(I) EL PAIS. Madrid. domingo, 6 de marzo de 1977
Los desahuciados de La Latina tendrán que desalojar las pensiones
EL PAIS | Madrid
Las 34 familias desahuciadas del área de La Latina, que desde hace algo más de dos años vivían en una pensión de la calle de Atocha, 112, tendrán que abandonarla el próximo día 14 de marzo, según establece una circular municipal que acaban de recibir. El problema de estas familias se remonta a unos años atrás, cuando fueron desalojadas de sus viviendas, situadas en el casco antiguo; las casas, declaradas en ruina. Los bajos alquileres de las casas situadas en el casco antiguo inducían a algunos caseros a considerar su rentabilidad crecida en manos de inmobiliarias que especularan también con los terrenos, a cambio de lograr, como fuera, la expulsión de los inquilinos.
Por todo ello, la Asociación de Vecinos de La Latina, que también abarca el ámbito de Lavapiés, emprendió en su día acciones tendentes a encontrar una salida digna para los inquilinos desahuciados, y una solución de fondo al problema de la especulación y el despoblamiento del casco antiguo de Madrid.
(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 13 de marzo de 1977
Intentaban montar un casino en el Rastro
EL PAIS | Madrid
Han sido detenidos catorce individuos que pretendían montar un casino de juego al aire libre en la plaza de Campillo Mundo Nuevo, en el Rastro, para ello habían colocado en plena vía pública tres mesas de juego. La policía les intervino cerca de 30.000 pesetas que tenían como depósito para la banca. Todos ellos han sido puestos a disposición judicial.
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 22 de marzo de 1977
Un homosexual, apuñalado en su domicilio de Lavapiés
PEDRO MONTOLIU | Madrid
Un hombre de 43 años, José Martínez de Saz, murió apuñalado el pasado domingo por la noche cuando se encontraba en su domicilio de la calle Amparo, 62, junto a la plaza de Lavapiés. El autor de las heridas, al parecer dadas en cuello y espalda, cuando huía fue visto por tres vecinos de la finca. En fuentes policiales no se descarta que el asesinato se haya podido producir por motivaciones sentimentales, ya que el fallecido tenía una ficha como homosexual en una comisaría madrileña.
Según uno de los testigos, Tomás Muñoz, de veintinueve años, el crimen ocurrió sobre las diez y cuarto de la noche. «Iba a empezar la película en la televisión cuando escuchamos un ruido como de platos rotos. Cuando escuché el estruendo que armaban, bajé y le di una patada a la puerta para que se callaran.» Según la versión del vecino «mientras bajaba también escuché algunos gritos como de petición de socorro, pero no hice mucho caso. Sobre todo cuando, al dirigirme a la llave de la luz, se abrió la puerta del vecino muerto y sacó la cabeza un hombre que no había visto nunca. Como me dijo que no me preocupara, que José estaba borracho, yo regresé a casa».
Sin embargo, y según relató este testigo a la Policía, media hora después «acababa de encender la luz de la escalera cuando oí correr por el otro lado de la galería en dirección a la escalera».
Fue en el momento que se encontraba en el portal, cuando un hombre que, al parecer, llevaba las manos ensangrentadas o que iba herido en un brazo le empujó, manchándole de sangre la manga de la camisa, al tiempo que gritaba, según el relato de otros inquilinos, «rápido, un médico».
Ante la posibilidad de que José Martínez estuviera herido de gravedad, ya que «estaba quieto, apoyado sobre la mesa y no se movía», según vieron algunos vecinos a través de la puerta entreabierta, dejada así por el asesino, el portero de la finca llamó a la policía.
Según el resto de las versiones obtenidas, el fallecido fue visto por última vez sobre las nueve y cuarto de la noche, hora en que acompañado del supuesto asesino fue a comprar un pollo asado a uno de los bares situados en Atocha.
(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 27 de marzo de 1977
Detenido el presunto homicida de la calle del Amparo
PEDRO MONTOLIU | Madrid
El súbdito marroquí Ahmed Radi La Chiri, ha sido detenido e identificado como presunto autor de la muerte de José Martínez del Saz, que fue apuñalado el pasado día 20 en su domicilio de la calle del Amparo, 62. Inspectores de la Brigada Regional de Investigación han determinado que Ahmed, utiliza también el nombre de Mohamed Larosxi, nacido en Beni Aros, Marruecos, en el año 1948, así como pasaporte bajo identidad de Mohamed Driss Bent, robado a un compatriota. Está conceptuado como delincuente habitual.
José Martínez del Saz murió como consecuencia de varias puñaladas que recibió en el cuello y en la espalda entre las veintidós y veintitrés horas del pasado día 20. La víctima, al parecer, sostuvo una violenta lucha con su agresor, ya que se encontraron hilos de lana entre las uñas.
(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 20 de abril de 1977
Expropiaciones para la nueva plaza de Antón Martín
EL PAIS | Madrid
La Comisión Municipal de Gobierno, en la reunión que se celebra esta mañana en el Ayuntamiento de Madrid, va a estudiar la posible expropiación de la manzana comprendida las entre la calles de Atocha y Santa Isabel y el pasaje Doré, para la creación de una plaza zona verde, que constituirá la ampliación de la antigua de Antón Martín. Esta plaza estaba ya prevista la redacción del Plan de Reforma Interior del Casco Antiguo, que redactado por la Gerencia Municipal de Urbanismo. Caso de que la Comisión aprobara tal expropiación y ésta se llevará a efecto, pondría para el erario municipal gasto de 97.221.334,22 pesetas.
(I) EL PAIS. Madrid. Jueves, 5 de mayo de 1977
El cine Doré, a la espera de decisión oficial
EL PAIS | Madrid
El cine Doré, llamado durante muchos años el «palacio de las pipas» y lugar donde muchos madrileños pelaron sus primeras pavas, se encaramaron en la fila de los enamorados o presenciaron absortos tremendos westerns de colores, acción y genocidios de miles de indios, amenaza con dejar de existir sobre la castiza calle de Santa Isabel. Su fealdad objetiva, la vejez de los muros del decrépito cine, han vuelto a ser defendidos por aquellos que intentan lograr su reconstrucción y que su sala se destine a filmoteca.
I) EL PAIS. Madrid. Jueves, 14 de julio de 1977
Oposición de los vecinos a la remodelación de Antón Martín
Supone la expulsión de los habitantes de una manzana
EL PAIS | Madrid
La Asociación de Vecinos La Corrala, del distrito Latina-Lavapiés, ha presentado en el Ayuntamiento una serie de alegaciones por las que se opone al proyecto de remodelación que supone la desaparición del cine Doré, en la calle de Santa Isabel, y presenta al mismo tiempo otro proyecto que, en su opinión, salvaguarda los derechos de los vecinos. El Ayuntamiento, basándose en el decreto de Reforma Interior del Casco Antiguo, de 1973, ha realizado un proyecto en el que desaparecerá la manzana situada entre Santa Isabel, Atocha y pasaje Doré, lo que incluye el cine, las viviendas y las industrias instaladas en ella. Quedará así libre un terreno de unos 2.500 metros cuadrados, destinados a zona verde. El total de las expropiaciones asciende a casi cien millones de pesetas.
La asociación estima que el cine Doré, el más antiguo de Madrid, tiene un valor arquitectónico que aconseja su conservación. Al mismo tiempo, invertir cien millones en ese terreno supone una valoración de 40.000 pesetas por metro cuadrado. A los inquilinos, los más perjudicados, se les indemniza con unas 175.000 pesetas, cantidad totalmente insuficiente para adquirir otra vivienda.
No es comprensible -expone el escrito de alegaciones- que el Ayuntamiento invierta ese presupuesto en liberar un terreno para zona verde cuando en el mismo barrio existen solares más aptos, que están convertidos en escombreras.
La asociación insiste en que el deseo de conseguir una zona verde es legítimo, pero que su tramitación debe preservar el derecho de las familias a permanecer en su barrio. En el proyecto de remodelación presentado por ella, el cine Doré se conserva, se realoja a las veinticuatro familias y a los 36 locales comerciales existentes hoy, una parte de los edificios quedan para la iglesia, locales parroquiales y guarderías, y el resto, entre un treinta y un 40% del terreno inicial, queda como zona verde.
Por último, la asociación urge a las autoridades administrativas a la redacción de un plan especial del casco antiguo, que lo contemple en su totalidad, y paralice el constante deterioro que viene sufriendo. Esto implica la derogación del actual Plan de Reforma Interior, calificado de «anacronismo que ha permitido la situación de degradación y expoliación en que se encuentran los barrios que componen el casco, y la expulsión masiva de la población popular residente en el mismo».
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 19 de julio de 1977
El rastro estuvo cerrado ayer
En previsión de atentados
EL PAIS | Madrid
Ayer, el Rastro madrileño no abrió sus puertas al público, tal como es habitual cada día de fiesta, por coincidir con el 18 de julio y temer sus habituales vendedores que, por este motivo, se pudieran producir manifestaciones que, al final, como en otras ocasiones ya ha ocurrido terminen con destrozos en los tenderetes instalados y en las mercancías expuestas. Esta medida, por parte de los vendedores de la Ribera de Curtidores y sus aledaños, fue tomada después de las alteraciones del orden que se desarrollaron en el Rastro, teniendo como principales protagonistas miembros de diversos grupos políticos que, utilizando la gran afluencia de público, repartían propaganda, hasta que se encontraban con un grupo contrario y comenzaba el enfrentamiento, o bien las fuerzas policiales dispersaban los grupos que se iban formando. Las carreras y golpes que había a partir de aquel momento ocasionaban las roturas que, con el cierre de ayer, han intentado evitar.
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 2 de agosto de 1977
Los bomberos derribaron
BREVES
EL PAIS | Madrid
Los bomberos derribaron ayer a las ocho de la tarde un muro de tres metros de altura, resto de pared de un edificio en ruinas hundido hace años, que amenazaba desplomarse con riesgo de los transeúntes en la calle de Tres Peces, número 12, entre Lavapiés y Antón Martín.
