Noticias de 1984 sobre el barrio.

(I) EL PAIS. Madrid. Jueves, 5 de enero de 1984

Próximas jornadas sobre la reordenación del Rastro

EL PAIS | Madrid

La reordenación del popular Rastro madrileño que intenta la junta municipal de distrito de Centro se concentrará en unas jornadas de estudio para ese fin, organizadas por el Ayuntamiento, que se celebrarán a finales de este mes o principios del próximo. Se trata de mantener el tipismo y las actividades del tradicional mercado callejero, pero con una estructura más racional y un mayor control de licencias de los puestos, según señalan fuentes municipales.

(I) EL PAIS. Madrid. Jueves, 19 de enero de 1984

La nueva editorial El Avapiés sólo publicará libros sobre temas madrileños

EL PAIS | Madrid

La editorial El Avapiés, presentada públicamente el pasado martes, ha iniciado la publicación de libros de bolsillo exclusivamente dedicados a la capital. La temática madrileña es abordada desde diversos puntos de vista con un único fin, según sus promotores: «Extraer las raíces madrileñas y partir de ellas para contar la historia verídica y viva de Madrid». En el mes de enero saldrán al mercado seis libros: El Madrid tremebundo, de Francisco Hernández Castanedo, sobre los crímenes célebres; Crónicas del género chico, de Antonio Barrera Maraver; El Madrid de los Austrias, de José Corral; Cincuenta años de teatro en Madrid, de Ana Mariscal; Leyendas y anécdotas del Viejo Madrid, de Francisco Azorín, y Amores y amoríos en Madrid, de José Montero Alonso.

   La presentación de la editorial la realizó el actor Jesús Puente, madrileño de nacimiento y bautizado en la iglesia de la Virgen de la Paloma. Con acento castizo, Puente leyó un pregón en el que saludó a los madrileños de nacimiento y de adopción y presentó la editorial, nacida, dijo, «ante el meritorio afán que cunde entre el personal de los Madriles por conocer cuantos pormenores, aconteceres y sucedidos tomaron aposento en esta villa y corte durante el discurrimiento de los siglos».

(I) EL PAIS. Madrid. Lunes, 30 de enero de 1984

Detenido el presunto homicida de un hombre que murió en una reyerta en pleno Rastro

EL PAIS | Madrid

Un ciudadano de Guinea Bissau ha sido detenido por la policía madrileña como presunto autor de la muerte del apátrida de origen camerunés Robert Nchen, de 28 años, que falleció en torno a las 15 horas de ayer, según informó la Jefatura Superior de Policía a Efe. El detenido, cuyo nombre corresponde a las iniciales A. M., de 27 años de edad, agredió a la víctima con una navaja automática de grandes proporciones, arma que le ha sido ocupada. En torno a la hora citada, un viandante comunicó a la policía que había presenciado una reyerta en la plaza de Cascorro, confluencia con la Ribera de Curtidores, en pleno Rastro madrileño.

   La persona que resultó herida fue trasladada a un centro sanitario, donde se le apreciaron heridas punzantes en la región precordial, el hipocondrio izquierdo y los dedos de la mano izquierda. Falleció a los pocos minutos del ingreso.

   El presunto homicida ha confesado que sustrajo cinco bolsas del interior de un automóvil Renault 12, matrícula de Madrid y propiedad del fallecido, que contenían tallas en madera, figuras de marfil, bisutería y otros objetos. Al ser descubierto por Nchen, se produjo la reyerta.

(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 1 de febrero de 1984

La aventura de vivir en 13 metros cuadrados

El Rastro, una de las zonas de Madrid con mayor concentración humana.
La infravivienda en Madrid capital no sólo puede encontrarse en los barrios de Vicálvaro, Vallecas, Palomeras, o en los asentamientos de chabolas. En la calle de Santiago el Verde, 13, a pocos metros de la Ribera de Curtidores, eje central del Rastro, viven cerca de 50 familias en una casa con más de 200 años y 13 metros cuadrados de superficie por vivienda. Allí se oculta una corrala en la que se encuentra una de las mayores densidades humanas por metro cuadrado habitable de toda la ciudad.

PEDRO MONTOLIÚ | Madrid

La corrala, que ocupa unos 30 metros de fondo por ocho de anchura, tiene 72 viviendas -unas 15 de ellas, cerradas-, cuatro alturas, una sola escalera y un servicio por planta «de los de antes», carente de lavabo, taza y, por supuesto, bidé. En 1928 el agua corriente llegó a esta finca en forma de fuentecilla colocada en el patio. Desde entonces y hasta septiembre del año 1982, en que los vecinos gastaron cerca de millón y medio de pesetas en instalar las conducciones generales del agua, la totalidad de los habitantes se veía en la obligación de realizar excursiones cuantas veces querían agua, al igual que lo hacen cada vez que tienen deseo de ir al retrete. Ahora las cosas han cambiado y los dueños de las viviendas han podido hacer un hueco entre sus muebles para poner un pequeño lavabo o una pila en donde se asean y lavan. Pero aún quedan viviendas sin agua, al igual que quedan tres pisos que no cuentan con luz eléctrica.

   «Si me pregunta cómo se puede vivir en 13 metros cuadrados le puedo decir que llevo 40 años viviendo en esta casa y aún me lo pregunto», informa Ana Matey, afortunada propietaria de los 50 metros cuadrados que mide la antigua portería de la finca.

   La historia de esta finca, que hasta 1968 pertenecía a un sólo propietario, puede tomarse como ejemplo de los cambios sociológicos que ha experimentado una zona tan antigua como la del Rastro. Los alquilados que pagaban en los años sesenta entre 15 y 20 pesetas tuvieron opción de compra y adquirieron las viviendas por cantidades que oscilaron entre las 15.000 y las 25.000 pesetas. Inmediatamente después se produjo el éxodo. Los matrimonios con hijos revendieron la vivienda por 70.000 y 80.000 pesetas, las dieron de entrada para un piso y se marcharon.

   En la finca quedaron aquellos que a sus 60, 70 u 80 años no querían o no sabían ya vivir en otro sitio. La vecindad se renovó porque, a pesar de la superficie de 13 metros cuadrados, «el bolsillo manda y la gente se ve obligada a buscar lo barato», como indicó una de las vecinas.

   Luego, a estos vecinos de toda la vida y a los nuevos se unieron, a partir de 1975, los eventuales. Jóvenes que pagan alquileres que pueden llegar a las 7.000 pesetas mensuales y que «cuando se les acaba el dinero se marchan sin meterse con nadie», según dice Ana Matey.

   «Si usted entra en uno de los pisos, alucina. Lo mismo puede encontrar algunos que parecen una casita de muñecas que otros que cuentan tan sólo con un colchón y una silla», dice Matey. Sin que lo diga, esta mujer está pensando, al hablar de la casita de muñecas, en la señora Pilar. Porque es una casita de muñecas, no sólo por el tamaño sino porque la tiene llena de peponas distribuidas por encima de la cama, del aparador, del frigorífico. Estos muebles y electrodomésticos se reparten los 13 metros cuadrados con una lavadora que Pilar González, a punto de cumplir los 70 años, utiliza para meter cosas, un armario de tres cuerpos, una mesa de comedor, una cocina de gas, tres sillas y una pequeña estufa de butano.

350.000 pesetas por 19 metros cuadrados
Pilar González cuenta que cada día se ocupa un vecino de la limpieza del retrete, y discute con las vecinas los años que lleva en la casa, estableciendo las fechas en función de los fallecimientos presenciados. La vivienda de Brígida Otero tiene 19 metros cuadrados. Brígida ha escuchado las preguntas hechas a sus vecinas sobre si tenían o no interés en cambiar de piso y ha salido a preguntar por la causa del interrogatorio con la remota esperanza de que se trate de alguna posibilidad de abandonar su vivienda. Una vivienda que ocupó junto con su marido hace cuatro años por la que pagaron, al principio, un alquiler de 6.500 pesetas. Después aceptaron comprar la vivienda por 350.000 pesetas.

   Frente a la afirmación de «aquí con diez de higos somos felices» escuchada minutos antes en la tertulia de ancianas, Brígida habla de la cara fría de este tipo de viviendas. Sus comentarios sobre lo alto que ponen los jóvenes los tocadiscos o sobre las continuas quejas de los vecinos son algo más que una protesta normal de una vecina. Son fruto de una situación no aceptada, muy diferente de la adoptada por las vecinas ya hechas a su destino.

   Pero éste no es el único caso. Una de las viviendas de 26 metros, que carece de luz eléctrica, está habitada por una madre y cinco hijos. En otra vive un matrimonio con cinco hijos que por no encontrar nada mejor aceptaron pagar 10.000 pesetas mensuales por un piso que no tiene agua corriente.

   «Ése es uno de los problemas. Tenemos que bajar al patio a subir cubos de agua pues no tenemos 20.000 pesetas para meter las cañerías y poner una pila», dice Juan Iglesias, de 18 años, uno de los cinco hijos con edades comprendidas entre los 23 años de la hermana mayor y los 6 años del más pequeño. El otro problema es el espacio. Por la noche, las dos pequeñas habitaciones se convierten en un dormitorio colectivo en el que se colocan una contra otra las camas plegadas durante el día en uno de los cuartos.

   Este mundo, a pesar de todo, empieza a ser conocido gracias a los estudios sobre viviendas necesitadas de rehabilitación que se están haciendo desde hace unos años. Pero esta labor es lenta y exige un presupuesto especial. «De momento, le puedo decir que el ayuntamiento no nos ha hecho nunca caso», dice Matey. «El dinero para meter las cañerías generales nos costó muchísimo reunirlo. Para dejar en condiciones la casa necesitaríamos unos cinco millones, pero siempre nos ha pasado lo mismo. Quizá sea la ignorancia y no hemos sabido pedir ayuda en el sitio adecuado».

(I) EL PAIS. Madrid. Sábado, 18 de febrero de 1984

La remodelación de Atocha dará paso a un gran nudo urbano de comunicaciones sin ‘scalextric’

La transformación de la zona puede finalizar en 1991

PEDRO MONTOLIÚ | Madrid

Dentro de unas semanas, con la demolición de la antigua estación de mercancías, comenzará la que se ha denominado operación Atocha, considerada como una de las actuaciones urbanísticas más importantes del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid y una de las más atrayentes de las realizadas en los últimos años. A lo largo de siete años, y con un presupuesto de unos 12.000 millones de pesetas, se pretende transformar Atocha de la zona congestinada que es hoy en una glorieta sin scalextric y con amplias aceras arboladas.

   Junto a la plaza, la marquesina de la actual estación de ferrocarril, convertida toda ella en vestíbulo, introducirá al viajero en el mayor centro de intercambio de transporte urbano de la capital, con 15 vías férreas de largo recorrido y 10 de cercanías, conectadas directamente con una línea de metro, úna paráda de taxis y varias paradas de autobuses. La remodelación de Atocha ha sido tema de estudio desde hace bastante tiempo. Con la construcción del tramo Aluche-Móstoles, hace ocho años, la duplicación y electrificación de vías en el corredor Madrid-Guadalajara, hace siete años, y las mejoras de las líneas de Parla y Fuenlabrada, hace cuatro años, la remodelación de la estación de Atocha pasó de ser una mera idea a convertirse en una necesidad.

   Aunque algunas de las líneas de ferrocarril que llegaban a Atocha fueron desviadas a la nueva estación de Chamartín, no se logró dar a esta última la suficiente capacidad. La próxima incorporación al tráfico ferroviario de Atocha de la línea Móstoles-Laguna y los planes urbanísticos municipales para retirar el scalextric, obligaron a hacer un estudio minucioso de la zona. El análisis del subsuelo confirmó que «parecía un queso», como comentó un técnico al ver junto a las conducciones de gas, colectores de agua, galerías del canal de Isabel II y galerías de servicio, la línea I del metro, el denominado tubo de la risa que une las estaciones de Atocha y Chamartín y la futura entrada del ferrocarril procedente de Móstoles y Aluche.

25 líneas ferroviarias
Como primer paso, se trasladó la estación de mercancías a la zona de Abroñigal para dar cabida a la que será la estación de cercanías de Renfe. Los estudios realizados conjuntamente con los técnicos municipales del Plan General demostraron que es factible el viejo proyecto de 1978, recogido en el acuerdo Renfe-ayuntamiento. Según éste, Atocha contará con dos estaciones, una de largo recorrido y otra de cercanías situada siete metros por debajo de la anterior. La estación de largo recorrido contará con 15 vías que, debido a la diferencia de cota, se cruzarán a distinto nivel con las 10 que servirán trayectos de cercanías. Las vías de largo recorrido no entrarán, como ocurre hoy, bajo la marquesina diseñada por Alberto del Palacio y terminada en 1892. Casi coincidiendo con los 100 años de su puesta en servicio, esta marquesina de 160 metros de longitud, considerada como el edificio más representativo de Atocha, será toda ella un gran vestíbulo con oficinas de información, cafetería, venta de billetes y otros servicios.

   Al no entrar los trenes bajo la marquesina, el recinto podrá ser cerrado por su extremo abierto con una fachada similar a la que da a la glorieta de Carlos V. El acceso a este gran vestíbulo se podrá realizar a pie desde distintos puntos, pues, según el proyecto, desaparecerán el actual apeadero y la boca de metro situada junto al mismo, con objeto de reservar la zona a los peatones. Según informó Fernando García-Escudero, jefe del gabinete de Urbanismo y Patrimonio, el Plan General recoge este tratamiento sólo para peatones, en la zona colindante a la estación y también en la acera del Ministerio de Agricultura, hasta la calle de Alfonso XII, que se convertiría así en una prolongación del salón del Prado.

