo, Ceesepe, Alberto García-Alix, Javier de Juan y el resto de los artistas más aplaudidos en aquellos años colgaban su obra en las paredes del Travelling.

   Paco recuerda especialmente una muestra colectiva organizada por el Canto de la Tripulación a comienzos de los 90. Siendo el dueño del gremio, los cineastas tampoco faltaron entre la clientela habitual de la casa. «Aquí han tomado copas desde Almodóvar a Eduardo Campoy, cuando estaba al frente de Cinema del Callejón. En la época de los cortos, todo el mundo venía por aquí», explica nuestro anfitrión.

   Diecisiete años después de su apertura, el Travelling luce en sus paredes originales de un buen número de los artistas que han expuesto en él; los protagonistas de la movida han dado paso a la nueva bohemia de Lavapiés.

   Hoy por hoy, el bar más veterano del Madrid de los 80 sigue estando abierto a todo el mundo. Abigarrado en su decoración, como todos los locales de dilatada experiencia, lo que más llama la atención en él es un reloj que avanza al revés. «Se me ocurrió viendo En la ciudad blanca, de Alain Tanner», confiesa Paco.

(P) EL PAIS. MADRID. Lunes, 31 de Julio de 2000

Los vecinos de Centro se preparan para celebrar dos semanas de fiestas

UNOS 600 CORREDORES PARTICIPAN EN LA CARRERA TROFEO SAN LORENZO

J.F., Madrid

Don Hilarión sonríe rodeado por la Casta, la Susana, la Maja de Lavapiés y el Julián, tras el concurso celebrado el sábado en las fiestas de Centro

Los vecinos del distrito Centro se preparan para dos semanas de diversión con motivo de las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y la Virgen de la Paloma. De momento, el concurso para elegir a Don Hilarión, la Casta, la Susana, la Maja de Lavapiés y el Julián ya quedó resuelto la noche del pasado sábado. Unos cinco candidatos se presentaron a la elección de cada uno de los principales personajes de la zarzuela La verbena de la Paloma. Cada ganador recibió un premio de 50.000 pesetas. La elección se celebró en el jardín de las Vistillas.

   Por otra parte, unos 600 corredores participaron ayer en la carrera popular Trofeo de San Lorenzo, organizada por la Agrupación Recreativa Argumosa, en Centro. Hubo cuatro pruebas diferentes, correspondientes a las categorías de infantil, alevín, cadete y adulto.

   Además, la Junta Municipal de Centro abre el concurso de engalanamiento de balcones a partir de hoy y hasta el día 15. Los candidatos deben enviar un sobre con sus datos a la Unidad de Servicios Culturales de la Junta de Centro para participar. El concejal de Centro, Carlos Martínez Serrano, del PP, presentará el programa de fiestas el martes.

(I) LA RAZON. Madrid. Lunes, 31 de julio de 2000

Los vecinos de Lavapiés se echan a la calle para recibir a San Lorenzo

CIENTOS DE PARTICIPANTES EN LA XVIII CARRERA POPULAR EN HOMENAJE AL PATRóN

C. Pérez, Madrid
¡Preparados, listos, fuego! Eran sólo las nueve de la mañana, pero cientos de madrileños prefirieron madrugar a quedarse en la cama, el último domingo del mes, para participar en la tradicional carrera popular XVIII Trofeo de San Lorenzo, organizada por la Agrupación Recreativa Argumosa dentro del original y extenso programa de las castizas fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma, que durarán hasta el próximo día 15 de agosto.

Decenas de madrileños se reunieron ayer para participar en la carrera del XVIII Trofeo de San Lorenzo

   A pesar del calor y de la hora elegida para dar comienzo a la carrera, decenas de personas no quisieron perderse el pistoletazo de salida de la primera cita de las fiestas madrileñas. Por esta razón, durante la tarde anterior de la carrera, desde las siete de la tarde, hasta las diez de la noche, numerosos vecinos de la capital se acercaron hasta el Bar Revuelta, situado en la calle Argumosa, para inscribirse en las pruebas.

   Así pues, a partir de las ocho y media de la mañana de ayer los participantes, tanto mayores como pequeños, se reunieron en la ronda de Atocha y la plaza de Lavapiés para dar comienzo a las cuatro pruebas integradas en la tradicional carrera madrileña.

   Las tres primeras se destinaron a las categorías infantil, alevín y cadete, y dieron comienzo en la plaza de Lavapiés, lugar en el que también se situó la meta.

   La cuarta y última prueba, considerada también como la más difícil, y en la que se atrevieron a participar vecinos de hasta 60 años de edad, constó de nada más y nada menos que 12 kilómetros.

   La salida tuvo lugar en la ronda de Atocha y se desarrolló a través de las calles más castizas de Madrid: ronda de Valencia, glorieta de Embajadores, ronda de Toledo, Puerta de Toledo, ronda de Segovia, Cuesta de la Vega, Bailén, Gran Vía de San Francisco, Isabel Tintero, Paloma, Calatrava, Toledo, plaza de la Cebada, plaza Puerta de Moros, Carrera de San Jerónimo, Bailén, Mayor, Puerta del Sol, Carrera de San Jerónimo, plaza de Canalejas, Sevilla, Alcalá, Cibeles, Paseo del Prado, plaza Cánovas del Castillo, paseo del Prado, glorieta del Emperador Carlos V, ronda de Atocha, Argumosa, para terminar nuevamente en la plaza de Lavapiés.

   Fue un día lleno de alegría y diversión, que se desarrolló con total normalidad y calma, ya que a pesar del número elevado de gente que se acercó a participar y observar las pruebas de la carrera no se produjo ningún incidente de gravedad. A pesar de ello, el Ayuntamiento de Madrid, desplegó un sistema de seguridad con ambulancias y agentes de policía municipal que velaron durante toda la mañana por la seguridad de los vecinos madrileños.

   Por otra parte, todos aquellos vecinos del barrio de Lavapiés que decidieron quedarse en casa, comenzaron ya a decorar los balcones con flores y mantones para presentarse al concurso de engalanamiento de calles que también organiza el Ayuntamiento estos días.

(I) ABC. MADRID | Jueves, 3 de Agosto de 2000

Las fiestas de La Paloma, con Concha Velasco como pregonera, se anuncian en chino y árabe

Sara Medialdea , Madrid
En una apuesta por integrar a los «vecinos inmigrantes» que en los últimos años se han asentado en el corazón de Madrid, los organizadores de la edición de este año de las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma -con el Ayuntamiento de Madrid a la cabeza- han optado por el mestizaje. Para ello, los festejos más castizos de la capital contarán este año con carteles anunciadores en chino y en árabe, para que los inmigrantes de estas nacionalidades presentes en Lavapiés y sus aledaños se enteren de la razón de tanto jolgorio.

   Y es que la que se prepara es, como diría un castizo, «de órdago»: torneos de mus, ajedrez, rana y futbolín, verbenas, concursos de mantones, de chotis y de pasodobles, más de diez orquestas y las actuaciones de Tam Tam Go, La Barbería del Sur, Tahures Zurdos o José Manuel Soto.

PERSONAJES DE ZARZUELA
Y esto es sólo parte del programa de actos, elaborado por los servicios culturales de la junta municipal de Centro en colaboración con asociaciones ciudadanas del distrito como «La Simpatía», «Argumosa», «La Corrala», «La Paloma», «Los Castizos», «De Madriz al Cielo», «El Alma de Madrid» y «El Orgullo de Madrid».

   Los festejos, que se iniciaron el sábado con la elección de la Casta, la Susana, la Maja de Lavapiés, el Julián y Don Hilarión, todos ellos muy puestos en su papel, aunque alguno -como el entrañable viejecito de la tópica zarzuela- resultara ser de Talavera de la Reina.

   Hoy será el día grande, con la lectura del pregón -a las 20:30 horas- por parte de la actriz Concha Velasco, en la carrera de San Francisco, 10.

   El lunes 7, a las 20:00 horas, se iniciará la procesión de San Cayetano, el santo que concede pan y trabajo a quien le reza. Las populares Paquita Rico, Florinda Chico, Mari Carmen Tronero, Carmen Morell y los anticuarios de la Ribera de Curtidores participarán en la ofrenda floral al santo.

HOMENAJE A CODESO
El jueves, 10 de agosto, a la misma hora, saldrá la procesión de San Lorenzo desde la iglesia del mismo nombre. Y a partir del 12, sábado, se inician los festejos en honor de la Virgen de La Paloma, cuyo cuadro será descolgado de la iglesia que lo alberga por los bomberos del Ayuntamiento para ser llevado en procesión, en la tarde del día 15, por las calles del corazón de Madrid.

   Previamente, habrá un homenaje a Manuel Codeso, el lunes 14 de agosto a las 21.00 horas, en los jardines de Las Vistillas.

   Que corra la limonada y la convivencia en paz es el deseo que expresaron ayer las autoridades municipales, deseosas de que en el barrio prenda el espíritu de integración necesario para una coexistencia tranquila.

«MESTIZAJE»
Así, la alcaldesa en funciones, Mercedes de la Merced, habló de una tradición que «hoy nos recuerda el pueblo que fuimos un día», abogó por defender una «presencia multirracial y multicultural» ejemplo de «mestizaje al que están abocadas todas las grandes ciudades del mundo». Y por que el respeto no basta, y «es necesario el acercamiento», han optado por editar los carteles de las fiestas en castellano, chino y árabe.

   Por su parte, el concejal del distrito, Carlos Martínez Serrano, insistió en el carácter integrador de la iniciativa trilingüe en los carteles de las fiestas. Reconoció, a preguntas de Ep, que algunos vecinos de la zona se han quejado por este hecho, e incluso hubo algún representante vecinal que expresaba ayer mismo, durante la presentación de los actos festivos, su temor a que se produjeran enfrentamientos con estos vecinos de nuevo cuño durante las fiestas, algo que fue descartado por los responsables políticos, que prometieron unas fiestas «tan castizas» como siempre.

   El presupuesto de las fiestas asciende a 33 millones de pesetas, de los que 22 proceden de las arcas municipales y el resto de aportaciones de entidades privadas. Los escenarios en que transcurrirán son los habituales: Las Vistillas, las calles Cabestreros, Argumosa, Salitre, plaza de Cascorro … El espectáculo de teatro «El Galán fantasma», en la Muralla árabe, cerrará las fiestas.

(I) DIARIO 16. Madrid, jueves 3 de Agosto de 2000

Castizos contra cosmopolitas

Protestan por la edición en árabe y chino de los carteles de las fiestas de La Paloma

Gabriela Tabarés D16 | Madrid.
A pesar del eterno tono castizo de las Fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma, en esta ocasión y con la finalidad de promover la integración de los inmigrantes de Lavapiés, el Ayuntamiento ha editado carteles de los festejos en árabe y chino en atención a la comunidad de magrebíes y orientales que residen en estas zonas del distrito. Pero a pesar de las buenas intenciones del Ayuntamiento, esta inciativa ha despertado las quejas en algunos vecinos de la zona.

   Según declaró ayer el presidente del distrito Centro, Carlos Martínez Serrano, algunos madrileños consideraban que publicar los carteles en otros idiomas podría desvirtuar el casticismo propio de estas fiestas, pero aseguró que desde el Ayuntamiento se les ha explicado que con esta iniciativa «no se pretende afectar al sentimiento religioso de ninguna de las comunidades, sino simplemente divulgar este acontecimiento para que aquellos vecinos inmigrantes sepan qué está ocurriendo en el distrito en el que viven».

   «Con esta medida _añadió_, no pretendemos ni que se identifiquen ni que se incorporen a lo que para los castizos significa la Virgen de La Paloma o San Cayetano, pero es bueno que los inmigrantes conozcan y sepan qué está pasando en su barrio».

   Los carteles grandes de los festejos se han editado en castellano, pero también se van a distribuir otros 1.000 ejemplares traducidos en chino y en árabe en las zonas más frecuentadas por los colectivos de inmigrantes.

   No obstante, señaló que las críticas han sido bastante aisladas e individuales y que, finalmente, los vecinos que en un primer momento se quejaron quedaron convencidos, tras las explicaciones del Ayuntamiento, de la idoneidad de esta iniciativa. «Son las fiestas más castizas de Madrid y no van a perder ninguna raíz», agregó el concejal.

   Asimismo, manifestó que no teme que se produzca ningún conflicto violento en la zona de Lavapiés durante el transcurso de estos festejos, ya que comentó que este tipo de problemas ha disminuído y que últimamente se ha registrado menos intervenciones policiales y denuncias que hace algunos meses.

   Por otra parte, la alcaldesa en funciones, Mercedes de la Merced, declaró ayer que «la presencia multiracial y multicultural enriquecerá la convivencia en un mestizaje al que están abocadas todas las grandes ciudades del mundo. Por eso este año _añadió De la Merced_ hemos editado también los carteles en árabe y chino, porque somos conscientes de que no basta sólo con el respeto, es necesario el acercamiento».

Tam Tam Go y La Barbería del Sur
TAHURES ZURDOS

   Al margen de la publicación de los carteles de las fiestas en árabe y chino, esta nueva edición contará con actividades de siempre. El programa, que ha supuesto una inversión de 33 millones de pesetas, incluye actividades para el gusto de los vecinos: torneos de mus, ajedrez y futbolín, gigantes y cabezudos, limonada, baile, verbenas, concursos de mascotas, pasodobles y chotis, procesiones y concursos de mantones de Manila.

   Como novedad, este año se ofrecerán conciertos de grupos de la talla de La Barbería del Sur (día 5 de agosto a las 23 horas), Tam Tam Go (14 de agosto a las 00 horas), y Tahúres Zurdos (12 de agosto a las 00.30 horas).

   Además, se llevará a cabo la puesta de escena de obras como «El Galán Fantasma» y «La Verbena de la Paloma», en honor a San Lorenzo, patrón de la manolería típica de Lavapiés, la Virgen de la Paloma y San Cayetano, que concede pan y trabajo.

(I) EL MUNDO. Madrid. Jueves, 3 de agosto de 2000

Las fiestas «castizas», por la integración

EL AYUNTAMIENTO INVITA A CHINOS Y MAGREBIES A PARTICIPAR EN LOS FESTEJOS DE SAN CAYETANO, SAN LORENZO Y LA PALOMA

JUAN MIGUEL RODRIGUEZ, Madrid
La alcaldesa en funciones y primera teniente de alcalde, Mercedes de la Merced, aprovechó la presentación de las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma para invitar a los ciudadanos árabes, chinos y demás extranjeros que viven en el centro de Madrid a que «se acerquen a participar en las fiestas del mejor y más castizo distrito de todo Madrid».

   De la Merced profetizó que «la presencia multirracial y multicultural que conlleva el mestizaje es el futuro de las grandes ciudades». Sin embargo, la apuesta de la actual alcaldesa no parece haber sido recibida excesivamente bien entre algunos residentes de la zona.

   Las protestas están motivadas en la decisión de la Comisión de festejos de editar en chino y árabe los carteles anunciantes de las fiestas ha molestado a algunos. Para éstos, la inclusión de tales mensajes invitando a la participación de ciudadanos árabes y chinos «no hace sino desvirtuar el casticismo de estas fiestas», como ayer declararon unos vecinos a este diario. «Aquí no pintan nada y tampoco se van a enterar de nada», protestaba una de las responsables de la comisión.

   «No debe olvidarse que hay una parte muy importante de ciudadanos chinos y árabes en nuestro distrito. Nadie pretende evangelizarles sino que comprendan y se sientan inmersos en lo que ocurre a su alrededor», declaró el concejal de Centro, Carlos Martínez. Así opinaba también el presidente de la Asociación de vecinos La Corrala -mayoritaria en el distrito- Manuel Osuna, quien dijo que «es una buena iniciativa». El edil de Centro reconoció que su Concejalía no ha contactado con los colectivos de inmigrantes del barrio, y que sólo se había hablado con los mediadores sociales, uno magrebí y otro chino, que el Ayuntamiento tiene en el barrio. Existen, no obstante, conversaciones entre vecinos y Administración para que en el año 2001 haya una participación más directa en los festejos de la comunidades norteafricana y oriental, de fuerte presencia en el distrito. Si llegase a buen puerto, habría actividades organizadas por chinos y árabes.

   La alcaldesa en funciones quiso dejar claro que este tipo de iniciativas son las que ayudan a la mejor comprensión entre culturas, «porque suponen un acercamiento por ambas partes y se mejora la comprensión de lo que pasa en los barrios». Por otra parte, De la Merced señaló que no teme que se reproduzcan incidentes como los vividos la pasada primavera en Lavapiés, el barrio que concentra la mayor parte de los actos festivos. «Lo descarto rotundamente», remachó, «porque la intención de la gente es disfrutar de la fiesta y nadie va a impedirlo».

Programa de actos

Las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma comenzarán esta tarde con el tradicional pregón de apertura, a cargo de la actriz Concha Velasco. La cita es a las 21.30 horas, en el balcón del Area de Servicios Sociales, sita en la Carrera de San Francisco, 10.

   Hasta el próximo día 15 el programa incluye actividades «para todos los gustos», como señaló el concejal: zarzuela y concursos de chotis, pasodobles y verbenas, premios a la elegancia en la mujer, juegos de mus, rana y chito, bailes y todo tipo de verbenas. Las actuaciones musicales de grupos «de vanguardia» para los más jóvenes, como Tam Tam Go, Tahúres Zurdos o La Barbería del Sur, la salsa del cubano Pancho Amat, y cantantes como la popular Olga Ramos y su hija Olga María o José Manuel Soto servirán para amenizar las veladas de los madrileños que acudan a las diferentes estaciones de parada de las fiestas. Los escenarios serán los de siempre: Las Vistillas, la Plaza de la Paja, Lavapiés, la calle de Toledo, Cascorro, etcétera.

   El sábado 29 se eligió a Don Hilarión, Casta y Susana, la Maja de Lavapiés y El Julián. «Estas son las fiestas más castizas, la Quincena grande de la ciudad», señaló De la Merced. «Es el distrito que mejor guarda la esencia de Madrid, porque es Madrid», añadió.

   El presupuesto para los 13 días es de 33 millones de pesetas, de los que 22 han salido de las arcas municipales. Pero a quienes participan en los festejos, lo que menos importa es el dinero. Lo que cuenta es la emoción y el sentimiento de los vecinos: «Lo más grande que me ha pasado en mi vida, quitando mi boda, claro», manifestó el Don Hilarión de este año, Faustino Corrochano, bien escoltado por La Casta, Cristina Camarillo, y La Susana, Isabel Revuelta, vigilados bien cerca por una jovencísima Maja de Lavapiés, Paula Ruiz, y el lozano Julián, José Luis Ramos.

   Su reinado desde el pasado sábado terminará el 15 de agosto, cuando los Bomberos procedan a bajar el cuadro de la Virgen de la Paloma y comience la procesión en honor a su patrona.

(I) LA RAZON. Madrid, jueves 3 de Agosto de 2000

Cursos de casticismo para chinos

LAS FIESTAS DE LA PALOMA BUSCARAN LA INTEGRACION DE LAS DISTINTAS RAZAS

Las fiestas más castizas de Madrid hablan chino mandarín y árabe. Al menos, en los carteles anunciadores. El Ayuntamiento ha decidido este año, por primera vez, «empapelar» las calles de Lavapiés con los programas de las celebraciones de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma no sólo en castellano, sino también en los idiomas de las dos comunidades más numerosas en el barrio. El objetivo: favorecer la integración.

David García, Madrid

Fragmento del cartel de las fiestas en arabe

Será difícil encontrar a un ciudadano magrebí bailando un chotis, o a un chino vestido de chulapo. Pero, al menos, las dos principales comunidades extranjeras del distrito de Lavapiés sabrán este año que su barrio está en fiestas. Y es que el Ayuntamiento de Madrid ha decidido repartir mil carteles en chino y árabe para dar a conocer las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma, sin duda las más castizas de la ciudad.

   La iniciativa, que se lleva a cabo por primera vez este año, tiene como objetivo integrar a las distintas nacionalidades en las celebraciones del distrito. Así al menos lo aseguró ayer la primera teniente de alcalde y alcaldesa en funciones, Mercedes de la Merced, que fue la encargada de presentar el programa de fiestas de este año, que contará con los tradicionales concursos de mantones, chulapos, chotis y pasodobles, y la actuaciones de grupos como Tam Tam Go o Tahúres Zurdos.

   Según De la Merced, las fiestas de este año intentarán ser, ante todo, una forma de acercamiento e integración de todas las gentes del distrito. «La presencia multiracial y multicultural enriquecerá la convivencia en un mestizaje al que están abocadas todas las grandes ciudades del mundo», aseguró.

   Los precedentes, sin embargo, no son esperanzadores, después de que, hace tan sólo unos meses, los comerciantes chinos se enfrentaran a palos con un grupo de delincuentes magrebíes, algunos de ellos menores de edad. La situación obligó incluso a la Delegación del Gobierno a desplegar un plan de vigilancia especial para evitar males mayores.

   En cualquier caso, las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma, que comienzan oficialmente hoy, no van a perder ni un gramo de casticismo. Las celebraciones, que cuentan con un presupuesto de 30 millones de pesetas, incluyen una amplia oferta de actividades para todas las edades y todos los gustos, según destacó el concejal del distrito Centro, Carlos Martínez Serrano. El pregón inaugural correrá a cargo de la actriz Concha Velasco. El lugar: el balcón de la sede del área de Servicios Sociales, en la Carrera de San Francisco. La fecha: esta misma noche, a las 9:30 de la noche.

   Además, el programa está repleto de actos para chulapos y majas. La mayoría de los días se celebrarán bailes y verbenas castizas amenizadas por distintas orquestas.

   Para los amantes de los mantones, se organizarán diversos concursos, como el del día 13 en los Jardines de Las Vistillas, a través de las asociaciones y de la propia Junta Municipal. Bailar un chotis al ritmo del organillo y marcarse un pasodoble será también posible en las calles del distrito Centro, o incluso participar en concursos tan pintorescos como el de piropos (domingo 13), el de tortillas de patatas (sábado 12) o el de abanicos pericones (también el sábado).

   Los actos religiosos estarán centrados en las iglesias titulares de cada santo y el resto de acontecimientos se llevarán a cabo en la plaza de Cascorro, la calle Lavapiés, Las Vistillas, la plaza de la Paja y la calle Toledo, entre otros lugares. Como otros años, se espera una masiva afluencia de gente.

   En cuanto a las actuaciones musicales, habrá tiempo para «habituales» como Olga Ramos y su hija Olga María, que recuperarán el cuplé a golpe de piano y de mantón, o la verbena de la Paloma, en la Corrala del Mesón de Paredes. Además se podrá asistir a la castiza actuación de «Eva y su Madrid».

   También se celebrarán diversos actos enfocados a la juventud, como son las actuaciones de los grupos Tam Tam Go, la Barbería del Sur o Tahúres Zurdos.

   La oferta se completa con teatro «del bueno», con la representación de «El Galán Fantasma», de Pedro Calderón de la Barca, en la Muralla árabe, o campeonatos de ajedrez, mus, chotis, dibujos, mascotas e incluso poesías castizas.

(I) ABC. MADRID | Viernes, 4 de Agosto de 2000

Pregón de las fiestas de la Paloma

Aunque no puede decir lo de «viva Madrid que es mi pueblo», la vallisoletana Concha Velasco se siente madrileña «por vocación». Así lo dijo ayer durante la lectura del pregón que abrió oficialmente las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y la Virgen de la Paloma.

   Eran poco más de las nueve y media de la noche cuando, desde el balcón de las dependencias municipales de la carrera de San Francisco número 10, la actriz recordó la tradicional hospitalidad capitalina -«aquí todo el mundo tiene su sitio y nadie, hoy de verdad, se siente forastero»-, especialmente importante en un barrio, el de Lavapiés que ayer abría sus fiestas, y en el que la convivencia multirracial es una realidad que se vive, y en ocasiones se soporta, cada día.

   La popular actriz estuvo tierna, emocionada y hasta un punto socarrona cuando recordó que, igual que ella, muchos que amaron a Madrid y que ahora son sus símbolos no son originarios de la Villa. El mismo San Cayetano, explicó la pregonera, no nació en la capital, sino en Venecia. Y San Lorenzo, «según dicen, era de Huesca».

   Ante cientos de madrileños -algunos ataviados con el traje típico de «castizo»-, la actriz dio un repaso a la tradición que rodea a San Cayetano, un santo muy ocupado: dice la leyenda que una mujer pidió un ruego por escrito a San Antonio de Padua, y encontró el papel con su petición en el suelo junto a la imagen, con el siguiente texto: «Acuda a San Cayetano, que yo hoy no despacho».

   Con guiños hacia la concurrencia -«como dice la canción, una maja de rumbo vale por tres si ha nacido en el barrio de Lavapiés»-, Concha Velasco se fue ganando a su público, que rompió en aplausos cuando reconoció haberse quedado con las ganas de «tener una hija y llamarla Paloma, para encomendársela a la Virgen».

   Y hasta terminó invitando a cantar a los parroquianos aquello tan típico de la zarzuela: «Por ser la Virgen de La Paloma»… Ante la atenta mirada de las autoridades municipales -encabezadas por la alcaldesa en funciones, Mercedes de la Merced-, la pregonera, que fue en su día «Susana» en una versión cinematográfica de «La verbena de la Paloma», invitó a conservar las tradiciones porque «es bueno mirar atrás sin nostalgia pero con respeto».

(I) DIARIO 16. Madrid, Viernes 4 de Agosto de 2000

«A una hija la pondría Paloma»

Concha Velasco invitó a vivir a fondo «las fiestas con más tronío»
La actriz Concha Velasco, invitó ayer, durante la lectura del pregón de las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma, a que todos los ciudadanos que se encuentran en la capital disfruten durante estos días las verbenas populares con más «tronío de Madrid».

EFE | Madrid.
Durante su alocución en el balcón de la sede del Area de Servicios Sociales del Ayuntamiento, Concha Velasco, que se «encomendó» a San Cayetano, San Lorenzo y la Virgen de La Paloma, aseguró que a pesar de ser vallisoletana de nacimiento se siente «madrileña de vocación y de corazón».

   «Si notan una emoción especial en mis palabras cuando hablo de la Virgen de La Paloma no se enfaden conmigo, pero es que me recuerda al nombre que llevaba en mi primer papel importante en el mundo cinematográfico, Las chicas de la Cruz Roja, la cual me hizo ganarme el apodo de la madrileña del cine español», manifestó la actriz a los congregados.

   En este sentido la actriz aseguró en su pregón que le hubiera gustado tener una hija «para llamarla Paloma y encomendársela a la Virgen, al igual que hizo la reina María Luisa de Parma para que sanara a Fernando VII del escorbuto, cosa que le concedió». Asimismo, tras hacer un recorrido por la vida e historia de los tres patrones que presiden estas fiestas, la actriz indicó que «Madrid siempre ha sido y sigue siendo la ciudad más acogedora de España, aun a pesar de que las grandes distancias entre un barrio y otro de la capital nos hagan vivir con prisas y agobios».

   EL JULIÁN Y LA CASTA. A este acto también acudieron la primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid y alcaldesa en funciones, Mercedes de la Merced, el concejal-presidente de la junta municipal de Centro, Carlos Martínez Serrano y los personajes ganadores del concurso de La Verbena de La Paloma: La Maja de Lavapiés, La Susana, La Casta, El Julián y Don Hilarión.

   Estas fiestas, que se inauguraron ayer y que se prolongarán hasta el próximo día 15 de agosto, concentran una amplia oferta de actividades, como verbenas, concursos, bailes y conciertos, y suponen la primera edición en la que sus carteles son editados, además de en castellano, en chino y árabe, con el fin de, según ya manifestó con anterioridad Mercedes de la Merced, «aumentar el acercamiento a ese importante colectivo que vive en la zona»

(I) DIARIO 16. Madrid. Domingo, 6 de agosto de 2000

La Barbería del Sur ofrece esta noche un concierto gratuito

D16 | Madrid.
Con motivo de las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma, el grupo «La Barbería del Sur» ofrecerá una actuación gratuita en la calle Argumosa esta noche a las 23 horas. La Orquesta Kristal será quien amenice la noche antes y después del concierto, a las 22 y a las 24 horas.

   Durante esta mañana, a partir de las nueve, el Parque de Cabestreros será sede del campeonato de ajedrez. Asimismo, a las 12 del mediodía, la Agrupación Recreativa Argumosa ha organizado una carrera de chapas «Subida al Naranjo».

   Ya por la tarde, la misma agrupación organiza un campeonato de mus en el Bar Revuelta. Para los más pequeños, en la calle Salitre, habrá un campeonato de Ranas a las 11 de la mañana.

(I) EL MUNDO. Madrid. Lo más caliente. Domingo, 6 de agosto de 2000

Millas y mascotas en el centro

San Lorenzo. Hoy, a partir de las 10.30 de la mañana, se corre por las calles del centro la milla urbana Memorial Tierno Galván, que organiza la Agrupación Recreativa Argumosa (Argumosa, 23). La carrera se enmarca dentro de las fiestas de San Lorenzo, San Cayetano y La Paloma que se celebran en el distrito Centro. A las 13.00 horas está previsto un concurso de mascotas para niños y a las 13.30 horas una exhibición de chotis y pasodoble. /L. M. C.

(I) DIARIO 16. Madrid. Domingo, 6 de agosto de 2000

Baile, carreras y mucha tradición inundan hoy las calles de Madrid

MADRID EN FIESTAS

D16 | Madrid.

CicliChapa Subida al Naranjo

Chotis y pasodobles, un concurso de mascotas y la Milla Urbana «Memorial Tierno Galván» son algunas de las actividades que se desarrollarán durante el día de hoy en la capital con motivo de las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma. La jornada la abrirá precisamente la carrera popular que cada año, a las diez de la mañana, sale frente al número 23 de la calle Argumosa, organizada por la Agrupación Recreativa Argumosa, y continuará a la una con el tercer concurso de mascotas para niños que patrocina una conocida pajarería del barrio.

   Media hora más tarde, los vecinos de Madrid y los curiosos de todas partes podrán contemplar sin salir de la misma calle Argumosa una exhibición de bailes castizos organizada por la peña recreativa «Los amigos del chotis y el pasodoble», según el programa de fiestas facilitado por el Ayuntamiento.

   Al atardecer habrá una actuación para los más pequeños a cargo de la compañía «Finikito», que representará «Los Traga-Caca-Futi en acción», y ya de noche, a eso de las once, volverá a haber baile con la «Orquesta Kristal», después del concierto de «Diakocan».

   Por otra parte, la alcaldesa en funciones, Mercedes de la Merced, acudirá mañana lunes 7 a las 20 horas a la procesión en honor de San Cayetano. Una hora antes, a las 19 horas, se celebrará la misa en la iglesia de San Cayetano. Durante el trayecto, tendrá lugar una ofrenda floral al Santo que contará con la presencia de Paquita Rico, Florinda Chico, Marí Carmen Tornero y Carmen Morell. A las 21 horas, y en la sede de la Agrupación de Madrileños y Amigos «Los Castizos», situada en la calle Maldonadas, se ofrecerá a todas las personas que lo deseen una limonada gratuita. A partir de las 22.30, la orquesta «Sirios» y «Eva y su Madrid» serán las amenizadoras de la velada.

(I) EL MUNDO. Madrid. Los secretos del buho. Domingo, 6 de agosto de 2000

Lavapiés plural

LUIS ANTONIO DE VILLENA
Es de suponer que a D. Hilarión, simpático vivales, le habría gustado que los anuncios de las fiestas por antonomasia castizas de Madrid (San Cayetano y La Paloma) se hagan con carteles escritos en español, en chino y en árabe. Al fin, el boticario pensaba regalar a las chicas, en aquella verbena, un mantón de la China, o sea, que la cosa se presagiaba…

   Una señora amiga mía, condesa lectora de Voltaire, me pidió la otra noche pasear por Lavapiés porque el barrio está levantando un pequeño mito de pluralidad y sabor de izquierdas, a caballo entre la emigración y los vecinos de toda la vida. Vimos la calle Argumosa (llena de terrazas) con puestos de fritos y luminosos festeros. Una clientela con aires radikales y pacíficos, cerveceros, izquierdosos, un vago recuerdo beat y acaso -por el aire- tenue olor a yerba… Sin embargo -me dijo la condesa, encantada con un bar llamado Caribe Madrid- aquí no hay emigrantes. Y es verdad. En las terrazas de Argumosa hay pocos emigrantes, quizá porque no andan demasiado bien de plata. Sin embargo, la plaza de Lavapiés (alrededor de la boca del Metro) parece hacia medianoche -y lo digo para bien- la hermana pequeña de Xemaa El Fná. Emigrantes sudamericanos y magrebíes -muchos magrebíes- charlan en grupo, sentados o de pie, a veces peloteando con un balón, como es costumbre en sus países (y lo era en el antiguo Madrid) saliendo de noche, en verano a tomar el fresco. Tengo que arrastrar a la condesa empeñada en ligar con unos mocetones morenos, mientras bromea diciendo que, cuando vea esto, Goytisolo abandonará Marrakech. No exageres, querida, que no es para tanto… Y así, aprovechando la disposición de mi amiga, la arrastro al clásico café Barbieri (un lugar de mucho encanto, últimamente lleno de jóvenes guiris) para contarle el mal talante de la nueva Ley de Extranjería, que además de los problemas que sin duda traerá -si el Gobierno no se pone excesivamente facha- convertirá a España en el país europeo más duro con la inmigración.

