En 1905 se fabrican en Madrid los tres primeros pares de esquís, encargados por el señor Amezua para hacer posible la práctica de su deporte favorito, y bien se comprende la dificultad de la aventura. Pero el señor Amezua encuentra un buen obrero madrileño, de nombre Celedonio Perellón, carpintero en los talleres que la Compañía Noruega de Maderas tenía, y aún tiene, en la calle de Argumosa. Quede, pues, constancia, en homenaje al barrio de Lavapiés, que allí tuvo su cuna casticísima el primer par de esquís fabricado en España.
Celedonio Perellón, hombre ingenioso y que, sin duda alguna, tiene su puesto de honor en toda esta historia, siguió fielmente los consejos y dibujos del señor Amezua, bajo la vigilancia ya menos atenta de dos ingenieros noruegos de la fábrica, bastante más preocupados, según parece, y a pesar de su origen boreal, con las andanzas taurinas que el Guerra, Machaquito y Emilio Bomba bordaban por aquel entonces sobre los alberos de principios de siglo. Sin embargo, nuestro amigo Perellón curvó con sigular destreza las espátulas de fresno de los seis esquís, aprovechando un chorro de vapor preparado por su ingenio de la caldera de vapor que movía las sierras mecánicas. Y allí, con manitas de artífice, Celedonio consiguió curvar de manera casi perfecta la proa de sus primitivos esquís. Luego, a la hora de pagar, la verdad sea dicha, el hombre no quiso abusar: once pesetas cada par de esquís, y todos tan contentos. Esperemos que la Bombilla recibiese en sus alegres cajas aquellas once pesetas, filtradas a través del bolsillo de Perellón. Pero haríamos mal en olvidar el nombre de este habilísimo trabajador carpintero ahora que celebramos las bodas de oro de la primera huella trazada en la nieve de España por un esquí deportivo, porque, en definitiva, las tablas que realizaron el estreno verdadero de la nieve guadarrameña se forjaron merced a la habilidad de un aplicado obrero madrileño.

1.976
I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 25 de julio de 1976
Fue asaltado por cinco individuos
EL PAIS | Madrid
Roberto Martínez, domiciliado en la calle de Lavapiés, denunció ayer un intento de robo por parte de cuatro o cinco individuos que quisieron asaltarle. El hecho sucedió en la calle de Drumen, cuando varios individuos le golpearon en la cabeza e intentaron apoderarse del dinero que llevaba. A pesar del número, el denunciante pudo huir sin que los deficuentes consiguieran darle alcance. Las lesiones de la cabeza, de las que fue atendido en la Casa de Socorro, fueron calificadas de pronóstico reservado.
(I) EL PAIS. Madrid. Sábado, 7 de agosto de 1976
Tiró todos los muebles por la ventana
EL PAIS | Madrid
Un hombre, de 52 años, que mostraba signos evidentes de enajenación mental, arrojó todo el mobiliario de su vivienda por la ventana. El hecho ocurrió sobre las cinco de la manaña de anteayer en el barrio de Lavapiés. El supuesto demente fue trasladado a la Casa de Socorro del distrito, de donde paso al Hospital Psiquiátrico Alonso Vega. Al parecer, la calzada y la acera quedaron durante unos minutos intransitables ante la gran cantidad de objetos lanzados.
(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 8 de agosto de 1976
Los vecinos de La Latina defienden su barrio
La Asociación de Vecinos de La Latina ha sido presentada en público, por medio de un comunicado distribuido entre el vecindario. en el que se exponen los principales puntos reivindicativos de la zona. Esta presentación coincide, en el tiempo, con las fiestas populares de San Cayetano y San Lorenzo, en Lavapiés, y las de La Paloma, en La Latina. El comunicado hace especial mención de la queja del vecindario sobre las obras realizadas por el Ayuntamiento de Madrid, en la calle de Caños Viejos y Cuesta de la Morería, cuya factura fue presentada a éste, «sin tener en cuenta su situación económica». Otro de los puntos conflictivos de la zona se refiere al tema de La Corrala, tantas veces repetido y tantas pendiente de solución. Pedro Montoliu y Carlos Bellver han elaborado para los lectores de EL PAIS el siguiente informe.