Tres niveles diferentes
El conjunto urbanístico quedará configurado en tres niveles diferentes. En el primero, a la misma altura de la calle, habrá una rampa en donde se encontrarán las líneas de autobuses y el edificio de cercanías. En el nivel situado por debajo estará el vestíbulo central, los andenes de largo recorrido, las taquillas de cercanías y el acceso a la estación de metro situada al otro lado de la calle, más cerca del Museo Antropológico. A siete metros por debajo de este nivel y en el lado más próximo a la avenida de la Ciudad de Barcelona se hallarán los andenes de cercanías. De momento no se ha decidido aún cómo se cubrirán los andenes de largo recorrido, pues la rampa de acceso se prolongará en profundidad con una cubierta sobre la que los arquitectos han proyectado mil y una posibilidades.

   Mientras se deciden estos extremos, se va a iniciar dentro de unas semanas la demolición de la antigua estación de mercancías para iniciar en el solar resultante la construcción de la de cercanías, que se quiere inaugurar en junio de 1986. Luego, y sin interrumpir el tráfico -aunque una parte del mismo tendrá que ser desviada a Chamartín-, se iniciará la reforma de la estación de largo recorrido y la transformación del espacio interior de la marquesina.

   Paralelamente a esta actuación se cambiará la ubicación de los andenes del metro, y el ayuntamiento comenzará la construcción de pasos inferiores en el paseo de las Delicias y en la ronda de Valencia para que los vehículos que accedan por estas calles a Atocha con destino a la avenida de la Ciudad de Barcelona pasen por debajo de la glorieta. El paso siguiente y último será desmontar el scalextric y sustituir la fuente actual por otra mayor que, aunque no hay nada decidido, podría estar coronada por una estatua de Carlos V. Los responsables de la operación, que irá unida a la mejora de los trazados de cercanías ferroviarias, no se atreven a dar fechas pero, con reservas, adelantan que su esperanza es terminarlas en 1991, de cara al quinto centenario del descubrimiento de América.

I) EL PAIS. Madrid. Martes, 21 de febrero de 1984

Salvar una corrala

EL PAIS | Madrid

El alcalde de Madrid, Enrique Tierno, presidió ayer el comienzo de las obras de rehabilitación que permitirán salvar de las consecuencias del paso del tiempo la corrala de la calle de Miguel Servet. Las tareas de remoción de esta corrala del siglo XVIII, por la que el ayuntamiento pagó en 1981 un total de 18 millones de pesetas, permitirán convertir las 109 viviendas y los ocho locales comerciales, todos en muy mal estado, en 67 viviendas con los servicios y comodidades propios del siglo XX -como cuartos de baño y ascensores -, 10 nuevos locales comerciales y cuatro talleres de artesanía. En la foto, Tierno ofrece avellanas con gesto de satisfacción a los niños del vecindario que acudieron al acto.

(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 11 de marzo de 1984

«El Rastro, foco de peligro colectivo y ventas ilegales»

El ayuntamiento estudia una posible regulación del famoso mercado callejero de Madrid

JESÚS DE LAS HERAS | Madrid

Desde que el Cojo y el Chato se hicieron ricos en el Rastro, no hace muchos años, hasta hoy, el ambiente del famoso mercado ha cambiado tanto que el ayuntamiento estudia la posibilidad de regular de alguna forma esta venta callejera «para poner fin al caos en que está en la actualidad», según dice Benito Martín, presidente de la junta municipal del distrito Centro. Inaccesible a los servicios de socorro y policiales, es tanto un foco de peligro colectivo como de ventas de artículos robados o de dudosa salubridad. Espacio comercial invadido por vendedores incontrolados, el Rastro será también objeto de debate en unas próximas jornadas ciudadanas.

   Hubo un tiempo, desde hace más de 80 años hasta 7 o 10 años atrás, en que los traperos y otros comerciantes ambulantes acudían a la Ribera de Curtidores y otras calles adyacentes a vender sus mercancías. Tenían un cartón municipal que les autorizaba a ello y por el que pagaban una tasa anual que hoy se cifra en unas 40.000 pesetas. Iban todos los domingos, o casi todos, y se ajustaban a unas reglas aceptadas por todos aunque no estuvieran escritas: el puesto se cogía de madrugada. Esta especie de ley obligaba a los vendedores fijos, o de cartón, a elegir y defender su puesto desde última hora de la noche del sábado, pero bastaba con situar una piedra o un cajón en el lugar señalado para que el territorio se respetara. Los advenedizos, vendedores ocasionales, sin cartón, empezaron a proliferar a finales de los años sesenta y principio de los setenta, y las reglas empezaron a ser transgredidas. Dos hombres, el Cojo y el Chato, se encargaron entonces de hacer respetar el tradicional sistema. Desde temprana hora hacían la calle suya y cobraban a los fijos por guardar los puestos elegidos. A veces aquellos hombres tenían que enfrentarse a quienes quisieran apoderarse de tales puestos sin corresponderles. «El Cojo y el Chato se hicieron ricos, y uno de ellos hasta se compró un camión», recuerda Benito Martín, presidente de la junta municipal del distrito Centro, al que pertenece el Rastro. «Hace unos siete o 10 años que las cosas se empezaron a desbordar», dice Benito Martín. «Llevo viviendo en el Rastro 64 años, desde que nací, y aquí moriré», añade. «Hay que regular el Rastro. Nada de reconvertirlo; conservar su forma tradicional, pero evitar el caos en que está en la actualidad», subraya.

Jornadas vecinales para debate
A mediados del presente mes de marzo se celebrarán unas jornadas de información y debate sobre el Rastro, organizadas por la junta municipal del distrito Centro, al que pertenece el famoso mercadillo madrileño. Seguidamente, la junta propondrá al Ayuntamiento de Madrid un plan de regulación de las actividades del Rastro «para evitar el caos actual», según precisa Benito Martín. El Rastro es hoy día, entre otras cosas, un foco de peligro colectivo, según indica Benito Martín, en base a los datos de que dispone. El presidente de la junta municipal de Centro recuerda cómo hace unos años un hombre que se puso enfermo en las inmediaciones del Rastro ingresó muerto en la casa de socorro de Arganzuela, en pleno corazón de este mercado, porque la ambulancia tardó «infinidad de tiempo» en atravesar el escaso número de calles que tuvo que recorrer para transportar al paciente. Y señala que esta situación ha empeorado: «Ahora es que ni siquiera dejan que pase». Y para reforzar sus palabras cuenta cómo un grupo de vendedores, «capitaneado por una mujer que es tremenda», estuvo a punto de volcar una ambulancia y cómo tiraron a un enfermo por el suelo, con camilla incluida, hace un par de años.

   Recientemente, unas semanas atrás, él mismo ha sufrido en su persona las consecuencias de la «congestión que se produce durante los fines de semana». Benito Martín no pudo regresar a su casa en la plaza del General Vara de Rey, hasta el lunes siguiente al sábado en que fue dado de alta hospitalaria, tras su internamiento en un centro sanitario. «Es que no hay un coche que pueda pasar por aquí en sábado o domingo. Y ahora mismo no hay forma de evitarlo, porque los vendedores se ponen en medio y no respetan ni a los policías».

   El presidente de la junta municipal de Centro señala que en los fines de semana el peligro colectivo del Rastro tiene dos vertientes principales: «El gentío provocaría una catástrofe en caso de desatarse un momento de pánico, y al mismo tiempo, impide cualquier tipo de acceso de socorro». En este sentido se presenta como totalmente inoperante la casa de socorro de Arganzuela, que, si bien el ayuntamiento va a suprimirla mantendría en el local un servicio de urgencia los fines de semana.

   El plan de regulación del Rastro intentará, entre otros aspectos, «dejar el número de puestos adecuados para que las calles sean cómodamente transitables por las personas y aptas para el paso de vehículos». Y añade: «Hay que acabar con esta proliferación de vendedores domingueros, que han inundado calles que jamás han sido el Rastro, como las de Santana, Bastero y Duque de Alba, que extienden el Rastro actual hasta Progreso, en un incontrolado alargamiento de los límites».

   El plan no está escrito todavía. «Lo tengo muy claro aquí», dice Benito Martín, y se toca la cabeza. «Y además», añade, «estamos pendientes de celebrar unas jornadas de información y debate sobre el tema». Estas jornadas se desarrollarán a mediados del presente mes, y en ellas está prevista la participación de comerciantes del Rastro, asociaciones de vecinos «y todo el que quiera», apunta Benito Martín. A las mismas deberán presentarse ponencias, de cuya discusión saldrán recomendaciones para completar el proyecto que pretende la junta municipal de Centro.

   El crecimiento del Rastro, «anormal e incontrolado», según el presidente de la junta municipal de Centro, no afecta sólo a los domíngos, sino a varios días de la semana. Cuenta que, por ejemplo, en la plaza del General Vara de Rey «era habitual encontrar gangas». Los comerciantes del barrio y algunos otros vendedores fijos -«y con su cartón municipal al día»- sacan allí muchos artículos muy baratos para renovar sus establecimientos de mercancía. «Lo malo», dice Benito Martín, «son los trashumantes». Y se refiere a vendedores procedentes de Portugal, del sur español, de Zamora o Salamanca, «que han invadido esta plaza y se ponen en ella desde el jueves con sus grandes cochesfurgoneta, donde viven, y ponen a la venta mercancías deplorables, como las antigüedades, que dicen que son antiguas porque están carcomidas». Y estos trashumantes, según las observaciones municipales, «dejan la plaza perdida de suciedad, porque allí hacen por las noches sus necesidades y tiran sus desperdicios».

   La mayoría de estos comerciantes están en la Ribera de Curtidores, principal eje del Rastro. «Aquí han crecido los vendedores domingueros como setas, y lo que pretendemos es que los que quieran quedarse, que se queden, pero con el cartón y según la regulación que se establezca», argumenta el presidente de la junta municipal.

   La evolución del Rastro en los últimos 10 años no sólo se manifiesta en el mencionado incremento de la masa de vendedores, sino en los artículos con los que se comercia. «Hay infinidad de puestos de alimentos, bocadillos, chucherías, que carecen de garantías higiénico-sanitarias, así como el Rastro ha incrementado notablemente su calidad de núcleo de distribución de objetos robados y de droga».

(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 28 de marzo de 1984

El ayuntamiento ha olvidado el control del mercado libre, según vendedores del Rastro

Próximas jornadas sobre regulación y seguridadJESÚS DE LAS HERAS | Madrid

«Las medidas adoptadas por el Ayuntamiento de Madrid en 1982 para regular el Rastro no se han llevado a cabo», afirma la coordinadora de vendedores de este famoso mercado libre. Tales medidas se establecieron «de cara a la celebración del campeonato mundial de fútbol en España y fueron propiciadas por responsables municipales del PCE», precisa esta coordinadora, «a causa de la situación de desbordamiento incontrolado de lo que el Rastro ha sido tradicionalmente, tanto desde el punto de vista territorial como en lo que se refiere al contenido de la actividad», según se decía en la propia circular publicada al efecto por la Junta Municipal de Centro.   La coordinadora precisa, sin embargo, que los cambios políticos les han perjudicado. «Desde las últimas elecciones», asegura un portavoz, «los nuevos responsables municipales, del PSOE, han obstaculizado la continuación de conversaciones para llegar a una regulación que beneficie a todos». La Junta Municipal de Centro, del Ayuntamiento de Madrid, tiene previsto convocar próximamente unas jornadas de debate en torno al Rastro y su posible regulación, para tratar de paliar dos grandes problemas actuales en este mercado de fama internacional y de tradicional carácter libre: el potencial peligro colectivo que encierra por su gran masificación, que puede llegar a imposibilitar la actuación de servicios de emergencia, y el incremento de la delincuencia al amparo de la actividad comercial específica del mercado madrileño.   El espacio territorial actual del Rastro es el mismo que en 1982, según fuentes de la coordinadora de vendedores -creada también en ese mismo año-, que toman como referencia la descripción del mercado en las normas reguladoras emitidas por el ayuntamiento en 1982.   Según dichas normas, que deberían haber entrado en vigor el día 18 de abril de 1982, «la actividad sólo se permitirá en domingos y festivos». Anunciaban una normativa especial respecto a la calle de la Ribera de Curtidores y la plaza del General Vara de Rey, pospuesta «para las próximas semanas, en diálogo y de acuerdo con los interesados».Normas prohibitivas
El resto de las normas prohibía la venta de alimentos -«las autoridades municipales serán intransigentes en este punto», se explicitaba-; fijaba el pago de una cuota por puesto y día a la autoridad municipal; ordenaba que la instalación de puestos de venta no bloqueara las entradas y salidas de todo tipo de edificios situados en la calles citadas, y anunciaba que «se están estudiando normas adicionales, en contacto con los vendedores y las asociaciones de vecinos». Como consecuencia de aquel intento se llegó, respecto a la ordenación del espacio, a levantar un plano del Rastro, se diseñaron varios pasos peatonales en el eje principal del mercado, la Ribera de Curtidores, y se previó que, a lo largo de esta calle, corriera un pasillo libre de cuatro metros de ancho para acceso normal de vehículos, así como franja de posible circulación rápida en situación de emergencia.   Para regular las ventas, la ubicación de los puestos, el tipo de actividad, etcétera, el ayuntamiento emitió 700 nuevos cartones (autorización de venta en la calle, previo pago de una tasa anual) y se acordó que un porcentaje de los ingresos por este concepto fuese en beneficio de las asociaciones de vecinos.   «Nunca se han cumplido estas medidas», afirman portavoces de la coordinadora de vendedores. «Los cartones no llegaron a ser validados, pese a que todos llevan el sello municipal. El ayuntamiento pretendió que fuésemos los vendedores, en papel de policías, quienes controlásemos que los pasos peatonales y el pasillo central estuvieran siempre despejados».   En cuanto a las medidas complementarias, nunca se desarrollaron porque «quedaron paralizadas las conversaciones, especialmente desde que este servicio municipal, en las últimas elecciones, lo tomó el PSOE. La administración municipal socialista ha obstaculizado cualquier intento de continuar el diálogo para hacer una regulación del Rastro que beneficie a todos. En este último sentido, los vendedores señalan que, «incluso, se nos niega con trabas burocráticas un local que nos fue ofrecido por el concejal Alberto Bonilla, del PCE, para utilizarlo como lugar de reuniones de la coordinadora».Mundos diversos
El número de vendedores callejeros llega en domingo a los 8.000, según datos municipales. De ellos, unos 1.000 disponen de cartón, antiguo o nuevo, y otros 7.000 son los llamados advenedizos. La mayoría de los cartones son nuevos, de 1982. En Cascorro hay unos 700 vendedores, la mayoría de los cuales obtuvo en ese año el cartón, que aún no tiene la validez definitiva. En la plaza del General Vara de Rey y en la Ribera de Curtidores se sitúa la mayor parte de los vendedores con cartón. La coordinadora de vendedores del Rastro integra a unas 800 personas, la mayoría de las cuales se instala en la plaza de Cascorro y las calles adyacentes. Entre ellos, unos 650 disponen del cartón municipal. En el Rastro hay «multitud de mundos diversos». Hay quienes practican el regateo como regla habitual y quienes no se separan ni una peseta del precio fijo. La múltiple actividad comercial presenta también matices diferenciadores según se trate del domingo o de los días laborables. «En domingo hay gente que vende los productos que previamente ha fabricado (artesanía), otra que vende artículos diversos y otra que compra y vende. También hay los que comercializan artículos robados, principalmente casetes y herramientas de automóviles, pero éstos también desarrollan su actividad los días laborables», señalan fuentes de la mencionada coordinadora.   En Cascorro, «donde parece que nos hemos dado cita gentes de los más distintos países, se vende principalmente artesanía, una mezcla alucinante de internacionalidad y de imaginación netamente hispánica. Este proceso ha promovido un auge de la visita de turistas al mercado libre madrileño. Los extranjeros buscan aquí precisamente lo que no encuentran en otros mercados de este tipo, como el de París o el de Portobello, en Londres».