   -Pero si son encantadores, dice muy frívola la condesa.

   No opinan lo mismo la mayoría de tus amigos del PP, contesto. Son todos la mar de castizos y parece que no han visto los barrios de emigrantes de Londres o de París. Pero aquí ¿no debiéramos, al menos, ser muy acogedores con los hispanoamericanos, como lo es Francia con los habitantes de sus ex colonias? Lavapiés está empezando a ser un barrio mixto. Y sería una pena (otra muestra del secular catetismo español) que fueran ahora a cargarse este sabor mestizo, esta mezcla, prestigiosa y rica -cuando se la saca de la pobreza- ya desde los días plurales de Alejandro Magno.

(I) DIARIO 16. Madrid. Lunes, 7 de agosto de 2000

Atletas y chulapos, en Centro

El distrito acoge la tradicional milla popular y el concurso de chotis

D16. O.L.C. | Madrid.

Milla Urbana Memorial Tierno Galvan

No descansa el distrito Centro en su recorrido festivo. Ayer, en su programa matutino, la organización convocó a todos los ciudadanos a una milla popular para quemar los excesos de los últimos días. El acto, al que acudieron cientos de personas, comenzó con una hora y cuarto de retraso sobre el horario previsto, a las once y cuarto de la mañana.

   Después se celebró el concurso de mascotas en el que los asistentes pudieron reírse de los modelitos con los que los dueños ataviaron a sus animales.

   Y la mañana terminó con una demostración de chotis. el momento cumbre llegó cuando en la última pieza, los chulapos, haciendo honor a su nombre, reivindicaron las fiestas de la capital en oposición a otras que se celebran en el resto de España.

   Para hoy, las fiestas tienen una cita con la religión. Será a las ocho de la tarde cuando comience la procesión en honor de San Cayetano. La tradición dice que si al término de la procesión se coge una flor de las que adornan el paso y se reza al Santo, se tendrá pan y trabajo durante todo el año. San Cayetano es conocido además como el Patrón de la Providencia y protector de las parturientas.

   Todo ello será salpicado con el inevitable toque folclórico de Florinda Chico y Paquita Rico.

(I) EL MUNDO. Madrid. Lunes, 7 de agosto de 2000

Mascotas de Centro

Las fiestas de Centro en honor a San Cayetano, San Lorenzo y la Virgen de la Paloma están llenando de colorido el barrio. Ayer, los madrileños bailaron a ritmo de chotis y sacaron a pasear a sus mascotas. Animales del más diverso pelaje participaron en un concurso de mascotas. En la fotografía, dos vecinos muestran sus perros vestidos de chulapo/a. Hoy, la alcaldesa en funciones, Mercedes de la Merced, participará en la procesión en honor de San Cayetano.

(I) ABC. MADRID | Martes, 8 de agosto de 2000

San Cayetano recorrió ayer Lavapiés

Elena Mohíno, Madrid
La tradicional procesión en honor de San Cayetano, que cierra las fiestas dedicadas a este Santo para dar paso, sucesivamente, a las de San Lorenzo y La Paloma, recorrió ayer por la tarde las céntricas calles del castizo barrio de Lavapiés. Estuvo presidida por la alcaldesa en funciones, Mercedes de la Merced, y por el concejal del distrito Centro, Carlos Martínez, pero también acudieron políticos como Adriano García-Loygorri o Cristina Narbona.

   Durante el camino, tuvo lugar una ofrenda floral en la que participaron, entre otros, Paquita Rico y Florinda Chico. Según la costumbre, si se recoge una flor y se le reza alguna plegaria, el Santo, conocido como el Patrón de la Providencia y protector de las parturientas, concederá pan y trabajo durante todo el año.

   Las madrileñas, engalanadas con sus mejores vestidos -los de chulapa- y envueltas en coloridos mantones, depositaron muchos claveles ante el paso, al grito de «Viva San Cayetano», y se llevaron otros tantos «para traerlos el año que viene».

   La «limoná», generosamente repartida a quienes se acercaban a la sede de la Agrupación de Madrileños y Amigos «Los Castizos», y el baile, en la plaza de Cascorro, se unieron posteriormente a la devoción en una de las festividades populares más queridas por los madrileños.

   Muchos de los presentes eran personas suramericanas y magrebíes, residentes en una zona marcada por la fusión del mestizaje y el clasicismo y menos habituados a la solera de Madrid en estas fechas, pero ya conscientes de las celebraciones que se les avecinan.

   La avalancha de madrileños se fue diluyendo paulatinamente, ya que muchos decidieron continuar la celebración en los bares y terrazas de la zona, que no desaprovecharon el tirón de semejante jolgorio. «Nos vemos el día de San Lorenzo», se despidieron los vecinos.

(P) EL PAIS. Madrid. Opinión del Lector. Martes, 8 de agosto de 2000

Expolios

Pocos expolios son más oficiales ni odiosos que los que, favoreciendo la más descarada especulación, se están realizando contra los ancianos, débiles y pobres habitantes del centro de Madrid; estos meses, en modo masivo, en Lavapiés. Se les priva brutalmente de su hoy tan imprescindible modo de movilidad y de trabajo, el coche, al no poder ya aparcar en su calle, y no existir apenas, ni poder pagar ellos un garaje a los abusivos precios actuales.

   En esto no sólo llega al colmo el espíritu asocial de Alvarez del Mazano, que destaca lamentable en esto incluso dentro del PP, sino que incluso los más necesitados «con buena conciencia» por una izquierda que debiera defenderlos y que, por desorientación o corrupción, se aliena aquí también con la derecha, con la más salvaje e inhumana especulación.

Jacinta Mancera. Madrid.

(I) ABC. MADRID | Miércoles, 9 de agosto de 2000

Barrio de Lavapiés

Ramón Torres Peñalver | Madrid

Entre los años 1942 y 1960 tuve la fortuna de vivir en el barrio de Lavapiés y de disfrutar, por tanto de sus fiestas de San Lorenzo, San Cayetano y las tan cercanas del barrio de la Paloma, de sus patios, de sus corralas y de sus organillos, de donde brotaban esas notas musicales de sus chotis, de sus pasodobles y zarzuelas que nos envolvían en ese ambiente tan madrileño y tan castizo… Sin duda ha llovido mucho desde entonces y muchas cosas han cambiado, el ambiente y la imagen de Madrid en general, y de cada uno de sus barrios en particular, desgraciadamente no todo para bien, principalmente en los últimos veinte años. Durante las recientes fiestas de los citados barrios, he podido comprobar cómo la plaza de Lavapiés se convertía, con los interminables y melancólicos zumbidos de los tantanes africanos, en cualquier otro lugar de ese continente. Estos testimonios de tipo folklórico-oriental anulaban totalmente cualquier intento de escuchar una nota musical castiza que nos recordara a estas fiestas populares. Por otro lado, el ambiente de estas calles, ya casi acostumbradas a esas «algaradas chinataunescas» habituales, están convirtiendo estos entrañables barrios en poco menos que el «Bronx europeo», donde las mafias y las bandas de africanos, chinos, etc., han tomado sus calles y las han convertido, poco menos que, en sus propias guaridas y el mercado de la droga, la prostitución y la delincuencia en general, campan por sus respetos. Me consta que los antiguos vecinos de estos barrios no son racistas, la mayoria son tan católicos, tan progresistas y tan humanos como el primero…, pero esto ya es demasiado.

(I) EL MUNDO. Madrid. Jueves, 10 de Agosto de 2000

CUBA EN LAVAPIES
FIESTA CON EL «TRES» DE PANCHO AMAT

Baile en la calle. Pancho Amat, con su tres a cuestas, ese instrumento cubano que acompaña a casi todos los grupos de la isla, convertirá esta noche las calles de Lavapiés en una gran sala de baile al ritmo del son. Amat, que ha colaborado en España con artistas como Juan Perro y en su país con músicos de la talla de Adalberto Alvarez, no ha querido perderse las fiestas más castizas de la ciudad, que esta noche tienen su escenario en la calle de Argumosa. El concierto comenzará a las 23.00 horas. /ROSA M. TRISTAN

(P) LA RAZON. Madrid. Jueves, 10 de Agosto de 2000

Lavapiés elige a sus chulapos

Irene García, de cuatro años, en el centro, volvió a ser la maja con más solera

David García, Madrid
«Si la belleza fuera delito tú tendrías cadena perpetua, guapa». Así comenzó ayer a piropear a la Virgen de La Paloma uno de los chulapos más jóvene de Lavapiés. Ellas, sin embargo, tenían que mover el mantón con gracia y salero y provocar a los chulapos, que debían agasajarlas con los piropos más castizos de Madrid.

   En la elección de los chulapos infantiles de las Fiestas de San Lorenzo, los más pequeños derramaron chulerías y desparpajo en los escenarios de la calle Salitre y Argumosa. Los niños de Lavapiés hicieron patente que la tradición más castiza tiene su continuidad asegurada. Un sinfín de padres, y sobre todo de abuelas, engalanaron a sus hijos y nietos con la ilusión puesta en que su pequeño fuese el nuevo chulapo o la nueva maja del céntrico barrio. La emoción se apoderó de los vecinos, que ya una hora antes se aposentaron con sus sillas alrededor del escenario para ver a los jóvenes chulapos bailar un chotis sin salirse del ladrillo. Los ganadores: Iván Bardariso García, que ganó por segundo año consecutivo; la mejor cjulapa, Coral Gonzalez, y una maja con solera, Irene García Castellón, que, a sus cuatro años, lleva ganando este concurso desde los nueve meses.

(I) EL MUNDO. Madrid. Viernes, 11 de agosto de 2000

El debate sale a la calle

EL COLECTIVO PASO DE CEBRA ORGANIZA FOROS SOBRE INMIGRACION TODOS LOS VIERNES EN LAVAPIES

Una joven se acerca al micrófono. En ella se clavan los ojos de varias decenas de personas, ojos latinos, africanos, asiáticos, mestizos. «Esta manaña, cuando entré en el metro, ví cómo dos guardas de seguridad no dejaba entrar a dos chicos extranjeros, aunque llevaban sus billetes. Me acerqué a preguntar. Los guardas decían que estaban bebidos y que, así, no podían viajar en metro, que podían romper algo. Me indigné. Les dije que a mí nunca me habían impedido la entrada con unas copas de más. Al final vino la policía. Ahora dudo si poner una denuncia. Si alguien me puede aportar alguna idea que lo diga».

   Acto seguido, deja el sitio para que alguien tome el relevo. Es el foro popular que la plataforma Paso de Cebra, de Lavapiés, organiza todos los viernes por la noche en la plaza para que los residentes en el barrio, o los visitantes, expresen sus opiniones sobre la convivencia con los vecinos de otros países, sobre la Ley de Extranjería, sobre el trato que reciben en la ciudad los extranjeros…

Opinar en la plaza
La plataforma, formada por asociaciones sociales ubicadas en la zona, «quiere que el debate salga a la calle, precisamente en un barrio donde todos se reúnen en esta plaza», explica Reduan, de la Asociación Española de Marroquíes en España (AEME).

   Pero no resulta fácil animar a la participación y son más los que miran que los que cogen el micro. «Ustedes están acostumbrados a ir a la urna y votar cada cuatro años, pero no se atreven a opinar», azuza un joven negro a la concurrencia. Para atraer al público, han colocado una gran pancarta con el lema: No al racismo de Estado (en español y en árabe) y otra más que dice: No a la Ley de Extranjería. Al lado, la reproducción de una foto de periódico del ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, trucada, en la que aparece con un mazo en la mano izquierda.

   También han llevado varios tambores senegales (los djembés) y, entre intervención e intervención, algunos africanos improvisan ritmos que hacen moverse las caderas más que las lenguas, haciendo la competencia a las tómbolas y las músicas de los puestos de fritangas que han atraído las fiestas.

   «El alcalde dice que éstas son unas fiestas interculturales. Que editar unos carteles en chino y en árabe es integración. Y lo dice el mismo día que el PP aprueba la reforma de la Ley de Extranjería. ¿Es esto integración?», pregunta al foro Abui, que pertenece al Frente de Organizacione de las Juventudes Africanas (FOJA).

El racismo
El micrófono pasa a las manos de un extranjero, en este caso europeo, que hace hincapié en que «la inmigración no es un problema, como tanto dicen ahora, sino que el problema es el racismo». Y añade: «Los europeos sí que quitan trabajo, los mejores, además, pero no son problema». Todo el mundo, alrededor, aplaude sus palabras.

   El ambiente se va caldeando. Entre la concurrencia casi hay más inmigrantes que españoles. Son asuntos muy cercanos los que se están tratando y, entre ellos, hablan por lo bajo de sus temores a la nueva ley, de sus papeles.

   Los organizadores han llevado también un barreño de sangría y algunos no dudan en probar el resultado de la mezcla.

   El debate, que comenzó sobre las 21.00 horas, dura más de hora y media, entre descansos y música.

   Todos los viernes del verano volverá a la misma plaza. Hoy mismo usted puede participar.

(I) EL MUNDO. Madrid. Viernes, 11 de agosto de 2000

San Lorenzo en la calle

Ayer se celebró en el distrito centro la procesión de San Lorenzo, que estuvo presidida por la primera teniente de alcalde y alcaldesa en funciones, Mercedes de la Merced, acompañada por el concejal de Centro, Carlos Martínez Serrano. Por la mañana, Mercedes de la Merced mostró durante una visita su agradecimiento a los miembros del Samur, Policía Municipal y Bomberos por la rapidez con la que actuaron el día del atentado para «atender a los afectados y tranquilizar a los vecinos» de la calle de Platerías. También agradeció el trabajo del servicio de limpieza y Sitade, informa Mónica Muñoz.

(I) EL MUNDO. Madrid. Viernes, 11 de agosto de 2000

San Lorenzo en la calle

Ayer se celebró en el distrito centro la procesión de San Lorenzo, que estuvo presidida por la primera teniente de alcalde y alcaldesa en funciones, Mercedes de la Merced, acompañada por el concejal de Centro, Carlos Martínez Serrano. Por la mañana, Mercedes de la Merced mostró durante una visita su agradecimiento a los miembros del Samur, Policía Municipal y Bomberos por la rapidez con la que actuaron el día del atentado para «atender a los afectados y tranquilizar a los vecinos» de la calle de Platerías. También agradeció el trabajo del servicio de limpieza y Sitade, informa Mónica Muñoz.

(I) LA RAZON. Madrid. Sábado, 12 de agosto de 2000

La «banda del pegamento» vuelve a hacer de las suyas en Lavapiés

CUATRO INDIVIDUOS ATRACARON A VARIOS PAKISTANIES E HIRIERON A DOS DE ELLOS

El ambiente festivo que vive el distrito Centro quedó empañado ayer por una nueva agresión. Dos ciudadanos pakistaníes resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, tras ser atracados en un bar por cuatro individuos que al parecer eran de origen magrebí. A. R., de 34 años, recibió un botellazo, mientras que M. I. sufrió un corte con una navaja. La Policía sospecha que el robo puede ser obra de la «banda del pegamento».

Redacción, Madrid

La vigilancia policial en el distrito Centro, pese a haber aumentado, no pudo evitar ayer una nueva agresión

Una nueva agresión devolvió ayer bruscamente a la realidad a los vecinos de Lavapiés, inmersos en el ambiente festivo de las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma. Dos hombres de nacionalidad pakistaní , A. R., de 34 años, y M. I., resultaron heridos -uno de ellos de gravedad- tras ser atracados a la puerta de un bar por cuatro individuos que, según los primeros indicios, podrían ser de origen magrebí. Aunque todavía se barajan todas las hipótesis, fuentes de la Policía Municipal no descartan que la tristemente famosa «banda del pegamento» haya vuelto a hacer de las suyas en la zona y esté detrás del suceso.

   Los hechos ocurrieron sobre las ocho y media de la mañana en un bar situado en la calle Mesón de Paredes, 56, en pleno barrio de Lavapiés. A esa hora, cuatro hombres de nacionalidad pakistaní -aunque con domicilio en Madrid- se disponían a salir del local. En la puerta les esperaban cuatro individuos que se abalanzaron sobre el grupo cuando alcanzó la calle para robarles. Tras un forcejeo, los agresores consiguieron sustraerles 150.000 pesetas, documentación y otros objetos personales como llaves.

   Durante la pelea que precedió al robo, A. R. recibió un fuerte botellazo en la cabeza, a consecuencia del cual tuvo que ser atendido por facultativos del Samur 092. Ante la gravedad de las heridas, por las que sangraba abundantemente, los sanitarios decidieron trasladar al herido a la Clínica La Concepción. Tampoco se libró otro de los ciudadanos paquistaníes, M.I., que sufrió un corte en una mano producido por una navaja al intentar repeler la agresión, aunque la lesión no fue grave.

   Los agredidos interpusieron la correspondiente denuncia en la comisaría de Centro, donde se realizan las pesquisas para capturar a los cuatro ladrones, que huyeron inmediatamente del lugar.

(I) LA RAZON. Madrid. Lunes, 14 de Agosto de 2000

El Madrid castizo se prepara para el día grande de La Paloma

LOS VECINOS DEL CENTRO RECUPERAN EL PIROPO EN EL PARQUE DE LAS VISTILLAS

Los vecinos organizaron ayer el campeonato de piropos

C. Otal, Madrid
«Hay que recuperar el piropo madrileño, el que tenía sal, el que nos decía el albañil o el barrendero cuando pasábamos por la calle, y no las guarrerías que se dicen ahora». Josefa, de la Agrupación Castiza «De Madriz al Cielo», invitó así al público que ayer se concentraba en el Parque de las Vistillas a participar en el tradicional concurso de piropos de las Fiestas de la Paloma.

   Al final hubo seis atrevidos, todos ellos veteranos en estos menesteres. Carlitos, que no Carlos, fue el primero en lanzarse con un «tienes un cuerpo que cuando pasas por mi lado me derrito, guapa». Después se acercó al micrófono Bernardo: «si no tienes quién te quiera, aquí me tienes a mí, pa quererte con locura sólo pensando en ti».

   Vicente fue uno de los más aplaudidos, con el «tienes cuerpo de sultana, ojazos de reina mora, el talle de fino mimbre y el porte de gran señora». También se atrevió una mujer, Margarita, con un «quisiera ser corbata, pa pasar el día rebujá a tu cuello, guapo». Pero Alejandro fue un poco más allá: «tienes dos ojos que parecen dos sartenes, que cuando me miro en ellos se me fríen hasta los huevos». Al final, el ganador, por aclamación popular, fue Julián, con un piropo también sobre los ojos, pero algo más suave: «tienes unos ojos que queman, que abrasan, y que con nieve o con lumbre dan o quitan pesadumbre por donde quiera que pasan».

   La fiesta continuó toda la noche en el parque y por las calles de Lavapiés, con concursos, bailes y la actuación de José Manuel Soto. Sin embargo, la emoción estuvo en uno de los campeonatos más arraigados en el barrio, el del «juego de los chinos», que se celebró a última hora de la tarde en «Casa Domingo Nieva». Con estos festejos, Madrid se prepara para el día grande de La Paloma, que se celebrará mañana con la tradicional bajada del cuadro y la procesión.

(I) EL MUNDO. Madrid. El callejón del gato. Martes, 15 de agosto de 2000

La Paloma, cierre de verbena

ANGEL DEL RIO
San Cayetano y San Lorenzo tienen de los vecinos de Embajadores y Lavapiés la devoción justa para dar sentido a unos festejos populares entrañables y que cada año congregan a más vecinos de Madrid.

   Las cigarreras de la Fábrica de Tabacos no iban a San Cayetano a pedirle trabajo, ni los «manolos» acudían a San Lorenzo a solicitarle pan.

   La Virgen de la Paloma es otra cosa. No tiene rango de patrona de Madrid, pero es la Virgen que despierta más devociones en el calendario popular madrileño, y su celebración no se limita a un barrio concreto del distrito Centro. La Paloma representa las fiestas más castizas y auténticas del foro y con ella se cierra el calendario verbenero de la villa.

   No es una imagen, es un cuadro recuperado de la calle, de la ferocidad traviesa de unos chavales que los arrastraban y lo salvó una mujer del barrio. Ni siquiera la iglesia que acoge este lienzo lleva el nombre de la Virgen. Vive de prestado y preside el altar, del que es descolgado por los bomberos en la mañana de cada 15 de agosto, en un acto que congrega a miles de personas.

   Esta trilogía (San Cayetano, San Lorenzo y la Paloma) conforma las fiestas del distrito Centro, que en esta ocasión fueron pregonadas por Concha Velasco, esa señorita de Valladolid, que a fuerza de meterse en los personajes más íntimos de la Villa y Corte, pasa por ser una gachí de armas tomar, una chulapona de rompe y rasga, que sale de bureo por el foro con el salero de una modistilla. Concha puede ser Casta o Susana, cigarrera o chisposa.

   Es capaz de encarnar a un pichi altanero o a la Revoltosa, camino de la verbena. Ella interpreta y ejerce de castiza, y por eso confiesa que le ha llenado de ilusión haber sido la pregonera de estas fiestas, las más auténticas.

   Concha encarna a esa madrileña que da celos al Julián, cajista de imprenta, pasea del brazo de don Hilarión, ese viejo verde boticario, que la lleva a la verbena de parranda, para marcarse un chotis, mientras abanica el aire pastoso de la fritanga, con su movimiento de mantón, y la señá Rita aplaca la furia del mozo, que ha estrenado safo y parpusa luce palmito ante la hembra que le corta el aire con su desparpajo.

   Todo esto es la Paloma, la patrona honorífica de Madrid, del viejo Madrid, la última verbena que Dios envía, las fiestas del distrito Centro, que convierten las calles en un espacio comunal y bullanguero, por el que se deslizan las notas de un organillo que huele a barniz viejo y a olvido, y donde las agrupaciones castizas ponen todo de su parte para que las tradiciones más populares, las verbenas populares, no las agosten los vientos de la modernidad.

(I) LA RAZON. Madrid. Martes 15 de Agosto de 2000

MADRID ES UNA FIESTA

Pese al éxodo veraniego, los ciudadanos de la capital llenan las terrazas y los locales nocturnos y se vuelcan en las celebraciones de San Cayetano, San Lorenzo y La PalomaLos madrileños han participado activamente en todas las celebraciones, mezclándose a partes iguales la religión, el ocio y las costumbres populares.

Madrid, en agosto, es mucho Madrid

CALLES CONCURRIDAS Y TERRAZAS A REBOSAR EN LAS FIESTAS DE SAN CAYETANO, SAN LORENZO Y LA PALOMA, QUE HOY TERMINAN

Madrid se despide hoy de sus fiestas. La tradicional bajada del cuadro de la Virgen de La Paloma y la procesión pondrán fin a 16 días en los que se han mezclado, en buenas dosis, la religión, la música, la diversión y costumbres populares. Un año más, chulapos y no chulapos, castizos y foráneos, han llenado hasta el último rincón del centro. Esta vez, sin embargo, las fiestas han adquirido un color especial. La presencia de muchas de las comunidades que viven en Lavapiés ha conseguido conjugar el casticismo más puro con la riqueza de otras culturas. Tanto unos como otros han respondido masivamente, como lo demuestran las terrazas de verano a rebosar, las calles repletas de gente y los locales de ocio a pleno rendimiento.

Una de las grandes «conquistas» ha sido recuperar al pequeño público

J. G Treceño, Madrid
Un simple recorrido por las calles de Madrid permite comprobar que la capital se ha volcado este año, quizás más que ningún otro, con sus fiestas más castizas. Todos aquellos que han decidido este año quedarse en la ciudad en agosto -y son cada vez más- han tenido en las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma su mejor excusa para disfrutar del mejor verano sin salir de casa.

   Pero, esta vez, a las fiestas se les ha sumado un elemento nuevo: la gran «torre de Babel» en que se ha convertido la capital de la capital, es decir, el distrito Centro, donde no es difícil ver a miles de vecinos de nacionalidades dispares paseando junto a chulapas y chulapos perfectamente enjaezados.

   Por sus calles se puede ver a magrebíes, afganos, cubanos, ecuatorianos o chinos y, por supuesto, españoles, sentados en alguna de las múltiples terrazas instaladas en la calle. A veces una imagen paraliza de pronto al visitante que transita por la plaza de Lavapiés. Un grupo de magrebíes se ha propuesto participar activamente en lo que ya consideran que son sus fiestas. A la cadencia de sus instrumentos se une de pronto el tambor de un espectador guineano que salta a la improvisada platea, y un vecino cubano se adueña del semicírculo formado por los espectadores y danza al ritmo de la música. En un momento, el público se ve envuelto en el fragor del momento y participa dando palmas.

   Esta es la imagen que mejor resume lo que ha sucedido en estas fiestas. Unos turistas nórdicos coinciden con la opinión generalizada: «El ambiente es increíble. Hay un clima de hermanamiento que pone los pelos de punta», asegura Thomas, un noruego de 22 años que ha venido por primera vez a Madrid. La situación ha cambiado tanto que, ayer, algunas peñas afirmaban que, el próximo año, la comunidad china será incluida en la Comisión de Festejos.

   Pero si hay algo que ha quedado claro en estas fiestas es que nada conseguirá ensombrecer el aspecto más castizo de las celebraciones. Y no sólo eso. Las costumbres populares no sólo no retroceden sino que, cada año, se consolidan un poco más.

   Los vecinos de Centro aseguran que son los más «gatos y chulos de todo Madrid», y no les cuesta mucho afirmar que San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma son las «verdaderas fiestas del pueblo de Madrid». Son muchos madrileños que año tras año repiten su visita. El motivo: «Es como recuperar las fiestas de la antigua villa. La capital parece más cercana, más humana y además el buen ambiente garantiza diversión sin problemas», asegura una pareja de jóvenes veinteañeros que paran un instante de bailar salsa.

   Churrerías, tómbolas, puestos de berenjenas, el tradicional «pin, pan, pun»… se pierden entre la riada humana que visita por las noches las fiestas. El maestro de ceremonias de la tómbola se mueve espasmódicamente de un lado a otro de su pequeño escenario tratando de llamar la atención de los viandantes. Este año el muñeco «estrella» es el pokémon, protagonista de una serie infantil de dibujos de éxito.

   Las fiestas están concebidas para que en ellas participen activamente los visitantes, y en ese empeño lleva más de 43 años la peña «La Simpatía», que presume de ser la más antigua de Madrid. Junto a sus miembros, el trabajo incansable de los integrantes de la Asociación de Vecinos «La Corrala», una auténtica institución y el verdadero motor de estos festejos.

   La vida de las fiestas del distrito Centro comienza en la tarde noche. La calles engalanadas con guirnaldas, cadenetas y los insustituibles mantones de manila de los balcones, contemplan el paso de cientos de chulapos y chulapas que se hacen hueco entre las calles para bailar al ritmo de algún organillo. Entre el deambular de los visitantes, tampoco falta el tradicional barquillero, que aunque asegura que el negocio «no es lo que era», confiesa que el humo de los churros y de la «fritanga» es como el oxígeno que necesita para respirar. Pocos dirían al contemplar las abarrotadas calles que muchos madrileños están fuera disfrutando de sus vacaciones.

   Un grupo de jóvenes que ha decidido quedarse en agosto coincide en que los que se van de Madrid por vacaciones se pierden «lo mejor», el ambiente de vecindad del antiguo pueblo de Madrid. No es raro ver por las calles al concejal del distrito, Carlos Martínez Serrano, que dice ser «de la zona de toda la vida». Pero, como todo lo bueno termina, hoy acaban las celebraciones, con la ofrenda floral y la procesión. Más tarde, a las doce, los fuegos artificiales clausurarán oficialmente las fiestas. Después, quedarán los rigores estivales y los paseos por las vacías calles de Madrid, bajo la luna más castiza.

Paula Ruiz, una «maja» con años de experiencia
A sus 17 años, Paula Ruiz es ya toda una «veterana» de las fiestas más castizas de Madrid. Después de haber sido elegida tres veces maja infantil, este año los jueces han visto en ella la perfecta encarnación del espíritu de las fiestas en honor a la Virgen de La Paloma.
Paula tiene muy claro lo que se necesita para ser la perfecta «maja» madrileña: «Simpatía, casticismo y, sobre todo, sentir las fiestas». Pese al ajetreo y al constante ir y venir al que se enfrenta estos días, Paula no cambiaría la festividad de la Virgen de la Paloma por nada del mundo.

   «Me gustan las fiestas porque las he vivido desde que era muy pequeña. Por eso no entiendo cómo hay gente de Madrid o del barrio que no lo siente así». Para que el sentimiento de esta celebración perdure todavía muchos años, la «maja» hace un llamamiento a todos los jóvenes: «que se vistan de chulapos o chulapas y vengan a pasar un buen rato, ya que la mayor parte de los que lo hacen ahora son gente mayor».

   Sin embargo la tradición no está reñida con los nuevos tiempos, y Paula está encantada de que las fiestas atraigan cada vez más a gentes de diferentes países y culturas que participan activamente. «Me gusta que haya gente de todos los lados porque enriquece el barrio, siempre desde el respeto a las diferentes culturas», asegura.

   Enfundada en su imponente traje de goyesca, Paula sólo encuentra una pequeña pega a su cargo: el calor. «Es lo que peor llevo de las fiestas, porque con el vestido y el calor que está haciendo se suda mucho». Pese a todo, el «sacrificio» merece la pena. Todo sea por recibir con todos los honores a la Virgen de la Paloma.

   Su ejemplo es el de otros muchos jóvenes del barrio que, poco a poco, están arrinconando la idea de que el casticismo es sólo una cosa de «viejos». Y es que el casticismo también está de moda.

(I) EL MUNDO. Madrid. Miércoles, 16 de Agosto de 2000

Cerca de 500.000 personas invaden el centro para celebrar la Paloma

Mª LOURDES SANZ, Madrid
Las fiestas de la Paloma, San Lorenzo y San Cayetano llegaron ayer a su fin. Cientos de ciudadanos, muchos vestidos de chulapos y chulapas, salieron a las calles del distrito Centro a gozar del último día de las fiestas.

Un niño besa la imagen de la Virgen de la Paloma bajo la mirada del alcalde y varios fieles. (Carlos Barajas)

   El alcalde de Madrid, José María Alvarez del Manzano, no quiso perderse esta celebración. Rompió, como hace todos los años, sus vacaciones en Almería y regresó a su Madrid. Participó en una ofrenda floral; visitó la imagen y participó en la procesión a última hora de la tarde.

   El alcalde aseguró que el momento álgido de las fiestas es la procesión en honor a la Virgen que fue presenciada por unas 500.000 personas. La procesión paseó la imagen de la Virgen por algunas de las calles más céntricas de la ciudad. La imagen fue bajada y sacada de la iglesia por el cuerpo de Bomberos. La participación del cuerpo en esta fiesta es muy activa y viene de antiguo. La historia cuenta que en una ocasión en la que la Virgen no pudo ser sacada en carroza, se usó un coche de bomberos como improvisado vehículo procesional. Como todos los años, los bomberos hicieron una exhibición en la Puerta de Toledo.

   Los fieles que presenciaron la ofrenda y la procesión se sentían «muy emocionados» por ser testigos de una fiesta que cuenta con más de 200 años de tradición. «La Paloma es la patrona de la gente humilde de Madrid», apostilló el alcalde.

(I) LA RAZON. Madrid. Miércoles, 16 de Agosto de 2000

Los madrileños se rinden ante La Paloma

MILES DE FIELES COLAPSARON LOS ALREDEDORES DE LA CALLE DE TOLEDO PARA VENERAR A LA «PATRONA» DE LA CAPITAL

Dieciséis días de fiesta en Madrid. Pero ninguno como el de ayer. La Patrona oficiosa de la capital, la Virgen de La Paloma, volvió a levantar pasiones entre los miles de devotos que acudieron a la iglesia para contemplar el descenso de su cuadro y la procesión que recorrió las calles del centro.

Un piquete de gala del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento descolgó el lienzo entre los aplausos de los fieles

César Otal, Madrid
A las dos menos cinco de la tarde, una veintena de miembros de este Cuerpo colocaron una escalera ante el lienzo de la Virgen de La Paloma y comenzaron, con esfuerzo y sobre todo, mucho cuidado, a bajar la imagen. La iglesia entera callaba. Uno de los bomberos se subió a la escalera y colocó varias cuerdas de color rojo alrededor del cuadro para bajarlo, ayudado en todo momento por una polea. Sin embargo, el silencio se rompió y se convirtió en un murmullo cuando, por un momento, pareció que el cuadro se iba a caer al suelo. «¡Ay madre!», exclamó una señora.

