I) EL PAIS. Madrid. Sábado, 5 de febrero de 1983
El Ayuntamiento trabaja ya en el proyecto para reordenar la zona de San Francisco el Grande
Las obras durarán ocho años y costarán unos 4.500 millones de pesetas
PEDRO MONTOLIU | Madrid
La ordenación de la zona de San Francisco el Grande, estudiada en la actualidad por la Gerencia Municipal de Urbanismo dentro de un programa de recuperación del casco urbano, permitirá crear, en 100.000 metros cuadrados de terreno, parques abiertos, equipamientos culturales y recreativos, viviendas privadas y de protección oficial, centros sanitarios y, lo que es más importante, completará la urbanización de un espacio en desarrollo desde el siglo XIII. La realización del proyecto definitivo, que supondrá una inversión de unos 4.500 millones de pesetas en los próximos ocho años, tomará como base el concurso de ideas realizado por el Ayuntamiento el año pasado, cuyas propuestas se han mostrado en una exposición que termina hoy a las nueve de la noche en el cuartel de Conde Duque.
La zona sobre la que se actuará está delimitada por las calles de Bailén, Calatrava, Toledo, Capitán Salazar Martínez, plaza del Campillo del Nuevo Mundo, ronda de Toledo y ronda de Segovia. Un barrio en el que viven 7.000 personas en 2.460 viviendas de las que un 66% fueron construidas antes de 1940, un 54% tienen entre treinta y noventa metros cuadrados de superficie habitable, el 63% están ocupadas en régimen de alquiler y el 79% no posee calefacción. Si la situación de las viviendas no es satisfactoria, la dotación de servicios resulta muy deficiente, sin que la razón de ello sea la falta de espacio, ya que, a diferencia del resto del casco central, esta zona está salpicada de solares que no han sido nunca urbanizados.
Para poner fin a esta situación, la Gerencia Municipal de Urbanismo convocó el año pasado un concurso de ideas al que se presentaron sesenta equipos cuyas propuestas han sido vistas desde el pasado día 18 de enero por unas 3.000 personas, en su mayoría técnicos, en la exposición que se ha realizado en las salas restauradas del cuartel de Conde Duque. La intención municipal es que estas propuestas se plasmen ahora en un Plan Especial de Reforma Interior, en el que ya ha comenzado a trabajar la Gerencia Municipal de Urbanismo, y que puede estar redactado dentro de seis meses.
El documento que se elabore contemplará el total de inversiones que los organismos locales y públicos tendrán que realizar en la construcción de viviendas de protección oficial, equipamiento social y obras de urbanización y ajardinamiento, según manifestó Enrique Bardají, gerente municipal de Urbanismo.
Aunque el documento está en fase de elaboración, Bardají informó que, logicamente, sus directrices serán las que figuran en los proyectos ganadores. En este sentido, la propuesta del equipo dirigido por Juan Navarro Baldeweg, ganador de los tres millones de pesetas del primer premio, puede considerarse representativa de lo que será la zona de san Francisco el Grande en 1990.
Según informó Juan Navarro, «el proyecto recoge una menor edificabilidad de la permitida; y se fija, y éste es un aspecto que ha destacado el jurado, en los pequeños rincones, en la valoración de esos espacios urbanos que han quedado vacíos por distintas causas, aparte de que se valoran los monumentos de la zona no creando más monumentos. La cantidad de solares existentes invita a ser generosos con el espacio abierto». Así, se contempla la posibilidad de unir los jardines de Las Vistillas con un gran parque lineal que, por detras de la basílica de san Francisco, conectará con los jardines de Cecilio Rodríguez para llegar desde éstos a la misma glorieta de Puerta de Toledo.
Terreno de la Iglesia
La ocupación de una gran parte del terreno necesitado, hoy propiedad de la Iglesia, obligaría posiblemente a tener que realizar permutas con otros solares municipales para liberar esta franja. En la explanada situada tras la basílica de San Francisco, el parque sería más urbanizado y desde él la vista del sur de la ciudad complementaria la obtenida hoy desde los jardines de Las Vistillas. Según el proyecto, la plaza creada junto a la fachada trasera de la basílica, que sería restaurada, tendría a ambos lados un centro de día para ancianos y un auditorio que formaría parte de un centro cultural situado a la izquierda de la basílica. Este centro cultural, según explicó Navarro, se ha pensado como atrio formado por dos bloques de salas de exposiciones que dan acceso a una plaza situada justo delante del auditorio. El equipamiento en torno a la basílica se completaría con un centro de ancianos junto al centro de día.
Si el tratamiento urbano se ha cuidado en el límite de la zona con la ronda de Segovia, la actuación prevista en la Gran Vía de San Francisco permitiría hacer del paseo una zona arbolada que entroncaría con la explanada de la Iglesia de la Paloma.
Precisamente tras esta iglesia el proyecto es muy detallista a la hora de crear una zona peatonal formada por plazas bordeadas por edificios de nueva creación en los que se albergarían oficinas, una guardería, un comedor, un cine, aulas, un gimnasio, salas de juegos y artes plásticas, una biblioteca infantil y un consultorio de pediatría.
En simetría con estos centros al otro lado de la glorieta de Puerta de Toledo -que vería sus aceras ampliadas- existirían una biblioteca, unas aulas y un espacio ajardinado en el que habría una cafetería y un restaurante. La utilización del antiguo mercado de pescados completaría la dotación de equipamientos como centro de servicios comerciales y recreativos, extremo éste muy discutido ya que frente a los que quieren que el antiguo mercado se convierta en la prolongación del Rastro, otros aspiran a que se incluya dentro del equipamiento cultural.
(I) EL PAIS. Madrid. Jueves, 10 de febrero de 1983
El plan de rehabilitación arquitectónica y ‘humana’ de la manzana de Cascorro se completará en tres años
El Ayuntamiento destaca la degradación de las condiciones de vida de los vecinos
ANDRES MANZANO | Madrid
La manzana de Cascorro, delimitada por la Ribera de Curtidores y las calles Embajadores y San Cayetano, una de las más deterioradas del casco antiguo madrileño, será rehabilitada en el transcurso e los próximos tres años. Considerada como una de las más importantes iniciativas municipales, el intenso trabajo desarrollado por el equipo de técnicos encargados del proyecto ha tenido en cuenta, fundamentalmente, la realidad humana y social de sus habitantes, tan degradada como los propios edificios. Las experiencias regidas hasta ahora y las venideras marcarán la pauta para futuros oyectos similares dirigidos a la conservación de la ciudad y la protección de la calidad de vida de los madrileños.
La manzana de Cascorro, denominada de esta forma por la proximidad del moumento al héroe de la guerra de Cuba, situada en la llamada cabecera del Rastro, en el borde del barrio de Embajadores, fue elegida para el desarrollo de esta experiencia piloto porque en el limitado espacio físico que ocupa se puede leer la historia del urbanismo madrileño desde el siglo XVII y, por extensión, las condiciones de vida de las capas sociales madrileñas y el modo en que se ha ido transformando la fisonomía de la ciudad, como consecuencia de la evolución de los intereses económicos, que influyeron en el auge primero, el estancamiento después, y, por último, la degradación de la calidad de vida de los habitantes, sin capacidad de decisión. El equipo que recopiló durante meses los datos físicos relativos al estado de conservación y tipología de las viviendas, muy heterogéneas y mezcladas entre si, dialogó también con los inquilinos, resgistró sus historias personales, sus problemas económicos, su decisión mayoritaria de permanecer en el barrio en que han trabajado y residido durante toda su vida, y buscó y planificó con los interesados las fórmulas de actuación y financiación que permitirán rehabilitar toda la manzana.
Un 25% de vecinos solitarios
La manzana de Cascorro, consta de veintiún edificios, muchos de ellos procedentes de los siglos XVII y XVIII, cuatro de distintos períodos del XIX y otros de principios de siglo. Su morfología refleja perfectamente la separación de clases sociales de las distintas épocas. En los casos más modernos, las viviendas que dan al exterior son grandes, bien acondicionadas y dotadas de servicios higiénicos; las interiores son muy pequeñas, sin ventilación y sin servicios sanitarios. De las 330 viviendas comprendidas, un 15% tienen menos de treinta metros cuadrados útiles y una tercera parte no supera los cincuenta. Casi un centenar no cuentan con retrete propio. Sólo otro centenar tiene cuarto de baño completo y otras cuarenta disponen de lavabo o ducha.
Sus vecinos, con algunas excepciones, muestran un similar grado de deterioro humano. Según los datos recogidos, «se trata de una población envejecida, caracterizada por el predominio de pequeñas familias, con un peso notable de pensionistas y jubilados y una acentuada fragilidad social y económica». En 1940 vivían en la manzana 2.000 personas. Hoy quedan 580, de las cuales unas 75 son hombres y mujeres ancianos, ya solitarios, por la muerte de sus respectivos cónyuges. Los jóvenes se fueron del barrio en la década de los sesenta, en una oleada que apuntaba a las ciudades dormitorios de la periferia. El segundo éxodo se produjo en la década de los setenta, a causa de las maniobras especulativas de los caseros, empeñados en desembarazarse de sus inquilinos.
La edad media de los cabezas de familia es de sesenta años. Siete de cada diez ingresan mensualmente cantidades inferiores a las 20.000 pesetas. Mientras en viviendas de treinta metros cuadrados viven tres y cuatro personas, otras mayores están vacías u ocupadas sólo ocasionalmente.
Los edificios, en algunos casos, necesitan sólo restauraciones exteriores y fáciles de realizar; en otros, la rehabilitación afecta a la misma estructura y en los ejemplos más extremos, apenas se podrá mantener la fachada externa.