(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 9 de mayo de 1984

El ayuntamiento se compromete a derruir el ‘scalextric’ de Atocha antes de 1987

P. M. | Madrid

El scalextric de Atocha será derribado antes de 1987, según anunció ayer Jesús Espelosín, concejal de Urbanismo e Infraestructuras Básicas del Ayuntamiento de Madrid. «El paso elevado de la glorieta de Carlos V no existirá cuando Enrique Tierno se presente a la próxima campaña electoral», puntualizó Espelosín. Para ese año, la nueva estación de cercanías de Atocha y una nueva estación de metro de la línea 1, situada entre las de Atocha y Menéndez Pelayo, tendrán que estar en funcionamiento, y se habrá ya determinado la actuación definitiva a realizar antes de 1991 en el complejo ferroviario de la glorieta de Carlos V, hoy sometida a debate.

   En los primeros días de junio, los responsables municipales pretenden realizar una exposición y una serie de conferencias, en el cuartel del Conde Duque, sobre los cinco proyectos estudiados por la comisión de seguimiento de Atocha, según explicaron ayer en una reunión con medios de comunicación los cinco miembros que la integran.

   A pesar de que las directrices elaboradas por la comisión parecían definitivas, ayer varios miembros afirmaron que la idea conductora del proyecto aún puede sufrir modificaciones. Eduardo Mangada, concejal de Ordenación del Territorio, Medio Ambiente y Vivienda de la Comunidad de Madrid, defendió la necesidad de esperar a los resultados del debate público que se establezca como consecuencia de la exposición antes de variar o no los criterios establecidos hasta ahora.

   Antonio Alcaide, director general de Infraestructura del Transporte del Ministerio de Transportes -organismo que correrá con el gasto de la mayor parte de los 11.000 millones de pesetas que puede llegar a costar la operación-, manifestó que «el proceso está abierto».

   «El Ayuntamiento no va a ser insensible a la opinión pública», manifestó Jesús Espelosín. Apolinar Rodríguez, director general adjunto de Planificación y Apoyo de Renfe admitió que «las ideas presentadas tienen una paternidad que hay que reconocer», postura que parece ir en contra de la teoría defendida por otros miembros de la comisión, para quienes no se debe ver si la lista de directrices seleccionadas recoge más ideas de un proyecto que de otro.

(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 23 de mayo de 1984

Pintadas contra Els Joglars

EL PAIS | Madrid

Varios desconocidos pintaron y empapelaron en la madrugada de ayer con frases insultantes el exterior de la sala Olimpia, donde se representa la obra Teledéum, de Els Joglars. Las actuaciones del grupo catalán comenzaron el pasado 26 de abril y se prolongarán hasta el próximo 12 de junio. Algunos de los carteles pegados en el exterior del local estaban firmados con el lema «Viva Cristo Rey». Desde el primer día de representación de Teledéum, se reciben en la sala Olimpia constantes amenazas de bomba, que explican la presencia ante la puerta de una furgoneta con policías nacionales durante la celebración de las sesiones de tarde y noche.

(I) EL PAIS. Madrid. Sábado, 2 de junio de 1984

Asociaciones privadas de instituciones públicas debatirán desde el día 7 el futuro del Rastro

J. DE LAS H. | Madrid

Numerosas asociaciones ciudadanas, entidades comerciales e instituciones públicas han sido invitadas a las jornadas de estudio para la remodelación del Rastro madrileño, que se celebrarán durante los próximos días 7, 8 y 9 en el Montepío Comercial e Industrial, organizadas por la Junta Municipal del Distrito de Centro. El objetivo de la remodelación es ordenar algunos aspectos de la actual configuración del mercado madrileño que suponen riesgos en materia de seguridad ciudadana y problemas e irregularidades de tipo comercial. El contenido de las jornadas se divide en tres apartados, sobre los que trabajarán los diversos grupos de estudio que se constituyan. Uno de ellos tratará de la historia del Rastro, otro del comercio, tanto ambulante como estable y las áreas de emplazamiento del mismo, y el tercero, considerado por los convocantes como el más complejo, tratará de la organización del Rastro ante la situación actual. A este debate, en el que se abordarán las actividades actuales del Rastro, la periodicidad del mercado, la seguridad del público y las propuestas de remodelación, han sido invitadas asociaciones comerciales, entidades artísticas, culturales y vecinales, autoridades policiales y de Protección Civil.

(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 10 de junio de 1984

Finalizan las jornadas sobre el Rastro

EL PAIS | Madrid

Limitar el acceso de vehículos privados al Rastro y restringir la actividad comercial en esa zona son algunas de las propuestas elaboradas por los participantes en las Primeras Jornadas de Estudio sobre el Rastro organizadas por el Ayuntamiento de Madrid, cuyo alcalde, Enrique Tierno, las clausuró ayer por la mañana.

(I) EL PAIS. Cultura. Domingo, 29 de julio de 1984

Las rutas de una noche de verano

El público también es actor en los espectáculos al aire libre

FIETTA JARQUE | Cultura

El espectáculo del verano pierde las fronteras del techado y los pesados cortinajes de los teatros a favor de un esparcimiento más holgado en escenarios semidesnudos que atraen a una audiencia menos pretenciosa y algo distraída. El calor aplasta la gota de mercurio que centraliza la mayor parte de las actividades culturales en los grandes centros urbanos, que se despueblan, y se dispara en festivales que se desarrollan en diversos puntos distantes, que transforman plazas, parques y centros monumentales en recintos de un arte que respira a la intemperie.

   El público abandona por fin sus refugios acondicionados y se aventura a las ofertas de la variada cartelera. El teatro en todos sus géneros, música de todos los gustos, danza, cine y fiestas populares se esparcen por todas las regiones de España. Cada año se queda a veranear más gente en Madrid. Las dificultades económicas determinan esta nueva costumbre, que, pese a la frustración de no salir de vacaciones, puede tratar de aliviarse con el duro ejercicio del ocio. Hoy se necesitan varias guías y un delicado trabajo de selección para poner en marcha el papel de espectador.En verano todos somos más espectadores. Los turistas que pasean sus pantalones cortos por la ciudad, viéndolo todo, como quien recorre el interior de una gran vitrina, no están solos. El espectáculo encajonado de invierno quiere convertirse en fiesta y se esfuerza en darle esa dimensión. Los responsables de los diversos espectáculos veraniegos al aire libre tienen una actitud muy definida en relación a esto. «La gente va a pasarlo bien, a buscar un ambiente festivo, y no algo demasiado trascendente», afirmaba hace unos días Antonio Guirau, director de La fiesta del Siglo de Oro, que se presenta en la plaza Mayor, de Madrid. Guirau considera que el público madrileño es mucho más crítico con los espectáculos que los extranjeros que se acercan dispuestos a empaparse de «lo español».

   En esta fiesta -que ofrece, además de una obra teatral, números de acrobacia y gabinetes de observación astronómica- se forman largas colas ante las adivinadoras y astrólogos, espectáculo privado del futuro y la fantasía. Las actuaciones al aire libre distienden los ánimos y mezclan públicos que el invierno separa en asientos numerados. Los ayuntamientos que programan estas actividades veraniegas parecen considerar estos espectáculos como algo más ligero, dirigido a la diversión inmediata.

   «No es lo mismo actuar en un teatro cerrado que en un espacio abierto», comentó Nati Mistral, que ofrece en La Corrala una temporada de zarzuela con La revoltosa. «El público está distraído y no es muy exigente. Es menos comprometido actuar en una situación como ésta, porque el público acepta mejor las equivocaciones, pero yo prefiero las salas cerradas», prosiguió. «Sin embargo», añadió, «esto me da la oportunidad de acercarme a un público popular con el que rara vez me pongo en contacto».

   El barrio de Lavapiés se muestra muy receptivo ante esta irrupción de escenógrafos y luminotécnicos en el espacio urbano que ellos habitan. En los balcones que se asoman a La Corrala, la gente hace su vida normalmente, y es en parte el público, el escenario y los actores. Aunque no a todos les gusta. Hubo alguno el año pasado que cada día, apenas se iniciaba la función, elevaba al máximo el volumen de su televisor, comentaba uno de los músicos del espectáculo. «Tuvimos que ir a buscarlo a su casa y ponernos de acuerdo con él».

Menos pasión

«Pero, en general, el público ya no siente pasión por el teatro», opinaba José Osuna, director de la obra en La Corrala. «Antes, la gente protestaba y tiraba cosas si no le gustaba la obra. En época de Lope era como con el fútbol: había partidarios de uno y otro autor, y se manifestaban unos contra otros. Ahora, la gente va a relajarse, a pasarlo bien. Tal vez en un espectáculo al aire libre se sienten menos inhibidos que en un teatro y pueden toser o comentar libremente lo que ven».Los conciertos de música culta al aire libre, que se propagan también en este tiempo, congregan por lo general a los verdaderos amantes de este género. Se rompe esa convención que califica a un concierto más como un fenómeno de afirmación social que acaba por sustituir al interés por la música. Los aplausos son más espontáneos; las miradas ante el entusiasmo expresado fuera del momento oportuno son menos incisivas. Si la acústica es buena, la audiencia sigue el concierto atenta y silenciosa.

   Más bulliciosos, con algun niño noctámbulo expresando sus preferencias entre botes de cerveza y bocadillos circulando de mano en mano, tuvieron lugar algunos conciertos de géneros musicales más populares, con algunas de las esperadas figuras que aterrizan en verano por estas tierras. «Es como en el pueblo, pero más internacional», comentaba alegremente uno de los asistentes, mientras repartía su botín de alimentos y bebidas en el concierto de Paco de Lucía. Uno de los que alegremente también perdonó la ausencia de Camarón de la Isla en ese recital sin protestar ni enfadarse.

Un pueblo internacional

Madrid se convierte en verano en un pueblo internacional, y ciudades de escasa actividad cultural en el resto del año se convierten en capitales temporales del teatro. Recintos monumentales como los de Itálica, Mérida y Sagunto se transforman en escenarios de festivales internacionales de teatro, que cada año adquieren mayor prestigio. En Barcelona, las actividades se dan todo el año, y la programación de verano se muda también parcialmente a la Plaça del Rei, a los Jardins de l’Hospital o a la carpa del Parc de la Citadella.Sin embargo, la mayoría de estos escenarios se ha ido adaptando improvisadamente, y en muchos casos no alcanzan los requisitos que harían que el público que quiere asistir a estos espectáculos lo haga cómodamente. El entusiasmo de los grupos y las ambiciosas programaciones de los ayuntamientos no contemplan con demasiada atención este aspecto, que es parte esencial del espectáculo. El desinterés que pueden mostrar los asistentes en lugares a los que con poca frecuencia llegan los espectáculos ambulantes dificulta la relación que puedan tener con ellos. En verano, la noche se convierte en recinto de la ficción y la fiesta. La gente busca esos estímulos en las calles, plazas, parques, y muchos de ellos no volverán a ver nada igual hasta la próxima temporada. En verano, el público es también un protagonista.