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 30 de agosto de 1977
Cargas de la policía contra puestos de partidos políticos y manifestantes
Domingo violento en el Rastro. Numerosos manifestantes y tres policías, contusionados
EL PAIS | Madrid
Hacia las doce menos cuarto del mediodía del domingo se produjo en el Rastro una carga de la policía contra diversos manifestantes que portaban pancartas alusivas al tema de Apala, estudiantes no admitidos en la Facultad de Medicina y conflictos laborales del calzado y hostelería. Como consecuencia de esta carga, que sorprendió al numeroso público que se encontraba en el Rastro, hubo una gran confusión, seguida de carreras, y desbandadas que provocaron la rotura de puestos, pérdida de mercancías y contusiones y heridas a más de una veintena de personas que hubieron de ser asistidas en casas de socorro.
A las doce y media comenzó la recogida de puestos que, en circunstancias normales, no se hace hasta las tres y media o cuatro de la tarde. Posteriormente, a las dos menos cuarto, dos militantes de Juventudes Comunistas, que portaban una pancarta en la que se leía exclusivamente el nombre de su organización, se acercaron hasta el cordón de policías y plantaron la pancarta entre los aplausos de algunas de las personas que se encontraban en la plaza de Cascorro. Nuevamente se produjo la carga de unos doce o trece policías, que desalojaron la plaza.Alrededor del mediodía, hora en la que el Rastro se encuentra más concurrido, unos doscientos manifestantes que portaban banderas republicanas, catalanas, andaluzas y del Partido Comunista, según Europa Press, se concentraron en la plaza de Cascorro, donde fueron disueltos por la policía armada. Los miembros de las fuerzas del orden público recogieron unas veinte banderas y tuvieron un enfrentamiento con los manifestantes, a consecuencia del cual resultaron contusionados tres manifestantes y tres policías. Uno de los manifestantes fue detenido, acusado de insultar a las Fuerzas Armadas.
Varios grupos políticos y representantes de los comerciantes del Rastro firman un comunicado en el que señalan que los incidentes registrados comenzaron cuando miembros de la Policía Armada cargaron contra militantes de diferentes partidos a los que obligaron a retirar sus símbolos de los puestos en los que vendían propaganda de sus partidos. El comunicado está firmado por el PCE, ARDE, PTE, PORE, Unión de Juventudes Comunistas, Juventudes Revolucionarias de España, SGR, Sindicato Unitario, Grupo de Emigrantes de Extremadura y un vendedor de la zona en representación de sus compañeros.
Añade el comunicado de los grupos políticos que algunas personas fueron asistidas de contusiones en las casas de socorro y que la policía, que patrullaba constantemente, retiraba documentos de identidad, así como cámaras y películas fotográficas. Las organizaciones antes mencionadas explican que «no hay legislación alguna que prohiba la venta de publicaciones y propaganda. Los obstáculos constantes a la libre difusión de opiniones políticas, así como la recién declarada ilegalidad de algunos partidos políticos y organizaciones, demuestran la voluntad democrática del actual Gobierno».
La colocación de puestos de propaganda política en el Rastro es habitual desde hace tiempo, sin que hasta el momento se haya producido un hecho de estas características entre miembros de partidos y fuerza pública.
Finalmente, comunican los firmantes del documento que la actitud de la fuerza pública está destinada a crear situaciones conflictivas entre comerciantes del rastro y los partidos políticos.
Nota oficial
El Gobierno Civil de Madrid hizo pública una nota a las once de la noche de ayer lunes, tras una reunión en la que el señor Rosón, que acababa de llegar de Alicante, fue informado de lo sucedido durante el domingo en el Rastro madrileño. «Por tenerse noticia de que en la mañana de ayer se pretendía celebrar una manifestación en el Rastro, convocada por estudiantes que, al parecer, no han sido admitidos en las facultades de Medicina, así como por huelguistas del calzado, se dispuso la oportuna observación por parte de las fuerzas de orden público a fin de evitar cualquier incidente o alteración del orden.
Sobre las 11.30, un grupo de veinte jóvenes, vestidos con batas blancas, hizo acto de presencia en la plaza de Cascorro, donde realizaron una sentada. Al margen de este grupo se detectó la presencia de varias personas que desde tenderetes allí instalados arengaban a los viandantes por medio de megáfonos y altavoces con proclamas en las que se pedía la instauración de la III República, se insultaba a las fuerzas de orden público y se incitaba a la lucha entre grupos extremistas.
Se invitó a estas personas a que cesaran en su actitud, cosa que hicieron inmediatamente. No obstante, se formó un grupo de unos sesenta individuos que se enfrentó a la policía con insultos, abucheos e incluso con amenazas de represalia contra el oficial que mandaba la Policía Armada. Disuelto este grupo, se formó uno nuevo integrado por unas trescientas o cuatrocientas personas que arreciaron en sus insultos contra la policía, tales como asesinos, y llegaron a atacarla de forma violenta lanzando piedras, palos, botellas y otros objetos contundentes, viéndose obligada aquélla a usar de la fuerza para disolverla. Como consecuencia de todo esto, un cabo primero y dos policías resultaron lesionados por golpes de objetos contundentes, aunque de pronóstico leve, así como tres transeúntes lanzados al suelo al ser arrollados por los manifestantes.
Un nuevo grupo de manifestantes llegó a aproximarse a unos dos metros de donde se hallaba la policía, momento en que se les invitó a disolverse. En lugar de atender a este requerimiento, los provocadores arreciaron en sus insultos, se insistía en la «disolución de los cuerpos represivos» y en la «libertad de Apala», por lo que hubo de proceder a su disolución sin que en esta ocasión se produjera lesionado alguno».
A partir de este momento se restableció el orden en el Rastro sin que se produjeran más incidentes.
Es de significar que la actuación de las FOP fue en todo momento prudente y correcta. No respondió a los insultos y vejaciones de que fue objeto hasta que no fue absolutamente necesario para restablecer el orden, y siempre de forma moderada.
(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 2 de octubre de 1977
Lavapiés, por la remodelación del casco antiguo
Manifestación por el centro de la ciudad
EL PAIS | Madrid
Varios miles de personas se manifestaron pacíficamente en la tarde de ayer por las calles contiguas a la plaza de Lavapiés, Ave María, Atocha y plaza Mayor, en demanda de pisos, de un plan de remodelación del casco antiguo de Madrid, contra la suspensión de subvenciones municipales y por un estado de abandono que sufre el barrio de La Corrala. La manifestación, que discurrió en orden, culminó en la plaza Mayor, con la intervención del presidente de la Asociación de Vecinos de La Corrala y la entrega de un comunicado en el cual se recogen las reivindicaciones de los vecinos, anteriormente citadas.
Durante todo el trayecto se exhibieron pancartas de distintos partidos políticos, PSP, PCE, ORT y de la central sindical Sindicato Unitario, en las cuales se reivindicaron pisos, solares para construir viviendas, se impugnaron los derribos y se acometió drásticamente la especulación existente en el barrio.
I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 2 de octubre de 1977
Piden que termine el caos de tráfico en el Rastro
EL PAIS | Madrid
Un nutrido grupo de vecinos del área de Embajadores y zonas colindantes al denominado Rastro, emitió ayer un comunicado en el cual se denuncia la situación por la cual atraviesa todo el área durante las jornadas festivas, a consecuencia de las aglomeraciones de automóviles en esas fechas y la inobservancia de las normas de tráfico. La fuerte afluencia de compradores, turistas y curiosos al Rastro los domingos y festivos acarrea grandes problemas al vecindario ya que, según el comunicado, se han producido serias dificultades relacionadas con el tránsito de ambulancias durante esas fechas y problemas también relativos a la recogida de enfermos. En virtud de esta limitación de tráfico, el texto se refiere, asimismo, a los peligros que la acumulación de automóviles arrostraría en otros casos de emergencia, como una salida urgente de bomberos que se encontraría -se afirma- bloqueada por la cantidad de vehículos mal estacionados en las calles de la zona.
Por todo ello, los firmantes del escrito denuncian el estado de abandono por parte de los responsables de la ordenación del tráfico y aluden la desidia a la hora de enjuiciar el tratamiento del problema desde la tenencia de alcaldía del distrito. El comunicado concluye con una aclaración dirigida a los comerciantes del Rastro, en la cual se argumenta que los paliativos exigidos de las autoridades no pretenden dañar al comercio del barrio, sino hacerlo más fluido.
(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 9 de octubre de 1977
Protestan por el caos circulatorio en torno al Rastro
EL PAIS | Madrid
La comisión de vecinos del barrio de Embajadores ha convocado para las nueve de la mañana de hoy una concentración a la altura del número 56 de la calle de Embajadores, a fin de cortar el tráfico que domingos y festivos se dirige al Rastro y ocasiona grandes atascos en la zona. Además de la concentración, los vecinos se encargaran de cortar todas las calles que dan acceso a la plaza de Cascorro y a la esplanada en la que, habitualmente se realiza todo tipo de venta ambulante.
Según han informado miembros de esta comisión a EL PAIS, ante las repetidas quejas realizadas en el barrio por el caos circulatorio de la zona, el Ayuntamiento les había notificado que a las once de la mañana de hoy se destinaría una unidad de la Policía Municipal para que controlara el tráfico en los accesos al Rastro. Pero la oferta del Ayuntamiento ha sido considerada insuficiente y puramente simbólica por los vecinos, quienes manifiestan que «esta medida no soluciona nada y por eso la rechazamos. Como prueba, cuando la unidad de la Policía Municipal llegue -anunciaron- también les impediremos a ellos el acceso a la plaza de Cascorro».
La comisión de vecinos del barrio aclaró que ellos no están en contra de los vendedores de la zona, sino que, por el contrario, creen que una razonable organización del tráfico en el barrio contribuiría al mejor desenvolvimiento de las ventas. Otro punto que sostienen es que con el caos actual resulta prácticamente imposible el paso de ambulancias o de cualquier otro servicio de urgencia que por cualquier motivo necesite atravesar la zona.