Pedro Montoliu | Madrid
La Asociación de Vecinos del barrio de La Latina se presentó a los vecinos de la zona el pasado día 1 de agosto. Según la nota hecha pública, la asociación «surge ante la degradación continua de la zona» que abarca los siguientes límites: Puerta de Toledo, Pontones, paseo Imperial, Ronda de Segovia, Colegiata, Magdalena, Atocha, glorieta de Carlos V, Primo de Rivera, ronda de Valencia y ronda de Toledo.
Como problemas principales, la nueva asociación considera en primer término «el indiscriminado plan de derribos, que obliga a una emigración hacia el extrarradio de sectores eminentemente populares y que deja un gran número de solares como focos de infección y miseria». Esto, unido a la falta de condiciones higiénicas, centros asistenciales, falta de centros recreativos, culturales y escuelas, así como de zonas verdes, hacen del barrio de la Latina una zona necesitada de estudio y de soluciones. A todos estos problemas, los vecinos añaden el elevado índice de contaminación, la congestión circulatoria, el quemado de residuos de la Tabacalera y las condiciones del Mercado de Pescado, que hacen el aire irrespirable.
Como primera queja en la búsqueda de soluciones a los problemas, la Asociación de Vecinos envió una carta al presidente de la Junta Municipal del distrito Centro en el que se protestaba por unas obras que realizó el Ayuntamiento en la cuesta de la Morería y en la calle de Caños Viejos.
Estas obras, al parecer, no fueron consultadas a los vecinos, a los que tampoco se avisó sobre su realización. Sin embargo, y a pesar de que existen problemas en el vecindario «de carácter más urgente que la acometida de estas obras, hacia los que debería encaminarse primordialmente la acción del Ayuntamiento», las citadas obras fueron reconocidas de «reconocida urgencia».
Según la resolución de la Comisión Municipal de Gobierno del 9 de julio del año pasado, los vecinos debían pagar las obras realizadas sin que, a juicio de los afectados, «hayamos intervenido ni participado en el, presupuesto y sin tener en cuenta la situación económica del vecindario».
El escrito, firmado por los vecinos de las calles afectadas y apoyado por la asociación, explicaba al presidente de la Junta Municipal que, dentro de los afectados por las obras, existen establecimientos de carácter comercial, como el club Toldería, mesón El Pescador o el club Venus, que «han resultado beneficiados en un grado superior a cualquiera de los vecinos de la calle, motivo por el que debería efectuarse el pago en base a unos baremos».
La solución tendría que venir dada por una «modificación de las Ordenanzas Municipales, en el sentido de hacer necesaria nuestra participación en la discusión de la reforma».
«La Corrala debe conservarse»
Pedro Montoliu | Madrid
La declaración de La Corrala como monumento histórico-artístico es uno de los puntos que la recién creada Asociación de Vecinos de la Latina, en su declaración de cara a los habitantes de la zona, así como el que toda esta clase de monumentos, «de los pocos que, quedan con sabor castizo en Madrid », sean conservados a ultranza. La Corrala, que en estos momentos viene a representar el espíritu dieciochesco de aquel Madrid que ya se ha perdido para dar paso a otro mucho mayor, abigarrado y lleno de rascacielos, aunque mucho menos tranquilo, ha sido objeto, a lo largo de los últimos meses, de una serie de movimientos que reclaman su conservación.
Aparte del vecindario, que miraba por sus propios intereses, se han interesado por este enclave urbano una gran cantidad de organismos y asociaciones. Uno de ellos ha sido el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, que, en reunión de la Junta de Gobierno, acordaba la elaboración de un dossier completo sobre el tema, realizar una encuesta entre los vecinos para conocer sus opiniones, y dar conocimiento tal que impidiera visarse ningún proyecto sobre el emplazamiento de La Corrala, que no fuera de consolidación o conservación.