(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 29 de julio de 1984

Espectáculos y fiestas castizas para los partidarios de las vacaciones urbanas

AMELIA CASTILLA | Madrid

Verbenas, teatro, ópera, cine y conciertos al aire libre servirán para amenizar el ocio estival de madrileños y turistas, nacionales y extranjeros, que veranean, durante el mes de agosto en la capital. La ciudad ofrece a los que han optado por las vacaciones urbanas representaciones teatrales en las plazas, las tradicionales verbenas de La Paloma, que se celebran del día 6 al 18, y una cadena de fiestas en los pueblos de la provincia, 25 de los cuales festejan a su santo patrón en estas fechas. Un chupinazo en la plaza de Cascorro señalará, el día 6, el inicio de las castizas fiestas de La Paloma. Con las verbenas del pasodoble y del chotis, que se desarrollan en la Corrala y en las calles de Cabestreros y La Paloma, retornan las imágenes costumbristas de los pañuelos, los mantones, la limonada y la sangría.

   Una amplia cartelera en la que se mezclan zarzuelas, óperas y obras de teatro clásico griego se ofrece a diario, a partir de las 21.30 horas, en la plaza Mayor, la Corrala y el templo de Debod. La Chopera del Retiro sirve de marco para un festival de cine al aire libre en el que se pueden contemplar por el mismo precio tres películas diarias, ya estrenadas comercialmente.

   Los templos de la modernidad madrileña, Rock Ola, Morasol, El Baile, La Fiesta o Imperio, que no tienen programados conciertos importantes durante el mes próximo, abren sus puertas todos los días para los últimos noctámbulos hasta las cinco de la madrugada.

   Grandes conciertos como los de Stevie Wonder y Mike Oldfield, que actúan en Madrid los días 20 y 27 de agosto, respectivamente, en el estadio del Rayo Vallecano, pueden calmar los ánimos de quienes no disponen de la oportunidad de presenciar sus espectáculos en lugares más próximos a las playas. En el Cuartel del Conde Duque hay más conciertos: la orquesta Mondragón los días 10 y 11; Hilario Camacho y Joaquín Sabina, hablarán de Madrid el 17; Donna Hightower, el 18; Luis Cobos, los días 24 y 25, y Lucero Tena, el 26.

   Alcalá de Henares comienza el día 23 las fiestas de San Bartolomé, con verbenas, fuegos de artificio y canciones a cargo de Victor Manuel y Ana Belén y los cubanos Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. Habrá también zarzuela, festival de flamenco y ballet.

   Otras fiestas interesantes son las de San Sebastián de los Reyes, entre el 24 de agosto al 2 de septiembre. La ciudad madrileña se convierte en una Pamplona chica, donde los mozos corren ante los toros por la calle de la Estafeta. Julián Baldúz, alcalde de Pamplona, pronunciará este año el pregón al que precede el clásico chupinazo. En los carteles taurinos figuran, entre otros, Paquirri, José Mari Manzanares y Palomo Linares. Chinchón y Leganés, la segunda ciudad madrileña por el número de habitantes, recuperan también con las fiestas la tradición de los encierros.

   Aranjuez incluye en sus festejos, que comienzan cuando acaba el mes, el descenso pirata del río Tajo y la representación del histórico motín de los vecinos contra el poder del valido Godoy.

(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 5 de agosto de 1984

Las fiestas de La Paloma se inician hoy

EL PAIS | Madrid

Los actos del programa de fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma, en el distrito Centro, de Madrid, comienzan hoy y se prolongarán hasta el próximo día 15, organizados por la junta municipal de dicho distrito. Este es el programa previsto para hoy: A las 9.30 horas, carrera deportiva, de 10 kilómetros, con salida de la calle de Argumosa, y con acompañamiento musical de La Popular de Pedralba. A las 21.30 horas, baile en la corrala de Miguel Servet, con la orquesta Círculos. Y a las 24 horas, elección de La Maja de Lavapiés, en la corrala, y comienzo de la exposición de pintura Calle Cabestreros.

(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 5 de agosto de 1984

«Nadie quiere el scalextric», dice Enrique Tierno

El plan urbanístico más ambicioso de la corporación socialista

EL PAIS | Madrid

«Estamos buscando un lugar nuevo de emplazamiento para el scalextric de Atocha cuando sea desmontado, pero nadie lo quiere», afirma Enrique Tierno, alcalde de Madrid, que cree que la desaparición del paso elevado de Atocha significa «que las cosas vuelvan a su lugar». «El scalextric es un puente armado y lo podemos desarmar», explica el alcalde de Madrid. ¡Volarlo no, no! Yo no soy partidario de emplear dinamita para la paz». Tierno ha ofrecido el puente armado a varios de sus colegas de la provincia, pero ninguno lo quiere. Sin embargo, cree que encontrará algún lugar para ubicarlo. Tierno, a quien le gustaría ser recordado, entre otras cosas, como el alcalde que desmontó el paso elevado de Atocha, considera que en Madrid existen otros monstruos urbanísticos, como la Torre de Valencia, «cuya destrucción habrá que considerar algún día».

   El scalextric, al que todavía, le quedan un par de años de vida, fue inaugurado por el alcalde Carlos Arias en mayo de 1968 para paliar las congestiones de vehículos en la glorieta de Carlos V, aunque sirvió para duplicar el tráfico.

   En estos 16 años el paso elevado ha tenido muchos de detractores. Se le ha acusado de convertir el antiguo salón del Prado en una carretera y de degradar una de las zonas más atractivas de la ciudad. Con su desaparición, la glorieta de Carlos V recuperará su antiguo esplendor.El cambio llega a la estación de Atocha

AMELIA CASTILLA | Madrid

El paso elevado de la glorieta de Carlos V, de Madrid, conocido popularmente como el scalextric, no existirá cuando Enrique Tierno, alcalde de Madrid, termine su actual mandato de cuatro años al frente del ayuntamiento. La araña metálica, que será desmontada antes de 1987, constituye sin embargo una parte casi anecdótica de la denominada operación Atocha. La remodelación de esta zona de Madrid significará la solución para el transporte público de la zona sur del área metropolitana y la recuperación de un aspecto abierto para una gran plaza.

   La operación urbanística de Atocha, que va a requerir una inversión cercana a los 10.000 millones de pesetas, puede estar finalizada en 1992 «si hay dinero», aclara Vicente Olaya, subdirector general de Infraestructura del Transporte, organismo dependiente del Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones y principal responsable de que la remodelación de esta zona culmine en el plazo previsto y cumpla sus objetivos. El proyecto, que será realizado por el Ayuntamiento de Madrid, el Ministerio de Transportes, Renfe y la comunidad autónoma, incluye la construcción de una estación ferroviaria de largo recorrido y de cercanías, así como la integración de este centro de comunicaciones en el sistema de transportes internos de la ciudad. La idea directriz elegida para el diseño arquitectónico de la nueva estación ferroviaria, tras una fuerte polémica, es la del arquitecto Rafael Moneo.

   El proyecto presentado por Moneo, que a juicio del subdirector de Infraestructura del Transporte «es el que mejor potencia el entorno de la ciudad», no es aún el proyecto definitivo de la nueva estación ferroviaria. Moneo tendrá que realizar un cóctel arquitectónico a base de mezclar su proyecto con 16 ideas básicas definidas por la comisión de seguimiento, en la que participan los cuatro organismo citados. Estas 16 directrices recogen aportaciones realizas por los cinco equipos de arquitectos e ingenieros que participaron en un concurso restringido para aportar ideas.

   «El proyecto directriz dará lugar a un anteproyecto global que se despiezará en 30 o 40 obras puntuales. La primera en ser definida será la de la estación de cercanías, que debe estar finalizada antes de 1987», explica Olaya. Cada uno de estos proyectos se sacará a concurso o concurso subasta. La dirección de la obra de la nueva estación ferroviaria corresponde a la Dirección General de Infraestructura del Ministerio de Transporte.

Descanso para los viajeros
Los honorarios del arquitecto que ejecutará la idea directriz aún no han sido concretados. «No hemos hablado de precios», afirma Olaya, «pero habrá bastante dinero por miedio». La cuota que establece el colegio de arquitectos es del 4% del presupuesto.

   En el trabajo diseñado por Moneo, la marquesina central de la estación, que es uno de los pocos ejemplos de arquitecura del hierro que quedan en la ciudad, presidirá, conservando la planta actual, la perspectiva de la estación desde la glorieta. El espacio interior del edificio, que fue realizado en 1882 por Alberto Palacios, perderá su actual uso ferroviario para convertirse en un gran vestíbulo con zonas de descanso de viajeros, oficina de información, cafetería, venta de billetes y otros servicios.

   La parte trasera del edificio, que constituirá la entrada principal a la estación, a la que se accederá por la avenida de la Ciudad de Barcelona, quedará coronada por dos torres y un gran reloj. Junto al edificio se situará el mayor centro de intercambio de transporte urbano de la capital, con 15 líneas férreas de largo recorrido y 10 de cercanías, protegidas por una cubierta plana y prefabricada. Las estaciones ferroviarias estarán conectadas directamente con una línea de metro, una parada de taxis y varias líneas de autobuses urbanos.

   Al proyecto elegido como idea directriz, Moneo tendrá que añadir, entre otros elementos, una explanada para viandantes, que se situará sobre la estación de cercanías; una fachada edificada en el lateral que mira hacia la explanada de uso público; pasarelas para peatones a través de la estación de largo recorrido, y una cabecera de andenes diáfana y con acceso directo desde la calle de Méndez Alvaro. Estas propuestas fueron definidas en el proyecto presentado, en concurrencia con el de Moneo, por el equipo de José Antonio Fernández Ordóñez y Estanislao Pérez Pita.

   El conjunto quedará configurado en tres niveles diferentes. En el primero, a la misma altura de la calle, habrá una rampa en la que se sitúan las líneas de autobuses y el edificio de cercanías. Por debajo de este nivel estará el vestíbulo central, los andenes de largo recorrido y el acceso a la estación del metro. Por debajo de este nivel, y en el lado más próximo a la avenida de la Ciudad de Barcelona, se hallarán los andenes de cercanías. La construcción de este complejo ferroviario permitirá un movimiento fluido de viajeros de hasta 30.000 personas en horas punta. El uso actual de la estación no permite el paso de más de 15.000 viajeros hora.

   Con la construcción del nuevo complejo de comunicaciones se pretende agilizar el acceso desde la periferia al centro de la ciudad en medios de transporte públicos. En un futuro no muy lejano, según los responsables del proyecto de Atocha, se podrá llegar desde Móstoles hasta la nueva estación sin cambiar de tren, mientras que en la actualidad los viajeros deben apearse en la estación periférica de Laguna. Otra vía de acceso desde la periferia a Madrid por tren será la línea de Fuenlabrada a Atocha, pasando por Villaverde y Leganés. También se contempla la llegada de viajeros desde Aranjuez, Valdemoro, Pinto y Gudalajara. Por la estación pasarán diariamente más de 250.000 viajeros, la mayor parte de los cuales la mayor parte podrá distribuirse fácilmente por toda la ciudad haciendo uso del metro y los autobuses.

Menos vehículos en la glorieta
El conjunto de la obra de remodelación de Atocha, que será financiado en su mayor parte por el Ministerio de Transportes, incluye también la reforma del triángulo formado por la avenida de la Ciudad de Barcelona, la calle de Méndez Alvaro y la vía de circunvalación M-30. El Ayuntamiento de Madrid tendrá que resolver esta encrucijada de tráfico de vehículos, la más conflictiva de la ciudad, que registra un movimiento de 231.000 automóviles diarios. Tras la nueva ordenación viaria, esta cifra se verá reducida a 180.000 automóviles.

   La reorganización del tráfico en la glorieta supone la reordenación de toda la circulación rodada en la zona sur de Madrid y la creación de vías de enlace más rápidas y más directas, de forma que para llegar al centro de la ciudad no sea necesario pasar por Atocha. La nueva organización del tráfico requiere la terminación del tramo sur de la carretera de circunvalación a Madrid, M-30, con la construcción de un nudo viario y la ampliación del puente de los Tres Ojos, cuyas obras ya se están realizando.

   El nuevo diseño viario contempla también la prolongación de la calle del Doctor Esquerdo hasta Legazpi, lo que se ha denominado «el cierre del segundo cinturón». Se prevé asimismo la prolongación de la calle de Menéndez Pelayo hasta Méndez Álvaro, bajo las vías de la estación. Para regular el tráfico procedente de las áreas metropolitanas del Sur y el Sureste, el plan municipal propone construir una nueva autovía de distribución que enlazará la carretera N-V (Extremadura) con la de Andalucía, para permitir el acceso de los coches procedentes de estas zonas a la M-30.

   En la actualidad, todos los radiales del Sur llegan hasta Atocha. La reordenación viaria incluirá también la construcción de un paso subterráneo que arrancará de la calle de la Infanta Isabel y que, tras pasar bajo la glorieta de Carlos V, tendrá salidas a las calles de Atocha y de Santa María de la Cabeza.

   El tráfico rodado se mantendrá en toda la glorieta para los vehículos que tengan que acercarse hasta la estación. La plaza estará presidida por una gran fuente, que sustituirá a la que existe en la actualidad.

(I) EL PAIS. Madrid. Lunes, 6 de agosto de 1984

Un pregón de Esperanza Roy, inicio oficial de las fiestas de la Paloma

EL PAIS | Madrid

La actriz Esperanza Roy pronunciará esta noche en la plaza de Cascorro el pregón con que se inician oficialmente las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma, «una de las escasas señas de identidad que van quedando en Madrid», en palabras de Miguel Lara, presidente de la Junta Municipal del Distrito Centro. El programa de fiestas -que comenzaron, sin embargo, ayer oficiosamente con la elección de la Maja de Lavapiés-, incluye hasta el próximo día 15 actos de carácter religioso, actuaciones deportivas, musicales, teatrales y las tradicionales verbenas en la plaza de Cascorro, corrala de Miguel Servet, solar de La Paloma y Las Vistilas.