(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 23 de octubre de 1977
El Rastro, cerrado al tráfico
Desde hoy, todos los domingos y festivos
EL PAIS | Madrid
Desde hoy, el Rastro permanecerá cerrado al paso de vehículos -con las únicas excepciones del transporte colectivo y las urgencias- todos los domingos y días festivos, desde las diez de la mañana hasta las dos y media de la tarde. La medida, adoptada por el Ayuntamiento de Madrid, ha sido tomada «dada la afluencia masiva de público al Rastro los días festivos, que produce molestias a los peatones y vecinos», según su gabinete de prensa. Para limitar la afluencia de vehículos en la zona de la Ribera de Curtidores y sus alrededores, se han establecido unos límites de los cuales no podrán pasar más que los coches de transporte público y los de urgencias -bomberos, ambulancias, policía-. Esta zona de tráfico restringido estará limitada por las calles de la Ronda de Toledo, desde la Puerta de Toledo hasta la calle de Mesón de Paredes; calle de Toledo, desde la Puerta de Toledo hasta la de San Millán; calles de San Millán, Duque de Alba y Magdalena, desde la calle de Toledo hasta la plaza de Tirso de Molina, y calle de Mesón de Paredes, desde Tirso de Molina hasta la Ronda de Toledo.
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 25 de octubre de 1977
Varios heridos en el Rastro por una banda ultraderechista
Otro domingo violento en Cascorro
EL PAIS | Madrid
Un reducido grupo de ultraderechistas, entre quince y veinte, irrumpió el pasado domingo, alrededor de las dos de la tarde, en el Rastro madrileño, armado con cadenas y porras, y sembró la confusión entre el numeroso público que circulaba por la zona en aquel momento. Los ultraderechistas golpearon indiscriminadamente a la gente, especialmente a los que se encontraban cerca de los puestos de propaganda de partidos políticos de izquierda y a los militantes de estos partidos que atendían los tenderetes. El balance de la acción ultraderechista, según los vecinos, se eleva a una docena de heridos. La actuación de ultraderechistas, según testigos presenciales, se produjo al grito de «España unida, jamás será vencida», se hizo de forma rápida y huyeron por las plazas de Cascorro, General Vara del Rey y Campillo Nuevo.
El Gobierno Civil de Madrid, en una nota oficial, califica de «vandálica» la agresión de que fueron objeto los transeúntes y vendedores del Rastro e informa que fueron siete los heridos, cuatro de ellos de pronóstico reservado y tres de pronóstico leve, que fueron atendidos en el centro asistencial de Arganzuela.
«En domingos anteriores, dice la nota oficial, los representantes de los distintos partidos políticos que tienen instaladas mesas de difusión en el Rastro habían manifestado su deseo de que la fuerza pública no prestara servicio en la zona por lo que, pese a haberse establecido un servicio de vigilancia, cuando hizo acto de presencia la policía, los agresores habían desaparecido. En el momento de redactar esta nota se investiga intensamente para detener a los agresores y ponerlos a disposición judicial. Este Gobierno Civil, ante la proliferación de bandas armadas de delincuentes ultraderechistas, quiere manifestar su decidida voluntad de terminar con ellas. En este sentido se ruega a los ciudadanos que puedan aportar datos sobre la identificación de los agresores, que presten su ayuda a las fuerzas del orden público para la erradicación de esta inadmisible, violencia callejera.»
Una comisión de comerciantes de la zona, manifestó ayer a EL PAIS su «difícil situación» por la serie de disturbios registrados domingo tras domingo en el Rastro madrileño. Según esta comisión, en la plaza de Cascorro, y parte alta de Ribera de Curtidores, lugar en el que se sitúan los puestos de propaganda política, son muy frecuentes las carreras y los incidentes. «Pisotean el material, y se crea un ambiente de confusión. El pasado domingo se perdió alrededor de un millón de pesetas en género y, además, durante las carreras hay quien aprovecha el desorden para robar bolsos y otros objetos».
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 1 de noviembre de 1977
El Rastro podría no funcionar el próximo domingo
EL PAIS | Madrid
Un grupo de vendedores habituales del Rastro comenzó el pasado domingo a propagar un escrito entre sus compañeros, llamando a una huelga de no asistencia para el domingo próximo. La huelga, que de llevarse a cabo dejaría el Rastro desierto de puestos de venta, sería en protesta por los incidentes ocurridos en días de venta anteriores, en los que grupos de jóvenes de extrema derecha agredieron a miembros de partidos políticos, quienes han copado prácticamente la plaza de Cascorro para su labor de propaganda y venta de documentos, libros y folletos. La provocación originó enfrentamientos y movimientos de desbandada entre los compradores y paseantes. Hubo varios heridos bastantes puestos destrozados y mercancía desaparecida o estropeada.
El domingo pasado la mañana transcurrió con plena normalidad.
(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 2 de noviembre de 1977
Malestar en Atocha por el carrilbus
EL PAIS | Madrid
Los comerciantes vecinos de la calle de Atocha podrían manifestarse esta semana como respuesta al Ayuntamiento por la instalación de una vía de carrilbus en la calle. El motivo básico de la disconformidad vecinal es que el carril se ha instalado sin avisar previamente a los comerciantes. Por su parte, la Asociación de Vecinos la Corrala de Lavapiés y Latina señala que la instalación del carril en una calle tan céntrica como Atocha, una de las que registra mayor circulación, no va a servir para descongestionar sustancialmente el tráfico de la zona mientras que, por el contrario, elimina un alto número de aparcamientos en esta calle y contribuye al deterioro progresivo del ambiente ciudadano del barrio.
La asociación de vecinos y los comerciantes estudian estos días las formas de presión que, podrían realizar ante el Ayuntamiento para conseguir que desaparezca el carril. Una de ellas podría ser realizar una manifestación.
(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 2 de noviembre de 1977
«Queremos un Rastro sin pugnas políticas y violencia»
Los comerciantes ambulantes se oponen a la convocatoria de huelga
EL PAIS | Madrid
La Asociación de Comerciantes Ambulantes y de Ferias, que agrupa a buen número de los vendedores establecidos en el Rastro madrileño, se muestra contraria a la convocatoria de huelga formulada días atrás para el próximo domingo, día 6, ya que según ellos «los papelitos convocando al conflicto son anónimos, nadie da la cara». Según Francisco Campos miembro de esta asociación, «existe un derecho de huelga y no se han cumplido las normativas que señala esta ley para convocarla, por tanto, es totalmente ilegal. Si las autoridades municipales y gubernativas tomaran represalias por esta huelga, estamos, seguros de que los más perjudicados serían los vendedores ambulantes».
Alega el señor Campos que todo el Rastro conoce la existencia de la asociación, pero que en ningún momento se les ha consultado la viabilidad de esta convocatoria de huelga. También señala que no se ha pedido audiencia o diálogo con las autoridades gubernativas, municipales o con los partidos políticos para buscar soluciones que eviten los actos de violencia que se han registrado en las últimas semanas.
«Condenamos todos los actos de violencia, vengan de donde vengan -dice Francisco Campos-, y queremos un Rastro sin pugnas políticas, porque la experiencia, que estamos viviendo nos dice que este no es el camino adecuado. Creemos que estos actos tienden a desacreditar la democracia y desestabilizar la vida ciudadana. La huelga no acordada por todos los comerciantes del Rastro conduciría a esta situación».
«Tenemos conciencia -dicen lo vendedores ambulantes- de que en el Rastro hay muchas cosas que funcionan mal y esta asociación trabaja en la idea de llegar a soluciones que mejoren la vivencia comercial, tanto del comercio ambulante como del comercio sedentario.»
Los incidentes registrados en el Rastro, que culminaron hace dos domingos con la irrupción de una banda de ultraderechistas que golpearon a militantes de partidos y transeúntes con porras y cadenas, remitieron el pasado domingo en que se registró, una jornada tranquila, aunque circularon algunas octavillas sin firma en las que se convocaba a una huelga de todo el comercio en la zona para el próximo domingo, día 6.
(I) EL PAIS. Madrid. Viernes, 4 de noviembre de 1977
Aplazada al martes la puesta en servicio del «carril-bus» de Atocha
EL PAIS | Madrid
La puesta en funcionamiento del carril-bus de la calle de Atocha ha quedado aplazada hasta el martes de la semana que viene, después de las conversaciones mantenidas entre el delegado de Circulación y Transportes del Ayuntamiento y la Asociación de Pequeños Comerciantes de la zona que se oponen a su instalación, por considerar que va contra sus intereses comerciales. La misma delegación había informado, a través de una nota de prensa y que la puesta en servicio de este nuevo tramo de carril-bus era esta mañana e incluso había anunciado el cambio de trayecto que debían efectuar las líneas de autobuses de la EMT que, hasta ahora, han venido utilizando la calle de Santa Isabel, desde la plaza de Antón Martín hasta la glorieta de Atocha. Este carril se instalará a contramano de la circulación de los vehículos privados por la calle de Atocha, para facilitar la circulación general de la zona y poder, con ello, aumentar la velocidad media de los vehículos por ella.
(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 6 de noviembre de 1977
Refuerzo de la vigilancia policial en el Rastro
Los comerciantes ambulantes se oponen a la convocatoria de huelga
EL PAIS | Madrid
El Rastro madrileño estará hoy fuertemente vigilado por la policía a fin de evitar posibles nuevos enfrentamientos entre militantes de partidos políticos de ideologías opuestas y controlar previsibles incidentes derivados de las diferencias entre los comerciantes, partidarios unos de realizar la venta con normalidad, y otros de cerrar los puestos en protesta por la presencia de los partidos políticos. Sobre este segundo punto, la Asociación Provincial de Comerciantes Ambulantes y de Ferias ha señalado su oposición a la huelga convocada para hoy por un sector de comerciantes del Rastro.
En general, la postura mantenida por todos los comerciantes se basa en que hay que exigir que acaben los enfrentamientos por medio de un acuerdo entre la totalidad de partidos políticos, por muy diferentes que sean las tendencias, a la vez que señalan que no son partidarios de suprimir los puestos políticos del Rastro.
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 8 de noviembre de 1977
Los vecinos de Malasaña elaboran un proyecto de plan de urgencia para el barrio
EL PAIS | Madrid
Un proyecto de Plan de Urgencia para el Sector Malasaña ha sido elaborado por la Asociación de Vecinos de Amaniel-Noviciado. Dicho proyecto se basa en los datos recogidos durante el proceso de oposición del barrio al Plan de la Gran Vía Diagonal y el Plan Malasaña. La base financiera se obtendría por medio de las siguientes fuentes: fondos del Plan de Urgencia de Arespacochaga; del Estado, a través de fondos destinados para viviendas sociales por el Ministerio de la Vivienda y canalizando proporcionalmente hacia esa zona parte de las cantidades recaudadas de las imposiciones fiscales progresivas sobre los grandes negocios de la zona (grandes almacenes, bancos, inmobiliarias, aparcamientos, etcétera), así como de los impuestos de radicación revisados sobre dichos negocios.