El mismo COAM realizó la encuesta solicitada. Según ella, el 45 por 100 de la población llevaba más de cuarenta años residiendo en La Corrala, mientras que los alquileres no superiores a las 500 pesetas superaban el 60 por 100. Las razones fundamen tales de la población para seguir viviendo en su mismo lugar de residencia eran, fundamentalmente, económicas y expresaban también la ventaja que les su ponía el vivir en el centro, lo que venía a suponer el 72 por 100 de los vecinos.
Las viviendas que en la actualidad ocupan La Corrala están compuestas por tres dormitorios, cocina y comedor, con una galería común a todas ellas. Es precisamente esta galería la que le confiere a este rincón madrileño el casticismo que le caracteriza y por cuyo mantenimiento luchan y siguen luchando diversas organizaciones ciudadanas de Madrid. Lo que hoy se ha convertido en una plaza ajardinada era, en tiempos, un patio de vecindad, en el que los, madrileños, que hoy sólo recordamos a través de las novelas costumbristas y alguna zarzuela, hacían su vida.
La Corrala, por su tipismo y por su madrileñismo, bien merece verse incluida en el catálogo de monumentos histórico-artísticos, ya sea por conservar algo de lo que de Madrid queda en esta gran ciudad o ya sea por saber que esa misma gran ciudad tuvo un pasado que le pertenece desde siempre, aunque parezca que se quiere desprender de él.
Y, sirviendo La Corrala como ejemplo, podemos seguir una especie de recorrido turístico por todo el barrio. Sus calles enrevesadas y en las que se ha perdido más de un conductor no acostumbrado a ellas, están pidiendo a gritos una consideración especial: la única que pueda conducir a conservar un barrio entero que, al estilo del Madrid de los Austrias o los Borbones, nos viene a recordar algo del pasado, ilustre o chulo, de un Madrid que ya ha crecido tanto que los urbanistas se preocupan de él y los vecinos, sus habitantes, piden que quede tal como está y no se pierda del todo.
(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 8 de agosto de 1976
«Hay que revitalizar las fiestas típicamente madrileñas»
Pedro Montoliu | Madrid
Hoy dan comienzo en el madrileñísimo barrio de Lavapiés las fiestas de San Cayetano y San Lorenzo. Los festejos, que durarán hasta el martes, contarán este año con un impulso popular plasmado en una serie de actos realizados por los mismos vecinos. Uno de ellos consistirá, en la organización de una kermess en la que las parejas que lo deseen podrán marcarse un schotis o beber sangría.
Esta fiesta, se realizará durante los tres días por la noche en el patio, acondicionado para la ocasión, de la finca número 38 de la calle Olivar.
Hace unos días la comunidad de vecinos solicitó permiso al Ayuntamiento para poder realizar una fiesta, que antes era normal en el barrio, y que desde hace unos años han desaparecido. En el, transcurso de esta celebración los vecinos de, la zona elegirán a la Maja de Lavapies.
La Asociación de Vecinos de la Latina informó a EL PAIS sobre los actos programados y solicitados al alcalde para impulsar «unas fiestas que se están olvidando». Entre éstos se encontrarían una exposición de fotografías sobre los problemas del centro de Madrid, la pintada de unos murales sobre la pared de la Corrala, la organización de un festival de cante espontáneo de flamenco y una exposición de arte infantil.
Todas estas actividades se sumarían a los conciertos de la Banda Municipal y a las representaciones del guiñol infantil, ambos grupos solicitados también del Ayuntamiento. Este, que todavia no ha respondido a la solicitud de los actos que se realizarían el día 15, sí ha concedido la solicitud de fiesta popular a los vecinos de la calle Olivar, además de concederles una pequeña subvención.
Otra exposición de murales y fotografías asi como un festival de música y cante con concurso de schotis, rifas, actuaciones de la Banda Municipal y guiñol fue solicitada por la misma asociación para las fiestas de la Paloma, en el barrio de la Latina, que comenzarán la próxima semana. «Los vecinos apoyamos todas estas manifestaciones populares que es necesario revitalizar».