Dos nuevas plazas
Dos solares existentes en el interior de la manzana, originados por el derribo de sendos inmuebles, se convertirán en plazas públicas, unidas entre sí por una galería peatonal. El espacio de algunos edificios en lamentable estado se aprovechará para disminuir el número de viviendas de forma que ganen las que queden. Al menos treinta locales comerciales de futura creación serán ofrecidos a los mismos vecinos para que puedan desarrollar actividades artesanales, todas ellas relaciones con el mundillo de venta callejera propia del Rastro. En el caso de seis inmuebles, el ayuntamiento ha decidido comprarlos directamente. Cinco pasarán a disposición de familias chabolistas o desalojadas de sus respectivos domicilios por cualquier causa y el sexto, en estado ruinoso, se levantará de nuevo para que albergue servicios culturales y asistenciales. El Ayuntamiento ha dispuesto una vía especial de crédito, por convenio con la Caja de Ahorros de Madrid, para facilitar préstamos a largo plazo y bajo interés, complementados con subvenciones municipales a fondo perdido a las familias más desamparadas. El equipo de la Gerencia Municipal de Urbanismo ha mantenido conversaciones con todas las partes implicados, para desarrollar la idea básica de que la revitalización del casco antiguo de una ciudad sólo puede ser posible y efectiva con el consenso y la participación de los que lo habitan.
(I) EL PAIS. Madrid. martes, 5 de abril de 1983
La calle Mesón de Paredes, cerrada al tráfico por obras
EL PAIS | Madrid
La calle Mesón de Paredes se cerrará hoy al tráfico de vehículos en el tramo comprendido entre las calles de Oso y Caravaca. El corte de circulación en esta zona está motivada por las obras de construcción del parque de Cabestreros y durará hasta que se terminen los trabajos, según informaron fuentes de la delegación de Circulación y Transportes del ayuntamiento madrileño.
(I) EL PAIS. España. Lunes, 18 de abril de 1983
204 personas, incluidos oradores y un grupo contestatario de la CNT, en el mitin de Enrique Tierno en Lavapiés
PEDRO MONTOLIÚ | Madrid
El mitin del PSOE celebrado en la mañana de ayer en el distrito de Centro congregó a 204 personas, incluido el principal ponente, Enrique Tierno, actual alcalde y número uno en la candidatura socialista al Ayuntamiento madrileño. El acto, mal programado, no careció, sin embargo, de nada, desde un discurso electoral de media hora del viejo profesor que podría haber realizado ante 20.000 personas, hasta la protesta con pancartas de un grupo de anarco sindicalistas por el desalojo de un local que la CNT considera parte de su patrimonio sindical y que no le es entregado por el Gobierno. A las once de la mañana, hora en que estaba previsto el acto, 42 personas, la mayor parte con más de 50 años, se encontraban sentadas en el patio de butacas de la sala Olimpia, situada en la plaza de Lavapiés. Por la plaza y calles adyacentes, un par de vehículos dotados con sistemas de megafonía llamaban al acto, en el que iban a participar Enrique Tierno, por parte de la candidatura municipal, y Adolfo Martínez por la candidatura autonómica, en cuya lista figura en el puesto 48.
Sin embargo, aunque el concejal del distrito Benito Martín aseguraba que el acto había sido anunciado suficientemente en los últimos días, los organizadores, ante la sombra del fracaso, lo retrasaron hasta las 11.30 horas, con las esperanza de llenar para entonces los 500 asientos del patio de butacas.
Ataques a la derecha
Tierno, que, al enterarse del escaso público, antes de entrar preguntó si por lo menos habían acudido los que hablaban, tomó la palabra para cerrar el acto como si de un mitin multitudinario se tratara. Tras saludar a los compañeros de la CNT, hizo una glosa de los ayuntamientos democráticos, que «han sido los que han roto el hielo del autoritarismo y los que se han hecho cargo del caos administrativo, de la desidia, de la especulación y de los casos que afectaban a la honestidad de los administradores; han sido, en definitiva, los que han puesto de manifiesto que una Administración de izquierdas es mejor que una de derechas». El ataque a la derecha fue el núcleo central de su intervención. «Cuando llegamos, nos encontramos con un mundo de agujeros. Nada estaba bien ni se intentaba corregir a fondo. La derecha no tiene como objetivo el bien del pueblo, sino el bien personal. Por eso, o se vota a quienes trabajan por el pueblo o se vota a quienes trabajan para sí mismos. Podemos decir que somos infinitamente mejores administradores que han sido las derechas nunca en este país», dijo Tierno con la voz algo ronca a causa de «lo mucho que ahora tenemos que hablar».
«Los vecinos de Madrid, cuando piensan en el ámbito nacional, piensan en Vasconia, Cataluña o la flota inglesa, y, sin embargo, cuando lo hacen de su ciudad, se fijan en su calle y en su casa, por lo que no se dan cuenta de cómo ha cambiado esta ciudad». Como ejemplos se refirió a los antiguos mercados de frutas (Legazpi) y de pescado (puerta de Toledo), «que funcionaban bajo la incuria, el descuido y el exceso de gastos», que han sido sustituidos por Mercamadrid; de las mejoras en la red de saneamiento, «que han terminado con las inundaciones en los barrios»; de la recuperación de las ferias y la conversión de esta ciudad ,»en una de las principales ciudades feriales de Europa».
El alcalde cerró su intervención hablando del cambio de costumbres. Dijo que «nadie ha estrechado la mano de un alcalde con la facilidad y el compañerismo con que se estrecha ahora», y manifestó que «puede incluso que perdamos, pero lo que nunca se podrá olvidar es que los ayuntamientos en cuatro años han hecho más y mejor que en los 40 años que ha gobernado la derecha».
A continuación, el alcalde fue a inaugurar el parque Cerro de Almodóvar, en el distrito de Latina, que, con sus 98.900 metros cuadrados, ha costado 41 millones de pesetas, y el auditorio del parque de Aluche. Por la tarde inauguró también el parque de las Cruces, en el distrito de Carabanchel, que es el mayor de todos los construidos por esta corporación, con una extensión de 310.000 metros cuadrados y un coste superior a los 236 millones de pesetas. Estas inauguraciones atrajeron, al parecer, a mayor número de madrileños. Un portavoz de la Federación Socialista Madrileña aseguró insistentemente en la tarde de ayer que sólo en las inauguraciones matinales se habían congregado medio millón de personas.
Por otra parte, el sábado por la tarde, en una verbena celebrada en el barrio de las Vistillas, Enrique Tierno afirmó que el equipo de gobierno municipal había desarrollado en estos cuatro últimos años una sanísima política municipal. El acto, al que asistieron 2.000 personas según los organizadores, sirvió para la presentación de la candidatura socialista municipal, informa Efe.
(I) EL PAIS. Madrid. Jueves, 21 de abril de 1983
Proyecto de nueva ordenación viaria en Malasaña y Lavapiés
EL PAIS | Madrid
Los barrios de Malasaña y Lavapiés sufrirán en un futuro próximo transformaciones en su ordenación viaria, con la creación de zonas exclusivas para peatones, aparcamientos destinados, a residentes y regulación del tráfico para automóviles de carga, de aprobarse un proyecto elaborado por la Delegación de Circulación y Transportes, que fue presentado ayer a la Prensa. El objetivo es conseguir la coexistencia entre peatones y coches. El plan prevé, además crear recintos exclusivamente peatonales en las plazas de Tirso de Molina, las Comendadoras y Chueca.
La nueva ordenación contempla la eliminación del tráfico rodado -excepto para residentes y vehículos de carga- y la creación de nuevas calles en las que coexistan el peatón y el automóvil, mediante la colocación de un pavimento común. A cada tramo de calle se le dará un tratamiento diferente; unas veces serán peatonales, con pequeñas zonas de estancia y de juegos para niños, y otras para aparcarcamiento de coches. El proyecto tendrá que ser aprobado por la Corporación que salga elegida el próximo 8 de mayo.
José Luis Pestaña, delegado de Circulación, manifestó ayer que la realización de estas obras podría iniciarse, según las previsiones municipales, a principios de verano.
Dentro de la ordenación prevista para el barrio de Lavapiés, se llevará a cabo el acondicionamiento y ordenación viaria de la calle del Mesón de Paredes, entre la plaza de Tirso de Molina y la Corrala, como eje de uso prioritario para el peatón.
Según lo previsto, sólo se autorizará el aparcamiento de los vehículos de residentes, de tal forma que la carga y descarga no entorpezca la circulación. El proyecto relativo a Mesón de Paredes ya está aprobado y se ha destinado para su realización una partida presupuestaria de 16 millones de pesetas.
(I) EL PAIS. Madrid. Lunes, 25 de abril de 1983
El ayuntamiento cede el cine Doré como sede de la Filmoteca Española
A. C. | Madrid
El Ayuntamiento de Madrid y el Ministerio de Cultura han firmado un convenio por el que la corporación, propietaria del cine Doré, cede el edificio a ese departamento por un período de 30 años, para que sea utilizado como nueva y definitiva sede de la Filmoteca Española, actualmente denominada Filmoteca Nacional, según maniféstó Javier Angelina, teniente de alcalde y concejal de Obras y Servicios Urbanos.
El Ministerio de Cultura, por su parte, se encargará de la restauración del edificio, para el que ya ha destinado una partida presupuestaria de 140 millones de pesetas. Las obras tendrán un plazo de ejecución de 18 meses. El cine Doré, más conocido por los madrileños como el palacio de las pipas, está situado en la calle de Santa Isabel, junto a la plaza de Antón Martín, y se encuentra en un estado lamentable, según manifestó Angelina. Abandonado a su suerte -especialmente en lo que se refiere a la conservación de la fachada y muros exteriores- desde que fue cerrado al público en 1963, la estructura del edificio es, sin embargo, sólida, y se encuentra en buen estado de conservación. El interior se ha utilizado como almacén de cajas y restos por dos pescaderías que tenían alquiladas algunas dependencias del edificio.
Luis García Berlanga, director de la Filmoteca Nacional y una de las personas que más ha contribuido a que esta entidad pública tuviera una sede fija, se enteró de la firma del convenio mediante una conversación con la Redacción de este periódico. «Me alegro de que por fin se haya firmado el convenio», dijo, «aunque me habría gustado que el ayuntamiento o el ministerio me hubieran informado de la firma». La futura Filmoteca Española, según Berlanga, tendrá varias salas: una central, con capacidad para 300 personas, y dos más pequeñas, una sala de vídeo y un pequeño recinto para exposiciones.
Cine de verano
Entre los planes futuros para la Filmoteca se cuenta con la creación de un cine de verano, «teniendo como laterales los trozos que aún persisten de la muralla antigua del Hospital de Infecciosos», situado junto al edificio. Según Berlanga, el pasaje Doré, situado junto al cine, podría convertirse en un gran centro cultural, sustituyendo por librerías y tiendas especializadas en cine, poco a poco y de acuerdo con los comerciantes de la zona, los pequeños establecimientos de alimentación ubicados actualmente allí. El ayuntamiento compró el edificio del cine Doré a la empresa Inmuebles y Mercados S.A., el año pasado por 40 millones con la intención de convertirlo en sede de la Filmoteca.