La redacción del proyecto, en síntesis, contiene la derogación de los planes de Malasaña y Gran Vía Diagonal; mecanismos para realizar mejoras en las fincas; criterios para la puesta en alquiler de las viviendas hoy vacías; control de la red de alcantarillado; reordenación del tráfico y creación de calles peatonales; cumplimiento de los planes vigentes para el cuartel del Conde Duque y apertura al público de los jardines de Liría; ajardinamiento de las plazas existentes; ayuda al pequeño comercio, conservación de los monumentos históricos, recuperación de dotaciones nara el barrio, sanidad v financiación.
Lavapiés, excluido
La exclusión del barrio de Lavapiés del casco histórico de Madrid, según la orden ministerial de 4 de junio pasado, ha llevado a Adelpha a promover un Plan de Protección, Conservación y Potenciación de Lavapiés, a fin de que sea integrado en el casco histórico. Dicho barrio, con su actual trazado viario, ya figuraba en el plano de Teixeira de 1656.
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 8 de noviembre de 1977
Ultraderechistas y bombas de humo sembraron la confusión en el Rastro
Existe la posibilidad de convertir el Retiro en ágora política
EL PAIS | Madrid
El pasado domingo, nuevamente, hubo altercados de orden público en el Rastro como consecuencia de la actuación de diez o doce ultraderechistas que, al grito de iViva Cristo Rey!, irrumpieron fugazmente en la zona en que los partidos políticos de izquierda asientan sus puestos de propaganda, alrededor de la una de la tarde, golpearon a los transeúntes con porras y cadenas. No se produjeron heridos ni detenidos.
Desde el domingo día 30 habían empezado a circular por la Ribera de Curtidores unas octavillas convocando a un paro de los comerciantes para el pasado domingo día 6, como protesta por la serie de incidentes violentos registrados en las últimas semanas, consecuencia de la actuación incontrolada de bandas ultraderechistas. Antes del pasado domingo las posturas estaban divididas. Mientras un sector de comerciantes mantenía la idea de no abrir el domingo, otros pensaban que actuar de esta forma sería favorecer lo que veían como un proceso de desestabilización. Tras las conversaciones mantenidas por el gobernador civil con representantes de partidos políticos, éstos insistían en la inconveniencia de que la fuerza pública estuviera presente en el Rastro. Sin embargo, aunque no de forma visible, el número de policías que vigilaron el Rastro el domingo pasado fue el doble de lo que suele ser normalmente. Según se informó ayer a EL PAIS en el Gobierno Civil de Madrid, el pasado domingo hubo fuerzas de policía armada, policía de paisano y antidisturbios cerca del Rastro. Sin embargo, según fuentes oficiales la actuación de los ultraderechistas fue sumamente rápida y huyeron antes de la llegada de la policía. Tras la actuación de los incontrolados, que produjo desconcierto, carreras y destrozo de puestos, así como, pérdida de mercancía, según los vecinos, se produjo una carga inexplicable de la policía, que disparó dos botes de humo. En el Gobierno Civil de Madrid se informó que esta actitud de la policía sobrevino como consecuencia de los insultos y agresiones verbales de que fue objeto. Al parecer, según esta misma fuente, los militantes de partidos políticos, que no reaccionaron ante la presencia de ultraderechistas, lo hicieron cuando éstos escapaban y siguieron cuando llegó la fuerza pública. En el Gobierno Civil se admitió ayer que hubo disparo de botes de humo en el Rastro.
Durante los próximos dos días, Juan José Rosón, gobernador civil, mantendrá conversaciones con representantes de los comerciantes y los partidos políticos para tratar de encontrar una solución a la cadena de anormalidades habidas desde hace varias semanas. Al parecer, la opinión de los comerciantes, que el pasado domingo no abrieron sus establecimientos, aunque sí lo hicieron los vendedores de puestos, es que la presencia de partidos políticos ha traído como consecuencia la aparición de bandas ultraderechistas que siembran el desconcierto y la inseguridad entre los transeúntes, compradores y vendedores.
Los partidos políticos siguen opinando que la presencia de la fuerza pública cerca de los puestos de propaganda, única manera de evitar inmediatamente la actuición de incontrolados, según el Gobierno Civil, es innecesaria y deteriora la imagen de lo que pretende ser esta zona de debate político y venta de propaganda. Al parecer, según se informó ayer, el Gobierno Civil no tiene intención de imponer la policía a los puestos de propaganda política, aunque, como queda dicho, piensa que sería la única manera de garantizar el cese de las actividades de los ultraderechistas y su detención.
A juicio de los comerciantes, resulta extraño también que el Ayuntamiento de Madrid, y en especial el departamento de Seguridad y Policía Municipal, guarden silencio sobre este tema y sobre la posibilidad de que a los partidos políticos se les ofrezca la alternativa de utilizar el Retiro madrileño como lugar de debates y propaganda política, al igual que se hace, por ejemplo, en Hyde Park, en Londres.
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 8 de noviembre de 1977
Hoy empieza a funcionar el «carril bus» de Atocha
Aunque sigue la oposición de los comerciantes
EL PAIS | Madrid
Hoy entra en funcionamiento el carril bus de la calle de Atocha, que dará servicio a las líneas de los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes números 6, 26, 32, 57 y M-9, en el tramo de su recorrido desde la plaza de Antón Martín hasta la glorieta de Atocha. Sin embargo, la oposición vecinal a que este carril se implante sigue adelante. Los comerciantes de la calle, esta vez en unión de la Asociación de Vecinos La Corrala, de Lavapiés, han hecho público un escrito en el que se oponen al carril, basándose en que la circulación de los autobuses por la calle de Santa Isabel, paralela a la de Atocha ofrece los mismos beneficios que el carril que hoy empieza a funcionar, en tanto que la bajada de los autobuses por Atocha, además de peligrosa, tiene los inconvenientes de la carga y descarga para los comercios situados en la acera de los pares, así como la acumulación de coches que tienen que esperar a que pase el autobús antes de torcer por una de las calles laterales, con lo que se inutilizaría un carril más de Atocha.
(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 9 de noviembre de 1977
Hoy se reforzará la vigilancia policial en el Rastro
EL PAIS | Madrid
Hoy también habrá vigilancia especial en el Rastro madrileño, al igual que el pasado domingo, según informó ayer el Gobierno Civil de Madrid. El gobernador civil, señor Rosón, mantuvo por la noche una reunión con una comisión gestora de comerciantes del Rastro e indicó la necesidad de buscar una solución colegiada, que no afecte gravemente a ninguna de las partes interesadas ni a la libertad de expresión. Los tenderetes y puestos abrirán hoy por ser fiesta laboral en Madrid. Tras los incidentes registrados el pasado domingo en que, pese a haberse duplicado la vigilancia policial hubo agresiones de ultraderechistas a transeúntes y militantes de partidos, y hubo una intervención de las fuerzas antidisturbios con lanzamiento de botes de humo, el panorama para esta jornada sigue en los mismos puntos que el pasado domingo sin que se haya dado explicación oficial a la actitud gubernativa.
(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 9 de noviembre de 1977
La estatua de Cascorro
EL PAIS | Madrid
La estatua de Cascorro, el guerrillero que participó en la guerra de Cuba, situada en la entrada del Rastro, va a ser desmontada para proceder a la restauración de su pedestal, según informó ayer el gabinete de prensa del Ayuntamiento de Madrid. Esta restauración fue acordada por Comisión Municipal de Gobierno en la reunión que celebró el pasado 14 de septiembre y, en tanto dure la estatua de Eloy Gonzalo, Cascorro, será depositada en los almacenes del contratista de la obra, Victorino Fernández.
(I) EL PAIS. Madrid. Jueves, 10 de noviembre de 1977
Tensión y ambiente de pánico entre comerciantes y transeúntes del Rastro
Joven herido al ser confundido con un ultraderechista
EL PAIS | Madrid
El Rastro madrileño registró ayer una jornada en la que el miedo, el pánico y la desconfianza estuvieron presentes en los compradores y vendedores habituales de la zona. Un gran despliegue de Policía Armada y el control de piquetes integrados por militantes de partidos políticos no lograron impedir el enfrentamiento entre dos grupos de ideologías políticas opuestas, a consecuencia del cual un joven resultó herido en la cabeza. Muchos vendedores denuncian el deterioro progresivo del Rastro y piden que, si es necesario, los partidos se marchen a otro punto de la ciudad.
Juan Carlos Esteban Ruiz, estudiante de dieciocho años de edad, resultó herido en la cabeza a consecuencia de las agresiones sufridas por un pequeño grupo integrado, posiblemente, por vendedores habituales de propaganda política de diferentes partidos cuando paseaba con dos amigos junto a la plaza de Cascorro. Las razones de la agresión fueron que el grupo de vendedores creyó que Juan Carlos Esteban y sus amigos eran guerrilleros de Cristo Rey y se disponían a atacar a los vendedores. Al margen de la agresión, durante la mañana de ayer, se produjeron en el Rastro algunas carreras a consecuencia de las sospechas de intervención de los guerrilleros. La sola aparición de personas con pelo corto y cazadoras producía la desconfianza entre los habituales del Rastro.
Despliegue policial por la zona
La presencia de importante despliegue de Policía Armada en la plaza de la Latina y calles adyacentes al Rastro no logró acabar con el ambiente de intranquilidad de la zona. Por el contrario, los comerciantes comentaban que «la presencia policial de una manera tan alarmista hace creer a la gente que algo va a pasar y prefieren marcharse a su casa antes que estar aquí pasando miedo y sufriendo tensiones». Además de la vigilancia policial, el Rastro estuvo ayer controlado por varios piquetes integrados por militantes de partidos políticos y centrales sindicales. El más numeroso, formado por treinta personas, protegía toda la zona de tenderetes políticos instalados junto a la estatua de Cascorro. El resto vigilaba diferentes puntos de la zona.
Hacia media mañana, algunas personas, que portaban insignias de Fuerza Nueva se pasearon en ambas direcciones de la Ribera de Curtidores sin que se produjeran incidentes. La mayoría de estas personas aparentaban una edad superior a los treinta años.