(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 11 de agosto de 1976
Revitalizar las fiestas castizas
EL PAIS | Madrid
Eso es lo que parecen haberse propuesto los vecinos del número 38 de la calle del Olivar. Anteayer empezaron sus fiestas, castizas, con su schotis agarrao y tó, a la luz de los farolillos que ellos mismos se ocuparon de instalar. Pero la alegría estaba abajo, en la limoná y en las coplas. Y, por supuesto, que no falte la maja de turno. Ahí la podernos ver, abriendo el baile, del brazo de su padre. Y así las fiestas, como se ha repetido ya mucho, las fiestas populares se pueden organizar de abajo a arriba.
(I) EL PAIS. SOCIEDAD. Domingo, 15 de agosto de 1976
La verbena de la amnistía
TRIBUNA: FRANCISCO UMBRAL
EL PAIS | Madrid
La Paloma y San Cayetano. El Madrid recalentado de agosto vive sus fiestas castizas, la zarzuela viva y doliente de un costumbrismo que ha perdido lo que tenía de engaño a los ojos espabilados del pueblo. Se lo oí decir anoche a una vecindona en esa catedral del sainete proletario que es la Corrala:
– Esta es la verbena de la amnistía.
– La primera verbena que Dios envía, señora.
– Y la primera amnistía que Dios envía.
– No, que ésta la envía el Gobierno.
– Ya me parecía a mí que, para enviarla Dios, nos tocaba poco a los pobres.
Porque donde más le aprieta el zapato a la amnistía es precisamente en lo laboral. La empresa queda prácticamente en libertad de perpetuar castigos y despidos. Al Gobierno parece que le preocupa más la lucha política. La lucha de clases, que es económica, la deja a la iniciativa del capital, y ya se sabe que el capital es muy suyo.
Embajadores, Lavapiés y La Paloma. Tres barrios que son como tres organillos populosos y desvencijados en la noche manchega. Pero el pueblo, que antes estaba recluido en sus patios con farolillos como los pieles rojas en sus reservas, se ha leído ya el libro de Marcelino (al que Ruiz Gallardón amenaza con una crítica literaria en profundidad, qué susto, por Dios), y la pobre gente de Madrid sabe que en lo que dura un chotis bien marcado no deja de subir la plusvalía. El chotis, don Ramón de la Cruz (tan justamente desmitificado por Ortega), los organillos -el piano del pobre, como dice Patachou-, el agua, los azucarillos y el aguardiente han estado conspirando contra los intereses de la clase proletaria, mientras ésta se distraía con el mantón de Manila y el vestido chinés.
El pueblo de Madrid iba a los toros y a ver la verbena, y a meterse en la cama después. Y cuando se levantaba, al día siguiente, resulta que tenía una sanción laboral o un despido. Y que la amnistía no ha venido a arreglar nada de esto Rodríguez Méndez, en Historia de unos cuantos, tuvo la idea admirable de hacerle a la zarzuela una lectura socialista. La morena y la rubia, además de hijas del pueblo de Madrid, son de Comisiones Obreras.
Patios y corredores, calle del Olivar, la Casta y la Susana con cruzado mágico. Y la Revoltosa que le dicen ya la Revolucionaria Madrid, Madrid, Madrid. Ni si quiera don Agustín Lara pudo prolongar el engaño. La amnistía laboral es la otra cara de la amnistía. Y ahí ha podido más el búnker económico. Al pueblo le dan el opio con tal gracia que no lo puede resistir, como don Hilarión.
Pero el opio del pueblo es ya infumable. Los últimos castizos prefieren celtas y amnistía laboral. Mientras este pueblo inventaba el mus, sus patronos inventaban la plusvalía, que consiste en pagarle cinco al que produce 20. Mas es inútil congelar la Historia en forma de sainete. ( Diaz-Cañabate y Vicente Zabala se toman unos vidrios en la taberna de Antonio Sánchez. En el, Campillo del Nuevo Mundo, los meditadores de botijo comprenden que el mundo es ya muy viejo). El casticismo se muere.
– Si es que el personal se ha vuelto muy moderno, oiga.
No. Es que el pueblo ha comprendido, que de nada vale sacar los organillos a la calle cuando hay quien puede sacar los tanques. La amnistía laboral es la única que no llega. Después de la amnistía de los políticos, haría falta otra amnistía.
– Aquí, en la verbena, estamos esperando la amnistía de los pobres.