(I) EL PAIS. Madrid. Lunes, 25 de abril de 1983
El ayuntamiento cede el cine Doré como sede de la Filmoteca Española
A. C. | Madrid
El Ayuntamiento de Madrid y el Ministerio de Cultura han firmado un convenio por el que la corporación, propietaria del cine Doré, cede el edificio a ese departamento por un período de 30 años, para que sea utilizado como nueva y definitiva sede de la Filmoteca Española, actualmente denominada Filmoteca Nacional, según maniféstó Javier Angelina, teniente de alcalde y concejal de Obras y Servicios Urbanos.
El Ministerio de Cultura, por su parte, se encargará de la restauración del edificio, para el que ya ha destinado una partida presupuestaria de 140 millones de pesetas. Las obras tendrán un plazo de ejecución de 18 meses. El cine Doré, más conocido por los madrileños como el palacio de las pipas, está situado en la calle de Santa Isabel, junto a la plaza de Antón Martín, y se encuentra en un estado lamentable, según manifestó Angelina. Abandonado a su suerte -especialmente en lo que se refiere a la conservación de la fachada y muros exteriores- desde que fue cerrado al público en 1963, la estructura del edificio es, sin embargo, sólida, y se encuentra en buen estado de conservación. El interior se ha utilizado como almacén de cajas y restos por dos pescaderías que tenían alquiladas algunas dependencias del edificio.
Luis García Berlanga, director de la Filmoteca Nacional y una de las personas que más ha contribuido a que esta entidad pública tuviera una sede fija, se enteró de la firma del convenio mediante una conversación con la Redacción de este periódico. «Me alegro de que por fin se haya firmado el convenio», dijo, «aunque me habría gustado que el ayuntamiento o el ministerio me hubieran informado de la firma». La futura Filmoteca Española, según Berlanga, tendrá varias salas: una central, con capacidad para 300 personas, y dos más pequeñas, una sala de vídeo y un pequeño recinto para exposiciones.
Cine de verano
Entre los planes futuros para la Filmoteca se cuenta con la creación de un cine de verano, «teniendo como laterales los trozos que aún persisten de la muralla antigua del Hospital de Infecciosos», situado junto al edificio. Según Berlanga, el pasaje Doré, situado junto al cine, podría convertirse en un gran centro cultural, sustituyendo por librerías y tiendas especializadas en cine, poco a poco y de acuerdo con los comerciantes de la zona, los pequeños establecimientos de alimentación ubicados actualmente allí. El ayuntamiento compró el edificio del cine Doré a la empresa Inmuebles y Mercados S.A., el año pasado por 40 millones con la intención de convertirlo en sede de la Filmoteca.
(I) EL PAIS. Madrid. Viernes, 29 de abril de 1983
Explicaciones a los vecinos de la corrala de Miguel Servet sobre los pagos por la rehabilitación
A. C. | Madrid
Enrique Bardají, gerente municipal de Urbanismo, se reúne hoy con representantes de las 67 familias que habitan, en calidad de inquilinos, en la corrala Miguel Servet, con objeto de explicarles personalmente las condiciones de pago de las que podrán hacer uso para acogerse al plan de rehabilitaciones puesto en marcha por el Ayuntamiento de Madrid, actual propietario de todo el edificio. El gerente municipal acudirá ante los vecinos debido a las reticencias mostradas por éstos respecto al programa municipal. El ayuntamiento subvencionará el 50% del precio de la rehabilitación de las 67 viviendas de la corralas de Miguel Servet y Espino, situadas en la calle Mesón de Paredes, según manifestó Enrique Bardají. Los inquilinos que deseen comprar la vivienda, una vez rehabilitada, pagarán 12.500 pesetas el metro cuadrado en la mayoría de los casos, y a 17.500 pesetas para las de mayor extensión, salvo cuatro familias que viven de la beneficiencia municipal a las que se entregará la vivienda de forma gratuita y podrán permanecer en ella mientras vivan.
«Las condiciones de venta de estos pisos no se rebajarán en ningún caso», manifestó Bardaffi, «y estamos en condiciones de afirmar, una vez realizado un estudio socioeconómico sobre las circustancias específicas del nivel de renta de cada familia, que es un precio que se puede asumir. Si los vecinos no pagan la rehabilitación, ésta no se podrá llevar a cabo». Añadió que no se pueden sentar malos precedentes, a la vista de otras rehabilitaciones a efectuar.
La obras, que comenzarán el 9 de mayo, tienen un presupuesto de 79 millones de pesetas, y un plazo de ejecución de 11 meses.
En las casas se instalarán cocinas y baños, se mejorará el tendido eléctrico, se introducirá gas en todas las viviendas, y será instalado un ascensor. Se incluye, asimismo, en la rehabilitación, el saneamiento de toda la estructura del edificio.
Una vivienda media, de 32 metros cuadrados, cuyo precio de coste es de un millón de pesetas, le supondrá a su actual inquilino 500.000 pesetas a pagar, con la entrega de la escritura, en mensualidades de entre 5.000 y 18.000 pesetas.
| (I) EL PAIS. Madrid. Sábado, 30 de abril de 1983 El tráfico en la zona de Atocha podrá disminuir un 25% tras la desaparición del ‘scalextric’ El Ayuntamiento tiene preparada ya la maqueta de la plaza sin el paso elevadoEL PAIS | Madrid El Ayuntamiento de Madrid espera que la desaparición del scalextric de Atocha, prevista en el Plan General de Ordenación Urbana, esté acompañada de una reducción en un 25% del tráfico que circula por la zona. Está preparada ya una maqueta de la ordenación viaria resultante de la demolición y de los trabajos de acondicionamiento. La glorieta de Carlos V se convertirá en una nueva plaza, recuperando su carácter urbano, y la estación pasará a ser, tras una restructuración, el principal punto de intercambio de transporte. Esta operación urbanística supone una inversión de 10.000 millones de pesetas, y será realizada por el Ayuntamiento de Madrid, el Ministerio de Transportes y Renfe. La zona de Atocha está considerada como la encrucijada de tráfico más conflictiva de la ciudad, con un movimiento de 23.000 vehículos diarios, que se verá reducido, tras la ordenación viaria, a 180.000, según las previsiones municipales. La restructuración de la glorieta supondrá la reordenación de todo el tráfico de la zona sur de Madrid. La desaparición del scalextric implica, según manifestó Fernando Gutiérrez, ingeniero de la Oficina Municipal del Plan, que se resuelva de otra forma el acceso sur y metropolitano, con la creación de caminos más rápidos y más directos, de forma que para llegar al centro de la ciudad no sea necesario pasar por Atocha. La nueva ordenación viaria necesita la terminación del tramo sur de la carretera de circunvalación a Madrid, M-30, con la construcción de un nudo viario y la ampliación del puente de los Tres Ojos, que ya se ha iniciado. Incluye, asimismo, el cierre del segundo cinturón de carreteras, lo que supone la prolongación de la calle del Doctor Esquerdo hasta Legazpi, y la prolongación de Menéndez Pelayo hasta Méndez Álvaro, bajo las vías de la estación. Actualmente, la calle de Menéndez Pelayo termina en la calle de la Ciudad de Barcelona. Para regular el tráfico procedente de las áreas metropolitanas del sur y el suroeste, el plan municipal propone construir una nueva autovía de distribución que enlazará la carretera N-V (Extremadura) con la de Andalucía, y que permitirá el acceso de los coches procedentes de esa zonas a la M-30. En la actualidad, todos los radiales del sur llegan solamente hasta Atocha. Una vez realizada la nueva ordenación viaria, la glorieta de Carlos V recuperará su carácter urbano. Algunos de los puntos más conflictivos se resolverán mediante la construcción de un subterráneo que arrancará de la calle de Infanta Isabel y que, tras pasar bajo la glorieta, tendrá salida a las calles de Atocha y de Santa María de la Cabeza. El acceso de Méndez Álvaro a la glorieta de Carlos V se cerrara, y cambiará la entrada actual a la estación de ferrocarril. El acceso estará situado en la parte trasera del edificio central, donde se construirá una gran plaza elevada que arrancará de la calle de la Ciudad de Barcelona y pasará por encima de las vías hasta llegar a Méndez Álvaro. En esa plaza se realizarán en el futuro los intercambios del viajero que deja el tren para tomar el autobús. |
(I) EL PAIS. Madrid. Jueves, 26 de mayo de 1983
El ayuntamiento suspende la rehabilitación de la corrala de Miguel Servet
Los vecinos rechazan las condiciones económicas
AMELIA CASTILLA | Madrid
El proyecto de rehabilitación de la corrala de Miguel Servet y Espino, situada en la calle de Mesón de Paredes, del barrio de Lavapiés, en la que habitan 67 familias, ha sido suspendido por el Ayuntamiento de Madrid a causa del desacuerdo mostrado por los vecinos ante las condiciones económicas, según ha informado Enrique Bardají, gerente municipal de Urbanismo. Las obras de rehabilitación, que tenían un presupuesto de 79 millones de pesetas y un plazo de ejecución de 11 meses, debían haber empezado este mes, pero los vecinos, según el gerente, se han negado a aceptar todas las soluciones propuestas.
Los inquilinos de la corrala, que actualmente viven en régimen de alquiler con rentas bajas (entre 80 pesetas y 300), aseguran que quieren que se arreglen sus viviendas, pero que no pueden pagar los precios que ofrece el gerente. El Ayuntamiento, propietario del edificio, subvencionaría, según la propuesta municipal, el 50% del precio de la rehabilitación. El resto correría a cargo de los vecinos, una vez realizadas las obras, pasando éstos ya a ser propietarios. Una vivienda media, de 32 metros cuadrados, cuyo precio de coste por rehabilitación es de un millón de pesetas le supondría a su actual inquilino 500.000 pesetas. Esta cantidad pueden pagarla mediante un crédito de la Caja de Ahorros, a devolver en 10 años. Los créditos para la rehabilitación y la adquisición de la vivienda en propiedad supondrían a los vecinos mensualidades de entre 8.000 y 18.000 pesetas, según el tipo de vivienda de que se trate. Los inquilinos manifiestan que «las familias que no tenemos dinero para pagar al contado debemos financiar nuestras viviendas con un crédito al 15% de la Caja de Ahorros, lo que nos supone mensualidades a las que no podemos hacer frente, puesto que casi un 60% de los inquilinos son jubilados o están parados». Por otro lado, el Ayuntamiento estima, según un informe elaborado por la Gerencia de Urbanismo sobre la situación económica de los inquilinos, que sí pueden hacer frente al gasto. Este informe económico es rechazado por los habitantes de la corrala.