Hacia las 2.30 de la tarde, cuando los vendedores recogían su mercancía, sus comentarios coincidían en señalar que la situación en el Rastro no podía continuar así. «Apenas vendemos y estamos todo el tiempo pendientes de posibles alteraciones. No tenemos nada contra los vendedores políticos, pero si no hay otra solución, debieran marcharse a otra parte y dejar que esto funcione como siempre.»
Reuniones en el Gobierno Civil
En el Gobierno Civil de Madrid se han iniciado estos días conversaciones con representantes de los diferentes partidos políticos que habitualmente instalan sus tenderetes en el Rastro para buscar conjuntamente una solución capaz de acabar con el ambiente de tensión en la zona e impedir los enfrentamientos y ataques.
La comisión gestora de comerciantes de el Rastro, que abarca vendedores ambulantes y fijos, manifestaron en el Gobierno Civil, según informa el gabinete de prensa de este organismo, el malestar creado desde hace unas semanas por la inclusión de actividades políticas, que traen consigo diversos enfrentamientos.
No habrá traslado de los puestos políticos
El gobernador civil de Madrid, señor Rosón, a través de su gabinete de prensa declaró a EL PAIS que, en principio, no tiene intención de ordenar su traslado a los vendedores políticos, por considerar que la medida atentaría contra el derecho de expresión. Los partidos políticos con representación en los tenderetes de propaganda del Rastro habían solicitado del Gobierno Civil de Madrid en reuniones mantenidas hace días, que no hubiera presencia policial cerca de los puestos. Durante el pasado domingo hubo fuerte protección policial, pero a distancia de los puestos. Los comerciantes insisten ahora en la necesidad de adoptar una solución urgente, aunque opinan que «tanto derecho tienen los partidos como nosotros a estar aquí». Las alteraciones en el Rastro se iniciaron a primeros de septiembre con la intervención de grupos de extrema derecha que cargaban sobre los vendedores de propaganda política. Con ello se inició un notable descenso en las ventas de los puestos del Rastro y una gran pérdida ocasionada por los destrozos producidos tras las carreras. La postura de las autoridades se ha resumido a destacar policía en el mercado y a pedir ayuda a los habituales para controlar a los agresores, pero, de momento, estas gestiones no han producido ningún resultado positivo.
(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 13 de noviembre de 1977
Los partidos políticos trasladarán sus puestos del Rastro
Hoy, todavía venderán en la Plaza de Cascorro
EL PAIS | Madrid
Los partidos políticos que habitualmente instalan tenderetes de propaganda en el Rastro y el gobernador civil de Madrid redactaron ayer un documento en el que los partidos aceptan trasladarse de las inmediaciones de la plaza de Cascorro a otro lugar próximo al Rastro madrileño, y Juan José Rosón les garantiza que hará respetar el derecho de expresión. Ambas partes condenaron conjuntamente los ataques ultraderechistas ocurridos en este mercado madrileño.
Hoy, como los festivos anteriores, los partidos políticos volverán a montar sus tenderetes junto a la estatua de Cascorro, hasta que encuentren otro emplazamiento. La protección de los puestos correrá a cargo de piquetes formados por los militantes de partidos políticos y centrales sindicales, a la vez que el Gobierno Civil de Madrid, como los dos últimos días festivos anteriores, enviará Policía Armada a la zona, en previsión de posibles alteraciones.
Previamente a los acuerdos, durante la tarde de ayer, se celebró una asamblea en la que participaron los partidos políticos para decidir si se iban o no del Rastro. La conclusión tendrían que llevarla después al gobernador civil de Madrid. Por mayoría se acordó el no traslado.
Durante la exposición de razones hubo una clara división de posturas entre los partidos políticos legalizados y los que aún la esperan, aunque finalmente todos acordaron aceptar la decisión de la mayoría, a fin de que no se crearan divisiones entre ellos. El representante del Partido Comunista, tras manifestar que eran partidarios del traslado, aunque finalmente aceptaron la decisión del resto, manifestó ser contrario a la formación de piquetes de autodefensa y preferir «un compromiso explícito del Gobierno Civil de respetar la libertad de expresión. Por ello, la policía debe de responsabilizarse del orden». El representante del Partido del Trabajo añadió que era totalmente necesario mantener una reunión en la que participaran todos los vendedores y los partidos políticos junto al gobernador civil y el alcalde.
Respecto al posible traslado de los puestos de propaganda política a la plaza de Tirso de Molina, los partidos sin legalizar coincidieron en señalar que el traslado no implicaba la desaparición de ataques ultraderechistas.
| (I) EL PAIS. Madrid. Martes, 15 de noviembre de 1977 El Rastro: la batalla del domingo Está claro que alguien quiere convertir el Rastro en el frente de Madrid. Hasta hace medio año, lo que los cronistas municipales han llamado el popular mercadillo de Cascorro sólo había sufrido las agresiones leves de varios cantautores y la amenaza benigna de un cerco de calles peatonales. Pero en los últimos tiempos el Rastro padece el único mal que puede clausurarlo: el desorden. Los que temen que Madrid se convierta definitivamente en una ciudad impersonal se preguntan cómo se ha podido llegar a este momento. Escribe Julio César IglesiasJulio César Iglesias | Madrid El Rastro había sobrevivido gracias a un extraño acuerdo entre la bohemia, el mercantilismo y el Ayuntamiento. Significaba que la utilidad e inutilidad de los objetos es una cuestión relativa a los dueños; que hay cosas desechables, pero no inservibles. Cualquier ciudadano madrileño de la posguerra, Ernesto Arranz, por ejemplo, no tenía ningún inconveniente en instalar en la Ribera de Curtidores un tenderete con todos los excedentes caseros del último año. Amontonaba unos metros de tubería, una lámpara sustituida, un viejo lavabo, un aparato de radio prehistórico y cuatro marcos de cuadro, y hacía un hueco en medio a dos cachorros de su perra caniche, que siempre tenía un desliz en primavera. Aquellas ventas habían sido puestas fuera de la ley quizá por el mismo jurisprudente que inspiró la ordenanza que prohibía cantar, bailar, hacer aguas mayores y blasfemar; pero el Ayuntamiento buscó una manera de burlar su propio aparato represivo y tomó la decisión de consentir. Seguiría aplicando el castigo que hace temibles a los ayuntamientos de todo el mundo, es decir la multa, si bien procuraría que las sanciones fueran ínfimas. Así, cada domingo, a primera hora de la mañana, un guardia municipal ha venido haciendo su ronda: se acerca maquinalmente a cada puesto, entrega el ticket al infractor de turno, recibe las cinco pesetas simbólicas, comenta el partido del Rayo Vallecano y pasa al tenderete siguiente. En el fondo, el Rastro ha sido una ocasión de que todos los madrileños supieran un día, de una vez por todas, qué es lo que hay en sus cuartos trasteros, o en la retaguardia de sus casas, y pudieran cumplir con el mercader que todos llevamos dentro desde que los fenicios pasaron por España. En el Rastro, Ernesto Arranz tenía la oportunidad de poner precio a las cosas que ya no lo tenían, porque él las había hecho distintas, y podía defender su valor por encima de elementos tan decisivos como la congelación de precios o el bloqueo económico. Era, durante una mañana, el artista que valoraba su obra con total independencia. A la hora del Rastro han firmado la paz moros y cristianos, guardias y ladrones, falsos y auténticos profetas. En la plaza del Campillo del Mundo Nuevo, cuyo nombre es una alegoría, un sacerdote musulmán-hindú vende perfumes y, a un tiempo, recita el Corán; envuelve a sus clientes en una nube de patchouli, en otra de extracto de jazmín y en una homilía. Treinta metros más allá, el capitán Walther ha puesto a disposición de sus clientes durante más de veinte años una colección de insignias nazis que hacían posible un revival íntimo y furtivo del Tercer Reich. En esa placita han firmado un pacto de no agresión Rosemberg y Mahoma, sin necesidad de reunirse en Ginebra. La universalidad del Rastro ha ido más allá de los objetos y ha llegado, pues, a los hombres. Aún es posible encontrar en él a esos chinos delicados que inventaron el Domund y a quienes todo el mundo ha estado a punto de preguntar alguna vez si vienen de la China de Mao, de la de Chiang Kai-Check o del Pozo del Tío Raimundo; chinitos a los que nadie les ha preguntado nunca sobre su origen para permitirles el misterio, que es seguramente lo único que les queda. Merecería le pena subvencionarles los tarros de laca y los pay-pay, no vaya a ser que se vayan abajo con la competencia de los beatniks y tengan que cerrar el quiosco. El día que se hayan ido se borrarán un poco en la memoria de todos las historias del abuelo, en las que siempre había un Fu-Manchú, un sacamantecas y un contrabandista. Quedan también judíos de bonete, seres que desmienten la teoría de que los judíos de ahora ya no son como los de antes. Hebreos que conservan el perfil, y el sayo que, según la tradición, oculta innumerables riquezas. Es inevitable pensar que el candelabro en puro bronce que nos ofrecen se le va a caer uno de los siete brazos antes de que lleguemos a casa con él, mientras nuestro judío se nos esté riendo por la espalda. Conviven estos judíos con sus vecinos los árabes, que en el Rastro se han especializado desde siempre en motivos pornográficos. Desde hace treinta años, los jóvenes que, tenían plan paseaban unas veintiséis veces ante la mesita del moro antes de decidirse a comprar una caja de profilácticos, que en el último momento y por error se cambiaba por un estuche de piedras de mechero. Ahora, el moro abstracto y múltiple sigue estando en todas partes, pero los profilácticos y la baraja sexy se les quedan un poquitín pasados de moda. Las chicas de los naipes se han dado menos prisa en aligerarse de ropa que las de las revistas-semanario, y la píldora anticonceptiva está acabando con la competencia. A pesar de Oriente Próximo, judíos y árabes nunca han organizado en el Rastro ningún