Eso es. Aquí ha habido una pequeña audacia política para contentar a la oposición, pero la relación capital-trabajo sigue en manos del capital. Así que me he bailado la Ramona en la Corrala, bajo los luceros toscos como botijos, en la burlona y melancólica verbena de la amnistía.
(I) EL PAIS. Madrid. Domingo, 12 de septiembre de 1976
«La Corrala» defensa de la arquitectura popular
EL PAIS | Madrid
El Servicio Histórico del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) insiste en la defensa del madrileño edificio de La Corrala, un conjunto arquitectónico del siglo pasado con muestras significativas de riqueza popular. Actualmente necesitado de reparación y consolidación, el COAM solicitó en el mes de abril la declaración de monumento histórico-artístico, sin que hayan tenido contestación. En una nota informativa, el Servicio Histórico del COAM vincula la significación arquitectónica de La Corrala a la historia de la arquitectura española de las llamadas casas patio o corrales de vecinos, representando una de las interacciones más significativas entre la vivienda y la ciudad, entre el hábitat y lo urbano, entre la arquitectura y la urbanística.
«La riqueza especial de La Corrala no podría concebirse sin la consideración de sus galerías que la ponen en contacto directo con la ciudad, contacto cualitativamente muy diferente del que es capaz de protagonizar en nuestros días la serie de anodinas terrazas o balcones que no consiguen abrirse al fenómeno de la calle».
Defender el edificio de La Corrala significa «defender la presencia de la arquitectura popular en la estructura de nuestros centros urbanos, arquitectura popular que está siendo sometida a un proceso de degradación mucho mayor que aquellos que protagonizan otros elementos».
(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 6 de octubre de 1976
Siguen detenidas dos vecinas de La Latina
EL PAIS | Madrid
La Asociación de Vecinos de La Latina, a través de su junta directiva, y el club juvenil del barrio, han difundido un comunicado sobre la detención de dos vecinas, el pasado día 30, sin que ninguna de ellas haya sido puesta en libertad. Estas dos vecinas, detenidas mientras colocaban carteles en los que se convocaba a la jornada de lucha del pasado día 1, fueron trasladadas a la Dirección General de Seguridad. Una de ellas, con pasaporte francés, ha sido, al parecer, deportada a Francia. La otra detenida está en la cárcel de Yeserías.
Todos los detenidos durante los sucesos del pasado día 1 y en días anteriores, pertenecientes a diferentes entidades del movimiento ciudadano, fueron puestos en libertad excepto esta vecina de La Latina, socia de la asociación, que permanece en la prisión antes mencionada.
Las asociaciones de La Latina dicen en su comunicado, entre otras cosas, que las dos vecinas fueron detenidas mientras ejercían su derecho de expresión. Piden a continuación la libertad sin represalias de los detenidos.
(I) EL PAIS. Madrid. Viernes, 8 de octubre de 1976
Exposición sobre edificios madrileños en peligro
Organizada por el Colegio de Arquitectos
EL PAIS | Madrid
El Colegio de Arquitectos de Madrid ha abierto al público una exposición sobre una serie de edificios y conjuntos arquitectónicos madrileños en peligro de desaparición. Aparte del Viaducto, respecto al que se explica sus antecedentes, su situación actual, y los proyectos presentados en el Ayuntamiento para sustituirle, todos los demás casos expuestos podrían dividirse en tres apartados: desaparecidos, en peligro y ejemplarmente restaurados o conservados.
Entre los desaparecidos se exponen la Puerta de San Vicente, construcción del siglo XVII. El Mercado de la Cebada, construido entre 1854 y 1866, a imitación de las Halles parisinas, primera construcción en España realizada en hierro y cristal, emplazado en el lugar que hoy ocupa la piscina municipal de La Latina. Los mercados de San Ildefonso y de Olavide. El conjunto de la plaza de Colón, dónde antes se levantaban la antigua Casa de la Moneda, la casa de viviendas de Emilio Rodríguez Ayuso y el palacio de Medinaceli. Se mencionan también varios pasajes que comunicaban entre sí calles cercanas (aunque no se dicen los nombres). El antiguo monasterio de religiosas fundado por Beatriz Galindo, y donde hoy se asienta un bloque de oficinas comerciales, llamado precisamente Beatriz, y el templete situado en la Red de San Luis, que servía de acceso al metro de José Antonio, y que se tiró porque estorbaba.