   Tras la lectura del pregón, prevista para las diez de la noche, se prenderá fuego a una traca. Los actos de hoy comienzan a las siete de la arde con la salida de las charangas desde las calles de Sombrerería y Cabestreros. A las nueve y media de la noche se reunirán todas en la plaza de Cascorro. A partir de las 22.30 horas se repartirá sangría y se podrá bailar en las verbenas en la calle de Cabestreros y en la plaza de Cascorro.

   En la vertiente religiosa, los días 7, 10 y 15, a las 19.30 horas, se celebrarán las procesiones de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma, respectivamente.

   Las verbenas y los bailes se mantendrán a diario. Han sido programados varios concursos en el programa. Entre ellos figura el más tradicional, el de pasodobles y chotis, que se celebrará a las diez y media de la noche del día 10 en la corrala de Miguel Servet. El concurso de feos, altos y bajitos esta previsto para las nueve de la noche del día 11, en la calle de Cabestreros; y el de chotis, en Las Vistillas, el día 12, a la misma hora.

   Las actuaciones teatrales y musicales se iniciarán mañana. Incluyen conciertos de zarzuelas, cante flamenco, comedias y la presentación de cantautores y conjuntos musicales e intérpretes de pop, rock y jazz.

(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 7 de agosto de 1984

Tres santos para una fiesta

EL PAIS | Madrid

El pregón de la actriz Esperanza Roy abrió anoche oficialmente las castizas fiestas de San Lorenzo, San Cayetano y la Paloma, que se celebran en el distrito Centro durante la primera quincena de agosto. La plaza de Cascorro, la corrala de Miguel Servet, la calle de la Paloma y las Vistillas son escenario estos días de populares verbenas, donde los madrileños pueden todavía bailar un chotis. En la fotografía aparecen la recién nombrada maja de Lavapiés y su dama de honor, acompañadas de un castizo.

(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 14 de agosto de 1984

La paloma de la paz

EL PAIS | Madrid

Bajo este lema se organizó ayer por la mañana en la plaza de Campillo del Mundo Nuevo, en la parte baja del Rastro, una pintada infantil en recuerdo y homenaje al pintor Pablo Picasso. El acto se incluía dentro del programa de fiestas de la Paloma, que concluyen mañana con la procesión de la virgen del mismo nombre. Con tizas de colores y con su peculiar concepción del espacio y de la perspectiva, los niños llenaron los muros grises de la plaza de pinturas en las que combinaron, casi siempre, las casi legendarias palomas picassianas de la paz con imágenes referidas a los problemas del barrio. La fiesta acabó por la tarde, con actuaciones de magos y cantantes.

(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 15 agosto de 1984

Finaliza la primera fase de rehabilitación de viviendas en la corrala de Miguel Servet

El viernes se entregarán a los vecinos los primeros pisos restaurados

M. N. B. | Madrid

El próximo viernes, día 17, el Ayuntamiento de Madrid entregará a los vecinos las llaves de las primeras viviendas rehabilitadas de la corrala de Miguel Servet y Espino, situada en la calle del Mesón de Paredes. Construida en 1790, esta corrala, constituida por 66 viviendas en cuatro plantas, es uno de los restos más característicos de la arquitectura popular madrileña. El presupuesto de las obras que se están realizando en el edificio asciende a más de 105 millones de pesetas, de los cuales la corporación municipal invierte a fondo perdido el 50%. Las obras de rehabilitación del inmueble finalizarán definitivamente en mayo de 1985.

   La corrala de Miguel Servet y Espino fue adquirida por el Ayuntamiento de Madrid en diciembre de 1981. Desde ese momento los inquilinos dejaron de abonar el alquiler de sus viviendas. La rehabilitación se está realizando por fases, para que los vecinos puedan continuar viviendo en el edificio hasta que concluyan las obras. El próximo viernes serán entregadas las viviendas rehabilitadas en la primera fase de las obras, iniciadas en febrero de este año, que suponen aproximadamente la mitad del total. En esta zona se instalarán provisionalmente todos los inquilinos hasta que cada uno pueda ocupar su propio piso de forma definitiva cuando finalicen las obras. El plan de rehabilitación ha consistido en la restauración de la estructura exterior del inmueble y la reconstrucción total del interior de las viviendas. Cada una de las nuevas viviendas ha sido dotada de instalaciones de gas ciudad y agua corriente, así como de cuarto de baño individual, ya que antes de la reforma el aseo era colectivo.

   El proyecto prevé la disminución del número de viviendas, con el fin de proporcionar a cada familia una superficie habitable que esté de acuerdo con las necesidades de espacio de cada grupo familiar. Antes de las obras de rehabilitación había en el edificio 104 viviendas, algunas de las cuales contaban con menos de 13 metros cuadrados de superficie. Cuando finalice la restauración de esta corrala, el número de viviendas quedará reducido a 66, pero la superficie media de las mismas aumentará sensiblemente. El 31% de las nuevas viviendas tendrá una superficie de 34 metros cuadrados, y sólo el 19% de los pisos superarán los 60 metros cuadrados. Además se habilitarán, en los bajos del inmueble, cuatro talleres de tipo artesanal y 10 locales comerciales.

   Para adjudicar pisos de uno u otro tamaño, el ayuntamiento ha atendido al número de componentes de cada familia. A pesar de ello, y según las declaraciones de Miguel Palmero, jefe de la sección de rehabilitación del Ayuntamiento de Madrid, «se ha tratado de respetar al máximo la situación primitiva de cada vecino en el edificio con el fin de no variar las relaciones de amistad establecidas durante años».

Condiciones económicas
El precio de coste de las nuevas viviendas quedó fijado, en las conversaciones que mantuvo el ayuntamiento con los vecinos, en 25.000 pesetas el metro cuadrado construido. Un piso de unos 30 metros cuadrados costará unas 750.000 pesetas, de las cuales el futuro propietario del piso deberá pagar 350.000, y el resto lo financiará el propio ayuntamiento. Por otro lado, dada la situación económica de los inquilinos, muchos de los cuales son pensionistas, el ayuntamiento les ha ofrecido la posibilidad de pedir créditos a la Caja de Ahorros de Madrid a un interés del 8% anual y a pagar en 12 años. La mayoría de los vecinos se han acogido a este sistema, pues les supone unas mensualidades pequeñas, máximo de 8.000 pesetas mensuales. Para los vecinos de más edad, el ayuntamiento ha acordado que no paguen ninguna cantidad mientras vivan. Cuando el titular actual desaparezca, la propiedad del piso pasará al ayuntamiento.

   Una de las más famosas corralas existentes en Madrid, la situada en la calle de Sombrerete, fue restaurada en 1980 a instancias del ayuntamiento, aunque es propiedad de un particular.

(I) EL PAIS. Madrid. Jueves, 16 de agosto de 1984

Un impresionante gentío vitoreó y piropeó a la Virgen de la Paloma

EL PAIS | Madrid

Un impresionante gentío, «como no se ha visto nunca», según fuentes de la Policía Municipal, y cifrado en cientos de miles de personas por algunos observadores, vitoreó y piropeó ayer en Madrid a la Virgen de la Paloma durante la procesión de la popular imagen religiosa celebrada con motivo de su festividad. Las tradicionales calles madrileñas alrededor de la Puerta de Toledo y de la basílica de San Francisco el Grande estuvieron ayer abarrotadas de ciudadados integrados en el ambiente festivo conmemorativo de los santos Cayetano y Lorenzo y la Virgen de la Paloma, cuyas fiestas, organizadas por el Ayuntamiento de madrid, terminaron anoche al apagarse los fuegos artificiales prendidos en los Jardines de las Vistillas.

   Cientos de miles de personas inundaban el recorrido de la procesión de la Blanca Paloma, encabezada por Miguel Lara, presidente de la junta municipal del distrito de Centro. El cortejo procesional empleó casi tres horas, desde las 19.30 a cerca de las 22.30 horas, en hacer su recorrido por el corto itinerario señalado a tal fin dentro de esta zona del viejo Madrid, a causa de la enorme masa humana que obstaculizaba el paso de las andas religiosas por acercarse a ver y que vitorear a la imagen de la Virgen.

   Uno de los policías municipales que abrían paso a la comitiva procesional manifestó su impresión, por «tal gentío, como no se ha visto nunca».

   Pese a no haber sido cifrado porla Policía Municipal el público asistente, fuentes oficiales de dicho servicio municipal confirmaron anoche «una extraordinaria participación de miles de personas».

   Continuos gritos de «¡viva la blanca Paloma!» y piropos como «¡guapa, guapa, guapa!», eran obsequiados a la Virgen por los asistentes, desde las calles, engalanadas en sus balcones y portales de flores y adornos alusivos a estas fiestas, cuyo auge ha presentado en este año la cota más alta de su revitalización.

   Entre los últimos actos y festejos destacó también, en la noche del martes, el concurso de mantones de Manila, celebrado en Las Vistillas. El primer premio fue para un mantón de 225 años de antigüedad.

(I) EL PAIS. Madrid. Sábado, 18 de agosto de 1984

Homenaje a Benito Martín, concejal socialista fallecido

EL PAIS | Madrid

El Ayuntamiento de Madrid ofrecerá hoy un homenaje al concejal del PSOE Benito Martín Lozano, fallecido el pasado día 13 de agosto, a consecuencia de hepatopatía crónica. El acto, al que asistirá el alcalde, Enrique Tierno, se celebrará en el parque de Cabestreros, situado en el barrio de Lavapiés, y que fue construido bajo las auspicios del propio Martín Lozano. El concejal ejerció como presidente de la Junta de Distrito de Centro, en el que se incluye el Rastro, donde nació y vivió toda su vida.

(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 26 agosto de 1984

Casi siglo y medio de historia

M. N. B. | Madrid

La popular corrala de Mesón de Paredes empezó a construirse en 1838. Un estudio del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) la define como «casa de vecindad de corredor». «Una construcción que gira en torno a un patio alargado. Su estructura es de ladrillo y madera, con finos soportes metálicos en las galerías superiores». Las viviendas están constituidas por uno o dos dormitorios, un pequeño salón y una diminuta cocina. El aseo se encuentra situado al final del corredor. La corrala es propiedad de una familia de Valencia, que en 1975 solicitó la declaración de estado ruinoso del edificio. En febrero de 1976, un expediente del COAM trató de demostrar que la construcción no estaba en ruinas. En noviembre de 1977 fue declarada monumento histórico artístico de carácter local. Ante la negativa de los propietarios a restaurar el edificio, en 1979 el ayuntamiento socialista, ejerciendo la acción sustitutoria, se hizo cargo de las obras, que costaron cuatro millones y medio de pesetas, y consistieron sustancialmente en la renovación del saneamiento y en la remodelación de la fachada. Las obras concluyeron en 1980.

(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 26 de agosto de 1984

Extra de zarzuela por 5.000 pesetas al día

REPORTAJE: La otra cara de Los Veranos de la Villa
Desde 1979, la corrala de Mesón de Paredes se convierte cada verano en escenario de montajes con sabor castizo
   El patio de la corrala situada al final de la calle del Mesón de Paredes, monumento nacional desde 1977, es a partir de su reconstrucción en 1979, escenario cada verano de montajes musicales y de teatro con un inequívoco sabor castizo, que programa el Ayuntamiento de Madrid. Este verano, desde el 18 de julio hasta el próximo 2 de septiembre, se representa la zarzuela La Revoltosa, con Nati Mistral como Mari Pepa. Durante este tiempo, la vida de las 34 familias del edificio queda de alguna forma marcada por su condición de personajes del propio espectáculo. Una situación que en general aceptan de buen grado y hasta con orgullo y por la que reciben una gratificación diaria.
JAVIER ANGULO | Madrid