conflicto. En el Rastro se tropieza, en fin, con otros vendedores oportunistas; allí está un gitano, evidentemente el gitano de la copla, que siempre ofrece cuatro o cinco relojes de pulsera y recuerda vagamente a Kiko Ledgard. Es un gitano omnipresente y delgado que siempre lleva pañuelo de seda naturá, traje de estambre y un bigote copiado al cantante camp Jorge Sepúlveda. Es uno; son doscientos gitanos que han dejado de ser aves de paso, porque el Rastro les da lo que necesitan. Hay peritos en cunas, en invernaderos, en trompetas de gramófono, en flores y en chatarra, y calle arriba va sintiéndose un amplio registro de aromas. Hace seis meses, más o menos, comenzaron a expenderse consignas políticas. Se empezó a decir desde Cascorro Suárez, escucha, el pueblo está en la lucha, y las proclamas, que tenían un indudable aire deportivo, desaparecían al domingo siguiente como un acné juvenil de la democracia, y eran sustituidas por otras. Por entonces empezaron los palos. Algunos dueños de tenderetes pensaron que los provocadores tenían que ver con el Ayuntamiento, que posiblemente se había cansado de consentir. En las situaciones de tumulto se apropiaban de alguno de los grisot y decían por lo bajinis para municipalizar las arengas: Arespacochaga, el pueblo no te traga, en plan reivindicativo. Cada domingo, los tumultos han ido aumentando. Al final de la mañana llegan los provocadores, cambian golpes con los encargados de los tenderetes políticos, y en la desbandada siguiente los quioscos se derrumban. Se sabe que los comerciantes instalados en edificios quieren defender el Rastro hasta donde puedan. Hace unas semanas estuvieron a punto de organizar una colecta para compensar las pérdidas de «un pobre hombre que tenía 20.000 pesetas en género, se lo destrozaron en la estampida y le dejaron llorando ante los cacharros». Unos proponen que el Ayuntamiento arbitre algún lugar indestructible de la ciudad «para que los extremos puedan tocarse la cara con toda tranquilidad», otros dicen que los políticos pacifistas merecen una protección y deben estar allí, «porque tienen los mismos derechos que los demás y están dentro de la ley: lo que pasa es que hay que dedicarles un sitio despejado y organizar bien a las fuerzas del orden para que tengan capacidad de maniobra». Laureano Pinto, que nació en el barrio y tiene un comercio de armas antiguas es más expeditivo: «Si nosotros, los que vivimos en el Rastro nos organizamos bien y darnos una batida, no se escapa ni uno de los provocadores: el problema se reduciría a cerrar unas cuantas salidas. El único punto en contra es que sería peor el remedio que la enfermedad.» Mientras se buscan soluciones, el Rastro está en trance de extinción. Y si los tenderetes se retiran, todos los ernestos que iban con sus lámparas oscuras y sus cachorros no tendrán más ocasiones de descubrir que se han encariñado con ellos. Támpoco el resto de los madrileños tendría la oportunidad de ir a comprarse una mesa camilla y volver a casa con un loro y un libro de recetas de cocina. Y Madrid se quedará sin su cuarto trastero, sin su ONU de juguete, sin su trastienda. Alguien confunde el contraste de pareceres con la batalla del Jarama. Incidentes entre miembros de Copel y Policía Armada Anteayer, más carreras y botes de humoJulio César Iglesias | Madrid El pasado domingo, tras una mañana de actividad normal en el Rastro, excepción hecha de algunas desbandadas provocadas, al parecer, por la presencia de ultraderechistas en la plaza de Cascorro, se volvieron a producir alteraciones del orden cuando, según el Gobierno Civil, varios miembros de la Coordinadora de Presos en Lucha, Copel, «agredieron verbalmente a policías armados que montaban servicio de vigilancia. A estos insultos se sumaron buen número de personas, hasta completar un grupo de unas quinientas, momento en el que fueron disueltas por la policía con lanzamiento de bombas de humo». El traslado de los partidos políticos con sus puestos de propaganda a otro lugar del Rastro parece, por el momento, problemático, ya que, si bien seis partidos han aceptado firmar el compromiso en el Gobierno Civil, hay, por lo menos, otros ocho partidos que no han acudido a las reuniones y muestran su voluntad de permanecer en la plaza de Cascorro. Las pugnas, alteraciones del orden, desbandadas y pánico en el Rastro no están descartadas. Según fuentes del Gobierno Civil es imposible garantizar absolutamente el orden en el Rastro en las presentes circunstancias. Los partidos políticos, por su parte, mantienen su derecho a estar en la plaza de Cascorro. (I) EL PAIS. Madrid. Sábado, 19 de noviembre de 1977 La Corrala ya es monumento histórico-artistico Patio de vecindad de la calle de Tribulete (La Latina) EL PAIS | Madrid La Dirección General del Patrimonio Artístico y Cultural, dependiente del Ministerio de Cultura, decidió ayer la declaración como monumento histórico-artístico de La Corrala, típico patio de vecindad de los que antes Madrid estaba poblado, situado en el número 13 de la calle de Tribulete, en el barrio de La Latina. Aunque desde hace muchos años La Corrala ha sido tema de comentario generalizado, la historia reciente de estos dos edificios, confundidos en uno solo, comienza el día 26 de agosto de 1975, fecha en la que el arquitecto Antonio Rubinos presenta ante el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, para su correspondiente visado, un informe por el que se trataba de demostrar que La Corrala estaba en ruinas. Contra aquel informe se alzaron muchas voces, aludiendo a una posible maniobra especulativa. El 12 de febrero de 1976 se volvió avisar por el COAM un expediente en el que se trataba de demostrar que el edificio no estaba en estado de ruina. Finalmente, tras casi un año, en el que el expediente de declaración como monumento histórico-artístico ha deambulado por las mesas y despachos de la Administración, ayer se supo que La Corrala ha sido declarada oficialmente como monumento para el pueblo de Madrid. (I) EL PAIS. Madrid. Martes, 22 de noviembre de 1977 Inactividad total en el Rastro el pasado domingo EL PAIS | Madrid El Rastro madrileño permaneció prácticamente paralizado el pasado domingo. La lluvia y la celebración del 20-N fueron las causas de la inactividad registrada a lo largo de la Ribera de Curtidores. Muy pocos de los vendedores ambulantes que cada día festivo se instalan en el Rastro se arriesgaron a sacar sus mercancías. En cuanto a los vendedores de propaganda política, parte de los cuales ayer estrenaban nuevo emplazamiento en la plaza del Campillo, carecieron esta vez de clientes y de problemas, ya que no se tienen noticias de ninguna incursión de grupos ultraderechistas ni enfrentamientos. Tras una serie de conversaciones en el Gobierno Civil de Madrid, los partidos políticos legalizados, y, más concretamente, los parlamentarios, acordaron trasladarse a la plaza del Campillo, mientras que el resto (FRAP, Copel, Ateneos Libertarios, etcétera) se niegan a abandonar los alrededores de la estatua de Cascorro. |
(I) EL PAIS. Madrid. Viernes, 2 de diciembre de 1977
El instituto anatómico forense, como hace veinte años
Muertos y estudiantes comparten un antiguo edifico del siglo XVII.
De las treinta personas que, por término medio, mueren cada día en Madrid, cinco o seis son llevadas al Instituto Anatómico Forense, de la calle de Santa Isabel, donde se imparten clases de autopsia a cientos de estudiantes de la facultad de Medicina. Los cuerpos de las personas que fallecen en accidente de trabajo o de automóvil, los de aquellas que mueren en plena calle o de aquellas otras que pudieran haber sido asesinadas son trasladados a un edificio del siglo XVII, en el que se practican autopsias, como hace treinta años. Escribe Pedro Montolíu.
Pedro Montolíu | Madrid
Varios jóvenes, sentados en los escalones de la puerta de entrada, esperan que el cuerpo de un hombre de cuarenta años sea trasladado hacia el cementerio donde será inhumado. Pocos metros más lejos, tras atravesar un patio parecido al de un cuartel, el resto de familiares y amigos rodean en el interior de una de las capillas particulares, cuyo precio es de ochocientas pesetas las dos horas, el ataúd de un cuerpo sin vida, con la cara parcialmente destrozada por un accidente de moto e intentan, sin conseguirlo, calmar a una mujer y a un muchacho, viuda y huérfano, respectivamente. La escena se repite 1.400 veces al año y es presenciada todos los días en el Instituto Anatómico Forense por cerca de mil estudiantes de Medicina que, para aprobar la asignatura de Medicina Legal, deben asistir a un número mínimo de autopsias.
El centro, instalado en un edificio del siglo XVIII, dispone de abundantes goteras en invierno, de un montacargas, señorial y chirriante, que traslada a los cadáveres a dos salas de autopsia, ocupadas por una mesa y una lámpara, y algunas ratas, antiguas vecinas del Hospital de San Carlos.
El actual director del Instituto, Modesto Martinez-Piñeiro, comenta que el centro no reúne ninguna cualidad que le haga especial. «Un ejemplo es que para que los seis u ocho cuerpos que pueden venir al día se conserven bien es necesario que estén a una temperatura por debajo de cero. Aquí y tal como funcionan los motores de las veinte cámaras frigoríficas, están a cinco grados sobre cero. Este es el motivo de que en el momento que se retrase un entierro, el cadáver se ponga de color verdoso. Las capillas en donde se instalan los cuerpos, dos horas antes del entierro, están en muy mal estado. Un día vamos a meter un muerto y vamos a sacar seis.»
A pesar de todas estas faltas el centro realiza su trabajo como si en los últimos treinta años la capital de España no hubiera crecido nada. En él ingresan, en general, las personas cuyas muertes fueron anormales, si hoy en día puede ser anormal un accidente de tráfico, laboral o una muerte natural en plena calle. Asimismo, y junto a estos casos, se encuentran aquellos en los que se sospecha indicios de criminalidad y cuyo tratamiento, en el Instituto es secreto sumarial.
A todos ellos, excepto a los fallecidos por accidente de tráfico o en grandes catástrofes, se les practica la autopsia en el mismo Instituto, dentro de las veinticuatro horas de su ingreso.