   Pero todo se quedó en un susto. En cuanto vio que su «Patrona» no corría peligro, comenzó a gritar mientras los bomberos la bajaban: «¡Venga, guapa!» El murmullo se convirtió entonces en aplauso generalizado y en un «viva la Virgen de La Paloma», aunque dedicado también a los esforzados bomberos.

   Y es que este Cuerpo está vinculado a La Paloma desde principios de siglo, cuando la iglesia que custodia el cuadro pedía ayuda al Parque III, situado en la céntrica calle Toledo, a sólo unos metros, para descolgarlo. Incluso, después de la Guerra Civil, los bomberos prestaban uno de sus coches para sacarlo en procesión. Hoy, la Hermandad de La Paloma está formada por más de 300 bomberos, y conserva intacta el espíritu y la ilusión que caracterizaron a los primeros momentos.

   Y es que, ayer, la imagen más castiza de la capital volvió a conquistar el corazón de los madrileños que acudieron a la misa mayor que se celebró en la Iglesia de Nuestra Señora de La Paloma, en la calle Toledo, y a la multitudinaria procesión que recorrió las principales calles del centro de la ciudad. No en vano, por sentimiento y por tradición, La Paloma está considerada como la Patrona de Madrid, aunque el título le corresponda oficialmente a la Virgen de la Almudena.

   Entre el público que asistió al oficio religioso se encontraba el alcalde de la capital, José María álvarez del Manzano, que, como es ya tradicional, hizo un paréntesis en sus vacaciones en la costa andaluza para honrar a la «Patrona» de los madrileños. álvarez del Manzano estuvo acompañado en todo momento por un nutrido grupo de concejales de la Corporación Municipal, entre los que se encontraban Adriano García-Loygorri, concejal responsable del área de Medio Ambiente y cuarto teniente de alcalde; Carlos Martínez Serrano, edil de la Junta Municipal de Centro, Fernando Martínez Vidal, concejal de Cultura y las ediles María Antonia Suárez y María Dolores Navarro.

   Sin embargo, este año los fieles a la Virgen echaron mucho en falta la presencia de una devota de honor, Su Alteza Real la Condesa de Barcelona, fallecida el pasado 2 de enero, y una de las asiduas a estas celebraciones. Ana, una mujer engalanada con sus mejor traje de castiza, lo reconocía ayer poco después de que el cuadro de la Virgen tomara contacto con el suelo. «Era muy querida por todos, y ya nos habíamos acostumbrado a su presencia en los actos de la Paloma», afirmaba.

   Tras el descenso del cuadro, las colas de fieles se sucedieron a lo largo de todo el día, entre nervios y empujones para besar la imagen de La Paloma. Y un año más, muchas madres acudieron a la iglesia con sus hijos recién nacidos para ofrecérselo a la Virgen.

   La historia de La Paloma es una historia ya centenaria. La conocida popularmente como «Patrona» de la capital lleva más de doscientos años recibiendo piropos de todos los madrileños. Cuenta la tradición que, en el siglo XVIII, una mujer a la que llamaban afectuosamente «la beata», Isabel Tintero -cuyo cuerpo se encuentra enterrado en el Altar Mayor de la Iglesia de La Paloma-, se encontró a unos niños jugando con un lienzo cerca de un palomar. Les preguntó cuáles eran los motivos por los que estaban jugando con el cuadro y les dio unas monedas por él para llevárselo a su casa.

   Algunos dicen que este hecho ocurrió en Alcalá de Henares, otros que en Madrid. Pero lo cierto es que Isabel Tintero nunca pudo imaginar la pasión que este cuadro de la Virgen de la Soledad levantaría después entre los vecinos del barrio. Los vecinos acudían al portal de su casa para rezarle y pedirle todo tipo de favores, especialmente las embarazadas.

   La tradición cuenta también que todos los días acudía una paloma para refugiarse junto al cuadro, por lo que los vecinos comenzaron a llamarla la Virgen de la Paloma. Y con este popular nombre se quedó ya para el resto de los años.

   Desde entonces, cada año se venera a la Virgen con el descenso del cuadro y la posterior procesión por el corazón más castizo de la ciudad. Pero las muestras de devoción, sin embargo, van mucho más allá. Ayer, desde las siete de la mañana la iglesia permaneció abarrotada de incondicionales para escuchar las misas que se fueron celebrando cada hora hasta la una de la tarde, cuando se ofició la misa mayor.

   A las doce de la mañana, mientras muchos aguardaban ya en el interior del templo para contemplar la bajada del cuadro, la Agrupación de Madrileños y Amigos «Los Castizos» realizó un año más, y como manda la tradición, la ofrenda floral a la Virgen en el solar de la Carrera de San Francisco. Todos los miembros de la agrupación acudió impecablemente vestido para la ocasión con sus trajes de chulapos y chulapas.

   Allí se dieron cita también las autoridades municipales, con el alcalde a la cabeza. Alvarez del Manzano señaló durante la ofrenda floral que «éste es el día de Madrid y de los madrileños y espero que la Virgen de La Paloma conceda a todos los madrileños lo que cada uno necesita». Aunque animó a toda la ciudad a «participar y fomentar tradiciones tan castizas como estas fiestas», comentó que no podría bailar en este día tan señalado «porque tengo un esguince, así que sólo podré hacer el acompañamiento, que algo es algo».

   El día transcurrió entre mantones de manila, guirnaldas, flores organillos, puestos de comida, sangría, limonada, chulos, chulapas y Don Hilarión, La Casta y La Susana. La calles del centro estuvieron abarrotadas desde primera hora de la mañana de vecinos, curiosos y turistas. El calor fue sofocante, pero nadie abandonó las terrazas y los puestos instalados en los alrededores de la calle de Toledo.

   El ambiente de fiesta se vivió tanto antes como después del acto religioso. Así, a las once de la mañana la Plaza de la Paja acogió la final del campeonato de mus «San Cayetano, San Lorenzo y la Virgen de La Paloma, y a la una de la tarde la Agrupación Castiza «El Orgullo de Madri» ofreció baile y vermouth a todos los que por allí se dejaron caer. El aire festivo se mantuvo hasta que llegó otro de los momentos álgidos del día, el de la esperada procesión.

   A las ocho de la tarde volvieron las aglomeraciones a la Iglesia de Nuestra Señora de La Paloma. En la puerta de entrada, los fieles vitorearon de nuevo al cuadro y, aunque el calor no dejó de apretar, no cabía ni un alfiler. Entre aplausos, gritos e, incluso, lágrimas, la procesión con la carroza echó a andar a paso lento recorriendo la calle de Isabel Tintero, la Gran Vía de San Francisco, la glorieta Puerta de Toledo, la calle de Toledo, la plaza de la Cebada, la calle de Calatrava y la de la Paloma, hasta devolver el cuadro a la iglesia de donde salió.

   La Virgen no estuvo sola durante el recorrido. El Cuerpo de Bomberos, el alcalde, y parte de la Corporación municipal escoltó el lienzo de La Paloma, así como un nutrido grupo de vecinos pertenecientes a las distintas peñas del centro ataviados con los trajes típicos de goyescas, chulapos y chulapas, que se despedían así de más de dos semanas de celebraciones.

   Las fiesta continuó hasta bien entrada la noche. A las diez y media, el Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento realizó una exhibición de gimnasia en el Parque de Bomberos situado en la calle Puerta de Toledo. Tras el acto se entregaron las distinciones «Palomas de Bomberos de Madrid» a 35 personalidades. Pero el distrito Centro de Madrid se llenó también de actuaciones, bailes y entregas de premios de los distintos concursos y campeonatos que las agrupaciones castizas del barrio han organizado a lo largo de estas fiestas.

   Los Jardines de Las Vistillas acogieron la actuación de Olga Ramos y Olga María Ramos, y el Parque de la Cornisa sirvió de escenario para el broche de oro: el tradicional castillo de fuegos artificiales. Con ello se puso fin a 16 días en los que hubo sitio para todo, tanto para los actos religiosos como para la música, las verbenas y los acontecimientos deportivos y culturales.

(I) EL MUNDO. Madrid. Viernes, 25 de agosto de 2000

Los vecinos del entorno de San Francisco el Grande pondrán hoy fin a la programación del Cine de Verano

Madrid
Los vecinos del entorno de San Francisco el Grande pondrán hoy fin a la programación del Cine de Verano, que los residentes organizan en el solar situado junto a la basílica, con la proyección de la película Nadie conoce a Nadie. Los vecinos realizan acciones culturales reivindicativas como ésta desde hace más de dos años en el mencionado solar que el Ayuntamiento ha cedido al Arzobispado y no a los vecinos.

(I) EL PAIS. Madrid. Lunes, 11 de septiembre de 2000

La adjudicación de trabajos para Lavapiés al funcionario de Pozuelo suma múltiples defectos

Urbanismo adjudicó el proyecto tras la presentación de dos ofertas que se autoeliminaron

FRANCISCO MERCADO | Madrid

La investigación abierta por el PSOE sobre los contratos dados por el Ayuntamiento de Madrid al funcionario y empresario privado de Pozuelo, Leopoldo Gómez Gutiérrez, ha destapado nuevas anomalías en la adjudicación de trabajos sobre la reforma de Lavapiés. El edil socialista Rafael Simancas pedirá la remisión al Tribunal de Cuentas de unos 20 contratos que Gómez Gutiérrez ha obtenido del Ayuntamiento de Madrid. «En todos los que hemos estudiado hay alguna irregularidad: se declara una falsa urgencia para reducir controles al contratar, se fraccionan los contratos o se simula la concurrencia».

Ex diputado de AP
El 21 de abril de 1998, la Gerencia de Urbanismo dictaba las bases para contratar un proyecto de rehabilitación de la zona de Mesón de Paredes (Lavapiés). La directora de Servicios para el Desarrollo Urbano, Sara de la Mata, daba el visto bueno para contratar el trabajo por «procedimiento negociado sin publicidad por razones de urgencia», a un precio máximo de 12.250.000 pesetas. Las tres ofertas recibidas llevan idéntica fecha de redacción, 13 de abril de 1998, ocho días antes de que se firmara el pliego de condiciones, un detalle que hubiera invalidado cualquier adjudicación, según el PSOE. Las tres cartas no sólo coinciden en su fecha, su texto también es idéntico, salvo en las cifras ecónomicas e identificación del empresario. Y se despiden igual: «En espera de vernos favorecidos con su encargo, y reiterando nuestro agradecimiento por su atención en invitarnos, quedamos pendientes de sus noticias, aprovechando la ocasión para saludarles muy atentamente». Los rivales de Elmursa, la empresa privada del funcionario público de Pozuelo (investigado en su municipio por evaluar ofertas de un socio suyo que consiguió contratos públicos), cometieron un error de principiante: licitaron por un precio superior al máximo fijado por el Ayuntamiento para concurrir (12.250.000 pesetas). Infraestructura y Medio Ambiente, empresa habitual contratista del Ayuntamiento de Pozuelo con el aval de Leopoldo Gómez como ingeniero jefe municipal, según denuncia el PSOE, ofreció 12.380.000 pesetas, y Técnicas Territoriales Urbanas planteó un precio de 12.500.000. Esta empresa ya había licitado por un precio superior al establecido cuatro meses antes, y también compitiendo con Elmursa.

   En el contrato de rehabilitación de Mesón de Paredes, la empresa del funcionario de Pozuelo nuevamente clavó el precio. Ni una peseta arriba, ni abajo: 12.250.000 pesetas. Y ganó el contrato, pese a los reparos del interventor sobre la innecesaria urgencia y el fraccionamiento irregular del contrato, reparos a los que nadie en el Ayuntamiento atendió a juzgar por el desarrollo de la adjudicación. El técnico que gestionaba el expediente explicó que todas las actuaciones para la rehabilitación de Lavapiés tenían carácter de urgencia y que las distintas acciones de la primera fase tenían carácter independiente entre sí.

   Según los expedientes examinados por el PSOE, el funcionario de Pozuelo, ex diputado regional de AP, ha recibido numerosos contratos menores sin concurrencia alguna; en los casos de procedimiento negociado (selección de tres ofertas recabadas por el Ayuntamiento) era él único que no sobrepasaba el precio máximo de licitación, y cuando sí ha habido concurso, en algún caso, ha sido el único en presentarse. Así, entre el 1 de agosto y el 21 de agosto de 1996, la oficina de contratación de la Gerencia Municipal de Urbanismo tuvo abiertas sus puertas para contratar los trabajos de «redacción de los estudios de tráfico y aparcamiento en el área de rehabilitación de Lavapiés, primera fase». El 12 de agosto presentó su oferta Elmursa. No se recibieron más. El socialista Simancas ve un cúmulo de anomalías en las contrataciones de este funcionario municipal por el Ayuntamiento. «Resulta sospechoso que no se remitan a la comisión de vigilancia por parte del equipo de gobierno todos los contratos requeridos de esta empresa, sobre todo teniendo en cuenta que todos los examinados hasta ahora presentan alguna irregularidad».

   Los seis contratos que el PSOE ha analizado están cargados de anomalías. «Todos se han adjudicado a dedo, excepto uno. La mayoría se ha tramitado por urgencia para agilizar trámites y limitar los controles y la concurrencia. El interventor ha demostrado la falsedad de tal urgencia en algunos casos; en otras ocasiones, se simula burdamente la concurrencia de ofertas, que, sin embargo, tienen redacciones idénticas y la misma dirección».

   El alcalde de Pozuelo, José Martín Crespo, del PP, no ve motivo alguno para suspender cautelarmente a su ingeniero jefe, Leopoldo Gómez. Aunque ya está comprobado que Elmursa fue contratada para unas obras de saneamiento de aguas que cofinanciaba el Ayuntamiento de Pozuelo, donde este funcionario cobra exclusividad, el regidor despacha así el asunto: «Si ha habido alguna irregularidad, es cosa del Ayuntamiento de Madrid, que es el que contrataba». Y sobre la supuesta incompatibilidad de su funcionario, opina que deberá ser «objeto de un profundo debate jurídico». Idéntica fórmula planteó antes del verano para enjuiciar el hecho de que su funcionario recomendase contratar a empresas cuyo propietario es socio suyo en varias firmas.

(P) EL PAIS. Madrid. Martes, 26 de septiembre de 2000

Un hombre recibe seis puñaladas en una reyerta en Lavapiés

Un hombre, de 26 años, recibió seis puñaladas en una reyerta entre varios individuos ocurrida anoche en la Plaza de Tirso de Molina. Según informó el Samur, que atendió al herido, tenía dos puñaladas en el tórax, dos en le abdomen y dos en el brazo derecho. Su estado era grave y fue trasladado al Hospital Clínico. La policía buscaba anoche en esa zona a los agresores, que huyeron tras la trifulca.

(I) EL MUNDO. Cultura. Sábado, 30 de septiembre de 2000

Vía libre para el Reina Sofía

Madrid
El Consejo de Ministros autorizó ayer la ejecución del proyecto de obras de la ampliación del Museo Nacional de Arte Reina Sofía, al amparo de lo dispuesto en el artículo 244.2 de la Ley sobre Régimen de Suelo y Ordenación Urbana. Esta autorización responde a la urgencia y al excepcional interés público de la ejecución del proyecto declarados en la orden de la ministra de Cultura, Pilar del Castillo, del pasado 17 de julio, se afirma en la nota del Consejo de Ministros.

Se reserva el edificio principal de Sabatini, en exclusiva, a la exhibición de la colección permanente y se crean nuevas estructuras arquitectónicas, previa demolición de las existentes, para acoger nuevos espacios destinados a la biblioteca, auditorio, oficinas, salas de exposiciones temporales y otros servicios. Según el Gobierno, el interés excepcional público se desprende de la propia configuración del museo como uno de los más significativos del mundo de arte contemporáneo y con una afluencia de público cercana al millón trescientosmil de visitantes al año, uno de los museos más visitados de España. La ampliación será llevada a cabo por el arquitecto francés Jean Nouvel y terminarán a finales del próximo 2003.

(P) EL PAIS. Madrid. Jueves, 5 de octubre de 2000

El acusado de matar a su hijastro, de cinco años, asegura que no lo hizo y dice que tiene «la conciencia tranquila»

T.E., Madrid
«Tengo la conciencia muy tranquila porque yo no tengo nada que ver con este niño. Yo no lo maté. Yo lo quería como un hijo». Son palabras de A.B., un hombre de nacionalidad marroquí acusado de causar la muerte a golpes de su hijastro, un niño de cinco años. Los hechos ocurrieron el 30 de mayo del año anterior en el número 62 de la calle de Embajadores.

   A.B. declaró ayer en la Audiencia Provincial de Madrid en el primer día del juicio con jurado popular que se sigue por este caso. El fiscal pide para el acusado una pena de 15 años de prisión por homicidio con el agravante de abuso de superioridad y de parentesco. La defensa solicita la absolución.

   Según el representante del ministerio público, A.B. propinó varios golpes en la cabeza y el rostro del pequeño, lo que le causó una hemorragia cerebral que acabó con su vida. El niño era fruto de una relación anterior de su mujer. La pareja tiene un hijo en común de tres años.

   El fiscal recordó que existe otro proceso judicial paralelo en el que se acusa a A.B. y a su mujer de situación de abandono de un menor. «El acusado no quería al niño porque no era suyo», señaló el fiscal. Esto, explicó, motivó el homicidio del pequeño.

   La defensa de A.B., el letrado Marcos García Montes, sostiene que su representado no se encontraba en el domicilio cuando se produjo la muerte del menor, que pudo haber sido provocada por una caída (tropezar en el suelo) o una precipitación (caer desde algún punto elevado). Entre sus argumentos, García Montes destacó el hecho de que la madre del niño muerto continúa unida sentimentalmente a A.B. «Porque no cree que él haya sido el culpable». Además, asegura que el acusado padecía en el momento de los hechos un cuadro psiquiátrico de alcoholismo crónico.

   En su relato, A.B. reconoció que es «carterista» y que el día de los hechos -era domingo- se dirigió al estadio Santiago Bernabéu a trabajar. «Necesitaba dinero», afirmó. Al salir del domicilio dejó al pequeño solo y dormido. «Cuando regresé a casa el niño estaba tumbado en el suelo. Se veía que estaba mal. Lo llevé al baño y cuando lo estaba duchando noté que tenía un golpe en la cabeza y un color un poco raro. Además, se había hecho caca y dijo que tenía frío». A.B. contó que después llamo a su mujer y que, al llegar, ésta se puso «histérica». «¿Por qué no avisó a una ambulancia?», le preguntó el fiscal al acusado. «No lo sé. Primero llamé a la madre», respondió A.B. El juicio continúa hoy.

(P) EL PAIS. Madrid. Viernes, 6 de octubre de 2000

La madre del niño muerto afirma que su pareja no lo mató

EL MENOR FALLECIO POR LOS GOLPES QUE RECIBIO

T.E., Madrid
«Yo sé muy bien que no fue él. Me hubiera matado a mí primero, pero no al niño. Si sé que fue él, entro a la cárcel y lo mato yo misma». La madre del niño de cinco años, de cuya muerte se culpa a su pareja, A.B., negó así de tajante que éste fuera el autor de los golpes que, según el fiscal, causaron el fallecimiento del menor el 30 de mayo del año pasado en el número 62 de la calle de Embajadores.

   El de ayer fue el segundo día del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial de Madrid contra A.B., un hombre de nacionalidad marroquí, para quien el ministerio fiscal solicita 15 años de prisión por homicidio con el agravante de abuso de superioridad y de parentesco. La defensa pide la absolución.

   La mujer de A.B., madre del pequeño muerto -fruto de una relación anterior-, y pieza clave en el proceso, dijo ante el jurado popular que examina el caso que recibió una llamada de su compañero sentimental en la que le informaba del estado del pequeño. Al llegar a casa, explicó, vio que A.B. bañaba al menor. «Pero no recuerdo si el niño tenía alguna señal de violencia», declaró la mujer. Unos segundos después la madre del niño muerto sufrió una crisis nerviosa que le impidió continuar con su relato. En medio de sollozos tuvo que abandonar la sala.

   Al regresar al estrado, el fiscal le hizo la misma pregunta que un día antes había formula al acusado. ¿Por qué no llamó al médico? «No sabía qué hacer», contestó. El fiscal hizo énfasis en que en la primera versión que la madre ofreció de los hechos, la mujer había explicado que cuando vio al niño le preguntó a su marido si lo había golpeado. «Dije eso porque la policía me estaba amenazando», afirmó.

   En la sesión de ayer también declararon miembros de la policía que practicaron la inspección ocular del lugar de los hechos y varios familiares de la pareja, así como vecinos de su domicilio.

(P) EL PAIS. Madrid. Sábado, 7 de octubre de 2000

El forense afirma que el golpe que recibió el niño marroquí de 5 años produjo su muerte

T.E., Madrid
Recibió un golpe en la cara. La cabeza se desplazó y probablemente chocó contra una pared o un objeto duro que, al final, produjo una hemorragia cerebral que acabó con su vida. ésa fue la explicación que encontró el forense a la muerte del niño marroquí de cinco años que falleció el 30 de mayo del año anterior en el número 62 de la calle de Embajadores. Por estos hechos, A.B., pareja sentimental de la madre del menor, está siendo juzgado por un jurado popular.

   El fiscal solicita para el acusado 15 años de prisión por homicidio con el agravante de superioridad y de parentesco. En la jornada de ayer, el representante del ministerio público elevó a definitivas sus conclusiones provisionales y tan sólo agregó en su escrito que A.B. cometió el delito «aprovechándose de su fortaleza física». La defensa mantuvo la petición de absolución.

   En su relato, el médico forense que practicó la autopsia al cadáver explicó con detalle las lesiones que encontró en el cuerpo del pequeño. «Tenía tantas, que prefiero leer el informe», dijo ante la sala. El niño marroquí presentaba, entre otras, contusiones recientes en el ojo izquierdo y en el labio inferior, hematomas en las zonas parietal y occipital derechas de la cabeza, lesiones en los antebrazos «características de los movimientos que se hacen en defensa propia» y una quemadura de segundo grado en un pies, «que no había sido tratada por un médico». Esta herida se había producido, según el especialista, unos quince días atrás.

Lesiones sin tratar
«Un niño que presentaba tantas lesiones, unas antiguas, y el hecho de que no hubieran sido tratadas por un médico me hacen pensar que fueron provocadas por una tercera persona». En opinión del forense, es bastante «improbable», «inverosímil» e «ilógico» que el niño se hubiera caído desde algún sitio y que esto ocasionara su muerte. Además, resaltó el hecho de que por la quemadura del pie, que se encontraba en proceso de cicatrización, difícilmente podría subir a algún punto elevado. «Tendría que ser bastante doloroso», señaló. Otro de los forenses consultados, sin embargo, no descartó al 100% la hipótesis de la caída. «Pero dadas las condiciones del niño estamos ante un caso de un pequeño que sufrió violencia», agregó.

   Tras la hemorragia cerebral, el pequeño, que se veía desnutrido, según el forense, pudo haber sufrido una «muerte lenta». «En estos casos puede aparecer dolor de cabeza, vértigo, visión doble, letargo y coma. Desde que se producen los síntomas hasta la muerte pueden pasar horas», explicó el experto. En opinión de otro especialista consultado por la defensa, sólo hubo «escasa agonía». «La muerte pudo ser rapidísima», indicó. El día de los hechos, A.B., según relato que ofreció en su comparecencia, dejó al niño solo y dormido en casa. Cuando regresó, lo encontró «bastante mal».

(I) MadriDiarO. Sucesos. Martes, 10 de octubre de 2000

Declarado culpable el hombre acusado de matar al hijo de cinco años de su compañera sentimental

SIETE DE LOS NUEVE JURADOS VOTARON LA CULPABILIDAD

Efe, Madrid
El jurado ha declarado culpable a A.B., de nacionalidad marroquí, de matar al hijo de cinco años de su compañera sentimental el 30 de mayo de 1999 en el domicilio en el que convivían en Madrid. En el veredicto siete de los nueve jurados declararon culpable al acusado, de 37 años, aunque cinco se mostraron favorables a la solicitud de indulto.

   El texto del veredicto de culpabilidad señala que el acusado golpeó al niño aprovechando su condición de «padre» y que actuó intencionadamente. Agrega que el procesado se encontraba en casa y que el golpe que recibió el niño fue «por mano humana». Entre los elementos de convicción en los que se basa el jurado para adoptar esta decisión figura la autopsia que realizó uno de los forenses que declaró en el juicio y las fotografías del pequeño una vez muerto. No obstante, siete de los jurados mostraron su convencimiento de que el acusado no aprovechó su condición física para agredir al menor.

   Este veredicto fue comunicado esta tarde al procesado en una vista celebrada en la Audiencia Provincial de Madrid, en la que el fiscal, tras conocerlo, solicitó la misma pena que había reclamado en sus conclusiones definitivas en el juicio. El representante del Ministerio Público pidió 15 años de prisión, al señalar que ha concurrido la circunstancia agravante de parentesco y añadió que aunque el jurado no ha apreciado la de abuso de superioridad, «los hechos en sí, las circunstancias del mismo y el que se tratara de una persona menor exige el grado máximo de la pena».

   Además, el fiscal señaló que no es conveniente la solicitud de indulto para el procesado. Por su parte, el abogado del acusado mostró su sorpresa por el hecho de que el fiscal mantuviese la misma petición de pena ya que el jurado apreció sólo una agravante de las dos que estima el Ministerio Público que concurren. El letrado de la defensa solicitó doce años y seis meses de prisión como máximo para su patrocinado, aunque anunció que recurrirá la sentencia. Asimismo, calificó de contradictorio el veredicto de culpabilidad del jurado con su solicitud de indulto. Durante el juicio, A.B. declaró que no tocó al niño y que tenía la conciencia muy tranquila porque no tuvo que ver con los hechos, ya que no se encontraba en el domicilio. La madre del niño aseguró en el juicio que el acusado no golpeó al pequeño porque de haber sido él le mataría ella misma en la cárcel, donde acude a visitarle ya que continúa su relación con él. Aparte de este juicio hay abierto un procedimiento contra el acusado y su compañera por supuestos malos tratos al niño.

(I) ABC. MADRID | miércoles 11 de octubre de 2000

El hombre que mató a su hijastro de una bofetada fue declarado culpable

MADRID. Efe
El jurado del proceso que se seguía contra el súbdito marroquí A. B. por la muerte del hijo de su compañera sentimental le consideró ayer culpable. El fiscal ha solicitado que le sea impuesta una pena de 15 años, pues considera probado que el hombre propinó un golpe al pequeño que le causó la muerte. Curiosamente, parte del jurado que le condena es favorable a que el hombre sea indultado.

   El jurado declaró culpable, en la tarde de ayer, a A.B., de nacionalidad marroquí, acusado de matar al hijo de cinco años de su compañera sentimental el 30 de mayo de 1999 en el domicilio en el que convivían en Madrid.

   En el veredicto, siete de los nueve jurados declararon culpable al acusado, de 37 años, aunque cinco se mostraron favorables a la solicitud de indulto. El texto del veredicto señala que el acusado golpeó al niño aprovechando su condición de «padre» y que actuó intencionadamente. Agrega que el procesado se encontraba en casa y que el golpe que recibió el niño fue «por mano humana».

   Entre los elementos de convicción en los que se basa el jurado para adoptar esta decisión, figura la autopsia que realizó uno de los forenses que declaró en el juicio y las fotografías del pequeño una vez muerto.

   No obstante, siete de los jurados mostraron su convencimiento de que el acusado no aprovechó su condición física para agredir al menor.

AGRAVANTES Y ABUSO
   Este veredicto fue comunicado esta tarde al procesado en una vista celebrada en la Audiencia Provincial de Madrid, en la que el fiscal, tras conocerlo, solicitó la misma pena que había reclamado en sus conclusiones definitivas en el juicio. El representante del Ministerio Público pidió 15 años de prisión, al señalar que ha concurrido la circunstancia agravante de parentesco y añadió que aunque el jurado no ha apreciado la de abuso de superioridad, «los hechos en sí, las circunstancias del mismo y el que se tratara de una persona menor exige el grado máximo de la pena». Además, el fiscal señaló que no es conveniente la solicitud de indulto para el procesado.

CONTRADICCIONES
   Por su parte, el abogado del acusado mostró su sorpresa por el hecho de que el fiscal mantuviese la misma petición de pena ya que el jurado apreció sólo una agravante de las dos que estima el Ministerio Público que concurren. El letrado de la defensa solicitó doce años y seis meses de prisión como máximo para su patrocinado, aunque anunció que recurrirá la sentencia.

   Asimismo, calificó de contradictorio el veredicto de culpabilidad del jurado con su solicitud de indulto.

(I) EL MUNDO. Madrid. Miércoles, 11 de octubre de 2000

Declaran culpable al hombre acusado de matar al hijo de su compañera

Madrid
El jurado declaró ayer culpable a A.B., de nacionalidad marroquí, de matar al hijo de cinco años de su compañera sentimental el 30 de mayo de 1999 en el domicilio en el que convivían en Madrid.

   En el veredicto, al que tuvo acceso Efe, siete de los nueve jurados declararon culpable al acusado, de 37 años, aunque cinco se mostraron favorables a la solicitud de indulto.

   El texto del veredicto señala que el acusado golpeó al niño aprovechando su condición de «padre» y que actuó intencionadamente. Agrega que el procesado se encontraba en casa y que el golpe que recibió el niño fue «por mano humana». No obstante, siete de los jurados mostraron su convencimiento de que el acusado no aprovechó su condición física para agredir al menor.

   El veredicto fue comunicado al procesado en una vista celebrada en la Audiencia Provincial de Madrid, en la que el fiscal, tras conocerlo, solicitó la misma pena que había reclamado en sus conclusiones definitivas en el juicio. Pidió 15 años de prisión, al señalar que ha concurrido la circunstancia agravante de parentesco y añadió que, aunque el jurado no ha apreciado la de abuso de superioridad, «los hechos en sí, las circunstancias del mismo y el que se tratara de una persona menor exige el grado máximo de la pena». Además, el fiscal señaló que no es conveniente la solicitud de indulto para el procesado.

   El letrado de la defensa solicitó doce años y seis meses de prisión como máximo, aunque anunció que recurrirá la sentencia. Asimismo, calificó de contradictorio el veredicto de culpabilidad del jurado con su solicitud de indulto.

   La madre del niño aseguró en el juicio que el acusado no golpeó al pequeño porque de haber sido él le mataría ella misma en la cárcel, donde acude a visitarle ya que continúa su relación con él.

(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 11 de octubre de 2000

Detenido un hombre armado que intentó violar a una adolescente

LA AUDIENCIA NO ESTIMA LA SOLICITUD DE INDULTO DEL JURADO POPULAR

L. F. D., Madrid
Agentes de la Policía Municipal de Madrid detuvieron ayer por la mañana a un hombre de nacionalidad cubana de 28 años que trataba de violar a una chica de 15 años en la calle de Calvario, en el barrio de Lavapiés. El supuesto agresor, armado con un cuchillo de cocina, fue atrapado cuando estaba encima de la muchacha con los pantalones y los calzoncillos bajados. La víctima recibió un corte en el cuello y fue trasladada por el Samur-092 al hospital Clínico. Los gritos de la adolescente, procedentes de un soportal, alertaron a varios viandantes que caminaban por la calle de Calvario sobre las ocho y media de la mañana de ayer. Un coche-patrulla de la Policía Municipal acudió al lugar denunciado por los transeúntes y consiguió atrapar al agresor.

   Los agentes consiguieron reducir al delincuente y trasladarlo a las dependencias policiales de Servicio de Atención a la Mujer. En estas instalaciones el agresor sexual fue identificado por otra mujer de 24 años a la que también trató de violar a las siete y media de la mañana en la misma zona del barrio de Lavapiés.

   La policía ha iniciado gestiones para averiguar si el detenido es el presunto autor de otras agresiones que se han cometido a lo largo de esta noche.

   El detenido, identificado como C. M. B. M., tiene varios antecedentes por agresiones sexuales, según la policía, y residía desde hace más de tres años en una pensión del centro de Madrid, según las mismas fuentes.

(I) madridiario. Editorial. Sábado, 14 de octubre de 2000

ALGO MAS QUE UN MERCADILLO

EDITORIAL, MDO
El Rastro madrileño se ha caracterizado en los últimos años por la tensiones que se han producido entre diferentes colectivos. Ahora, con el sexto borrador de nueva ordenanza a punto de ser aprobado, este tradicional mercadillo da un nuevo paso hacia su regulación.

   La labor realizada por el Ayuntamiento en los últimos 18 años ha sido efectiva y ha logrado reconducir una situación que en 1982 se creía que iba a escapar de las manos. Los miedos eran fundados pues entonces el Rastro inundaba las calles comprendidas entre Duque de Alba, Tirso de Molina, Puerta de Toledo y glorieta de Embajadores. Se calculaba entonces que había 5.500 vendedores y la Policía Municipal era incapaz de controlar este enorme mercado así como el género que se vendía en él.