La solución que proponen los vecinos se basa en que el Ayuntamiento financie íntegramente las obras de rehabiliación «y en lugar de pagar a un banco, que nos cobra unos intereses a los que no podemos hacer frente, pagar al Ayuntamiento durante el tiempo que haga falta»·
Otra de las soluciones propuestas por Gerencia de Urbanismo es realizar la rehabilitación costeada íntegramente por el Ayuntamiento, asegurando a los vecinos el derecho a continuar en las casas, lo que supondría su permanencia ilimitada en ellas. Pero esto tampoco lo aceptaron los inquilinos, porque ese derecho no sería transferible a sus hijos. «Queremos pagar», manifestaron; «no queremos caridad, somos gente honrada. ¿Quién nos asegura que no nos echan a la calle cuando a ellos les parezca bien o cuando ya no estén en el poder y vengan otros?…. La semana pasada nos entrevistamos con el alcalde y él comprende perfectamente nuestro problema. Tierno nos aseguró que buscará una solución. En concreto, nos dijo que en dos meses otras personas realizarán un nuevo proyecto de rehabilitación».
«El alcalde nos entiende»
La postura de los vecinos es unánime: «El alcalde nos entiende, el gerente de Urbanismo no se entera. Cuando hablamos con Tierno todo va bien, pero Bardají nos dice lo contrario, y acusa al alcalde de ser muy complaciente». Por su parte, Enrique Bardají aseguró que la postura del Ayuntamiento es no violentar a nadie. «Si las familias de la corrala no quieren rehabilitación, ésta no se llevará a cabo, aunque se realizarán todas las obras que sean necesarias para mantener las condiciones mínimas de seguridad en el edificio».
La rehabilitación incluía la colocación de cocinas y baños en todas las viviendas, así como mejoras en el tendido eléctrico, y las instalaciones de gas y de saneamiento de toda la estructura. «Personalmente», dijo Bardají, «no entiendo la postura de los vecinos».
La corrala de Miguel Servet y Espino es una de las más antiguas de Madrid. Sus condiciones de habitabilidad no son confortables, puesto que algunos pisos no tienen servicio ni agua.
El Ayuntamiento continúa, sin embargo, y pese a esta «triste experiencia», en calificación de Bardají, su programa de rehabilitación de edificios degradados. Actualmente están siendo rehabilitados por completo los edificios de las calles de Toledo, número 91; Tesoro, 6, y Embajadores, 39.
(I) EL PAIS. Madrid. Lunes, 13 de junio de 1983 Cada domingo, ocho inspectores vigilan en el Rastro una multitud de 200.000 personas La comisaría de Arganzuela adecuará su localización a las nuevas necesidades de la zonaAMELIA CASTILLA | Madrid La comisaría de Arganzuela, situada en la Ribera de Curtidores, en pleno Rastro madrileño, se trasladará a un nuevo edificio más moderno y con mejores medios, sito en la ronda de Toledo. El nuevo inmueble, cuyas obras de acondicionamiento no han comenzado aún, permitirá a la policía realizar su trabajo de forma más cómoda, puesto que las actuales dependencias, que tienen ya 42 años de funcionamiento, están ubicadas en las plantas baja y primera de una casa de vecinos que se ha convertido en un viejo caserón en el que es difícil moverse, sobre todo los domingos. «La situación de la comisaría es inaudita», dice Juan Carrera, comisario jefe. «Los domingos no se puede entrar ni salir, la policía se tiene que desplazar a golpe de calcetín hasta donde se encuentra un coche camuflado, que generalmente está bastante lejos». Cada domingo, cerca de 200.000 personas se acercan hasta el mercado callejero, invadiendo todas las calles cercanas a la plaza de Cascorro, para buscar objetos extraños, artículos de valor a bajo precio -lo que no siempre resulta fácil hallar- o también ropa y muebles que pueden ser adquiridos en los establecimientos normales abiertos durante la semana. Este día, el domingo del Rastro, ocho inspectores, de los 21 de plantilla en la comisaría de Arganzuela que cubren todos los servicios generales, se encargan de vigilar la zona de tenderetes. «Currando a tope», dice Carrera, «y con el sacrificio que supone privarse de la vida familiar sin ninguna compensación, sólo el cumplimiento del deber». A causa de la aglomeración de gente, atravesar la ribera de Curtidores una mañana de rastro puede llevar a cualquier transeúnte más de 40 minutos. «Los domingos y festivos nos quedamos bloqueados por una barrera humana que nos impide movernos. Creo que sería necesaria la actuación de la Brigada de Estupefacientes y de la Brigada Regional de Seguridad Ciudadana para apoyarnos». Los delitos más frecuentes en los días festivos son los robos de carteras y el tráfico de droga, aunque «aquí», dice el comisario, «no se hacen grandes negocios con la droga; se vende a muy baja escala en cuanto a la cantidad, pero elevada en cuanto al número de gente que la consume». Otras denuncias corresponden a personas que reconocen en alguno de los puestos objetos personales que les fueron sustraídos. Según las denuncias presentadas en comisaría, en el mes de abril se produjeron en el Rastro 203 robos de carteras; y en el mes de mayo, 166, todo ello sin contar las de aquellos transeúntes, sobre todo extranjeros (blanco preferido de los carteristas), que no presentan denuncia.El choque disimulado sigue siendo la táctica Entre las personas que asisten al espectáculo que supone el Rastro se infiltran numerosos carteristas. «Es su mejor día», asegura el comisario. «El carterista clásico, de la vieja escuela y ya de cierta edad, cuya única especialidad es ésa, está a punto de desaparecer, y es sustituido por jóvenes sin trabajo, sobre todo adictos a la heroína». Continúan, sin embargo, utilizando la táctica más habitual: el choque con la persona a la que quieren sustraer la cartera, protegidos por un periódico o una maleta. «Es el delincuente más dificil de coger in fraganti. Lo habitual es que el carterista vaya acompañado por otra persona para cubrir la retirada», dice el comisario Carrera. En la comisaría de Arganzuela trabajan 150 personas entre policías nacionales, funcionarios del Cuerpo Superior, administrativos y auxiliares. Si las condiciones de seguridad son malas, peor son los problemas de espacio. «En la misma sala, pequeña e interior, se encuentran los archivos y el grupo de Policía Judicial». El Ministerio del Interior adquirió el antiguo edificio del hotel Ronda, situado en la ronda de Toledo, en enero de 1982. Una vez reformado será la nueva sede de la comisaría de Arganzuela, en la que se instalarán, asimismo, oficinas para la renovación del carné de identidad y del pasaporte. Será sede también de la Brigada de Estupefacientes. José Barrionuevo, ministro del Interior, visitó en las pasadas Navidades la actual comisaría. «El ministro», dice Carrera, «nos aseguró que el cambio de locales está dentro del orden de preferencilas de actuaciones del ministerio, pero aún no se han iniciado las obras para reformar el edificio».Los puestos callejeros valen su espacio en oro Los puestos callejeros han adquirido al cabo del tiempo un valor de oro en esta zona de Madrid. Los propios vendedores reconocen que reciben ofertas sustanciosas para transferir su pequeño trozo de terreno. Numerosos parados que empezaron, como solución provisional mientras salía otro trabajo, vendiendo bisutería y ropa, viven exclusivamente de las ganancias que les proporciona la venta dominguera. Éstos y los artesanos han hecho crecer el Rastro hasta la plaza de Tirso de Molina. «Afortunadamente», asegura un vendedor, «las antiguas disputas y reyertas en Cascorro para conseguir un puesto en la calle terminaron hace más de un año, pero aún existen muchos puestos que no están regulados por el ayuntamiento y con los que todavía hay problemas». Algunos vendedores tienen puesto fijo desde hace años, en una tradición respetada por los demás. Otros, en la madrugada del domingo, esperan, tapados con mantas, que amanezca. «Conseguir un puesto aquí está todavía difícil. Si no controlas un poco el espacio, cada día te roban un poco de terreno», dice uno de los vendedores, mientras espera pacientemente que empiece a llegar la gente. Entre los que no tienen puestos con localización exacta, pero que nunca faltan a la cita, se encuentran, según los comerciantes, numerosos ciudadanos iraníes, refugiados en España, que tienen actualmente en el Rastro la exclusiva del tabaco de contrabando. |
(I) EL PAIS. Madrid. Viernes, 22 de julio de 1983
Vecinos de la corrala de Miguel Servet paralizan los trabajos de rehabilitación
EL PAIS | Madrid
Una decena de vecinos de la corrala de Miguel Servet, situada en la calle de Mesón de Paredes, del barrio de Lavapiés, y en la que habitan 67 familias, paralizó ayer las obras de conservación que iba a realizar en los edificios el ayuntamiento como propietario de estos inmuebles (véase EL PAIS del 26 de mayo). Estos inquilinos pretenden que el ayuntamiento financie todo el proyecto de rehabilitación, puesto que ellos no pueden hacer frente a la parte de los pagos que les corresponde. El citado grupo de inquilinos sacó a la calle las herramientas y útiles de construcción que los albañiles habían depositado en el patio de la corrala. En ese momento se produjeron algunos enfrentamientos con los albañiles que iban a iniciar la colocación de un andamio. Enrique Bardají, gerente municipal de Urbanismo, manifestó ayer que «si no se atajan los desperfectos de la finca, la ruina es inminente». También señaló que serán rehabilitadas 14 viviendas de la corrala, puesto que así lo han decidido los vecinos afectados, mientras que en el resto las obras no se llevarán a cabo porque los inquilinos no aceptan las condiciones ofrecidas por el ayuntamiento, que subvenciona de un 30% a un 50% del coste de los trabajos.