«Es aquí cuando intervienen los alumnos de la cátedra de Medicina Legal con la que colabora el Instituto. Les enseñamos diferentes autopsias, unas de un delito de sangre, otras de accidentes diversos. Imagínese la cantidad de operaciones que tenemos que hacer para mostrar a más de novecientos alumnos, distribuidos en grupos de cincuenta, entre cinco y siete autopsias en un cuatrimestre». Según nos explicó el doctor Muñoz Tuero, jefe de Tanalogía de la Escuela de Medicina Legal, a pesar de que los alumnos están presentes, no participan en absoluto del secreto sumarial, ya que mientras un «director de autopsias» explica a los asistentes cómo se debe abrir una de las cavidades, craneal, torácica o abdominal, la forma de usar el serrucho «mejor el normal que la sierra eléctrica», o cómo se debe evitar que la duramadre del cráneo sufra un corte excesivo que obligaría a seccionarlo totalmente «a la forma francesa», un médico forense estudia por su parte otras características que sólo serán reflejadas en el informe judicial. Además de estos médicos y alumnos, asisten a la autopsia, según la ley, el juez o un delegado suyo y el secretario que da fe de lo que es realizado en el cadáver. Todo ello formará el informe, en el que, en algunas ocasiones, ha figurado hasta la declaración de culpabilidad del procesado realizada ante la visión del cuerpo de su víctima o de la autopsia que realizaban en su presencia. «Aunque son los casos más extraños, no por eso es anormal que el juez solicite del procesado su asistencia a la autopsia. Allí, en presencia de la autoridad judicial y el forense, el inculpado da su testimonio y el médico ve las posibilidades de que la muerte se haya producido en una pelea, a causa de una caída, tal como declara el acusado. Sin embargo, otras veces, el detenido, al ver el cuerpo, no ha podido aguantar y ha confesado inmediatamente: «También es bastante normal en accidentes laborales que las empresas quieren saber si el empleado estaba bebido cuando murió o existieron otras causas».
Papeles y trámites para olvidar
Una vez realizada la autopsia y si el cuerpo está identificado, comienza para los familiares una sucesión interminable de firmas, para quemar la ropa, para llevársela, para hacerse cargo del cuerpo, para solicitar permiso al juez, para su entierro, para solicitar su traslado a otra provincia o país, etcétera.
Estos trámites, realizados por los familiares más enteros, conllevan una demora de tiempo y un gasto de dinero. En el mismo Anatómico Forense puede comprarse un sudario, cuatrocientas pesetas, una corona de un metro de diámetro, 3.000 pesetas, (cada diez centímetros superior, quinientas pesetas más),o alquilarse una capilla individual por dos horas.
Luego vendrán los papeles de los servicios funerarios, únicos que pueden trasladar un cuerpo desde el Instituto al correspondiente cementerio, los trámites con las compañías de seguro, los viajes al Juzgado y el resto de las operaciones burocráticas. Eso si el fallecido no es extranjero y su familia desea enterrarlo en su país natal, lo cual exige embalsamiento total, al precio de 50.000 pesetas, solicitudes de permiso a la Policía Sanitaria Mortuoria y otros papeles.
Entretanto una capital como Madrid, donde se producen a diario de seis a ocho casos que exigen la actuación del Instituto, continúa con un centro «propio de una capital de provincia del tipo de Soria». Esto no les debe importar mucho a las autoridades, ya que ni la enseñanza que se puede impartir con los medios existentes ni los defectos del edificio cuentan para unos familiares que sólo sienten haber perdido a un padre, hermano o esposo ni para los muertos que no están en condiciones de protestar por su agitado tránsito al cementerio.
Las obras llevan un año paralizadas
Madrid no tendrá por el momento un nuevo Instituto Anatómico Forense, como estaba proyectado, a pesar de que el Ministerio de Justicia, organismo del que el Forense depende, lleva ya gastados doce millones en su construcción. La razón, según pudo saber EL PAIS, se debe a que desde diciembre del año pasado las obras que se realizaban en el pabellón séptimo de la facultad de Medicina, en donde sería emplazado este Instituto, fueron paralizadas por el vicerrector de la Universidad Complutense, Felipe Calvo. El tema, calificado de «asunto vidrioso» por el rectorado de la Universidad, y de «medida arbitraria» por miembros del Ministerio de Justicia, comenzó en 1968, cuando, a instancias de este Ministerio, la Junta de profesores de la facultad de Medicina acordó ceder una planta para la instalación del nuevo Instituto y otras dos para la cátedra de Medicina Legal.
Sin embargo, el tema quedó pendiente hasta el 22 de marzo de 1972, fecha en la que el rector de la Universidad, José Botella, ratificó esta cesión ampliada a cuatro plantas en donde estarían todos los servicios necesarios para la realización de autopsias y la enseñanza de Medicina Legal. Según informó el vicerrectorado de la Universidad Complutense, el tema continuaba en estudio, doce meses después. «Aunque el Ministerio de Justicia actuaba en el pabellón de Medicina, los trabajos iban muy lentos; sólo había dos obreros. Esto, unido a que la cesión de las plantas para el Instituto estaba poco clara, nos decidió a realizar las obras y estudiar el tema con más detenimiento», manifestó Luis Gutiérrez Jodra, vicerrector y encargado de la conservación de edificios de la Universidad Complutense.
La oscuridad de la cesión estaba justificada, según el rectorado, porque ni la Junta de Gobierno de la Complutense ni el Ministerio de Educación habían aprobado nada sobre el tema.
Por su parte, el oficial mayor del Ministerio de Justicia, señor Escalonilla, informó que las gestiones para hacer el proyectado traslado continuaban, ya que el Ministerio de Justicia no estaba dispuesto a perder el dinero empleado, «más cuando sabemos que la situación actual del Anatómico Forense es insostenible, motivo por el que nos comprometeríamos, en caso de que todo se solucionase, a terminar el nuevo centro en doce o catorce meses».
Para llegar a un acuerdo definitivo el rectorado encargó hace unos días a un arquitecto, que estudiara una reordenación de la facultad de Medicina, a la vista de las nuevas necesidades. Sin embargo, y aunque se llegara al acuerdo de que la cesión era posible, algunos catedráticos de otras facultades estudian ya la posibilidad de que en vez del Anatómico Forense se instalen laboratorios, «ya que son más necesarios».
(I) EL PAIS. Madrid. Viernes, 9 de diciembre de 1977
Veintitrés familias pueden quedar en la calle por la ruina inminente de su casa
EL PAIS | Madrid
Las veintitrés familias que viven en la casa número 20 de la calle de Ave María tendrán que abandonar su vivienda el próximo día 14, después de que el Ayuntamiento de Madrid haya decretado la ruina inminente de la finca. Todos los habitantes del inmueble recibieron el pasado día 6 una comunicación municipal, fechada el día 1 de diciembre, en la que se les daba cuenta de que el día 14 se efectuaría el lanzamiento de los vecinos, «ante la inminente ruina del edificio». Anteriormente, en el mes de febrero del año 1975, el Ayuntamiento de Madrid, en plena operación derribo, declaró la ruina moral del edificio, lo que suponía que deberían hacerse las reparaciones consiguientes para impedir la ruina real. Sin embargo, desde entonces, lo único que se ha hecho ha sido apuntalar el edificio.
Por aquella misma época, los vecinos de Ave María, 20, solicitaron del Ministerio de la Vivienda que, habida cuenta de que serían desalojados, se les concediera un piso de protección oficial, cosa que hasta la fecha no han conseguido.
Según los vecinos, existe un informe, elaborado por un arquitecto a petición suya, en el que se rebate la existencia de tal ruina en la finca.
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 13 de diciembre de 1977
Mañana serán desalojados los vecinos de la calle Ave María, numero 20
Por situación de «ruina real» en el edificio
EL PAIS | Madrid
Mañana, día 14, termina el plazo para que se cumpla el desahucio de los vecinos de la calle del Ave María, número 20, acordado por el Ayuntamiento. El informe, presentado a instancias de los vecinos, en el que se considera la situación del inmueble como no ruinosa, según el Ayuntamiento, fue emitido en febrero de 1975 y desde entonces se ha agravado la situación del edificio. Otros dos informes, uno del propietario de la casa y otro de los técnicos municipales, declaran la situación de ruinosa. Ante esta situación, pese a las quejas de los vecinos y la oposición del vecindario, se realizará el desahucio mañana.
Roberto Reyes, jefe de la junta municipal del distrito del Centro, informó que por acuerdo municipal se determinó estado de ruina moral en febrero de 1975, lo que presuponía reparaciones para evitar la ruina real y que, desde entonces, lo único que se ha hecho ha sido apuntalar la casa. También informa el señor Reyes que la situación de ruina moral no se prevé en las ordenanzas municipales ni en la ley del Suelo, ni tampoco en la ley de Arrendamientos Urbanos. Sí se prevé la ruina inminente y normal que obliga al desalojo inmediato.
Continúa el señor Reyes que las medidas urgentes que suelen adoptarse ante la ruina declarada de un edificio son el derribo inmediato o el apuntalamiento, también inmediato. «En ningún caso los afectados por estas situaciones quedan a la intemperie. Se les subvenciona adecuadamente para que dispongan de alojamiento por un plazo de hasta seis meses, salvo que antes el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo les proporcione vivienda».
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 20 de diciembre de 1977
Se aplaza un desahucio hasta después de Navidades
Calle del Ave María, número 20
EL PAIS | Madrid
El desahucio del inmueble número 20 de la calle del Ave María, que estaba fijado para el pasado sábado, ha sido aplazado por el Ayuntamiento hasta el 17 de enero próximo en base a los informes presentados por la Asociación de Vecinos de La Corrola, Latina y Lavapiés. La orden de desahucio municipal a los inquilinos de la calle del Ave María, número 20 les fue comunicado el día 6 del presente mes, para ser ejecutada el día 14. «Incomprensiblemente, un tiempo muy escaso para una medida semejante», según opinan los afectados. Dicho desahucio se llevaría a cabo, según el Ayuntamiento, por el estado de ruina inminente de la casa, de la que es propietario Angel Pérez Agueda, con domicilio en Somosaguas.
Los veintiún inquilinos han consultado el peritaje de varios arquitectos y, según esta parte, la casa no ofrece ruina inminente, sino que podría ser reparada con un desembolso de un millón de pesetas. Caso de llegar a producirse el desahucio, los inquilinos exigen que se le dé posibilidades de ocupar otras viviendas dignas. «No queremos que nos regalen nada, pero que nos cobren con arreglo a nuestras disponibilidades».