   Una actuación de control, dilatada en el tiempo pero efectiva, logró primero hacer desaparecer a todos los que no tenían permiso y luego se procedió a atajar el problema de la venta de género robado, ahora muy aislado. Asimismo el Ayuntamiento estructuró su departamento de Limpieza para conseguir que horas después de terminada la venta las calles quedaran sin rastro del Rastro.

   Ahora se dispone a acometer, con la aplicación de una ordenanza municipal la regularización completa del mercadillo. Los puntos más destacables serán la regulación del espacio callejero para impedir que los puestos ambulantes tapen a las tiendas, la prohibición de vender aves y la aplicación de sanciones a los vendedores que incumplan las normas. Aunque la mayoría de los afectados está de acuerdo con la ordenanza, existen algunos vendedores que consideran que este tipo de normas impiden que el Rastro evolucione y solicitan incluso que el Rastro pase a depender de la Comunidad de Madrid, como si esta institución no tuviera normas para aplicar.

   Eso, sin contar con que los ciudadanos deberían ser más conscientes del papel que juega cada administración y de los servicios que presta. El Rastro es un mercadillo que se celebra en Madrid desde hace 150 años y, por lo tanto, es responsabilidad municipal, independientemente de que en él se tengan que cumplir distintas normas, como la que regula la venta de animales, cuya aprobación corresponde a la Asamblea o al Gobierno Regional.

(I) madridiario. Sociedad. Sábado, 14 de octubre de 2000

Una de las tres asociaciones del Rastro se opone a la nueva ordenanza que aprobará el Ayuntamiento
El texto legal será sometido al Pleno el día 26

Cristina Expósito, Madrid

La ordenanza municipal, que regulará la venta ambulante en el Rastro, se aprobará en el pleno de municipal del Ayuntamiento de Madrid, el próximo 26 de octubre. El texto que debatirá el Pleno es el sexto borrador negociado por la Junta municipal del distrito Centro con todas las partes implicadas. Mientras la Asociación de Comerciantes del Rastro y la Independiente del Rastro apoyan el texto, la Asociación Intercultural del Rastro, que dice agrupar a cerca de 400 vendedores ambulantes, ya ha anunciado que está en contra y que el próximo viernes sus miembros se reunirán para planear su estrategia de oposición a la ordenanza, que pasa por movilizaciones en la Plaza de la Villa y la petición de dimisión del concejal de Centro y del propio alcalde.

   La polémica se sitúa entorno a tres puntos de la ordenanza. En primer lugar los puestos que obstaculicen la entrada a establecimientos permanentes deberán moverse varios metros o desaparecer. Por otra parte los vendedores de pájaros tendrán que cesar en su actividad y en tercer lugar se establecen multas que pueden ir desde las 25.000 pesetas por faltas leves hasta un millón por infracciones graves de la ordenanza municipal.

   La Asociación de comerciantes del Rastro, que representa a los propietarios de tiendas en la zona, apoya por completo el texto de la ordenanza y al concejal del distrito Centro, Carlos Martínez Serrano. En opinión del presidente, Pepe Legazpi, «correr los puestos unos metros no perjudicará a los vendedores ambulantes, mientras que sus tenderetes obstaculizan la entrada a las tiendas y las salidas de incendios». Por otra parte la concejalía se apoya en la legislación regional sobre la venta de aves en la vía pública para justificar su prohibición. El sistema de sanciones también se ajusta, según Martínez, a la ley de la Comunidad de Madrid que regula la venta ambulante.

   Por su parte el ‘frente’ de vendedores ambulantes está dividido. La Asociación Intercultural del Rastro, presidida por Mario Agreda, se opone frontalmente a la ordenanza. Este grupo de vendedores ambulantes nació de la mano de Agreda hace apenas dos meses, para luchar contra el borrador de la ordenanza municipal, que si todo continúa según la previsión de la concejalía, será aprobado en el próximo pleno municipal el día 26 de este mes. Mario Agreda, que ha vendido camisetas xerigrafiadas en el Rastro durante 14 años, afirma que «las competencias sobre este mercado madrileño deben pertenecer a la Dirección General de Patrimonio Histórico Artístico», dependiente de la Consejería de Educación de la Comunidad y añade el presidente de la asociación, que «el Rastro es un lugar de Interés Etnográfico, que debe regirse por leyes especiales como los grandes mercadillos de París o Londres».

   Mario Agreda, ex-presidente de la otra agrupación de vendedores ambulantes, Asociación Independiente del Rastro, a la cual ahora se enfrenta, ha anunciado a MDO, que los 400 miembros, que dice forman parte de su asociación, se reunirán el viernes que viene, para «votar su estrategia de lucha». Agreda adelantó que ya han pedido el permiso para manifestarse en la Plaza de la Villa y que pedirán la dimisión de Carlos Martínez y del alcalde, por regirse únicamente por la «ley del dinero». Por su parte el portavoz de la Asociación Independiente ha mostrado su apoyo a la nueva ordenanza municipal.

(I) EL MUNDO. Madrid. Domingo, 15 de octubre de 2000

El Ayuntamiento busca el consenso para el Rastro
MERCADILLO TRADICIONAL

Madrid
El concejal del distrito Centro, Carlos Martínez Serrano, ha manifestado que espera que la Ordenanza reguladora del Rastro se apruebe en el próximo pleno de octubre y que este mercado tradicional «tenga por primera vez unas reglas de juego consensuadas».

   Martínez Serrano señaló que las peculiares características del Rastro «exigen dotarle de una ley especial y única» y explicó que su deseo, después de tres años de trabajo, de aprobarla por «consenso general y mayoritario» de las partes implicadas, tanto el Ayuntamiento como las cuatro asociaciones de vendedores con las que ha mantenido reuniones.

   Según dijo el edil, hacía falta dotar al Rastro de una ordenanza especial, «porque no le sirve ni la ley regional ni la ordenanza general del Ayuntamiento para la venta ambulante». Para redactar su texto ha pulsado la opinión de las asociaciones de vendedores, entre los cuales, dijo, «he comprobado un sentimiento mayoritario de que la Ordenanza del Rastro está razonablemente bien elaborada». La nota discrepante, agregó Martínez Serrano, la ha puesto la Asociación Intercultural del Rastro, presidida por Mario Agreda y creada el pasado mes de septiembre, que engloba a un sector de los vendedores ambulantes del mercado y es la única que, a día de hoy, «no ha presentado ni una sola alegación al texto».

   Martínez Serrano se ha reunido con las cuatro asociaciones de vendedores del Rastro y, según dijo a Efe, «hemos visto las posibles modificaciones que se van a realizar al texto de la Ordenanza aprobado inicialmente y ha habido un consenso generalizado, sin llegar a la unanimidad, de buscar la armonía de intereses de unos y otros, lo cual es difícil, porque están muy contrapuestos».

   «El Rastro», continuó el concejal, «es un conjunto de ambos elementos: los vendedores estables y los ambulantes», y una parte de estos últimos, la representada por la Asociación Intercultural, discrepa de la Ordenanza porque el régimen sancionador les parece «desorbitado».

(I) DIARIO 16. Madrid. Lunes, 16 de octubre de 2000

El plan de Lavapiés invertirá 900 millones y hará del Casino de la Reina un centro social

Las medidas van dirigidas a la «segunda generación», los hijos de inmigrantes nacidos en Madrid

D16 | Madrid.
El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid tienen prácticamente listo el Plan de Intervención en Lavapiés, que contará con un presupuesto de 900 millones de pesetas para los próximos tres años. Se espera aprobar el plan a primeros del próximo mes de noviembre por la Comisión de Servicios Sociales creada al efecto. El plan nace tras los incidentes acaecidos en el barrio durante el pasado mes mayo, que evidenciaron la necesidad de actuar por la integración de la población inmigrante llegada a Lavapiés. Así lo anunció a Efe el concejal de la Junta Municipal de Centro, Carlos Martínez Serrano, quien indicó que el Plan de Intervención en Lavapiés es un proyecto social para los próximos tres años y está destinado fundamentalmente a la «segunda generación» de la población inmigrante del barrio, es decir, a los menores y jóvenes «que han nacido en España y tienen problemas de integración».

   En declaraciones a Efe Martínez Serrano explicó que para elaborar este Plan la Comunidad y el Ayuntamiento han contado con las aportaciones y sugerencias de más de un centenar de asociaciones y entidades que trabajan con la población inmigrante en Lavapiés, con el fin de que «no se dupliquen esfuerzos, sino que se solapen»

   Con la entrada en vigor del plan de Lavapiés, agregó el concejal, se facilitará al movimiento asociativo del barrio «recursos económicos e instalaciones» para llevar a cabo los objetivos recogidos en el proyecto, entre ellos la inauguración, en junio del 2001, de un Centro Comunitario y Social que estará ubicado en el Casino de la Reina y será, dijo Martínez Serrano, «el primero que existirá en Madrid con espacios destinados a la iniciativa social».
   Este centro de servicios polivalente, actualmente en obras, se convertirá en «un lugar integrado para actividades culturales, educativas, promovidas por la iniciativa social dentro del Plan de Integración de Lavapiés, y servirá de precedente para centros similares que se instalarán en otros distritos de Madrid», manifestó el edil.

   Entre los objetivos a corto plazo que se han marcado en el Plan de Intervención de Lavapiés destaca el incremento de la plantilla de educadores sociales en el barrio, formada ahora por 5 personas que pasan a ser 10; la contratación de tres mediadores interculturales (un chileno, un oriental y un árabe) para atender a los tres colectivos de inmigrantes más numerosos del barrio, así como aumentar los monitores de apoyo para menores y jóvenes, que de los 4 actuales pasarán a ser 9.

   El Plan incluye además la atención a menores de 0 a 6 años y a mujeres en el centro de la Calle Infantas, 2; el propósito de incrementar el servicio de ayuda a domicilio a 500 mayores de Lavapiés -actualmente lo reciben 200 personas- y concertar 20 plazas para enfermos de Alzheimer en el centro de la calle Vara del Rey. El plan incluirá la elaboración de una Guía de recursos, que estará terminada en el año 2001.

(I) LA RAZON. Madrid. Lunes, 16 de octubre de 2000

Lavapiés recibirá una inyección de 900 millones para su rehabilitación

Redacción, Madrid
El Ayuntamiento y la Comunidad tienen prácticamente listo el Plan de Intervención en Lavapiés, que contará con un presupuesto de 900 millones de pesetas en los próximos tres años y que será aprobado a primeros del próximo mes de noviembre por la Comisión de Servicios Sociales. Así lo anunció a Efe el concejal de la Junta Municipal de Centro, Carlos Martínez Serrano, quien indicó que está destinado a la «segunda generación» de la población inmigrante del barrio, es decir, a los menores y jóvenes que han nacido en España y tienen problemas de integración.

   Además, aseguró que para elaborar este Plan, las dos Administraciones han contado con las aportaciones y sugerencias de más de un centenar de asociaciones y entidades que trabajan con la población inmigrante en Lavapiés, con el fin de que «no se dupliquen esfuerzos, sino que se solapen».

   Asimismo, se facilitará al barrio nuevos recursos económicos e instalaciones, como la construcción de un centro comunitario y social.

(I) madridiario. Madrid. Martes, 17 de octubre de 2000

Eliminada de la ordenanza del Rastro la fijación de distancias mínimas entre puestos y comercios
Se mantiene la prohibición de vender animales

Mdo, Madrid

Vista de una de las calles del Rastro de Madrid.
Foto: Juan Luis Jaen

La primera ordenanza específica con que contará el Rastro no fijará una distancia concreta de separación entre los puestos y los comercios, según se ha acordado en la comisión municipal que ha estudiado las alegaciones presentadas, antes de que el texto sea llevado al próximo pleno. La nueva ordenanza ha contado con el apoyo de PSOE e IU -aunque este grupo ha condicionado su voto- y prácticamente de todas las asociaciones de comerciantes y vendedores del Rastro. En el Rastro madrileño trabajan 1.600 vendedores y 426 comercios.

   Un total de 1.600 vendedores repartidos en 3.400 módulos y los 426 comerciantes con establecimientos fijos estarán sujetos a partir del próximo año a la nueva Ordenanza del Rastro. La Comisión informativa de Coordinación General de los Servicios del Ayuntamiento de Madrid ha acordado llevar al pleno de octubre este texto, que cuenta con el apoyo de PSOE y de IU, aunque este grupo ha condicionado su voto a que se modifiquen algunos artículos. Por su parte, todas las asociaciones de vendedores y comerciantes del Rastro han dado su visto bueno a la ordenanza, excepto la Asociación Intercultural del Rastro -que dice agrupar a cerca de 400 vendedores ambulantes- encabezada por Mario Agreda. 

Comercios del Rastro/Foto: Juan Luis Jaen

Fuentes municipales señalaron que Agreda no ha presentado ninguna alegación ni como presidente de la Asociación ni a título particular. En total se han presentado 73 alegaciones, de las que han sido aceptadas 18.

   Precisamente una de las alegaciones aceptadas ha eliminado la norma de que existan dos metros entre los puestos y los comercios, pues no en todas las calles ello es posible. La ordenanza sólo fijará así que los puestos no obstaculicen el acceso a los comercios. Sí se ha mantenido, sin embargo, la prohibición de vender animales vivos, por lo que los puestos donde se vendían aves tan sólo podrán ofrecer artículos relacionados con estos animales. Tampoco se ha variado el articulado referido al régimen sancionador, que contempla multas de hasta un millón de pesetas para las infracciones graves. Las mismas fuentes municipales recuerdan que durante el último año no se ha impuesto a nadie una multa de 200.000 pesetas, máximo permitido en la actualidad por sanción grave.

(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 18 de octubre de 2000

El PP asume la construcción de oficinas junto a San Francisco el Grande

T.E., Madrid

Ya no hay marcha atrás. El edificio de oficinas contra el que han luchado por más de tres años los miembros de la asociación vecinal La Corrala será una realidad. La Comisión Informativa de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid aprobó ayer la cesión de 1.150 metros cuadrados del solar contiguo a la basílica de San Francisco el Grande (Centro), donde el arzobispado construirá una sede administrativa. Los vecinos quieren que en este espacio de 26.000 metros cuadrados se levante un parque. El Ayuntamiento, en cambio, propone la construcción de un polideportivo de 5.000 metros cuadrados y que se dediquen 13.000 más a las áreas verdes, además de un edificio de oficinas para el arzobispado con plazas de aparcamiento. En ese inmueble se instalará también el archivo diocesano. «Estos equipamientos servirán para que el ciudadano católico que tenga que hacer gestiones con el arzobispado las haga allí, y también será un equipamiento cultural, pues el archivo forma parte del patrimonio de la ciudad», declaró ayer el concejal de Urbanismo, Ignacio del Río. «Aquí no hay vencedores ni vencidos», agregó el concejal en referencia a la lucha vecinal.

   La asociación de vecinos La Corrala criticó con dureza la decisión del Ayuntamiento: «Nos parece lamentable que el Consistorio se muestre tan insensible a los vecinos, que se actúe con esa impunidad y que valgan más las presiones del arzobispado que las alegaciones vecinales», señaló Eduardo Gutiérrez, portavoz de la asociación. Este movimiento presentó en julio del año pasado 3.500 alegaciones en contra de la decisión del PP, pero sin éxito. Ignacio del Río afirmó, sin embargo, que estaría dispuesto a facilitar un solar alternativo para el arzobispado si éste se mostraba favorable. Pero no fue así. La archidiócesis prefirió mantener la ubicación del edificio, es decir, en el solar contiguo a la basílica. El concejal señaló ayer que pedirá al arzobispado que convoque un concurso de ideas para encontrar en el terreno la mejor ubicación posible al edificio. «Eso no nos lo creemos, al final quedará en la peor zona y tapará toda la visibilidad de la Cornisa», aseguró Eduardo Gutiérrez.

(I) DIARIO 16. Madrid. Viernes, 20 de octubre de 2000

Condenado a trece años por matar al hijo de cinco años de su compañera

D16 | Madrid.
La Audiencia Provincial ha condenado a 13 años de prisión a A.B., de nacionalidad marroquí, por causar la muerte del hijo de cinco años de su compañera sentimental, al golpearle en la cabeza cuando se encontraba en el domicilio de la pareja el 30 de mayo de 1999.

   En la sentencia a la que tuvo acceso Efe, el presidente del Tribunal del jurado declara probado, de acuerdo con el veredicto de culpabilidad, que en la tarde del 30 de mayo de 1999 el acusado se encontraba en su vivienda de la calle de Embajadores y golpeó al niño de cinco años, lo que le causó lesiones en la cabeza que determinaron su muerte ese mismo día.

   El magistrado señala que A.B. residía en la vivienda en que ocurrieron los hechos, en compañía de la madre del pequeño, con la que mantenía desde hace tiempo una relación sentimental estable, y de otro hijo de ambos.

   Los hechos enjuiciados constituyen un delito de homicidio en el que concurre la agravante de parentesco por la convivencia estable del procesado con la madre del menor fallecido.

   La sentencia recoge también la postura favorable del jurado a la solicitud de indulto y precisa que «teniendo tal pronunciamiento un mero carácter indicativo, en modo alguno vinculante para el magistrado que suscribe la resolución, no se aprecian por nuestra parte, en este caso, la presencia de aquellas circunstancias que motivarían tan excepcional medida como es la incoación de oficio del correspondiente expediente de indulto».

   En la resolución, además se decreta el mantenimiento de la prisión preventiva del acusado, con el límite máximo de la mitad de la pena impuesta en esta sentencia y siempre que con anterioridad a ese límite no alcance firmeza ésta o se produzca pronunciamiento que modifique expresamente su situación.

   Durante el juicio, el acusado negó haber pegado al pequeño, al igual que la madre, que dijo que si hubiera sabido que había sido su compañero quien mató a su hijo le habría matado durante una de sus visitas a la cárcel.

(P) EL PAIS. Madrid. Viernes, 20 de octubre de 2000

Condena de trece años de cárcel para el hombre que mató al hijo de su pareja

LA AUDIENCIA NO ESTIMA LA SOLICITUD DE INDULTO DEL JURADO POPULAR

T.E., Madrid
El 30 de mayo de 1999, A.B., un ciudadano marroquí que vivía en el número 62 de la calle de Embajadores, propinó un golpe en la cabeza al hijo de cinco años de su compañera sentimental. El menor murió. Así lo considera probado la sentencia dictada por la Audiencia de Madrid, que ha condenado a A.B. a la pena de 13 años de prisión por un delito de homicidio.

   En este caso, dice la sentencia, los hechos enjuiciados constituyen un delito de homicidio en el que concurre la agravante de parentesco por la convivencia estable del procesado con la madre del menor fallecido, informa Efe.

   A.B. fue juzgado recientemente por un jurado popular que, tras dos días de deliberaciones, lo halló culpable del delito que se le imputaba. Los jurados, sin embargo, se mostraron favorables a una posible solicitud de indulto para el procesado. En este sentido, el presidente del tribunal considera que en modo alguno se aprecian circunstancias que puedan motivar la medida. La sentencia también decreta el mantenimiento de la prisión preventiva del acusado. Contra esta resolución cabe recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

   A.B. declaró durante el juicio con lágrimas en los ojos, que no mató al menor. «Yo no lo hice», dijo. Su compañera sentimental, la madre del niño muerto, con quien A.B. tiene otro hijo, también prestó testimonio ante el tribunal. La mujer afirmó que estaba segura de la inocencia de su compañero. «Yo sé muy bien que no fue él. Me hubiera matado a mí primero, pero no al niño. Si sé que fue él, entro en la cárcel y lo mato yo misma», dijo. La defensa de A.B. utilizó como argumento el hecho de que su pareja, pese a los hechos, seguía manteniendo una relación sentimental.

   Las declaraciones del forense que practicó la autopsia al cadáver del pequeño fueron contundentes. El experto descartó la posibilidad de que el niño hubiera muerto por una caída o precipitación. Además, resaltó el hecho de que el menor tenía lesiones anteriores a la que le causó la muerte y que indicaban que podía haber sido objeto de malos tratos. Tanto A.B. como la madre del niño tienen otro juicio pendiente por esta causa.

(I) MadriDiariO. Madrid. Lunes, 23 de octubre de 2000

Ayuntamiento y COAM convocan un concurso para remodelar la plaza de Antón Martín y la calle Atocha

CHUECA PIDE QUE SE INCLUYAN LAS FACHADAS DE CASAS

Agencias, Madrid

Plaza de Anton Martin/Foto:Juan Luis Jaen

El Ayuntamiento y el Colegio de Arquitectos han convocado un concurso para remodelar la plaza de Antón Martín y la calle de Atocha hasta la plaza de Jacinto Benavente. Se trata de un área urbana del distrito Centro en el que se quiere recuperar espacio peatonal y suprimir barreras arquitectónicas. El decano del Colegio de Arquitectos de Madrid, Fernando Chueca Goitia pretende que las obras sean aprovechadas para proceder a la remodelación de las fachadas.

   Chueca-Goitia ha reconocido que Antón Martín es una de las zonas más abandonada y descuidada de Madrid: «Me gustaría que, en el futuro, en estas obras de mejora hubiera también atención a las fachadas, que se pudieran revocar, porque algunas son tan tristes y antipáticas que impiden alcanzar la idea que siempre nos impulsa con la rehabilitación». El alcalde José María Alvarez del Manzano indicó que la idea que guía estas obras es la de «no dejar que la ciudad, además de antigua, se ponga vieja. Tratamos de reequilibrar la ciudad, suprimir barreras arquitectónicas y suavizar el tráfico».

   Los baremos que la Empresa Municipal de la Vivienda ha dispuesto para el concurso de remodelación de este entorno del distrito Centro no contemplan, sin embargo, la rehabilitación de fachadas. En la presentación del concurso para la obra, que ha de desarrollarse entre este año y 2001, el alcalde ha puntualizado que «las fachadas deben ser mejoradas por cuenta de sus propietarios, quienes pueden contar con ayuda oficial». En este sentido ha manifestado que no tiene inconveniente en invitar al Arzobispado de Madrid a unirse a la mejora integral que el Ayuntamiento va a llevar a cabo en el conjunto comprendido entre las plazas de Antón Martín y Jacinto Benavente, tramo en el que se encuentra la iglesia de San Sebastián.

   La primera fase de obras, que ha de comenzar a acometerse en 2000, contará con un presupuesto de 50 millones de pesetas aportados por la Fundación Cajamadrid, destinados fundamentalmente a la recuperación urbanística de la plaza de Antón Martín. La segunda fase, con un presupuesto de 155 millones de pesetas, podría ser sufragada exclusivamente por el Ayuntamiento si no se consigue colaboración económica, según ha señalado el concejal de Vivienda y Rehabilitación Urbana, Sigfrido Herráez quien ha dado a conocer las bases del concurso público. El primer premio consistirá en el encargo del proyecto básico y su ejecución. Habrá un segundo premio dotado con un millón de pesetas, un tercero de 750.000, y dos accésits de 500.000 pesetas cada uno.

(I) DIARIO 16. Madrid. Martes, 24 de octubre de 2000

Un jurado decidirá la remodelación de Antón Martín y parte de Atocha

Los obras incluirán la mejora de las zonas peatonales y la supresión de las barreras arquitectónicas

M.S. | Madrid.

Foto: JAVIER ARCENILLAS

La céntrica plaza de Antón Martín cambiará de cara en breve. Un convenio firmado entre la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV) y el Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM) permitirá la convocatoria de un concurso para remodelar este emplazamiento y la calle de Atocha hasta Jacinto Benavente. Las obras que se ejecuten, por valor de 50 millones y que serán financiadas por la Fundación de Caja Madrid, serán las que decida un jurado compuesto, entre otros, por el concejal Sigfrido Herráez, el decano de los arquitectos, Fernando Chueca Goitia, y el gerente de Urbanismo, Luis Armada.

   Las propuestas que se reciban para ejecutar los trabajos de remodelación deberán seguir las directrices marcadas por la propia EMV. Es decir, la recuperación medioambiental, espacial y urbanística de la zona, «haciendo especial hincapié en la amplitud de espacios peatonales y en la supresión de barreras arquitectónicas». Además, se propone la recuperación de los «aspectos urbanísticos tradicionales y la mejora del paisaje urbano del entorno.

   El primer premio del concurso consistirá en el encargo del proyecto básico y la posterior ejecución. Habrá, además, un segundo premio (dotado con un millón de pesetas), un tercero (750.000 pesetas) y dos áccesits de 500.000 pesetas cada uno.
   El alcalde, José María Alvarez del Manzano, comentó ayer tras la firma del convenio, que una de las prioridades de estos trabajos será suavizar el tráfico de la zona y mejorar las fachadas, un aspecto en el que incidió el decano de los arquitectos. Para Fernando Chueca Goitia, que puso de manifiesto que ésta es una de las zonas más descuidadas de la capital, dichas fachadas exigen un arreglo porque son «tristes y antipáticas»

(I) LA RAZON. Madrid. Martes, 24 de octubre de 2000

El Consistorio remodelará Antón Martín y Atocha para dar más espacio al peatón

EL ALCALDE PIDE LA COLABORACION DE VECINOS Y ARZOBISPADO EN LOS TRABAJOS

David García, Madrid
La rehabilitación y peatonalización del centro sigue en marcha. Ahora es el turno de la plaza de Antón Martín y de la calle Atocha hasta la plaza de Jacinto Benavente, recientemente remodelada. De los 205 millones que costarán las obras, los 50 primeros corren por cuenta privada. Las obras, con la supervisión del Colegio de Arquitectos de Madrid, buscan la preponderancia del peatón y la recuperación medioambiental y urbanística.

La plaza de Anton Martin cambiara su aspecto con la rehabilitacion

   El centro sigue rehabilitándose. Ahora es el turno de la plaza de Antón Martín y la calle Atocha. Ayer, el alcalde, José María Alvarez del Manzano, y el presidente decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, Fernando Chueca Goitia, firmaron un convenio de colaboración mediante el cual se convocará un concurso para llevar a cabo la remodelación de la plaza de Antón Martín y la calle Atocha hasta la plaza de Jacinto Benavente.

   Estas obras de remodelación se realizarán en dos fases con un coste total aproximado de 205 millones de pesetas. La primera fase, con un presupuesto de 50 millones, está financiada por Caja Madrid y según Sigfrido Herráez, concejal de Vivienda y Rehabilitación Urbana, se espera que la segunda fase también corra a cargo de esta entidad, «aunque si no contamos con ese apoyo económico el Ayuntamiento se hará cargo en solitario de la inversión», aseguró el edil.
   El concurso contará con un jurado compuesto por el concejal de Rehabilitación Urbana, Sigfrido Herráez, diferentes miembros de la Empresa Municipal de la Vivienda y representantes del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid. Este jurado tendrá que valorar los proyectos presentados, que deberán «dar preponderancia al peatón y recuperar medioambiental y urbanísticamente la plaza», señaló Sigfrido Herráez.
   Por su parte, el alcalde pidió a los vecinos que se sumaran a estas obras de remodelación y que rehabiliten las fachadas de los edificios de esta zona, ya que «pueden contar con diversa ayuda oficial», aseguró el regidor. En repuesta a esa petición, la asociación de vecinos de Cortes-Atocha, puntualizó que, hasta el momento, la mayoría de las reformas llevada a cabo en la zona han corrido por su cuenta. Asimismo, esta asociación también pidió a la Casa de la Villa que declare todo el barrio de Atocha como «área de rehabilitación preferente», por su importancia turística e histórica.

   Además de a los vecinos, el primer edil pidió al Arzobispado que se sumara a esta labor de rehabilitación para proceder a la mejora de la fachada de la Iglesia de Antón Martín. Una fachada que el decano del Colegio de Arquitectos calificó de «triste, antipática y falta de sentido».

   Dentro de los colectivos afectados por esta remodelación se encuentran los taxistas. Sin voz en esta serie de actuaciones, desde la Federación de Taxistas se pide, a la hora de efectuar la remodelación de la zona, que se tenga en cuenta los frecuentes problemas de circulación que se registran en la calle Atocha. Como solución, esta asociación recuerda al Consistorio la posibilidad de utilizar el carril reversible de la citada calle por los taxistas con el fin de agilizar la circulación y facilitar la peatonalización.

(I) EL MUNDO. Madrid. Viernes, 27 de octubre de 2000

Los puestos del Rastro no podrán ni venderse ni traspasarse, según la nueva ordenanza

PEDRO BLASCO, Madrid
El Pleno del Ayuntamiento de Madrid aprobó ayer, por unanimidad, la nueva ordenanza para el Rastro. Las primeras negociaciones para elaborar esta nueva norma fueron iniciadas por la anterior concejala de Centro, María Antonia Suárez, y han sido rematadas por el actual responsable del distrito, Carlos Martínez Serrano.

   La ordenanza regula las calles en las que se podrá ejercer el comercio los domingos por la mañana. Igualmente se delimitan las calles que forman parte del mercado y se prohíbe la venta de animales vivos.

   El concejal de Centro señaló que se podrán vender productos alimenticios para las mascotas. Para los actuales vendedores que se dedican al comercio de animales, Martínez Serrano propondrá que monten cooperativas en locales para evitar que tengan que cerrar sus negocios. En todo caso deberán cumplir las normas para este tipo de comercio que establece la Unión Europea.

   Se establece un sistema de sanciones que puede llevar aparejada la clausura definitiva del puesto. Para ser acreedor a esta sanción deben acumularse varias faltas graves (vender objetos robados, estupefacientes…).

   Se establece la figura del auxiliar de puesto, que podrá ocupar el lugar del titular en caso de enfermedad. Se prohíbe el traspaso, venta o la subrogación, salvo entre parientes y siempre que se cumplan las condiciones que se incluyen en la ordenanza.

   Se procederá a una reordenación de los puestos y los espacios que queden libres saldrán a subasta.

   A la hora de adjudicar estos puestos se tendrá en cuenta la situación social de los solicitantes (en paro, con cargas familiares…). Igualmente queda establecido que los puestos no podrán interrumpir la salida y entrada de las tiendas de la zona.

(P) EL PAIS. La cultura. Viernes, 27 de octubre de 2000

El mundo de la escena destaca la talla profesional y la generosidad de Jesús Puente

EL ACTOR, FALLECIDO EN LA MADRUGADA DE AYER EN MADRID, SERA INCINERADO HOY EN TRES CANTOS

Una larga carrera en todos los medios
El actor Jesús Puente falleció en la madrugada de ayer a los 70 años, en una clínica de Madrid en la que fue ingresado el pasado martes tras sufrir un infarto. Numerosos compañeros y amigos del actor destacaron ayer su generosidad y su talla profesional. Puente, que tuvo una larga carrera en el teatro, el cine y la televisión, actuó por última vez ante el público el pasado mes de agosto en el Teatro Romano de Mérida, donde interpretó el personaje de Pistetero en la obras Las aves, de Aristófanes. Entre sus proyectos figuraban las obras de teatro Historia de un caballo y Usted tiene ojos de mujer fatal. En el cine, su último papel fue en la película You’re the one, de José Luis Garci, que se estrena hoy. Jesús Puente, del que su viuda, Licia Calderón, declaró ayer que le quedará sobre todo el recuerdo de «su forma de ser», será incinerado hoy a las 13.00 en el cementerio de Tres Cantos.

EL PAíS, Madrid

Jesús Puente nació en el madrileño barrio de Lavapiés el 18 de diciembre de 1930. Su padre fue albañil, contratista, torero y policía. De su infancia afirmaba que fue alegre, pero también triste; «No había juguetes ni calefacción. Fue la infancia del estraperlo, del tope del tranvía, de no tener aparato de radio». Inició la carrera de Medicina, que abandonó en cuarto curso tras apuntarse al Teatro Español Universitario (TEU). Luego pasó al Teatro de Cámara de José Luis y de allí a la compañía de María Jesús Valdés y, posteriormente, a la de Conchita Montes.

   Entró en el cuadro de actores de Radio Nacional, donde trabajó con Domingo Almendros y Juan Guerrero Zamora, quienes le llevaron a Televisión Española en 1957. En TVE trabajó como actor, director y guionista.

   Estrenó diversas obras de Buero Vallejo e interpretó obras como Violines y trompetas, de Santiago Moncada; Esta noche, gran velada, de Fermín Cabal; Un marido de ida y vuelta, de Enrique Jardiel Poncela; La Celestina y El alcalde de Zalamea, con la Compañía Nacional de Teatro Clásico.

   Puente aseguraba que no había hecho cine de verdad hasta que le llamó José Luis Garci para Asignatura aprobada y Sesión continua. Su último trabajo en el cine fue precisamente en You’re the one (una historia de entonces), la película de Garci que se estrena hoy.

   Como presentador de televisión condujo los programas Su media naranja, en Tele 5, y Lo que necesitas es amor, en Antena 3.

   Jesús Puente tenía tres hijos, dos de su primer matrimonio con María Luisa Rubio y una hija con Licia Calderón, con quien se casó en 1989.

