El edificio nació cultural mucho antes de que alguien pronunciara la palabra “equis”. Entre 1913 y 1933 albergó la redacción del diario El Imparcial, uno de los grandes periódicos de la España de principios del siglo XX. Cerró en un momento convulso del país, y el inmueble cambió de piel.
En los años 40 se convirtió en el Cine Alba, una sala clásica de barrio que proyectó películas durante décadas. Desde la posguerra hasta los años 80, fue parte del paisaje cotidiano de La Latina. Después llegó otra etapa, más oscura y menos familiar: la transformación en cine X. Durante años fue el último cine pornográfico en activo en Madrid, hasta su cierre definitivo en 2017.
Información de ElDiario.es