Durante dos meses al año, al caer la noche, se convierten en extras de comedia. Cada día, durante tres horas, la fachada de sus casas se transforma en un decorado irrepetible de escenario en el que sus miserias se muestran como parte de un espectáculo para turistas o para quienes, aunque sea una noche al año, hacen profesión de madrileñismo. Los cómicos toman por asalto los corredores para representar historias de sus ancestros, los primeros pobladores de las viviendas: carne de sainete. Probablemente, cuando Ruperto Chapí compuso La Revoltosa, en 1897, conocía la corrala situada al final de la calle del Mesón de Paredes, construida en 1839. La corrala, casa dé vecindad con las puertas de las viviendas situadas en corredor, constituye acaso la construcción más peculiar de la arquitectura popular madrileña.   En el libreto de la zarzuela de Chapí las viviendas del protagonista, Felipe, y otros personajes son cuartos situados en el corredor que da al patio. La de Mari Pepa, la otra protagonista, se localiza en el corredor del primer piso. La escena transcurre en el patio. Los personajes de ficción se preparan para la verbena.   Un metro separa el patio de la corrala de la plaza situada frente a la vivienda, entre las calles del Mesón de Paredes, Sombrerete y Tribulete. En ella, cada noche 1.000 personas acomodadas en mesas -en las que se puede tomar una cena fría- o en gradas desmontables asisten a la representación de La Revoltosa. El decorado del escenario es la propia fachada de la corrala.   Las barandillas del corredor del primer piso están atestadas de micrófonos, en los que cada noche los personajes, de la zarzuela cantan o se disputan el privilegio de entrar de rondón en la casa de ficción de Mari Pepa. A las diez de la noche, media hora antes de iniciarse el espectáculo, los inquilinos reales del primer piso de la corrala abandonan sus viviendas para dejar el sitio a los actores.   Hasta las 12.30 de la madrugada, cuando acaba el espectáculo, los vecinos de la corrala vivirán, en la mayoría de los casos, el orgullo de formar parte del escenario de la quintaesencia del tipismo madrileño. Pueden no estar de acuerdo todos en que su casa y su fisonomía se conviertan en parte del espectáculo, pero casi ninguno se expresa en forma negativa. Saben que el espectáculo lo monta el ayuntamiento socialista, que remodeló y arregló la fachada cuando se caía de vieja, y que si, como parece, compra todo el edificio, podría ser el nuevo casero o venderles los pisos por los que hoy pagan alquileres que oscilan entre las 100 y las 500 pesetas mensuales.   Los vecinos de la corrala reciben cada noche 5.000 pesetas como caché colectivo con destino a la realización de mejoras en la comunidad, que serán 235.000 pesetas al concluir los 47 días de representaciones.Zarzuela en vez de televisión
Áurea Bueno, de 34 años, portera de las 34 viviendas del edificio, con entrada por la calle de Sombrerete, contempla el primer cuadro de La Revoltosa sentada en una banqueta frente a la puerta de su casa, que da al patio de la corrala. Las puertas de las viviendas situadas en el mismo sirven de entrada a las casas de ficción de algunos de los personajes de la zarzuela. Su marido, Juan Ramírez, monta transistores en un taller improvisado en el diminuto salón de la vivienda. La televisión está encendida, pero la música de zarzuela ahoga los diálogos de la representación de El sombrero de copa, que se ofrece en diferido. «Ya ve usted, aquí seguimos haciendo una vida normal. Durante la representación, eso sí, tratamos de no hacer ruido o hablar bajo para no entorpecer».   «Lo único que no podemos hacer», señala Áurea, «es dormir por la noche hasta que acaba el espectáculo, pero la verdad es que aquí casi nadie se acuesta hasta que acaba la televisión. Además, es preferible tener la plaza ocupada por un público que calla o aplaude, pero que luego se va y queda cerrado el recinto, que aguantar durante todo el año a gamberros, borrachos o a los perros, que dan la bronca hasta las tres y las cuatro de la madrugada. Y nunca aparecen los municipales».   «A nosotros este montaje no nos condiciona la vida. Los actores no nos molestan. Ya no le meten en las casas, como en años anteriores. Además nos pasamos dos horas entretenidos. No tenernos que ir a la verbena; la tenemos; en casa».   Áurea pone atención a la escena en la que los vecinos-actores de la zarzuela organizan una zapatiesta en el patio. La culpa la tienen los celos de las señoras, que reprochan a sus maridos excesivas veleidades y requiebros a la buena moza de la Mari Pepa. «En la corrala las discusiones se oyen desde la calle. «Aquí nos enteramos de todo. Sabemos cuándo fulanita o zutanito riñen y por qué y todo lo que pasa en los pisos. Los secretos son a voces».Tópicos y tradiciones
Los vecinos de la corrala, extras diarios de sainetes y zarzuelas, ponen especial énfasis en aclarar que allí ya no quedan postineros como Felipe, alcahuetas, viejos verdes, borrachines o garbosas mozas, como la Mari Pepa, que aparecen en La Revoltosa. «Aquí no nos tiramos de los pelos como en los sainetes. Nunca ha habido gente mala. Todos han sido trabajadores honrados», afirma Ángela López, viuda, de 73 años de edad, 54 de ellos transcurridos en la corrala. «Siempre nos hemos llevado como hermanos y nos hemos ayudado. Cuando hemos tenido problemas, nos hemos desahogado con los vecinos».   Cada noche, «si no hace frío», Ángela López se asoma para ver el espectáculo, «porque yo hasta que no acaba la tele no duermo». «Este ambiente me recuerda las verbenas que hacíamos los vecinos hasta hace 20 años, cuando por San Cayetano engalanábamos toda la fachada de la casa con guirnaldas y farolillos. Las quermeses duraban hasta el amanecer».   Junto a la abuela Ángela, sentados en el suelo de la galería, los nietos, de entre 14 y 16 años, juegan a los marcianitos con videojuegos. «A nosotros nos gusta más la música de Michael Jackson, pero también ésta. Además, Michael Jackson no podría actuar aquí; esto es distinto», afirma Nieves Rodríguez, de 15 años de edad. A su lado, un mozo más talludito pone cara de pasar de todo cuando se le comenta si no le aburre ver el mismo espectáculo todos los días.   Julio Senderos e Isabel García, jubilados ambos, viven en la corrala desde 1940, cuando, recién casados, una tía de ella les cedió un piso por el que pagan un alquiler de 139 pesetas al mes. Rodeados de fotos de nietos, reconocen que cada noche escuchan casi con devoción La Revoltosa. «Es una historia muy nuestra, que podía haber pasado perfectamente en esta casa», indica Isabel. «Es la zarzuela que mejor se adapta a la corrala. Por ello la vivimos como si fuera nuestra».La otra cara de Los Veranos de la Villa
«Yo, lo mismo que muchas personas de la corrala, no me canso de escuchar cada día la misma zarzuela», insiste Isabel. «Este montaje sólo afecta a los vecinos del patio y del primer piso, pero todos están orgullosos de que obras como ésta se monten aquí». Se llama como la protagonista de La Revoltosa. Pepi Sánchez tiene la entrada de su casa, la F-1, frente a la barandilla de la primera planta, donde se desarrolla parte de la obra. «A mí, la verdad, esto me parece un poco de abuso, pero como la mayoría es partidaria y nos dan un dinero para la comunidad, pues me aguanto. No me hace especial gracia que mi casa sirva de escenario dos meses al año y que estemos aquí como expuestos en un museo. Pero no puedo negar que en el fondo nos gusta sentirnos tan típicamente madrileños. A otros vecinos tampoco les gusta esto, pero no oirá usted protestar a nadie, aunque luego murmuren… A los vecinos de la segunda planta se les ha pedido que no salgan o entren en sus casas durante la función. «Cada año nos pasa lo mismo. Nos colocan los micros enfrente de casa. Estábamos de vacaciones cuando los montaron. Si llego a estar aquí, les hubiera pedido que cambiaran la escena. Mi marido llegará ahora y no podrá entrar en casa», comenta Pepi.«No hay quien duerma»
«Otra cuestión es que mientras no acaba el espectáculo aquí no hay quien duerma. Yo trabajo desde hace 27 años en Tabacalera y me levanto cada día a las seis de la mañana, así que me quedan pocas horas de sueño. Otros vecinos se levantan a las siete y no creo que les haga especial gracia dormir tan poco cada día». Puerta con puerta con Pepi Sánchez vive Rosario Ruiz, de profesión telefonista. Se levanta antes de las siete de la mañana, pero tiene solucionado el problema. «Yo me acuesto en el descanso de la representación, hacia las once, y me quedó frita en seguida. Vamos, es que no me entero de nada. Y lo mismo le pasa a mi madre, que tiene 70 años. Siento entre sueños cómo Felipe pasa delante de mi puerta y se va hacia donde vive la Mari Pepa, pero no me desvelo. Y no crea que estoy sorda». En un lateral de la corrala está situada la vivienda 1-C. Antonia Martín, de 77 años, nació en aquella casa y en ella murió en la tarde del pasado domingo. Una docena de miembros de la familia cena en silencio en el diminuto salón que comunica con el corredor. La puerta está abierta y llega con intensidad la música del primer acto de La Revoltosa. Dicen quienes conocían a Antonia que era la que más sabía sobre las historias de la corrala. No en vano su madre, cigarrera también, como muchas de las gentes del vecindario, había vivido en la corrala desde los siete años. Y allí. murió a los 90 años, ciega y con una bronquitis crónica que le produjo el polvillo del tabaco que lió durante 60 años.Velatorio muy castizo
Su hijo, Luis Fernández Martín, de 50 años, que nació y vivió en la casa, comenta que horas antes de morir trató de llevar a su madre a un hospital y que aquélla le dijo: «Yo he nacido aquí, y aquí quiero morirme». Y la familia entera de Antonia Martín veló su cadáver toda la noche mientras desde el patio llegaban los ecos de La Revoltosa. «Mi madre amaba todo esto; lo vivía. Cuando el domingo escuchamos el preludio de la zarzuela, no pudimos aguantar las lágrimas. Era la mejor despedida que le podíamos ofrecer». Luis Fernández vivió en la corrala hasta que, con tres hijos, tuvo que buscar otro cobijo más amplio. «Yo, sinceramente, estoy muy orgulloso de haber nacido y haberme criado aquí, pero la verdad es que ésta no es un vivienda del siglo XX. Una familia media no puede vivir hoy en un piso sin retrete en la casa. El servicio, sin baño, está situado en el extremo del corredor y sirve para cuatro vecinos». Su hija Mercedes, de 20 años, lo corrobora, asegurando que se baña en el fregadero de la estrecha cocina. Pese al ruido de la música que llega de abajo, los vecinos de la corrala no han suspendido las tertulias a la puerta de las casas. Hay preocupación por el futuro de las viviendas. «Nosotros queremos que las compre el ayuntamiento y que no nos las venda», precisa Jerónima Gallo, de 83 años de edad. «Estamos muy orgullosos de vivir en estas casas. Yo sólo saldría de aquí con los pies por delante».

(I) EL PAIS. Madrid. Sábado, 8 de septiembre de 1984

La remodelación del barrio de San Francisco el Grande comenzará antes de fin de año

El proyecto incluye la construcción de una plaza frente a la iglesia de la Paloma

PEDRO MONTOLIÚ | Madrid

El barrio de San Francisco el Grande, en el que viven 7.000 personas comenzará a ser remodelado antes de que acabe este año, con el fin de quitarle el aspecto de zona olvidada que ha poseído desde hace años. Entre los proyectos a realizar destaca la utilización de los numerosos solares existentes, uno de los cuales se convertirá en una plaza ante la iglesia de la Paloma, a la que se quiere dar urbanísticamente la importancia que tiene a nivel popular y religioso.

   Algunos de los solares del barrio sirvieron de exteriores al equipo que rodó la película Las bicicletas son para el verano. El aspecto de zona castigada por la guerra era el apropiado a la historia que se quería contar. Según las estadísticas, el barrio, que se encuentra a un kilómetro de la Casa de la Villa y del Palacio Real, posee, cerca de 2.500 viviendas, de las cuales un 66% fue construido antes de la guerra civil. En 1982, para frenar el desmoronamiento, el Ayuntamiento de Madrid convocó un concurso de proyectos que ganó Juan Navarro Baldeweg. La solución dada consistía en dotar al barrio de una serie de equipamientos culturales y sociales, inexistentes hoy día, y utilizar los solares para conseguir dar una unidad al entorno de la vía de San Francisco, auténtico eje del barrio. El plan especial de reforma interior realizado desde entonces va a ser puesto ahora en marcha. El presupuesto de inversiones; aprobado el 10 de agosto pasado, recoge para este proyecto una inversión total de 894 millones de pesetas, a gastar en el período 1984-1986, de los que 120 serán invertidos en los próximos tres meses.

   Según informó Enrique Bardají, gerente municipal de Urbanismo, en este año se pretende vallar los solares existentes, urbanizar la Gran Vía de San Francisco y la plaza del mismo nombre existente delante de iglesia. Las obras a realizar, por valor de 60 millones de pesetas, consistirán en ampliar la acera de la izquierda de la vía de San Francisco, a la que se dotará de mayor arbolado, y preparar el terreno para la plaza de la iglesia de la Paloma, que se pavimentará en 1985.

   Con los 60 millones de pesetas restantes se quiere comprar el solar existente junto a la iglesia de San Francisco, que es propiedad del Patronato de la Orden Pía de los Santos Lugares de Jerusalén. La propuesta municipal será ofrecer dinero, terrenos en otra zona o parte en dinero y parte en arreglos de la iglesia de San Francisco.

   Los planes para 1985 son construir un centro infantil, que se situaría tras la iglesia de la Paloma, y un edificio circular delante del antiguo mercado de Pescados, para instalar en él una biblioteca y un parque.

   La reordenación, en opinión de los responsables del proyecto, no supondrá un coste excesivo para el erario municipal, pues a lo largo de 1985 y 1986 se enajenarán diversos solares del ayuntamiento en los que serán construidas viviendas de protección oficial en un 50% y de renta libre el resto. «Ello», precisó Espelosín, «permitirá reducir los gastos de 894 millones a 200 millones».

   El portavoz, del Grupo Popular, José María Álvarez del Manzano, quien se manifiesta conforme a nivel global con la remodelación del barrio, plantea la necesidad de dar una jerarquía a los distintos proyectos, y propone que en el terreno aledaño a San Francisco se construya un teatro de la ópera, un auditorio o un centro cultural con aulas para aumentar la capacidad del Conservatorio, ubicado en el cercano Teatro Real.

(I) EL PAIS. Madrid. Viernes, 21 de septiembre de 1984

La reordenación del Rastro eliminará 1.500 puestos desde el próximo enero

EL PAIS | Madrid

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Madrid, integrado por representantes del PSOE y del PCE, analizó en su última reunión, el pasado miércoles, un amplio informe referido a la reordenación espacial y de actividades en el Rastro de Madrid, que debe servir de base para la redacción de una ordenanza municipal que entrará en vigor en enero de 1985, según afirmó un portavoz municipal. El informe propone, entre otras cosas, la desaparición de alrededor de 1.500 de los 5.000 puestos que se vienen instalando por término medio cada domingo en el Rastro. Se verían afectados por la ordenanza los tenderetes de productos de primera mano y en especial los de cintas magnetofónicas, alimentos y productos perecederos y bares ambulantes.