(I) EL MUNDO. Madrid. Viernes, 27 de octubre de 2000

Expulsados del pleno vecinos de San Francisco el Grande

Madrid
La Policía Municipal expulsó ayer del Salón de Plenos de la Casa de la Villa a siete vecinos de la zona de San Francisco el Grande que interrumpieron la celebración del mismo para protestar contra la cesión al Arzobispado de la parcela colindante con la basílica.

   Los vecinos vestían camisetas con las que formaron la frase «No al sacro expolio» y llevaban caretas con la imagen del arzobispo, Antonio María Rouco Varela, al que le habían pintado cuernos rojos.

   El alcalde, José María Alvarez del Manzano, que presidía la sesión, recordó que no se permiten manifestaciones públicas en el Salón de Plenos y, acto seguido, la Policía Municipal inició el desalojo, sin violencia, de los manifestantes.

   Estos, pertenecientes a la Asociación de Vecinos La Corrala, tras resistirse sin oponer mucha fuerza, alzaron la voz para reclamar un parque en la parcela colindante con la basílica de San Francisco el Grande y recordar a los representantes públicos que «la gente no les vota para que hagan lo que quieran».

   «Esto es democracia», gritó uno de ellos, a lo que Alvarez del Manzano contestó: «Democracia es respeto por las instituciones, los que gritan no tienen razón».

   Angel Lara (IU) calificó la actitud del Ayuntamiento como «más pendiente de satisfacer la voracidad inmobiliaria del Arzobispado que en el régimen de Franco». Silvia Escobar (PSOE) señaló que la cesión es un «atropello, expolio y abuso de poder». Ignacio del Río, concejal de Urbanismo, dijo que sólo se va a ceder un 5% de la parcela.

(I) DIARIO 16. Madrid. Sábado, 28 de Octubre de 2000

Las protestas de los vecinos se «colaron» en el pleno municipal

Desalojan a los que denunciaban la cesión de terrenos a la Iglesia

Chema Lizarralde D16 | Madrid

Foto: J. ARCENILLAS

Una vez más el pleno del Ayuntamiento de Madrid contó con debate dentro y fuera de la Casa de la Villa. Dentro los concejales; fuera los vecinos de San Francisco el Grande y de Alameda de Osuna. Las movilizaciones de los primeros no han servido de mucho; el equipo de Gobierno aprobó ayer la cesión al Arzobispado de la parcela en litigio. En el caso de Alameda de Osuna, los afectados quieren un paseo peatonal donde el municipio quiere una carretera de dos o cuatro carriles.
   El grupo popular se bastó de su mayoría para aprobar la cesión a la Iglesia de una parcela de 1.150 metros cuadrados, donde se construirá un edificio de oficinas. Los vecinos querían un parque, y así lo manifestaron en la propia sesión. Ocho personas se disfrazaron con caretas del que fuera arzobispo de Madrid, Antonio Rouco Varela. En el momento en el que se disponía a intervenir el concejal de Urbanismo, Ignacio del Río, se pusieron en pie, haciendo ver sus camisetas con la leyenda: «No al sacro expolio». Después, tras proferir gritos como «Queremos un parque y no fariseos», el alcalde decidió desalojarlos.
   Ya en el exterior, el portavoz de este colectivo, Eduardo Gutiérrez, insistió en que pretenden seguir haciendo un uso ciudadano y público del espacio. Los vecinos harán un concurso alternativo y representarán el juego Del chorizo de la cornisa, en el que _según contaba Gutiérrez_ «saldrán arzobispos y alcaldes dando morcillazos».
   El concejal Del Río aseguró que, a cambio de ceder esa parcela, el Ayuntamiento se ha hecho con una zona verde en el norte de la ciudad.
   Más numerosa fue la protesta de los vecinos de Alameda de Osuna, que piden un paseo peatonal donde el Ayuntamiento proyecta una carretera de dos o cuatro carriles. Ayer presentaron 6.000 firmas al alcalde para defender su propuesta. «Hace 15 años que pedimos el paseo; nos quitan líneas de bus, no tenemos metro. Queremos un compromiso, en un pleno extraordinario, de que no habrá carretera», explicó como portavoz Carlos Yañez.

(I) DIARIO 16. Madrid. Miércoles, 1 de noviembre de 2000

Los hoteles más lujosos de Madrid dieron 10.170 comidas a los indigentes

D.C. | Madrid
El Ayuntamiento y el Rotary Club Madrid presentaron ayer los resultados del programa mediante el cual siete prestigiosos hoteles de la capital elaboran a diario, desde junio del pasado año, alimentos para los más necesitados. Según los datos proporcionados por el concejal de Salud y Consumo, Simón Viñals, se distribuyeron en poco más de un año 10.170 comidas, a razón de 45 menús al día, que fueron enviados al Colegio de San Alfonso de las Hermanitas de la Caridad.

   En la iniciativa, que nació por un convenio suscrito entre la concejalía de Servicios Sociales y el Rotary Club, participan los hoteles Meliá Confort, Los Galgos, Palace Hotel, Husa Princesa, Eurobuilding, Ritz y Chamartín.

   Un hotel diferente elabora cada día, de lunes a sábado y conforme un menú preestablecido, las 45 comidas que posteriormente recogen voluntarios del Samur 092 y llevan hasta el mencionado comedor de indigentes. Los alimentos son trasladados en una furgoneta isotérmica.
Viñals comentó que «el éxito de esta iniciativa no sólo se mide por las miles de comidas que se han suministrado, sino por la magnífica acogida que ha tenido entre sus destinatarios». Además, el concejal de Salud y Consumo destacó que en poco tiempo se sumarán más hoteles a esta iniciativa, por lo que es probable que las comidas se destinen a más comedores de Caritas.

   La directora del colegio de San Alfonso de las Hermanas de la Caridad, Pilar Briñón, manifestó su agradecimiento a las autoridades municipales y a los directivos del Rotary, «porque esta ayuda es de vital importancia para los más pobres». El comedor recibe un promedio de más de 150 indigentes al día.

(I) EL MUNDO. Madrid. Miércoles, 1 de noviembre de 2000

Siete hoteles de lujo dan 10.000 comidas gratis para indigentes

Madrid
La presentación del balance del acuerdo entre el Rotary Club y el Ayuntamiento de Madrid, cuyo objetivo es dar de comer a indigentes, se convirtió ayer en un homenaje al Samur por su actuación durante el atentado que se produjo el lunes.

   En su intervención ante los cerca de 100 socios del Rotary Club, el concejal de Sanidad, Simón Viñals, explicó que durante los momentos más complicados del atentado, en el que trabajaron un centenar de personas, no se dejaron de atender el resto de los sucesos que se produjeron en Madrid (dos incendios, dos accidentes y un infarto).

   El acuerdo, firmado entre el Ayuntamiento de Madrid y siete hoteles de lujo de Madrid, ha hecho posible que durante el pasado año y medio se dieran 10.170 comidas completas para los indigentes que a diario acuden al comedor de las Hijas de la Caridad, informa Efe.

   Estos resultados fueron presentados ayer por el concejal de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Madrid, Simón Viñals, el presidente del Rotary Club de Madrid, José María Sogel, y Jesús Gatell, de la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid, acompañados de la superiora del colegio de San Alfonso, la hermana Pilar Briñón.

   Estas 10.170 comidas fueron elaboradas expresamente para tal fin por los hoteles Meliá Los Galgos, Palace, Hotel Chamartín, Meliá Madrid, Ritz, Husa Princesa y Eurobuilding, cada uno de ellos encargado del menú un día de la semana. Los platos fueron recogidos y entregados en el comedor por dos voluntarios del SAMUR en una furgoneta isotermo donada por Citröen Hispania.

   El concejal de Salud, Simón Viñals, explicó que estos menús son de una gran calidad y no «sobras», como dijo algún medio de comunicación cuando se presentó este programa pionero en Europa.

(I) DIARIO 16. Madrid. Viernes, 3 de noviembre de 2000

La sala Triángulo acusa a la consejería de Cultura de marginarla

D16 | Madrid
La sala Triángulo de teatro acusó ayer a la Consejería de Cultura de la Comunidad de tener, desde hace año y medio, una actuación hostil hacia ella, lo que está generando «una situación de indefensión, marginación y competencia desleal que puede conducir directamente al cierre de este teatro».

   En una nota remitida a los medios, la Sala Triángulo acusa a la Consejería de Cultura de los siguientes hechos: negativas constantes a solicitudes de reunión, recortes en subvenciones y en contratos, rechazo de participación en certámenes madrileños, como el Festival de Otoño o Madrid en Danza, en los que su presencia ha sido constante en los últimos años.
   Según la Sala Triángulo, no se han expuesto criterios objetivos que justifiquen los motivos de tales recortes, a pesar de las muchas llamadas al diálogo realizadas desde este teatro. Por ello, la sala exige «un trato igualitario que propicie la gestión en circunstancias de libre competencia, sin intervencionismo ni favoritismos, que ofrezca a todos los profesionales la posibilidad de trabajar en idénticas condiciones.

   También, la sala acusa a la consejería de llevar una política cultural de desprecio a la diversidad cultural, que pretende «asfixiar un teatro de fórmulas libres y no sujetas a la cultura del espectáculo».

   Por otra parte, acusa a la Dirección General de Promoción Cultural de «falta de respeto a la libertad de expresión».

(P) EL PAIS. Propiedades. Viernes, 3 de noviembre de 2000

El circo estable

Antigua fabrica de galletas en la Ronda de Atocha que se convertira en el Circo Estable de Madrid

   El próximo mes de enero está previsto que se inicien las obras de construcción del Circo Estable de Madrid en el solar de 7.191 metros cuadrados situado entre las calles ronda de Atocha, Fray Luis de León, Sebastián Elcano y José Antonio Armona. Del viejo edificio situado en el número 35 de la ronda de Atocha, que durante décadas albergó la fábrica de galletas PACISA, y que ahora pertenece al Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música (INAEM), sólo queda en pie la fachada principal.

   El circo entrará en funcionamiento en las Navidades de 2002 tras una inversión de casi dos mil millones de pesetas, y contará con 3.875 metros cuadrados públicos, mientras que el espacio no público dispondrá de otros 3.725 metros cuadrados en los que se incluirán, además de los 150 metros cuadrados de la pista, un almacén de exposiciones, los camerinos, talleres y otros departamentos.

   Esta operación es posible tras el convenio de colaboración entre la Gerencia de Urbanismo y el Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música (INAEM), en virtud del cual el Ayuntamiento de Madrid se queda con el edificio de ronda de Atocha, 35, y a cambio cede el INAEM una nueva nave de 2.400 metros cuadrados en el antiguo Matadero de Arganzuela, con lo que se ampliarán las instalaciones que el Centro Nacional de Danza ya posee allí.

(I) DIARIO 16. Madrid. Sábado, 4 de noviembre de 2000

Tan alternativo como dividido

Pugnas personales subyacen en la crisis de la escena independiente

Chema Lizarralde D16 | Madrid

El pasado jueves la sala Triángulo denunciaba las prácticas discriminatorias de la Comunidad a la hora de subvencionar el teatro alternativo. Esta sala no se sentía especialmente bien tratada por la Consejería de Cultura. Sin embargo el sentir del resto de la escena teatral y alternativa de Madrid parece otro. Las diferencias personales explican, por ejemplo, por que el Festival Alternativo de Teatro 2001 está sin director desde hace cuatro días.

   De los teatros alternativos consultados por este diario, ninguno se ha sumado a la denuncia de la sala Triángulo. Ha habido desde silencios prudentes hasta acusaciones, pero no contra la Dirección General de Promoción Cultural, sino contra el responsable de Triángulo, Alfonso Pindado.

   El gerente del Teatro Pradillo, Juan Muñoz, era también hasta hace cuatro días director del Festival Alternativo de Teatro. El martes Muñoz dimitió. Las razones, asegura, no están en las presiones de la Consejería de Cultura, sino en los disensos personales con Alfonso Pindado. Pradillo y Triángulo tenían distintas varas de medir la salud del festival y del teatro alternativo de la capital.

   El responsable del Pradillo aseguraba ayer que «quería hacer un festival y Alfonso estaba pensando en otras cosas». Para él la denuncia de la sala Triángulo «carece de fundamento». «Yo no me siento marginado y como director del festival no he tenido problemas con la Comunidad», afirma. Según Muñoz «sólo la burocracia y los impedimentos de algunas salas me han obligado a dimitir». Pindado, en cambio, asegura que el problema está en que el festival iba a estar auspiciado por una fundación ya constituida, pero de momento esto no se concreta por voluntad de la Consejería de Cultura. «El festival es un bien público, pero no de la Comunidad», aclara.
Juan Muñoz insiste en señalar a Pindado: «Que se aclare. Si siente que él es el director histórico del festival, pues que lo dirija, que lo haga él». El Festival Alternativo de Teatro nació en 1989 bajo la dirección de Pindado, y al frente del mismo se mantuvo diez años.

   El director de la sala Triángulo se reafirmó ayer en sus críticas a la política teatral de la Comunidad. Para Alfonso Pindado los problemas de su sala y del festival no son casualidad «sino un ejemplo de las carencias de nuestro teatro». En ese sentido señala como ejemplo el que «todavía a estas alturas» no se haya firmado el protocolo de ayudas a las salas alternativas para el periodo 2001-2002.
   Para argumentar su denuncia contra la Comunidad, Pindado habla de la existencia «de salas que reciben ayudas por capítulos especiales y otras que no». El responsable de Triángulo afirma que «hay más salas discriminadas. No doy nombres, pero muchas no hablan porque parece existir un cierto temor».
   El silencio es lo que de momento se obtiene al llamar a la puerta de otras salas como Cuarta Pared. Sus responsables prefieren omitir todo tipo de comentario. Esta sala prefiere esperar a la reunión del próximo martes. Ese día el director general de Promoción Cultural, José Manuel Pérez Aguilar, se reunirá con todos los colectivos alternativos de Madrid. Tal vez entonces se sepa si el teatro alternativo seguirá teniendo un festival… común.

(I) ABC. MADRID | Domingo, 5 de noviembre de 2000

El Rastro aprueba por consenso su primera ordenanza y prohibe realquilar puestos y vender animales vivos

Sara Medialdea, Madrid

La ordenanza delimita el área geográfica que ocupa el Rastro madrileño.
Jordi Romeu

El Rastro está de estreno. El mercadillo más tradicional de Madrid, que tiene a sus espaldas cientos de años de existencia, y que cada domingo visitan decenas de miles de personas -hasta 200.000 en algunas ocasiones-, comenzará a regirse a partir del próximo mes de diciembre por una nueva ordenanza, la primera dedicada exclusivamente a él, que recoge sus singularidades.

   Esta normativa ha sido aprobada por unanimidad de los tres grupos políticos municipales, PP, PSOE e IU, y ha alcanzado también un amplio consenso social.

   En la misma se señala que las autorizaciones para instalar puestos en el Rastro se conceden por un año, prorrogable, y son individuales e intransferibles. Para evitar la picaresca de los «realquileres», únicamente se permite ceder el puesto en caso de enfermedad grave o fallecimiento del titular, y siempre al cónyuge o pareja de hecho o a familiares directos.

   Una de las novedades de la ordenanza, en este sentido, es la creación de la figura del «auxiliar de puesto», que sólo podrá ser, nuevamente, el cónyuge o pareja o un familiar directo, y siempre que no tenga otro puesto en el Rastro.

   El texto legal establece una limitación geográfica del espacio en que se puede desarrollar el Rastro, fuera del cual será irregular la instalación de puestos. Y ha sido especialmente cuidadoso en la salvaguarda de los derechos de los dueños de establecimientos comerciales fijos.

TIENDAS Y AMBULANTES
   De hecho, uno de los escollos en la elaboración de la normativa ha sido el de equilibrar los intereses de los comerciantes fijos y los ambulantes. Ambas posturas se han tratado de armonizar, y en la ordenanza se recoge expresamente que los puestos no obstaculizarán el acceso a los establecimientos comerciales permanentes, dejando expedita la puerta de los mismos, una reivindicación que abanderó Izquierda Unida y que finalmente fue incluida en la norma a instancia de este grupo político.

   El régimen sancionador del Rastro resulta de la aplicación de la normativa regional al respecto. Hay tres tipos de faltas: leves, graves y muy graves. Es falta leve tener el puesto y su entorno sucio, o no limpiarlo al finalizar la jornada, incumplir el horario, utilizar megafonía, obstaculizar el paso con la mercancía, aparcar el vehículo del titular del puesto en el espacio reservado para el mismo, o no exhibir la autorización municipal. Se castigan con multa de hasta 25.000 pesetas. Son faltas graves la reiteración por cuarta vez de una infracción leve, vender mercancía distinta a la autorizada, instalar puestos sin autorización o personas distintas a las autorizadas, y el desacato, resistencia, coacción o amenaza a la autoridad. Tienen multa de entre 25.001 y 200.000 pesetas.

   Un tercer y último capítulo se refiere a las faltas muy graves: son aquellas en que se reincide en falta grave, o la venta de mercancía falsificada o que puede entrañar riesgo para el consumidor. Aquí, la multa oscila entre 200.001 y un millón de pesetas.

   Pese al consenso obtenido, hay un grupo que sí ha manifestado su oposición al proyecto, hasta el punto de amenazar con impugnarlo: la Asociación Intercultural del Rastro. Están en contra del régimen sancionador, y de la prohibición de la venta de animales vivos. Han decidido pedir la dimisión del concejal popular de Centro, Carlos Martínez Serrano, y declarar persona non grata a los portavoces de la oposición, Silvia Escobar (PSOE) y ángel Lara (IU), por haber votado favorablemente la nueva ordenanza.

   El edil de Centro, Martínez Serrano, recuerda que esta primera ordenanza del Rastro recibió 73 alegaciones, de las que se estimaron 19. Destaca el consenso alcanzado durante su negociación -con la oposición y con las principales asociaciones de comerciantes de la zona-, y el especial cuidado que se ha puesto en «armonizar los intereses de vendedores ambulantes y establecimientos comerciales».

   Respecto a las quejas escuchadas hasta ahora, las rebate con un argumento de peso: tanto la prohibición de vender animales como el régimen sancionador responden a leyes de rango superior: de la Comunidad Autónoma, el Estado y la Unión Europea en el primer caso, y del Gobierno regional la segunda.

DESMONTABLES
   Propone soluciones que «podrían ser objeto de estudio»: desde la unión de estos comerciantes en cooperativas, que continúen la venta de animales en un local -tal vez cedido por el Ayuntamiento- o mediante un dispositivo desmontable. «Lo que sí se les permite es vender artículos relacionados con los animales, y alpistes», aclara Martínez Serrano.

   A su juicio, «se ha conseguido el consenso social mayoritario y la unanimidad política. No es la ordenanza del PP, es la ordenanza del Ayuntamiento de Madrid».

   Desde el grupo socialista, Silvia Escobar hizo hincapié en la labor de su grupo en la búsqueda de consenso en este tema. Recuerda que «el Rastro se reordenó por primera vez en 1988, bajo el Gobierno local del PSOE» y ya en 1993 «el socialista Ginés Meléndez volvía a llevar a pleno, y conseguía que se aprobara, una propuesta para estudiar problemas como los realquileres, la actuación de peristas, o la venta de animales». La ordenanza, cree, «no es la perfección, pero no es mala».

   Por su parte, ángel Lara, concejal de IU, cree que «estas son las ordenanzas de la gente del Rastro». Recuerda que ha mantenido entrevistas con vendedores, ecologistas, sindicatos y otros sectores afectados para consensuar el texto normativo, y que «las enmiendas se han asumido en su inmensa mayoría», salvo las que afectaban a normas de rango superior.

(I) DIARIO 16. Madrid. Domingo, 5 de noviembre de 2000

La cuna del mercado negro

Locales de Lavapiés aglutinan la compra-venta de objetos robados

José R. Santamarina D16 | Madrid

Lavapiés se ha convertido en la meca del mercado negro. Si quedaba alguna duda, una reciente investigación desarrollada por agentes de la Comisaría de Centro se ha encargado de disiparla. Pero todo ha quedado en eso, en una investigación en la que se ha constatado que gran parte de los objetos robados, sobre todo a los turistas, pasa por los establecimientos chinos del barrio en su camino hacia la venta fraudulenta.
Al final resulta que la policía poco puede hacer para controlarlo. Aunque en muchas ocasiones saben en qué local hay mercancía almacenada, la insuficiencia de personal para realizar la vigilancia y seguimiento de la mercancía hace imposible atajar un problema que genera importantes beneficios.

   Así las cosas, los funcionarios detienen esporádicamente al tironero o al atracador al que pueden sorprender con el botín entre las manos cuando va a venderlo a alguno de los locales que admite este tipo de canjes, pero la cantidad de productos robados intervenidos por los agentes supone un volumen insignificante respecto a lo que llega al mercado negro.

   En pocos días de investigación, los policías llegaron a detectar hasta ocho establecimientos chinos y una pensión en los que los delincuentes cambian los objetos robados por una cantidad que, aunque pueda ser ostensiblemente menor a la que conseguirían de venderlos ellos mismos, supone una forma rápida y segura de darles salida.

DIFICIL SOLUCION
   La policía calcula que hay una treintena de jóvenes magrebíes que utilizan este método para rentabilizar el botín de los robos. Sin embargo, las caras cambian constantemente, porque paulatinamente son detenidos y desaparecen, pero al mismo ritmo llegan otros desde Barcelona, donde dicen que la presión policial es mucho más fuerte.

   Cabría la posibilidad, explican fuentes policiales, de pedir al juez la autorización para entrar en los locales en los que hay evidencias de que tienen mercancía robada, pero en ningún caso hay una cantidad lo suficientemente importante como para que la petición sea considerada necesaria. Sin embargo, ese flujo constante y a pequeña escala del mercado negro supone una fuente de ingresos considerable.
La mayoría de los objetos que maneja este negocio procede del robo a turistas, sobre todo a los japoneses, y está compuesto por cámaras de vídeo y de fotografía, reproductores de CD y teléfonos móviles, productos todos de fácil salida en el mercado negro que si no se venden directamente en los locales terminan por ofrecerse clandestinamente en el Rastro.

   Pero incluso los licores que se venden en algunos comercios de Lavapiés tienen su origen en el robo. No hay otra lógica que explique si no cómo una botella de whisky de 2.000 pesetas puede venderse a la mitad de precio. Un importante centro comercial de la zona puede dar fe de los estragos causados por los descuideros en su sección de bebidas. La policía ha encontrado en algunos locales arsenales de botellas «para un año» de venta al público, pero a pesar de las evidencias no hay forma de demostrar de dónde proceden.

   El robo de pasaportes, mayoritariamente también a nipones, puede añadirse a la lista de los objetos preferidos por el mercado negro. Las mafias chinas dedicadas a la inmigración compran pasaportes de ciudadanos orientales para permitir la llegada ilegal de compatriotas a los que explotar. Por ello, no dudan en pagar hasta 80.000 pesetas por el pasaporte de un japonés joven y hasta 65.000 en el caso de las mujeres.

(I) EL MUNDO. Madrid. Domingo, 5 de noviembre de 2000

La sala Triángulo denuncia su «marginación» por la Comunidad

ROSA M. TRISTAN, Madrid
Los responsables de la sala Triángulo han denunciado que este local teatral, abierto hace 13 años, está siendo «marginado», desde hace un año y medio, por la Consejería de Cultura de Madrid, que no lo ha incluido en las últimas programaciones patrocinadas desde la Comunidad.

   Los gestores de la sala Triángulo califican de «actitud hostil» esta exclusión, dado que aseguran que sólo han recibido negativas a sus solicitudes de reunión, recortes en las subvenciones, rechazo a su participación en certámenes como el Festival de Otoño o Madrid en Danza, etcétera.

   Entre las explicaciones a este cambio de la Administración regional hacia la sala, mencionan que es «un signo más de una política de desprecio a la diversidad cultural y que pretende asfixiar un teatro de fórmulas libres y no sujetas a la cultura del espectáculo. «Mientras se recortan o se congelan las ayudas a un amplio sector de la profesión, se gastarán 18.000 millones de pesetas en la construcción de un megalómano Teatro del Canal», afirman en un comunicado.

   Tampoco entienden los criterios que se han seguido para seleccionar a unas salas sí y a otras no para participar en los festivales. «Eso constituye una falta de respeto a la libertad de expresión con un estilo sutil pero peligrosamente eficaz», concluyen.

(I) ABC. MADRID | Lunes, 6 de noviembre de 2000

El Ayuntamiento invertirá cerca de 1.200 millones en el plan de Lavapiés

M. J. Alvarez, Madrid
El Plan de Intervención Social en Lavapiés, que han elaborado conjuntamente la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, está ya listo y se aplicará este mismo mes. Sólo falta su aprobación definitiva que se hará en los próximos días en la reunión que mantendrán las dos instituciones. El Consistorio invertirá unos 1.200 millones en las diversas actuaciones y medidas recogidas en el programa.

   El Plan de Intervención Social en Lavapiés está a punto de ser visto para sentencia. Para ello, sólo falta que se fije la fecha de la reunión que mantendrá la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital, para dar la definitiva luz verde al proyecto e, inmediatamente después, se pondrá en marcha durante tres años. Así lo indicó a ABC el concejal del distrito Centro, Carlos Martínez Serrano, quien recuerda que el borrador está elaborado desde hace varios meses y que fue presentado el pasado verano al centenar de asociaciones que trabajan en la zona para que aportaran sus propuestas y sugerencias al documento.

   En este sentido, hay que recordar que, a raíz del deterioro de la situación social y de la convivencia en este barrio, con el aumento de actos delictivos, las Administraciones decidieron actuar en dos frentes y crearon dos comisiones, una de seguridad y otra de integración.

LINEAS DE ACTUACION
   Y es en esta segunda comisión donde se ha elaborado el plan, del que Serrano destacó sus líneas maestras. Una de ellas consiste en la prestación de atención individualizada a los menores y a sus familias, para lo que aumentarán los educadores sociales, que pasarán de cinco a diez. Además, se potenciará el servicio de mediación intercultural, propiciando el acercamiento de este colectivo inmigrante a la administración, con tres mediadores -oriental, magrebí y suramericano, por ser estos los lugares de procedencia mayoritaria de esta población- y se incrementarán los monitores de los cuatro actuales a nueve. También se coordinará con las distintas organizaciones sociales que trabajan en la zona, con el fin de evitar duplicidades. A ellas les facilitarán instalaciones e infraestructuras, para alcanzar los objetivos propuestos.

   En cuanto al presupuesto que se necesitará para ejecutar las distintas acciones, el concejal del distrito Centro, explicó que se aproximará a los 1.200 millones por los gastos de conservación de edificios y mantenimiento del centro Casino de la Reina. A este respecto, recordó que el Ayuntamiento ya ha invertido 900 millones en el marco del Plan de Rehabilitación Preferente de Lavapiés, que incluye actividades sociales directas dirigidas, sobre todo a inmigrantes y mayores.

AYUDA A DOMICILIO
   Entre ellas, cabe destacar el aumento de la ayuda a domicilio, de la que se beneficiarán 700 personas en 2001. Además, se concertarán 20 plazas en el Centro de Alzheimer de la calle Vara del Rey y en otro situado en la calle Infantas, se atenderá a menores hasta 6 años y a mujeres.

   Asimismo, se pondrá en marcha un centro comunitario y social en el Casino de la Reina, que contará con cuarenta plazas y dependerá del Consistorio, «Será un espacio polivalente que ofrecerá programas para la integración y una escuela de padres y dará cabida a las actuaciones de la Comunidad, Ayuntamiento y otras entidades».

   «Los inmigrantes de segunda generación y los propios madrileños de tercera y cuarta generación son los principales destinatarios de estas medidas», indicó Martínez, y recordó que «la integración pasa por el conocimiento y la aceptación del otro».

   En materia de seguridad, el concejal de Centro destacó que María Tardón prevé poner próximamente en marcha la Policía de Barrio, hecho que beneficiará al barrio.

   Lavapiés es una zona multicultural y multirracial, y prueba de ello es que una media del 80 por ciento de inmigrantes asisten a sus nueve colegios públicos.

(I) ABC. MADRID | Lunes, 6 de noviembre de 2000

El refuerzo policial

ABC, Madrid
Poco a poco comienzan a materializarse los proyectos que empezaron a cuajar a mediados de año para «prevenir y curar» Lavapiés. La crispación que se produjo durante los meses de abril y mayo tuvo su detonante en las continuas actuaciones de bandas delictivas formadas sobre todo por jóvenes y no tan jóvenes magrebíes. La conocida como «banda del pegamento» en la que entran y salen delincuentes comunes de esa procedencia, muchos de ellos fichados, atemorizó al barrio de manera inusual.

   Vecinos y comerciantes reclamaron entonces a las Administraciones medidas contundentes. Se diseñó una comisión de seguridad y otra de integración. En un primer momento, se apostó fuerte por la primera desde la Delegación del Gobierno con un refuerzo policial importante. A principios de mayo, se destinaron al distrito Centro 410 agentes de Policía Nacional, buena parte de ellos asignados a Lavapiés.

   El otro frente, el desplazamiento del comercio tradicional avasallado por las tiendas regentadas por inmigrantes, trató de cubrirse con inspecciones exhaustivas de la Policía Municipal, que también duplicó sus efectivos o eso se anunció en su momento.

(I) LA RAZON. Nacional. Martes, 7 de noviembre de 2000

Los proetarras utilizan el movimiento «okupa» para difundir sus tesis y defender a los presos

CASAS «OKUPADAS» EXHIBEN, TRAS EL ULTIMO ATENTADO DE LA BANDA CRIMINAL EN MADRID, PANCARTAS A FAVOR DE LOS RECLUSOS TERRORISTAS

Fuentes policiales han revelado a LA RAZON la vinculación de miembros de Jarrai con el movimiento «okupa» y anarquista de Madrid. En dos casas «okupadas» de la Plaza de Cabestreros, próxima a Tirso de Molina, se expone, tras el atentado que costó la vida al general Togado Querol, una pancarta a favor de los presos etarras. Todo este barrio de Lavapiés está inundado de cárteles a favor de la suspensión de los FIES, considerados los presos más peligrosos. Una exigencia que estaba en las cartas que había en los paquetes bomba enviados a periodistas de LA RAZON y a otros medios de comunicación. Asimismo, hay pegatinas en las que se advierte a los informadores de que «contra vuestras falacias actuaremos».

S. Andía, Madrid

Una casa «okupada» de la Plaza de Cabestreros exhibe una pancarta a favor de los presos etarras

Hace una semana, la Villa de Madrid se levantó sobresaltada por el atentado de Eta que costó la vida al general togado Francisco Querol, su chófer, Armando Medina y su escolta, el policía nacional Jesús Escudero. Horas después, en una plaza del barrio de Lavapiés, la de Cabestreros, se colgaba en un edificio abandonado una pancarta a favor de los presos de la banda terrorista. Con un mapa del País Vasco, y unas flechas hacia esta Comunidad Autónoma, se exige que los presos vascos estén en prisiones vascas. «Euskal Presoak, Euskal Herrira», reza la pancarta.
   En enero de 1999, la casa que hoy sirve de altavoz para los reclusos de la banda, fue invadida por un grupo de «okupas». Habían sido desalojados de un edificio de la calle Embajadores 68. Con el lema a «otro desalojo, otra okupación», rompieron las cadenas de una puerta y 40 de ellos se instalaron en la plaza de Cabestreros. A partir de ese momento la denominaron el «Laboratorio ocupado» y se convirtió en uno de los principales cuarteles de este movimiento en Madrid. En la esquina de esta plaza, en la calle Amparo, hay otro edificio «okupado» denominado «La biblioteca».
   Tras el desalojo, en marzo de 1997, del centro «La Guindalera», los miembros de este movimiento se repartieron por distintos barrios de la capital, como Vallecas y Lavapiés. Actualmente, también hay una casa «okupada» en la localidad de Móstoles. Fuentes policiales han revelado a LA RAZóN que a sus demandas de «habitar legalmente e ilegalmente espacios para vivir y el derecho a crear sus propias formas de vida y de cultura», se han unido las del Movimiento Revolucionario Global, el MRG, los anarquistas y la de los presos etarras.
   El barrio que rodea a estas dos casas «okupadas» sirve de plataforma para lanzar los «distintos programas políticos». El MRG ha realizado varias pintadas, tanto en Tirso de Molina como en las calles de Mesón de Paredes y Amparo, a favor de la libertad de Gaizka y Mikel. Estos dos jóvenes miembros del Movimiento Revolucionario Global fueron detenidos el pasado mes de septiembre en Praga en el transcurso de los graves incidentes contra el FMI y el Banco Mundial.
Personas no identificadas también han colocado en las paredes de los inmuebles «okupados», y en las señales de tráfico de este céntrico barrio, pegatinas en las que se amenaza a los informadores. Con grandes letras sobresale la palabra periodistas. En el ángulo superior derecho hay una pistola y una persona a las que se vincula con la prensa. A la derecha de este dibujo aparece este texto:«Con vuestras sucias mentiras y vuestros montajes, señalais y criminalizais a los revolucionari@s, para que el Estado nos golpee».