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 27 de diciembre de 1977
Quiere desalojar hoy la casa de Ave María, 20
El Ayuntamiento incumple su palabra
EL PAIS | Madrid
El Ayuntamiento ha cambiado de idea con arreglo a lo pactado y ha dado orden de desalojo a los vecinos de la calle del Ave María, número 20, para hoy a las diez de la mañana, rompiendo el plazo establecido hasta el día 16 de enero. El concejal presidente del distrito Centro, Roberto Reyes, ha enviado, con fecha 23, víspera de Nochebuena, telegramas en este sentido a los vecinos de dicho inmueble. Reitera que «la orden dimana directamente del gerente municipal de Urbanismo y ratificada por el señor alcalde».
El pasado día 16 representantes de los vecinos afectados, asistidos por su arquitecto y su abogado, se reunieron con el secretario y el presidente de la Junta Municipal de Centro y el arquitecto jefe de Edificación Deficiente de la Gerencia Municipal de Urbanismo. Se firmó el acuerdo de aplazar el desahucio hasta el 16 de enero. Ahora el Ayuntamiento se vuelve atrás.
La Asociación de Vecinos La Corrala, al conocer el telegrama, manifiesta:
1. Que el Ayuntamiento ha aprovechado las fiestas navideñas para anular la posibilidad de reacción del vecindario en defensa de los afectados, al haber roto el acuerdo de aplazamiento del desalojo.
2. Considera esta acción como una falta de seriedad y humanidad.
3. Lanza su más enérgica protesta y advierte que, a pesar de lo poco que se prestan estos días a las movilizaciones, lanzará una campaña activa que impida el desalojo de la finca.
(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 28 de diciembre de 1977
Aplazado el desahucio de Ave María
Hasta que no se vea el recurso presentado por los vecinos
EL PAIS | Madrid
El desahucio de los vecinos de la casa de la calle de Ave María, número 20, que había sido decidido por la Gerencia Municipal de Urbanismo, al declarar la finca en ruina inminente, fue suspendido ayer por la mañana, al presentar los vecinos un auto de la Audiencia Territorial por el que se aplazaba el lanzamiento, en tanto no se celebrase la vista del recurso presentado por los vecinos. El lanzamiento estaba previsto que se efectuara a las diez de la mañana de ayer. A esa hora, cuatro camiones del Ayuntamiento, se presentaron frente al edificio, dispuestos a trasladar los muebles de los inquilinos desahuciados. Abundantes efectivos de la Policía Municipal se desplazaron también hasta el lugar. Sin embargo, al llegar el presidente de la Junta Municipal del Distrito de Centro, Roberto Reyes, los vecinos le presentaron una copia del auto remitido por la Sala Tercera de lo contencioso- administrativo de la Audiencia Territorial, por el que se decidía suspender el desahucio, a la espera de que celebre la vista del recurso presentado por los vecinos contra la declaración de ruina inminente para la finca. Ante ello, y después, de consultar telefónicamente con el alcalde, Roberto Reyes y todos los efectivos municipales abandonaron el lugar.
Como se recordará, este desalojo, según acuerdo con el Ayuntamiento, había sido aplazado para el día 16 de enero, pese a lo cual, el pasado día 23, por la urgente vía telegráfica, se comunicó a los vecinos que se procedería al desahucio a las diez de la mañana del día 27. El concejal Roberto Reyes, que firmaba los telegramas, advertía que la orden procedía de Gerencia Municipal de Urbanismo y estaba ratificada por el alcalde.
Ante la finca se habían concentrado, desde antes de la hora anunciada para efectuar el lanzamiento, gran cantidad de vecinos, dispuestos a impedir como fuera que el desahucio se hiciera efectivo. Sin embargo, las pancartas y los gritos de los concentrados no fueron necesarios ante el peso del auto de la Audiencia Territorial.
El Ayuntamiento de Madrid, por su parte, ha hecho pública una nota, a través de su gabinete de prensa, en la que afirma que «tanto en este caso como en todos los anteriores, ha buscado sólo la seguridad de las familias alojadas y la de los ciudadanos que pudieran verse envueltos en un posible accidente». Además, asegura el Ayuntamiento que, dentro del plan de construcción de viviendas del Plan de Urgencia, estos vecinos podrán tener nueva casa.
Se da el caso curioso de que la finca de Ave María, 20, está catalogada en la Planimetría General de 1749 como el número 6 de la manzana 38. En ella parece ser que Benito Pérez Galdós localizó algunas escenas importantes de su novela Fortunata y Jacinta, por razones que los historiadores desconocen.
Según parece, la vista del recurso presentado por los vecinos contra la declaración de ruina de la finca está previsto que se celebre el próximo día 9 de enero.
(I) EL PAIS. Madrid. Jueves, 29 de diciembre de 1977
Los bomberos acudieron a vigilar la finca de Ave María, 20
Los vecinos lo interpretan como una provocación
EL PAIS | Madrid
Ayer volvió a producirse una fuerte tensión nerviosa entre las personas que habitan el número 20 de la calle Ave María, cuando a las ocho y media de la tarde se personó un coche de bomberos a inspeccionar el estado de la finca. Los vecinos interpretaron este hecho como una forma de presión sicológica del Ayuntamiento contra ellos, ya que la actitud de los bomberos, que dejaron durante toda la tarde y la noche un retén de guardia, daba a entender que el edificio estaba a punto de hundirse. Los bomberos no aclararon de quién partió la orden.
(I) EL PAIS. Madrid. Viernes, 30 de diciembre de 1977
«El informe técnico municipal es para nosotros determinante en caso de desahucio»
El alcalde, en relación con el asunto de Ave María, 20
EL PAIS | Madrid
«A nosotros lo que nos vale es el dictamen del arquitecto de la Gerencia Municipal de Urbanismo», afirmó ayer por la mañana el alcalde de Madrid, Juan de Arespacochaga, durante la rueda de Prensa habitual de todos los jueves. Se refería a la suspensión del desahucio de la casa de la calle de Ave María, 20, que, previsto para el martes, fue suspendido por un auto de la Audiencia Territorial, en tanto que su Sala Tercera de lo Contencioso se pronuncie al respecto. «El auto de la Audiencia tiene fecha de 22 de diciembre y, en el momento en que se iba a ejecutar el desahucio no había llegado todavía al Ayuntamiento». Con estas palabras, el alcalde de Madrid, Juan de Arespacochaga, justificó el que, a pesar de que, con anterioridad, los tribunales habían decidido aplazar el lanzamiento de los inquilinos de la casa de Ave María, 20, el Ayuntamiento lo intentó el pasado día 27. La afirmación la hizo durante una rueda de prensa que se celebró ayer por la mañana.
Para el alcalde, según aseguró, el auto no entra en la declaración de ruina inminente para el edificio, sino simplemente «en la ruina normal que fue declarada en el mes de abril de 1975». «Pero lo que está claro, añadió, es que, si se pone en duda aquella ruina, se pone también la inminente declarada este año. Además, entre el año 1975 y ahora han podido cambiar las condiciones del edificio».
Preguntado acerca de quién sería el responsable, en el caso de que la casa se hundiera, el alcalde respondió que «sería procesado, sin duda, el alcalde. Y también el presidente de la Junta del distrito, y, quizá, el gerente de Urbanismo».
Cuando el presidente de la Junta Municipal del Distrito de Centro, Roberto Reyes, llamó al alcalde, en el momento en que se iba a efectuar el lanzamiento de los inquilinos, ante el auto de la Audiencia Territorial suspendiendo la ejecución del mismo, éste insistió en que se siguiera adelante, «porque son actos distintos. Pero, ante la insistencia del señor Reyes, que, al fin y al cabo, es jurista, le dije que se suspendiera, pero siempre y cuando que se diera inmediata cuenta a la Audiencia de la inminencia de la ruina, declarada por nuestros técnicos».
Además, el Ayuntamiento presentó inmediatamente un informe ante el Juzgado de Guardia y ante la Audiencia Territorial, en el que se insistía, una vez más, en que el estado de la casa era de ruina inminente.
La presencia de los bomberos
«Yo lo que quería era mantener una observación constante de la casa, para evitar que ocurriera una desgracia», aseguró también el señor De Arespacochaga acerca de la presencia de los bomberos en la casa, que fue impedida por los vecinos. «Yo pensaba, añadió, que los vecinos serían lo suficientemente prudentes como para dejar que alguien vigilara por si se producía una grieta. Pero no les dejaron entrar y como no había mandamiento judicial… »
(I) EL PAIS. Madrid. Sábado, 31 de diciembre de 1977
Informes técnicos judiciales en Ave María, 20
Promesa municipal de ceder solares en el centro
EL PAIS | Madrid
Ayer, por la mañana, se procedió al peritaje técnico por parte del Juzgado de Guardia y de la Audiencia Territorial, de la finca número veinte de la calle de Ave María, cuyo desahucio ha sido aplazado por el Ayuntamiento tras las gestiones realizadas, a tal efecto, por los vecinos afectados y la asociación vecinal La Corrala. Como ya es sabido, el estado ruinoso del edificio se halla en pleito desde 1975. Posteriormente, por calificación municipal de ruina inminente, el Ayuntamiento intentó su desalojo y demolición.
A raíz de los aplazamientos del desalojo, el Ayuntamiento ha puesto el caso a disposición judicial. El Juzgado número 15 ha nombrado a los técnicos para que realicen un informe sobre «el estado de conservación del inmueble». Los dos técnicos nombrados para el caso se personaron ayer en la finca para iniciar su trabajo. Por otra parte, la autoridad judicial de la sala tercera de la Audiencia Territorial, donde se sigue la causa desde 1975, también destacó a otros peritos para practicar una investigación técnica similar.
La Asociación de Vecinos La Corrala, a fin de buscar refugio para las familias damnificadas por los desahucios, ha obtenido promesa del alcalde, señor De Arespacochaga, de que el Ayuntamiento disponga de los solares que posee en la zona centro para construcción de viviendas sociales. En este mismo sentido, el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo ha prometido construir trescientas viviendas prefabricadas en esos solares, en el momento en que fueran cedidos y mientras se edifican las viviendas definitivas, según los portavoces de la asociación.
En defensa de la restauración, y no el derribo, de la citada casa, se ha pronunciado la Asociación de Defensa Ecológica y del Patrimonio Histórico- Artístico (Adelpha), «dado su valor intrínseco en el seno de una trama urbanística del siglo XVII, conservada en su planimetría y en sus líneas estilísticas y constructivas generales.