   Con ello se pretende que el Rastro recupere el sentido de mercado de ocasión que tenía inicialmente.

   Está también previsto que la nueva ordenanza municipal establezca controles sobre productos como vídeos o radiocasetes de automóvil, que pueden llegar a generar un mercado de artículos robados. En relación directa con la pretensión de limitar lo que el ayuntamiento califica de «desproporcionado crecimiento del Rastro», se prevé la prohibición de instalación de puestos en la plaza de Cascorro y la desaparición del mercado de coches usados que se instala en el paseo de las Acacias.

(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 3 de octubre de 1984

Concejales del PSOE y del PCE, enfrentados por la remodelación del Rastro

J. DE LAS H. | Madrid

El gabinete de gobierno del Ayuntamiento de Madrid estudiará hoy la petición de dimisión del presidente de la Junta Municipal de Centro, Miguel Lara, del PSOE, solicitada por el PCE de dicho distrito. «El pacto de izquierda ha quedado roto en esta junta», afirma Ginés Pitaluga, responsable del PCE en este distrito, «por la inaceptable política de Lara sobre la remodelación del Rastro, que le llevó a destituir al vocal comunista de Abastos, Alberto Bonilla».

   El comité local del PCE de Centro estima que Lara «ha demostrado su incapacidad para tratar los temas conflictivos, como el de los músicos callejeros, que se los ha cargado de un plumazo, o las fiestas de Malasaña, cuya esencia ha transformado». Pítaluga añade que «Lara no ha convocado en seis meses ninguno de los seis consejos de participación vecinal que hay en este distrito, y su metodología de trabajo se apoya en un equipo nuevo, que desconoce el barrio».

   Bonilla, destituido el 12 de septiembre, afirma que «según los acuerdos del pacto político, yo debía presidir la comisión redactora de la propuesta para la remodelación del Rastro. Sin embargo, Miguel Lara nombró al vocal de Urbanísmo», del PSOE. «Encajamos esto», añade, «para no romper el equilibrio, pero después ha ido demasiado lejos».

(I) EL PAIS. Madrid. Lunes, 8 de octubre de 1984

Protesta de vendedores del Rastro contra la anunciada remodelación del mercado

El ayuntamiento quiere reducir el espacio de venta suprimir más de 1.500 puestos

EL PAIS | Madrid

La Coordinadora de Colectivos de Vendedores del Rastro (Codeco) inundó ayer la zona de carteles y pancartas y organizó una recogida de firmas para oponerse a la propuesta de remodelación del Rastro elaborada por Miguel Lara, presidente de la Junta Municipal de Centro, de Madrid. Los vendedores, pese a estar de acuerdo con una reordenación física y de actividades del Rastro, consideran excesivo el número de puestos de venta que se pretende suprimir -entre 1.500 y 2.000- y rechazan que la propuesta sea redactada sin participación ciudadana.

   Miles de personas que se apretaban ayer en el Rastro, inundando por completo las aceras y calzadas existentes entre las hileras de puestos, vivieron una jornada de protesta pacífica por parte de los vendedores. En cada esquina, en cada calle de acceso al mercado, se habían colocado pancartas con inscripciones contra el proyecto de remodelación elaborado por Lara tales como «Por una reorganización sin pérdida de puestos de trabajo», «Ya conocemos el paro, no queremos volver», «Si tu no puedes vivir sin el Rastro, nosotros tampoco» y «Madrid no tiene mar. Nos quieren dejar sin Rastro. ¡Al loro!». En cada puesto los vendedores explicaban el problema y recogían firmas «a favor de una reordenación justa respetando el territorio actual, la seguridad, la circulación y la permanencia de los puestos de trabajo». La campaña de propaganda convirtió a Eloy Gonzalo, Cascorro, permanente testigo mudo de la actividad del Rastro, en aliado de las reivindicaciones de los vendedores.

   Miembros de la Coordinadora de Vendedores repartieron ayer varios miles de ejemplares de un comunicado en el que se cuenta la historia del intento de remodelación del Rastro iniciada hace tres años. La Codeco recuerda en el comunicado que en 1982 se llevó a cabo un ensayo de reordenación del espacio y de las actividades del mercado, en colaboración entre el Ayuntamiento y los vecinos y vendedores. El ensayo se centró en la plaza de Cascorro y en las calles de Maldonadas, Embajadores y Duque de Alba, para conseguir un reajuste de los puestos de venta que permitiera la habilitación de pasos para peatones y accesos de vehículos de urgencia (ambulancias, bomberos, policía).

   El éxito del experimento duró dos semanas, según la coordinadora, «porque el Ayuntamiento no cumplió su parte». En este sentido, la coordinadora señala la paulatina debilitación de la vigilancia municipal y el que no se llegaran a instalar las señalizaciones de paso acordadas.

Venta de artículos alimenticios
Desde entonces, la evolución del Rastro ha agudizado los problemas advertidos en los últimos años: descontrol de venta de artículos alimenticios, incremento de la distribución de drogas y artículos robados, expansión de los puestos de venta y ocupación del terreno hasta el punto de producir una malla de difícil acceso por los servicios de seguridad y protección civil en caso de siniestro. En el pasado mes de junio se celebraron las I Jornadas de Estudios para la Remodelación del Rastro. De ellas salió el compromiso de las partes afectadas de elaborar un propuesta en cuya redacción se contase con participación ciudadana.

   La coordinadora de vendedores denuncia ahora que el presidente de la Junta Municipal de Centro, Miguel Lara, ha remitido al Ayuntamiento de Madrid una propuesta, redactada «únicamente por técnicos, en la que se pretende suprimir cerca de 2.000 puestos de venta». El Gabinete de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha sometido esta propuesta, en la que se estima el número de puestos a suprimir en unos 1.500, al estudio de una comisión. La decisión definitiva no se producirá antes de fin de año, según fuentes municipales.

   Respecto a la propuesta de remodelación del Rastro, el presidente de la Junta Municipal, Miguel Lara, manifestó ayer que «cuando en el Ayuntamiento se apruebe el borrador propuesto será el momento en que los colectivos ciudadanos participen en el texto definitivo».

   Por otra parte, este tema ha provocado un enfrentamiento entre concejales del PCE y del PSOE, al ordenar el presidente de la Junta Municipal de Centro, a mediados del mes pasado, la sustitución del vocal de Abastos, Alberto Bonilla, del PCE, por otro concejal del PSOE. Bonilla atribuye su destitución a haberse mostrado en contra de la propuesta de remodelación del Rastro. Miguel Lara afirma que Bonilla volverá a su cargo «en cuanto se lo permitan sus ocupaciones laborales».

(I) EL PAIS. Madrid. Viernes, 19 de octubre de 1984

El ayuntamiento descarta la reducción del número de puestos de venta en el Rastro

Se delimitará el espacio del mercado y se habilitarán vías de seguridad

EL PAIS | Madrid

La remodelación del Rastro no implicará la desaparición de ninguno de los puestos de venta callejera, a excepción de los de bebidas y alimentos perecederos. Sin embargo, se limitará la superficie que puede ocupar cada tenderete para que quepan la inmensa mayoría de los existentes, cuyo número se calcula entre 3.500 y 4.000, dentro de los límites precisos del mercado cuya delimitación va a abordar el Ayuntamiento de Madrid. Tal es, en síntesis, el acuerdo adoptado él miércoles por el equipo del gobierno municipal, en contra de la filosofía que inspiraba el proyecto inicial de remodelación del mercado callejero.

   El equipo de gobierno municipal, integrado por el PSOE y, el PCE, decidió también que se habiliten de forma permanente en el tradicional zoco vías de seguridad para el acceso rápido a la casa de socorro y a la comisaría de Arganzuela y para posibilitar una eventual evacuación de los visitantes del mercado en caso de emergencia. Los días festivos se calcula que acuden al Rastro una media de 200.000 personas. La delimitación del espacio físico que pueden ocupar los vendedores del Rastro, según explicó el primer teniente de alcalde, el socialista Juan Barranco, implicará concretar los espacios destinados a los tenderetes e, incluso, la superficie máxima de aquellos. Esta limitación y la habilitación de vías de seguridad en el mercado sustituirán a la ordenanza que había propuesto en septiembre al equipo de gobierno el concejal-presidente de la Junta de Distrito de Centro, el socialista Miguel Lara.

   El borrador de ordenanza partía de un informe elaborado por un equipo de técnicos del mencionado distrito. Filtraciones a los medios de comunicación sobre el contenido de dicho informe, que se referían a una limitación importante del espacio del Rastro y la supresión de entre 1.000 y 1.500 puestos de venta, suscitaron la oposición frontal de los vocales comunistas en la Junta de Distrito de Centro y de los colectivos de vendedores del mercado callejero, que acusaron a Lara de haber planteado una reordenación salvaje sin contar con los afectados.

   Para estudiar el borrador de ordenanza del Rastro, el equipo de gobierno municipal decidió el 19 de septiembre nombrar de entre sus miembros una comisión, que quedó integrada por el propio Lara y por, los socialistas Emilio García Horcajo y Saturnino Zapata y el comunista Adolfo Pastor. Dicha comisión comunicó el 26 de septiembre al equipo de gobierno su conclusión contraria a que se redacte una ordenanza específica sobre la actividad del Rastro. Al mismo tiempo propuso la adopción de dos medidas amplias, referidas a la delimitación del espacio útil del Rastro y a las condiciones de seguridad del mismo.

Negociación
«No existe, como se ha querido ver, una marcha atrás en los planes de la corporación que pudiera estar motivada por la campaña contra Lara montada el día 7 de octubre en el Rastro por los vendedores y los comunistas del distrito de Centro», afirma Juan Barranco. Esta opinión es compartida por Adolfo Pastor, portavoz del PCE en el Ayuntamiento. Lara se comprometió el miércoles pasado con el equipo de gobierno a reunirse con todos los colectivos afectados por las dos medidas que deben adoptarse en el Rastro, con objeto de obtener el máximo consenso. «Mi intención», manifestó ayer Lara, «es empezar a reunirme con los colectivos organizados o con quienes se identifiquen como vendedores del Rastro a comienzos de noviembre. Se trata de hacer un mapa de los límites del mercado y un censo de vendedores lo más fiables posible, para dar al mercado un aspecto más ordenado, para regular mejor la venta y para que quepan todos los puestos actuales».

(I) EL PAIS. Madrid. Lunes, 10 de diciembre de 1984

Vendedores del Rastro protestan por la nueva normativa, «que pone en peligro 1.500 puestos»

Se mantiene la convocatoria para una concentración, aunque no ha sido autorizada

EL PAIS | Madrid

Decenas de pancartas y miles de panfletos repartidos a los visitantes del Rastro reflejaron durante el sábado y el domingo el malestar de una parte de los vendedores por la normativa aprobada el 30 de octubre en la Junta Municipal del Distrito de Centro, «sin respetar sus promesas de participación ciudadana». La Coordinadora de Colectivos de Vendedores del Rastro (Codeco), promotora de la protesta, acusa al concejal de Centro, Miguel Lara, de intentar expulsar a unos 1.500 vendedores, y mantiene la convocatoria de concentración en la plaza Mayor el día 14, pese a que no ha sido autorizada.

   La normativa, según un portavoz de la Coordinadora, reduce el perímetro del Rastro, lo que significa la expulsión de cientos de vendedores de calles y plazas que habían sido ocupadas en los últimos años (no se conoce el número preciso de afectados, como tampoco el total de puestos del Rastro, puesto que no existe censo). Establece también el pago de tasas mensuales, fijadas de forma provisional: desde las 1.600 pesetas para los puestos de más de dos metros cuadrados instalados en calles de primera categoría (Ribera de Curtidores), hasta las 1.000 pesetas por el mismo espacio en calles de tercera categoría (Rodrigo de Guevara, Mira el Río Alta, Mira el Río Baja, Bastero, Carnero y Callejón del Mellizo). Un portavoz de la Codeco, que agrupa a unos 500 vendedores, declaró ayer que los importes son demasiados altos para muchos. Por otra parte, los extranjeros que quieran instalar puestos en el Rastro deberán tener el permiso de residencia, lo que Codeco interpreta como una especie de filtro para eliminar a ciudadanos de otros países que se encuentran en España en situación irregular.

   El portavoz de la Codeco resaltó también que, aunque la ordenanza no está aún aprobada oficialmente, el plazo de presentación de solicitudes para ocupar espacio en las calles permitidas termina el próximo 14 de diciembre, día elegido para la concentración de protesta.

   La Codeco critica que las plazas de Cascorro y Campillo y las calles de Maldonadas, Embajadores, Jardines, el pasillo central de la Ribera de Curtidores, la Ronda de Toledo, un lateral de la calle de las Amazonas, la calle del Gasómetro y la mitad de la calle de Carlos Arniches, hayan quedado excluidas de la ordenanza, lo que, a su juicio, supondrá la desaparición de unos 1.500 vendedores.

   «Parece que la pretensión de Miguel Lara es suprimir por la vía del decreto el espíritu tradicional del Rastro», añade el representante de la coordinadora. «Sólo así se explica su intención de no permitir que las mercancías se instalen directamente en el suelo, por poner un ejemplo». Para la Codeco, el Rastro debe ampliarse, de forma que los vendedores puedan ocupar un espacio mayor, y así acabar con las aglomeraciones actuales.

   La posición oficial se basa en que la ordenanza intenta respetar los aspectos tradicionales del Rastro de modo que el funcionamiento del mercado no signifique perjuicios graves para terceras personas. El paquete de medidas, según fuentes municipales, intenta eliminar el peligro potencial que supondría en caso de siniestro la aglomeración de 200.000 personas.