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 26 de julio de 1983
Obras en la corrala de Miguel Servet
BREVES
EL PAIS | Madrid
Hoy comenzarán las obras de conservación en el edificio de la corrala de Miguel Servet y Espino, situada en la calle Mesón de Paredes, en el madrileño barrio de Lavapiés. La rehabilitación de las viviendas, en la que habitan 67 familias, se realizará en 15 pisos por decisión de lo propios inquilinos. A partir del próximo mes de septiembre, el ayuntamiento realizará un estudio económico de la situación de cada familia para abordar la rehabilitación de la totalidad de las viviendas, ya que esta obra han sido motivo de protesta por parte de algunos vecinos que no pueden hacer frente a los pagos que le corresponden.
(I) EL PAIS. Madrid. Jueves, 28 de julio de 1983
Los inquilinos impidieron que la policia desalojase una casa declarada en ruina
El desahucio ha sido suspendido provisionalmente
CÉSAR DÍAZ | Madrid
El desalojo de las 22 familias que habitan el inmueble del número 29 de la calle del Amparo, en el barrio de Lavapiés, ha quedado en suspenso provisional después de que en la mañana del martes los inquilinos se encerraran en el edificio e impidieran a los agentes de la policía hacer cumplir la orden de desahucio dictada a instancias del Ayuntamiento de Madrid. La casa fue declarada en situación de ruina inminente el día 14 de julio, y el día 18 los vecinos recibieron la notificación de desalojo. Los vecinos, que habitan en régimen de alquiler, se niegan a abandonar su vivienda si no se les proporciona otra a cambio.
A las 8 horas de ayer, los inquilinos cerraron el portal y reforzaron las puertas con postes. Dentro del edificio se quedaron alrededor de 40 personas -las mujeres y los hijos pequeños-, mientras que los hombres permanecían fuera con la intención de que, ante la presencia de los niños, la policía no tomara medidas de fuerza. Sobre las 9 horas, un redactor de EL PAIS entró en la casa, momentos antes de que hicieran acto de presencia dos furgonetas de la Policía Nacional y dos coches de la Policía Municipal, y tuvo que permanecer en ella hasta que las fuerzas del orden se alejaron, puesto que la puerta estaba atrancada para impedir el paso de los agentes. Dentro de la casa cundió el nerviosismo, sobre todo a partir de que los policías amenazaran con derribar la puerta. Hubo escenas de llanto y gritos de «que venga el alcalde».
Entre los vecinos corría el rumor de que los agentes iban a lanzar bombas lacrimógenas. Sin embargo, la actitud de los policías no fue violenta, y se limitaron, tras las primeras amenazas, a invitar a los vecinos a que depusieran su actitud. Frente a la casa se concentraron unas 100 personas para apoyar a los encerrados. A las 11.10 horas, y tras la insistencia de los inquilinos, la policía se retiró del lugar y quedó suspendido el desalojo por decisión del presidente de la Junta Municipal de Centro, Benito Martín, según manifestó él mismo.
Una casa de 200 años
La casa, que tiene una antigüedad de cerca de 200 años, presenta un estado lamentable y está llena de vigas que la apuntalan y que son fruto de una obra realizada por el ayuntamiento hace cuatro meses. Estos trabajos costaron siete millones de pesetas, según los vecinos. Los inquilinos están dispuestos a irse, pero aseguran que no disponen de dinero para pagar un alquiler mas alto. «¿Usted cree que si tuviéramos dinero íbamos a vivir aquí?», manifestaron durante los incidentes. Piden la posibilidad de acceder a una vivienda de protección oficial, «aunque sea una chabola», y están dispuestos a resistir de cualquier forma antes que quedarse en la calle. Según los vecinos, el alcalde de Madrid, Enrique Tierno, había prometido en la inauguración de un parque cercano al inmueble, poco antes de las elecciones, que arreglaría el problema de vivienda de las familias que habitan allí. Según los vecinos, algunos de los cuales habitan en la casa desde hace 50 años, y que pagan alquileres desde 150 a 2.500 pesetas, el propietario del edificio, Gustavo Bonier, no ha efectuado las reparaciones necesarias, motivo por el que se ha llegado a la situación actual de inminente ruina.
Durante los incidentes, y después de que algunas emisoras de radio informaran sobre el hecho, los vecinos recibieron llamadas de personas que se ofrecían a cuidar a los niños mientras se arreglaba el problema. Otras acudíeron al lugar para animar a los encerrados a que no claudicaran y advertirles de que ellas llevan muchos años esperando una vivienda. Los vecinos piensan mantener el encierro «para que la policía no nos pille por sorpresa», según manifestaron.
(I) EL PAIS. Madrid. Lunes, 8 de agosto de 1983
Escasas pero entusiastas personas asistieron a la primera jornada de la tradicional verbena de la Paloma
Los festejos comenzaron con baile, limonada, sangría y juegos
M. I. B. | Madrid
Varios miles de madrileños se acercaron, en la noche del sábado, a la plaza de Cascorro, en el corazón del Rastro, para participar en la primera de las verbenas que abre el ciclo festivo de la Paloma. Los asistentes, entusiastas aunque no muy numerosos a causa de la huida masiva de la ciudad originada por el fin de semana veraniego y por las vacaciones de agosto, consumieron litros y litros de cerveza, sangría y cubatas, servidos a granel, bailaron tanto el rock como el chotis, y participaron en viejos y nuevos juegos.
En los próximos días los madrileños tendrán oportunidades para la diversión callejera. La verbena de la plaza de Cascorro del pasado fin de semana fue el chupinazo de salida, aunque ligeramente mojado con un leve sirimiri. Las fiestas que hace una década parecían perdidas han vuelto. Verbenas y festejos populares que antaño se celebraban en los antiguos patios de las casas animan ahora las calles. Así, la tradicional verbena de la Paloma que cantaron las zarzuelas hará repetir durante dos semanas las imágenes costumbristas, los pañuelos y los mantones que adornarán hombros y cabezas dando a la fiesta una estampa castiza; donde las Castas y Susanas de 1983 irán al baile solas o en compañía de algún don Hilarión.
Las fiestas de la Paloma aparecen de nuevo en los barrios madrileños de San Lorenzo, de San Cayetano y de la Paloma.
Un vecino del barrio recuerda las antiguas celebraciones y los concursos de adornos. «El portal que siempre conseguía el gran premio, entonces unos 40 duros era el de la taberna de Justo», comenta. Los participantes escuchaban el organillo, hacían reuniones vecinales en torno a la sartén, comían churros y bebían una limonada comunal.
«Antes se participaba más en la fiesta, pero ahora la gente ha cambiado y casi todos vienen a mirar», dice Benito Martín, presidente de la Junta Municipal del Distrito Centro, que ha vivido siempre en el barrio. En otros tiempos, tomar la limonada o la sangría y recorrer las estaciones al mediodía era fundamental.
Hace más de 80 años que se empezaron a celebrar las fiestas de la Paloma, que en los años anteriores a 1936 se desarrollaban en la plaza de la Cebada y la carrera de Santa Lucía, con el centro de las atracciones en la plaza de San Francisco, donde, cortado el tráfico, había sitio para todos. Con el paso de los años, el espacio se fue reduciendo, y prohibir la circulación de vehículos cada vez era mas dificil porque miles de automóviles fueron reemplazando en las calles de Madrid a los antiguos carruajes.
Antes de comenzar la guerra, la verbena se celebraba puntualmente todos los años. «Recuerdo», dice el presidente de la junta, «que precisamente cuando estalló la guerra en el barrio se estaban preparando las fiestas, y no se pudieron celebrar porque tuvimos que marchar al frente». Éste es el quinto año, después de algunos de ausencia, en el que las fiestas vuelven a celebrarse, con sus puestos de pitos, capirotes y reliquias; con explosiones de petardos, gritos de los vendedores y música de acordeones y algunos organillos, no tantos como antiguamente. Ayer, después de un largo año en espera de la gran fiesta, la verbena comenzó como siempre, con música, baile, atracciones, tómbolas y puestos de tiro al blanco; con sangría y limonada.
Los vecinos pagan los gastos
Este año las fiestas de la Paloma se han inaugurado con una buena limonada en la calle de Cabestreros. Los concurrentes asistieron después a la verbena en la plaza de Cascorro, donde Eva y sus cuplés animaron, junto con la orquesta Barbarella, la primera noche de fiestas. «El Ayuntamiento paga las atracciones y actos culturales que ofrece de forma gratuita dentro del marco de la plaza de Las Vistillas», también incluida en el recinto de la verbena, según comentó Benito Martín, concejal presidente de la Junta de Distrito de Centro.
Benito Martín nació en el barrio en el año 1919 y ha residido en él toda la vida. Dice conocer bien las fiestas de la verbena de la Paloma, de las que ha disfrutado desde niño. «Los vecinos la celebraban entonces por dar una fiesta al barrio, y ellos cubrían todos los gastos. Hoy en día», afirma, «el de la Paloma es el único de los tres barrios que participan que sigue teniendo esta costumbre, celebrar sus fiestas pagando los gastos entre todos. Estas fiestas comenzaron en honor de la Virgen de Agosto y ellos pasaron a llamarlas de la Virgen de la Paloma».
Para la celebración de este año, los residentes en el barrio han arreglado un solar y compraron las cadenetas para adornar las calles de Calatrava y de la Paloma, que son las que siempre se han adornado. También han comprado 50 palomas para soltarlas cuando pase la virgen en la procesión. Una de las tradiciones que no faltará, y que ha estado presente siempre en las fiestas, es la limonada que los vecinos ofrecen gratuitamente a los visitantes. Tampoco faltará la tradicional procesión, que se desarrollará el día 15 a las 20 horas.
El día 18 terminarán las fiestas con la entrega de premios, baile con la orquesta Adaggio y fuegos artificiales. Después queda un nuevo año de espera para disfrutar en esta tradicional verbena.
Programa de actos
Día 8 de agosto (lunes)
A las 18.00 horas, degustación gratuita de vino manchego en el parque de Cabestreros. 19.00 horas, recital de poesía. 20.00 horas, danzas folklóricas de toda España. 22.00 horas, teatro, El retablo jovial, de Casona. (Todo en el parque de Cabestreros.)
Día 9 de agosto (martes)
A las 11.00 horas, diversiones para niños en la calle de Fernán Núñez. 21.00 horas, gran verbena, con limonada gratis, en la calle de Santa Isabel.