A conservar
Con la consigna de detener el avance de la piqueta en su versión moderna -las famosas voladuras controladas- se relacionan, con sus correspondientes fotos y gráficos, los más importantes edificios madrileños en peligro a más o menos largo plazo. El puente de Toledo, la plaza de la Paja y su entorno (oficialmente se conoce como plaza del Marqués de Comillas), antigua plaza de la Villa en la Edad Media. El ábside, calificado como maravilloso, de la iglesia de San Andrés, que apareció a la luz justamente cuando se derribó ésta. La popular Fuentecilla, fuente de caño abierto situada cerca de la calle Toledo. El Observatorio, en lo alto del cerrillo de San Blas, obra de Juan de Villanueva. Toda una serie de fachadas de bloques de viviendas, cuya ornamentación se recomendó en el siglo pasado por la Dirección General de Arquitectura, como la del edificio del Conde de Tepa, en la calle de San Sebastián. El palacio de Linares, en Cibeles, cuyo jardín está actualmente arruinado y ocupado por automóviles, o los cuarteles del Conde Duque y el Palacio de Liria. Dentro del capítulo de los «en peligro», destacan los edificios de uso público que no funcionan ahora por motivos diversos. Todos son grandes, situados en lugares céntricos y ocupan solares muy valiosos, por lo que se temen jugadas especulativas, y, de hecho, sobre varios de ellos ya se han producido rumores. Nos referimos a las Estaciones de Príncipe Pío, el antiguo Hospital de Atocha, el Hospital de Maudes, La Corrala, etcétera.
Ejemplos
La exposición incluye también algunas restauraciones que se consideran ejemplares. Se citan los jardines del Campo del Moro, bien cuidados por el Ayuntamiento, situados a espaldas del Palacio de Oriente, y hoy no abiertos al público, el mercado de San Miguel y el recientemente restaurado Palacio de Cristal del Retiro. Se mencionan también, el buen estado actual de varias construciones de ladrillo, de gran valor artístico, como son las escuelas Aguirre, la iglesia de Buena Dicha y el Seminario. El interés de la exposición no se ve acompañado por su presentación. Las diferentes construcciones están reflejadas en una sola foto, con lo que no se aprecian otras perspectivas, y se echa en falta datos explicativos de las mismas. En muchos casos no hemos podido adivinar dónde están situados actualmente, o dónde estuvieron antes de su desaparición, como ocurre con la Puerta de San Vicente, por ejemplo. Tampoco se da una mínima explicación de los estilos arquitectónicos que representan. A veces, ni siquiera el nombre del edificio está completo, y el público asistente no logra situar geográficamente. Esto, y la falta de un cierto análisis del porqué de la desaparición de unos y del peligro que corren otros, infunde a la exposición una cierta frialdad.
(I) EL PAIS. Madrid. Viernes, 5 de noviembre de 1976
La Corrala ganó la batalla de la supervivencia
JOSE M. BAVIANO | Madrid
La Corrala ha sido declarada monumento histórico-artístico, quizás como única forma de salvar este rincón madrileño de la destrucción. Las gestiones iniciadas hace tiempo por diversos organismos, entre los que se encontraba el Colegio Oficial de Arquitectos, han conseguido, a la postre, que los diferentes Damocles disfrazados de especulación, planes parciales, insensibilidad y un largo etcétera de males coyunturales, depusieran sus espadas para devolver, ¿por cuánto tiempo? su tranquilidad a las balconadas acostumbradas al chisme y el requiebro, a un barrio anclado en el casco rancio de un Madrid que no quiere ver crecer gigantescos árboles de pisos. El 26 de agosto de 1975 se presentó un expediente, revisado por el Colegio de Arquitectos y firmado por el colegiado Antonio Rubinos, ante el Servicio Histórico, que trataba de demostrar que La Corrala estaba en estado ruinoso. El pasado 12 de febrero se volvió a visar por parte del COAM otro expediente relacionado con La Corrala, aunque esta vez el expediente trataba de demostrar que el edificio, situado en la calle Sombrerete número trece, no estaba en estado de ruina.