   La reordenación del Rastro ha sido solicitada desde varios sectores: vecinos de la zona que se quejan del aumento de la inseguridad ciudadana, comerciantes que contemplan con desconfianza la invasión de cualquier espacio libre por los vendedores que dificultan el paso de los compradores, y servicios como los bomberos y Protección Civil, que han mostrado su preocupación por la imposibilidad de proceder a una evacuación rápida en caso de siniestro o de acceso de vehículos de socorro a determinadas calles.

(I) EL PAIS. España. Viernes, 14 de diciembre de 1984

Joven herido de bala en una manifestación estudiantil en Madrid

P. M. | Madrid

Un joven de 23 años, José María Carrero, resultó ayer gravemente herido al ser alcanzado en la espalda por un disparo de bala en las proximidades de la plaza de Lavapiés, en el transcurso de una manifestación estudiantil no autorizada. Un portavoz de la Delegación del Gobierno en la Comunidad de Madrid informó, a primera hora de la madrugada de hoy, que el disparo fue, al parecer, uno de los siete realizados por los dos miembros de una dotación policial que han sido suspendidos en el servicio, al tiempo que se ha abierto una investigación.Según miembros de la Coordinadora de Estudiantes Universitarios de Madrid, convocante de la manifestación contra la política universitaria del Gobierno, la presencia de unos 200 manifestantes en Lavapiés estaba motivada por el deseo de poner unas flores a la altura del número 6 de la ronda de Valencia, donde hace cinco años exactamente murieron dos estudiantes, Emilio Martínez Menéndez y José Luis Montañés, por disparos de la Policía Nacional en el curso de otra manifestación.

   El herido se hallaba, según explicó una amiga que le acompañaba, María Jesús Hernández Ossorno, en un bar de la zona. «No recuerdo la calle, pero era una de las que subían de la plaza de Lavapiés a Tirso de Molina. Al salir vimos que mucha gente corría, me puse muy nerviosa y él me protegió».

Suspendidos de servicio los dos policías que dispararon ayer en una manifestación estudiantil

«De repente sintió un fuerte golpe en la espalda a la altura del riñón y pensó que le había golpeado una pelota de goma. Poco después veíamos que estaba herido en la espalda y tenía un hematoma en el estómago donde tiene alojado el proyectil», manifestó María Jesús Hernández. La manifestación, anunciada para las seis de la tarde en el Paraninfo de la Ciudad Universitaria, había contado con la participación de unas 2.500 personas, según los convocantes. Luego un grupo de 200, personas se trasladó a la ronde de Valencia. Algunos de los manifestantes obligaron al conductor de un autobús de la empresa Autobuses Urbanos del Sur, que hacen el servicio Getafe-glorieta de Embajadores, a cruzar el vehículo en esta plaza. Lo mismo hicieron con un turismo y con un autobús de la Empresa Municipal de Transportes, al que según uno de los empleados de una cafetería cercana, rompieron el parabrisas. Antes de huir, este grupo de manifestantes rompió una luna de los almacenes Simago. La presencia de la policía hizo que los manifestantes corrieran por las calles del barrio de Lavapiés. En la calle Argumosa, según los testigos, los manifestantes al verse perseguidos por dos coches patrulla de la Policía cruzaron otro automóvil. Los miembros de uno de los vehículos policiales se apearon y efectuaron un total de siete disparos. «Vimos a uno de los policías cómo cogía su arma con las dos manos y efectuaba disparos. Luego recogimos algunas casquillos», manifestó uno de los vecinos. Según la nota hecha pública en la madrugada de hoy por la Delegación del Gobierno en Madrid «José Luis Carrero ha resultado herido, al parecer, por uno de los disparos efectuados por la dotación de un coche patrulla de la Policía Nacional». El herido fue trasladado al Instituto de Cirugías Especiales, de la calle San Bernardo, donde se le apreció herida de bala en el bazo izquierdo con trayectoria descendente. El proyectil le había quedado alojado y su estado era grave, aunque los médicos creían que no afectaba a órganos vitales. Cerca de las dos de la madrugada de hoy terminó la operación quirúrgica. Según un amigo de la familia, el médico entregó la bala a la policía minutos antes de que el juzgado llamara al hospital para pedir a los médicos que la guardaran hasta que llegara un funcionario. En la nota de la delegación del Gobierno, se afirma que «se ha ordenado la apertura de una información para esclarecer los incidentes». Asimismo dice que «de manera inmediata y con independencia de la actuación judicial se ha dispuesto la suspensión del servicio de los dos funcionarios policiales integrantes de la dotación». El portavoz de la delegación gubernativa informó que los agentes no dieron cuenta inmediata a sus superiores de lo sucedido pues tuvieron que trasladar a un compañero contusionado a la Casa de Socorro, según la policía, apedreado por los manifestantes.

(I) EL PAIS. España. Sábado, 15 de diciembre de 1984

La policía afirma que hirió al estudiante con un disparo «intimidatorio»

Maravall visitó ayer al manifestante alcanzado por una bala el jueves en Madrid

EL PAIS | Madrid

Los dos agentes de la Policía Nacional que hirieron con arma de fuego al estudiante José María Carrero, de 23 años, que participaba en la noche del jueves en una manifestación no autorizada, se limitaron a efectuar «disparos intimidatorios», según precisa el informe interno de la policía sobre los hechos. Ni la familia, ni los compañeros de José María Carrero, miembro del Movimiento Comunista de España (MCE) disponían ayer de datos concretos sobre lo sucedido.

   El informe de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, que dirige el comisario Antonio Garrido, asegura sobre el suceso en el que resultó herido de bala gravemente un estudiante de 23 años que, tras intentos de agresiones de los manifestantes contra las fuerzas de seguridad, los dos miembros de la Policía Nacional que abrieron fuego realizaron «disparos intimidatorios» para disolver la concentración. Sin embargo, uno de los «disparos intimidatorios» alcanzó a José María Carrero en el bazo, a una altura de alrededor de un metro del suelo. Los dos agentes han sido apartados inmediatamente del servicio y suspendidos de empleo y sueldo.José María Carreras, alumno de 3º de BUP en el centro de Vallecas del Instituto Nacional de Bachillerato a Distancia (INBAD), asistió a la manifestación convocada en el Paraninfo de la Universidad Complutense pero, según sus padres -que basan sus palabras en las confusas explicaciones de José María, convaleciente de la operación de hora y media a la que fue sometido ayer para extraerle el proyectil-, no participó en los saltos posteriores que se produjeron en la glorieta de Embajadores y en la ronda de Valencia, donde hace cinco años cayeron muertos los estudiantes Emilio Martínez Menéndez y José Luis Montañés, y en memoría de los cuales había convocado la concentración la Coordinadora de Estudiantes Universitarios de Madrid.

   Cerca de la Glorieta de Embajadores un grupo no superior a 200 jóvenes consiguió atravesar en la calle un autobús, e intimidó, para que detuviera el vehículo, al conductor de otro coche de la línea Circular contra cuyas ventanillas lanzaron piedras con tirachinas. Otro grupo de jóvenes rompió los cristales de los escaparates de los almacenes Simago, para apoderarse de algunos objetos; y las lunas de la concesionaria Chrysler Talbot situada en la zona. Después, el grueso de los manifestantes se dirigió hacia la plaza de Lavapiés. Una vez allí, siempre según las mismas fuentes, en la calle del Doctor Fourquet, consiguió atravesar varios coches en la calzada, momento en que llegó la policía. Los ocupantes de dos dotaciones de coches zeta se bajaron de los vehículos e hicieron inmediatamente uso de sus armas.

«Medio dormido»

Vecinos de la zona consultados ayer por EL PAÍS recordaban haber oído disparos hacia las ocho y media de la tarde del jueves, entre las calles del Doctor Piga y del Doctor Fourquet en su confluencia con la de Argumosa, si bien un portavoz del Movimiento Comunista recalcó que el herido se produjo precisamente en la calle del Doctor Piga.El MCE manifestó ayer en un comunicado difundido a los, medios de comunicación en el que denuncia que «el cambio no ha servido para nada en orden a modificar los comportamientos de las Fuerzas de Orden Público, su intención de utilizar «todos los medio, legales para que este bárbaro atentado no quede sin castigo».

   El ministro de Educación, José María Maravall, que acudió ayer a visitar al herido, no pudo intercambiar demasiadas palabras con José María Carrero. Éste se encontraba semiinconsciente cuando el ministro se presentó en la habitación 206 del Instituto de Cirugías Especiales (CIE), donde Carrero se recupera de la intervención quirúrgica que ha sufrido a consecuencia de la herida de bala.

   «Me preguntó que cómo me encontraba, pero yo estaba medio dormido». Maravall habló, eso sí, con los padres del estudiante herido -«nos ha dejado el teléfono de su despacho y ha insistido en que le avisemos si necesitamos algo»- y con el director del centro médico, que le tranquilizo sobre el estado del herido.

   La Delegación del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid ha abierto una investigación interna para aclarar el hecho y próximamente nombrará a un instructor de la Policía Nacional para que investigue el caso y dirija las averiguaciones oportunas.

(I) EL PAIS. CULTURA. Martes, 18 de diciembre de 1984

Apertura de la Sala del Mirador, primer centro estable de teatro de marionetas

ROSANA TORRES | Madrid

La Sala del Mirador, presentada como el primer centro estable de teatro de marionetas de nuestro país, se Inauguró ayer en Madrid con la actuación colectiva de los grupos de Linterna Mágica. Esta asociación cultural es la creadora del nuevo teatro, que surge en Madrid como sala concertada con el Ministerio de Cultura y con la que han colaborado la Dirección General de Música y Teatro, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento. El nuevo centro tendrá también cursos y diversas actividades que giren en torno al títere.

   La asociación cultural Linterna Mágica, formada por los grupos Las Marionetas de Peralta del Amo, Los Títeres de Horacio, Teatro Popular de Muñecos y Máscaras, Los Iniciados, La Gaviota y Libélula, pretenden con el nacimiento de esta sala llenar en nuestro país el vacío existente hasta ahora en este campo con una programación constante y adecuada con la que lograr que el teatro de muñecos ocupe el sitio que le corresponde y cuyo objetivo básico es el difundir y promocionar el teatro de muñecos en sus vertientes infantiles y de adultos.Linterna Mágica se declara consciente de la capacidad de síntesis, de flexibilidad escénica, de simbolización, de distorsión del muñeco, que le permite llegar a unos límites socioculturales difíciles de alcanzar por el teatro convencional, y que autores básicos como Lope de Rueda, Cervantes, Valle-Inclán, García Lorca y Falla conocían muy bien.

   La Sala del Mirador también ofrecerá cursos impartidos por profesionales de distintas áreas, que abarcarán la interpretación dramática del verso, iniciación a la dirección escénica, expresión corporal, iluminación, escenografía, etcétera.

   Para el año 1985 se tiene prevista la creación de una escuela de teatro de muñecos, la aparición de un boletín de información sobre el campo del títere y la primera convocatoria del Premio de Teatro de Marionetas, cuya obra galardonada será puesta en escena por un grupo de la asociación.

   La Sala del Mirador, situada en el madrileño barrio de Lavapiés, recibe este nombre porque en ella se encuentra un mirador de finales del siglo XVII y un anexo del XVIII que ha sido rehabilitado por un equipo de arquitectos que han reconstruido el gran caserón donde se encuentra el centro estable.

   La Sala del Mirador se inauguró ayer con una muestra de teatro que durará hasta el próximo día 23 y en la que se han programado espectáculos tanto para niños como adultos y todos los públicos, en los que se ha procurado que tengan como nexo de unión el hecho de que todos los montajes ofrezcan como temática un teatro popular.

   Hoy y mañana inicia la muestra el grupo portugués Os Bonecos de Santo Aleixo con un repertorio que corresponde a la transmisión oral tradicional, en el que se ofrece en una primera parte una pieza teatral que narra la creación del mundo, resultado de una interpretación libre y prosaica del Antiguo Testamento, y una segunda parte de canciones, danzas y fados.

   Para el jueves 20 se tiene prevista la actuación del inglés Max Alexander con su tradicional Punch and Judy, personajes del teatro popular del siglo XVII, que se ha ido transmitiendo oralmente de familia en familia.

   Libélula actuará el viernes 21 con su montaje Mosaico, en el que se combinan técnicas vanguardistas producto de la labor de investigación del grupo con temáticas arraigadas en lo popular. También el mismo día se ofrecerá una actuación conjunta de Las Marionetas de Peralta del Amo con su montaje El romance de la condesita, y el Teatro Popular de Muñecos y Máscaras, con Tres piezas populares. Peralta, uno de los grandes maestros de la marionetistica en España, y el Teatro Popular, formado por Servando Carvallar y Carmen Heymann, realizan una importante labor de investigación del teatro popular.

(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 19 de diciembre de 1984

La cúpula de la iglesia de San Cayetano, dañada por un incendio

EL PAIS | Madrid

La cúpula de la iglesia de San Cayetano, en la calle de Embajadores, 15, quedó ayer dañada en un incendio que se declaró sobre las 19.30 horas al quemarse parte del armazón sin que se hayan podido establecer las causas que lo provocaron. Avisados los bomberos, las dotaciones de tres coches bombas trabajaron cerca de una hora y media, tiempo durante el que estuvo parcialmente interrumpido el tráfico en la calle.

   Según informó el párroco de la iglesia, cuya fachada y atrio datan de 1722, en la actualidad se están realizando obras de cobertura de la cúpula. Alguno de los andamios puestos en torno a la cúpula se quemó en el incendio.

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