Día 10 de agosto (miércoles)
A las 21.00 horas, verbena popular en la calle de Argumosa. 22.00 horas, zarzuela en el parque de Cabestreros.
Día 11 de agosto (jueves)
A las 20.00 horas, fiesta para la tercera edad en la calle de Cabestreros. 22.00 horas, teatro en el parque de Cabestreros: Las pelópidas, de Llopis. 22.00 horas, en la plaza de Gabriel Miró (jardines de las Vistillas), actuación de Nuevo Mester de Juglaría.
Día 12 de agosto (viernes)
A las 8.00 horas, desfile de la banda de tambores y de majorettes por las calles del barrio (Calatrava, Águila, Paloma y Toledo). 19.00 horas, charanga por las calles de Calatrava, Paloma, Toledo y plaza de la Cebada. 19.00 horas, carrera de sacos. 20.00 horas, actuación de grupos noveles del barrio, en la plaza de Gabriel Miró. 21.00 horas, cena de hermandad, con sangría gratis, en la calle de Cabestreros.
Día 13 de agosto (sábado)
A las 10.00 horas, maratón. 18.00 horas, gran piñata infantil en la calle de la Paloma. 19.00 horas, concurso de disfraces para niños y juego de pucheros en la calle de la Paloma. 22.00 horas, recital flamenco en la plaza de Gabriel Miró. 22.00 horas, baile popular en el solar de la calle de la Paloma. 24.00 horas, quema de fuegos artificiales en el mismo lugar.
Día 14 de agosto (domingo)
A las 12.00 horas, carrera de cintas en la calle de Calatrava. 19.00 horas, concurso de parejas infantiles de chulapones, en la calle de la Paloma. De 19.00 a 24.00 horas, fiesta infantil en la calle de la Ventosa. 22.00 horas, baile verbena en el solar de la calle de la Paloma. 22.00 horas, antología de zarzuela madrileña. 24.00 horas, quema de fuegos artificiales en el solar de la calle de la Paloma.
Día 15 de agosto (lunes)
A las 9.00 horas, carrera ciclista para niños. 20.00 horas, baile popular en el solar frente a la iglesia de la Paloma. 21.00 horas, actuación, en la plaza de Gabriel Miró, de la orquesta Estrellas Negras. 24.00 horas, quema de fuegos artificiales en la plaza de Gabriel Miró.
Día 16 de agosto (martes)
A las 19.00 horas, carrera de sacos, para niños, en la calle de la Paloma. 19.00 horas, fallo del jurado sobre el concurso de adornos en balcones y portales de las calles de la Paloma, Calatrava, Toledo y Águila. 20.00 horas, carrera de camareros con copa, en la calle de la Paloma. 23.00 horas, concurso de chotis en el solar frente a la iglesia de la Paloma.
Día 17 de agosto (miércoles)
A las 20.00 horas, circo en el solar frente a la iglesia de la Paloma, y a las 22.00 horas, baile.
Día 18 de agosto (jueves)
A las 20.00 horas, concurso de mantones de Manila en la calle de la Paloma. 22.00 horas, entrega de todos los premios, en el solar de la calle de la Paloma. 23.00 horas, baile popular en el solar frente a la iglesia de la Paloma. 24.00 horas, gran quema de fuegos artificiales.
(I) EL PAIS. Madrid. Jueves, 11 de agosto de 1983
Los vecinos desahuciados en la calle del Amparo compraran pisos en Fuenlabrada con un credito barato
EL PAIS | Madrid
Las 22 familias que residen en régimen de alquiler en el inmueble número 29 de la calle del Amparo, en el barrio de Lavapiés, y que estaban pendientes de una orden de deshaucio por ruina, han obtenido, mediante las gestiones realizadas por el Ayuntamiento de Madrid, un crédito para comprar pisos en la calle de Austria, en Fuenlabrada, una de las ciudades del cinturón industrial. El crédito ha sido negociado con la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid. Los vecinos evitaron el pasado 26 de julio el desalojo de sus viviendas, que intentó efectuar la Policía Municipal, gracias a un encierro de todos los vecinos en el inmueble. El edificio que habitan corre peligro de derrumbamiento.
Tras el encierro, una comisión de vecinos conversó con el concejal responsable del área de Descentralízación y Coordinación Territorial, Saturnino Zapata, quien inició las gestiones para conseguir la compra de pisos de protección oficial en condiciones asequibles al nivel económico de los afectados.
A últimos de julio, Zapata aseguró a los inquilinos que había obtenido un crédito en la Caja de Ahorros mediante el cual podrían conseguir la compra de viviendas en Fuenlabrada al precio de 13.000 pesetas mensuales durante 20 años. Sin embargo, el 1 de agosto la comisión de los vecinos se reunió con el director de la sucursal en Fuenlabrada de la Caja de Ahorros, quien les comunicó que las mensualidades serían de 23.000 pesetas.
Los inquilinos, que pensaron volver a encerrarse en el inmueble, reanudaron las negociaciones con el presidente de la Junta de Centro, Benito Martín Lozano, y el segundo teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid, Javier Angelina, quienes les aseguraron en la mañana de ayer que el valor definitivo de las mensualidades sería de 13.500 pesetas, cantidad aceptada por los vecinos. En los próximos días, los inquilinos firmarán los contratos.
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 16 de agosto de 1983
Las fiestas de la Paloma, en busca de su pasado
Un anciano se suicidó a mediodía lanzándose al vacío desde el Viaducto, junto a la plaza de las Vistillas
CÉSAR DIAZ | Madrid
«Antaño los patios de las calles de Calatrava, de la Paloma y de todas las que rodean a la iglesia se engalanaban con guirnaldas y flores de papel, había limonada gratis, organillos y pianos, y las palomas -que no susanas- brujuleaban por las calles despejadas para que bailásemos con ellas». Manuel, el churrero, lo dice mientras acaricia una supuesta cintura de mujer, pegadito a su cuerpo, como si bailara un chotis. Al lado, en la explanada que hay en el cruce de la calle de Calatrava con la calle del Águila, sobreviene de los coches de choque una música de discoteca. Manuel, 49 años viviendo junto a la calle de la Paloma, cerca de Las Vistillas, no está contento con los tiempos. Chuleta, simpático, gato, del foro, piensa que las de entonces eran las mejores fiestas del mundo.
Bajo los 31 grados a la sombra del lunes, por la calle de Calatrava navegan madrileños y turistas en lo que parece una prolongación, calcomonía, del Rastro. Es la fiesta. Lo dicen los puestos de sangría, de gorras de chulapo -250 pesetas, baratitas-, las volutas de papel que cuelgan de las terrazas. Castizos, de los que van vestidos como se debe a la ocasión, hay pocos. Alguna niña agarrada de la mano de papá, alguna mujer paseando sus lindezas. La calle está a tope. Desde hace cinco años, el ayuntamiento socialista está intentando recuperar la tradición de las fiestas. 0, por lo menos, la fiesta. Que los relojes no tienen la costumbre de ir hacia atrás, a contratiempo. «Por entonces», dice un taxista, 39 años en Madrid, «la fiesta era la oportunidad de desahogarse, porque no había dinero para andar todos los días en discotecas; por eso se disfrutaban más; la quermés era la oportunidad». A la vera del pasodoble, algunos grupos de personas ensayan el baile. Como María, una viejecita que dice -dice- tener 69 años. Va ataviada a la vieja usanza, con la rosa prendida del pañuelo que cubre su cabello. «Yo bailo sola», balbucea desde su cara arrugada, «porque soy graciosa, de Madrid, no como las de ahora».
Suicidio
«La cerveza era un lujo», asegura el taxista; «te tomabas cuatro chatos, y a bailar. Tabaco, Ideales y Peninsulares, y el que fumaba Bisontes era capitán general. Y ligar, no mucho; las mujeres de entonces eran muy recatadas, había que tener mucho respeto. Para eso había las casas de placer, como la de la calle de la Reina. Por diez duros, de lo mejor». A las dos de la tarde, los devotos de la virgen de la Paloma comulgan en la iglesia del mismo nombre. El susurro del cura se debate contra las notas del viejo pasodoble El gato montés que se escucha a través de las puertas abiertas del recinto. A las ocho de la tarde, se inició la procesión, durante la cual la imagen de la Virgen fue paseada en carroza, custodiada por los bomberos.
Algunos mendigos se agitan en las aceras. De pronto corre el rumor entre los vasos de sangría: un hombre se acaba de tirar desde el Viaducto. Eran las dos de la tarde. Una persona de entre 60 y 70 años, que no portaba documentación, murió al caer al suelo desde el viaducto de la calle Bailén, frente a la plaza de las Vistillas, en el distrito de La Latina. Parece tratarse de un suicidio. El fallecido fue conducido en un coche de la Policía Nacional a la clínica de La Concepción, donde ingresó cadáver.
Muchas personas no se entreran del suceso. Llega el reposo porque luego hay baile. Manuel, el churrero, no está a gusto con los tiempos. «Los de ahora, son fulanis (malos). Se me cae la baba pensando lo bellas que eran entonces las verbenas de la Paloma. Ahora no hay ni vergüenza ni limpieza». Pero, por encima de todo, la gente se divierte. Los de antes añoran. Los de ahora, a lo suyo. Manuel no acepta muy bien eso de que los tiempos cambian.