Desde entonces, el futuro de La Corrala fue incierto. El pasado mes de abril el Colegio Oficial de Arquitectos solicitaba la declaración de este conjunto arquitectónico como monumento histórico-artístico. Entretanto y después se produjeron dos hechos, dos declaraciones acerca de esta casa, superviviente de la arquitectura popular. De una parte los vecinos protestaban enérgicamente, también a través de Televisión Española, por la posibilidad de derribar La Corrala y de otra, el alcalde de la villa, señor De Arespacochaga, aseguraba el pasado mes de junio que este edificio sería conservado aunque hubiera que expropiar. Con su lenguaje habitual el señor De Arespacochaga dijo en aquella ocasión: «O soy muy poco sensible a estos temas o es que La Corrala no tiene un gran valor, pero lo cierto es que no estamos tan sobrados en Madrid de arquitectura del pasado, como para permitimos el lujo de que desaparezca».
(I) EL PAIS. Madrid. Viernes, 12 de noviembre de 1976
Los vecinos de La Latina piden viviendas
Manifestación frente al Ayuntamiento
EL PAIS | Madrid
«No al actual Plan de Reordenación del Casco Antiguo» es el primer punto del programa reivindicativo mínimo que la comisión de Urbanismo y Vivienda de la Asociación de Vecinos de La Latina presentaron al alcalde de Madrid, en la mañana de ayer, quien los recibió tras la manifestación que protagonizaron en la plaza de la Villa, frente al Ayuntamiento, en demanda de que se les dé solución al problema con que se enfrentan, al haber sido desalojados de sus casas hace ya algún tiempo, y al permanecer, desde entonces, en pensiones y hoteles a cargo del Ayuntamieto de Madrid. El resto de los puntos reivindicativos, que el alcalde afirmó en la rueda de prensa posterior, que giraban en torno al primero de ellos, se refieren a la elaboración de un nuevo plan de ordenación de la zona, para la que habría de contarse con la participación de los vecinos y la revisión de los permisos de derribo y licencias de construcción, así como la de la legislación vigente sobre expedientes de ruina, «para que ésta no pueda ser utilizada como fórmula para desahuciar a los inquilinos sin indemnización».
Uno de los puntos de las reivindicaciones presentadas por los vecinos de La Latina se refieren y ese era el motivo de la manifestación organizada en la plaza de la Villa, la facilitación de viviendas en el propio barrio para los afectados por los desahucios y la puesta en alquiler de las viviendas que en estos momentos se encuentran vacías en la zona.
Asimismo, los vecinos reclaman urja dotación de créditos por parte de la Administración para los afectados por los desahucios, que fueran en acuerdo con los precios de venta que existen en el barrio.
Los vecinos piden, en último lugar, el control e inspección por el Ayuntamiento del cumplimiento, por parte del propietario del inmueble, de la obligación de mantener éste en condiciones idóneas de seguridad e higiene o acción sustitutoria, en su caso.
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 16 de noviembre de 1976
Posible revisión del plan del casco antiguo
EL PAIS | Madrid
El anuncio de la creación de una comisión interministerial con representantes de los Ministerios de Vivienda, Gobernación y Justicia, además de comisionados municipales, para estudiar la modificación de la legislación vigente sobre ruinas, ha sido hecho por el alcalde de Madrid, señor De Arespacochaga, a una comisión de vecinos de los barrios de Latina-Lavapiés, afectados por inminentes desahucios en la zona. La comisión fue recibida por el alcalde, al que expusieron los problemas más acuciantes que tiene planteados el barrio en este sentido. El alcalde, según indica una nota de la Asociación de Vecinos de La Latina, se comprometió a adjudicar a los afectados las primeras viviendas del programa de 10.000 que realizará una sociedad anónima creada entre el Ayuntamiento, mediante la aportación de solares,y el Ministerio de la Vivienda, que se encargará de la construcción.