   En el ángulo inferior izquierdo hay otra pistola que se vincula con el grupo anarquista acompañado del siguiente texto:«Cualquier día todo cambiará, contra vuestras falacias actuaremos, contra vosotros ya veremos». La pegatina está firmada por un grupo de anarquistas que se denominan «Incontrolables sin fronteras».

«Fin de la dispersión»
   Justo enfrente de la otra casa «okupada», en la calle Amparo, hay numerosas pancartas que exigen «el fin del aislamiento y del régimen FIES, el fin de la dispersión». La primera exigencia, la de la suspensión del Fichero de Internos de Especial Seguimiento (FIES), considerados los presos más peligrosos, ha estado siempre contemplada en las misivas que acompañaban a paquetes bomba enviados contra periodistas. El pasado 19 de octubre, la Policía explosionó un paquete explosivo dirigido al subdirector de LA RAZON, Alfredo Semprún. El artefacto era similar al enviado contra el especialista en información de terrorismo de este diario, Jesús María Zuloaga.

   La segunda exigencia de estos carteles es la del «fin de la dispersión», uno de los principales objetivos del entorno de Eta que exigen el acercamiento de los presos etarras a cárceles del País Vasco. Casualmente, también hay carteles de un determinado sello discográfico vasco enfrente de estos edificios «okupados». Se trata de Esan Ozenki Records, propiedad de un ex miembro de grupos de rock radicales vascos como Kortatu y Negu Gorriak. El cantante vasco, Fermín Muguruza, ha mostrado públicamente su apoyo a los reclusos de la banda.
   Fue uno de los individuos que firmó un manifiesto en contra de la detención de las «giraldillas» proetarras del Mundial de Atletismo celebrado en Sevilla. También fue uno de los candidatos de la plataforma proetarra Euskal Herritarrok en las pasadas elecciones europeas.

La creciente vinculación de la izquierda radical con el entorno de Eta
   Distintos grupúsculos de la ultraizquierda han participado en actos organizados por la que fuera la organización juvenil afín a Eta, Jarrai, ahora denominada «Haika». Fuentes de la asociación unificada de guardias civiles, Coproper, han manifestado a LA RAZóN la vinculación de grupos como Juventudes Castellanas Revolucionarias (JCR) con Jarrai al participar en varias ocasiones en acampadas organizadas por el citado grupo proetarra. Las referidas fuentes destacan que en la plaza de Tirso de Molina, se pueden comprar publicaciones de la izquierda abertzale como el «Ardi Beltza» (oveja negra en vascuence). Esta revista está dirigida por el que fuera redactor jefe del diario «Egin», Pepe Rei. Asimismo, señalan que tras el último atentado del GRAPO en Madrid, contra una sede del PP, el PCE (r) repartió en esta plaza un panfleto en el que se critica el encarcelamiento de dirigentes de Ekin. «Como en los tiempos de Franco, Euskal Herria vuelve a estar por decreto bajo el estado de excepción», son las primeras líneas de un comunicado que concluye con la siguiente frase:«Hay que parar el terror fascista. Apoyemos la justa lucha del pueblo vasco».

(I) MadriDiariO. Cultura. Martes, 7 de noviembre de 2000

La CAM no subvencionará La Alternativa, festival del que se encargará la Sala Triángulo

ARTEMAD, PRADILLO Y CUARTA PARED SE DESMARCAN

Elena Delgado, Madrid
El Festival Alternativo de Teatro Música y Danza seguirá adelante «en varios espacios de la Comunidad», aseguró hoy a MDO el director de la Sala Triángulo, Alfonso Pindado, quien advirtió que la Fundación creada para tal fin el pasado mes de mayo se encargará de su organización. Por su parte, la Sala Cuarta Pared y el Teatro Pradillo se han desmarcado del certamen y organizarán de forma paralela los ciclos que en un principio habían sido previstos para el Festival, los cuales contarán, además, con la ayuda de la Comunidad.

   En la reunión mantenida ayer entre el director general de Promoción Cultural, José Manuel Pérez Aguilar, y los directores de las salas Cuarta Pared y Pradillo, así como representantes de Artemad (Asociación de Empresarios Productores de Artes Escénicas de la Comunidad de Madrid), se decidió que los actos programados por estas salas en el marco del Festival Alternativo seguirán celebrándose, al margen del certamen, y con subvenciones de la Comunidad. Así lo explicó ayer a MDO Juan Muñoz, director del Teatro Pradillo, quien aseguró que «La celebración de la Alternativa la decidirá Alfonso Pindado, pues él quería que se hiciera a su manera y no ha habido acuerdo». Juan Muñoz dijo que en el encuentro de hoy se planteó a Manuel Aguilar la continuación de actividades alternativas como el Ciclo Autor, «cosa a la que la Comunidad ha puesto buena cara y parece estar dispuesta». De este modo, algunas de las salas en las que en años anteriores se celebraba la Alternativa se han desmarcado del Festival, aunque seguirán recibiendo la ayuda de la Consejería de Cultura y continuarán celebrando parte de la programación prevista para la XII edición el certamen.

   Por su parte el que fuera el fundador del Festival hace once años declaró que «una vez más la Comunidad nos ha marginado al no convocarnos a la reunión». Pindado calificó de discriminatorias las acciones del director general de Promoción Cultural, «que no nos ha tenido en cuenta y ahora va a dar el dinero que se iba a destinar a la Alternativa a otros fines». Alfonso Pindado garantizó la celebración de la XII edición del Festival, «que ya tiene varios espacios en los que desarrollarse» y del que se encargará la Fundación para Festivales Alternativos, creada para tal efecto el pasado mes de mayo a propuesta de Alfonso Pindado. Según el director de la Sala Triángulo, en un principio la Comunidad iba a tomar parte en la fundación, con patronos de Triángulo y se invita a Pradillo y Cuarta Pared, «pero cuando Manuel Aguilar aterrizó en el cargo se descuelga de la Fundación porque lo que le interesa es quedarse con el Festival y tener el protagonismo sobre él». Pindado dijo que «aunque no tengamos subvención las compañías ya están confirmando que asistirán, aunque no cobren». Hace cuatro años que la consejería de Cultura subvenciona La Alternativa, a la que este año se iban a destinar 53 millones de pesetas, según fuentes de la organización.

(I) ABC. MADRID | Miércoles, 8 de noviembre 2000

Gerencia de Urbanismo apuesta por la rehabilitación y la mejora urbana

ABC, Madrid

Calle de Valencia esquina con Doctor Fourquet

La Gerencia Municipal de Urbanismo tiene, para el año 2001, un presupuesto de 36.038 millones de pesetas. De esta cifra, casi 26.000 millones van a servir para rehabilitar diversas barriadas y para obras de mejora urbana y medioambiental. Lavapiés es una de las zonas más beneficiadas. También hay fuertes inversiones para adquirir suelo y construir así nuevas viviendas protegidas.

   El segundo teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Ignacio del Río, explicó ayer cómo repartirá la Gerencia Municipal de Urbanismo el presupuesto del año 2001. Destacan las partidas destinadas a la rehabilitación y a la mejora urbana y medioambiental, un conjunto de actuaciones que se lleva un total de 18.396 millones de pesetas de un presupuesto que asciende a 36. 038 millones. El capítulo de inversiones se eleva a los 25.888 millones si se cuentan otras partidas principales, entre las que se encuentra la adquisición de suelo para construcción de viviendas protegidas. En concreto, Del Río mencionó el apartado de rehabilitación y regeneración de espacios urbanos, para el que se dedicarán 5.638 millones de pesetas; una gran parte irá a Lavapiés.

PARQUE DEL MANZANARES
   Para urbanizaciones y mejora urbana se destinarán un total de 8.162 millones de pesetas. En este capítulo están la reparación de colonias y la urbanización de ámbitos degradados. En intervenciones para la mejora medioambiental se invertirán 4.596 millones de pesetas. En este apartado se encuentran las actuaciones para enterramiento de líneas férreas, recuperación ambiental de espacios públicos, el Parque del Manzanares y el soterramiento de líneas aéreas de alta tensión.

   Entre otras inversiones, la Gerencia Municipal de Urbanismo apuesta por la adquisición de suelo, capítulo para el que destinará 6.107 millones de pesetas; para la modernización de sus servicios se han presupuestado 1.385 millones.

   El segundo teniente de alcalde, Del Río, respondió a las críticas vertidas por el grupo municipal PSOE-Progresistas sobre la gestión de sus presupuestos, con estas palabras: «La gestión de Urbanismo no se puede programar anualmente, ya que sus actuaciones tienen un carácter plurianual, de forma que cada año se ejecuta una fase de los proyectos previstos». «En cualquier caso -subrayó el edil popular-, no se pueden decir cosas como que no se ha hecho nada en Lavapiés, cuando se han ejecutado o están en ejecución obras que suponen un 91 por ciento del presupuesto previsto en mejora de calles, lo que asciende a una inversión de 4.019 millones de pesetas. Por otra parte, están en distintas fases de rehabilitación 1.567 viviendas, con obras que suponen un presupuesto de 2.232 millones de pesetas».

VIVIENDAS PROTEGIDAS
   También indicó que para conseguir el objetivo de realizar las 1.120 viviendas previstas para el año 2000, Gerencia Municipal de Urbanismo, además de la cesión de suelo ya hecha (con capacidad para 184 viviendas), cederá a la Empresa Municipal de la Vivienda, el Pleno ordinario de este mes, un total de 11 parcelas con capacidad para 1.121 viviendas protegidas (463 de VPO régimen general, 279 de VPO, régimen especial y 379 de VPT). «De esta forma se habrán conseguido 1.305 pisos protegidos», agregó Del Río.

   Por último, en cuanto a la vivienda de alquiler protegida, dijo que ha terminado recientemente el plazo de presentación de ofertas del concurso de suelo convocado en junio para construir este tipo de viviendas, y actualmente se están estudiando las ofertas. «Además de este concurso, la EMV actualmente está construyendo 400 viviendas en alquiler y consensuando con los grupos políticos de la oposición la normativa de adjudicación», concluyó.

(I) EL PAIS. España. Miércoles, 8 de noviembre de 2000

Uno de los detenidos compró al contado un piso en Madrid por 20 millones a nombre de «su madre»

LA OFENSIVA TERRORISTA
Otra de las tres viviendas habitadas por los miembros del ‘comando’ llevaba alquilada un año

JUAN FRANCÉS, España

El comando etarra desarticulado en Madrid había elegido pisos del distrito de Centro, donde hay un enorme tránsito de personas, para camuflarse y pasar inadvertido. Dos de las tres viviendas eran alquiladas y estaban situadas a apenas cien metros del Cuartel General del Ejército, que incluso se veía desde la ventana de una de ellas. El tercer piso fue adquirido en agosto por una mujer que dijo ser la madre del inquilino, uno de los miembros del comando. Pagó al contado unos 20 millones de pesetas. Los vecinos de los cuatro detenidos afirman que tenían un aspecto «normal» y que eran «educados».

Agencia inmobiliaria. «Era muy simpática»
La almendra central de Madrid fue la zona elegida por los supuestos terroristas para tratar de pasar inadvertidos durante su estancia en la capital. Los tres pisos registrados por la policía estaban situados en dos de los barrios madrileños más céntricos y castizos: Lavapiés y Chueca, en las calle de Caravaca, 12; Augusto Figueroa, 32-34 e Infantas, 32. Muchos de los pisos de estas zonas de Madrid son antiguos, por lo que normalmente su alquiler o venta sale más barata que en el resto de la ciudad. El barrio de Lavapiés, el más multicultural de Madrid, tiene 42.000 habitantes de los cuales un 13% son extranjeros, sobre todo ecuatorianos, marroquíes y dominicanos. Es un barrio empobrecido, con numerosas viviendas pequeñas, antiguas, algunas carentes de servicios básicos (baño y calefacción) y que, por ello, suelen costar poco. También hay edificios rehabilitados, mucho más caros.

   El primero A de la calle de Caravaca, 12, (Lavapiés) que habitaba desde hace apenas dos meses uno de los terroristas detenidos, Asier Urretabizkaia Merino, nacido en Santa Cruz de Tenerife hace 25 años, y que no estaba fichado por la policía. «Lo compró a través de su madre, una señora de aspecto normal, de unos 50 años, que decía estar divorciada», explicó ayer el hombre que le vendió el piso.

   La venta del inmueble se realizó a través de una agencia inmobiliaria. El vendedor ofreció el piso, de unos 80 metros cuadrados, en la agencia. La supuesta madre del detenido contactó con el vendedor a través de la agencia y le compró el piso. Lo pagó al contado, unos 20 millones de pesetas. «Dijo que a su hijo le habían destinado a Madrid en el trabajo y que ella le quería comprar el piso», aclaró el vendedor. Otro vecino del inmueble explicó que Urretabizkaia le había dicho que trabajaba en Alcalá de Henares, en el sector de la telefonía móvil. «A veces venía acompañado por una chica, pelirroja, de pelo corto, que decía ser su novia», aseguró.

   Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía llevaron a mediodía de ayer a Urretabizkaia a su piso para que estuviera presente durante el registro domiciliario, tal y como exige la ley. La policía vació la vivienda, se llevó unas 17 bolsas de basura llenas de objetos personales y documentación del supuesto terrorista. Luego le sacaron del piso y le metieron en un coche policial camuflado, ante un batallón de cámaras.

   Urretabizkaia mide alrededor de 1,70 metros, es de complexión gruesa y ayer llevaba gafas, vestía pantalones de color beige y una sudadera con capucha, que llevaba puesta para esconder su rostro de las cámaras. Fue detenido en la madrugada de ayer, cuando dormía en su vivienda. La policía realizó la detención de los seis etarras de madrugada en una operación relámpago, ejecutada de forma sincronizada en cada una de los pisos.

   Mike Shaw, un ex policía británico de los servicios especiales, fue testigo de excepción de otro de los registros: el de la calle de Augusto Figueroa, 32-34. Dormía plácidamente a las cuatro de la madrugada de ayer cuando le despertó un estruendo procedente del rellano de la escalera. Una decena de policías encapuchados reventó la puerta del piso 5, A. Detuvieron a Víctor Goñi Martínez, nacido en 1967 en San Sebastián, y también miembro legal (sin fichar) de ETA. «Dejaron el piso destrozado por dentro», concluyó Shaw.

   Los agentes regresaron hacia las 11.00 de la mañana de ayer al piso con el detenido para efectuar el registro. Por unos momentos dejaron a Goñi Martínez de rodillas en el suelo, esposado, con la cabeza cubierta por un pasamontañas, en la puerta de la vivienda.

   El piso estaba alquilado a nombre de una mujer desde hacía un año. La inquilina había dado una nómina y un carné de identidad falsos para arrendar la vivienda. Pagaba, según el administrador de la finca, 120.000 pesetas al mes de renta. El edificio consta de unos 200 pisos en régimen de alquiler. El tránsito de inquilinos es constante y la mayoría de ellos sólo se conoce de verse en la escalera, según comentaron ayer. Se encuentra a apenas cien metros del Cuartel General del Ejército, que se ve desde una de las ventanas del piso.

   Las otras dos supuestas etarras detenidas son las liberadas (a sueldo de la banda), Ainara Esteran Cruz (Barakaldo, 1976) y Nerea Garro Pérez (San Sebastián, 1974) compartían una habitación de alquiler en una vivienda de unos 200 metros cuadrados de la calle de Infantas, 32. Se hacían pasar por estudiantes y le habían alquilado la habitación a un joven modelo llamado Jorge que, a su vez, tenía el piso alquilado. Otras tres personas compartían vivienda con las etarras. Ayer rehusaron hacer declaraciones. El propietario de una tienda de ropa situada bajo la vivienda explicó que una de las detenidas era «muy simpática, rubia y guapa». Las calles de Augusto Figueroa y de Infantas están en Chueca, una zona conocida como el pequeño San Francisco madrileño, por la cantidad de homosexuales que se han ido a vivir a la zona, y que han abierto tiendas y bares.

(I) MadriDiariO. Cultura. Viernes, 10 de noviembre de 2000

La Comunidad pone en marcha un festival paralelo a La Alternativa con menos prepuesto y sin Triángulo

AGUILAR ASEGURA QUE LA SALA SE HA MARGINADO ‘SOLA’

MDO, Madrid

El director General de promoción cultural, José Manuel Pérez Aguilar
Foto : MDO

La Dirección General de Promoción Cultural aportará, según su director, José Manuel Pérez Aguilar, los 35 millones que costará poner en marcha ‘Escena Contemporánea: ciclos’, que se desarrollará principalmente en los espacios escénicos de Artemad, teatro Pradillo, Cuarta Pared y Cambalao. Eso significa que el festival paralelo a la tradicional Alternativa va contar con casi 20 millones menos de presupuesto y con la ausencia de la Sala Triángulo que, según Aguilar, «se ha marginado ella sola».

   El director general de Promoción Cultural de la Comunidad de Madrid, José Manuel Pérez Aguilar ha dicho que «sólo» aquellas salas que presentaron un proyecto para la realización del Festival alternativo tomarán parte en él, es decir, Cuarta Pared cuyo director propuso el ciclo ‘Escena de autor’, Teatro Pradillo, que presentó el ciclo ‘Teatro de danza’, ARTEMAD que sugirió el proyecto ‘Madrid abierto’ y, por último, la sala Cambalo por ‘Teatro para navegantes’. Para todos ellos habrá presupuesto -35 millones- y habrá Festival -‘Escena Contemporánea: ciclos’-

   Para Manuel Pérez Aguilar estos cuatro ciclos son los que darán lugar al nuevo festival y, quienes los han propuesto se convierten directamente en organizadores del mismo, dejando fuera a la Sala Triángulo porque su director Alfonso Pindado, no había propuesto nada, según Aguilar. Pindado denunció que el pasado martes día 7 de noviembre la dirección general de Promoción Cultural convocó a los responsables de los Teatros Pradillo, Cuarta Pared, Juan Muñoz y Javier Yagüe respectivamente, así como a la Asociación de Empresarios Productores de Artes Escénicas de la Comunidad (Artemad), con objeto de planificar y repartir las ayudas para la realización del Festival Alternativo sin invitar a esta reunión a su sala, lo que calificó de «marginación», «exclusión» y «competencia desleal». A este respecto, Aguilar explicó que «la reunión del pasado martes tenía por objeto dar un único cuerpo a estos cuatro ciclos y sólo se convocó a los organizadores del certamen. Por ello, no se contó con Pindado, porque no ha hecho ninguna propuesta. él sólo se ha excluido de la organización», asegura. Aguilar ha dicho también que «Triángulo no participará en la coordinación, pero eso no significa que no pueda beneficiarse de este certamen, ya que podría ser una de las salas en las que se representase alguno de los espectáculos que conformarán el festival».

(P) EL PAIS. Madrid. Domingo, 12 de noviembre de 2000

Los presupuestos de Urbanismo prevén gastos mínimos para los grandes proyectos de Madrid

LAS INVERSIONES EN LAVAPIES PERMITIRAN INICIAR UN CIRCO, UN TEATRO Y UN AULARIO UNIVERSITARIO

EL PAIS, Madrid

Ruinas de las Escuelas Pias de San Fernando, en la plaza de Agustin Lara de Lavapies./ULY MARTIN

Los presupuestos de la Gerencia Municipal de Urbanismo -el principal motor del Ayuntamiento de Madrid para el crecimiento y la incorporación de nuevos equipamientos a la ciudad- se mantendrán congelados durante 2001. Las cuentas presentadas el viernes anuncian un aumento mínimo del 0,5% (de 35.862 millones a 36.038). Si se tiene en cuenta la inflación prevista para 2001, del 2%, los presupuestos urbanísticos de la capital caen respecto a este año. La mayoría de los grandes proyectos de la capital tienen gastos mínimos para avanzar. Y algunos, ni eso.

   No se incluye ni una peseta para levantar el gran pabellón olímpico en las tres hectáreas de la Ciudad Deportiva del Real Madrid propiedad del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid. Ni tampoco se puede ver en los presupuestos la partida para comprar los terrenos de la Ciudad Deportiva que supuestamente necesita el Ayuntamiento para construir el pabell&ón de dimensiones olímpicas. Sólo hay 60 millones para un «plan director de infraestructura olímpica de Madrid».
   Tan sólo Lavapiés, un barrio cuya rehabilitación se inició hace casi tres años, recibirá cerca de 3.000 millones de pesetas de la Gerencia Municipal de Urbanismo para sacar adelante proyectos que, en algún caso, llevan anunciados desde hace más de cinco años sin que hayan salido de los planos.
   Uno de los ejemplos más claros es el circo estable -un proyecto que el Ayuntamiento anunció en 1993- que se abrirá en el antiguo edificio Pacisa, en la ronda de Valencia, dentro de unos años. Para 2001, la Gerencia de Urbanismo ha reservado 300 millones de pesetas para conseguir el suelo del pasaje industrial donde se levantará el circo, y otros 872 millones para la redacción del proyecto y el inicio de las obras.
   Otros 598 millones se repartirán en Lavapiés para trabajos de envergadura, que apenas podrán comenzarse: la nueva sala Olimpia, la reforma del mercado de San Fernando y la construcción del Museo de Artes Populares.
   Para los aularios de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, en la calle de Tribulete, y para la biblioteca de las Escuelas Pías de San Fernando hay 495 millones de pesetas.
   En la urbanización de la plaza de Agustín Lara, cuyo concurso de rehabilitación fue fallado en 1992, el Ayuntamiento gastará 92 millones de pesetas.

   Además de Lavapiés, la Gerencia Municipal de Urbanismo invertirá 2.271 millones de pesetas en dar un empujón al parque lineal del Manzanares con el diseño del arquitecto Ricardo Bofil, que hasta ahora tampoco había salido de unos planos que han costado más de 200 millones de pesetas.
   Para hacer las obras en el río, el Ayuntamiento tiene que expropiar mucho terreno, por lo que se ha reservado 1.000 millones de pesetas en los presupuestos de la Gerencia Municipal de Urbanismo.
   Otros grandes proyectos para la capital, que el alcalde lleva estudiando desde hace muchos a&ños, seguirán empantanados a juzgar por el dinero destinado a ellos en los presupuestos de 2001.
   Para la gran operación sobre el antiguo matadero de Legazpi, que distintos concejales del gobierno municipal han promocionado para museo, pistas de nieve artificial, teatro …, hay 90 millones. Con ese dinero no se pondrá ni un solo ladrillo; sólo servirá para convocar un concurso especial.

(I) ABC. MADRID | Lunes, 13 de noviembre de 2000

El Mercado Puerta de Toledo agoniza, a doce años de su puesta en marcha, sin soluciones oficiales

Sara Medialdea, Madrid
El Mercado Puerta de Toledo sigue desangrándose. A doce años de su nacimiento, apenas queda una docena de comercios abiertos, y las oficinas públicas que se habían instalado en los últimos tiempos en el centro están cerrando: la licencia de actividad es para uso comercial. Por el centro cuelgan numerosos carteles con el lema «Nuevo Mercado». Quienes sobreviven dentro esperan las novedades.

El Mercado Puerta de Toledo presenta un aspecto desolado, con decenas de locales vacíos y pasillos desiertos.ABC

   Nadie responde por el Mercado Puerta de Toledo. El centro agoniza ante la falta de soluciones de las administraciones, que parecen no encontrar salidas a una idea mal encaminada desde el principio. Actualmente, una decena de comerciantes sobrevive en la instalación, entre vistosos carteles que anuncian el «Nuevo Mercado» que ningún órgano oficial se anima a concretar.
   El que fue antiguo mercado de pescados, de propiedad municipal, fue cedido a la Comunidad Autónoma madrileña para ser utilizado como centro comercial especializado en el arte, los diseños y la creación. Cualquier cambio de uso que se pretenda sobre este original ha de contar con la previa autorización del Ayuntamiento madrileño, último propietario del edificio.
   Los responsables locales no abandonan la idea de hacer algo con respecto a este emplazamiento. De hecho, en los despachos de la Plaza de la Villa tienen pendiente reunirse con el Gobierno autonómico para dialogar sobre este asunto y la solución posible.

OFICINAS Y CAMPAÑA
   En los últimos tiempos, dos novedades han «animado» el Mercado: algunos de los antiguos comercios, hoy cerrados, reabrieron reconvertidos en oficinas de carácter público. Oficinas que, a su vez, han clausurado definitivamente sus puertas al carecer de licencia para esa actividad.
   Pero además, desde hace unos meses están llegando nuevos comerciantes al mercado, algo que no ocurría desde años atrás: media docena de locales han sido alquilados, tal vez al calor de lo que parece campaña promocional -los carteles de «Nuevo Mercado»- que hasta el momento no se ha visto acompañada de ninguna otra acción.

«NINGUNA NOVEDAD»
   De hecho, desde la propia consejería de Economía, cuyo máximo responsable es Luis Blázquez, se comenta que no hay «ninguna novedad» con respecto al Mercado. Ningún otro responsable consideró hablar del asunto.
   Antiguos arrendatarios de locales comerciales en el Puerta de Toledo calculan que se cuentan por miles los millones perdidos en esta operación fallida. Poco queda actualmente de la idea original: un mercado especial dedicado al arte y a todo lo relacionado con él. Ahora, entre las pocas tiendas que aún permanecen abiertas, las de anticuarios conviven con otras de muñecos infantiles.
   El negocio del Puerta de Toledo nunca ha existido. Más bien, se ha convertido en una máquina de perder dinero.
   Y no sólo para la Administración regional, sino también para quienes decidieron abrir un comercio allí. Los más antiguos cuentan casos sangrantes: «Hay tiendas que han vendido en seis meses 75.000 pesetas; hubo un muchacho hemipléjico que enterró aquí su indemnización y tuvo que terminar cerrando», comentan.
   Una muestra más del rechazo que produce el emplazamiento es el concurso convocado meses atrás para abrir un gran restaurante de lujo en el edificio: quedó desierto.
   Y sigue el despropósito: «¿cómo pudo diseñarse un centro comercial con 150 tiendas dedicadas, en gran parte, al mueble, sin un muelle de carga?». La pregunta, lanzada por alguno de los afectados, choca contra la dura realidad: existe un único espacio, de apenas 20 metros cuadrados, que es el destinado a la carga y descarga.
   El resultado es que algunos de los comerciantes que permanecen abiertos optan por realizar estas tareas por la plaza peatonal situada frente al Mercado, arriesgándose con ello a la correspondiente multa municipal.

ANEXO INUTILIZADO
   Por otra parte, se encuentra también vacío e inutilizado el edificio anexo al Mercado.
   Desde el Ayuntamiento de Madrid, dueños del suelo sobre el que se asienta el inmueble, no olvidan esta instalación. De hecho, el concejal presidente del distrito de Centro, Carlos Martínez Serrano, tiene previsto mantener contactos con las autoridades de la Comunidad autónoma madrileña para ver la manera de retomar la caótica situación del mercado.

(I) DIARIO 16. Madrid. Lunes, 13 de Noviembre de 2000

Hiere de gravedad a su ex compañera tras asestarle tres puñaladas

Gema Veiga D16 |, Madrid

Un hombre hirió ayer de gravedad a quien sería su ex mujer, de acuerdo con el testimonio de los vecinos, tras asestarle tres puñaladas en la plaza de Lavapiés. La Policía no tenía constancia de que la mujer hubiera presentado anteriormente denuncia por malos tratos.
   Los hechos sucedieron sobre las 18.30 horas. El agresor, José Luis M.S. de 47 años, se topó en la plaza de Lavapiés con la víctima, una mujer de nacionalidad portuguesa o brasileña. Acto seguido, le propinó tres puñaladas entre el esternón y la clavícula, en el brazo y, la más grave de todas, en la región lumbar, según informaron portavoces de los Servicios Municipales de Urgencias (Samur 092).
   Vecinos del barrio comentaron que el atacante había entrado diez minutos antes de la agresión a un bar situado en la calle de Lavapiés, donde al parecer preguntó a dos clientes que se encontraban en el local por el paradero de su ex esposa. El hombre también gritó, antes de salir, que «igual que ETA mata a la gente, hay que matar a las mujeres». A la salida del comercio, el hombre se dirigió a la plaza de Lavapiés, donde encontró finalmente a su víctima.
   Testigos que estuvieron presentes en el momento de ocurrido el suceso afirmaron que la joven, de unos treinta años, ayer celebraba su cumpleaños. Además, aseguraron que su ex marido había salido de la cárcel hacía unos cuatro días.
   Tras el ataque, la mujer quedó tendida en el suelo durante unos quince minutos, hasta que la asistieron facultativos del Samur 092, que después la trasladaron a la Fundación Giménez Díaz. Su pronóstico es grave. El agresor, en tanto, fue detenido y trasladado a comisaría. En las próximas horas pasará a disposición judicial.

(I) EL MUNDO. Madrid. Lunes, 13 de noviembre de 2000

Dos mujeres, graves tras ser agredidas por sus compañeros en Centro y Tetuán
VIOLENCIA DE GENERO

LUIS FERNANDO DURAN, Madrid
Dos mujeres estuvieron ayer a punto de perder la vida a manos de sus respectivos compañeros sentimentales en dos nuevos episodios de violencia de género ocurridos en los distritos de Centro y Tetuán. Los dos hombres se encuentran detenidos acusados de un presunto delito de agresiones. El primer caso, ocurrió a las 17.00 horas en la plaza de Lavapiés. Un hombre de 47 años discutió con su novia, de 37.
   En la primera de las agresiones, la mujer, de nacionalidad portuguesa, recibió tres puñaladas, según confirmaron fuentes del Samur-092. La primera de ellas en el brazo, otra en el esternón y la tercera, la más grave, en la zona lumbar.
   El hombre, José Luis M. S., fue detenido por agentes de policía de proximidad en la misma plaza de Lavapiés y conducido a la comisaría de Centro. Los agentes le decomisaron el supuesto arma homicida, una navaja de 15 centímetros.
   La mujer fue trasladada por el Servicio de Asistencia Municipal y de Urgencias (Samur) al hospital Nuestra Señora de la Concepción con un pronóstico reservado a la espera de conocer si la herida de la zona lumbar ha afectado algún órgano vital.
   Según comentó el detenido a los agentes, la discusión se inició por problemas de celos, extremo éste que no pudo ser confirmado por la policía.
  

(I) MadriDiariO. Cultura. Martes, 14 de noviembre de 2000

La Comunidad no tiene intención de declarar el Rastro Bien de Interés Cultural

Propone el Pto. de Somosierra como Sitio Histórico

E.D., Madrid

La viceconsejera de Promoción y Patrimonio, Rosa Basante, ha confirmado que la Comunidad de Madrid no tiene intención de declarar al Rastro de Madrid Bien de Interés Cultural y se ha referido a las palabras del presidente Alberto Ruiz Gallardón quien anticipó que «el Rastro ya está protegido y no necesita más actuaciones».

   Rosa Basante se ha limitado a repetir las palabras del presidente de la Comunidad de Madrid para negar que se vaya a declarar al Rastro Bien de Interés Cultural: «Como dijo Alberto Ruiz Gallardón, el Rastro ya está protegido y no necesita más actuaciones». Asimismo la viceconsejera, que anunció; que el gobierno regional va a proponer Sitio Histórico el Puerto de Somosierra, ha asegurado que si el Ayuntamiento quiere declarar Bien de Interés Cultural el Templo de Debod «debería solicitar la incoación de un expediente, como la ley prevé». De esta forma Basante contesta al concejal de Cultura del Consistorio quien hace unos días insistió en que el monumento debería tener la consideración de BIC, «una petición que llevamos realizando ocho años y que aún no ha recibido respuesta». Según Fernando Martínez Vidal, ésta sería la única manera de conseguir fondos para conservarlo en condiciones más adecuadas que las actuales».
   Además, la viceconsejera ha confirmado que la Comunidad tiene intención de conservar los restos humanos hallados en la Iglesia de San Juan, en la Plaza de Ramales, el pasado verano. No obstante, el gobierno regional, según Basante, ha concluido ya las excavaciones y es ahora al Ayuntamiento de la capital al que le corresponde «iniciar las actuaciones que considere oportunas. Nosotros iniciaremos las actuaciones que nos parezca en el momento adecuado», manifestó Rosa Basante, quien aseguró que la protección del Patrimonio en la región es competencia de la Comunidad de Madrid y, desde ese punto de vista, aseguró que se conservarán los restos de la iglesia de San Juan.

   En cuanto al Puerto de Somosierra, la Comunidad va a proponerlo como Sitio Histórico por tratarse del lugar donde se desarrollaron los acontecimientos bélicos que desembocaron en la carga de la caballería polaca, durante la Guerra de la Independencia. Entre las medidas y actuaciones previstas para el año 2001 se prevé la creación de infraestructuras sobre el terreno de dichos acontecimientos.

(I) EL MUNDO. Madrid. Miércoles, 15 de noviembre de 2000

La Policía Municipal denuncia a 60 tiendas por abrir durante las 24 horas
VENDEN ALCOHOL A MENORES

LUIS FERNANDO DURAN, Madrid
La Policía Municipal de Madrid ha denunciado a 60 tiendas del centro de Madrid, regentadas por inmigrantes chinos y árabes, por abrir durante toda la madrugada. Los principales clientes de estas tiendas son jóvenes que compran bebidas alcohólicas para consumirlas en las calles.