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 16 de agosto de 1983
Aquel lejano Madrid de pañolón y verbena
TRIBUNA
LUIS ANTONIO DE VILLENA | Madrid
Hay un cuplé -con música de chotis– que siempre me ha gustado mucho. Se titula -espléndidamente- Cuadros disolventes, y es aquel que comienza: «Con una falda de percal planchá / y unos zapatos negros de charol, en el mantón de flecos rebujá por esas calles va la gracia de Dios…». Continúa a esta descripción de la chulapa, la del chulapón que la acompaña al baile (la Bombilla, un baile popular del Madrid de comienzos de siglo) con gorrilla y el pantalón muy ceñido y justo, «luciendo todo lo que Dios le dio«. Es (con música) como la exaltación, la proclama, entre desafiante y verbenera, de ese mundo popular, castizo, que durante tantos años ha querido definir la esencia de lo madrileño. Y ahora, con el verano -que era la época de las mejores verbenas de la capital, la del Carmen y la de la Paloma-, vuelven zarzuelas, reposiciones un tantico estropiciadas de sainetes, y en una sala de fiestas se vuelven a cantar chotis como si nada. Y acaso alguien (no madrileño, desde luego) creerá que ese Madrid existió o aún -con sus cambios- existe. ¿Qué fue el Madrid castizo, el del chipén, la Bombi, las manolas, los chulapos, las criaditas deslenguadas y los chorchis de paseo? En parte, un invento literario que, como alguna otra vez, trascendió a la vida misma. Y desde luego, además, el concreto vivir de unos barrios populares de la ciudad. Hay que precisarlo: aquel mundo castizo y zarzuelero nunca fue Madrid, sino la expresión de la clase popular madrileña, de los barrios bajos de la ciudad, antes de la avalancha inmigratoria. Ya a fines del siglo XVIII dio cuerpo a todo ese sabor de barrio don Ramón de la Cruz, con sus Castañeras picadas, su Manolo y otros sainetes… Mediando el XIX, Ramón de Mesonero Romanos, con sus Escenas matritenses -artículos costumbristas-, alimentó la labia y la estampa de los personajes, y el estilo (o el invento) triunfó a finales del anterior y comienzos de este siglo con el género chico, la música de Barbieri, Chueca, Chapí o Bretón, que colaboró con Ricardo de la Vega, en 1894, para crear la pieza más acertada del género, La Verbena de la Paloma. Sainetes, en fin, de Vital Aza, y naturalmente los de Arniches, desde el libreto de El santo de la Isidra a la más enjundiosa Señorita de Trevélez.
Y es que aquel mundo popular, no folklórico, de señás decidoras, la Lola que no duerme sola, viejos verdes, chulapones y niñas bien plantadas, murió casi como de rayo cuando Madrid se convirtió, por la fuerte llegada de emigrantes, en una ciudad enorme. Y antes sólo había vivido en los barrios populares. Pues el casticismo madrileño -nada parecido a ningún atávico origeno es sino la expresión vital de las clases proletarias y pequeñoburguesas, en los barrios de esta ciudad y en el siglo XIX. Ocurre, sí, que aquella vida, tocada con frecuente chispa y gracejo, halló expresión, retrato literario, y ello la ha inmortalizado. Pero ni el sainete o la zarzuela costumbrista han representado nunca a todo Madrid -sino sólo un aspecto-, ni hoy ya queda absolutamente nada de todo aquello.
Ya que el mundo popular de Madrid, mucho más mestizo y grande hoy que entonces, estaría en el rock urbano de la periféria, en el cheli de los colegas, en las grutas de los camellos y en los bares y discotecas, con niñas horteras y chicos a lo peor sirleros, ajenos a la tournée des Grands Ducs que les visita cada noche.
| (I) EL PAIS. Madrid. Lunes, 12 de septiembre de 1983 El organillo aún es el centro de la verbena madrileña España dejó de fabricar pianos mecánicos hace décadasJAVIER VALENZUELA | Madrid A Manuel Izquierdo le divierte el que los tres elementos básicos de la liturgia festiva madrileña nacieran a muchos kilómetros de la Puerta del Sol. «El chotis es escandinavo; el mantón, filipino, y el organillo, italiano», dice. «Lo verdaderamente oriundo», prosigue, «es la gracia con que los madrileños los hicieron suyos». Izquierdo sabe mucho de las fiestas de la Villa y de su entorno, que no en vano es su más activo organillero. La cosa empieza en mayo, con las fiestas de San Isidro, y viene a terminar a finales de septiembre, cuando el barrio de Chamartín celebra a san Miguel con pan, queso, vino y, por supuesto, mucho baile. Son cinco largos meses en los que Madrid, desde las castizas Vistillas hasta el más abandonado suburbio de Vallecas, se fragmenta en decenas de aldeas, una por calle, que lucen guirnaldas, farolillos y banderitas. Ese casi medio año en que los ciudadanos recuperan el asfalto para el placer constituye el calendario laboral de Manuel Izquierdo. A sus 48 años, ha descubierto que lo pasa mejor divirtiendo a los demás que sumándose a la jarana colectiva. Es consciente de que adonde va se convierte en espectáculo. «La gente me rodea, me hace preguntas sobre el instrumento, me anima a seguir. Y yo, tan contento». La expectación que levanta es lógica. El organillero se toma muy en serio su trabajo y siempre lo ejecuta tocado con gorra chulapa, clavel en el ojal y pañuelo al cuello. Con su bigote de cepillo, sus gafas de gruesos cristales y un instrumento que pesa 250 kilos, todo madera y metal artesanalmente trabajados, compone un personaje recién salido de una de las zarzuelas que tanto le gustan. La fiesta entusiasma a todos los madrileños, pero «en cuestión de gustos musicales, los barrios de la ciudad son diferentes», afirma Manuel Izquierdo. En Chamberí, Vistillas o Lavapiés, zonas castizas por excelencia, la afición prefiere chotis y mazurcas. En cambio, la parroquia de Carabanchel, Tetuán o Moratalaz se inclina por música más ligera, como tangos o pasodobles. En todas partes los primeros compases de Pichi, la canción que compusiera el maestro Alonso e interpretara Celia Gámez, provocan la inmediata reacción de un tarareo colectivo. La popularidad de esta pieza sólo es superada por el Madrid que Agustín Lara dedicó a Perico Chicote. Los instrumentos que Manuel Izquierdo pasea por Madrid no son de su propiedad. Proceden del taller que Antonio Apruzzese tiene en la carrera de San Francisco. Lo de Apruzzese, nacido en la capital el 2 de mayo de 1906, merece punto y aparte. No es sólo que su taller sea el único que en el Madrid de hoy afina y repara estos planos de manubrio y graba los correspondientes rodillos, sino que él mismo es el último descendiente de los introductores en España del popular instrumento.Instrumentos de alquiler El organillo no es madrileño, aunque llegara a convertirse en muy poco tiempo en uno de los símbolos lúdicos de la ciudad. Nació en Italia, de donde lo trajeron, a finales del pasado siglo, los hermanos Gerardo y Luis Apruzzese. Los Apruzzese habían nacido en la localidad napolitana de Caserta, y en 1888 llegaron a Madrid para abrir una fábrica de organillos, instrumento hasta entonces desconocido por estos pagos. El heredero de aquellos napolitanos pioneros, Antonio Apruzzese, no ha podido sostener la fabricación, tanto por falta de demanda como de personal especializado. Desde hace 40 años su taller no ha producido ni un sólo piano de manubrio, pero el anciano sigue manteniendo un amplio surtido de instrumentos, que alquila a quien los solicita, y se encarga de mantener en perfecto funcionamiento los existentes. La confección de rodillos, eso sí, nunca se ha perdido. Cada uno, suele tener 10 piezas musicales y un total de 25.000 púas metálicas. «Para tocar el organillo como Dios manda», dice Izquierdo, «no es suficiente darle vueltas a la manivela». El secreto está, según explica, en imprimir la velocidad adecuada al resorte, en saber, por ejemplo, que el chotis precisa un compás lento, mientras que el pasodoble es más vivaz. Por eso sólo cuatro o cinco personas en Madrid pueden ostentar el muy noble título de organillero. La llegada de la democracia a la Casa de la Villa, en 1979, cambió su vida. Eso, y también la crisis económica, que le obligó a cerrar el taller electromecánico del que vivía. Izquierdo no sabe cómo ocurrió, pero un buen día, hace de esto unos cuatro años, se vio con un organillo en una calle, dándole al manubrio. Desde entonces no ha parado. Hoy podría decirse que es el organillero oficial del Ayuntamiento de Madrid, el llamado a todos y cada uno de los actos, que la corporación organiza, sea la inauguración de una biblioteca, una recepción informal de la alcaldía o una verbena organizada por una junta municipal de distrito. Enrique Tierno, según el músico, es uno de los artífices de la recuperación de las fiestas populares madrileñas. «Al profesor le va la marcha», sentencia. Y así, por una misteriosa combinación de crisis económica y cambio político, Manuel Izquierdo, puede afirmar hoy que vive exclusivamente de su trabajo de músico, algo más de 100 actuaciones al año. |
(I) EL PAIS. Madrid. Jueves, 29 de septiembre de 1983
La policía requisó en el Rastro tortugas ibéricas en venta
EL PAIS | Madrid
Once ejemplares de tortuga ibérica de tierra, especie en fase de extinción que goza de protección oficial en todo el territorio nacional por parte del Instituto para la Conservación de la Naturaleza (Icona), fueron requisadas el pasado domingo en el Rastro madrileño, donde se hallaban expuestas para su la venta, y entregadas al parque zoológico de la Casa de Campo en depósito. Esta especie se encuentra protegida, según estableció un decreto del 30 de diciembre de 1980, porque ha entrado en fase de extinción. Los animales fueron recogidos por la policía gracias a la denuncia formulada por una ecóloga en la comisaría de Arganzuela.
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 18 de octubre de 1983
El cine Doré será la sede de la Filmoteca dentro de dos años
EL PAIS | Madrid
El cine Doré, situado en la calle Santa Isabel, será antes de dos años sala de proyecciones de la Filmoteca Nacional, según un convenio de cooperación firmado ayer por Javier Solana, ministro de Cultura y Enrique Tierno, alcalde de Madrid. El convenio establece la cesión gratuita del cine, durante los próximos 30 años, al Ministerio de Cultura para su uso como sala de proyecciones de la Filmoteca, sin que pueda utilizarse para otros fines distintos. El Ministerio de Cultura se encargará de la restauración del edificio, para el que ya se ha destinado una partida presupuestaria de 140 millones de pesetas. Para la realización de las obras y su apertura se ha fijado un plazo de 24 meses. El ayuntamiento, propietario del cine, se reserva un período máximo de 30 días al año para disponer de la sala de proyecciones.
El cine Doré, más conocido por los madrileños como el palacio de las pipas, es uno de los pocos edificios de estilo modernista que se conservan en Madrid. Se construyó en 1923 y fue uno de los primeros cines de la ciudad. Desde su cierre al público en 1963, el Doré fue abandonado a su suerte. La fachada y muros exteriores están muy deteriorados. El interior se utilizó, tras el cierre, como almacén de dos pescaderías que tenían alquiladas algunas dependencias del edificio. El año pasado, el ayuntamiento compró el edificio a la empresa Inmuebles y Mercados S A, por 40 millones de pesetas, con la intención de convertirlo en sede de la Filmoteca.