   Estos negocios se podrían enfrentar a multas de 50 millones de pesetas si sirven alcohol a menores o toleran su consumo. Al margen de las multas administrativas, los agentes han remitido los correspondientes expedientes a la Comunidad de Madrid que estudiará el cierre de varias de estas tiendas que han sido multadas tres veces en menos de cuatro meses.

   La directora general de Comercio de la Comunidad de Madrid, Concepción Guerra, anunció la semana pasada que endurecerá el régimen sancionador contra el incumplimiento de los horarios. «El objetivo es clausurar los locales que infrinjan tres veces el horario de cierre», dijo. Según la Consejería de Economía, hasta ahora no se ha ordenado el precinto de ninguna de las tiendas que cometen las irregularidades.

   La ley de horarios comerciales señala que las tiendas pueden abrir un máximo de 72 horas, pero los locales multados por la Policía Municipal superan las 140 horas de atención al público toda la semana. Las denuncias contra las tiendas se han efectuado entre las once ce la noche y las cinco de la madrugada.

   Los locales desobedientes con la normativa actual de horarios están situados en las calles de Santa Isabel, Lavapiés, León, Fuencarral, San Mateo, Tribulete, Hortaleza, San Vicente Ferrer, Amparo, Mesón de Paredes, Ave María y Velarde.

   Tres docenas de los locales denunciados son regentados por chinos y el resto por árabes en el distrito Centro, según la policía. En el distrito de Chamberí, la Policía Municipal también ha multado en ocho ocasiones a una empresa que reparte a domicilio cubatas, a una gasolinera de la calle de Cea Bermúdez y tres tiendas de frutos secos de las calles de Andrés Mellado y Cardenal Cisneros. Durante las inspecciones los empleados «no parecen preocuparse con las sanciones», aseguró un agente.

   Varias de las tiendas de Centro regentadas por chinos y árabes abren por la noche con cierta picaresca. «Tienen los cierres medio echados y cuando llegamos nos dicen que estaban haciendo caja y recuento», agregó uno de los policías encargados de las revisiones nocturnas.

   Los locales multados son tiendas de ultramarinos, de venta de alimentos o de frutos secos, pero su principal fuente de ingresos es la venta de alcohol durante la noche. Estos negocios venden a esas horas nocturnas bebidas alcohólicas, especialmente litronas y minis de cerveza, que adquieren los más jóvenes para consumirlas en la calle.

Prohibición de alcohol
El consejero de Economía de la Comunidad de Madrid, Luis Blázquez, pretende introducir en el Anteproyecto de Ley de Medidas Fiscales y Administrativas la prohibición de vender alcohol a partir de las 22.00 horas en las tiendas madrileñas.

   Hasta el momento, la propuesta no ha sido aceptada por el Gobierno Regional. «Se trata de un tema muy difícil que está en proceso de estudio», señaló Blázquez. Se está estudiando la posible aplicación de esta idea. La principal preocupación del consejero son los jóvenes que los viernes y sábados abarrotan las plazas y consumen alcohol.

   Las asociaciones de bares de copas no son partidarias de prohibir la venta de alcohol y apuestan porque haya un veto legal al consumo en la vía pública, para evitar molestias a los vecinos y erradicar de las calles el consumo de litronas.

   El alcalde de Madrid, José María Alvarez del Manzano, apoya la propuesta de Blázquez y explica que ha solicitado a Ruiz-Gallardón que «legisle sobre la prohibición de la venta de alcohol en las horas nocturnas al igual que se hace en Valencia o Barcelona».

   En Valencia se fijó la hora límite para vender alcohol en las tiendas en las 22.00 horas y en Barcelona, a las 23.00 horas.

(I) MadriDiariO. Sucesos. Domingo, 19 de noviembre de 2000

La Policía disuelve una manifestación antifascista y detiene a siete jóvenes durante la víspera del 20-N

Un joven ultraderechista conmemora el 25 aniversario de la muerte de Franco. Foto: Angel Navarrete

Mitin en recuerdo de Franco en la Plaza de Oriente

Mdo/agencias, Madrid
El 25 aniversario de la muerte de Francisco Franco ha concentrado en Madrid dos manifestaciones paralelas. Mientras en la Plaza de Oriente varios centenares de personas cantaban el «Cara al Sol» y rezaban un Padre Nuestro por el alma del dictador, 1.200 jóvenes antifascistas partían de Atocha en dirección a Tirso de Molina. Siete jóvenes participantes en la manifestación fueron detenidos y varios policías heridos.

   La policía detuvo hoy a siete personas durante los incidentes que pusieron fin a la manifestación convocada por Izquierda Castellana y la Coordinadora Antifascista «contra la intolerancia, la xenofobia y el racismo» el día de la conmemoración del 25 aniversario de la muerte de Francisco Franco, el 20 de noviembre. Las detenciones tuvieron lugar tras disolver la policía con disparos de fogueo al aire a los 1.200 jóvenes, según estimaciones de la Policía Municipal, que habían acudido a la manifestación.

   Sobre A las doce y media del medio día y tras intentar leer uno de los convocantes un manifiesto en la plaza de Jacinto Benavente, el responsable policial les indicó que debían continuar hasta la de Tirso de Molina y no demorarse por más tiempo. En ese momento comenzó un altercado protagonizado por los manifestantes más jóvenes, algunos de ellos embozados con los pañuelos típicos palestinos, que lanzaron botellas y latas, y al que puso fin la policía con varios disparos al aire. Los manifestantes corearon durante el trayecto consignas contra los policías y los periodistas y a favor de los inmigrantes. Según fuentes del Samur atendieron a varias personas, entre ellas algunos policías, que habían sufrido contusiones y cortes en los enfrentamientos.

Por el alma de Franco
Cientos de personas, convocadas por la Confederación Nacional de Combatientes, se concentraron este mediodía en la plaza de Oriente de Madrid para rendir homenaje al general Franco, con motivo del 25 aniversario de su muerte mañana 20 de noviembre. Al acto, que contaba con la presencia de Blas Piñar han asistido sobre todo personas de avanzada edad y jóvenes radicales, que pedían la «pena de muerte» para los terroristas. Tras rezar un padre nuestro por el dictador y cantar canciones franquistas, el padre Guillermo de Pablos se encargó de leer el «mensaje póstumo de Franco» y afirmó que un recuerdo tan vivo de una personalidad «no había pasado excepto con Cristo» y Francisco Franco, fallecido hace 25 años.

(I) ABC. MADRID | Lunes, 20 de noviembre de 2000

Doce heridos, cuatro de ellos policías, y siete detenidos en la manifestación antifascista

María José Olmo, Madrid

Uno de los heridos durante la batalla campal que tuvo lugar ayer en las principales calles del centro de Madrid. Foto: Ap

Doce personas, entre ellas cuatro policías, resultaron ayer heridas de diversa consideración en los graves disturbios que se produjeron al término de la manifestación antifascista en la que participaron más de veinte colectivos de izquierda y que coincidió con el 20-N. La Policía Nacional detuvo a siete jóvenes por alteración del orden público y agresión a las Fuerzas de Seguridad.

   Se les veía venir. Los concentrados, varios millares, tenían ganas de bronca. A las doce de la mañana habían tomado Atocha. La gran mayoría, jóvenes, ocultaron el rostro bajo un pasamontañas y, desde un principio, no cesaron de increpar a la Policía, a la Delegación del Gobierno y a los periodistas. Buscaban pelea y lo consiguieron.

   La provocación no paró ni un instante. El recorrido de la marcha entre Atocha y Tirso de Molina contaba con el visto bueno de la Delegación de Gobierno. Pero ellos querían más. Pretendían llegar hasta Sol, algo que les fue denegado por la proximidad de la concentración que en esos momentos llevaban a cabo los falangistas en la plaza de Oriente. Con las negociaciones frustradas, se calentaron más los ánimos y, al llegar a la plaza de Jacinto Benavente, se produjeron los primeros incidentes. Los concentrados, a punto de estallar, querían adueñarse de esta plaza. Los agentes les obligaron a proseguir por el camino pactado. Ahí se desataron ya los nervios de unos cuantos alborotadores que en la cola de la manifestación lanzaron botellas, tracas y petardos.

PEDRADAS Y BOTELLAZOS
   A partir de ese momento revienta la protesta y se disparan los primeros botes de humo. La Policía ejerció un férreo control en todo momento. La estampida es inmediata y empieza la verdadera batalla campal.

   El primer foco del conflicto se desata en plena plaza de Tirso de Molina, habitual punto de reunión de los grupos «alternativos». Después, en cuestión de segundos, la protesta se extiende en forma de estrella por las calles adyacentes.

   Piedras, botellazos, patadas, palos y petardos por un lado; porras y botes de humo, por el otro. Resultado: siete detenidos, doce heridos -cuatro de ellos policías-, daños en dos sucursales bancarias y en un autobús, varios contenedores de papel incendiados, otros tantos de cristal volcados, papeleras arrojadas al suelo, graves destrozos en comercios y en el mobiliario urbano… El caos total.

   Los manifestantes huían por donde podían, atropellándose unos a otros. Una veintena de furgones de la Unidad de Intervención Policial (UIP) tomó los alrededores. Las calles Olivar, Calvario, Lavapiés, Cabeza, Jesús y María y Espada, entre otras, fueron testigo de la violencia callejera. Los viandantes se refugiaban en los bares y en los portales.

   El Samur atendió a los heridos, que presentaban diferentes contusiones, fruto de golpes y botellazos. Tres de los manifestantes fueron ingresados en el hospital, dos en el Clínico y otro en el Ramón y Cajal.

BANDERAS Y CONSIGNAS
Los concentrados, la mayoría jóvenes encapuchados, portaban pancartas que hacían alusión al «fascismo de Estado». Tampoco faltaron las banderas rojinegras, republicanas, anarquistas y del movimiento de Izquierda Castellana. «Fascista el que no bote», «Ansuátegui, fuera de Madrid», «Ynestrillas, fascista y asesino» y «Esos de ahí enfrente (refiriéndose a la Policía) torturan a la gente», fueron las consignas que no cesaron de corear mientras increpaban con gritos de «mercenarios» a los periodistas allí presentes.

   En la protesta, convocada por la Coordinadora Antifascista de Madrid, se encontraban simpatizantes de colectivos de izquierda de base, como el Movimiento Okupa de Madrid, la CNT, Solidaridad Obrera, o Ecologistas en Acción. Hoy volverán de nuevo a la carga con una nueva protesta para pedir la libertad de los detenidos en los disturbios de ayer.

(I) EL PAIS. España. Lunes, 20 de noviembre de 2000

Ocho heridos y siete detenidos en una manifestación antifascista en Madrid

Varios cientos de personas recuerdan a Franco en el aniversario del 20-N

F. JAVIER BARROSO, Madrid
La manifestación antifascista convocada ayer en Madrid -que coincidía con otra que celebraban los nostálgicos del dictador Francisco Franco en el 25º aniversario de la muerte del general- acabó con siete personas detenidas y ocho heridos, entre ellos, cuatro agentes del Cuerpo Nacional de Policía. Los congregados lanzaron botellas y piedras a los policías cuando éstos impidieron la lectura de un comunicado en mitad del recorrido. La policía disparó al aire con munición de fogueo para dispersar a los manifestantes.

   La manifestación, autorizada por la Delegación del Gobierno, estaba prevista para el mediodía, pero arrancó media hora tarde. Partió de la céntrica glorieta de Atocha, con unas 1.000 personas, hacia la plaza de Tirso de Molina entre continuos gritos contra los fascistas y el Estado: «Vosotros fascistas sois los terroristas» y «contra el Estado represor, resistencia».
   Cuando los congregados llegaron a la plaza de Jacinto Benavente, a unos 300 metros de la Puerta del Sol, uno de los manifestantes intentó leer un comunicado redactado por los organizadores del acto: Izquierda Castellana y la Coordinadora Antifascista. Un responsable policial encargado de la seguridad le dijo que no demorase la marcha y que retrasase su lectura hasta el final de la manifestación. Entonces estallaron los disturbios.
   Los manifestantes comenzaron a tirar piedras, botellas y mecheros. Rompieron las lunas de dos sucursales bancarias, arrasaron a su paso el mobiliario urbano y volcaron contenedores de vidrio. Un autobús municipal acabó con las lunas hechas añicos. También cruzaron vehículos para impedir el paso de los policías antidisturbios. Muchos manifestantes llevaban las caras tapadas con pasamontañas y pañuelos. Y algunos se enfrentaron a los agentes con los mástiles de las pancartas.   La policía detuvo a siete manifestantes, según informó un portavoz de la Delegación del Gobierno en Madrid. Tras prestar declaración en la comisaría, pasaron a disposición judicial acusados de desórdenes públicos y atentado contra agentes de la autoridad. El servicio de ambulancias municipales Samur-092 atendió a ocho heridos leves, cuatro de ellos policías.

   Mucho más tranquila resultó la concentración convocada por la Confederación Nacional de Combatientes en la plaza de Oriente. En el acto, al que acudieron cientos de personas, estuvo presente Blas Piñar. Los congregados llevaban pancartas de Acción Juvenil Española, Movimiento Católico y de Falange Española, además de banderas preconstitucionales.

(I) LA RAZON. Madrid. Lunes, 20 de noviembre de 2000

Siete detenidos y trece heridos en la concentración izquierdista contra el 20-N

En la Plaza de Oriente se conmemoró sin incidentes el 25 aniversario de la muerte de Franco

Redacción, Madrid

1. 200 radicales izquierdistas de toda España destrozaron el mobiliario urbano

Unas 1.500 personas, según la Policía Nacional, conmemoraron en la Plaza de Oriente de Madrid el 25 aniversario de la muerte de Francisco Franco, en un acto organizado por la Federación Nacional de Combatientes, en el que abundaron las alusiones al terrorismo y las peticiones para instaurar la pena de muerte. En otro punto de la capital de España también hubo una manifestación antifascista convocada por Izquierda Castellana y la Coordinadora Antifascista que se saldó con siete radicales detenidos y trece policías nacionales heridos de diversa consideración.

   La manifestación convocada ayer en Madrid por Izquierda Castellana y la Coordinadora Antifascista coincidiendo con la conmemoración del 25 aniversario de la muerte de Francisco Franco se saldó con siete detenidos y trece policías heridos, informó a Efe la Delegación del Gobierno. La manifestación partió de la glorieta de Atocha con la intención de llegar hasta Tirso de Molina, pero a la altura de la plaza de Jacinto Benavente los participantes en la marcha comenzaron a lanzar «botellas y objetos contundentes» contra las Fuerzas de Seguridad del Estado, a las que intentaron agredir incluso con los mástiles de las pancartas que portaban.
   Después de estos incidentes, parte de los manifestantes se dirigieron al barrio madrileño de Lavapiés, donde, según la misma fuente, rompieron las lunas de dos entidades bancarias y de un autobús, causaron destrozos en el mobiliario urbano al romper papeleras y volcar contenedores de papel y vidrio y cruzaron varios coches de particulares.
   Ante este comportamiento, la Policía actuó de «forma contundente», informó la Delegación del Gobierno, y detuvo a siete manifestantes acusados de «desórdenes públicos, violencia y amenazas».
   En la manifestación, convocada «contra la intolerancia, la xenofobia y el racismo» en coincidencia con la conmemoración del aniversario del 20-N, participaron unos 1.200 jóvenes, según estimaciones facilitadas a Efe por la Policía Municipal.

   Por otra parte, unas 1.500 personas, según la Policía Nacional, conmemoraron ayer en la Plaza de Oriente de Madrid el 25 aniversario de la muerte de Francisco Franco, en un acto organizado por la Federación Nacional de Combatientes, en el que abundaron las alusiones al terrorismo y las peticiones para instaurar la pena de muerte.
   Entre gritos de «Franco, Franco» y abundancia de banderas preconstitucionales, varios dirigentes de la organización convocante, de Fuerza Nueva y del Movimiento Católico Español ensalzaron la figura del ex jefe del Estado y alertaron contra la que denominaron «desintegración» de España.
   El ex presidente del Fuerza Nueva Blas Piñar denunció «la destrucción de la obra de Franco y de España» que, en su opinión, lleva a cabo el actual sistema democrático. Afirmó que contra el terrorismo no se puede luchar «con lacitos, manifestaciones ni «basta ya»», sino que «la única forma posible de eliminar el asesinato y el terror es la pena de muerte».
   Los asistentes corearon en repetidas ocasiones el grito «pena de muerte» y abuchearon al Rey, al ex presidente del Gobierno Adolfo Suárez y al presidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol. La concentración, a la que asistieron fundamentalmente personas mayores, aunque también había grupos de jóvenes, algunos con estética «skin», transcurrió sin incidentes.
   Por otra parte, el secretario general nacional de Fuerza Nueva, Francisco Mengüal Ros, manifestó ayer a LA RAZON que renunciaba a su cargo por «motivos ideológicos y razones personales».

(I) MadriDiariO. Sucesos. Lunes, 20 de noviembre de 2000

Tres jóvenes detenidos cuando robaban en el domicilio de un hombre al que acababan de atracar

Expediente de expulsión para los tres marroquíes

Efe, Madrid
La Policía ha detenido a tres jóvenes marroquíes cuando desvalijaban la casa de un hombre al que habían agredido y robado minutos antes. Tras golpearle le sustrajeron la documentación y las llaves de su casa, donde la policía les sorprendió ‘in fragante’ robando.

   Los hechos ocurrieron en la plaza de Lavapiés cuando un hombre de 32 años se dirigía a su domicilio y fue abordado por dos desconocidos que le pidieron un cigarro. Tras dárselo, le siguieron en compañía de un tercer individuo. La víctima se refugió en un bar, donde tras comentar lo sucedido, el dueño y los camareros le aconsejaron que se fuera tranquilamente a casa.

   Al salir del bar, los tres presuntos delincuentes le abordaron y le tiraron al suelo, le propinaron una paliza y le robaron la documentación, las tarjetas de crédito y las llaves de su casa. A continuación, mientras uno de los delincuentes se dirigía al cajero automático para sacar dinero con la tarjeta sustraída, los otros dos le mantuvieron inmovilizado, si bien la víctima , que había dado sus agresores un número falso, logró escapar. Entre tanto, el dueño del bar avisó a la policía.

   Los agentes que acudieron a esta llamada subieron a la casa del agredido sorprendido a los ladrones en su interior. Entre los objetos que pretendían llevarse figuraba un vídeo, que ya habían embalado, seis películas y un euroconector. A los tres detenidos, todos con varios antecedentes penales y uno de ellos menor de edad se les ha abierto un expediente de expulsión de España.

(P) EL PAIS. Madrid. Martes, 21 de noviembre de 2000

Detenidos cuando robaban el piso de un hombre al que acababan de atracar

J.FRANCES, Madrid

Tres ladrones que pretendieron sacar la máxima rentabilidad de un golpe acabaron en manos de la policía. En la madrugada del miércoles los tres individuos, dos de ellos con antecedentes, asaltaron a un hombre en la plaza de Lavapiés, le pegaron una paliza, le robaron la cartera y la tarjeta de crédito y le quitaron las llaves de su piso para intentar limpiarlo. La policía logró evitar el robo en la vivienda y detener a los supuestos delincuentes tras sorprenderles en plena faena, según informó un portavoz de la Jefatura Superior de Policía.

   Javier, un vecino de Lavapiés de 32 años, caminaba a la 1.30 del miércoles hacia su casa en la calle de Caravaca cuando dos desconocidos le pidieron un cigarrillo. Se lo dio y siguió caminando, pero se percató de que le seguían e intentó despistarles entrando en un bar. Allí comentó al camarero que temía que le atracasen.
   Nada más salir del local, Javier fue asaltado. Le propinaron una paliza y le tiraron contra el suelo. El camarero presenció la escena y llamó de inmediato a la policía. Los ladrones le robaron a Javier las 3.000 pesetas que llevaba en la cartera y las llaves de su piso. Además le quitaron la tarjeta de crédito y le amenazaron de muerte con una navaja para sonsacarle el número secreto de acceso a los cajeros automáticos. Javier les dio un número falso y uno de los atracadores fue al cajero más próximo para intentar vaciarle la cuenta. En ese momento, Javier logró zafarse de los atracadores y huyó corriendo. Los ladrones decidieron entonces subir al domicilio de su víctima.
   En ese momento llegó la policía, avisada por el camarero. Javier relató a los agentes lo sucedido y éstos subieron a la casa y pillaron a los tres ladrones dispuestos a llevarse el vídeo, seis cintas de vídeo y reproductor de señal para televisiones europeas.

   Los detenidos son Mohamed D., de 18 años, con cinco antecedentes por robo y pendiente de una orden judicial de detención; Mohamed C. H., 17 años, que cuenta con dos detenciones por robo, y Abil A.K., de 18 años, que carece de antecedentes. A los tres se les ha incoado expediente para expulsarles del país.

(P) EL PAIS. Madrid. Plaza Menor. Martes, 28 de noviembre de 2000

CABESTREROS. Judíos, moros y cristianos

MONCHO ALPUENTE

Fuente de la Republica en Cabestreros.
RICARDO CRISTOBAL

Adelantándose al 1984 de Orwell y a su Gran Hermano, sosias del padrecito Stalin, el régimen, fieramente dietético, del generalazo, generalísimo, a través de sus acólitos y esbirros de nómina, se ocupó en borrar del paisaje, rústico y urbano, hasta la última huella de sus antecesores y enemigos.

   La purga, esta vez incruenta, del callejero madrileño fue exhaustiva y extremada, pero incompleta, como demuestra con su rotunda aunque modesta prestancia la fuente de Cabestreros, rupestre y utilitario artefacto de granito toscamente labrado, obra fechada en 1934 bajo los auspicios de la República, como reivindica una inscripción rehabilitada recientemente.

   Marginada y arrinconada en una mínima pero vital encrucijada del populoso y cosmopolita Lavapiés, la fuente, que hoy corono una bufanda con los colores del Real Madrid, es legítima heredera de aquellas dos fuentes de Cabestreros cuyas aguas «medicinales» daban garantía de virilidad incuestionable a los que de ellas se servían: «Es muy macho porque ha bebido el agua de Cabestreros», decían los castizos, palabra que en Madrid, urbe peculiar y paradójica, se confunde con lo mestizo. Esta bravuconada bautismal de los de Lavapiés generó en su tiempo terciada polémica con los toledanos que mantenían la supremacía de las aguas del Tajo como propiciadoras de la masculinidad rampante, seguramente por su alto contenido en testosterona.

   Los cabestreros que dieron nombre a la calle y a la fuente eran tejedores, trenzadores de cabestros, ramales de esparto para las caballerías, para las mulas de los gitanos, tratantes, buhoneros y vendedores ambulantes que acampaban en los aledaños del Rastro, en las corralas de minúsculas habitaciones y grandes patios para las bestias y los carros.

   Hasta que en 1492 se les pusieron las cosas feas con el edicto de los católicos reyes y tuvieron que mudar de religión o de país, los judíos madrileños tuvieron su aljama y sinagoga en este laberinto de Lavapiés, o El Avapiés, para no entrar en otra estéril polémica. Quinientos años después, el barrio es refugio de una ascendente comunidad musulmana que convive no siempre en paz y concordia con los restos de la provecta población castiza, con las familias de los mayoristas chinos y otras tribus y clanes de las más diversas procedencias y etnias que no se mezclan, aunque se rozan, y que por regla general no se entienden.

   Como fermento aglutinador, empeñado en la tolerancia, la convivencia pacífica y la adaptación, existen asociaciones de vecinos, como La Corrala, que potencian actividades de barrio, imparten cursos de español a extranjeros y se ofrecen como mediadores entre las diferentes comunidades.

   La pequeña plaza de Cabestreros es una aberración a dos niveles con escalón central, claustrofóbica zona de juegos infantiles y una sorprendente tribuna de hormigón flanqueando una presunta cancha deportiva. Como un dislate más en el conjunto, cierra la plaza en uno de sus lados una hermosa y modesta ruina de ladrillo con sus ventanales de forja, testigo de un pasado que nunca fue, todo hay que decir lo, mucho mejor que este difícil presente.

   En un balcón que da a la menguada plaza, una larga y abigarrada pancarta exige al Ayuntamiento la urgente y prometida rehabilitación. Que rehabilite o que se vaya, sugieren sus ejecutantes insinuando la posibilidad de un Lavapiés independiente, una república vecinal y multiétnica que decidiese sobre sus asuntos en asamblea, una asamblea como la que mantienen ahora en animado corrillo, donde los juegos infantiles, un grupo de varones subsaharianos. Ágora discreta que de vez en cuando deja escapar una carcajada intempestiva que pronto es reprimida.

   Hay otros inmigrantes, inmigrantes interiores en Lavapiés, parejas y grupos de jóvenes, inquilinos de pisos presuntamente baratos y seudorrehabilitados, u okupantes de fincas abandonadas. Gente que al margen de conflictos y enfrentamientos prefiere dedicar sus energías a guerrear pacíficamente contra el Ayuntamiento como responsable más visible y cercano de la degradación, de la desidia y de la insidia que reinan en el barrio en particular y en el mundo en general.

   En esta microaldea global de Lavapiés conviven marginales voluntarios y marginados involuntarios de la prosperidad. Conviven ahora como lo hicieron a través de los siglos. Barrio de los gitanos y de los castizos, cuna de gitanos castizos afincados en el Rastro, vivero de tipos populares en la casticísima prosa de don Ramón de la Cruz y de don Carlos Arniches. Barrio que inventó el sainete para no hacer una tragedia de su vida agitada y menesterosa.

   Barrio de los manolos, que, con los chisperos del Barquillo y los majos de Maravillas, formaron la aguerrida aristocracia de las tribus urbanas del Madrid histórico. Este Madrid es hoy, más que nunca, Babilonia, como la bautizara el clásico, y lo es, sobre todo, en este rincón de los barrios bajos, tan lejos del cielo y de las plegarias e intenciones del serenísimo alcalde de la Villa, mil veces mentado en estas calles cercanas al Mesón de Paredes, cuya rotulación cambiaron hace tiempo anónimos activistas por «Mesón de Parados» trastocando las letras de la placa.

   Dio cuenta del cambio una crónica anterior el que esto escribe y, a los pocos días, celosos funcionarios municipales volvieron a poner las letras como estaban. Suceso que advierte al cronista para ser discreto y no sembrar más pistas.

(I) LA RAZON. Madrid. Viernes, 1 de diciembre de 2000

Caja Madrid abre al público la «Casa encendida», un gran centro cultural y educativo

O. Rubio, Madrid
Obra Social Caja Madrid presentó ayer un ambicioso e innovador proyecto educativo que, bajo el nombre de «Casa Encendida», abrirá sus puertas al público en el segundo semestre del año 2002.
   Este centro se inaugura coincidiendo con el tercer centenario de Caja Madrid, con el fin de ser, según Juan Astorqui, responsable de comunicación de la entidad, el gran «shopping center» social y cultural de Madrid.

   «Casa Encendida» será un espacio de encuentro con una programación única enfocada a los más jóvenes. Educación, Cultura, Medio Ambiente, Ocio y Solidaridad se darán cita para ofrecer una variada programación, que no por ello cierra sus puertas al resto del público, ya que pretende acaparar el interés de los más mayores.
   Obra Social de Caja Madrid recoge en un mismo espacio un amplio abanico de posibilidades: encuentros, exposiciones, cursos, talleres, biblioteca, estudio y ocio.

   El proyecto ha sido diseñado para estar situado en un marco incomparable. Con este fin, se eligió un edificio de gran valor histórico construido en el año 1913. Y Caja Madrid ha destinado 1.200 millones de pesetas para las obras de rehabilitación del inmueble de la calle Ronda de Valencia número 2.

Todos aquellos que quieran conocer más detalles sobre el proyecto pueden visitar el web: www.lacasaencendida.com

(I) NOTODO.COM Viernes, 1 de diciembre de 2000

La Casa Encendida


Cuando la vida cultural madrileña parece que va a instalarse en la atonía y la repetición, aparece La Casa Encendida. En un mundo demasiado plano, obtuso y seco, se levantará La Casa Encendida. Qué estimulante ingenuidad la de esta mansión de ideas que se está levantando en el número 2 de la ronda de Valencia, en el viejo pero rehabilitado edificio de Fernando de Arbós, que dará más vida si cabe a la zona de Lavapies y Embajadores. Madrid será más grande y sobrepasará esa médula espinal de la cultura que es el paseo de la Castellana. El mecenas del asunto, quien desarrolla este idea es Obra Social de Caja Madrid, que pretende levantar un ateneo para el siglo XXI. El jueves 30 de noviembre se presenta a los medios este proyecto.
Habrá que explicar qué será este lugar, casi utópico, en la pesadilla urbana de Madrid, qué es lo que pretende y quiénes serán sus habitantes.

Pues bien.

Vista de la fachada principal del edificio Ronda de Valencia,2
Foto: Cuevas&Macua
Vista Ronda de Valencia esquina calle Amparo
Foto: Cuevas&Macua

La Casa Encendida es el más allá de los centros culturales de todo el mundo, de los que recoge las mejores ideas. Es un lugar para la reunión y el desarrollo de proyectos culturales, educativos y solidarios en los que podrán participar más de 300.000 jóvenes madrileños cada año (o eso se pretende), quienes tendrán a su disposición más de 6.500 metros cuadrados en lo que será una biblioteca, estudios de radio y fotografía, auditorios, salas de exposiciones, cafetería, talleres de teatro, música, danza, literatura… Lo que sea.
Medio Ambiente, Educación, Solidaridad, Cultura y Tiempo Libre, concretamente y no necesariamente por este orden, serán las atalayas que dominarán La Casa Encendida, a las que se podrán subir todos aquellos que tengan inquietudes y consideren que pasarlo bien es algo más que ir al cine los sábados por la noche y deglutir palomitas, leer el último premio Planeta o acudir con melancolía extrema a un concierto de Sabina.

Habrá que esperar un poco más de un año para que el sueño, que no se esfumará, se haga realidad. La Casa Encendida, que toma su nombre de un poemario de Luis Rosales, se iluminará con el espíritu de todos sus habitantes. Una alternativa de ocio y cultura, entretenimiento y compromiso para todos aquellos jóvenes que aspiran a algo más que a una litrona en el «marco incomparable» de la calle Barceló. Y similares…
Más información en la página oficial de www.lacasaencendida.com

(I) TELEMADRID. Madrid. Viernes, 1 de diciembre de 2000

LOS VECINOS DE EMBAJADORES CONTARAN CON UN NUEVO CENTRO SOCIAL Y CULTURAL

ANA MARTINEZ

Abrirá sus puertas dentro de dos años, pero las obras de rehabilitación del edificio neomudejar que lo albergará comenzaran muy pronto.
   Los vecinos de la zona de Embajadores van a contar con un nuevo centro social y cultural. La educación, la solidaridad, el medio ambiente y el arte serán los cuatros pilares de una actuación que promueve la Obra Social de Caja Madrid. Abrirá sus puertas dentro de dos años, pero las obras de rehabilitación del edificio neomudejar que lo albergará comenzaran muy pronto.

(I) TELEMADRID. Madrid. Miércoles , 6 diciembre de 2000

DESAPARECE LA SALA OLIMPIA DE LAVAPIÉS

JAVIER BOSQUE, Madrid

El barrio perderá una de sus señas de identidad, una vez concluída la recién iniciada demolición del edificio.La Sala Olimpia, histórico local para el arte en Lavapiés, está condenado finalmente a la desaparición por la ruina. El barrio perderá una de sus señas de identidad, una vez concluída la recién iniciada demolición del edificio
(I) ABC. MADRID | Jueves, 7 de diciembre de 2000

Cincuenta nuevos comerciantes apoyan el relanzamiento del Puerta de Toledo

S. Medialdea, Madrid
Los responsables de la consejería de Economía de la Comunidad de Madrid han decidido dar un nuevo impulso al Mercado Puerta de Toledo. Además de mantener la actividad comercial -hay una cincuentena de comerciantes apoyando el proyecto-, han situado aulas de formación y de emprendedores, y quieren abrir allí el gran Centro de Turismo de Madrid.

El Puerta de Toledo compaginará el comercio con actividades de formación y con el Centro de Turismo de Madrid. 
Yolanda Cardo

La actividad está volviendo al Mercado Puerta de Toledo. El último intento oficial por rescatar este proyecto ha recibido la respuesta positiva de decenas de pequeños comerciantes: más de 50 locales -de un total de 98 vacantes- están alquilados en este momento. Los responsables del centro comercial prometen más inversiones y una campaña que reactive la iniciativa.

El proyecto original -un centro comercial de alto nivel dedicado al arte- está siendo adaptado a las posibilidades de negocio existentes: han proliferado comercios no exclusivamente vinculados al mundo artístico. No obstante, continúan existiendo un buen número de anticuarios en el antiguo Mercado de Pescado.
Según datos aportados por su consejero-delegado, Fernando Díez-Alegría, hay en la actualidad un total de 6.678 metros cuadrados de superficie alquilada, de los 9.644 metros cuadrados totales con que cuenta el centro comercial para este uso. La cifra supone un importante incremento con respecto a lo que pasaba hace apenas unos meses, cuando eran apenas una docena los comercios aún abiertos.
No obstante, los responsables autonómicos no quieren echar las campanas al vuelo: son conscientes de que aún queda mucho por hacer para sacar al mercado de la situación de apatía en que ha vivido el último lustro. Y también asumen que debe cambiarse la filosofía original del Mercado: «No podrá ser ya un centro Pompidour hay que cambiar el concepto», aseguran.
Las intenciones de los responsables políticos pasan por reforzar la oferta comercial del Mercado -que, según su consejero-delegado, actualmente presenta un presupuesto equilibrado entre pérdidas y ganancias-, y diversificarla con otras actividades, que se centrarían en las plantas primera y quinta.

CENTRO DE EMPRENDEDORES
En la primera, funcionan ya varios locales convertidos en aulas de formación del propio Gobierno regional. A ellos se sumará en unas semanas el Centro de Emprendedores del Instituto Madrileño de Desarrollo (Imade), un espacio de 300 metros cuadrados totalmente acristalado que hará las veces de «escaparate» de la actividad interior.
Por su parte, la quinta planta tiene previsto un uso bien distinto: convertirse en un Centro de Turismo que sirva de referente a todos los visitantes que reciba la ciudad. Los responsables regionales lo explican así: «Se dará todo tipo de información sobre la Comunidad de Madrid en particular y a nivel general: visitas a museos, comercios, e incluso venta de billetes si es posible».
Aunque el uso actual del Mercado Puerta de Toledo corresponde a la Comunidad madrileña, la propiedad del edificio es municipal. Es por ello que cualquier cambio de uso que quiera llevarse a cabo en el mismo -de comercial, para lo que fue proyectado, a otros- tiene que contar necesariamente con el visto bueno del Gobierno local.
No obstante, para estas actividades alternativas que ha previsto y comienza a desarrollar la Comunidad -aulas de formación, oficinas de emprendedores o el centro de turismo-, sus responsables creen que «no se precisa de la correspondiente licencia municipal porque quien lo desarrolla es una entidad pública».

Los locales del Puerta de Toledo van ocupándose en orden directamente proporcional a su cercanía a las «zonas nobles»: las puertas de acceso y el área central del centro. El «empujón» que pretende darle el Gobierno regional aún no ha sido acompañado de campañas publicitarias, aunque está -prometen- entre sus intenciones futuras.
El edificio anexo al Mercado podría tener también en breve un uso específico, incorporado a una conocida cadena de restauración con quien «estamos negociando en estos momentos», indica Díez-Alegría.
Entre los comerciantes que están abriendo negocios en el Puerta de Toledo hay algunos nuevos y otros que estuvieron en su día, se marcharon y han vuelto confiando en el éxito de su relanzamiento.

(I) DIARIO 16. Madrid. Jueves, 7 de diciembre de 2000

Comida de lujo para los pobres

LOS «SIN TECHO» EN LA CAPITAL
En la cola del hambre algunos factores pueden pasar inadvertidos, como el intenso frío de la mañana o la prolongada espera para conseguir un número que permita digerir comida caliente. Cada día se concentran en el portal del colegio de San Alfonso decenas de indigentes que esperan su oportunidad para entrar a este comedor de las Hermanitas de la Caridad, con capacidad para 50 personas.
El programa ha elaborado más de 10.000 raciones

Madrid

Desde su gestación, el programa especial del Rotary ha elaborado más de 10.000 comidas para los indigentes y efectuado unas 250 recogidas de alimentos en los hoteles.
Pero a pesar de las 45 raciones diarias que preparan los chefs (hay un turno rotativo de una cadena al día), las Hermanitas de la Caridad se las arreglan a diario para suministrar bocadillos a otro centenar de marginados, como una especie de premio-consuelo por la espera.
Ángel, un «okupa» que suele acercarse hasta el San Alfonso, lo ratifica: «Se come bien, todo está limpio, y si no llegas a coger número para la comida del hotel, siempre hay bocatas».
Cada día, una furgoneta del Samur 092 llega al lugar con dos voluntarios a bordo. Éstos recogen los menús de los hoteles. Tanto las monjas del colegio como los más necesitados les muestran a diario su agradecimiento: «No nos han fallado nunca. Siempre trajeron la comida caliente, contra viento y marea. Ni las lluvias, los atascos ni nada puede con ellos», es la opinión unánime en el comedor de Lavapiés.

(I) EL MUNDO. Sociedad. Viernes , 8 de diciembre de 2000

Orgullo de raza

III ENCUENTRO DE JOVENES NEGROS

SARA SAEZ, Madrid
Varios jóvenes activistas negros que trabajan en el campo de la educación, la inmigración, la cultura, la religión, el feminismo y el deporte, han organizado este fin de semana en la Asociación de Vecinos del madrileño y conflictivo barrio de Lavapiés (Cabestreros, 9), el III Encuentro de Jóvenes Negros en España.

   Como cachorros ideológicosque del mítico líder afroamericano Malcom X, han trasladado la problemática histórica de los Estados Unidos a nuestro país y durante estas jornadas intentarán luchar (dialécticamente, se entiende) por la integración y unos derechos que parece que se les niega.

   Los debates y las mesas redondas se reparten durante los tres días: hoy se tratará sobre la situación de los jóvenes negros, la visión de los hechos ocurridos en El Ejido como una limpieza étnica y apartheid, el derecho de asilo y su violación, la mujer negra en España y la inmigración y el racismo en los medios de comunicación.

   El día 9 tiene como principales puntos a tratar el movimiento de liberación negro en Brasil, la conciencia panafricana en Europa, una revisión sobre los 20 años de la revolución en Zimbawe y la aportación de Lumumba y Nkurumah a la juventud africana.

   Para finalizar una fiesta que conmemora el 20 aniversario de la muerte de Bob Marley. La jornada de clausura se centra en una mesa redonda sobre la juventud ecuatoguineana y otra sobre la ley de extranjería en nuestro país, y dos conferencias: un homenaje a Malcom X tras 75 años de historia y un análisis sobre el sonido hip hop en dos de sus variantes, revolucionario y reaccionario.

(I) ABC. MADRID | Sábado, 9 de diciembre de 2000

El plan de intervención de Lavapiés costará 3.500 millones y se pondrá en marcha en 2001

M. J. Álvarez, Madrid
El Plan de Intervención en Lavapiés recibirá el día 13 el visto bueno y se comenzará a aplicar el próximo año. Contará con un presupuesto de 3.500 millones, que sufragarán el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid. Entre otras medidas incluye programas de formación en el ámbito laboral y otras encaminadas a fortalecer la convivencia, la escolarización, así como ayudas a menores, mujeres, inmigrantes y ancianos.

El esperado Plan de Intervención Social y Educativa de Lavapiés es ya una realidad. El último empujón lo recibirá el día 13, en el transcurso de la reunión de la Comisión de Integración Social, compuesta por representantes de la Administración local y regional, así como del movimiento asociativo, donde previsiblemente será aprobado.
Este proyecto trianual (2001-2003) asciende a 3.500 millones, con una inversión superior a los mil millones anuales. La financiación se la reparten el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, que aportan un 58 y un 42 por ciento respectivamente, según ha podido saber ABC.

ORIGEN DEL PROBLEMA
Este plan es una respuesta a los problemas que surgieron en abril y mayo pasados. La crispación provocada por las actuaciones delictivas de bandas mogrebíes, fue el detonante del deterioro de la convivencia social. Los vecinos, alarmados por esta situación, exigieron a las autoridades medidas contundentes. Y las Administraciones respondieron creando dos comisiones: integración y seguridad. El aumento de la presencia policial fue la respuesta inmediata de ésta, que provocó el descenso de los delitos que padecían vecinos y comerciantes.
Junto a ello, se decidió aplicar otras medidas con el fin de fortalecer la convivencia y elevar la calidad vida de todos los habitantes de Lavapiés. Y en este marco se gestó el Plan de Intervención Social y Educativa, que se viene fraguando desde entonces y que ha sido elaborado por Comunidad y Ayuntamiento, en colaboración con asociaciones y ONG que trabajan en la zona.
El documento realiza un balance de los recursos de las Administraciones y otras entidades para coordinar las actuaciones y hace un diagnóstico de la situación y de problemas más acuciantes. Así, la radiografía efectuada revela el envejecimiento de esta población – el 24,5 de es mayor de 65 años y sus condiciones económicas son precarias-, y la necesidad de acogida y fomento de la participación comunitaria de los inmigrantes, que suponen el 12,3 por ciento de la población total.
Además, considera prioritario adecuar los recursos a la realidad multicultural de los escolares del barrio y reciclar a los profesionales para atenderlos de forma adecuada. Ayudar a los hijos de madres que trabajan fueran del hogar, capacitar laboralmente a los jóvenes y paliar la dificultades de alojamiento relacionadas con la rehabilitación y la erradicación de la infravivienda, son otras de las necesidades detectadas. Y para resolverlas, el plan propone, en sus cinco apartados, diferentes medidas para españoles y extranjeros que acometerán las dos Administraciones junto a la iniciativa social.

PREVENIR LA MARGINACIÓN
Uno de los capítulos más amplios del texto es el referente a los menores, debido al aumento de inmigrantes en las escuelas y de jóvenes que abandonan la enseñanza, con las consiguientes dificultades para acceder al mercado laboral. Un programa de prevención del absentismo escolar y el incremento de las aulas de compensación en la ESO, pretenden combatir esta situaciones. Para prevenir los casos de riesgo y marginación entre menores y jóvenes no acompañados, se pondrá en marcha un programa que prevé un aumento de 30 plazas en 2001 y otro para los que están en conflicto social. Y, para los mayores de 18, un plan para prevenir situaciones de exclusión social, que atenderá a 50 personas al año. A ello, se une la creación de un Centro de Acogida, Formación y Retorno para los menores solos procedentes de Tánger.

TRESCIENTAS PLAZAS ESCOLARES
Los ejes de actuación en materia educativa pretenden distribuir de forma equilibrada a los alumnos extranjeros y autóctonos en los centros escolares y apoyar su proceso educativo. Para ello, se creará una escuela pública de Educación Infantil, que ampliará la oferta entre 50 y 100 plazas, y otras 225 de Infantil y Primaria en el Colegio Santa María, en las nuevas instalaciones que se crearán en el Casino de la Reina. Habrá ayudas, de un millón de pesetas, para los centros que opten a programas de compensación fuera del horario lectivo, así como Plan de mejora y extensión de los servicios dotará a las escuelas de hasta tres millones. Para los alumnos más desfavorecidos se aumentarán las becas de comedor y las ayudas para material didáctico y los docentes contarán con más recursos de apoyo y traductores.
La formación y la inserción sociolaboral es una de las claves del proceso de integración de los colectivos en riesgo de exclusión. Para fomentarla, se creará el Centro Comunitario Ave María, que llevará a cabo talleres prelaborales y grupos de búsqueda activa de empleo para toda la población de la zona, al tiempo que se reforzarán las escuelas taller.

CENTROS DE DÍA Y DE INTEGRACIÓN
En Lavapiés hay muchas mujeres solas o con hijos, con dificultades para conciliar la vida familiar y laboral. Entre las medidas que se llevarán a cabo, dentro de este apartado, se encuentra la creación de un centro de atención a menores y a sus madres, para prevenir los problemas familiares y de desestructuración, junto a otro espacio que atenderá a los escolares fuera del horario lectivo y formará a los padres, abriendo nuevos yacimientos de empleo.
En cuanto a la tercera edad, se extenderá la ayuda a domicilio a 250 mayores. En marzo de 2001 abrirá sus puertas un Centro de Día con 40 plazas y aumentarán las plazas residenciales. Además, y con el fin de fomentar la participación social entre la población, se abrirá el Casino de la Reina, un centro comunitario polivalente.

(P) EL PAIS. Madrid. Martes, 12 de diciembre de 2000

El Gobierno central impone cambios en el Plan General para ampliar el Reina Sofía
Urbanismo autorizará el derribo de seis pabellones y sube la edificabilidad en 25.000 metros

AZUCENA CRIADO, Madrid
El gobierno municipal modificará sustancialmente la protección que posee el Museo Nacional Reina Sofía en el Plan General de Urbanismo. Este cambio es consecuencia de un acuerdo adoptado hace dos meses por el Consejo de Ministros que «ordenaba» estas modificaciones para que puedan comenzar las obras de ampliación del museo. Para eso se descatalogarán seis edificios, que serán derribados. La propuesta que lleva hoy el tercer teniente de alcalde, Ignacio del Río, a la comisión informativa de Urbanismo prevé un aumento de edificabilidad de 25.000 metros.

Proyecto de ampliacion del Museo Reina Sofia

   El Gobierno central ha decidido poner fin a las reticencias del Ayuntamiento ante la drástica intervención en el entorno de la glorieta de Carlos V que supone el proyecto de ampliación del Museo Nacional de Arte Reina Sofía, previsto por el Ministerio de Fomento. Para eso, el Consejo de Ministros aprobó el pasado 29 de septiembre un acuerdo en el que autoriza las obras y «ordena» la modificación concreta del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid. En la exposición de motivos que justifican ese acuerdo, la ministra de Educación y Cultura, Pilar del Castillo, argumenta «la urgencia y el excepcional interés» del proyecto en la necesidad de que «se creen nuevas estructuras arquitectónicas, previa demolición de las existentes, para acoger nuevos espacios destinados a biblioteca, auditorio, oficinas, salas de exposiciones temporales y otros servicios».
   En la misma nota, la ministra señala asimismo que, trasladado el proyecto de ampliación al Ayuntamiento, «éste ha manifestado expresamente la disconformidad».

Discrepancias
   La Dirección General de Patrimonio Artístico de la Comunidad emitió el pasado 27 de marzo un informe en el que manifiesta también sus discrepancias, pese a considerar positivo «el impacto arquitectónico y museístico».
   La propuesta que la Gerencia Municipal de Urbanismo presenta hoy en la comisión informativa no disimula que la modificación del Plan General de Ordenación Urbana es una imposición a la que se ve obligada por el Gobierno.
   Así, al presentar las características de la propuesta que hace Urbanismo para adaptarlo al proyecto de ampliación ganador del concurso convocado por el Ministerio de Fomento «plantea radicales modificaciones».
   Actualmente, el edificio principal del museo, uno de los más singulares de la ciudad declarado monumento histórico-artístico en 1977, está catalogado en el «nivel 1, grado singular», lo que implica la máxima protección. Detrás de él se levantan seis pabellones, construidos antes de la Guerra Civil. Estos se encuentran en el «nivel 2», lo que significa que no se pueden demoler. La Gerencia señala en el expediente que, «a pesar de las distintas fechas de construcción, estos pabellones guardan unidad constructiva y estilística con el edificio principal».
   La mayor modificación del Plan General que se propone se refiere a esas edificaciones, ocupadas actualmente por dependencias del Ministerio de Educación, que quedan desprotegidas y serán derribadas. Sobre el solar resultante se levantarán tres edificios nuevos, unidos entre sí con una gran marquesina que sobrevolará la vía pública, superando los vuelos permitidos actualmente, según el proyecto del arquitecto Jean Nouvel, ganador del concurso. Fuentes de Urbanismo señalaron ayer que el concurso fue convocado por el Gobierno central sin contar con el Ayuntamiento.

Nuevo barrio
   Para que la propuesta ganadora del mismo se lleve a cabo, Urbanismo está dispuesto ahora a autorizar un aumento máximo de edificabilidad de 25.000 metros cuadrados. Permitirá asimismo que la visera supere los vuelos autorizados y «el adosamiento de nuevos edificios a la fachada suroeste del museo, pudiendo, si llega el caso, invadirse parte del espacio libre lindante con la calle Hospital».
   Esa drástica modificación del Plan General en una zona de la capital donde el propio gobierno municipal tiene previsto intervenir para peatonalizar el entorno del Museo del Prado no gustado a la oposición. «Está claro que no hay coordinación ni con la Comunidad ni con el Gobierno de Aznar», señalan en Izquierda Unida.
   «Sin entrar a valorar si el proyecto que se va a realizar es mejor que el de ahora, está claro que en cada pleno municipal el concejal de Urbanismo trae varios edificios para descatalogar. En noviembre fue el matadero de Arganzuela, y ahora, el Museo Reina Sofía. Ha llegado el momento de plantearse si el catálogo de edificios protegidos está exento de valor. Parece que habría que abordar una revisión para conocer lo que de verdad está protegido y lo que puede no estarlo», afirma Justo Calcerrada, portavoz de IU.
   El arquitecto Jean Nouvel anunció hace un año, cuando ganó el concurso, que la ampliación del museo estará terminada en cuatro años. Nouvel, considerado como uno de los mejores del mundo, señaló: «Vamos a crear una especie de barrio protegido en el que se sienta que debajo hay una plaza».

(I) MCU. Museo Reina Sofia. Martes, 12 de diciembre de 2000

JEAN NOUVEL GANA EL CONCURSO DE IDEAS DE AMPLIACIÓN DEL MUSEO NACIONAL DE ARTE REINA SOFÍA

museoreinasofia.mcu.es

Jean Novel es uno de los arquitectos altamente cualificado del panorama internacional. Su arquitectura, expresada en obras como el Centro Islámico, la Fundación Cartier de París, el Centro Cultural de Congresos de Lucerna, la ópera de Lyón o su proyecto para la Torre «Sinfín» en la Defense en París han supuesto una renovación de la disciplina del proyecto que, añadiendo un sofisticado tratamiento tecnológico, es capaz de atender con originalidad los requisitos funcionales de los edificios y valorar el entorno urbano en que se enclavan mejorando notablemente el lugar con su atractiva presencia. Su contribución al futuro del Reina Sofía, como ampliación del mismo y como intervención urbana, promete ser altamente satisfactoria.

Breve descripción de la idea ganadora:

   Se propone una intervención suave, natural. El museo toma bajo su ala un islote triangular al oeste, tres o cuatro edificios y algunos árboles. Estos tres nuevos edificios se organizan alrededor de un patio cubierto, gran espacio de acogida.
   Cada uno de los edificios posee un programa dominante. Al sur el primero es la biblioteca, el segundo al oeste, es el de los encuentros: auditorio, sala de protocolo, bar-restaurante. El tercero, al norte, es el de las exposiciones temporales, el único directamente con el museo-madre. Todos terminan en terrazas. Terrazas públicas y terrazas de despachos. La biblioteca busca la luz y la sombra, luces cenitales difusas por cúpulas suspendidas de vidrio espeso y finalmente trabajadas. Los grandes vanos de cristal están tamizados por estores de acero perforado de aspecto caligráfico.

   El público puede prolongar su visita por un paseo sobre las terrazas, bajo el techo. Un techo precisamente perforado para traer la luz natural hacia la biblioteca, las exposiciones, los despachos y sobre la plaza. Un ala rojaladrillo, ligeramente brillante que refleja de manera imprecisa la fachada del museo y los árboles.

(I) Madridiario. Madrid. Miércoles, 13 de diciembre de 2000

Urbanismo aprueba la construcción del Palacio de Hielo, con las críticas de PSOE e IU

El alcalde entrega hoy los Premios de Urbanismo

Mdo/Agencias, Madrid

La Comisión de Urbanismo ha aprobado la construcción del Palacio de Hielo con el voto en contra de PSOE e IU. Además, también se ha acordado ceder cuatro parcelas a la Comunidad de Madrid para construir centros de mayores, se ha aprobado la Ordenanza sobre el Diseño de la Vía Pública y la ampliación del Museo Reina Sofía, así como la instalación, a partir de 2002, de monitores digitales para informar sobre monumentos y datos de interés de la capital.

   La Comisión de Urbanismo ha aprobado hoy el proyecto de construcción del Palacio de Hielo, cuyas obras comenzarán en enero y finalizarán en 2002. El proyecto de Palacio, situado entre la calle de Silvano y la avenida de Machu Pichu, en Hortaleza, data de hace ya más de cinco años, a lo largo de los cuales ha sufrido sendas modificaciones. La que hoy se ha aprobado pasa por ampliar el Palacio de Hielo, que finalmente contará con 85.000 metros cuadrados , lo que permitirá tener 1.800 plazas de aparcamientos, un graderío para 3.000 espectadores, además de guardería, zona de restaurantes, minicines y comercial, e instalaciones depotivas como piscina, bolera o gimnasio. El concejal de IU de Madrid Justo Calcerrada dijo hoy que su grupo ha hecho reserva de voto en la Comisión Informativa de Urbanismo en relación con la aprobación de la modificación del proyecto del Palacio del Hielo, acordado con los votos del PP. No obstante, aseguró que será «un punto a debatir» en el próximo Pleno y que entonces su grupo votará muy posiblemente en contra. Calcerrada explicó que su grupo se muestra a favor del proyecto como un pabellón de deportes, pero están en contra de que se convierta en un centro comercial. La portavoz adjunta del PSOE, Matilde Fernández también ha anunciado que su grupo votará en contra de la modificación del proyecto del Palacio de Hielo. En opinión de Fernández, este proyecto «está herido por múltiples fallos a lo largo de su historia de irregularidades», y se ha convertido «principalmente en un centro comercial», en detrimento de las instalaciones deportivas. Por otra parte, en relación con la propuesta al Pleno de convocar un concurso para la instalación de 50 monitores digitales en las calles de la capital con información de monumentos históricos y datos de interés, Calcerrada declaró que IU ha hecho también reserva de voto «para estudiar el pliego de condiciones», y añadió que, en principio, votarán a favor en el próximo Pleno municipal. Matilde Fernández manifestó que el PSOE ha hecho reserva de voto y que en el Pleno será «posiblemente negativo», porque «también repercute en la movilidad de la ciudad». La Comisión Informativa ha aprobado además la modificación del Plan General para ampliar el Museo Nacional de Arte Reina Sofía, que permitirá construir tres nuevos pabellones destinados a biblioteca, auditorio y exposiciones, además de almacenes y talleres en el subsuelo; la cesión de cuatro parcelas municipales a la consejería de Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid, para construir residencias para ancianos, y el enviío al pleno una nueva Ordenanza para el Diseño de Vía Pública, que fomentará la accesibilidad, el medio ambiente y el uso peatonal de las calles, y creará planes especiales de vía pública y transporte.

Premios de Urbanismo
   El alcalde, José María Álvarez del Manzano, acompañado por el segundo teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Ignacio del Río, entregará hoy los XIV premios de Urbanismo, Arquitectura y Obra Pública 1999. Los murales ornamentales de la estación de metro Aeropuerto, el centro de residuos sólidos urbanos «Las Dehesas» en Valdemingómez y el Museo de San Isidro, son algunas de las obras distinguidas este año por estos premios otorgados por el Ayuntamiento. En el mismo acto quedará inaugurada la exposición sobre estos premios, que se podrá visitar hasta el próximo 7 de enero.

(I) EL MUNDO. Madrid. Jueves, 14 de diciembre de 2000

La Administración gastará en tres años 3.500 millones en Lavapiés para medidas sociales

ROSA M. TRISTAN, Madrid
Los conflictos que se vivieron en el barrio de Lavapiés en mayo por el aumento de la delincuencia juvenil, que deterioró la convivencia entre varias comunidades, han llevado, meses después, a la elaboración de un programa de intervención social y educativa, en el que las administraciones han previsto invertir 3.500 millones en tres años.

   El programa, según la Consejería de Servicios Sociales, ha sido bien acogido por las organizaciones sociales de este barrio que, con un 12,3% de extranjeros sobre el total de residentes, es la zona con mayor porcentaje de inmigrantes de la ciudad. Entre ellos, una cuarta parte son ecuatorianos, seguidos de marroquíes, dominicanos y chinos.
   El plan, que ayer se presentó a las instituciones implicadas, será financiado por el Ayuntamiento (58%) y la Comunidad (42%) y prevé un gasto de 1.004 millones de pesetas para el próximo año. Algunas de sus medidas ya están incluidas en el Plan de Inmigración (centros de atención a inmigrantes), el de Educación Compensatoria (traductores de apoyo en los colegios) y el de Mayores (pisos tutelados).
   El programa también incluye la apertura del centro comunitario Casino de la Reina, donde podrán trabajar las ONG de Lavapiés; la publicación de una guía de recursos sociales en varios idiomas, las subvenciones para entre 10 y 15 proyectos sociales al año, la puesta en marcha un programa para facilitar la vida autónoma de 45 jóvenes inmigrantes y la inauguración de un centro de acogida, formación y retorno de menores magrebíes en Tánger (Marruecos).
   La Consejería de Educación se ha comprometido a conseguir el reparto del alumnado inmigrantes entre centros públicos y concertados. También se abrirá una escuela infantil, dadas las carencias que hay en la zona de este servicio.

   En el ámbito del trabajo, habrá un nuevo centro con talleres y programas de inserción laboral. Y para las mujeres, otro más donde se atenderán sus problemas.

(P) EL PAIS. Madrid. Jueves, 14 de diciembre de 2000

La mayoría de las iniciativas del plan social para Lavapiés estaban ya previstas en otros programas

B. AGUIRRE, Madrid
La mayoría de las medidas previstas en el plan social para Lavapiés, elaborado por el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid y presentado ayer, estaban ya incluidas en otros programas institucionales, como el Plan Regional de Inmigración, el de compensación educativa o el de rehabilitación de este barrio, como se puede comprobar cotejando dichos textos.
   Ambas instituciones invertirán 3.500 millones de pesetas, entre 2001 y 2003, para paliar los problemas de marginación social que sufre el barrio de Lavapiés, envejecido y con un 12% de inmigrantes.

   Una buena parte de las iniciativas previstas van dirigidas a niños y jóvenes. En especial a los chavales magrebíes que emigran solos a Madrid y que a veces acaban en la delincuencia. De hecho, el plan comenzó a gestarse a partir de la alarma vecinal que creó hace un año un grupo de adolescentes y adultos autores de numerosos robos en la zona.
   Para estos inmigrantes jóvenes está previsto un programa de alojamiento y atención sociolaboral con 30 plazas, otro destinado a aquéllos que ya han tenido algún problema con la justicia y un tercero de acogimiento en familias de su cultura. Todas estas medidas están ya contempladas en el Plan Regional de Inmigración, aprobado en la Asamblea hace una semana. También se proyecta abrir un centro de formación para estos chicos en Tánger, una iniciativa que ha recibido este año 60 millones de la ayuda municipal al Tercer Mundo.
   Las instituciones prevén además medidas de apoyo a los colegios. Algunas de ellas, como la subvención a las actividades extraescolares o la dotación de un servicio de profesores itinerantes de apoyo, forman parte del Plan Regional de Compensación Educativa.
   Asimismo, el plan recoge un proyecto incluido en el programa de rehabilitación de Lavapiés, iniciado hace tres años: la creación de un centro social en el Casino de la Reina. En él se abrirá un servicio de atención a inmigrantes y otro para mayores.

   La consejera de Servicios Sociales, Pilar Martínez, resta importancia al hecho de que buena parte de las iniciativas del Plan Lavapiés formen parte de otros programas. «Lo importante es que las dos administraciones», explica, «nos hemos sentado a evaluar los recursos que hacen falta en este barrio y nos hemos coordinado para crearlos».

(I) LA RAZON. Madrid. Jueves, 14 de diciembre de 2000

Lavapiés recibirá 3.500 millones de pesetas para educar e integrar a los inmigrantes

Madrid
La Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid invertirán 3.500 millones de pesetas en el período 2001-2003 para poner en marcha el Programa de Intervención Social y Educativa en Lavapiés, que tiene como objetivo frenar el deterioro social y educativo a través de cinco proyectos.

   Representantes de la Comunidad y del Ayuntamiento presentaron ayer a miembros de entidades sociales el plan para Lavapiés, en el barrio de Embajadores, que es el más poblado del distrito Centro con 42.273 habitantes, 5.216 de los cuales son extranjeros, lo que supone el porcentaje más alto de población inmigrante (12,3 por ciento), informa Efe.

   La consejera de Servicios Sociales, Pilar Martínez, explicó que este programa surgió después del conflicto surgido el mes de mayo pasado en Lavapiés, que además originó la creación de una comisión de seguimiento de seguridad.
   Por su parte, el director general de Servicios Sociales, Tomás Vera, indicó que el proyecto fue entregado hace quince días a treinta asociaciones sociales de la zona que habían pedido la participación en el programa.
   Estas asociaciones han dispensado buena acogida a este programa del que «han deseado que se ponga en marcha y para el que han solicitado una comisión de seguimiento», según Vera, quien ha explicado que lo que más les ha gustado es que se trata de un plan de integración social global, no sólo de inmigración.

Población muy envejecida
   Lavapiés es una zona en la que la población autóctona cada vez es más anciana, mientras que la población inmigrante de entre 18 y 64 años, representa el 64 por ciento de la población extranjera.

   Según un informe que se recoge en el plan se detecta «sobreenvejecimiento» de la población, necesidad de acogida y fomento de la participación de inmigrantes residentes en el barrio, falta de adecuación de los recursos a la realidad multicultural de en las escuelas, presencia de menores no acompañados y deficitaria capacitación e inserción laboral de los jóvenes. Además de un desequilibrio entre los recursos de atención y volumen de población mayor, necesidad de reciclaje de los profesionales en distintos ámbitos y elevada presencia de mujeres solas o con hijos.

(I) TELEMADRID. Madrid. Jueves, 14 diciembre de 2000

PRESENTADO EL PROGRAMA DE INTERVENCIÓN SOCIAL Y EDUCATIVA EN LAVAPIES

ROBERTO MARTIN, Madrid

La Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento invertirán 3.500 millones de pesetas, en los próximos tres años.Representantes de las administraciones autonómica y local han presentado el programa de intervención social y educativa en Lavapies, a las distintas asociaciones vecinales y entidades del barrio. En total 42.500 habitantes, de los que el 24 por ciento es mayor de 65 años y un 12 por ciento inmigrante. Comunidad y Ayuntamiento aplicarán en esta zona actuaciones específicas de trabajo social, atención a la infancia y juventud, inserción laboral, así como asistencia a mujeres y mayores.

(P) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 20 de diciembre de 2000

Lamento
Opinión del Lector


La situación en pleno centro histórico de Madrid, concretamente en Lavapiés y aledaños, a día de hoy, es como sigue:

   Las calles, destrozadas por unas obras mal planificadas, realizadas por cuadrillas de obreros cuya ineptitud es manifiesta, saltándose la empresa a la torera los plazos y las condiciones de ejecución más elementales; la adecuación de accesos e itinerarios alternativos para peatones y vehículos durante las obras, inexistente; las ayudas a los comerciantes, nulas; el respeto a los que han de seguir viviendo y trabajando en la zona, ni pasársele a nadie por la cabeza; la cooperación de la Policía Municipal en el ordenamiento del tráfico y en la disposición de aparcamientos provisionales mientras tanto (en Embajadores va ya para dos años), una esperanza imposible (al contrario: en lugar de ayudar, se están forrando a llevarse coches de las pocas calles donde hay posibilidad material de estacionamiento, porque el resto de las ordenanzas municipales no parece que haya que respetarlas, pero la de la placa de prohibido aparcar, ésa, a rajatabla, con policías apostados regularmente a la caza del infractor); las vías más estrechas de Madrid, atestadas de comercios al por mayor, bendecidos por la autoridad, convirtiendo el barrio en un polígono industrial, cuyos trabajadores incumplen diariamente, cada minuto, las normativas sobre carga y descarga, hastiando a los vecinos, colapsando totalmente el tráfico, estacionando sus furgonetas en mitad de la calle hasta que acaban, uno tras otro, impidiendo el paso de cualquier ser andante, sea humano o máquina, sin recibir sanciones, sin que nadie se preocupe. El barro, la porquería, la miseria urbana, las cajas apiladas en las aceras, los cartones tirados en todas las esquinas, podridos por la lluvia; el material de construcción tapando los accesos; las máquinas, rompiendo asfalto, en el que no vuelven a trabajar a veces hasta un mes después; los charcos que no se drenan, los coches abandonados eternizándose en la calzada, la guarrería que no se recoge, los hoyos que no se tapan, el ruido que aumenta; los ancianos, los niños, que no pueden ni salir de casa.

   Los bomberos no pueden ni asistir las urgencias, todo por doquier; al cabo, la atención de aquellos cuya obligación consistiría en velar por que no pasen estas cosas, ridícula, insultante, ofensiva. Señor director: Zimbabwe en Madrid; el barrio más puerco de Calcuta, en Madrid; la miseria de un arrabal chabolero, propiciada por la Administración local, en todo el centro de Madrid, y a lo mejor me quedo corto. ¿Por qué causaron tanto escándalo los robos perpetrados por marroquíes este verano? Eran meros pasatiempos infantiles comparados con esto.

Antonio Sánchez. Madrid

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