(I) EL PAIS. Madrid. Lunes, 24 de octubre de 1983
‘Maquillaje’ para los barrios de Embajadores y Palacio
EL PAIS | Madrid
El consejo de gerencia de urbanismo del ayuntamiento de Madrid han acordado la creación de una oficina de rehabilitación interna y externa de los edificios de los barrios de Embajadores y Palacio con interés histórico y arquitectónico. La iniciativa prevé que los técnicos municipales recorran puerta por puerta los edificios de los dos barrios, para ofrecer a sus propietarios la rehabilitación de la vivienda. Si los dueños están interesados en la iniciativa, el ayuntamiento comprará el edificio, lo arreglará por dentro y por fuera y lo venderá nuevamente a los vecinos con una serie de facilidades. En la foto, una calle del barrio de Embajadores.
(I) EL PAIS. Madrid. Miércoles, 26 de octubre de 1983
Sobre el cine Doré
CARTAS AL DIRECTOR
Rufo García Saiz | Sevilla
En la página 24 de este diario, de fecha 18 de noviembre actual, leo que el antiguo cine Doré será sede de la Filmoteca dentro de dos años, y que dicho cine fue construido en 1923. Me permito corregir dicha noticia. Dicho cine, cuya denominación original era Salón Doré, fue construido en 1912; situado en la calle de Santa Isabel, también tenía entrada por el pasaje cubierto que comunicaba dicha calle con la de Atocha; y en las dos portadas de ambas calles tenía el característico timbre eléctrico que durante las proyecciones sonaba ininterrumpidamente.
El que sí fue inaugurado el año 1923 fue el cine Monumental. Otro cine del barrio, también de por aquella época, fue el cine Ideal, inaugurado en 1916. Como dato curioso para la historia, debo informar que en los tres locales la entrada general valía 20 céntimos.
(I) EL PAIS. Madrid. Martes, 1 de noviembre de 1983
Un joyero muere en Lavapiés al intentar evitar el atraco a su establecimiento
EL PAIS | Madrid
Pablo Péréz Ballesteros, de 49 años, falleció ayer de un disparo cuando dos hombres y una mujer intentaron robar su joyería. El asalto se produjo poco antes de las 20 horas, en la joyería Payber, situada en la calle Tribulete 3, junto a la plaza de Lavapiés, cuando una joven pulsó el timbre del comercio y le fue abierta la puerta del mismo. Dos hombres, que aguardaban en las cercanías, penetraron tras la mujer y encañonaron al propietario y a un empleado -que en ese momento se hallaban en la joyería- al tiempo que les conminaban a tirarse al suelo. Entre tanto, la mujer comenzó a apoderarse de las joyas expuestas en el escaparate.
A pesar de encontrarse amenazado, el propietario intentó abalanzarse sobre la mujer, momento en que uno de los asaltantes armados efectuó un disparo que alcanzó al joyero en la región dorsal a la altura del corazón. Los asaltantes huyeron no sin antes llevarse los objetos, especialmente de oro, que habían sustraído y cuyo valor no ha podido ser determinado.
Según informaron los vecinos, la joyería ha sido objeto en los últimos años de diversos intentos de robo, algunos de ellos frustrados por su propietario. En una ocasión los ladrones intentaron hacer un agujero en la pared de la portería que comunica con el comercio. El fallecido era natural de Ciudad Real, había vivido durante muchos años en el barrio y tenía tres hijos de 16, 14 y siete años.
(I) EL PAIS. Madrid. Jueves, 3 de noviembre de 1983
Masiva participación en el entierro del joyero muerto el lunes
EL PAIS | Madrid
Varios miles de personas se concentraron ayer en el cementerio de la Almudena para asistir al entierro del joyero Pablo Perea, asesinado el lunes por la tarde en su establecimiento de la calle Tribulete, en el barrio de Lavapiés, por tres atracadores que se apoderaron de objetos valorados en cuatro millones de pesetas. La mayor parte de las joyerías de la ciudad cerraron sus puertas a mediodía para permitir a los empleados asistir a las honras fúnebres. El cortejo partió del Instituto Anatómico Forense, donde había quedado instalada la capilla ardiente, poco antes de la una de la tarde. La afluencia de personas que acudían a testimoniar el pésame a la familia, en su mayor parte compañeros de trabajo, hizo necesaria la intervención de la Policía Nacional y la Policía Municipal para regular el tráfico. Entre otros, se trasladaron a la capilla ardiente José Antonio Segurado, presidente de la Confederación Empresarial Independiente de Madrid (CEIM), y Manuel Cruz, presidente del Gremio de Joyería.
Pablo Perea recibió un disparo de pistola en el pecho cuando se encontraba de pie, inmediatamente después de que los atracadores hubieran ordenado a todos los presentes en el establecimiento que se arrojasen al suelo. Fuentes del gremio de joyería indicaron ayer que en los próximos días es probable que se produzca algún acto, de protesta por el suceso, que consistiría posiblemente en una manifestación o un cierre de establecimientos.
I) EL PAIS. Madrid. Martes, 15 de noviembre de 1983
500 personas participaron bajo la lluvia en una concentración de comerciantes contra los atracos
Los farmacéuticos podrían considerar la desaparición de los turnos de urgencia
EL PAIS | Madrid
Unas quinientas personas, entre las que se encontraban numerosos comerciantes, se concentraron ayer desde las 19 horas en la plaza Mayor de Madrid para protestar «por el aumento de la delincuencia y la falta de seguridad ciudadana». A las ocho de la tarde, casi una hora después de lo previsto, y bajo una incesante lluvia, José Serrano, secretario general de la Asociación Ciudadana Independiente, una de las que convocaban el acto, se dirigió a los manifestantes desde un automóvil provisto de equipo de megafonía.
Serrano pidió durante su intervención que cesen los atracos y asaltos que se vienen produciendo, a los que calificó de «terrorismo urbano»; criticó a las autoridades «por la falta de seguridad que se vive en las calles» y afirmó que «Madrid está de luto». Entre los asistentes a la concentración se encontraban los tres hijos y un hermano de Pablo Perea, joyero asesinado durante un asalto en su establecimiento de la calle de Tribulete, en el barrio de Lavapies, así como algunos comerciantes que han sufrido atracos en los últimos días. Durante la concentración, se produjo un incidente entre un anciano transeúnte, que defendió en voz alta la gestión del alcalde de Madrid y subrayó la escasa asistencia al acto, y un grupo de manifestantes, que le insultaron y le propinaron empujones mientras gritaban «ahora sí que no hay libertad».
La concentración finalizó con un minuto de silencio por todas las personas fallecidas en los últimos atracos. Los organizadores atribuyeron la escasa asistencia a la ausencia de facilidades por parte de las autoridades para la organización de la concentración y a la persistente lluvia.
Los mismos grupos habían difundido un llamamiento para que durante el día de ayer permanecieran cerrados los establecimientos comerciales. Esta convocatoria fue prohibida y declarada ilegal por el gobernador civil de la provincia, José María Rodríguez Colorado, que anunció sanciones contra los comerciantes que contravinieran las normas legales. La apertura de establecimientos al público en Madrid fue ayer normal.
Según los convocantes de la manifestación, el aumento de la delincuencia y la escalada de crímenes se debe en gran medida a las modificaciones de la ley de Enjuiciamiento Criminal y a la reforma penitenciaria, que han motivado, según estas organizaciones, la excarcelación de más de 6.700 presos.
«Estas modificaciones», según Serrano, «no las han realizado los taxistas ni los comerciantes ni las amas de casa, sino el Gobierno, y a éste corresponde solucionar los problemas de seguridad que tenemos ahora todos los ciudadanos».
50 atracos al mes en farmacias
Por otra parte, Pedro Gómez de Agüero, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Madrid, manifestó ayer en el curso de una conferencia de prensa que la directiva de la corporación ha solicitado una entrevista con el ministro del Interior, José Barrionuevo, y con el gobernador civil de Madrid para pedir que se tomen medidas de seguridad en torno a este sector, que es uno de los más afectados por el incremento de atracos. «En caso de no recibir una respuesta inmediata de la Administración», manifestó el presidente del colegio, «realizaremos cierres simbólicos de farmacias y manifestaciones. Podrían disminuir también, e incluso nos plantearemos su desaparición hasta que se busque una solución, los servicios de urgencia». Los farmacéuticos amenazan con crear un servicio de protección propio y atender al público a través de ventanillas o de rejas metálicas, como se hace ya por las noches, si no son escuchados por la Administración.
«No hay otra solución», afirmó Gómez de Agüero, «en un sector en él que se producen más de 50 atracos al mes».
(I) EL PAIS. Madrid. Viernes, 18 de noviembre de 1983
El ayuntamiento reordenará la venta ambulante en el Rastro
EL PAIS | Madrid
El Ayuntamiento de Madrid reordenará, a partir de enero de 1984, la venta ambulante en el Rastro para hacerla compatible con la actividad de los pequeños comerciantes, según ha manifestado en una nota informativa Ginés Meléndez, presidente en funciones de la Junta Municipal del Distrito Centro. Señaló que la medida no afectará a las actividades tradicionales y al tipismo del Rastro, y que se realizará tras consultar con comerciantes, vendedores, vecinos y entidades culturales de la zona. El concejal afirma que en la actualidad existen 50 ó 60 vendedores ambulantes en la Ribera de Curtidores y unos 100 en la Plaza de Vara del Rey, y que muchos de ellos carecen de autorización. Por lo que respecta a Campillo de Mundo Nuevo, calcula en 150 el número diario de vendedores ambulantes, «de los que la gran mayoría tienen licencia», y estima que la actual situación en el Rastro «es in sostenible, porque hay casos delicados respecto a la competencia con pequeños comerciantes».
Meléndez señala que ha ordenado a los policías municipales que inspeccionen la zona del Rastro «ante el creciente número de vendedores ambulantes sin licencia», y niega que, el miércoles se hubiera producido el desalojo de estos vendedores de la Ribera de Curtidores. «Los policias municipales» explicó, «invitaron a los vendedores sin licencia a que regularicen su situación.